¡hola chicas!

Espero que todas estén bien ante esta situación que estamos viviendo. Hubiera querido escribirles antes, pero me fue imposible, ya saben a todos nos arruino los planes e incluso algunos la vida. solo quiero decirles que saldremos de esta, que se cuiden, acaten las recomendaciones de sus gobiernos, protejan a sus seres queridos. quiero leer que todas están bien. Por favor.

Las quiero mucho, por eso les traigo otro capitulo. vi que a muchas no les gusto el cap anterior. solo tengo dos cosas que decir para no crear confusión. una es que Draco ni Harry son menores de edad, lo escribí en el primer o segundo capitulo, tienen 18, casi los 19 así que son legales y saben lo que hacen, no pueden ponerlos como dos inocentes palomitas, mi primo tiene 20 y ya se hecho a media clase. jajaja

y la otra es que no fue un sueño lo de Loki y Draco... ¡oh decepción! ¡lo se!, pero no pueden pensar que alguien va a esperar por mas de un año a otra que claramente no ha mostrado mucho interés en ti. No hay amor propio ahí. bueno aclarados los puntos a leer.


Capitulo XXI

Estaba nervioso, para que negarlo. Llevaba casi más de un año sin ver a Tony y Steve y más de ocho meses sin hablar con ellos. Loki iba a hacer lo que Tony no había logrado, y en su interior de verdad tenía ganas de mirar la cara de Stark al enterarse de lo que no pudo hacer.

Aun no entendía la urgencia de Loki por ir, no es como si él no lo estuviera, pero tal vez podría llevar regalos para todos, comprar wiski de fuego. Aunque era mejor así, esa sería la visita más corta de la cual alguna vez haría.

— ¿Estás listo?— preguntó Loki cuando Draco había tomado su pequeño maletín y lo había ó mirando el lugar y sonrió al pensar en la cara que pondrían al verlo.

—¿Dónde apareceremos?— Loki sonrió— ¡oh! ¡Por favor! dime que no será en la habitación de Tony.

Loki sonrió enigmático y sin decir más sintió un revoltijo en el estómago, cuando noto el suelo firme en sus pies fue que abrió los ojos, la estancia no era ninguna que hubiera reconocido en la torre Stark. De hecho parecía que no estaban en la torre.

—¿Dónde estamos? no reconozco el lugar— preguntó mientras recorría el lugar con la mirada y daba unos pasos hacia una foto que llamo su atención. Su corazón dio varios latidos de más y su garganta se resecó.

— ¿Cómo?— pegunto mirando a Loki, pero el aludido no contesto.

Draco corrió a la primera habitación que encontró y la abrió de golpe, no había nadie en ella. Corrió a la siguiente y siguiente y repitió la acción hasta que no hubo más lugares por abrir. Definitivamente estaba alterado y conmocionado a la vez. Miró de nuevo a Loki, haciendo una muda pregunta. Las voces en el pasillo los sacaron de la guerra de miradas en la que estaban con el corazón a mil, manos sudorosas, aguardo a que la puerta fuera abierta.

— ¡no es cierto! tu empujaste el carrito contra las botellas. ¡Merlín! que vergüenza.

Sin duda esa era la voz de Harry, y no estaba preparado para ese encuentro, no ahora por lo menos. Retrocedió unos pasos asustado y abrumado por toda la gama de sentimientos que estaba experimentando. Se situó al lado de Loki dispuesto a decirle que lo sacara de ahí ya. Pero la puerta se abrió y su corazón se paralizó

Harry se había quedado de piedra al mirarlo, Draco sonrió un poco como saludo pero la voz que surgió detrás lo conmociono.

— ¡quítate mocoso! no vez que venimos cargados—

—Tony, no seas mal educado— ninguno de los dos se había percatado de su presencia. Hasta que la voz de una mujer los alertó.

— ¿Qué haces aquí, Loki? y ¿tú quién eres?— dijo señalando a Draco. Las demás personas que venían detrás se quedaron mirándolos incluido Tony y Steve que solo intercambiaron miradas.

— ¡Natasha! que gusto verte. — respondió Loki dando un paso hacia ella.

—no puedo decir lo mismo después de tu ultimo chiste.

—vamos, eso fue hace más de un año, y Harry se ve muy bien por lo que puedo ver. ¿Oh no?

