Capítulo 8: Un Muy Mal Día

Habían pasado ya algunas horas desde la pelea entre Diana y sus amigas, los chicos de Metrópolis High School continuaron con sus clases normales, aunque ninguno de ellos pudo olvidar los insultos que la Princesa de las Amazonas había dicho en el pasillo, los cuales encendieron el odio de todos los estudiantes y maestros quienes incluso intentaban mantenerse lejos de Jess, Babs, Kara, Karen y Zee, pues al ser las mejores amigas de Diana, ellas también tuvieron que pagar por los actos de la Amazona, lo cual no les parecía justo debido a que también habían sido víctimas de Diana.

Carol Ferris y Selina Kyle se recuperaron de sus heridas, pero estas no estaban dispuestas a perdonar a Diana, al grado de que incluso se dedicaron a molestar a las amigas de la Amazona, especialmente a Karen, quien al ser la más pequeña e indefensa del grupo no dejaron de acosarla durante todo el día, ni siquiera el Señor Chapin intervino para detener tales actos.

Ángela por su parte no volvió a hablar con las cinco chicas, ni siquiera entró a las clases, lo cual preocupo a las cinco chicas debido a que temían perder no solo la amistad de la nueva alumna de la escuela sino también a una integrante de su equipo y a la que todas ellas le habían agarrado algo de cariño.

Diana tampoco volvió a ser vista por los pasillos, incluso entre los alumnos se empezó a rumorar que la chica se había escapado de la escuela para no enfrentar las consecuencias de sus actos, lo cual sorprendió a sus amigas debido a que ellas también querían que Diana les ofreciera una disculpa, así como una explicación por su mal comportamiento.

Finalmente, las clases llegaron a su fin y todos los alumnos salieron de los salones para dirigirse a sus casas, pero ninguno de ellos le dirigió ni una sola palabra a las amigas de Diana, las cuales en cuanto comenzaron a caminar por los pasillos se sentían incomodas ante las miradas de desprecio que les lanzaban los chicos y chicas de la escuela.

- ¿Por qué tan tristes perdedoras? –pregunto una chica de cabello negro pintado con franjas azules a las chicas en cuanto estas caminaron por el vestíbulo de la escuela - ¿Acaso creyeron que se podían ir sin pagar las consecuencias?

-No molestes Willis –respondió Kara un poco desanimada y tratando de contener el enojo que sentía por las palabras de la chica.

- ¿Qué no las moleste? ¡Ja! ¿Ahora resulta que piden respeto después de lo que su amiguita Diana nos hizo? –pregunto Leslie de forma burlona.

- ¡Grrr! ¿A sí? –respondió Kara volteando a ver a Leslie –Pues yo voy a…

-Tranquila Kara –dijo Babs deteniendo a la chica de cabello rubio –No vale la pena pelear con ella.

Kara tomo un respiro para tranquilizarse y continuo su camino al lado de sus amigas mientras que Leslie simplemente se reía al ver que las chicas no estaban dispuestas a enfrentarse a ella, lo cual le alegro debido a que por primera vez nadie le reprochaba su mal comportamiento.

- ¡Jessica! –grito una chica que llevaba puestos dos lápices en su pelo y la cual detuvo a Jess para entregarle un sobre en sus manos –Esto es para ti.

- ¿Para mí? –pregunto Jessica confundida para luego abrir el sobre y encontrar una carta dentro de este - ¿Y esto qué es Lois?

-Estas fuera del Daily Planetoid –respondió Lois cruzando los brazos con indignación –Tú amiga Diana casi me da un golpe, así que lo siento mucho pero ya no te quiero ver en mis oficinas, ¿Entendiste?

-P-Pero… ¿Por qué Lois? Yo no tengo la culpa de la actitud de Diana –dijo Jess casi llorando.

-Aun así, sigues siendo su amiga y yo no quiero que el periódico escolar adquiera una mala fama gracias a ti –respondió Lois para luego voltear a ver a un chico de cabello naranja diciéndole –Vámonos Olsen, tenemos mucho trabajo que hacer.

