Primavera.
Es la estación en la cual las flores se asoman para adornar los jardines y perfumar todos los rincones.
Una estación de cambios y una en la cual podés volver a comenzar.
El crudo invierno te aísla, te niega la libertad de florecer.
Porque eso era ella: una bella flor marchita.
️️️️️️️️️️
Una de las flores se había desprendido del árbol Sakura,cayendo directamente en la palma de su mano.
Se preguntaba por qué su madre la había llamado igual que aquel hermoso árbol.
No lo había comprendido hasta ese momento.
—Sakura... —su nombre estaba saliendo de aquellos labios que la mantuvieron cautiva de un amor extraño.
Pero ella había florecido.
—Sasuke—musitó ella, observando con detenimiento aquella flor que se dirigió a su mano.
El viento la había empujado a volar y dejar su huella.
El invierno ya había perecido.
El cabello rosado de Sakura danzaba al compás de la brisa primaveral.
Cerró sus ojos y volteó lentamente para enfrentarlo.
Necesitaba saber si su amor era verdadero o, simplemente, era un mero capricho adolescente.
No podía continuar cegada.
—¿Cómo has estado, Sasuke?—exclamó con una tierna sonrisa.
Él no la comprendía. Sabía que había algo diferente en Sakura, pero no lograba descifrarlo.
Su sonrisa y seguridad había vuelto. Era eso.
Esa bonita forma de nombrarlo, pese a lo que había sucedido entre ellos.
Sin embargo, Sasuke necesitaba sus caricias, su amor incondicional.
Sentía culpa y rencor, pero se había prometido a sí mismo que lo dejaría atrás, con tal de que ella regrese.
—Desde que te fuiste de mi lado, nada bien—respondió Sasuke, desviando la mirada.
Él sabía perfectamente que sus actos habían sido claves para que Sakura decidiera correr hacia su primavera.
Él seguía allí, inmerso en el gélido invierno.
️️️️️️️️️️
Desde joven, Sakura se sintió atraída por Sasuke.
Ella no entendía qué era lo que realmente le gustaba de él, un joven de mal carácter y solitario.
A él jamás le habían faltado mujeres.
Ellas estaban dispuestas a lo que sea con tal de tener una atención por parte del Uchiha.
Sasuke hacía de esta situación su mejor arma.
El joven Uchiha se caracterizó no sólo por su extraño comportamiento y completa atracción hacia las muchachas, sino por su obsesión con marcar un récord de conquistas antes de graduarse.
Cada mañana, dejaba su cabello negro al natural, jamás lo había peinado. Su estilo era más bien informal.
Por lo general vestía pantalones ajustados, lo cual hacía que resaltara el atributo del cual se sentía orgulloso. Y las prendas superiores eran acorde al humor con el que se levantaba.
Usualmente elegía camisas o remeras color negro, también ajustados.
Acudía al gimnasio tres veces a la semana, lo cual explicaba el por qué de su cuerpo marcado.
Su vanidad era lo que rápidamente ahuyentaba a Sakura.
No obstante, las demás caían en sus redes sin dudar.
Sasuke llevaba un larga lista de mujeres. Pero había una que, por alguna razón, no había podido alcanzarla.
Él percibía su mirada y podía asegurar que sentía atracción por él. Mas siempre se mantuvo fuera de su órbita.
Estaban en el último año de la secundaria.
Al siguiente, los esperaría la universidad o el mundo laboral.
Sasuke sentía que si dejaba pasar el tiempo, no lograría cumplir con su objetivo, siendo Sakura la única chica a la que no había besado o, al menos, hablado.
Buscó una manera de acercarse a ella y la encontró al seguirla a la biblioteca.
Él necesitaba hablarle. Necesitaba marcar su territorio.
¿Cómo era posible que su presa huyera así?
Calculó fríamente el momento exacto para chocar con ella y tener un motivo para iniciar una conversación.
Sakura había juntado una pila de libros y caminaba lentamente porque pesaban demasiado, pero los necesitaba.
Antes de salir del pasillo de las novelas de romance, chocó de frente con Sasuke, haciendo que ella cayera hacia atrás, esparciendo los libros.
¡Bingo!
—Disculpame. No creí que los ángeles caminaban entre los mortales—sus primeras palabras habían asustado de algún modo a Sakura.
Ella estaba ruborizada. No podía creer que Sasuke Uchiha estuviera hablándole.
Sólo se levantó del suelo y comenzó a juntar los libros.
—Dejame que te ayude—de inmediato, el Uchiha comenzó su plan de conquista.
