Historias de Tierra C
Hermanos
El plan para traer de vuelta a Yury y para de paso encontrar a Gideon iba "viento en popa", pero sentía todavía en mi mente las palabras que citaba Madison en esa consulta con el "Oráculo Viviente" ¿Qué quería decir con todo eso? ¿Acaso será un presagio funesto? ¿Una profecía de una guerra? Solo Sirius sabe interpretar esas cosas, pero daba igual, lo que importaba era llevar a Yurek a con su hermana aunque no sé para qué.
Después de largas caminatas el me pregunto sobre una troll la cual él había amado y que por cierto compartía color de sangre con ella, le dije que ella estaba bien y que todavía le tenía estima aun por lo que había pasado, algo que por cierto no le dio confianza especialmente al pasar junto a dos salamandras que al verlos corrieron, él me dijo "¿ves? ¿Y tú quieres que ande como si fuera una persona más de este mundo?", no sabía que decirle en ese momento, solo suspire para que el plan funcionara. Tanto había pasado el pobre, convertido en Lord English fue para todos un enorme dolor, tantos amigos e inocentes asesinados sin ningún tipo de misericordia, ni siquiera con su propia hermana, el precio de derrotarlo fue demasiado alto, algo por lo que él siente remordimiento aun cuando fue el demonio y no el hombre el responsable de aquellos actos, no sabía cómo sentirme en ese momento, siendo yo una de las testigos de dichos momentos, pero es algo que él no quiere entender, usaría mis poderes de "sílfide de la esperanza" para ayudarlo pero él quiere remediar esto solo, solo le dije "habrá oportunidad, siempre la hay, y estando con tu hermana será el primer paso", eso lo calmo un poco, aunque él tenía ganas de huir, yo solo esperaba a llegar y terminar con todo esto.
Por fin habíamos llegado a la casa de Booker, era un poco grande la verdad aunque que se puede esperar de un "tecnoadicto", él nos guio a una sala donde había montones de cables, pedazos de partes mecánicas y mucha basura, ¿acaso un lugar así puede ser considerado "hogar? Y luego junto a Alaric, Cestus y Lordee nos encontramos la pieza principal de la sala, un cuerpo mecánico acostado en una plancha especial. Al ver el cuerpo me traía recuerdos, especialmente uno cuando ella y yo, junto a las Kiddo, jugábamos juegos de rol en vivo, tantas cosas, pero bueno, el cuerpo era exactamente igual al de ella, de contorno suave y frágil figura, un cabello suave y sinuoso, no muy alborotado sino liso, su cara, de boca pequeña y ojos que aunque eran purpuras ahora eran rojo brillante, nariz pequeña y mejillas rosadas aunque fuera metal, las manos delicadas y algo pequeñas, era igual a ella excepto por un par de cosas: estaba inerte y era de frio acero con circuitos, cables y muchas cosas más adentro. El joven Levian me miro y me pregunto si traía a Yurek, el reticente a entrar lo hizo de mala gana, aunque al ver el cuerpo de su hermana soltó una lagrima y se quedó callado, había vuelto a ver a esa persona que lo cuido cuando pequeño y había vuelto a ser joven casi de su edad, ahora podía tenerla cerca, no me esperaba una sensación así de él, yo solamente saque la bola de billar donde el alma de su hermana estaba encerrada, el ya no diría palabra alguna antes de empezar el ritual, si le pudiéramos llamar así.
El joven Booker tomo la bola y pidió a Cestus que empezara los rituales para poder traspasar el alma de Yury de aquella bola al almabot, Yurek quiso ayudar pero no podía ni siquiera hablar del suspenso, fue así que comenzó un proceso que duró varias horas, rayos y canticos habían en la habitación haciendo un desastre, casi se destruye la habitación y Yurek metió mano en el ritual para darle parte de sus poderes a su hermana, casi me desmayo del susto. Después de horas de largo proceso todo quedo en penumbras después de un repentino y enérgico destello, pensábamos que todo había fracasado hasta que vimos el cuerpo moverse, las correas que tenían el cuerpo metálico fijo en la plancha se soltaron, primero fueron unos dedos, después el brazo y luego el resto del cuerpo, era un milagro, Yury había vuelto a nosotros aunque en otro cuerpo, la doncella mecánica giraba la cabeza hacia ambos lados mirando la habitación, luego se miró a ella misma terminando por voltear hacia mí, pensé que se volvería loca y nos acabaría, lo pensé cuando ella se levantó de la plancha y me vio, tan solo me vio y cuando estaba a punto de ver toda mi vida frente a mis ojos ella soltó su primer palabra "¿Kylean?", solo le respondí asintiendo con la cabeza, luego ella me levanto y me dio un abrazo, me dijo cuanto me echaba de menos a mí ya nosotros, empezó a saludar los demás presentes en la operación, aunque era una maquina a mi parecer sentía que ella ya quería llorar.