Lois se alejó acompañada por Jimmy Olsen mientras que Jess se alejó en silencio para alcanzar a sus amigas quienes la esperaban en la puerta, Karen soltó un leve suspiro y tomando de la mano a Jess le dijo:

-Tranquila Jessica, sé que pronto todo volverá a la normalidad.

- ¡No! ¡Nada volverá a la normalidad Karen! –respondió Jessica molesta y rompiendo con sus manos la carta que le había entregado Lois Lane - ¡Toda la escuela nos odia! ¡Y todo por culpa de Diana!

- ¡Jess tranquilízate! –dijo Zee tratando de calmar el enojo de su amiga –Debemos confiar en que esto será temporal, en cuanto encontremos a Diana podremos…

- ¡Yo no vuelvo a hablar con esa bravucona! ¡La odio! ¡Nos arruino la vida a todas! –grito Jess lanzándole una mirada intimidante a Zee haciendo que esta se cohibiera –Ah… Yo… lo siento… Yo… ¡Necesito estar sola! –grito Jess cruzando la puerta principal y alejándose de la escuela llorando.

- ¡Jess espera! ¡Vuelve! –grito Babs quien estaba a punto de salir corriendo para alcanzar a la chica de piel morena.

- ¡Déjala Babs! –dijo Zee deteniendo a la chica de cabello pelirrojo –Hay que darle su espacio, está muy dolida y lo mejor es darle un momento a solas.

-Ah… No puedo creer que en un solo día toda nuestra vida se haya convertido en una pesadilla –dijo Babs cayendo de rodillas en el suelo y cubriéndose la cara con sus manos –Si toda la escuela nos trata así… ¿Cómo nos tratara Ángela? ¿Ella también nos dejara de hablar?

-No pienses así Babs –respondió Karen abrazando a su amiga para consolarla –Estoy segura que ella no nos dejara a nuestra suerte en estos momentos difíciles.

-Habla por ti misma Karen –dijo Kara cruzando los brazos y mirando con seriedad a la chica afroamericana –Ángela no entro a clases y cuando pase por la enfermería ella no estaba, no me gusta ser pesimista, pero creo que Angie también nos ha abandonado.

-O tal vez no –dijo Zee llamando la atención de sus amigas para luego señalar hacia las gradas del campo deportivo diciendo - ¡Miren!

Karen, Kara y Babs dirigieron su mirada hacia las gradas solo para ver como Ángela se encontraba sentada en la parte de arriba mirando hacia el horizonte con un rostro pensativo mientras un ligero viento soplaba moviendo un poco su cabello.

- ¿Creen que deberíamos hablarle? –pregunto Karen a sus amigas.

-Por supuesto que sí, somos sus únicas amigas y debemos levantarle el ánimo –dijo Babs poniéndose de pie para después cruzar la calle y entrar en el campo deportivo siendo seguida por Karen, Kara y Zee –Ah… Bien, aquí vamos –dijo Babs tomando un respiro para luego subir las escaleras de las gradas y colocarse detrás de Ángela preguntando –Um… ¿Angie? ¿Te sientes bien?

- ¡Oh! Hola Babs, ¿Qué hay? –respondió Ángela volteando hacia atrás y arrimándose para que Bárbara pudiera sentarse a su lado.

-Yo… lamento lo que Diana te hizo en la mañana –dijo Babs arrepentida –No creí que ella fuera capaz de lastimarte así y…

-Eso ya quedo atrás Babs –dijo Ángela interrumpiendo a la chica de cabello pelirrojo –Además, tú no tienes la culpa de que Diana se comportara como una salvaje frente a toda la escuela.

-Entonces, ¿No estás enojada conmigo ni con ninguna de nosotras? –pregunto Babs sorprendida por las palabras que decía su amiga.

-Claro que no –respondió Ángela –Ninguna de ustedes podría hacer algo en ese momento para detener a Diana.

