Angeles MC: el abandono de una madre no debe ser fácil de llevar, y entrar en un mundo donde se va a sentir juzgada y evaluada debe asustarla. Al menos así es como me imagino transcurre la historia.
Car Cullen Stewart Pattinson : tiene 7 capítulos originariamente.
Viendo los comentarios que van dejando y mis propias respuestas 7 caps va a dejar cosas inconclusas, esperen mínimo un octavo capitulo, ya va siendo como se den las cosas que siga a un noveno o no.
Es bastante normal que nos molestemos con los personajes durante la historia, sabemos que se aman, estén juntos de una vez! Pero hey! No sería tan divertido leerlos si todo fuera tan fácil, tienen cosas que hablar y superar para formar una base estable.
Muchas gracias niñas lindas por sus comentarios!
Capítulo 3
-queres cenar?-pregunte acariciando su cabello.
-si- dijo alejándose. No me había dado cuenta que había soltado un par de lágrimas. Las seque de inmediato.
-no llores- le pedí- no es para tanto- sonreí. Rió.
-puedo pasar al baño primero?-preguntó
-claro, ven- dije llevándola de la mano. La espere fuera. Cuando salió tenia mejor cara.- mejor?-pregunte
-si- sonrió-lo siento, veníamos a pasarlo bien no? Charlar, reír- sonrió
-por supuesto- sonreí besándola en la frente-vamos, voy a pedir la cena-
Corrí su silla para ella antes de ir a pedir la cena.
-enseguida la traen- dije sentándome enfrente a ella. Atrape su mano sobre la meza y empecé a jugar con sus dedos-antes de saber quién era… me imaginabas así?-pregunte sin animarme a verla.
-sabía que eras guapo, me habías gustado desde el primer día, pero tus ojos, eso lo acepto, no me lo esperaba- admitió ruborizada.
-y… te gusta?-dude viéndola
-mucho debo aceptar- sonrió- y tú? Me imaginabas así?-
-no, eres mucho mejor, mi imaginación no te hace justicia- confesé
-resultaste todo un conquistador- negó cuando llegaban con nuestra comida -gracias- dijo ella cuando le dejaron su plato
-gracias- dije también yo -asique parezco un conquistador?-pregunté sirviendo un poco de vino en su copa y luego en la mía
-si- rió - no paras con los cumplidos y las sonrisas-
-y ser así contigo me vuelve un conquistador?-pregunté acercando mi copa a ella con invenciones de brindar
-solo conmigo?-preguntó
-solo contigo- aseguré.
-por qué brindamos?-preguntó sonriéndome
-por dos extraños, que espero dejen de serlo- propuse acercando mi copa a la suya, la alejo levemente para no poder tocarla.
-por dos extraños que nunca lo han sido- sonrió ahora si brindando.
-me gusta- le guiñe el ojo luego de darle un sorbo al vino
-no soy gran fan de los vinos, pero está muy rico- sonrió
-tengo una coca cola fría en la heladera cuando quieras dejar de tomar vino, no planeo emborracharte- aseguré
-quizá yo si planee emborracharte- sonrió
-no hay razón para ello, haría lo que quisieras sobrio - asegure. Reí y probé lo que nos habían servido- rico-
-mucho- confirmó
-estas de vacaciones, no?-pregunté
-de hecho… me anote en unas clases de verano-
-porque preciosa? En el primer año ya queres clases de verano?-
-pues no pero… si tenía tiempo libre iba a pensar mucho en ti y… tres semanas sin ti y sin nada que hacer fue demasiado abrumador- admitió mirando el plato.
-hice todo lo que estaba a mi alcance para que me hablaras, no quería tener que investigarte, por eso no lo hice hasta ahora preciosa- dije y me miro a los ojos- si te hace sentir mejor… yo estaba completamente perdido sin ti-
-un poco mejor me hace sentir- sonrió levemente.
-no vas a dejar que nos volvamos a sentir así de mal verdad preciosa?-
-no- sonrió ruborizada. Sonreí y acaricie su mano y comimos en un silencio muy cómodo.
-aún falta el poste- sonreí cuando dejo el tenedor en la mesa, parecía satisfecha
-podemos esperar un poco?-preguntó- estoy realmente llena-
-claro que si- respondí. Hice un gesto para que vinieran a retirar los platos- yo les aviso cuando traen el poste, lo que sí, traigan la gaseosa- le pedí. La chica asintió y se retiró.