Sabía que estaba comenzando a resultar, aunque pareciera que ella no era igual a las demás.
Cuando apilaron los libros, Sakura iba a cargarlos.
—Yo los llevaré. Tampoco voy a permitir que vayas con tal peso hasta tu casa...—su siguiente plan era conocer su casa.
—Te lo agradezco—asintió tímidamente.
No podía negar que le agradaba estar al lado del muchacho que le gustaba. Pero por otro lado, las miradas hacia ella la incomodaban, puesto a que sólo se enfocaba en pasar desapercibida en la institución.
Al llegar a la casa de la Haruno, Sasuke le acercó la pila de libros, no sin antes aplicar un acercamiento más efectivo.
Rozó sus manos adrede con las de ella. Acercó su rostro deliberadamente e inquirió:
—¿Podría preguntar tu nombre?
Sakura sentía su corazón a punto de estallar.
El perfume del Uchiha la había alcanzado y su mirada penetrante deseaba conocerla más.
—Sakura...
Sasuke esbozó una sonrisa ladina. Finalmente tendría una nueva en su lista.
—Me gustaría conocerte un poco más—comenzó a tocar el largo cabello rosado de la chica—Ya sabés, invitarte a tomar algo o...
Sus labios estaban tan cerca, que Sakura se había paralizado.
No sabía cómo reaccionar ante la imponente figura de Sasuke.
—Lo siento... —salió corriendo en dirección a su casa.
Sasuke cruzó sus brazos y sonrió.
—Con que una presa difícil de cazar, eh...
️️️️️️️️️
Durante varios días, Sasuke se presentaba en la puerta de la casa de Sakura para ir juntos a la escuela.
No dejaba que estuviera sola ni un minuto, ya que podría perder la oportunidad de conquistarla.
Ella comenzó a brindarle más confianza, hablaban de diversos temas y le expresaba su amor por las novelas románticas.
—Una muchacha que sueña con su príncipe azul... —pensaba el azabache mientras oía las historias de la pelirosa —Así que ese era el secreto...
Sin cuestionar absolutamente nada y apostando a todo, sorprendió a la chica.
La sujetó por su nuca y su cintura, apegándola tanto a él, que ella comenzó a sentir cómo iba exitándose.
Sin embargo, sus labios no lo rechazaron. Respondió a él, siguiendo sus pasos, yendo de un inocente a un apasionado beso.
Él recorría su interior con ahínco y lascivia, deseaba más que un simple beso.
El corazón de Sakura latía aún más fuerte y no podía dejar de degustar al Uchiha.
La mano que tenía Sasuke en su cintura comenzó a moverse lentamente, en dirección a sus muslos.
Sakura se sintió abasallada por tal atrevimiento y cortó el beso, separándose rápidamente de Sasuke, quién no borraba su sonrisa.
—¿Qué sucede? Creí que te gustaba—él estaba desconcertado por la actitud de Sakura.
—Lo siento. Creo que no es el momento...
Allí se percató de que sus tácticas habituales no surtirían efecto en ella.
Sakura deseaba enamorarse y eso debía hacer si pretendía llevarla a su habitación.
Su miembro quería escapar. Su pantalón apretaba tanto que le provocaba dolor cada vez que se excitaba.
—Bueno, creo que es el momento para pedirte si te gustaría salir conmigo—dirigió su vista hacia ella-, formalmente.
Sakura no podía creerlo. Ella sentía algo especial por ese hombre y tenía la sensación de que estaba soñando.
Pero no. Sasuke Uchiha estaba pidiéndole que sea su novia.
Pese a que no confiaba en la petición, decidió que debía salir con él.
—Yo... —titubeaba, su presencia la ponía nerviosa y las palabras se atoraban en su garganta- ¡Por supuesto que sí!
Finalmente, Sasuke había logrado cruzar el mayor obstáculo.
️️️️️️️️️️
Estuvieron saliendo varios meses.
De hecho, estaban a escasos días de finalizar la secundaria.
Sasuke se sentía extraño.
Él la deseaba más que nunca, su cuerpo pedía a gritos por ella, pero trataba de disimular o todo sería tirado a la borda.
Sin embargo, existía un sentimiento desconocido por el Uchiha, uno que no podía describir y no sabía de dónde provenía. Eso le molestaba, de cierto modo.
El curso de ambos se encontraban organizando la fiesta de egresados, un evento anual en los cuales podían invitar a familiares y amigos que no pertenecieran a la institución.
