Historias de Tierra C
Un Mensaje
No podía creer lo que veía en ese momento, una jovencita de 13 años y medio se había transformado en un monstruo un millón de veces peor que Lord English o Lady Spanish llamada "Lady Esperanto" y para empeorar las cosas tenía en sus manos a mis amigos que valientemente fueron a enfrentarla pero a costa de que podían morir en una batalla inútil, estaban mal heridos y listos para dormir permanentemente en el otro mundo.
Nidia tenía en su mirada a Lordee que a pesar de sus heridas no parecía querer rendirse tan fácilmente, intento darle de golpes con su hacha-guitarra pero el demonio con reflejos demasiado precisos los detenía sin siquiera sufrir dolor y de uno de esos golpes agarro el hacha desde el filo y con una fuerza descomunal la destrozo en mil pedazos dejando a Lordee desarmada e indefensa, acto seguido alzo a la chica con sus poderes mentales y la azoto múltiples veces contra las rocas filosas de los escombros como si fuera una pelota en un juego de pinball, la sangre cerúlea había quedado muy mal que casi ya ni podía mantenerse despierta ante tanto dolor y sangre mientras Esperanto con la espada sierra atravesó el pecho de Lordee que bien pudo matarla milagrosamente siguió viva pero ya no era una amenaza, con ella y Anaret fuera del camino se enfocó en lo único que quedaba, el sangre naranja Gideon.
-Gideon Thulle… ¿no te sientes atormentado de todo tu pasado y de todo lo que has vivido? –Le dijo cínicamente Nidia.
-Ya no siento el dolor en el alma. –respondió el.
-Que voluntad, pero después de hoy ni eso quedara de ti.
Mientras tanto los acólitos de la Orden del Martillo liderados por la maestre Gwen y los jóvenes Harry Anderson y Arceli Thulle ya estaban en la Fortaleza Monasterio sin saber que Nidia estaba derrotando a los padres de varios de los iniciados, solo un Harry Anderson preocupado por lo que pudiese pasar con él y la Espada del Tiempo, el pontífice Sirius los había recibido y él le ordeno a Gwen mantenerlos en las armerías y sin decir nada, no había necesidad de preocuparlos pero tarde o temprano ellos lo sabrían. En tanto en la armería los muchachos se encontraron a los Kiddobot que traían a una muy malherida Yury con ellos esperando que la pudiesen ayudar pero por desgracia ella no se podía salvar a menos… de que se sacrificaran para darle nueva vida, los chicos eran jóvenes para entender toda esa clase de cosas, especialmente del "Yo Supremo".
Volviendo a la batalla Gideon se negaba a caer aun cuando su cuerpo no parecía capaz de dar más y Nidia quería terminar con el rápido.
-Te daré oportunidad de que te vayas y sigas viviendo tu triste vida, hay un Príncipe que merece más atención que yo.
-Después de lo que le hiciste a mis amigos no te perdonare nada, y no dejare que tampoco le hagas daño a Arceli, antes sobre mi cadáver.
-Como tú digas, tenían razón, cuando se trata de morir eres un maldito necio.
En tan solo un instante Gideon se volvió a un estado que nunca pensó volver a tomar, el "modo berserker", un estado donde él es consumido por la ira adquiriendo poder e invulnerabilidad aunque sin poder contener su sed asesina, Nidia se rio de Gideon hasta que un martillazo que la tumbo y le saco sangre de la boca la hizo enfurecerse, ambos se dieron sendos golpes, aunque Gideon en ese estado era prácticamente más poderoso ni así era rival de Nidia pues ella con sus poderes lograba dar con sus movimientos y dar contragolpes aún más duros. Tras una paliza Esperanto se cansó de jugar y pronto apareció detrás de Gideon y en un abrir y cerrar de ojos lanzo una enorme ráfaga de energía de sus manos que lo mando contra una pared de un edificio caído, el pobre volvió a su estado normal y desarmado, Nidia tomo el martillo de Gideon (me sorprendió ya que nadie más que los Thulle pueden empuñarlo) y con el empezó a golpearlo, incluyendo un horrible martillazo que le destrozo las costillas y otro que le rompió el brazo, con el mismo martillo y al pobre Thulle en el suelo intento darle un martillazo para volarle la cabeza pero mejor soltó el martillo y se paró muy cerca del agonizante sangre naranja.
-Me diste tanta lástima que dejare que sigas viviendo tu miserable vida, como una señal de advertencia de que ninguna emperatriz, gorda malvada, pontífice fumado o Príncipe del Corazón me detendrán. –le dice al moribundo Gideon luego de escupirle.
Me dolió ver a mis amigos hechos pedazos, me quede congelada ante tal escena de destrucción pero me quede más paralizada cuando Nidia me miro y se me acerco, en esos momentos estaba con escalofríos y mi vida colgando de un hilo, pero ella tan solo me sonrió y yo de shock sin poder moverme.
-Tranquila Kylean, seré gentil contigo. –me dijo.
-¿Pero… co… cómo? ¿No me harás nada?
-No desperdiciare mis energías contigo, no vales mi tiempo, además alguien tiene que llevarse a estos… esperpentos de guerreros o si no se los comerán los perros.
-Eh… gracias.
-De nada, una Emperatriz me espera. –dijo ella mientras se iba volando.
Les aseguro que después de esto casi me hago del susto, pero al menos evite que me hiciera trizas, en tanto yo corrí asustada y preocupada por los chicos que habían quedado tendidos en el suelo casi listos para morir con las heridas que sufrieron mientras la lluvia que empezaba a caer limpiaba la sangre que salía de sus cuerpos, al primero en acercarme fue a Gideon, que muy débil apenas hablaba.
-Ky… Kylean. –me decía con dificultad.
-¡Gideon, estas vivo!
-El… está cerca.
-¿Quién?
-El… príncipe.
-¿Cómo lo supiste?
-Lo sentí… el presentimiento… Dirk… Ya está… aquí.
-¿Pero?
-Por favor… no dejes que Dirk… ni Nidia… le hagan algo… a los acólitos… incluyendo… a mi pequeña… Arceli.
-Yo… yo lo hare, lo intentare.
-Sé que… son jóvenes… pero ellos son nuestra… última esperanza…
Después de esto Gideon cayo inconsciente mientras yo bajo la lluvia guarde los cuerpos mientras venían por nosotros, finalmente Sirius y Karkat vinieron y me ayudaron a llevarse a mis amigos para que les dieran atención así como le di aviso a ellos de que Arquezan estaba ahora en la mira de Nidia así como si era cierto que Dirk Strider ya estaba aquí… una fría y silenciosa mirada de Sirius me dejo una seca y terrorífica respuesta.
