-Este fic es una adaptación del film Valkyrie (también llamado "Operación Valkiria") dirigido por Bryan Singer y protagonizada por Tom Cruise (Claus von Stauffenberg), retratando el intento de acabar con la vida de Adolf Hitler en el atentado del 20 de julio de 1944 y tomar el control del país, el fic consta no solo de lo visto en la película de 2008, sino también de datos encontrados en documentales e información histórica. Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y utilización de los personajes es de mi entera responsabilidad.
Capítulo 2
-Valkiria- dio a conocer Sasuke con sencillez.
-Ya hemos pensado en Valkiria, pero no nos sirve- objeto Sai ya que conocía muy bien n que consistía dicha precaución ideada por el propio Danzo.
-No como está redactada, pero el coronel tiene una idea que deberíamos considerar- corrigió Kakashi de manera puntual, desviando de forma casi imperceptible su mirada hacia el Uchiha.
-Disculpen, ¿Qué es Valkiria?- inquirió Kankuro quien era el menos ilustrado en cuanto terminología militar se trataba.
Luego de un par de días de meditación, tanto personal como en base a la aprobación que su esposa le había dado, Sasuke había accedido a formar parte de la resistencia alemana y su cercanía con el coronel Kakashi Hatake le permitía formar parte de las reuniones que tenían lugar entre los principales dirigentes de la resistencia; políticos, burócratas y militantes como lo eran Kankuro Sabaku, Inoichi Yamanaka, Asuma Sarutobi, Sai, Kakashi y ahora él, esa era la condición que había estipulado para formar parte de la resistencia, tener un rol activo tal que nadie pudiera decir que hacer ni cuestionar ninguna de sus acciones. Casualmente y siendo un aficionado de Wagner, como cualquier alemán, había reparado en cierto plan que el Fhürer había bautizado en honor de una de las figuras representativas de las sonatas de este prodigio musical; Valkiria. Operación Valkiria, más enfáticamente, era un plan ideado por Danzo en el "remoto" caso de que cualquiera de sus enemigos políticos intentasen asesinarlo, en dicho plan las SS habrían de desbaratar cualquier posible golpe de estado de mano de facciones paramilitares o políticas, pero había una forma de modificar este plan y hacer que un atentado tuviera lugar, era arriesgado y eso Sasuke lo sabía, pero no era momento de titubeos o discusiones, era el momento de elegir y tomar una decisión, se trataba de todo o nada. Como miembros de la élite política y social, más acostumbrados a actuar como un burócratas que como los "rebeldes" que eran, Kankuro e Inoichi se sintieron tremendamente desconcertados al oír esta alusión a "Valkiria", un plan que ciertamente desconocían en contrapunto con Sasuke, Kakashi, Sai y Asuma cuyas carreras militares les permitían estar al tanto de todos los pormenores, quizás hubiera sido absurdo realizar esa pregunta, más necesaria, si iban a trabajar juntos debían saber muy bien en que se estaban metiendo y que es lo que iban a hacer.
-Operación Valkiria- cito Asuma más bien, sentado ante el escritorio como Kankuro e Inoichi, -el ejercito de reserva cuenta con miles de hombres en Berlín; Valkiria es el plan de Danzo para movilizar a esos hombres en caso de sublevación interna- dicha explicación pareció ser suficiente para Kankuro e Inoichi que asintieron para sí mismos.
-Su propósito es proteger el gobierno de Danzo si él queda aislado o lo asesinan- resumió Kakashi, de pie frente al escritorio al igual que Sasuke y Sai.
-¿Y de que nos sirve a nosotros?- inquirió Kankuro, entendía en que consistía el plan, más no veía en que los beneficiaria.
-Valkiria se concibió para sofocar un alzamiento contra los Nazis, pero si las SS dan un golpe de estado…- Sasuke sabía muy bien que la idea que estaba concibiendo era peligrosa y las miradas de Kankuro, Inoichi, Sai y Asuma no hicieron más que ratificárselo, -si las fuerzas de seguridad del estado intentaran derrocar a Danzo, ¿Cómo respondería el alto mando?- dejo la pregunta abierta aunque la repuesta ya la conocía muy bien.
-No tendríamos opción, declararíamos el estado de alerta- contesto Sai mecánicamente, analizando la variable, prediciendo el plan del Uchiha.
-Exacto, y lanzaríamos Valkiria- afirmo Kakashi, de pie junto a Sasuke.
-El ejercito de reserva, al usar el plan de Danzo, se vería obligado a tomar el poder en Berlín, para impedir que lo tomaran las SS- se expresó el Uchiha, enfatizando en que consistía la modificación a dicho plan. -El ejército creerá que lucha por Danzo, no contra él- esto último era el punto en concreto de todo, habría tal caos tras este presunto "golpe de estado", que les permitiría hacer cuanto deseasen o más bien; tomar el control de Alemania.
-Mientras nosotros ponemos un nuevo gobierno en su lugar- vaticino el Hatake a modo de conclusión.
Cierto era que habían intentado asesinar a Danzo en muchas ocasiones y aún más actualmente con el pasar del tiempo y analizar el curso que la guerra estaba tomando, y por lo miso es que el tiempo había hecho precavido a Danzo que solo trataba a con abierta ligereza de determinados asuntos con los miembros más cercanos de su gabinete; a quienes consideraba sus amigos y más indiscutibles aliados, aquellos que no osarían jamás en darle la espalda, ¿Más esto…era realmente así? Los principales jerarcas a suceder a Danzo eran Hidan—artífice del holocausto, así como sádico y genocida empedernido—y Pein, —a quien muchos consideraban el segundo Fhürer a la sombra por la autoridad con que tomaba decisiones—quienes gozaban de la entera confianza del "Fhürer" para hacer todo como si contaran permanentemente con su aprobación y de hecho así parecía ser. Cuando una persona decidía sostener su moral pese a las adversidades y por encima de cualquier otra cosa, cualquier decisión que fuera a tomar inevitablemente se relacionaría de forma consecuente con los ideales imperantes en su propia moral y ante esto se desataría una lucha interior consigo mismo, la persona que pasara por esta situación se cuestionaría incansablemente si lo que creía o estaba haciendo era correcto o no y si había otra salida que lo librara de hacer algo indebido, si estaba errando y si había algo que pudiera hacer para remediar las cosas…una vez, hace ya mucho tiempo, Sasuke había pensado así, había debatido consigo mismo y solo tras haber sido herido en África es que había podido entender cuál era su prioridad; su familia y su país, el futuro que ambos merecían tener y por lo que luchaba. Ya no le importaba volverse un criminal, no le importaba morir en el proceso a decir verdad, lo único que quería era morir tranquilo cuando menos sabiendo que sus hijos vivirían sin vergüenza y con honor, el honor que el mismo fingía al tener aquella templanza de Nazi sin importar que quisiera descuartizar a Danzo pieza por pieza, ahora no importaba la prudencia, importaba hacer lo que era necesario y eso es lo que haría e incuso más de ser preciso.
-Pero solo si se muere- enfatizo Kankuro, no del todo convencido y para ser honesto algo sorprendido de que alguien con la reputación del Uchiha pudiera pensar en algo semejante, -de eso se trata, ¿no?, ¿De qué otra forma convencerán al pueblo de que las SS quieren tomar el poder?- cuestiono sin esperar una auténtica respuesta de parte de los demás presentes, pero si del Uchiha.
-Hay que matar a Danzo- contesto Sasuke sin dudarlo ni un segundo y con un sorprendente frialdad, como si no le importase mancharse las manos con dicha sangre.
-Me decepciona, coronel- admitió Kankuro, casi tan indiferente como él, solo que sosteniendo el temple de burócrata, -creí que un hombre con su historial, sugeriría un método más honorable- no quería juzgarlo, pero se suponía que los aristócratas no eran tan intrigantes ni conspirativos, menos uno con sus privilegiados antecedentes.