-asique el barco es de tu familia?-preguntó
-así es- respondí yendo hacia ella- era de mi abuelo- dije extendiendo una mano hacia ella
-es muy bonito- sonrió caminando conmigo hacia el barandal-nunca creí tener una noche así- confeso mirándome a los ojos cuando la tenía atrapada entre mi cuerpo y el barandal
-y eso que creías que te iba a secuestrar- reí
-no parecía que te faltaran ganas- respondió ruborizada quitando las inexistentes pelusas de mi camisa
-te puedo asegurar que ganas no me faltan- confesé apoyando suavemente mis manos en su cintura. Me miro sorprendida- amo tu vestido- susurre acercándome más a ella, me frenó poniendo una mano en mi pecho.
-no, no estoy segura- susurró sin verme. Cerré los ojos con fuerza.
-odio esto, odio no poder haberte llevado a un restorán lleno de gente donde presumirte, no poder haber bajado del auto para buscarte, que estés realmente considerando no volver a vernos- gruñí
-que…? Oh, no, no, no. No te frene por eso Edward- dijo. Volví a mirarla.
-entonces? Que pasa? Hice algo mal?-pregunté
-es que… nunca tuve novio ni nada que se le parezca y… no sé cómo hacerlo-
-me encantaría enseñarte a besar, que aprendas conmigo- sonreí agarrando la mano que había dejado en mi pecho para apoyarla sobre mi mejilla
-tampoco… me refiero a eso…- murmuró avergonzada
-a que entonces?-pregunté confundido
-me vas a hacer decirlo?- protestó viéndome a los ojos
-te juro que no sé de qué hablas- aseguré
-que si… ni siquiera bese, mucho menos… bueno pues, eso, ya sabes- dijo completamente ruborizada sin animarse a verme. Abrí mucho los ojos.
-crees que iba a besarte para llevarte a la cama? De verdad?- pregunté dolido
-pues…- murmuro
-es que en un año y medio, casi dos, no llegaste a conocerme?-insistí
-cada vez que hablábamos de ti me cambiabas de tema!-protestó
-porque sabía que si te dabas cuenta de quién era iba a perderte Bella! Y que crees? Tenía razón, ni siquiera me diste la oportunidad de explicarte y ya me habías apagado el celular.- dije molesto. Se quedó callada-tan poca confianza te genero solo por ser quién soy?- insistí. Miro hacia otro lado.
-creí que… cuando supe quien eras, creí que solo jugabas, que… no eras más que un niño consentido que solo busca divertirse, que sabias quien era y…-
Me aleje de ella sin querer seguir escuchando, me recargue en el barandal viendo la noche a unos cuantos metros de ella.
-creí que me conocías- dije lo suficientemente alto para que ella me escuchara- que sabias que todo lo que dije era verdad-
-conozco a mi músico- respondió- a quien siempre se hacía un lugar para hablarme-
-soy el mismo!- asegure mirándola
-no me has dicho Bella más de tres veces esta noche, sigo siendo "preciosa" para ti!-exclamó
-porque lo eres-
-no, lo dices porque era mi nombre este tiempo, y te sentís mejor manteniendo eso-
-y que si es así? Que necesitemos adaptación en el nombre? Hasta es lógico después de un año y medio hablando. Pero no significa que no confíe en Bella de la misma forma que en ella. No he tenido ningún tipo de reparos ahora q sé quién eres, y tú solo has hecho diferencias durante toda la noche- asegure volteándome a ver el agua de nuevo.
Ninguno de los dos hablo por unos minutos. La mire de reojo cuando la sentí gemir bajito, se me fue el alma al piso cuando la vi llorar. Me acerque a ella enojado conmigo mismo por haberla hecho llorar. La abrace y me estremecí cuando la escuche soltar un sollozo más fuerte contra mi pecho.
-lo siento, no debí hablarte así, lo siento- susurré acariciándole el pelo y la espalda para tranquilizarla. Se apretó más contra mí pasándome los brazos por la cintura.
-te pensás que a mí no me duele?- murmuró contra mi cuello- que es fácil? Vine totalmente dispuesta a no hacer diferencias, pero… y no las hago solo por lo que piensas. Las hago porque… mi vida no es lo mejor, lo sabes. Y eres tan, tan guapo, bueno, dulce, sincero, apasionado y yo soy tan simple-
-eres muy hermosa, buena, dulce, alegre, sincera y mejor no estar cerca de ti cuando te enojas- reí y ella conmigo- tu vida está bien preciosa, sé que lo decís por tu madre pero… no es culpa tuya, y lo sabes, no dejes que las decisiones de los demás nos afecten, que piensen lo que quieran, si necesitas tiempo para conocerme de nuevo lo vas a tener, podemos ser lo que tú quieras que seamos, solo… no me dejes solo-
Asintió contra mi pecho y nos quedamos así, tranquilos, todo lo que necesitamos para calmarnos.