La euforia por ese momento era notoria en todos.
Excepto en Sakura,ya que no vería todos los días a Sasuke cuando todo acabe.
La gala trajo consigo un grupo muy elegante de jóvenes.
Había pizzas, empanadas y sandwiches para degustar. Además, una variedad de bebidas alcohólicas.
Sakura estaba sentada en un rincón, esperando que Sasuke volviera del baño.
Sacaba fotos de todos los rincones.
—¿Sakura? —una voz le sonaba familiar.
Levantó la vista y se encontró con un muchacho que tenía un año más que ella. Cabello negro, lacio y peculiar corte. Sus cejas pobladas eran lo más llamativo de su rostro.
—Lee...—musitó e instantáneamente se levantó a abrazarlo-¡¡Lee!! No te das una idea de cuánto te extrañé.
—Y yo a vos, mi querida Saku—el muchacho la abrazaba con fuerza.
Al soltarse, ambos quedaron tomados de la mano.
Lee era como el hermano que jamás tuvo, un amigo muy querido por Sakura.
—Pues me invitaron a la fiesta, pero no creí encontrarte aquí-exclamó con una sonrisa amplia.
—Yo egreso este año también, así que supongamos que es mi fiesta.
Ambos rieron. Sakura le acercó una copa y brindaron.
—Hum—un suspiro le recordó a la pelirosa que su novio llegaría.
—Sasuke—exclamó con felicidad—, él es Lee. Es un amigo muy querido para mí.
Sasuke lo miró de reojo. Su molestia era evidente.
Lee notó los celos de Sasuke. Él no deseaba meter en problemas a Sakura.
—Saku, mis amigos están esperándome—se excusó bajo una sonrisa forzada—. Me gustaría volverte a ver.
—Por supuesto—exclamó Sakura, ignorando lo que sucedía con el Uchiha.
—Gusto en conocerte—exclamó, dirigiéndose a Sasuke.
Lee extendió su mano amistosamente y fue ignorado completamente por el Uchiha.
Sakura presenció la escena y sintió pena por la actitud desinteresada de su novio.
Tomó aire y disimuló hasta que su amigo se perdió entre la multitud.
—¿Por qué hiciste eso? —le reclamó.
Sasuke le daba la espalda. Mordía sus labios por dentro. Los celos lo estaban matando.
—¡Te prohíbo que vuelvas a hablar con hombres, excepto conmigo! —por su expresión dura y su tono grave, Sakura se percató de la molestia de su novio.
Sakura no podía creer lo que acababa de oír. Jamás le había hablado de ese modo ni le había prohibido nada.
—No lo puedo creer... —musitó.
Encolerizado, Sasuke vació dos copas de champagne y tomó por la cintura a Sakura.
Luego, llevó su mano a su cuero cabelludo y la besó con fuerza.
Tironeaba de su cabello y mordía sus labios. Sakura soportaba hasta donde podía, pero el agarre de Sasuke no le permitía soltarse.
Sin medir, el azabache mordió con más odio los labios rosados de Sakura, obteniendo un golpe en sus partes íntimas debido a la reacción de ella.
Al tocarse, los dedos de la pelirosa le mostraron al Uchiha lo que le había hecho. La sangre corría por sus labios y el dolor era insoportable.
Sasuke estaba perplejo.
Finalmente, había cometido una gran infracción.
Sakura lo miró. Tenía lágrimas en sus ojos.
Sin dudarlo, tomó sus pertenencias y se retiró.
—Sakura... —espetó mientras observaba cómo se alejaba la chica.
Al día siguiente, el labio inferior de Sakura se había inflamado.
Le molestaba para absolutamente todo. Sólo la calmaba aquellos alimentos fríos o el helado.
Estaba acostada, pensando qué había hecho mal para que Sasuke se comportara de ese modo.
No lo entendía.
Minutos después, alguien tocaba a su puerta.
Sakura abrió y vio que estaba Sasuke esperándola.
—¿Qué querés? —espetó.
—Quería disculparme con vos. Estuve muy mal y no quiero que te lleves una mala imagen mía.
Sasuke no comprendía por qué insistía tanto con una chica que le complicaba la vida.
—Bien...—cuando estuvo dispuesta a cerrar la puerta, él se interpuso y añadió: — Tengo una sorpresa. Espero que puedas acompañarme.
Su tono parecía diferente al de la noche anterior.
Sakura confió en sus palabras y asintió,aunque no estaba tan convencida como Sasuke creía.
—Está bien.