Cada persona pasaba por una fase de transición a lo largo de su vida primero se era un niño, luego un adolescente, un adulto…con cada fase y el traspaso intermedio entre cada una se aprendían lecciones valiosísimas. Sasuke aun recordaba cuanto lo había marcado saber de los horrores de la guerra cuando había sido un niño, entonces su madre le había dicho que el mayor pecado que podía cometerse era tomar la vida de otra persona, claro que la mayoría de los soldados no consideraban a la guerra un asesinato, pero él sí, más uno necesario en cierta medida; necesario porque no pensaba quedarse de brazos cruzados y si hacer nada, menos ahora y en su condición, necesitaba buscar el bienestar de su país y su familia y eso era precisamente lo que haría. Como un adolescente y aun en contra de las creencias de sus padres y su hermano mayor, se había enlistado en el ejército y hasta hoy no se arrepentía de ello porque había sido su decisión y mediante ello había aprendido del mundo, claro que le había resultado difícil como cualquier meta, pero de no haberlo hecho no hubiera conocido a Sakura y no había día en que no agradeciera tenerla en su vida, su vida realmente había tomado sentido al conocerla. Un padre estaba dispuesto a todo por sus hijos, estaba dispuesto a arriesgar su vida y más si hacía falta, eso es lo que estaba dispuesto a hacer, entregar su vida si ese era el único precio a ejercer para garantizarles u mundo menor…irónicamente no era hasta este punto de su vida que conseguía entender a sus propios padres, ahora compartía su miedo, el miedo a que quienes amaba corrieran una suerte infausta, una suerte que él no podría cambiar. No, no le hacía ningún bien pensar así, en su lugar lo que debía hacer era concentrarse en la idea del éxito, en lograr que este plan diera resultado, sabía que era arriesgado pero se trataba de todo o nada, hacer o morir, por ello no lo intimido el juicio valórico que Kankuro pretendía ejercer, lo que menos le importaban eran las opiniones ideológicas de los demás.
-Su plan tropieza con algunos obstáculos, coronel- profundizo Sai sabiendo lo que el Uchiha agradecería cambiar de tema. -Para empezar habría que reescribir Valkiria, para excluir a las SS- no quería sonar negativo pero el plan tenia aspectos que debían pulirse si pensaban utilizarlo como estaban barajando actualmente.
-Necesito que me consiga una copia- pidió Sasuke entre líneas, ya que Sai era la única persona capaz de hacer eso.
-Reescribir una orden es una cosa, distribuirla es otra- advirtió Asuma levantándose de su asiento, sin mostrar su disconformidad porque de hecho no albergaba protesta alguna. -En ese caso, estaríamos haciendo circular la prueba escrita de una alta traición- en lo personal el Sarutobi ya se consideraba una persona vieja y que no tenía porque aferrarse tanto a la vida, más algunos como el Uchiha tenían mucho porque vivir y estaba corriendo un riesgo incalculable.
-Prueba que requiere la firma de Danzo- enfatizo Sai con severidad y que esto no debía olvidarse.
Ahí estaba la sentencia de muerte, letal pero inolvidable y que cual aliento mortal resonó contra la nuca de todos, el temor a un disparo o a la guillotina que tanto había vuelto a ser empleada como método de ejecución, algunos no tenían mucho por lo que luchar salvo sus propios ideales, mientras que otros como Sasuke y Sai tenían todo que perder; sus esposas, sus hijos, todo cuanto conocían por un plan que increíblemente aun no era totalmente seguro. Podían preconcebir mil y un posibilidades, pero en el momento indicado todas se volverían nada si fallaban aunque fuera por medio centímetro y es que Danzo tenía una indudable habilidad para escapar de la muerte como si el diablo empleara su poder para salvarlo en cada oportunidad. Fuera cual fuera de entre ellos quien debiera correr con la suerte o desdicha de tener que arriesgar su vida para engañar a Danzo y conseguir su firma, todos estaban igualmente comprometidos con la causa, a decir verdad a ninguno solo de ellos se les pasaba por la cabeza la sola idea de renunciar, no podían, si lo hicieran serian desleales a sí mismos y a sus propias creencias, cometerían un crimen si guardaban silencio. En las creencias de Sasuke entraba poner la otra mejilla si le propinaban un golpe, pero solo en determinadas circunstancias y definitivamente este no era el caso como para hacerlo; no solo era él el afectado con los crímenes de Danzo, de hecho no le molestaba salir herido pero si algo no soportaba era que otros tuvieran que sufrir por culpa de un tirano y en este caso no solo se refería a los judíos; los disidentes y enemigos políticos, los gitanos, los testigos de Jehová, los cristianos y católicos, los lisiados...¿Realmente hacía falta continuar enumerando a personas inocentes que estaban encarceladas como animales? Peor que eso, no se trataba de la vida de solo u par de personas como lo eran ellos seis, se trataba del mundo entero y de toda Alemania, eso merecía sobradamente que se corriera cualquier riesgo y todos lo tenían más que claro aunque no lo afirmasen de viva voz.
-La suerte decidirá quien hará este trabajo- desestimo Sasuke, aunque secretamente albergaba el anhelo de poder ser quien ejerciera como verdugo para Danzo y sus innumerables crímenes.
-¿Qué me dice de Zetsu?- consulto Sai, ya que era la única persona lo bastante calificada como para realizar esta labor, sin importar que no fuera ni aliado ni enemigo.
-¿Zetsu?, ¿Quién es Zetsu?- Kankuro volvía a sentirse perdido, suponiendo que nuevamente estaban hablando de algún contacto militar en que apoyarse.
-El jefe del ejército de reserva- contesto Asuma si demasiado interés, no era una mala idea teniendo en cuenta lo "voluble" que podía ser una persona cuya lealtad se centraba en el prestigio y la ambición, precisamente el caso de Zetsu.
-Yo puedo poner al ejército de reserva en alerta, pero solo Zetsu puede iniciar Valkiria- aclaro Sai a todos los presentes, guardando para si todas las opiniones que albergaba de él.
-¿Lo convencerá?- inquirió Asuma al ver que nadie se veía capaz de esa labor salvo Sai, no por nada habían tenido que cruzarse la palabra en más de un par de ocasiones.
-Yo…- indudablemente Sai no pudo evitar titubear, no esperaba que le pidieran algo así y para ser franco no quería hacerlo, es más, detestaba enormemente a Zetsu.
-Se nos agota el tiempo, ¿Convencerá a Zetsu?- Inoichi cuestiono a su nuero, esperando un compromiso total de su parte.
-Es un cerdo arribista- mascullo Sai lo bastante audible como para que todos escuchasen su opinión de Zetsu.
-Que ya no ascenderá más en el gobierno de Danzo, y todos saben que no está contento con ello- recordó Kakashi, igual de calmado que Sasuke.
-Ofrézcale un puesto clave en el nuevo Régimen- colaboro Asuma como la voz de la experiencia. -Ábrale el apetito- sugirió con un matiz más propio de un político que del militar que había sido.
Cualquier cuestionamiento o prejuicio era innecesario ante las circunstancias en que se encontraban; harían lo que hiciera falta pero el plan iba funcionar, tenía que hacerlo...
Ministerio de Guerra del Reich, Berlín
Puede que Sai fuera la única persona lo bastante cercano o capaz de hablar con Zetsu y convencerlo de colaborar, pese al disgusto personal que esto le generaba, pero de todas formas y con el fin de aparentar es que Sasuke había elegido acompañarlo, no dudaba del coraje de Sai pero sí en que su "dialogo" no fuera lo bastante persuasivo, por ello estaba ahí, para asegurarse de que todo saliera a pedir de boca. La verdad es que Sasuke no pensaba mentir; no tenía una idea muy clara sobre en que es en lo que se estaba metiendo en cuanto a Zetsu se refería, salvo por detalles muy parciales, aunque se consolaba a si mismo por tener que lidiar con los caminos militares, así podía desenvolverse con tranquilidad puesto que este era su elemento, más no erra el único que se desempeñaba en ello; Kakashi, Sai y Zetsu ante quien habría de estar cara a cara por primera vez. Sabía que Sai no confiaba en él y no le extrañaba, no teniendo en cuenta a los presuntuosos burócratas que se vanagloriaban de la popularidad que el pueblo alemán les daba o aparentaba darles, en su opinión no haría sino sacarlos el camino, solo estaban retardando el plan que habían concebido, no estaban haciendo nada de provecho a decir verdad, pero cuando pensaba de esa forma recordaba la voz de su esposa y se pedía ser tolerante; por muy perfeccionista y autodidacta que fuera, debía entender que no siempre podía lidiar con todo solo pese a sus principales creencias, en ocasiones y aunque no fuera afín a ello, debía apoyarse en otros, al menos confiaba en Kakashi y viceversa, así como en Asuma, pero eso era todo. Ambos hombres circularon por los pasillos en paralelo a las usuales comitivas de soldados que iban de un punto a otro y no era para menos ya que en este Ministerio era donde se tomaban las decisiones pertinentes con respecto a la guerra.