-qué hay de postre?-pregunto luego de un rato aun abrazada a mi
-frutillas bañadas en chocolate y helado- respondí. La sentí gemir y apretarse contra mí. No sé cómo logre que no se tonara lo
rápido que eso me había encendido. Esta mujer me tenía completamente loco, yo no solía ser tan impulsivo.
-voy al baño, si?-pregunto viéndome a los ojos. Seque sus mejillas.
-de acuerdo, voy a pedir que lo sirvan- le sonreí. Se puso en puntillas de pie y atrapo mi labio inferior entre los tuyos. No me dio tiempo a responder que ya se había alejado.
-quizá hacer eso toda la noche- rió antes de escaparse al baño sin siquiera darme oportunidad de hablar. Cuando se me paso el entumecimiento inicial reí y fui a pedir el postre.
En lugar de volver a la mesa fui hasta el baño, no la iba a dejar comer el postre sino la besaba. Lo de recién había sido trampa. Cuando salió se sorprendió de verme allí.
-pasa algo?- preguntó cuando se acercó a mi
-yo creo que si- respondí acomodándole el cabello detrás de la oreja- te parece bonito lo que acabas de hacerme sabiendo las ganas que tengo de besarte?-
-solo un poco- sonrió pasándome los brazos por detrás del cuello
-aun así, no lo considero un beso, fue tan rápido que a penas me di cuenta de ello- aseguré acercándola a mí por la cintura
-mmm… todo puede cambiar, verdad?-sonrió- cada uno forja su propio destino, puede elegir-
-y si elijo besarte?- murmuré acercando mis labios a ella
-supongo quenpara creer en mi propia filosofía debo dejarte hacerlo- sonrió ruborizada
-pero- hable besando la comisura de sus labios- lo haces por gusto, o por culpa de todo lo que hablamos recién?- insistí.
-lo hago porque…- la sentí temblar cuando bese el otro lado de su boca- yo quise lo de recién, es justo que tu busques ahora lo q quieres-
-y si en lugar de besarte prefiero elegir que mañana y pasado y el mes que viene quieras seguir viéndome?-pregunte viéndola a los ojos.
-no deberías desperdiciarlo en eso, porque yo, mañana quiero verte, y pasado y el mes que viene- sonrió. Me acerque aún más a ella.
-segura?-susurré en sus labios
-sino me besas ya, vas a tener problemas Edward Anthony Cullen- aseguro. Presione mis labios muy suavemente en los suyos. Si era su primer beso, quería que fuera el mejor. Muy despacio comencé a mover mis labios sobre los suyos, no nos costó mucho sincronizarnos. Baje la intensidad del beso aun sin profundizarlo para acabar dándole suaves besos.
-valió la pena?-susurré en sus labios. Me sonrió y volvió a besar- es eso un sí?-insistí cuando se alejo
-porque tanta manía por hablar?-pregunto antes de volver a besarme, esta vez sí profundizamos en beso. No había probado muchas bocas en mi vida, pero ciertamente era la más deliciosa de todas.
-porque me encanta tu voz- respondí con la respiración acelerada.
-y a mí me encantas vos- sonrió acariciando mi nuca, no pude evitar volver a besarla.
-señor su- hablo una mujer, se quedó muda al vernos, me aleje para verla. Supuse que mi cara debió dar miedo
-que necesitabas?-pregunto mi Bella intentando no reírse
-hee, este, a si! El helado se iba a derretir y… y mandaron a decirles, lamento mucho haberlos interrumpido, lo siento, con permiso- dijo y sin esperar respuesta se fue. En cuanto desapareció de nuestra vista mi Bella dejo de intentar esconder su risa.
-no es gracioso- gruñí tirando de ella para volver a la mesa
-lo es, estaba aterrada pobre, no debiste poner esa cara- negó divertida .A unos pasos de la mesa tire de su brazo atrayéndola hacia mi pecho.