La pelirosa se dirigió rápidamente a su habitación para tomar sus pertenencias.
Ató su largo y sedoso cabello con una coleta y regresó con Sasuke.
Ambos subieron a su auto y la llevó sin mencionar a dónde.
Al llegar, Sakura supuso que ese lugar sería la casa del Uchiha.
Un sitio pequeño pero acogedor para alguien que vive solo.
—Cerrá los ojos—indicó Sasuke en voz baja.
Sakura cumplió con la petición y tomó la mano del Uchiha, quien la guiaba para no tropezar.
Un ligero aroma a rosas le daban tranquilidad y alegría. Ese aroma le recordaba a la primavera…
Hizo algunos pasos más y ambos se detuvieron.
Sasuke posó sus manos en las mejillas de Sakura.
—Ya podés abrirlos…
Al hacerlo, se llevó una enorme y grata sorpresa.
Su hogar, un mono ambiente lujoso y acogedor, lo había convertido en el sitio que tanto había soñado.
Había pétalos de rosas en su lecho. También en el suelo, formando un camino hacia ella.
En la mesa de noche, la esperaban una caja con forma de corazón, repleto de bombones. También, una botella de champagne y dos copas.
—Pues… —Sasuke debía proponerle sus intenciones o sus esfuerzos serán en vano— Me gustaría poder brindarte lo mejor de mí y demostrarte cuánto me importás. Me comporté como un idiota y esto es muy poco a lo que realmente merecés…
Las palabras sonaban tan bonitas a oídos de Sakura, que ni siquiera dejó que él terminara de hablar.
Se abalanzó sobre él, sosteniéndose de su cuello.
Él tomó su cintura y ambos se besaron.
Esta vez, Sakura le demostraba al Uchiha que sí lo deseaba, indicándole que ese era el momento indicado para ello.
Sasuke acarició lentamente la espalda de la chica, hasta llegar a su cintura.
Comenzó a bajar un poco más, pero se mantuvo atento a la reacción de su novia, quien no mostraba un atisbo de rechazo hacia sus caricias.
Entonces, allí sintió que, por fin, el momento había llegado.
Pasó su mano por debajo de su blusa y tocó su delicada piel. El roce estremecía a Sakura, generando jadeos que volvían loco al Uchiha.
Estuvo mucho tiempo aguantando para ese momento. Ahora no tendría contemplaciones.
Ella le pertenecería.
Sasuke la besó lenta y apasionadamente, mientras la guiaba a su lecho.
Movió las cobijas y las liberó de los pétalos.
Recostó a la chica y quitó su remera. Sakura se sonrojó al notar el cuerpo de su novio.
Ella sentía que todo era un sueño.
Él se acercó a ella y besó su todo su cuerpo, comenzando por su cuello.
Ambos se deshicieron de sus últimas prendas, quedando únicamente a merced del otro.
Sasuke se encontraba encima de Sakura, contemplando la belleza natural de un cuerpo virgen, sólo para él.
Sabía las consecuencias que traerían que la chica estuviera en esa situación, lo cual le generó aún más ansiedad por poseerla.
Durante largos minutos estuvo estimulando a la chica, con caricias en zonas como sus pechos o besando su cuello. Utilizó sus mejores palabras…
Todo parecía indicar que estaba listo.
Sacó el preservativo de su mesa de noche y se lo colocó.
Sakura observaba cada movimiento de Sasuke, sonriéndole cada vez que sus miradas se cruzaban.
Cuando se encontraba listo, prosiguió a acomodar a Sakura en la mejor posición para ambos.
Abrió sus piernas lentamente. Notó cuánto temblaban y eso lo estimulaba aún más.
—Relajate—musitó—. Ya verás que ni notarás cuando esto pase…
Pese a que él la necesitaba tranquila, a ella le costaba llegar a ese punto.
—Estoy bien—exclamó.
Ambos sonrieron.
Él se acercó a su intimidad.
Contenía a su demonio interior, ya que debía recordar que tenía que tratarla con cuidado.
Durante el primer intento, la pelirosa expresó dolor.
—No te preocupes, continuá—expresó al ver el rostro de Sasuke.
Volvió a intentar y la estocada fue un poco menos dolorosa que la anterior. Y así, sucesivamente.
Sasuke observaba detenidamente el rostro de Sakura cada vez que él la penetraba.
En el último intento, ella ya no mostraba signos de dolor. Sólo lo miraba y le sonreía.
Entonces, empezaron a trabajar sus bajos instintos.