-Su oficina está ahí- murmuro Sai, haciéndolo desviar la mirada. El Uchiha observo por el rabillo del ojo el que habría de ser su "lugar de trabajo" dentro de poco, más no quiso centrar su interés en ello, siguiendo en su lugar a Sai hacia la que era la oficina de Zetsu y done hubieron sido recibidos por el ayudante del general. -El coronel Uchiha, viene a ver al general Zetsu- presento escuetamente el Yamanaka.
-Coronel Uchiha- saludo Kabuto, levantándose de su escritorio con propiedad, -bienvenido a la oficia general del ejército, es un honor, señor- admitió el teniente con el apropiado formalismo.
Aunque no estaba allí para ser alabado ni tratado con respecto, Sasuke se sintio relativamente más cómodo al ver que por ahora no había tantos burócratas rondando como si hacia imaginado que podría pasar y no era para menos, más que generales militares, ahora los únicos que regían la prudencia en batalla eran los duelistas políticos, como si supieran algo de como librar un guerra…irrumpiendo en sus divagaciones, tanto él como Sai y el teniente Kabuto Yakushi hubieron escuchado con absoluta claridad los gritos e insultos que provenían desde el interior de la oficina del general Zetsu que no tardo en abrirse, rebelando a uno de los más leales colaboradores del Fhürer; Homura Mitokado. Mitokado había sido hijo de un prominente terrateniente y en su juventud había ingresado en el ejército alemán (en 1901) con el grado de "oficial cadete" en el 6º regimiento de artillería de campaña de la Baja Sajonia; al estallar la Primera Guerra Mundial, había ostentado el rango de capital y servido en el frente occidental en el 46º regimiento de artillería, más al haber sido gravemente herido en batalla por metralla en Flandes, había pasado a formar parte del Estado Mayor alemán, en 1915. Al finalizar la guerra había permanecido en el recién creado Reichswehr como oficial e instructor de la Escuela de Caballería de Hannover y también había servido como organizador de unidades de los Freikorps, encargadas de la vigilancia de la frontera con Polonia. Durante el llamado "periodo de entreguerras" y tras la firma del Tratado de Versalles, había pasado a formar parte del Ministerio de Defensa del Reich, sirviendo como oficial de la Oficina de Tropa, ascendiendo a jefe del departamento de organización, puesto que mantenía hasta hoy además de ser el Jefe de Personal de las recién creadas Wehrmacht. Como uno de los mayores colabores y liados de Danzo, Homura no carecía de orgullo y lo hubo demostrado al insultar abiertamente a Zetsu, permaneciendo en el umbral, sosteniendo con una mano la perilla para hacer que la puerta permaneciese abierta.
-¡Es usted un inútil, Zetsu! Lo mandaría al frente si no creyera que se rendiría para ser el lamebotas de Reto- insulto Homura con voz clara y fuerte.
Aprovechando que Homura estaba más concentrado n gritarle a Zetsu que en cualquier otra cosa, Sasuke desvió la mirada hacia Sai, sintiéndose curioso por semejante muestra de cólera en presencia de una cuantiosa cantidad de testigos, más Sai solo pudo encogerse de hombros de forma casi imperceptible, a él en lo personal no le molestaba ver a Zetsu recibir insultos, pero por supuesto que no podía ni debía exteriorizar si esto le placía o no. Todos conocían sobradamente a Homura Mitokado; ascendido a General, nombrado Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas, ascendido a Mariscal de Campo y uno de los hombres más cercanos a Danzo junto con Pein y Hidan, Homura podía tener mil títulos de ser preciso, pero su reputación continuaría siendo la misma a ojos de tantos quienes habían tenido la suerte o desgracia de tratar con él, porque lo cierto es que lo consideraban un consejero débil, excesivamente servil a Danzo a quien parecía reverenciar en lugar e intentar hacerle ver si se equivocaba y vaya que lo hacía…en lugar de aconsejarlo, siempre buscaba excusas para convalidar las ideas bélicas del Fhürer sin importar lo absurdas que pudieran ser. Pero no era solo eso; era sabido que con la venia de Danzo, Hidan utilizada a Homura como testaferro para amparar ordenes moralmente dudosas e ilegales así como para obtener el permiso y carta blanca para permitirle seguir a libre albedrio con sus controles raciales y el genocidio a los judíos, primero realizando ejecuciones en masa con fusilamientos, después con camiones cerrados a los que se incorporaba el humo del escape al interior y actualmente las cámaras de gas y los aberrantes castigos en los campos de concentración. Siguiendo con normalidad su camino tras cerrar la puerta del despacho, Homura recibió su gorra de manos de su leal ayudante, así como su abrigo, dirigiéndole una casi imperceptible mirada de interés al Uchiha le sostuvo la mirada de igual modo sin dejarse intimidar, atestiguando al igual que Sai la superioridad que el Mitokado se otorgaba a sí mismo y que lo hizo reitre con la frente en alto, como si fuera el propio Fhürer cuando no era más que un lamebotas convenenciero y sin voluntad, pero no estaban ahí para ejercer una crítica, sino para hablar con Zetsu.
-El general lo recibirá ahora- dio a saber el Yakushi, como si nada hubiera pasado.
Sentado frente a su escritorio y masajeándose las sienes, pidiendo paciencia de alguna forma, Zetsu reparo nuevamente en las palabras del asqueroso lacayo que era Homura Mitokado, porque si, no podía ser otra cosa, el lacayo del Fhürer y que por cierto no paraba de ascender social y políticamente, restregándoselo en la cara en cada ocasión, un anciano ridículo y ambicioso sorbe quien recaerían grandes culpas algún día, aunque ese día lamentablemente no fuera hoy. Él en lo personal, había servido como teniente en el ejército alemán durante la Primera Guerra Mundial y actualmente no solo era el comandante del Ejército de Reserva, sino que también el enlace con cierto instituto de Física donde se realizaban estudios previos para crear un arma de un fuerza destructiva inusual que pudiera deshacerse de los molestos aliados que impedían la expansión de espacio vital, una de las muchas metas del Fhürer. Reto era un renombrado general militar inglés, alguien prudente pero de ideas propias y efectivas que últimamente comenzaba a acaparar victorias muy dignas de alabar, era en cierto modo alguien a quien cualquier alemán desearía emular alguien que no callaba su opinión y que seguía sus instintos de manera autodidacta, más esto no era suficiente como acusar a alguien de traición como Homura sin embargo lo había acusado con hacer, Zetsu no pretendía negarlo, si, no era inconmensurablemente leal al Fhürer a idéntico nivel que otros a quienes conocía, pero no por ello merecía ser altamente cuestionado, menos de esa forma, resultaba por demás ofensivo especialmente teniendo en cuenta que el Mitokado lo había gritado literalmente a los cuatro vientos, haciendo mayor su humillación. Su mente consiente se alejó de estos pensamientos en cuanto sintió como las puertas de su despacho se cerraban con un chirrido casi imperceptible, pero ciertamente habitual para él; alguien quería o necesitaba hablar con él más nunca podría haberle importado menos que en ese preciso momento.
-¿Qué quiere?- cuestiono Zetsu sin particular interés.
-Quiero presentarle al nuevo oficial, el coronel Uchiha- declaro Sai, reservándose su disgusto.
-Oh, de África- solo entonces Zetsu hubo levantado la mirada, absorto por el "honor" y la curiosidad. -Le daría la mano, pero podría no recuperarla- bromeo inevitablemente.
-Yo diría, mi general, que hoy ha perdido cosas más importantes-contesto Sasuke con una sonrisa ladina.