-te parece gracioso que nos interrumpan?- pregunté viéndola a los ojos
-no, lo que me parece gracioso y súper adorable es que te moleste tanto a ti- sonrió
-quien me puede culpar por ello?-sonreí dándole un suave beso- comamos el poste- dije
-creí que ya me lo habías dado- sonrió
-cual sería según vos?- pregunte. Sonrió y sin dejar de verme a los ojos delineo mis labios con su lengua- pensás hacer estallar a mi corazón esta noche?-pregunte relamiendo mis labios.
-quizás- sonrió soltándose de mi agarre- comamos- dijo sentándose en la mesa. Asentí. El helado era bueno. Iba a poder enfriarme un poco. Luego del postre avise a Eleazar para que volviera al puerto muy a mi pesar, ya era tarde.
-ha sido una noche increíble Edward- sonrió cuando paramos delante de su edificio
-me alegro de que te haya gustado-sonreí también
-y a ti? Te gusto?-pregunto. Me acerque a ella y presione mis labios con los suyos
-no tienes ni idea cuanto- aseguré
-no quiero que termine- admitió con un suspiró
-tampoco yo, pero podemos repetirla siempre que quieras, mañana por ejemplo estoy libre- informe. Ella rió.
-queres subir?-pregunto mordiéndose el labio-podemos charlar un rato más- propuso
-segura?-
-segura, además ya conoces el piso por fotos, falta que lo veas- recordó
-cierto- sonreí
-entra el auto a la cochera-
-de acuerdo- asentí.
-buenas noches- saludó el hombre del garaje del edificio de mi Bella
-buenas noches Félix- saludó mi Bella por los dos- vamos a entrar el auto a la cochera que corresponde a mi piso, está bien?-
-claro señorita, pasen- asintió
-es la 7- me informo Bella. Asentí y lo estacione.
-buenas noches Félix- dije antes de subir al asesor con mi Bella hacia su piso
-buenas noches- lo escuchamos responder.
-vaya, mucho más lindo que en la fotografías-
-gracias- rió - que queres tomar?-preguntó
-puedo preparar algo que inventamos con mi hermano Emmett hace unos años? Tiene algo de alcohol- le advertí- el tuyo lo puedo hacer más ligero si prefieres-
-claro- sonrió -que necesitas?-
-algún jugo de fruta, y después algo de alcohol, el que tengas-
-tengo vodca- dijo yendo a lo que supuse era la cocina, la seguí.
-eso está más que perfecto- asegure abrazándola por la cintura mientras ella agarraba dos vasos de la alacena. Bese suavemente su cuello, paso sus brazos hacia atrás acariciando mi nuca.
-a pesar de los momentos tensos que hubo…- dije volviendo a besar su piel- fue la mejor noche de mi vida-
-mmm… también la mía- dijo en el murmullo relajándose con mis besos.
-vamos a repetirla entonces?-pregunté
-si, al diablo con todo, no quiero volver a pasar tantos días sin ti- admitió
-eso me da un gran, gran alivio- respondí
-lamento no haber hablado todo este tiempo contigo- se disculpó
-necesitabas pensar- aseguré
-pero sé que te lastimé- afirmó
-dolió, sí, pero por noches como hoy vale la pena- aseguré
-lo siento- dijo girándose
-no hay nada por lo que disculparse- sonreí. Me sonrió y me beso. Fue un beso suave, dulce y delicado.
-me voy a cambiar el vestido por algo más cómodo, si?-pregunto –sentite como en tu casa- me sonrió antes de que le robara otro beso antes de dejarla ir.
Aproveche que estaba solo para preparar lo que íbamos a tomar, me tome la libertad de rebuscar unas copas en su alacena. Agarre el jugo de fruta que había dejado en la encimera para mí y lo mezcle con el vodca. En el de ella puse poco alcohol, solo para que se sintiera, le daba mejor gusto, el mío lo hice un poco más fuerte. Y los lleve a la sala. Los deje sobre la mesita que había delante de los sillones y me senté allí. Vi el oso que le había mandado esta mañana y sonreí agarrándolo.
-es un oso precioso- dijo sentándose a mi lado.
-me sentí bastante extraño en medio del centro comercial buscando un oso- reí viéndola a los ojos-pero de algún modo me gusto, supongo que fue igual que cuando te mudaste aquí a Seattle, era raro pero me hacía sentirte más cerca- expliqué
-quizás… deberíamos habernos visto antes- sonrió acariciándome el pelo- y así evitar todo esto, que me enterara de esta forma y desapareciera- admitió sin verme.