- ¿Y por qué no fuiste a clases? –pregunto Babs preocupada.

-Yo… solo quería un momento a solas –respondió Ángela agachando la cabeza y tapándose la cara con su mano derecha –Quería pensar un poco sobre lo que había pasado e incluso planeaba ir al salón de detención para hablar con Diana, pero al asomarme no la encontré y pues… decidí mejor quedarme aquí para admirar un poco el paisaje urbano, ¿Y qué tal tu día Babs?

-Pues… no ha sido fácil desde la mañana –respondió Babs un poco triste y quitándose la capucha de su chamarra –Toda la escuela está enojada con Diana y todos los alumnos nos anduvieron molestando, incluso Doris Zeul no dejo de molestar a Karen durante todas las clases.

- ¿Y Jess? –pregunto Ángela volteando hacia abajo y dándose cuenta que de todas las chicas solo Jessica era la única que no estaba presente.

-Ah… Se sentía muy mal –respondió Babs –A ella la sacaron del periódico escolar por culpa de Diana y se fue corriendo de la escuela, probablemente ella está ahora en el Refugio de Animales de Metrópolis, ya que al ser voluntaria siempre asiste a las reuniones con los demás trabajadores del Refugio.

-Pobre Jess –dijo Ángela sintiéndose triste por la situación que pasaba Jessica –Ah… Ojalá hubiera estado ahí con ustedes para animarla.

-No te sientas mal Angie, prácticamente para todas hoy no fue nuestro día –dijo Babs tratando de levantarle el ánimo a su amiga –Um… ¿Qué te parece si vamos al cine?

- ¿Al cine? ¿Para qué? –pregunto Ángela confundida.

-Pues para ver una película juntas y levantarnos un poco el ánimo después de todo esto –respondió Babs sonriendo - ¿Qué dices?

-Sí, tienes razón –dijo Ángela poniéndose de pie junto con Babs para después bajar ambas por las escaleras encontrándose con Karen, Kara y Zee quienes las esperaban sentadas en las primeras gradas del campo deportivo – ¡Hola chicas! Vamos al cine, ¿Quieren venir?

-Pues… si, no veo porque no –respondió Zee sonriendo.

-Si eso te levanta el ánimo pues yo no tengo inconveniente –respondió Karen.

- ¿Al cine? Bueno, todo con tal de estar tranquila al ver que eres la única persona de toda la escuela que no nos odia –respondió Kara sonriendo al ver que Ángela aún seguía siendo su amiga.

-No tendría por qué odiarlas, ustedes no tienen la culpa de lo que hizo Diana –dijo Ángela sonriendo –Además, tarde o temprano ella tendrá que responder por sus acciones.

-Eso si la encontramos porque desde la salida nadie la ha visto, incluso es probable que Chapin la mantenga castigada durante todo el día –dijo Kara cruzando los brazos –Vaya quien diría que Diana me ganaría en mal comportamiento ¡Jejeje!

-Pero bueno mejor vámonos si queremos llegar a tiempo al cine –dijo Babs a sus amigas mientras checaba su celular –La función empieza en treinta minutos y hay que estar a tiempo para alcanzar los mejores lugares.

-Pues en ese caso vámonos ya –dijo Zee dando un aplauso para después salir del campo deportivo siendo seguida por las demás chicas, poco a poco ambas se fueron alejando de la escuela sin darse cuenta que a pocos metros detrás de ellas estaba estacionado el auto del Señor Chapin, el cual era conducido por un sujeto vestido con gabardina café y sombrero de fedora del mismo color.

-Um… Bien, vamos a ver que secretos ocultaran estas niñas –dijo el sujeto tomando con sus manos unas carpetas que tenía en el asiento del copiloto y las cuales contenían información sobre Bárbara Gordon, Zee Zatara, Jessica Cruz, Diana Prince, Kara Danvers, Karen Beecher y Ángela Ramírez –Según estos documentos la hippie que vi ayer se llamaba Jessica Cruz y esta normalmente convive con esas mocosas, creo que llego el momento de hacer que la hippie cante para que pueda confirmar mis sospechas –decía el sujeto quien coloco la carpeta en el asiento del copiloto, luego su celular sonó haciendo que el misterioso hombre lo sacara y contestara diciendo - ¿Si Valknut? Ajá, muy bien voy para allá –dijo el hombre terminando la llamada, guardando el celular y arrancando el auto para irse del lugar.


