-Este fic es una adaptación del film Valkyrie (también llamado "Operación Valkiria") dirigido por Bryan Singer y protagonizada por Tom Cruise (Claus von Stauffenberg), retratando el intento de acabar con la vida de Adolf Hitler en el atentado del 20 de julio de 1944 y tomar el control del país, el fic consta no solo de lo visto en la película de 2008, sino también de datos encontrados en documentales e información histórica. Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y utilización de los personajes es de mi entera responsabilidad.
Capítulo 3
7 de junio de 1944/El Berghof, residencia privada de Danzo
Danzo tenía un lugar de descanso al cual retirarse, se trataba de una segunda residencia gubernamental, en los Alpes Bávaros cerca de Berchtesgaden. Según se sabía, esa residencia había sido el refugio del Shimura desde 1924, al salir de prisión inmediatamente después del Putsch de Múnich, además de ser uno de los Cuarteles Generales más conocidos que se extendían por toda Europa. Hacer un viaje allí, derechamente desde Berlín era una completa pérdida de tiempo a entender de Sasuke, pero ni él ni Naruto estaban ahí—fuera del salón donde al parecer el Fhürer se encontraba reunido con su círculo más íntimo de amigos—aguardando ser recibidos. La puerta que daba al salón se abrió repentinamente, dándoles al Uchiha y al Uzumaki una corta cantidad de tiempo para levantarse apropiadamente de sus lugres, pero quien hubo emergido de la habitación no era el Fhürer ni ningún oficial; eran un grupo de aproximadamente diez niños. Era sabido que Danzo tenía los ojos puestos en el futuro y que el establecimiento de su "raza haría" yacía solo—según su criterio—en los hombros frágiles de aquellos pequeños niños que casi lo idolatraban. Que un pequeño niño tuviera que ver como acabaría cayendo Alemania. En cuanto los niños se hubieron retirado en compañía de una joven secretaría, el coronel Deidara emergió del interior de la habitación para dar la bienvenida al coronel Uchiha y a su ayudante.
-Coronel Deidara, de operaciones- Deidara se presentó como dictaba el protocolo militar, -Coronel Uchiha, quiero repasar su presentación al Fhürer- ante esto, Sasuke frunció ligeramente el ceño al igual que Naruto, desconcertado por la intrusión. -Cuestión de rutina- añadió ante la evidente confusión del Coronel y su asistente.
-El contenido de ese documento es solo para los ojos del Fhürer- refuto Naruto de inmediato, ofendido por dicha petición.
-Yo soy los ojos del Fhürer, teniente- protesto Deidara igualmente, intentando cumplir con su trabajo.
-El coronel es el jefe de mi estado mayor, no depende de usted- contrario Zetsu, haciendo actor de aparición bajo la atónita mirada del Coronel Deidara, quien no podía creer que se desafiara su autoridad de ese modo. -Están esperando- recordó con ligera camaradería al Coronel Uchiha.
-Por aquí- permitió Deidara, sin más remedio.
Dentro salón se encontraba el circulo más íntimo de Danzo, aquellos "amigos" en quienes más depositaba su confianza; Homura Mitokado, Sasori Akatsuna, Hidan, Nagato, Pein. Sasori Akatsuna, sentado delante del Fhürer, era ministro para la Ilustración Pública y Propaganda, y de los presentes—junto con Danzo.—era quien más conocido era debido a su dominio de la oratoria y su profundo antisemitismo. También era el responsable del cierre de los negocios «no esenciales» para el esfuerzo de guerra, y del reclutamiento de mujeres en la fuerza laboral y de hombres en ocupaciones previamente exentas en la Wehrmacht. Sasori era simplemente un temido demagogo y agitador de masas, ni más ni menos, aunque nadie lo decía abiertamente. Por otro lado, de pie junto a Sasori estaba Hidan, ministro de Interior del Reich y jefe de la Policía alemana, supervisando a todas fuerzas internas y externas de policía y organismos de seguridad, incluida la Gestapo, la policía Secreta del Estado. También había formado los Einsatzgruppen o escuadrones de ejecución itinerantes, y era el responsable de la creación del Holocausto como tal, y el directo responsable de todas las muertes que sucedían en los campos de concentración como un psicópata con un cheque en blanco para hacer lo que quisiera.