-quizás- acepté- pero nunca dijiste nada al respecto, creí que al estar en la misma ciudad ibas a hacerlo-
-lo pensé, pero no me sentía segura, quizá si nos veíamos perdíamos eso que nos hizo hablar tanto tiempo, tenía miedo de que seas un sesentón ricachón- se encogió de hombros
-de verdad?- reí
-no tanto, pero tampoco creía que seas tan sincero como parecías, luego, entendí que sí, más que nada porque busque sobre tu familia y cada cosa que encontré la pude unir con facilidad a lo que me contabas, entendí que aún no me dijeras quien eras, me habías dicho mucho- asintió
-me alegro en ese caso- sonreí alcanzándole una copa-me tome la libertad de buscar unas copas, la tuya apenas si tiene vodca- le avisé
-que considerado- sonrió
-quiero que mañana puedas recordar cada detalle de esta noche- sonreí proponiendo de nuevo un brindis
-y ahora? Porque brindamos?- preguntó
-brindemos por…por nosotros, porque sea la primera de muchas noches así- propuse
-sin tanto drama- pidió
-y con más risas- asentí. Chocamos las copas y los probamos.
-mmm, bastante bueno- sonrió
-otro día te lo hago con fruta recién exprimida, es mucho mejor- aseguré
-me encantaría- respondió dándole unos cuantos tragos más- delicioso- sonrió. Yo ya me lo había acabado. Deje mi copa en la mesita y ella me imito aun con un poco en la suya, se acercó a mí y me beso. Fue suave, relajado y frutado.
Nos acomodamos en el sillón con ella sobre mi pecho y hablamos tonterías que nos habíamos contado todo este tiempo, incluso le saque un par de fotos. Sin darnos cuenta el sueño nos llegó dejándonos abrazados y juntos en el sillón.
Mi móvil sonó despertándome. Sonreí al ver a mi Bella dormida acurrucada sobre mi pecho, atendí el móvil antes de que la despertara a ella también.
-hola?- salude sin siquiera ver quien era.
-hijo? Soy papa. Ocurrió algo? Hace casi una hora debías haber llegado-
-qué? Qué hora es?- pregunté
-9 y 20, te quedaste dormido?-preguntó
-si papá, eso parece- sonreí
-mmm… que ocurre?-preguntó mi Bella
-nos quedamos dormidos parece- reí, y ella conmigo.
-estas con alguien?-pregunto papá. Me había olvidado de él.
-en 20 minutos estoy ahí- dije ignorando su pregunta y cortando la llamada.
-tenes que irte?-pregunto suspirando contra mi cuello. Me estremecí.
-si preciosa, debía estar en la oficina hace casi una hora- dije besando su cien. Se levantó tan rápido que casi se cae. No pude evitar reírme.
-no es gracioso- murmuró
-sí que lo es- sonreí acercándome para besarla- buenos días preciosa-
-buenos días- sonrió cambiando su ceño fruncido por una preciosa sonrisa. Luego hizo un puchero.
-qué ocurre?-pregunté sin poder evitar besar su labio sobresaliente
-te tenes que ir- respondió acentuando más su puchero, me derretí ahí mismo.
-hasta ayer no sabías si ibas a querer verme de nuevo y ahora no queres que me vaya- sonreí apoyando mi frente en la suya.
-está mal lo que quiero ahora?-preguntó
-no, es lo mejor que me puede pasar- prometí. Sonrió y volvió a besarme. –almorzas conmigo?-pregunté
-mmm… porque no venís cuando sea hora de almorzar y te hago probar algo de lo que cocino?-propuso
-me gustaría- sonreí- siempre presumiste mucho tus dotes culinarios-
-perfecto- sonrió levantándose y extendiendo una mano hacia mí- vamos, tenes que ir al trabajo entonces, no vaya a ser que me convierta en una mala influencia para ti-
-nunca, sería imposible- respondí poniéndome a su altura. Le di un par de besos más
-si tenes que pasar por tu departamento deberías irte, no es que quiera, pero se te va a ser mas tarde-
-no, voy directo al estudio, tengo un traje para cambiarme allí, lo que sí, quisiera pasar al baño- dije
-claro que sí, estás en tu casa- me sonrió. Le di un beso más y fui hacia el baño. Hice mis necesidades, me adecente un poco y salí. Había olor a café y tostadas.
