Historias de Tierra C

El Siguiente Paso

El ambiente se tensaba cada vez más, los jóvenes acólitos se habían ido a una habitación que según Sirius debían ser conducidos en el "momento" mientras aquí los Kiddo y yo con el báculo energizado de Sirius procedemos al paso de curar a mis amigos, por otro lado Yury se levantó recuperada como si nada hasta que Gwen me dijo lo que paso: Yury había no solo recuperado sus poderes sino que también recupero su cuerpo de carne y hueso, dios esto ya parecía circo de tres pistas, acción por todas partes.

Volviendo a mi situación me encontraba armada con el viejo báculo de Sirius apuntando a Gideon el "conejillo de indias" para lo que íbamos a hacer, tanto Davian y Madison me dijeron que usando mis poderes de "Sílfide de la Esperanza" canalizara el poder del báculo hacia mis heridos amigos, tan solo suspire y me concentre, cerré mis ojos y con el simple poder de mi mente hice que mi energía y la del bastón fueran lanzadas como rayos hacia él, Gideon empezó a gritar como loco de dolor tal parece provocado por los rayos que golpeaban su cuerpo, deje de canalizar energía pero los rayos cubrían su cuerpo sin siquiera lanzárselos y de repente este empezó a brillar a un nivel cegador. La habitación en silencio, los tres aturdidos y al levantarnos vimos a un Gideon más fresco que una lechuga y con una ropa de batalla (una muy mala combinación a mi parecer) diferente a lo que había visto, tal y como lo había sospechado, él había llegado al "Yo Supremo".

-Kylean… que… ¿Qué diablos me hiciste? ¿Qué me paso? –me pregunto Gideon mirándose a sí mismo.
-Yo… tan solo use el bastón de Sirius y mi energía para que recuperaras tus fuerzas, no me esperaba que llegaras tan rápido al "Yo Supremo"
-¿El "Yo Supremo"? ¿Te refieres a ese nivel de poder definitivo del modo dios que Sirius parloteaba a veces?
-Parece que sí.
-Debo decir que siento un poder que nunca había sentido jamás, me siento con más energía de lo que esperaba.
-Parece que ya estas a la altura de enfrentarte a Dirk amigo mío. –le dijo Madison.
-Mas no lo hare solo. –dijo Gideon mientras me miraba. –Kylean quiero que uses esa misma energía en… ya sabes quienes. –señalo a Anaret y a Lordee.
-Entendido… ¿y qué haremos?
-Simple, los Kiddo y yo iremos tras Dirk, tengo el presentimiento que ira tras Karkat y Meenah y ahí le plantaremos pelea, Anaret ira a ayudar a Yury a ganarnos tiempo mientras los acólitos liderados por Gwen, Annie y Yurek se dirigen a esa dichosa cámara de la que Sirius les decía; por ultimo Lordee, Cestus y tu evitaran que Dirk eche mano a la "narrativa" contraatacándolo en ella
-Espera… ¿no se supone que solo aquellos en "Yo Supremo" pueden hacer eso?
-El poder del báculo está cargado lo suficiente para darle esa energía a cuantos lo necesiten, eso te incluye a ti
-¿Y tú como sabes eso? –le pregunto Davian.
-Un fumado muerto me lo dijo en una burbuja del sueño, el mismo que usaba ese báculo… bien chicos a trabajar

Con el mismo bastón con el que lo transforme hice que Anaret y Lordee también se levantaran de sus heridas y con más poder que nunca, sus atuendos (igual de malos que el de Gideon, excepto Lordee) eran diferentes a los de siempre, Davian me dijo que solo faltaban dos más: Cestus y yo… "espera ¿Yo?" eso fue lo que le dije hasta que recordé lo que la Calliope condenada me dijo, con el plan de batalla listo y todos sabiendo que hacer era hora de poner fin a este conflicto espantoso.

En otra parte del mundo, en lo que quedaba del Palacio Imperial estaban las Norton, Yury que había alcanzado el "Yo Supremo" y Nidia aun consumida como el demonio "Lady Esperanto", eran las únicas que quedaban en el sitio y las que darían inicio a la siguiente pelea.

-Así que volviste por más y con cuerpo nuevo, que lindo de tu parte. –le dijo una sarcástica Nidia.
-Vine para terminar un asunto pendiente niña, un poco de disciplina no te haría mal.
-¿Crees poder dominarme? Te has metido a la boca del lobo y sentirás sus colmillos cortando tu carne en pedazos.
-No si te tiro los dientes antes de que te acerques.