Al mismo tiempo en otra parte de la ciudad, Jessica subía las escalinatas que conducían a la entrada del Refugio de Animales de Metrópolis, después cruzo la puerta y entro a la recepción del lugar que para su sorpresa se encontraba totalmente vació, sin ningún rastro de los trabajadores del Refugio.

- ¡¿Hola?! ¡¿Chicos estan aquí?! –preguntó en voz alta Jessica caminando por el lugar - ¡¿Es esto una broma?! ¡Hola! Um… ¿Qué raro? Normalmente ellos estan aquí bebiendo café, ¿A dónde habrán ido?

- ¡Jess! ¡Vete! ¡Vete! ¡AHHH! ¡No! –grito una voz masculina llamando la atención de la chica quien volteo hacia una de las puertas que estaba en el pasillo y viendo como uno de los trabajadores era arrastrado hacia el cuarto donde se encontraban las jaulas de los animales.

- ¡Jeff! –grito Jessica asustada y corriendo hacia la puerta para ayudar a su compañero, pero al entrar en el cuarto solo pudo encontrar el cadáver del trabajador que estaba tirado en el suelo rodeado por un enorme charco de sangre –Jeff… No…

-Es un hermoso espectáculo, ¿No lo crees niña? –pregunto una voz cavernosa proveniente de una de las jaulas al tiempo que las luces del lugar se apagaban –Un pobre infeliz que no tenían ningún motivo para vivir.

- ¡¿Tú hiciste esto?! ¡Sal ahora! ¡Muéstrate! –grito Jessica enojada e iluminando su anillo para transformarse en Green Lantern.

- ¡¿Eso fue una luz verde?! Oh… Entonces el Jefe tenía razón –dijo impresionada la voz cavernosa –Eres una chica especial, una hippie asquerosa al fin, pero especial ¡Ejejejejeje!

- ¡¿Qué le hiciste a mis compañeros?! ¡¿También los mataste?! –pregunto Green Lantern llena de furia e invocando una maza con su anillo.

-No, ellos estan bien en mi estómago ¡Ejejejejeje! ¿No quieres un trozo de Mónica? –pregunto la voz cavernosa al tiempo que una mano humana caía frente a Jessica haciendo que esta volteara lentamente hacia arriba encontrando el cadáver de una de las trabajadoras clavada en el techo.

- ¡Oh Dios mío! ¡Mónica! –grito con horror Jessica y tratando de no vomitar ante aquel macabro espectáculo.

-No te sientas mal por ella –dijo la voz cavernosa proveniente de la jaula –Le di una muerte rápida y sin dolor, ojalá hubieras llegado antes para escuchar sus gritos ¡AHAHAHAHAHAHA!

- ¡Cállate! –grito la Green Lantern lanzando la maza contra la jaula esperando que esta golpeara al responsable de aquellos asesinatos, pero en cuanto corrió hacia la jaula lo único que encontró fue una pequeña radio - ¡¿Dónde estás cobarde?!

- ¡Aquí estoy mocosa! –grito apareciendo desde las alturas un chico de cabello café con colmillos, vestido con pieles de animales y el cual se lanzó contra la chica intentando apuñalarla con una daga, pero Jess invoco una pared con su anillo haciendo que su atacante chocara cayendo en el suelo.

- ¡Eres un maldito asesino! ¡¿Quién eres?! –pregunto Jessica llena de furia e invocando un martillo con su anillo con el cual intento golpear al chico quien esquivo rápidamente los ataques de la Green Lantern.