-es lo más rápido que se me ocurrió- me sonrió al verme- no quería que te fueras sin nada-
-no te hubieras molestado, podría desayunar allí- le avise- pero gracias-
Desayunamos rápido, más que nada porque no quería irme sin desayunar con ella aunque realmente pudiera haber desayunado en el estudio.
Llegue 10 minutos más tarde de lo que le había dicho a mi padre, pero valía la pena realmente.
Aunq intente apurarme con lo que se me había atrasado no había forma de poder salir antes de la 1 para ir donde mi Bella, asique le mande un wp.
[Preciosa, estoy un poco atrasado con un caso, puedo ir tipo 2 y media, está bien?]
[claro que si Ed, no te preocupes, ven cuando puedas]. Sonreí y seguí con el papeleo que tenía.
2 y 17 pude liberarme, mientras cerraba los documentos y los archivos la llame con el manos libres.
-hola?-atendió una voz de hombre.
-hola..-dudé-esta Bella?-
-sí, pero está ocupada- rió
-Jacob Black!-escuche a Bella gritar-donde diablos has metido mi ropa interior?!-
-la tengo yo aquí linda!-grito el chico que me había atendido. Sentí un horrible pinchazo en el centro del pecho- ven por ella Bella!- lo escuche hablar al tal Jacob.
Corte la llamada sin querer seguir escuchando. Ayer ella me había jurado que ni su primer beso había dado y hoy el tal Jacob tenía su ropa interior! Yo aún no se la había visto y él ya se la había quitado! Parecía un león enjaulado dentro de mi oficina, no sabía qué hacer, si ir y encontrarla con el tipo ese o desparecer.
Mi celular sonó. "Preciosa" llamando anunciaba, atendí con las manos libres y me encamine hacia su departamento. Me iba a escuchar.
-qué queres?-pregunte en cuanto atendí fuera de mi despacho, más de uno se me quedo viendo asustado.
-no sé qué escuchaste recién, pero nada de lo que escuchaste es cierto-
-se bien lo que escuche, no necesito explicaciones- gruñí esperando el asesor, sentía como todos me miraban.
-de verdad? Después de todo lo de anoche vas a dejarlo todo por una idiotez?-
-no es una idiotez, pedile a Jacob que te consuele- dije entrando al ascensor, no me iba ni a molestar en ir a su departamento.
-Jacob es mi primo, mi mejor amigo, ese del que siempre te hablaba, tan poco confías en mí que ya me tratas así, lo suyo fue solo una broma, ni siquiera sabía quién eras tú. Él es un idiota, pero tú lo superas. Te lo puedo asegurar- y colgó. Me sentí un completo idiota y volví a llamarla.
-qué diablos queres?-preguntó cuando yo ya estaba delante del volvo
-que queres que piense si te llamo y escucho a un hombre decir que tiene la ropa interior que estás buscando?-pregunté
-que confíes en mí antes de sacar conclusiones así- respondió, se oía realmente enfadada.
-Bella, soy un idiota, eso ya lo sabes, la única persona que me ha hecho sentir celos eres tú y ni siquiera te conocía, ahora que te conozco… sé que me muero si te pierdo preciosa-
-sino confías en mi vas a perderme- me advirtió
-lo sé, maldición, claro que lo sé- gruñí- solo, necesito acostumbrarme a esto, puedo ir a tu departamento?- rogué
-lo único que faltaría es que no vengas, ya tengo a Jacob encerrado en el cuarto de huéspedes castigado, a ti te voy a encerrar en mi cuarto- me amenazo
-sabes? No sería tan mal castigo, podría meterme en sus sabanas- susurré. La escuche gemir y juro que tuve que agarrarme del auto para no caerme.
-si en 5 minutos no estás aquí besándome, vas a tener problemas Cullen- dijo y colgó. Subí al auto y maneje como un desquiciado hasta su departamento.
En cuando vi que la que me abrió la puerta fue ella la alce besándola desesperado apretándola contra la pared. Pasó sus piernas con mi cintura y cerró la puerta con un portazo para besarme con completa libertad. Parecía un animal en celo.
-lo siento- susurré llenando su cuello de besos- soy un idiota, y soy celoso, nunca tuve tanto miedo en mi vida- confesé
-yo estoy igual- admitió con un gemido cuando succione la base de su cuello- pero no quiero que todo sea razón de discusión entre nosotros-
-lo sé, lo sé, perdóname- repetí siguiendo con mis besos en su piel
-ei, nadie nos piensa presentar- hablo una voz de hombre, nos separe de la pared por puro instinto y mi Bella se bajó de un salto de mi cintura.