Reservando su sorpresa para sí y su subconsciente, camuflándola lo mejor posible, Sai desvió ligeramente su mirada hacia Sasuke ante lo que acababa de decir, Zetsu era un hombre de ego ligero y el Uchiha estaba involucrándose en ello sin temor alguno, algo sumamente peligroso si lo que ambo esperaban obtener era una posible comprobación de alianza, lo esperable después de todo, más Sasuke no estaba pensando realmente, solo estaba siguiendo su instinto como de costumbre. En un ejército no había lugar para estupideces ni para tener "tacto" por nada ni por nadie, por lo que si Zetsu bromeaba con respeto a su milagrosa escapada de África, —de la que obviamente no había salió ileso—Sasuke indudablemente podía creer o suponer que a él no le molestaría que se mofara de como Homura Mitokado había pisoteado su orgullo ante ellos que habían servido como testigos. En un principio reino el silencio por al menos medio segundo antes de que Zetsu no pudiera evitar reír ante la sinceridad con la que se expresaba el Uchiha, allí había coraje y valor innato, falta de temor y duda, algo que realmente faltaba no solo dentro del ejército alemán en sí, sino en los más complejos frentes de batalla, Sasuke Uchiha realmente era todo y más de lo que se rumoraba que era y en cierto modo Zetsu estaba más que complacido con tenerlo en frente y tener la oportunidad de conocerlo, el problema con la mayoría de los soldados o miembros del alto mando militar hoy en día no era la ambición, no porque esto no tenía que ser necesariamente malo; el problema era la lealtad que podía ser comprada por el mejor postor, más aun sin entablar una exhaustiva conversación Zetsu podía ver que el Uchiha no era en lo absoluto este tipo de hombre, lo sabía con solo analizarlo dese donde estaba frente a su escritorio, nunca había visto a un hombre como él, con semejante convicción…resultaba intrigante.
-Ya era hora de que mandaran a alguien con agallas a esta oficina, por favor, siéntese- permitió Zetsu, indicándole una de las sillas frente a su escritorio. -Y usted, Sai, si no hay más remedio- cito esto por mera cortesía, algo evidente para Sai que se mantuvo imperturbable como si no hubiera oído esto último. Viendo a ambos hombre aceptar su oferta y situarse frente a él, Zetsu encendió un cigarrillo en pro de quitarse de encima el disgusto que le provocaba recordar los insultos de Homura. -Me dicen que es muy crítico respecto a la guerra coronel, aunque no le faltan razones para ello- admitió con ligera picardia.
-Solo critico la indecisión, general- se justificó Sasuke con sencillez.
-¿En el frente?- supuso Zetsu
-En Berlín- esclareció el Uchiha con idéntica calma, haciendo ver entrelineas el juicio que soterraba contra el Fhürer y quienes le rendían pleitesía en lugar de "aconsejarlo".
-Supongo que para eso está aquí, para…tomar decisiones- medito Zetsu en voz alta tras u breve instante de silencio, curioso por la motivación que el Uchiha podía tener para estar ahí, frente a él.
-Yo ya tome mi decisión, vengo a ayudar a otros a tomar la suya- el tono de voz del Uchiha era tan calmo que por un instante Zetsu y Sai hubieron pensado que no estaba tomando las cosas con el debido peso y seriedad, pero lo cierto es que si lo hacía y esto era precisamente lo que lo llevaba a actuar así.
-Dicen que cuando la opinión no es clara, lo mejor es no hacer nada- suspiro Zetsu, desviando la mirada hacia Sai, esperando cierto grado de participación, más el Yamanaka hubo permanecido en silencio, cediendo la palabra al coronel Uchiha que parecía tener una respuesta para todo.
-Estamos en guerra, tenemos que actuar…- sentencio Sasuke, rompiendo con ligereza la calma que había sostenido, -con temeridad, a veces- añadió con naturalidad.
-¿Y en qué acción temeraria está pensando usted, coronel?- curioseo Zetsu, cada vez más intrigado con respecto a quien era Sasuke Uchiha y que incentivo lo controlaba.
-Tendría que decidiría el mando supremo de las fuerzas armadas, señor- allí estaba otra vez la fría y neutral actitud del Uchiha que hubo permanecido impávido cual tempano de hielo.
-Un mando supremo- Zetsu no quiso relacionar a nadie, por ello hubo ludido "un" en lugar de "el".
-Solo por debajo del canciller- especifico Sasuke con simpleza.
A lo largo de la conversación entre el Uchiha y el comandante el Ejercito de Reserva, lo único que Sai hubo podido hacer además de guardar silencio era desviar la mirada hacia Sasuke cuando creía que estaba cruzando la raya en el modo en que hablaba y se comportaba, pero ya estaba hecho, solo quedaba esperar que la respuesta obtenida fuera la que necesitaban, de otro modo esta visita habría sido en balde y quedarían en inmediata evidencia. El concepto de canciller había surgido en 1867 dentro de la Confederación Alemana del Norte, más con la creación del Imperio alemán en 1871, el canciller imperial era nombrado por el Káiser y debía servir como jefe del gobierno y presidir la Cámara Alta o Bundesrat, no era elegido por el Reichstag—el parlamento que tenía la legislatura independiente del canciller—y tampoco era responsable ante esta cámara, sólo ante el Káiser, cuando el Imperio alemán había sido sustituido por la República de Weimar, la responsabilidad el nombramiento del canciller radicaba en el Presidente de la República, y era responsable ante el Reichstag, ya que esta institución ya que podían hacerlo renunciar si no consideran que su labor era competente. Una vez que Danzo había conseguido ser nombrado canciller y tras la muerte del Presidente Hashirama, había conseguido que el gobierno aprobara leyes sin necesidad de ser aprobadas por el parlamento alemán, y acaparando para si los cargos de jefe del Estado y de jefe de Gobierno. El actual Canciller era el Ministro de Propaganda; Sasori Akatsuna, aunque afortunadamente el no usurpaba el rango de Zetsu que era el ejercía el mando de las Fuerzas Armas de Reserva en Berlín, razón por la cual parecían necesitarlo…ahora. Con aparente tranquilidad, Zetsu le hubo dado una nueva calada a su cigarrillo, como no había hecho desde el momento en que lo había encendido, hasta entonces más centrado en dialogar con el Uchiha que en cualquier otra cosa, más ahora no sabía que pensar a decir verdad.
-Si yo fuera ese hombre, esta guerra marcharía de forma muy diferente-garantizo Zetsu, adjudicándose una arrogancia casi equiparable a la de Homura, aunque nadie pensaba decirlo de viva voz.
-Bueno, nosotros pensamos lo mismo- contesto Sai que hasta entonces había guardado silencio, con una ligera sonrisa de confianza.
-No necesito recordarles, que todos juramos lealtad al Fhürer- Zetsu apago su cigarrillo y acerco hacia si el teléfono sobre su escritorio, desconectándolo como medida preventiva en caso de que algún indiscreto hubiera podido intentar espiarlo, lo que hubo hecho que Sasuke y Sai contuvieran el aliento por un instante con motivo de esto. -Dicho esto, olvidare que alguna vez tuvimos esta conversación, con la condición de que nunca vuelva a surgir bajo el techo de esta oficina. ¿Queda claro?- estipulo con autoridad.
-Sí, señor- contestaron ambos, forzados a ello en pro de la causa, más ansiando una respuesta clara.
-Dígale a sus amigos, coronel, que yo siempre estoy del lado del vencedor, y mientras el Fhürer siga con vida, ya sabe qué lado es ese- puntualizo Zetsu, centrando su total atención en el Uchiha, por lo visto el único cerebro en lo que sea que estuvieran tramando y esto era algo tanto positivo como negativo, podía ser inteligente…pero eso no tenía por qué ser algo favorable. Ya sin inconvenientes de por medio y dando por terminada la conversación, Zetsu hubo vuelto a conectar el teléfono. -Heil Danzo- los despidió sin demasiado interés.
-Heil Danzo- mascullaron tanto Sasuke como Sai.
Si más diatriba que discutir, Sasuke y Sai dieron por hecho que su presencia ya no tenía asunto alguno que atender, por lo que no hubieron tardado en abandonar el despacho, dejando a Zetsu, nuevamente solo con sus pensamientos; debía elegir muy cuidadosamente el bando correcto…
Luego de un día de tanto ajetreo y estrés, no podía existir nada mejor que tomarse un breve descanso en un club cualquiera de Berlín con la voz de una dulce cantante como fondo en son de la orquesta con el salón repleto de estandartes nazis y el emblema de la esvástica, hombres de todos los rangos militares disfrutaban de beber una copa como no hacían en sus lugares de trabajo, bailar una pieza de música junto a sus novias o prometidas que los acompañaban esta noche, así como de coquetear con más de alguna de las bellas damas presentes y si compañero, este era el caso del mejor amigo de Orochimaru, Jiraiya quien se entendía coqueteando con las jóvenes que compartían mesa con ellos mientras que el viperino en su lugar solo disfrutaba de la segunda copa de brandi en la noche antes de que uno de los meseros le tendiera una tercera, la última que pretendía beber sin importar que no fuera tan partidario de embriagarse, más lo hacía en un par de ocasiones. Orochimaru tomo la copa dispuesto a beberla como ya había hecho con las dos copas anteriores…más reparando en algo que se encontraba en el interior de su copa, bajo el hielo y el brandi…un ojo de vidrio, aquello debía de ser una especie de broma, un mensaje y lo ratifico al alzar la mirada en busca de alguien que tuviera su atención sobre él y así era. Había una mesa en el rincón contrario al que estaba su mesa, bajo un prominente retrato del Fhürer y donde dos hombres de aspecto burocrático e indiferente le hubieron sostenido la mirada con aire retador y temerario, desviándola casi imperceptible hacia los baños donde Orochimaru vio que la puerta permanecía entreabierta, no eran ellos quienes querían hablar con él, alguien más estaba esperándolo y por ahora ante semejante desafío, Orochimaru supo que no podría ni le convendría negarse a sostener el dialogo. Intentando pasar desapercibido lo más posible, Orochimaru sonrió ladinamente a Jiraiya, dejándole el camino libre mientras se levantaba de la mesa.