- ¡Me conocen con muchos nombres mocosa! ¡El Asesino de los Bosques! ¡El Rey de las Bestias! Pero… puedes llamarme… ¡Blood Hunter! –respondió el chico haciendo un movimiento rápido y consiguiendo apuñalar a Jessica su pierna derecha.

-Ah… ¿P-Por qué hiciste todo esto? –pregunto Jess adolorida y cayendo en el suelo mientras veía como su pierna sangraba.

-Son asuntos personales mi pequeña hippie –respondió Blood Hunter acercándose a Jess para sacar la daga que esta tenía clavada en su pierna derecha –Deberías estar agradecida de que mi jefe no quiere que mueras aun, aunque bueno, tú no eres prioridad para él ni ninguna de tus amigas.

- ¿M-Mis amigas? ¡¿Qué sabes tú de mis amigas?! –pregunto confundida Jessica y arrastrándose para tratar de escapar de Blood Hunter.

-Ah, ah, ah, ¿A dónde crees que vas chica verde? –respondió Blood Hunter pisando fuertemente a Jessica en su herida haciendo que esta lanzara un grito de dolor - ¿Acaso no la estamos pasando bien?

-Será mejor que ya le pares a tus torturas Blood Hunter –dijo Wonder Woman entrando en la habitación.

-Ah… ¡Diana! ¡Gracias a Dios que estas aquí! ¡Acaba con él! –dijo Jess sonriendo aliviada de ver que su amiga llegaba a rescatarla.

- ¿Acabar con él? ¿Bromeas? –pregunto Diana entre risas y acercándose a Blood Hunter quien le entrego a la chica una pistola junto con una capsula amarilla.

- ¿D-Diana? ¡¿Qué haces?! –pregunto asustada la Green Lantern al ver que la Amazona le apuntaba con el arma.

-No te dolerá Jessica, no te dolerá –respondió Diana disparando la capsula que libero un extraño gas amarillo que termino por anular los poderes del anillo de Jessica además de dejarla desmayada –Será mejor que le vendemos la pierna para que no se muera en el camino esta desgraciada.

-Um… Y supongo que yo tengo que ir a buscar el botiquín, ¿Verdad Doppelgänger? –pregunto Blood Hunter.

-Obvio animal sin cerebro –respondió enojada Diana para luego sacar su celular diciendo –Yo voy a llamarle al Jefe para decirle que la misión ha sido exitosa.

-Está bien, todo con tal de que no estemos aquí para cuando llegue la policía –dijo Blood Hunter quien se alejó rápidamente para ir a buscar el botiquín de primeros auxilios.

-Hola Valknut, la misión ha sido todo un éxito –dijo Diana en cuanto la llamada conecto –Capturamos a la hippie.

-Bien, muy bien Doppelgänger –respondió Valknut a través del teléfono –Por cierto, ¿Encontraste algo sobre sus amiguitas?

-Mucha información interesante y que creo podría ayudar a apresurar un poco las cosas –dijo Diana sonriendo maliciosamente.

-Bueno, te esperare aquí en la noche para discutir esa información tan valiosa ¡HAHAHAHAHA! –río Valknut para después colgar mientras que Diana tomo en sus brazos a la Green Lantern llevándosela fuera del lugar, después le curo sus heridas y posteriormente la amarro para luego subirla al auto del Señor Chapin, Blood Hunter también subió al auto y ambos se fueron del lugar a toda velocidad perdiéndose en medio de la oscuridad que empezaba a invadir las calles de Metrópolis.

Continuara…

Bueno mis lectores espero que les haya gustado este capítulo 8 que, si me tomo algo de tiempo debido a que no sabía cómo continuar la historia, pero siento que di justo en el clavo y puedo decir que el resultado es bastante satisfactorio al menos para mí aunque me hubiera gustado poner más batalla entre Jessica y Blood Hunter pero pues creo que al menos por lo que hice creo que está bien.

En fin, no olviden dejar sus reviews, así como agregar la historia a Follow o Favorite Story por si les ha gustado, nos leemos pronto en otro capítulo ;)