-Jacob, Edward, Edward Jacob- nos presentó. Los ojos de Jacob estaban muy abiertos-sí, sí, sí, es quien crees que es, pero aquí dentro solo es Edward, estamos?-dijo poniéndose delante mío, parecía estar protegiéndome de Jacob. Sonreí enternecido.
-cla-claro- respondió- ni tu padre te va a salvar si la lastimas, está claro?- preguntó más recuperado
-ya, bastante hiciste recién con tu bromita- lo regañó Bella
-y yo que iba a saber que "mi músico" era tu novio! Pensé que era un profesor de música o algo así, porque no usan nombres reales?-
-si queres comer la lasaña que prepare deja de hablar- le pidió Bella.
-me callo-
-tan bien cocina?-pregunte hablando por primera vez desde que Jacob llego.
-me casaría con ella solo por la comida, el resto de ella te lo regalo- sonrió
-idiota- le gruño ella. Reí y la abrace de la cintura.
-yo me casaría con ella por todo lo que la conozco en este momento- dije viendo a Jacob- asique entonces luego de probar su comida pongo fecha-
-ya, dejen de decir tantas idioteces- pidió ruborizada yendo hacia la cocina-Jake a lavarse las manos!-gritó
-no soy un niño!-protesto pero aun así le hizo caso. Reí y fui con ella. Volví a abrazarla por la cintura.
-que bien huele- murmuré besando su cuello
-yo o la comida?-rió
-tu- suspiré y olfatee un poco la comida- la lasaña no parece oler mal tampoco- acepté
-ya, no te pases, Jake ya hasta cree que somos novios-
-yo no lo confirmé pero tú tampoco lo negaste- sonreí
-es eso un reto Edward?-pregunto girándose para verme
-quizás- sonreí inclinándome a besarla.
-oiga, dejen de comerse, tengo hambre- protesto Jacob interrumpiéndonos de nuevo.
-Jake- lo llamo ella sin dejar de verme a los ojos- Edward y yo no somos novios-
-claro, por supuesto, entonces como se llama lo que estoy viendo ahora?-preguntó sarcástico
-un par de extraños besándose- sonreí
-que se fumaron?-preguntó. Bella rió y se puso a servir el almuerzo.
-ni una palabra a Charlie- le pidió cuando dejo un plato delante de Jake- solo nos estamos conociendo, de acuerdo?-
-claro- asintió- pero su padre es jefe de policía- me advirtió apuntándome con el cuchillo
-Jacob- lo reprendió ella
-no te preocupes Jacob, no hay porque amenazarme, sé muy bien lo valiosa que es ella- le aseguré
-recuerdan que estoy aquí verdad?-preguntó sarcástica Bella
-te invito a retirarte Bells- le sonrió Jacob
-idiota-murmuró. Reí. Me gustaba esto.
-bien, es hora de que me vaya a hacer una linda siesta- sonrió Jacob cuando termino de ayudar a levantar la mesa antes de irse al cuarto de sobra que había en el departamento
-ya tenes que irte?-preguntó haciendo que la abrace recargados en la encimera.
-puedo quedarme media hora más- dije apoyando mi mentón en su cabeza.
-me gustó despertarme contigo esta mañana- dijo dejando ligeros besos en mi cuello
-mmm.. También a mí, y eso que estás haciendo también me gusta- confesé. Rió pero no se detuvo hasta que escuchamos su móvil sonar.
-es mi papa, no vayas a hablar- dijo atendiéndolo sin alejarse un ápice de mí, sonreí por eso y la apreté más a mí- hola papá- saludó- si, Jake esta acá hace algunas horas- escuchó- no, no me dijo sobre ninguna sorpresa- la sentí tensarse levemente en mis brazos, me aleje de ella para verla a los ojos-si papá, sé que te lo prometí pero-al parecer su padre la interrumpió- de acuerdo-suspiró- adiós-
-pasó algo?-pregunté cuando colgó
-al parecer-dudó- Jake no vino solo a saludar-
-y a que vino?-pregunté
-a llevarme a casa, quieren que pase el fin de semana allí con ellos- explico mordiéndose el labio, me incline y atrape entre mis labios el que se mordía.
-y que hay con eso? Está bien, hace mucho no lo ves-
-no quiero ir, quiero quedarme contigo- respondió. Sonreí y le bese la nariz.