-Perdón, enseguida vuelvo- se excusó Orochimaru.
Imperturbable como ya se había mostrado ante Zetsu durante ese día, Sasuke aguardo con tranquilidad, exteriorizando el temple de aristócrata como hacia encada oportunidad en que le convenía, no solo para ganar más adeptos a la causa sino porque también le permitía parecer carente de emociones. Contrario a muchos militantes que habían iniciado sus carreras desde lo más bajo, Sasuke se había enlistado por el reto y el lugar que quería ocupar en la sociedad, por lo que esperaba lograr…pero en contrariedad con muchos militares, él tenía sangre de aristócrata y desde esta perspectiva podía ver cientos de cosas, podía acceder a información conocimientos que otros no, por esto estaba involucrado con la resistencia, porque veía en ello el camino que debía seguir, aquello por lo que tanto había luchado. La aristocracia militar prusiana estaba preocupada, ellos eran quienes sabían que el curso que al guerra estaba tomando un curso apocalíptico, ya habían tenido que capitular en Versalles en 1919, habían sido testigos de la ruina de Alemania, no querían que nuevamente una generación de niños tuviera que crecer con odio en el corazón, si no tenían éxito y fallaban no solo quienes estaban relacionados a ellos perecerían, sino que también toda Alemania se iría a pique por segunda vez, solo que en esta ocasión la ruina seria mil veces mayor. La puerta de los baños, entreabierta hasta entonces fue abierta y cerrada de inmediato con la aparición de Orochimaru que vacío la copa de brandi en el lavabo en cuyo desagüe se estancó el hielo junto con el ojo de vidrio, si necesidad de voltear, viendo el reflejo del coronel Uchiha de pie tras él, apoyando la espalda con aire distraído en la pared de uno de los baños que permanecía cerrado…era inconcebible la calma que poseía para estar ahí y buscarlo luego de años de su primer encuentro en una de las pocas instancias en que Orochimaru se había encontrado ebrio al descubrir lo que pasaba con los judíos y prisioneros enviados a los campos de concentración, entonces el Uchiha solo había dicho que no se imaginaba toda la verdad que él si había conocido con anterioridad, pero ahora él también sabía la verdad de los nazis, mas no podía luchar contra ello.
-Sabe bien que tengo acceso directo a Danzo, una sola palabra y usted desaparecería- amenazo el viperino, sin voltear ni enfrentársele abiertamente.
-Los demás no saben que hemos hablado, si eso es lo que teme- aminoro el Uchiha con temple calmado y distraído.
-Cuando lo descubran, lo harán pedazos como a un pan caliente- Orochimaru se giró para observar al Uchiha que permanecía imperturbable. -Solo conocerlo se considerara un crimen- esta era la verdad, sabía que el Uchiha estaba dispuesto a deshacerse de Danzo, formaba parte del grupo de personas que se denominaban "la resistencia alemana" y él en lo personal formaba parte el mismo plan…pero no a su nivel. -Se lo advierto, no vuelva a ponerse en contacto conmigo- zanjo a modo de advertencia.
-No me denunciara, tal vez si lo hubiera hecho cuando lo aborde por primera vez, habría sido fiel a su juramento- acercándose al lavabo, el Uchiha distraídamente limpio el ojo de vidrio con una de las toallas colgadas junto a este. -Ahora es tan culpable como cualquiera de nosotros- con perpetua calma regreso el ojo de vidrio al interior de uno de los bolsillos de su chaqueta.
-Cree que eso me convierte en cómplice, ¿no?- Orochimaru imprimió frustración a su pregunta, necesitando saber porque ahora más que nunca es que el Uchiha estaba tan convencido de aquellas convicciones. -Le da a un hombre a elegir entre traicionar a un compañero o a su Fhürer y cree que sus acciones le demostraran lo que siente. No es tan sencillo- contrario simplemente.
-Si, lo es- Sasuke lo observo como si aquello que estuviera planteando fuera lo más obvio del mundo y quizás lo fuera.
-Por última vez, no me obligue a tomar una decisión- sentencio Orochimaru, sabiendo sobradamente que es lo que le ocurriría si se veía involucrado.
-No tengo elección, ahora está claro- obvio el Uchiha siendo uno de los pocos que sabían lo que Orochimaru verdaderamente pensaba con respecto a los nazis, -sin usted no podremos conseguirlo- él estaba directamente al mando de las comunicaciones ne la "Guarida del Lobo", sin él no podría hacer nada, lo necesitaban sin importar que el viperino no deseara involucrarse por temor a perder la vida y arriesgar a los suyos.
No era ningún estúpido; si, no era particularmente partidario de los Nazis, más no era esto lo que había hecho que Sasuke lo buscara y eso estaba claro, lo buscaba porque sabía de su conciencia y de la oposición que guardaba a las monstruosidades como el holocausto y la caída que el Reich estaba viviendo, algo que preocupaba a todos…en si el ideal nazi no era erróneo; conquista, unidad, victoria, todo eso sonaba perfecto como cualquier otra ideología, más le modo en que se conseguía esto, el prejuicio racial hacia los judíos y las ejecuciones en masa al igual que la prohibición del cristianismo eran algo imposible de tolerar, esta contrariedad entre ideales y condiciones era lo que diferenciaba al "nacional socialismo" del "nazismo". Al inicio de su carrera, en 1096, se había unido al Ejército Prusiano como cadete oficial en un batallón de transmisiones, luego; durante la Primera Guerra Mundial había trabajado en el Estado mayor si tener una participación especial en el conflicto tras el cual había sido destinado a Berlín como como oficial de Estado Mayor, sosteniendo una carrera ejemplar que solo le había permitido ascender a teniente coronel en 1933. Luego de esta promoción había venido otras tantas; coronel en 1934, mayor general y Jefe de Transmisiones del Ejercito y Jefe del Enlace de Comunicaciones con el Comando Supremo de la Wehrmacht en 1938, y finalmente a general del batallón de transmisiones en 1940, claro que pese a todo esto Danzo no confiaba totalmente en él al considerarlo demasiado independiente de pensamiento, más necesario como cualquier otro buen soldado o en este caso, oficial de transmisiones de la "Guarida del Lobo". Contrario a lo que Orochimaru pensaba, Sasuke no era inconsciente, sabía que implicarse en la resistencia del modo en que lo hacía condenaría a su esposa y a sus hijos, a sus padres, a su hermano y suegros, a cualquiera que estuviera asociado a él, más…¿Cuál era la otra opción?, ¿Ser egoísta, quedarse de brazos cruzados y cumplir órdenes para ser un criminal con su propia conciencia? Si no hacía nada sería un perpetrador inconsciente y eso sería lo mismo que apuntar un arma a la cabeza de alguien y disparar, si no hacía nada, no cambiaría nada, quizás el riesgo fuera enorme y lo sabía, pero era mejor que cualquier otra alternativa.
-¡No son más que ratas abandonando un barco que se hunde!- comparo Orochimaru con cólera y temor muy bien disimulado. -¿Qué le hace pensar que serán diferentes?, ¿Qué le hace pensar que son más fuertes que el pueblo, que el Reich, que el curso de la historia?- cuestiono, no consiguiendo ver el incentivo que había conseguido que el Uchiha pusiera su vida en riesgo de esa forma.