Comenzó a danzar lentamente y luego con más fuerza y rapidez.
Su cuerpo imploraba mayor velocidad y fiereza, pero debía pensar en Sakura.
Pero, por más que quisiera controlarse, su nivel de excitación lo llevó a descontrolarse, tratando el cuerpo de Sakura como el de las demás.
Ella sentía que no podía soportar otra estocada más. El dolor era inmenso.
Pero necesitaba pasar por ello para disfrutarlo más adelante.
Eso pensaba ella.
Cuando Sasuke logró alcanzar el clímax, notó las lágrimas derramadas por Sakura.
—¿Qué sucede? —inquirió mientras la liberaba de su cuerpo.
—Es que… es un dolor muy placentero.
Sasuke esbozó una sonrisa ladina. La satisfacción por haber marcado su cuerpo como suyo, fue el mayor acto de placer para Sasuke.
Su propósito estaba cumplido, pero…
¿Por qué no se sentía feliz, como todas las veces cuando tenía sexo con otras mujeres?
️️️️️️️️
El último día de clases fue únicamente hecho por los alumnos, ya que habían establecido unas entrega de medallas de un curso a otro.
Se encontraban en el salón donde se realizaban los actos.
Los dos cursos estaban separados, lo cual no permitía que Sasuke y Sakura estuvieran juntos.
Las encargadas de llevar adelante la entrega eran las dos delegadas de ambos años.
Sasuke estaba fastidioso.
El hecho de estar cerca de los compañeros, le molestaba. Y más aún, sentir las miradas lascivas de las mujeres.
Sakura sonreía. Sabía que, pese a que fue un mujeriego, él le demostró que podía cambiar.
—Entregaremos tres menciones especiales: Una por mejor promedio, otra por mejor compañero y el último será la mejor sorpresa que pueda recibir cualquiera de ustedes—exclamaba la chica.
Sasuke se dejó caer en su asiento, mascullando el fastidio que sentía.
Las primeras dos menciones habían pasado rápidamente, dando paso a la última de ellas.
Las luces bajaron su intensidad.
—Queremos que el que reciba esta mención, sepa todo lo que recorrió a lo largo de estos años en la institución—ambas se hicieron a un lado, mostrando un fondo blanco que sería utilizado para el proyector—. Por favor—Así como dijo esto, un video comenzó a exponerse allí.
Los murmullos no se hicieron esperar.
Las imágenes hablaban por sí solas.
Sasuke se levantó de inmediato, buscando los rostros de los culpables de aquella barbaridad.
En ese recorrido visual, se topó con la mirada triste de Sakura, quién se tapó el rostro después de sentirse ultrajada.
Las mujeres que estaban al frente, tomaron nuevamente sus micrófonos y agregaron:
—Este premio es para el galán de la institución,ya que fue capaz de acostarse con la última chica virgen de la escuela—los hombres comenzaron a aplaudir y las mujeres a reír.
—¿Qué rayos significa todo esto? —Sasuke estaba alterado, no podía tolerar que hayan hecho semejante violación a su privacidad.
—Pues, mi querido Sasuke—extendió un papel y lo expuso ante el resto—, aquí tengo tu valiosa lista de mujeres. Sakura Haruno fue la última y gracias a ello pudiste cumplir tu objetivo. Oficialmente, te has acostado con todas las que están aquí–todos aplaudieron. La chica añadió: —¡Gracias a las chicas que instalaron las cámaras en el cuadro de nuestro Sasuke!
Sakura no tenía fuerzas para huir.
Se sentó nuevamente y su mirada se perdió entre la multitud.
Sintió cómo la confianza se había deshecho.
Sasuke comenzó a empujar a todos para llegar a ella.
Había perdido su brillo. Su sonrisa se había borrado completamente.
Todo fue su culpa.
—Sakura, yo…
—Esa fue tu intención desde que me hablaste, ¿Verdad? —su tono de voz lastimaba el corazón de Sasuke.
—Pues, en un principio sí, pero…
Sakura se levantó de su asiento bajo la atenta mirada de los demás.
Sasuke estaba al borde del llanto.
Sakura respiró profundo y golpeó con todas sus fuerzas el rostro de Sasuke.
Y así lo hizo dos veces más.
Hasta que él sujetó sus muñecas.
—¡Detenete! —apretó fuertemente a Sakura, quién se dejaba llevar por la rabia.
—¡Te odio, Sasuke! —su rostro había cambiado drásticamente— ¡Te odio, Sasuke Uchiha!
