Historias de Tierra C

La melancolía de una joven doncella

El canon, el agujero negro, la guerra civil, el libro… tantas cosas pasaban por mi cabeza que ya no sabía en qué pensar, ahora sé lo que sentía Arceli en la cabeza aunque no pensábamos en lo mismo que yo, y hablando de ella créanme no han conocido a chica alguna con los mismos problemas que muchos jóvenes, solo que ella los tenía casi al borde de la desesperanza, no es fácil ser joven y crecer entre un torbellino de emociones.

Arceli Thulle, tal y como dice su apellido era hija de Gideon Thulle, muy diferente a la que habíamos conocido en nuestra estadía en el juego aunque también compartía muchas cosas con ella, en especial su torbellino mental que la tenía a veces melancólica y triste, Gideon pensó que su ausencia causaba esa tristeza pero en realidad era causada por esas emociones por las cuales pasamos los jóvenes solo que en el caso de ella se debía a un par de cosas. La primera de todas era un joven del cual ella tenía sentimientos "colorados" (lo que para los humanos le llamarían "enamoramiento") y eso que su padre era tozudo en cuanto a los chicos que se presentaban ante ella, clásico ejemplo de padre sobreprotector, el joven del cual ella sentía algo se llamaba Davian Cozzdi y por lo tanto hijo de un amigo de Gideon el maestro Anaret, ambos jóvenes cuando se conocieron en la Orden del Martillo, misma que Gideon había fundado, la primera vez que hicieron contacto parecía que sus miradas se perdían el uno al otro, la joven muchacha troll quedo prendida de aquel joven gallardo, había veces en que Gideon los reprendia por no prestar atención en los entrenamientos ¿pero quién puede contra un corazón que palpita de locura por esa persona?, durante los descansos y en días libres así como en los tiempos de oración y meditación se tomaban un destello de tiempo para mirarse el uno al otro, ella tenía tantas ganas de que él quisiera ser su "matesprite" (lo que, de nuevo, para los humanos llamarían "pareja" en el cuadrante rojo) que a veces practicaba en solitario aquella escena, algo por lo cual a veces sus amigas la creían algo loca pero se vale soñar. A pesar de lo lindo que pudiese ser esa correspondencia de sentimientos había un problema, Davian llevaba en su sangre el mal de la "magia oscura" que su padre le heredo, algo que resultaba totalmente incompatible con la "sangre santa" de Arceli, de lo cual ella se dio cuenta de mala manera cuando en un inocente beso al joven el cayo desmayado, como si la energía pura de Arci lo hubiese intoxicado, horas más tarde mientras ella esperaba por Davian en la enfermería yo tuve que decirle la razón del porque había reaccionado así, lo peor es que cuando lo pensó descubrió que por causa de la contaminación altamente grave de la sangre del joven por causa de la magia negra cualquier contacto de Arceli podría incluso matarlo ya que ella poseía la purísima sangre del Profeta (la cual tiene propiedades divinas contra la magia negra) y por tanto ella no podría acercársele por las consecuencias que ello traería, Arceli quiso descubrir alguna cura o remedio para la situación de su amado pero no había nada que hacer, no tienen idea como se siente una muchacha como ella que por detalles asi no se pueda acercar al joven que ama "¿Cómo puede alguien amar a alguien a quien podrías matar?" pregunto, le dolía en lo más profundo del alma que el joven que le robo el corazón estará fuera de su alcance quizás para toda su vida, no saben lo que duele amar a alguien en ese estado, fue ahí que su melancolía empezó a florecer.

El segundo punto viene por su amiga, Audrey Kyreen, ellas dos junto con Lilith y la futura emperatriz Arquezan Texray eran las mejores amigas del mundo, el cuarteto de las "Hermanas Sangrientas" se decían pero fue con Audrey con quien mejor se la pasaba, Audrey era igual que su madre, tan fría y espesa como la niebla pero también tenía sus ratos de "colores", ambas complementaban lo que a la otra le faltaba y esa sincronía no se veía ni siquiera en los padres de las jovencitas. Un dia mientras se preparaban para ver una de las tantas batallas de Gideon contra Jane Crocker se enteró de que Audrey había abandonado sin aviso ni permiso la Capilla-Cuartel de la Orden, ella se fue a buscar en todos lados pero ninguna señal de su amiga, se preguntaba por qué nunca le dijo nada de adónde iba o a que haría, se quedó pensando en ella mirando por la ventana si su amiga estaba muerta o perdida, ya no sabía ni que pensar la pequeña, fue ahí cuando su depresión empeoro. Los días pasaron y tanto Davian y Audrey le provocaron una melancolía que le afecto no solo en su corazón si no a la vista de los que lo rodeaban, siempre acudía a los entrenamientos y meditaciones sin ganas siquiera de mirar hacia el cielo, a veces se quería sentar sola y cuando alguien intentaba hablar con ella simplemente volteaba para otro lado o se hacia la occisa, hasta el propio Gideon quedo preocupado por su hija, cada dia que pasaba la chica se sentía muy callada y triste, tanto que ni siquiera Sirius podía sacarle una sonrisa, le dolía a su padre y a mi verla tan decaída.