-Hablaremos de otras cosas, desde luego, pero necesito ocupar territorio- bromeo el Shimura.
Inevitablemente, ante esta broma, ninguno de los integrantes de la reunión consiguió evitar reír en consonancia con el Shimura. Si alguien no supiera que clase de crímenes perpetraban todos ellos, a diario, perfectamente pasarían por un grupo de migo cualquiera…pero no lo eran. Siguiendo protocolo militar y al no tener un rango dado por el mismo Fhürer, Naruto debía de permanecer fuera de la habitación en el ala de recepción, por lo que Sasuke debió entrar en el salón acompañado únicamente por Zetsu que en lo personal no le inspiraba demasiada confianza mientras Deidara los escoltaba a ambos. El primero en reaccionar ante la aparición de desconocidos fue el perro a los pie de Danzo, poco antes de que el coronel Deidara se aproximase al Fhürer para informarle de aquellos que solicitaban hablar con él. En cuanto Danzo hubo escuchado que se trataba del coronel Sasuke Uchiha, inmediatamente volvió el rostro hacia él; había oído tanto de él que no quería otra coa que conocerlo, y es que podía tener decenas de miles de hombres en el frente de guerra, pero ninguno tan eficiente y leal como él, no como para haber sacrificado tanto por su patria. Deidara hubo procedido retirarse, sin nada más por lo que quedarse.
-Mi Fhürer- saludo Zetsu con aparente respeto, -le presento al coronel Uchiha, nuevo jefe del estado mayor del ejército de reserva- presento al Uchiha que se encontraba de pie a su lado.
-Heil, mi Fhürer- saludo Sasuke, mordiéndose interinamente la lengua para sí.
El ambiente de diversión y camaradería que había imperado hasta entonces se hubo tornado en uno de absoluta seriedad en cuanto Danzo se levantó de su asiento y se aproximó al coronel Uchiha. Danzo también había librado su propia guerra—la Primera Guerra Mundial—en el pasado, y en do oportunidades había tenido que abandonar el frente debido a heridas sufridas en batalla, por lo que la igual que el Uchiha comprendía perfectamente el honor que significaba luchar con corazón y alma por Alemania; aquello era lo que diferenciaba a la raza aria de los franceses, ingleses, estadounidense y rusos contra los que estaban en guerra, ellos si tenían una razón de peso por la que luchar, no por un orgullo herido sino por instaurar aquello que era primordial y conquistar más espacio vital. Para Sasuke era tanto curioso como incomodo estar ahí; nunca había tenido oportunidad de ver en persona a todos los directos colaboradores de Danzo en un mismo lugar, claro que conocía a Pein, Nagato y a Homura—por desgracia, debía añadir—, pero jamás los había visto a todos juntos, aunque nunca había deseado tener tal "placer", ni antes ni ahora que Sasori y Hidan lo observaban a él y a Zetsu con suspicacia, como si fueran serpientes venenosas. La verdad es que no le sorprendía que estos dos hombre en concreto fueran dos de los mayores responsable del Holocausto, el odio racial y el cumplimiento de las ordenes de Danzo; eran unos completos locos.
-Debo decir que es para mí un honor conocer a un oficial que ha sacrificado tanto por Alemania- alabo Danzo aparentemente conmovido, estrechando la mano del coronel Uchiha que inclino ligeramente la cabeza, tal y como dictaba la usanza militar. -Ojala contara con más hombres como usted- admitió con una vaga sonrisa que hizo estremecer a Sasuke de disgusto, desde la médula de sus huesos al exterior, -este hombre debe ser un ejemplo para todos, es el perfecto oficial alemán- evidencio girando hacia sus amigos y miembros de su círculo más cercano.