-El atentado tendrá lugar, la acción es inevitable, igual que las consecuencias- espeto Sasuke únicamente, a punto de perder la paciencia por su negativa, porque contrario a Orochimaru él no sentía temor por su propia vida sino por la de sus hijos y su esposa. -Cuando vengan por mí, haré lo que pueda para ocultar que usted lo sabía y desde cuándo- garantizo, ya que si pensaba en el éxito, igualmente debía pensar en que sucedería si fallaba. -Pero no se engañe, se involucró en un crimen contra su país mucho antes de conocerme a mí- condeno aludiendo todo lo que los nazis habían hecho, guardar silencio era u crimen tan grande como serle leal a Danzo, eso estaba claro. -Tal vez aun tenga tiempo para redimirse…ahora solo Dios puede juzgarnos- se consoló a si mismo al pensar en ello.
Cuando al guerra terminara—e inevitablemente eso ocurriría, tarde o temprano—los aliados entrarían en Alemania y sector por sector habrían de condenar a cada nazi que fuera leal a Danzo, Sasuke quería cambiar eso, eso es lo que la resistencia quería y esperaba lograr; permitir que los aliados ingresaran en Alemania pero co un nuevo gobierno ya creado y que estuviera dispuesto a afrontar todos los crímenes que habían tenido lugar, por ello luchaban, por la paz y por la seguridad para todos. Silente, Orochimaru solo pudo alzar la mirada hacia el Uchiha que esperaba una respuesta, u asentimiento fue todo con lo que el viperino le hubo contestado, abandonando el baño cuanto antes en caso de que alguien pudiera asociarlos. El plan estaba en marcha y ya no había vuelta atrás.
Operación Valkiria…estas fueron las palabras que Karin vio plasmarse en la hoja de papel mientras presionaba la última letra en la máquina de escribir, sentada sobre una roca a la luz de una lámpara eléctrica, la pelirroja era la ahora secretaria del coronel Sasuke Uchiha y a su vez mano derecha del general Kakashi Hatake al ser la mejor amiga de su esposa Kaede, razón de sobra por la que Kakashi la había puesto bajo las ordenes de Sasuke, porque Karin era eficiente como pocas y porque su lealtad a la resistencia alemana estaba por encimada su propia vida, aunque nadie quería pedirle que hiciera tal cosa, solo que cumpliera con u trabajo, o que corriera el riesgo que muchos ya corrían. Karin Uzumaki era miembro de la nobleza prusiana, e hija de un teniente que había fallecido a comienzos de la Primera Guerra Mundial, criada por su madre bajo una ideología pacifista, completamente en contra de la guerra que ahora Alemania libraba, no solo contra los aliados, sino también contra su propio pueblo y contra personas inocentes; los judíos. Siendo muy joven ya había tenido que habituarse a trabajar para ayudar a su familia, aceptando un sencillo puesto como secretaria en el ministerio de defensa alemán, esto—antes del ascenso de los nazis al poder—le había permitido ser destinada a Moscú, Budapest y Lisboa hasta 1941 cuando había tenido que volver a Berlín donde en 1943 había sido destinada al general Kakashi Hatake mediante su esposa Kaede que la había sugerido para trabajar junto a él. Observando al general Hatake y al coronel Uchiha, expectante, Karin estaba al corriente de que su labor a partir de ahora, bajo las órdenes del coronel Uchiha, seria ser la transmisora de información tipear órdenes y decretos sobre el plan que estaba urdiéndose para tomar la vida de Fhürer y la de todos aquellos que eran sus aliados. Sasuke ojeo distraídamente la copia del plan auxiliar e Danzo; Valkiria, procediendo a leer en voz alta para que Karin redactara la copia con las detalladas especificaciones y cambios a realizar….y que Sai habría de aprobar
-La operación Valkiria de Danzo, debía poner a su gobierno a salvo en seis horas, estoy reescribiendo las ordenes de modo que podamos controlarlo en tres- Kakashi observo con visible sorpresa al Uchiha por lo que pretendía, nunca dejaba de sorprender la agudeza de su intelecto. -Tal como está redactada, la orden despliega las fuerzas de reserva ente las diecinueve regiones militares, incluidas ciudades ocupadas como Paris, Viena y Praga, eso significa malgastar nuestros recursos dado que esos distritos obedecen sin cuestionar las órdenes de Berlín- rompiendo el silencio lo único que se oía tras la voz del Uchiha era el tecleo de Karin sobre la máquina de escribir mientras Kakei aguardaba en silencio, dándole una vaga calada a su cigarrillo. -Quien tome Berlín, tomara Alemania- esta era una analogía sencilla, el gobierno "vencedor" estaba en la capital de Berlín, desde donde Danzo y sus prelados lo controlaban todo, evidentemente si se deshacían de Danzo y usurpaban el gobierno, podrían controlarlo todo pero para esto necesitan restar tiempo, necesitaban retar los obstáculos en el camino. -Reescribiré Valkiria, para que la mayoría de nuestras unidades se centren solo en Berlín, cercaremos el distrito gubernamental y ocuparemos los cuarteles de las SS y de la policía, una vez controlado el gobierno, cerraremos todos los campos de concentración, los oficiales que se resistan serán arrestados o ejecutados- enumero con especial énfasis porque este era el mayor mal de Alemania, más Kakashi hubo guardado un silencio tal que llego a confundirlo.
-Me trasladaron al frente- confeso el Hatake finalmente, viendo la incredulidad en el rostro del Uchiha ante su declaración. -Pero no importa, conoces esas órdenes mejor que nadie, por eso te pongo al frente del brazo militar de la operación- destino con férrea seguridad, con parte importante de sus pensamientos dirigidos hacia su esposa Kaede a quien temía no volver a ver. -Asuma está de acuerdo- añadió con una sonrisa carismática.
-¿Por qué no Sai?- cuestiono Sasuke, no sintiéndose lo bastante digno de ocupar su puesto.
-No, es tu plan, serás tú- estipulo Kakashi, inquebrantable en su convicción y viendo en el Uchiha las características innatas del líder que la resistencia tanto necesitaba aunque solo el tiempo le otorgaría este cargo que ahora poseía Kankuro. -Una cosa más, debes asegurarte de que no haya órdenes contradictorias después de la explosión, no basta con matar a Danzo, tenemos que aislar su cadena de mando y desconectarla inmediatamente del mundo exterior- puntualizo, ya que si el más diminuto de los errores los condenaría a todos.
-Si, ya lo había considerado- asintió Sasuke, sonriendo interinamente para si al recordar a Orochimaru que estaba del lado de la resistencia…porque era lo correcto, -creo que tengo al hombre indicado- menciono únicamente.
-¿Quién es?- Kakashi no quiso parecer tan curioso, más deseo saber de quien se trataba.
-Tal vez sea mejor que no lo diga- sonrió Sasuke ladinamente, dejando la identidad de su aliado en el anonimato, lo cual hubo hecho que Kakashi se convenciera aún más de que Sasuke era idóneo para ocupar su lugar.
-Dios le prometió a Abraham, que no destruiría Sodoma si encontraba diez hombres justos- aludió Kakashi, recordando uno de los pasajes de la biblia, -en el caso de Alemania tal vez baste con uno- sonrió con especial intención al decir esto a modo de despedida.
La confianza y la lealtad eran meras palabras, en realidad no podía encontrarse a alguien así solo al azar, porque si actualmente se buscara con este fin seguramente se encontraría a mil personas presuntamente "leales" o puede que incluso más, pero que no por ello estuvieran dispuestas a arriesgar su vida, a sus familias y todo cuanto conocían con tal de hacer un bien, no a ellos mismos sino a todos los demás que no pudieran superar sus miedos; a los hombres que aún podrían ser destinados a morir en el frente de batalla, a las mueres que deberían trabajar en fábricas o enviudar de forma innecesaria, o en el peor de los casos a los ancianos y niños que habrían de ir a la guerra a falta de personas capaces de continuar luchando, y orando por el bien de aquellos que se ocultaban intentando sobrevivir ante la crueldad y horrores de los nazis…esta guerra no había sido librada interina y únicamente contra los judíos como se pensaba, sino contra todos aquellos que fueran diferentes, pero aceptar y tolerar las diferencias los hacia ser quienes eran; ser luchaba por la autenticidad y la libertad, y ganarían, tarde o temprano los nazis caerían, al menos en ello querían creer, ese era el fundamento de la resistencia. Dándole otra calada a su cigarrillo y golpeándole amistosamente el hombro al Uchiha, Kakashi hubo partido en calma y silencio, sintiendo sobre si la mirada del Uchiha y de Karin que aguardo en silencio a nuevas órdenes de manos del coronel. Sasuke nunca se había considerado a sí mismo como un líder, era alguien que si la instancia era correcta—como Sakura solía decir—prefería "ir con la corriente", pero ahora atentaría contra su propia conciencia y alma si permaneciera en silencio, tenía que actuar y aunque no confiara en sus propias capacidades, si confiaba en el criterio de Kakashi y si lo había designado como su sucesor era por una razón y cumpliría con ello con su entera voluntad.