—¿Cómo llegaron aquí?— esta vez fue Tony el que habló.

Para ese momento Draco había tenido el tiempo de analizar la situación, de sumar dos más dos y su corazón dolió y mucho, pero dependiendo de lo que contestara Tony sabría qué hacer.

— ¿Desde cuándo?— fue lo único que dijo mirando a Tony—¿desde cuándo?— el millonario se veía angustiado, e incluso desvió su mirada por unos segundos

—diez meses.

— ¡Diez!—caminó unos pasos para acercarse a Tony— ¿diez meses? Y ¡yo te pregunte si sabias algo! ¡Te lo pregunte y me dijiste que no!

—Yo le pedí que no te dijera nada— Draco lo miró de nuevo— como un favor.

Draco retrocedió los pasos hasta posicionarse a un lado de Loki

—Me considero… pudiste… merecía una respuesta, merecía una, maldita sea. Tan poco me consideraste que…— cerró los ojos intentado controlar sus emociones pero sus ojos acuosos lo delataban.

—Draco, entiende que... — intento conciliar Tony

— ¡Cállate!— gritó el rubio lanzando un hechizo al play boy que le quito la voz.

De inmediato tenía a Natasha y Clint apuntándole.

— ¿Que le hiciste?— preguntó Nat sin dejar de apuntarle— Steve, ¿está bien? ¿Qué le hiciste, Malfoy? ¡Deshazlo ya!—

Esa fue la señal que Draco necesito para recomponerse.

— ¡Malfoy! — Susurró para él, hizo una floritura con su varita y Tony volvió a hablar— parece que me conocen.

—sí, Harry nos ha hablado de tu historia como mortifago.

—natasha no estas ayudando, cállate— le increpó Tony

—eso es lo que es—

— ¡Oh! querida— contestó Loki— no te mordiste la lengua, o quieres que te recuerde tu tan honroso pasado.

— ¿Que sucede aquí?— dijo otra voz más imponente. De inmediato Loki detuvo su monologo— ¿Loki? ¿Qué haces aquí? ¿Otra vez causando problemas?

—Esperaba que dijeras que me habías extrañado, hermano, pero parece que no. ¡Vaya! me siento excluido. Todos los vengadores reunidos, ni siquiera se molestaron en llamarnos ¿verdad?— Loki miró a Draco y este puedo distinguir un rastro de dolor en esa mirada.

— ¿Quién podría llamarte?—siguió Nat—disculpa que lo diga, pero no eres la persona favorita de nadie.

—y tú ¿qué sabes de él?— defendió Draco— ¿lo conoces? ¿Le has preguntado?— tomó de la mano a Loki

—No es necesario, sus acciones demuestran quien es— contesto Clint

—pues no saben nada, ni de él, ni de mí.

—Qué tal si nos tranquilizamos todos.

—Me creí especial por un momento— Draco miró a Tony— creí que me tenías más consideración a mí que Potter que no convivio tanto como yo. Pero de nuevo me doy cuenta de mi error— Miró a Harry.

—lo único que quería era platicar y que me dijeras que había sido eso, pero huiste. Ahora ya no importa. Te he superado, gracias a ti mismo por esforzarte en eso. ¡Lo lograste! vámonos Loki— pero el pelinegro no se movió.

Y Justo ahí parado frente a todos sosteniendo la mano de Loki entre las suyas y mirando como este miraba a Thor, se dio cuenta de lo patético que era al haberse encariñado de alguien que otra vez no le correspondía, quiso llorar ahí mismo pero su orgullo se lo impidió. Alo suavemente la mano del dios decidiendo que si no reaccionaba lo dejaría, daría la vuelta y se perdería de nuevo para no volver a ser encontrado. Pero Loki reacciono en el instante en que sintió el afloje en la mano de Draco y la afianzo con más fuerza y decisión…

—Draco, por favor— dijo el millonario.

El rubio se giró para mirarlo. Tony ya había escuchado muchas veces de esa mirada que Malfoy hacia cuando odiaba a alguien, esa fría mirada indiferente que podía helarte la sangre, escucho tantas veces la historia, pero nunca creyó que el seria receptor de ella.

—Sácame de aquí…

Se aparecieron en un paisajehelado. La temperatura descendió drásticamente y Draco tuvo que hechizarse para calentarse.