-el lunes te tengo aquí verdad?-pregunté. Asintió- bueno, aún tenemos hoy- le sonreí
-de hecho… creo que fue por eso que se fue a dormir y nos dejó este rato para nosotros, mi padre quiere que vallamos a cenar esta noche-
Sonreí y la bese llenándome de su sabor, me molestaba, y mucho que la alejaran de mi tan pronto. Pero ella no vivía en mi mundo de apariencias y por eso la amaba, ella tenía su mundo donde muchos la amaban, no podía pedir que la dejaran conmigo solo para sentirme mejor.
-está bien preciosa, no pasa nada- le sonreí
-no quiero dejarte solo-susurró
-no lo estoy, además te puedo hablar y llamar como antes, no?-pregunté
-claro que si- sonrió
-entonces no pasa nada- prometí volviendo a besarla.
-ven, vallamos a sentarnos, luego limpio- dijo llevándonos al sillón, nos sentamos como anoche, ella recargada en mi pecho y yo acariciando su cintura. De vez en cuando dejaba besos en mi cuello.
-decime cuando tengas que irte- murmuró adormilada
-mmm… voy a quedarme un poco más, luego me quedo haciendo horas extras- respondí
-ser hijo del dueño no te da beneficios?-pregunto dejando sus labios en mi piel
-no, ya sabes que papa no quiere que tengamos nada que no sea nuestro hasta recibirnos, eso incluye cumplir con nuestras obligaciones laborales, el hecho de que nunca me atrasara puesto que no tenía mucho que hacer fuera del horario me ayuda hoy, claro está-
-mmm- respondió besando mi cuello-que ganas de quedarme así que tengo- aseguró
-yo no sabes todo lo que daría por eso- sonreí
-Ed- me llamo y la mire a los ojos, respiro hondo y lo soltó lento- te quiero- murmuró
-te quiero preciosa, mucho te quiero-sonreí antes de besarla. Profundice el beso dejando su lengua penetrar mi boca. Nos fuimos girando en el sofá quedando ella debajo de mí. Solté sus labios y deje un camino de besos por su cuello, volví a succionar el mismo punto de antes, estaba un poco rojizo ya. Me reí y subí hasta su oído.
-por las dudas no dejes tus clavículas al aire este fin de semana- le pedí.
-es bueno que en Forks siempre está fresco entonces- rió - pero eso amerita venganza- susurro en mi oído soltando los dos primeros botones de mi camisa y aflojando la corbata. Mordió y succiono sobre mi clavícula, estuve a punto de correrme justo en ese momento. Esto de ser virgen empezaba a pasarme factura.
-me volves loco-gemí, ella rió antes de besarme, cole una mano por debajo de su remera y acaricie hasta sus costillas- quiero decirte algo- suspire en sus labios
-ahora?-protesto
-si ahora- reí- creo que asumiste algo sin que yo te lo dijera-
-el que?- preguntó
-viste que te dije lo que me paso a los 16?-pregunte. Asintió. -No he estado con nadie desde entonces y… tampoco en la cama de nadie- le conté sin dejar de verla a los ojos. Sonrió y me dio un suave beso.
-eso es bueno, cuando pase entre nosotros vamos a aprender juntos- sonrió
-creí que… te iba a molestar- admití
-porque?-
-no lo sé, creí que te daría miedo que este tan perdido como tú en esto-
-no, al contrario, creo que me gusta- aceptó- no podría competir sin saber, con alguien que haya estado antes contigo-
-no tienes que competir, ni aunque hubiera estado con alguien, nunca sentí lo que siento por ti Bella-
-me alegra eso- aceptó besándome-tienes que irte-susurró
-lo sé, pero no quiero- suspiré
-el domingo cenamos juntos?-preguntó
-si? Ya vas a estar aquí?-pregunté
-por supuesto, curso el lunes- sonrió
-de acuerdo- dije dándole un suave beso. Me puse de pie y extendí mi mano hacia ella. Me acompaño hasta la puerta y rodee su cintura con mis brazos
-hasta el domingo- sonrió
-hasta el domingo, preciosa- dije besándola
-no me extrañes-
-tu tampoco-murmuré apretando el botón del asesor.
-nunca, eres un extraño- rió
-te quiero extraña- dije
-te quiero extraño- sonrió y me dio un beso antes de dejarme entrar al asesor. Vi cómo me soplaba un beso antes de que se cerraran las puertas. Sonreí un poco entristecido, pero eso también me daba la oportunidad de esmerarme cocinando para ella. Hoy había estado deliciosa la lasaña.