Pero fue en el momento en que vio a su hermano y el respondió mirándola a ella también, él se levantó y camino lentamente hacia ella algo sorprendido, pregunto si era ella realmente y la maquina solo respondio con un "si… Yurek", pensé que algo malo ocurriría hasta que…
-Yury. –grito un sollozo Yurek que fue a abrazarla.
-Hermanito. –ella corresponde al abrazo.
-Yo… yo… yo lo siento muchísimo.
-Pero ¿Por qué?
-Por todo lo que te he hecho pasar, incluyendo tu muerte a manos mías.
-¿Qué tanto pudo haber pasado?
-Me volví ese monstruo que no quería ser, no tienes idea por cuanto he pasado, desde que me libere de el no sabes el dolor que he pasado por todas las cosas malas que he hecho y que te hice, no merezco estar parado frente a ti por eso, ni siquiera debería estar aquí ahora.
-Se lo que hiciste Yuu… pero eso no quiere decir que seas un monstruo, quien me mato además fue Lord English, no tú, tú no tienes nada que ver en esto.
-Yo fui su instrumento, como no tener nada que ver.
-Pero tú nunca hiciste nada de eso como Yurek, English hizo todas esas atrocidades usando tu cuerpo y poderes, no te puedo culpar de eso créeme.
-No sabes cuánto me odio desde entonces, aun cuando el ser fue destruido, pero todos me temen e incluso me repudian por lo que fui, por eso me aleje de todos, por eso hui, para que no recordarles quien era antes, para no recordar mi pasado.
-Oh mi querido hermanito, se por cuanto has pasado, pero te diré algo, jamás he estado molesta por eso, tú no tienes ninguna culpa y jamás te odiare por eso, sé que quieres enmendar las cosas y se porque estás aquí y sabes, me alegra tenerte conmigo hermano, no sabes cuánto me haces feliz que estés aquí, con tu hermana aunque no siendo la misma de antes.
-Yury, aun cuando yo era Lord English en mi interior te extrañaba, eras mi única familia, cuando te perdí ya no me quedaba nada, pero ahora que estas aquí no sé cómo sentirme ahora, sé que si te pido perdón me lo negaras.
-Para nada, te he perdonado desde el principio, sabes que ahora podemos empezar de nuevo y en este nuevo mundo, quizás las cosas ya no sean iguales, especialmente conmigo que ahora soy una maquina viviente, pero si quiero que sigamos siendo familia y estemos juntos a pesar de todo, de llorar hermano.
-Está bien, solo por ti y porque te tengo de nuevo lo hará, ya no huiré nunca más, no quiero estar más solo, quiero estar con mis amigos… y contigo, Yury.
-Yo igual hermano, estoy tan feliz de que estés aquí conmigo ahora.
-Lo mismo digo, hermanita.
Al ver esta escena sentía las lágrimas salir de mis cuencas oculares, tanto Yury como Yurek nos daban las gracias de lo que habíamos hecho, ella tomaría tiempo para adaptarse a su nuevo cuerpo pero ahí la llevaría, si pudiera ser alguno de ellos sentiría lo mismo, el viejo grupo volvía a unirse, había tanto que platicar con ella sobre todo lo que había pasado, aunque ahora que tenía a los dos psíquicos de vuelta mi búsqueda de cierto sangre naranja podía seguir a viento en popa cuando ella pregunto "Oye Kylean… ¿y Gideon?", fue allí donde empezó la otra misión.