— ¡Es hermoso!— fue lo que dijo para salir del mutismo en el que estaban.

— ¡Este es mi verdadero hogar!— Draco asintió pero necesitaba sacar lo que sentía.

— ¿te pareció gracioso lo que hiciste? así que ¿tú también lo sabias? y me lo ocultaste.

Loki sonrió

—Soy el dios de las travesuras, qué más puedo hacer.

— ¿Cuál era el fin?— chilló desconcertado. — ¡¿querías que me diera cuanta que nunca le importe?! Que Tony nunca fue mi amigo. Pues gracias ¡lo lograste! parece ser que soy el chiste de todos, incluso tuyo. ¿Todo esto lo planeaste desde un principio?— Loki asintió—también ¿el ser tu amigo sexual? o ¿ese salió por las circunstancias? Alguna vez me consideraste algo o solo…— tenía tantos sentimientos encontrados que no sabía cómo expresarse, se sentía utilizado, derrotado, tonto, humillado. — ¿Sientes algo por mí?— fue la pregunta que aunque no lo parecía le costó formularla.

Sintió que Loki lo miro con lastima, bajo la mirada derrotado.

—me gustas pero…

—No soy Thor— Loki sonrió acercándose

—así como yo no soy Harry.

—A ese ya lo tengo superado — Loki colocó un mechón de cabello rubio tras la oreja y le levanto el mentón.

—Dilo hasta que te lo creas— el beso quedó inconcluso, Draco retrocedióevitándolo.

—será mejor que me vaya—a buen entendedor pocas palabras y Loki supo que no estaba invitado

— ¡Lo lamento!—

—claro, como si alguna vez lo hicieras. Deberías hablar con Thor, yo creo que no le eres indiferente.

Loki solo sonrió, negando con la cabeza.

—Estoy listo— Loki asintió.

El destello de luz se cernió sobre él, miró a Loki e hizo lo único que le quedaba, estiro la mano esperando a que el otro la tomara, fueron segundos de indecisión, Loki sonrió y camino en su dirección. Justo cuando estaba por alcanzar el vórtice, la voz de Thor resonó en los glaciares y un destello plateado lo empujo fuera. Draco se esfumo solo.


El mes que siguió fue uno de los más difíciles y reparadores que Draco hubiera tenido. En ese mes lloro y se lamentó por tantas cosas, pero a la vez sano heridas y reconstruyo un poco su corazón.

La primera visita que tuvo después de ese incidente fue la del propio Harry. No se puede decir que estás preparado para las cosas aun cuando estés consiente de que van a suceder, pero por una extraña razón, Draco no se sorprendió al verlo llegar y sentarse junto a él, en el mismo banco y parque que el frecuentaba.

—creí que te esconderías—

—no he hecho nada malo que lo amerite. En cambio creí que tú nunca te pararías delante de mí.

—sí, también yo lo creí. ¿Dónde dejaste a Loki?

—no es como si fuera mi mascota, y creo que esta conversación debió de haber sido hace como un año o por lo menos pudiste haber dicho algo mejor hace dos meses. ¿Que te trae por aquí Potter?

—Creo que es disculparme—Harry miró al piso — estaba asustado de ti, de mí. De las emociones que me provocabas, porque no es como si pudieras ser considerado con las emociones del otro cuando ni siquiera sabes lidiar con las tuyas. ¡Yo no sabía qué hacer! digo, ¡por Merlín que te miraba! y sentía enojo por las emociones intensas que me provocabas.

— ¡Por Merlín!— susurro Draco recargándose en el respaldo del banco y llevándose las manos al rostro— ahora resulta ¿que te gusto ?

—No, bueno no lo sé — se apresuró a sujetar de la muñeca a Malfoy, cuando este hizo amago de levantarse— ¡quiero saberlo! ¡Quiero saber qué es lo que siento por ti!

— ¡No me jodas! Potter—se soltó del agarre con brusquedad— me viste cara de obra de caridad, pretendes ¡qué! ¿Que salga contigo para así saciar tu sed de curiosidad? y así ver ¿si te gusto o si te gustan los hombres?

— ¡Esa ya la sacie!— sonrió con picardía. Malfoy rodó los ojos.

—Sealo que pretendas aléjate de mí— y desapareció en las narices de Harry.

16/05/20