-Comencemos- suspiro Sasuke ante lo que Karin asintió de inmediato, presta a escribir lo que él fuera a decirle. -El Fhürer, Danzo Shimura, ha muerto- tan convencida como estaba Karin se paralizo, alzando la vista hacia el Uchiha.
Sabía que decir esas palabras y plasmarlas al papel significaba una alta traición, más como si nada, Sasuke asintió sencillamente haciendo que Karin transmitiera las palabras al papel. Estaba acometiendo una traición, pero sol sería un traidor si guardaba silencio y no cometería semejante error; en ocasiones las palabras eran las mejores armas a usar y de momento era la única defensa con la que contaba.
-Heil Danzo, mi general.
Fuera de la nueva oficina del coronel Uchiha, Sai se encontró con un joven entusiasta, con una sonrisa boba y animosa en el rostro, pero con intenciones honestas bajo esa falsa fachada de Nazi que exteriorizaba ante quienes intentaran cuestionar su lealtad, él podía ver eso. Sai respondió al saludo con un vago asentimiento, permitiéndole al hombre volver a sentarse y aguardar fuera de la oficina hasta que fuera requerido. En menos tiempo de lo esperado Sasuke Uchiha se había forjado una reputación digna de alabar por cualquiera, no solo por su coraje y valor sino también por su propia temeridad que parecía no tener fin. Las iniciales dudas de su parte se habían transformado en un compromiso solido con la causa que ra al resistencia Alemana a la cual parecía haber entregado su alma, algo más que digno de admirar en todos los sentidos y que Sai valoraba enormemente ya que el Uchiha estaba a cargo del brazo militar de la ahora llamada "Operación Valkiria" como todos habían elegido llamar al plan que tenían para sacar a Danzo del camino, pero sin importar que Kakashi hubiera realizado dicha designación, ahora Kakashi no estaba y ante quien Sasuke debía responder era ante él. Sus prolongadas ausencias por las noches en restaurantes, salones de fiesta, de élite social y demás le estaban otorgando aliados prominentes, así como un lugar dentro de la sociedad común, más esto no podía contarse como servicio político en ningún contexto por lo que Sai se sentía en la obligación de recordárselo, además de otro asunto. Ya habiendo transcurrido un tiempo prudencial desde el retorno del coronel a la escena pública, Danzo había oído de su milagrosa supervivencia ante los aliados y en consonancia le había otorgado un nuevo cargo, claro que Sai no estaba de acuerdo con ello pero era la oportunidad perfecta para obtener una firma para la modificación de "Valkiria" y a su vez estar tan cerca de Danzo como para poder acabar con él. En el umbral de la oficina del Uchiha, Sai observo con satisfacción el cumplimiento que este ejercía sobre su trabajo, rodeado de…¿Cuál era la palabra? Ah, sí, políticos.
-¿Nos disculpan?- se anunció Sai despreocupadamente.
Parte de ser un militar no era solo comandar a soldados de rango menor, general estrategias a emplear en el campo de batalla o realizar nombramientos, no, nada de eso, ser un militar en realidad significaba ejercer el papel de burócrata aunque Sasuke reconocía que no estaba en su naturaleza actuar así, había aprendido a hacerlo, Sakura se lo había enseñado; en ocasiones era muy fácil fingir una lámina de cristal entre sí mismo y quienes lo rodeaban, creando una especie de identidad superpuesta. En el fondo seguía siendo Sasuke Uchiha, el hombre, el coronel a quien se le daba mejor dialogar y ser un soldado que palabrear en un salón abarrotado de personas y actuando de forma condescendiente, pero ene le exterior y a ojos de todo generaba una imagen pública muy diferente; un hombre templado, noble, capaz de hablar de lo que fuera necesario y que incluso podía parecer soberbio e indiferente. En si la imagen de un verdadero aristócrata, detalle que imitaba muy bien de su hermano mayor Itachi a quien desde niño había intentado emular, hasta tener la edad adecuada para elegir su propio camino. Si su madre lo viera ahora, definitivamente lo consideraría alguien sínico por mentirle sin disimulo a cualquiera, pero era necesario hacerlo, solo una persona cercana a él sabía la verdad—excusando a Sakura—y esa era Karin, su secretaria, ella era realmente la única persona que podía adjudicarse se testigo de su verdadera cara y de las opiniones que albergaba, era la única persona además de Sakura que conocía sus preocupaciones y miedos, y aun así en parte. Retirando los documentos de su escritorio, como de costumbre, Karin fue la última en abandonar su oficina, partiendo a su habitual lugar de trabajo en la estancia contigua. La partida de su "sequito"—si así estaba bien citar a los políticos que reiteradamente pedían su opinión sobre mil y un cosas—hubo dejado un pronunciado silencio que inicialmente Sai no intento romper, cargando en su brazo una carpeta con el emblema nazi; la esvástica en el centro del emblema del águila de la cancillería del Reich, aunque Sasuke ignoro la repulsión que le genera ver ese emblema que tanto detestaba.
-Interpreta muy bien el papel de burócrata- celebro Sai indudablemente ya que no conocía esa faceta de él.
-Es el único momento en que me relajo- admitió Sasuke, dándose un respiro tras tanto ajetreo.
-Lo ascendieron a jefe del estado mayor del ejército de reserva- soltó el Yamanaka sin previo aviso, no teniendo otra forma de anunciar la decisión del "Fhürer".
-¿Disculpe?- Sasuke quiso creer que acaba de oír mal, eso no podía ser posible.
-En hora buena- reitero Sai, felicitándolo por su promoción.
Danzo había sido muy generoso, le había abierto un lugar en su gabinete al coronel Uchiha, al héroe de guerra que había conseguido sobrevivir milagrosamente, sí es como Danzo veía a Sasuke y aunque Sai estuviera disconforme, debía reconocer que el nombramiento no estaba nada errado, siquiera para él resultaba difícil leer sus acciones que iban desde la lealtad a sus ideales y los de la resistencia…a la temeridad y el coraje más abrumador que hubiera podido presenciar. No sabía cómo es que Sasuke iba a reaccionar, más Sai espero no sonar tan disconforme como estaba con este nombramiento que nadie en lo personal quería tener, nadie quería estar tan cerca de Danzo, pero por ahora era necesario hacer este sacrificio y Sasuke—pese a su evidente oposición y disgusto—habría de aceptarlo por el bien de la causa por la que estaban luchando. No lo iba a negar, parte importante de su actual rutina nocturna se centraba no solo en acercarse a tantos miembros de la alta jerarquía Nazi como pudiera para así tener la oportunidad de hacer que Danzo firmase las modificaciones hechas a "Valkiria", pero en ningún momento había tenido la intención de ser promovido a un cargo que no quería, nunca le había agrado ascender política o socialmente salvo en sus primeros años como militar, antes de darse cuenta de los errores que ejercía y los crímenes a los que había sido tan ciego, pero ahora definitivamente no quería acercarse a Danzo o por lo menos no de esa manera. Ya tenía trabajo que hacer, horas que emplear en cuidar meticulosamente sus pasos, redactar planos, estar al pendiente de su propia familia y muchas cosas más, no quería desperdiciar su tiempo sirviendo de doble agente precisamente en la boca del lobo. Sakura confiaba ciegamente en él, literalmente había expuesto su vida al elegir que él la mantuviera al tanto de ciertas decisiones que se tomaban, era lo único que podía hacer tanto para que estuviera tranquila como para que tomara medidas si…Dios no lo quisiera, todo resultaba en un rotundo fracaso. No, ya tenía mucho conque cargar, no iba a hacer algo así y eso Sai debería entenderlo, especialmente él más que cualquier otro.
-Estoy ocupado con otras cosas- desestimo el Uchiha, negándose a aceptar tal "reconocimiento".
-Por desgracia sus actividades nocturnas no cuenta como servicio al Reich- critico Sai sin rebelar si estaba o no de acuerdo con el pensamiento del Uchiha.
-Rechazare el ascenso- contesto Sasuke sencillamente porque no quería aceptar ese puesto.