Sintiendo a Danzo estrecharle la mano, como si le tuviese afecto…Sasuke deseo con todas sus fuerzas retirar la mano, era como si impregnasen veneno en la piel, le ardía, era una sensación molesta como cuando recordaba los lejanos días en que había visto el emblema de la esvástica con esperanza y no la repulsión y odio que hoy le guardaba. Pero por las apariencia hubo tenido que contener este gesto, aunque deseara apuñalar a Danzo a la menor oportunidad, porque no estaba armado…ni era la ocasión propicia como para hacerlo. Al margen de toda la adulación que todo el pueblo le daba, Sasuke y tantos otros sabían muy bien que a Danzo no le importaba el pueblo alemán, ¿Cómo podría importarle? Cualquier soldado que se rindiera y regresará a Alemania era inmediatamente enviado a un campo de concentración como prisionero por considerársele enemigo de la madre patria. Los jóvenes de diecisiete años que ni siquiera tenían la edad para beber o fumar, ya eran enviados al frente como miembros de las juventudes nazis. Era algo vergonzoso, especialmente porque esos jóvenes no tenían miedo de morir ni tampoco asco o vergüenza en asesinar. El Shimura volvió a su asiento, evidente señal de que la entrevista había terminado, junto con el "honor" y la "satisfacción" de este primer encuentro.
-Mi Fhürer, le pedimos al coronel Uchiha que viniera con el fin de informarnos acerca de la movilización del ejercito de reserva, para rechazar la invasión- dio a saber Zetsu apropiadamente.
-¿Invasión?- repitió Danzo, confundido.
-A Normandía, mi Fhürer- esclareció Zetsu, casi anticipando lo que podía estar por venir.
-Ah, sí, Normandía- sopeso el Shimura, meditabundo, sin tomarle el peso real a la situación, -no será necesario el Reichsmarschall Pein me asegura que todo está bajo control- sentado frente al Fhürer, Pein asintió en consonancia con las palabras del Shimura, sumamente confiado en que así era. -Gracias, coronel- despacho sin más, deseando retomar la conversación que ante había mantenido junto a sus amigos.
Sentado en otro de los elegantes sofás, Pein sonrió ladinamente, jactándose de su propio poder, desde su lugar. Pein era un as de la aviación durante la Primera Guerra Mundial, y había sido galardonado con la codiciada medalla Pour le Mérite. También había ido el ultimo comandante de la unidad de cazas de combate que había liderado el llamado Barón Rojo; Yahiko. Había pasado a ser el segundo hombre más poderoso de Alemania al ayudar a Danzo a ganar el poder y había fundado la Gestapo, poniendo al frente del poder a Hidan. Actualmente era el comandante en jefe de la Luftwaffe, la fuerza aérea, cargo otorgado pro Danzo junto con el rango de Reichsmarschall, un cargo superior al del resto de comandantes de la Wehrmacht. El día D, o también conocido como Operación Overlord, se refería al 6 de junio de aquel año y consistía en un gran desembarco en las playas de Normandía, de parte de los Aliados, para abrir un nuevo frente en la Europa Occidental y reducir el dominio alemán; era estúpido no actuar, la situación no estaba controlada, necesitaban tomar medidas ahora ante de que los aliados invadieran Alemania y pusieran fin a la guerra dejando a Alemania como una nación de demonios llenos de odio, crueldad y prejuicios raciales. Pero ese no era el punto si no la aprobación de Danzo en las modificaciones hechas a la Operación Valkiria
-Mi Fhürer- interrumpió Sasuke, no estando dispuesto a marcharse sin obtener lo que lo hacía estar allí., -con su permiso, traigo una copia de Valkiria para su aprobación- tan pronto como le fue posible extrajo la carpeta entregada por Sai del interior del portafolio que hasta entonces había sostenido, tendiéndole dicho documento al líder nazi.