La confiada Nidia se lanzó sobre Yury que justo antes de que la espada sierra la alcanzase se desvanece de su vista apareciendo detrás de ella y dándole una brutal patada la envía contra el suelo, sus poderes no solo aumentaron si no que sus reflejos, fuerza y agilidad mejoraron pudiendo responder a gran velocidad a cada ataque del demonio. La batalla se alargaba, ráfagas de energía y golpes chocaban con el poder suficiente de matar a cualquier espectador inoportuno, Yury sabiendo que estaba desarmada saco unas viejas amigas que nunca pensó volver a usar y eran sus espadas gemelas, lo suficientemente fuertes para soportar todos los golpes que Nidia le lanzaba con su espada sierra evitando ser alcanzado por los dientes de la misma ella lograba infringirle estocadas y cortes que la herían de poco en poco, ventaja tenia y de sobra.

El demonio ya no soporto más y llevando parte de su energía a la espada lanzo un soberano tajo de energía que derribo a Yury dejándola herida aunque no de gravedad, acto seguido cayó en picada hacia ella para encajarle la espada en su corazón hasta que recibió un golpe de energía mágica que la desvió contra un muro, la energía que recibió era oscura y Yury vio que era Anaret quien lanzo ese ataque, ella no se imaginaba que uno de los amigos de Gideon había llegado a salvarle el cuello, era momento de hacer ganar tiempo a los acólitos… y ya verán para qué.

Muy abajo en las profundidades, justo debajo del Santuario del Sufridor se encontraba una antigua y enorme cámara que había sido construida según Sirius para "situaciones de emergencia" y era esa misma cámara a la que la maestre Gwen, un recién recuperado Yurek y una preocupada Annie conducían a los acólitos de la Orden del Martillo, la mayoría de ellos todavía heridos.

-Y díganos señorita Gwen… ¿adónde nos lleva? –pregunto Harry Anderson.
-Sirius me platico de esta cámara y me pidió que cuando fuera el momento los condujera a ella.
-¿Qué hay en la cámara? ¿Algún arma especial o algo? –le decía Arquezan.
-Lo vamos a averiguar. –le respondió Yurek.

Con una especie de llave con forma de pipa Gwen abre las puertas de la cámara y se revela el contenido de la misma, eran las legendarias "camas quest", las mismas que nosotros usamos durante el juego para ascender al "modo dios", no imaginábamos la idea de que funcionarían sin pasar por todo lo que habíamos pasado o como Sirius las trajo aquí.

-¿Qué es esto? –pregunto un sorprendido Lyckos.
-Estos muchachos son las "camas quest". –respondía Annie.
-¿Nos trajeron a dormir? Hay una loca que está apunto de destruir el mundo ¿y ustedes quieren que echemos la siesta? –se quejaba Aramus.
-No se echaran a dormir imbécil. –dijo Yurek. –Estas camas son para que asciendan al "modo dios".
-¿Modo… que? –decían los acólitos al unísono.
-Espera… he escuchado al respecto. –decía Arceli. –Mi papá me contaba que el Modo Dios es el estado más poderoso al que un "jugador" podía llegar, adquiriendo perpetua longevidad y control así como poderes sobre el aspecto que lo identificara.
-Así es Arci. –sonriente dijo Gwen. –Si quieren derrotar a Nidia van a tener que estar a su nivel y que mejor que ascendiendo, de la misma manera que sus padres y nosotros lo hicieron joven "Sílfide del Corazón".
-El… ¿qué?
-Todos ustedes tienen una clase y aspecto que los ayudara en la batalla y esos poderes le serán útiles… pero quien sabe si estas camas vayan a funcionar… ¿Quién quiere ser el primero. –les decía Gwen pero nadie se atrevía a dar un paso al frente salvo…-
-Yo lo hare maestra. –dijo el envalentonado Harry Anderson.
-De acuerdo… tú serás el primero "Heredero del Corazón", acuéstate en la cama.
-Listo ¿y ahora?
-Eh bueno… esta… es la peor parte.
-¿Cuál de todas?
-Que para poder ascender debes… morir.

El pobre hijo de John Egbert al escuchar esto quedo impactado pero insistió en seguir adelante, entonces Gwen saco una de sus dagas y apuñalando en el corazón a Harry le quito la vida y mientras la sangre salía del cuerpo del muchacho derramándose sobre la cama esta no hacía nada, parecía que estas no funcionaban hasta que de pronto las runas y líneas grabadas en ellas empezaron a brillar al igual que el cuerpo de Harry Anderson, pronto una enorme explosión de energía mando a volar a los chicos retumbando la cámara, acto seguido todos contemplaron a su amigo sano y salvo sin ninguna herida, pero sobre todo vestido con las pijamas del "Heredero del Corazón", increíblemente el ritual había funcionado, Harry se quedó mirando y echando mirada retadora a sus amigos les dijo "¿Quién sigue?".