Hace tiempo dábamos una función de opera para la reina Roxy en la capital del Reino Consorte llamada "Carmen" y para intentar animar a Arceli la pusimos en el papel principal de la humana Carmen, nunca pensé que ella hiciese desaparecer esa melancólica depresión cuando salió al escenario a cantar, jamás la vi tan contenta y animada desde que empezó a sentirse así de triste, quizás la opera le haría bien, concentraba su voz y actuación con una pasión desbordante como si lo viviese en realidad y a lo mejor su depresión se había curado, no fue así. Tras la función en la cual todos nos pusimos de pie, aplaudimos y lanzamos rosas ella se echó a correr al camerino y cerró la puerta con llave, al pegar el oído a la puerta me di cuenta que ella estaba llorando no de alegría si no de dolor, preguntábamos si estaba bien pero ella solo decía que nos fuéramos hasta que Arquezan pidió hablar con ella y solo con ella hablo, cerró la puerta de nuevo para que nadie pudiera entrar pero pegue más el odio para saber que tanto se decían las dos amigas y esto paso:

-Arci vida mía ¿Qué es lo que te pasa? –preguntaba Arquezan.
-¿Qué me pasa? ¡¿Qué es lo que me putas pasa?! –gritaba enojada Arceli.
-Tranquila.
-¿Qué no lo ves? ¿Acaso eres igual de ciega que Terezi?
-Pero contrólate mujer, no te enojes solo por una pregunta.
-No sabes lo que me pasa, no sabes nada de lo que tengo.
-Vamos Arci, cuenta ¿Por qué estas así?
-No te hagas "Arky", lo sabes muy bien.
-Sé que no estás bien.
-Y ahora me dices que no estoy bien ¿Qué carajos sigue? –ella dice mientras recibe una bofetada de Arquezan.
-Contrólate Arceli, así no arreglas nada llorando, cuéntame que te sucede, ¿por qué corriste así al camerino?
-No sabes lo horrible que se siente que ya no puedas acercarte a la persona que amas con miedo a que lo mates, no tienes la menor puta idea de que tu mejor amiga de todos los tiempos haya huido como si nada sin dar explicación alguna, no tienes ninguna idea que de que todo el mundo parece recordarte esos pequeños detalles que hacen que me duela, ni siquiera mis padres y mucho menos el pendejo Sirius lo entenderían ¿Qué pueden saber de mí? ¿Qué carajos pueden saber de mí? NADA ¿me oyes? NADA.
-Mira Arci se cuánto te duele todo eso, pero por favor no dejes que te nuble de esa manera, te queremos y nos preocupas como has estado, sabes aunque yo este sentada en un trono viendo como Karkat Vantas y Jane Crocker se desean la muerte el uno al otro siempre seré tu amiga y créeme, algún día volverás a ver a Audrey y no creas que eres la única que piensa que ya no puede acercarse a su amado por correr peligro, Davian también se siente igual que tú, le duele que aquella doncella que le robo el corazón no pueda acercarse sin que tenga que morir en el proceso, solo ya no estés triste, puedes superarlo, hazlo por nosotros, por ellos, por mí y por ti. –le dijo Arquezan mientras le sostenía la cara y limpiaba sus lágrimas.
-*snif* De acuerdo, lo hare.

Tras salir del camerino las chicas estaban tranquilas, Arceli ya mostraba mejoría aunque pocas veces podía no pensar en ese par de personas que llenaban su corazón, duele a veces ser joven y que te domine un torbellino de emociones, pero ella va creciendo y poco a poco lo entenderá, igual yo o Gideon pasamos por algo así y salimos de ello, espero ella lo pueda afrontar y vuelva a ver una sonrisa una vez más en ella.