Capitulo XII

En cuanto la detonación se escuchó un sepulcral silencio se instaló. Empezaron a correr en la dirección del sonido, pero no había rastro de nada. Iban a dar media vuelta cuando Harry los detuvo. Cerro los ojos sintiendo una onda cálida, débil, surgir pasando la colina. Conforme se fueron acercando Harry podía sentir la magia Draco, alborotada, asustada y con un dejo de pánico y dolor y eso fue todo lo que necesito para que, en cuanto alcanzaron la colina, Stark ya en modo Iron Man, y vislumbrara a Malfoy rodeado de tres tipos, dos de los cuales lo sostenían de los brazos mientras el tercero le apuntaba con un arma, desapareciera envuelto en una ráfaga de magia pura y se plantara delante de los desconocidos, los cuales después de la sorpresa inicial soltaron a un maltrecho Malfoy y se concentraran en atacar a Potter. Pero los golpes no lograban acertar, parecía como si una barrera protegiera a ese desconocido y comenzó a entrarles miedo. La magia comenzó a girar entorno a ellos y en cuanto empezó a alcanzarlos el oxígeno empezó a faltarles, dos de ellos cayeron al suelo intentando aspirar bocanadas de aire. Draco podía sentir la magia de Potter enojada, se levanto de un salto y corrió hacia el moreno para detenerlo.

—¡Detente! — le gritó el rubio por sobre el torbellino de magia cuando llego hasta su lugar y lo sujetó por los antebrazos — ¡Potter, vas a matarlos! —

Draco gritó de dolor cuando una bala paso rozando su brazo izquierdo y la sangre empezó a escurrir y ahí fue cuando Harry vio todo negro, tomó con fuerza el brazo derecho de Draco, lo jalo a su pecho y con un impacto aun mayor de magia se desapareció del sitio dejando en su lugar la tierra carbonizado.


En cuanto el chico de lentes se había desaparecido con esa explosión de energía, Steve supo el porque Harry había sido el vencedor en esa guerra. La asfixiante atmosfera que dejo a su partida le hizo doblar las piernas a un a él, Steve. Y que decir de Tony, su armadura comenzó a tener fallos haciéndole difícil volar, como bien supo Tony al caer de por lo menos dos metros de altura. Todo pasó tan rápido que cuando se recompusieron ni Draco ni Harry estaban ahí, en su lugar los tres ladrones yacían inconscientes en el pasto.


Cayeron sobre la mullida alfombra con un fuerte golpe, Draco apretó los dientes por el dolor, pero aun así un quejido logro escaparse de su boca. Harry lo levanto al hilo.

—¿En qué demonios estabas pensando al irte así? — gruñó el moreno tomándolo del brazo maltrecho y acercándolo para examinarlo. Solo había sido superficial, si, sangraba, pero no era nada de consideración, en comparación de lo aparatoso que se veí. Y su enojo creció exponencialmente al darse cuenta de que había estado apunto de hacer una locura solo por el maldito de Malfoy. Empujó al rubio y este volvió a caer al suelo con un grito de indignación y dolor.

—¿y a ti que carajos te sucede? respondió cuando logro levantarse y plantarse delante del moreno— y no tengo porque darte explicaciones.

Harry lo tomó de la camisa dispuesto a empujarlo de nuevo, pero Draco lo empujó al tiempo en que le propinaba un golpe en la mandíbula para alejarlo de él, Harry trastabillo, pero de inmediato se abalanzó de nueva cuenta y ambos rodaron por el suelo en un juego de fuerza física. Había ganado Malfoy al posicionarse sobre el abdomen del moreno y sostener sus brazos en los costados con las piernas, pero el moreno dio un rodillazo a la espalda del rubio haciendo que este se precipitara al frente, soltara uno de los brazos y para rematarla doble, Harry le diera un cabezazo y le golpeara el brazo maltrecho, para después halarlo de la camisa y plantarle un beso rudo y demandante.

La sorpresa le duro poco, Draco no podía creer que eso estaba sucediendo, suspiró dentro del beso y se apretó más contra el abrazo del cual no supo en que momento había sido preso. Harry se sentó sobre su lugar arrastrando consigo a un embelesado Draco. no conseguía entender cómo es que estaba besando a Malfoy como si no hubiera un mañana, como si no existiera una historia detrás de todo, y de nuevo se enojó. Mordió con saña el labio inferior del rubio sacándole un quejido y enterró una mano en el sedoso cabello halándolo hacia atrás, cortando el beso.

—¿qué fue lo que me diste? —

28/02/2019


Hola, de nuevo por acá. Debo decir que este capitulo no me convence mucho, lleva escrito varios días y no logre modificarlo a mi entero agrado. Espero su opinión de él.

Eduyir: gracias por seguir aquí. Lo aprecio mucho.

Saludos

Sarahi: lo pensé en algún momento, pero no conviene a mis planes hacer que falle completamente.

Saludos.