Sasuke soltó las manos de Sakura y observó cómo se alejaba de él, odiándolo.
El rencor le daba las fuerzas necesarias para escapar de ese horrible lugar.
Se arrepentía de todo: de haberle entregado su virginidad a alguien que sabía cuál era su historial. De haber creído en sus palabras bonitas.
Se arrepentía de haber sido tan ilusa.
️️️️️️️️️️
Sasuke sabía que sería inútil buscarla después de lo sucedido.
Se conformaba con visitar la plaza central, característica por tener árboles Sakura.
De esa manera, él podría recordarla y reflexionar acerca de sus tonterías.
Habían pasado algunos años.
Sasuke se había resignado de buscarla.
Estaba seguro de que estaría estudiando y, a lo mejor, saliendo con alguien más.
Se prometió no volver a jugar con nadie más.
Mucho menos ahora que sabe lo que se siente estar enamorado y que la otra persona te odie.
Esa sería la última vez que visitaría el árbol. Ese era su propósito.
Cuando llegó, su corazón latía con rapidez. Sentía nervios y ansiedad.
Al ver ese color de cabello peculiar, los recuerdos le llegaron de inmediato.
Aunque ahora lucía muchísimo más corto.
—Sakura… —musitó con la esperanza de que fuera ella quien se encontrara allí.
—Sasuke—respondió.
En sus manos llevaba una de las flores de Sakura.
Él notaba algo diferente en ella.
No sabía qué era, pero estaba más hermosa de lo que la recordaba.
—¿Cómo has estado, Sasuke? —sus ojos emanaban un brillo especial.
—Desde que te fuiste de mi lado, nada bien—desvió la mirada.
Sakura elevó sus ojos al cielo y exclamó:
—Comprendo.
Detrás de ese cambio, había palabras hirientes y tristes.
—Yo quería disculparme por lo de ese día… —se acercó a ella.
—No te preocupes. Ese día me enseñó muchas cosas y agradezco que haya sucedido antes y no después… —esbozó una sonrisa ladina.
Se acercó a él y tocó su rostro.
—Te ves mal…
Sí. Su aspecto era muy deplorable.
Sus ojos estaban hinchados siempre. Parecían más caídos y su personalidad era más retraída.
—Yo te amo y te extraño, Sakura—rompió en llanto y continuó: —Por favor, no me dejes así.
Sakura mostró compasión por Sasuke. Se acercó más a él y lo abrazó.
Acarició lentamente su espalda y musitó:
—Sasuke, estás mal. No podés pasarte la vida siguiéndome—suspiró—. Superalo. Lo nuestro acabó hace muchísimo.
—Haré lo que sea… —rogaba.
—Empezá por acudir a un especialista. Estás obsesionado y eso te llevará a la locura…
—¡PERO YO TE AMO, SAKURA! ¿NO PODÉS ENTENDERME?
La desesperación del Uchiha le dolía a Sakura. Pero, con el paso de los años, Sasuke perdía la cordura.
La seguía a la universidad. Creaba perfiles falsos en lss redes sociales para contactarla. Incluso, hubo noches que durmió en la vereda de su casa.
Sakura aún tenía sentimientos por Sasuke, pero también creía que debía ayudarlo.
Él estaba completamente destrozado. Seguía aferrándose al recuerdo de su amor.
—Sasuke, yo también te amo—susurró en su oído.
El azabache estaba perplejo. Él necesitaba oír esas palabras para darle sentido a su vida.
La soledad y la exposición social lo habían enloquecido.
Sin embargo, al reencontrarse con Sakura, notó algo diferente en ella.
Ya no era la misma muchacha que asentía y acompañaba en todo lo que proponía. Sino una mujer que se había aferrado a la primavera.
—Deberás superarlo, Sasuke.
Él necesitaba su contención y su calidez.
Había jugado sucio y terminó salpicado.
—Por favor, Sakura, no me abandones...
Sakura se mostraba como la salvación para la oscuridad de su corazón.
Era una mujer que regalaba vida con tan sólo oír su voz. Una mujer resplandeciente y difícil de olvidar.
Él, simplemente, seguía inmerso en su invierno.
~Fin.
Hola amigos!! Cómo están?? Pues aquí les traigo una novedad para mí, lo cual me pareció un desafío muy agradable. Tal vez no quedó tal como lo deseaba, pero me gustó el resultado.
Es mi primer one shot SasuSaku, lo cual me abre mil puertas para desarrollar otros shipps.
Espero que les haya gustado y lo hayan disfrutado!!
