¡Hola a tod s!

Tal vez a algunos os sorprenda, pero llegamos al final de esta historia. Un final que continua, por supuesto, ya que esta historia ha sido solo una pequeña parte del viaje de Candy.

Cuando comencé este fic, basado en estos entrañables personajes de Kyoko Mizuki y Yumiko Igarashi, quería narrar el reencuentro de esta pareja de jóvenes que vio truncada su historia de amor, ya que siempre deseé que sus vidas los volvieran a unir y pudieran estar juntos. Creo que es una historia imperturbable, entrañable, apasionada, plagada de luces y sombras … con tantos matices y variantes que difícilmente se podría vislumbrar su final. Y prueba de ello son esos miles de fics que representan los sueños de tanta gente, sus ilusiones y la magia de su imaginación inspirada por estos grandes personajes de nuestra infancia ...

En mi caso, he querido narrar este reencuentro en el marco de un año de sus vidas. Comenzó en el vigesimotercer cumpleaños de Candy y termina un año después, con otro viaje, otra búsqueda desesperada del amor …

Sé que quizá haya mucho que contar aún, sí, es verdad, aún habría mucho que contar … y tal vez, la historia vea la luz en próximas líneas, algo que a día de hoy es incierto, no podría asegurarlo. Nos queda de momento la esperanza, la ilusión de ese reencuentro, el amor, la pasión …

Imagino que algunos lectores se habrán sentido decepcionados y lo lamento, solo espero que hayáis podido disfrutar con esta humilde historia que he querido contar y así poder aportar mi pequeño granito de arena a este gran mundo de los fanfictions de Candy.

No tendría palabras suficientes para agradecer a todos lo que me habéis acompañado durante todos estos meses en que he ido desarrollando el fic, con vuestros ánimos y comentarios, todos y cada uno me han servido para motivarme y poder dar forma y final a esta historia. Muchisimas gracias, de verdad.

Espero algún día volver a encontrarnos entre líneas.

Gracias y buena suerte!

Nhoare.