-Ni se le ocurra- objeto el Yamanaka, sorprendiéndolo por su oposición, por lo visto él tendría que ser el conejillo de indias en esta operación…casi suicida. -Kakashi pudo ponerlo al frente de la operación, pero en este entrono sigo siendo su superior, aceptará el ascenso, así tendrá acceso a Danzo, a sus asesores y a sus planes. Lo necesitamos ahí- declaro con inquebrantable convicción así como autoridad y no era para menos sin importar que a Sasuke le gustase o no admitirlo; tenía razón. -Ya revise los cambios que hizo en Valkiria, los apruebo, tendrá que conseguir que Danzo los firme- dicho esto, Sai depósito la carpeta que había mantenido bajo su brazo sobre el escritorio del Uchiha que centro su mirada en el emblema de la esvástica antes de alzar la mirada hacia él. -Ahora, hay un hombre que entrevistara para el puesto de ayudante, viene muy recomendado- aclaro, desviando la mirada hacia el exterior de la oficina.
Dicho esto y no teniendo ningún otro motivo por el que permanecer allí, Sai se hubo retirado enseguida, dejando al Uchiha con la palabra en la boca, Sasuke realmente había deseado negarse y pedirle una pisca empatía; porque si él tenía una familia a la que proteger pese al complot del que formaba parte, Sai también tenía una familia y una esposa que peligraban por sus decisiones, pero no…desde el primer día en que se había unido a la resistencia sabía que la empatía no existencia, no podía pedirle a nadie que lo entendiera y viceversa, los sentimientos quedaban afuera y allí solo se dedicaban a cumplir con su trabajo por el bienestar de Alemania, no de ellos mismos sin importar lo que pudiera parecer a ojos de otros. Tras abandonar la oficina, Sai le hubo dedicado una vaga mirada al Uzumaki que comprendió de inmediato y se levantó de su lugar, ingresando en la oficina del coronel, por fin tenía la oportunidad de ser entrevistado por él y ver si podía ser útil como no lo había sido en tanto tiempo tras recuperarse de sus propias heridas. Viendo al hombre cruzar el umbral de su oficina, Sasuke solo necesito observar por un par de segundos a al hombre frente al para saber con quién estaba tratando, pese a que Sai no le hubiera dado demasiado detalles, —por no decir ninguno—Sasuke sabía muy bien que este hombre podía bien ser o no ser simpatizante con la causa, eso es lo que debería juzgar por su cuenta. Se trataba de Naruto Uzumaki, según la información que tenía sobre él, había sido teniendo de la Wehrmacht, pero al recuperarse de una lesión sufrida en el frente oriental, en Rusia, había sido relevado de sus funciones como él mismo durante el ataque vivido en África…solo esperaba haber encontrado un aliado nuevo y no un lastre, esto último era lo que menos necesitaba y vaya que ya tenía cosas con las que lidiar, y no hacían más que aumentar cuanto más pasaba el tiempo. Deteniéndose con propiedad en el umbral de la oficina, Naruto dispuso alzar el brazo para realizar el saludo Nazi como de costumbre…más la voz del coronel se lo impidió
-Cierre la puerta- dicto Sasuke con voz pétrea e indiferente, casi carente de emociones, haciendo temblar al Uzumaki que obedeció sin dudarlo. -Siéntese- Naruto se sentó frente al escritorio del coronel que giro su silla, volteando a ver el retrato del Fhürer colgado junto a la ventana. -¿Sabe cómo terminara esta guerra, Teniente? Descolgaran el retrato y lo colgaran a él- la voz del Uchiha poseía tal seguridad y falta de emoción que por un momento, Naruto creyó que lo estaban probando, más aquello no era ninguna broma o prueba, era una declaración concienzuda que despertó su esperanza y temor.
Estaba siendo drástico y vaya que lo sabía, especialmente el por qué habían tenido más…tacto al hacerle entender a él en que se estaba involucrando al unirse a la resistencia alemana, pero Sasuke no podía ser blando y menos ahora, ya había tomado su propia decisión y ayudar a tantos otros como pudiera a tomar la suya…aunque sabía que había quienes sabían que se estaban equivocando y no querían verlo o no les importaba, solo esperaba que Naruto pudiera entrar en razón, esperaba que así fuera, de no ser así…lastima. Se había enlistado en el ejército militara la edad correspondiente como tanto otros luego de haber estudiado derecho en Paris, había cumplido con lo que se esperaba que hiciera, hasta la fecha…pero no era un Nazi en lo absoluto; no lo iba a negar, inicialmente, si, había simpatizado con las ideas de regresar a Alemania a su gloria original, pero el tiempo le había hecho ver que era verdad y que era mentira como era el caso de las promesas del Fhürer, pero de entre tantas posibilidades que habían pasado pro su mente, Naruto nunca había llegado a imaginar que se encontraría tan de cerca con la oportunidad de deshacerse del mayor mal de Alemania, especialmente de la mano del coronel Uchiha que tras su milagrosa supervivencia de África no hacía más que ascender socialmente por su bien merecido reconocimiento. Tras cruzar esa puerta se había sentido parcialmente intimidado por la reputación del coronel Uchiha, y a su vez agradecido por no tener que realizar el burdo saludo nazi…más ahora no sabía que hacer o decir. Querría aceptar, quería decir que estaba contra los Nazis, pero…¿Era lo correcto? Moralmente si, más no pensaba ignorar que quienes estuvieran relacionados con él correrían un gran riesgo; su hermano Menma y su prometida Hinata, tenía pensado casarse dentro de un año según el curso que tomase la guerra, pero ahora esto último era lo que menos le importaba. No solo se trataba de él, se trataba de la nación entera, de Alemania, del mundo, había llegado la hora de probar realmente su lealtad, no podía titubear ni guardar silencio, no ahora; ya había tomado su decisión.
-Estoy involucrado en un delito de alta traición y utilizare los medios a mi alcance- Sasuke giro su silla, enfrentándose al Uzumaki cara a cara, consiguiendo leer sus intenciones a través de sus ojos, -¿Cuento con usted?- cuestiono cual prueba de fuego.
-Desde luego, señor, para lo que sea- contesto Naruto sin el menor titubeo.
La resistencia alemana continuaba creciendo y, Dios mediante, se desharían de Danzo.
PD: hola mis queridos lectores, me disculpo por las dos semanas de ausencia que tuve pero fueron justificadas; emplee la primera semana en estudiar para dos pesados exámenes en que afortunadamente me fue bien, y la semana pasada fue "Semana Santa" por lo que me tome todos esos día para reflexionar y tomarme un breve descanso como cristiana. De todo corazón espero no haberlos ofendido y si fue así, me disculpo encarecidamente :3 la próxima semana actualizare el fic "El Siglo Magnifico: La Sultana Sakura" y "Lady Sakura: Flor de Cerezo":3 les recuerdo que finalice el guion completo-diálogos y detalles menores-de la futura adaptación de la película "Avatar", por lo que les pido a los interesados que comenten cuando quieren que inicie el fic u otro que tengan en mente, esperando contar con su aprobación, por supuesto :3 como siempre la actualización está dedicada a DULCECITO311(que siempre está cerca y a quien dedico y dedicare todas y cada una de mis historias :3) a carlos29 (feliz de que le interese la adaptación y prometiendo no dejar inconclusa al historia porque esto es una ley de oro en mi vida:3)a Marishka16 (prometiendo dedicarle cada capitulo de la historia y poner especial énfasis en la relación de Sasuke & Sakura) y a todos aquellos que sigan cualquier otro de mis fics :3 También les recuerdo que además de los fic ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "El Siglo Magnifico: El Sultan y La Sultana" (secuela del final que haré para el fic "El Siglo Magnifico; La Sultana Sakura" y levemente inspirada en la serie "Medcezir"), "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron cuya secuela comenzó su rodaje, y cuyo guion-de la primera película-ya he terminado), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia", que prometo actualizar cuando tenga tiempo) "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer) "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul"), por no hablar de las películas del universo de "el Conjuro" y que prometo iniciar durante y a lo largo de este año :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima.
Personajes:
1-Werner von Haeften-Naruto Uzumaki
2-Erich Fellgiebel-Orochimaru
3-Margarethe von Oven-Karin
4-Franz Herber-Kabuto Yakushi
5-Wilhelm Keitel-Homura Mitokado
6-Bernard Law Montgomery-Reto