Con simpleza, Danzo acepto el documento de manos del Uchiha, aproximándose al escritorio posicionado a pasos de los enormes ventanales que iluminaban el salón, alzando su mano derecha en un gesto sutil para indicarle al coronel que se aproximase, tan sutil que Zetsu hubo necesitado ratificarle al Uchiha que el Fhürer requería que se aproximase a él, cosa que el Uchiha hubo tenido que llevar a cabo, con personal renuencia. El Shimura abrió el documento, hojeándolo distraídamente, leyendo de forma parcial su contenido, dándole tiempo al Uchiha de observar—por el rabillo del ojo—al séquito del dictador. Finalmente y en el sofá contiguo a Pein se encontraba el aclamado arquitecto y ministro de Armamento y Guerra del Tercer Reich, y el mayor aliado de Danzo; Nagato. La responsabilidad de este individuo en el holocausto era relativa, parecía solo dedicarse a su trabajo como arquitecto y ministro de guerra, como un dios gentil y lleno de bondad para todo el mundo, pero como tantos otros nazis y colabores de Danzo, no se podía saber si era tan inocente como parecía…o no. Sasuke no iba a admitirlo verbalmente, pero tenía miedo cuanto más veía como Danzo tardaba una indetermina cantidad de tiempo—puesto que no tenía un cronometro en la mano para saber cuánto específicamente—en leer una página del documento y luego otra…¿Y si no aceptaba firmar el documento?, ¿Qué hacer entonces?
-¿Conoce bien a Wagner, coronel?- se interesó Danzo, volviendo su rostro hacia el Uchiha que asintió con sutileza. En ese momento Sasuke realmente lamentaba tener algo tan simple en común con aquel demente genocida lleno de odio y prejuicios raciales. -Las Valkirias, las siervas de los dioses, que eligen quien ha de vivir y quien ha de morir, libran a los más heroicos de una muerte horrible- se expresó evidenciando porque había bautizado a aquel plan como "Valkiria". -No se puede entender el nacionalsocialismo, si no se comprende a Wagner- concluyo casi en un suspiro, perdiendo su mirada en la vita de uno de los grandes ventanales. Destapando su bolígrafo, Danzo no tardo en realizar su firma al pie del documento. -Seguro que los cambios que hizo son los más indicados- asevero, cerrando la carpeta y devolviéndosela al Coronel Uchiha.
-Retírense- ordeno Homura con aquella superioridad que tanto lo caracterizaba. -El coronel puede ir a Berlín, y Zetsu…- el aludido alzo la mirada con contenido disgusto, -pida que nos traigan más té, ¿quiere?- pidió con falsa camaradería, mofándose de él.
Puede que Zetsu supiera bien—como tantos otros—que Homura no era sino un consejero débil, totalmente servil ante Danzo, siempre buscando excusas para convalidar todas las ideas bélicas del Fhürer, por absurdas que fueran en la práctica; pero aun sí, tener que cumplir alguna orden de ese anciano lamebotas era algo humillante, tanto que hasta Sasuke sintió cierta lastima por él…pero esto quizás no durara mucho, aunque eso no podía saberse con seguridad ya que Zetsu insistía en que el estría del lado del vencedor, no de la Resistencia Alemana que un no poseía ninguna victoria en concreto y de la cual jactarse, por culpa de los burócratas. Sin más remedio, Zetsu se vio forzado a asentir antes de retirarse junto al Uchiha, apretando fuertemente los puños debido a la frustración; ya no lo toleraba por más tiempo, él era un oficial militar, no un lacayo ni mensajero que debiera dar recaditos por el gusto y placer de alguien como Homura Mitokado, y aun sin saber en qué consistía el plan del Uchiha y la Resistencia Alemana como tal, y no es como si pensara en unirse precisamente ahora, pero si quería que, de lograr un victoria, la primera cabeza en rodar luego de la de Danzo Shimura no fuera otra que la de Homura, no quería que ese hombre pudiera escapar de la condenación.
-No sé qué están tramando y no quiero saberlo- advirtió Zetsu, apenas y conteniendo su ira, -pero cuando pare la música, no quiero que Mitokado encuentre una silla en que sentarse- estipulo necesariamente, sin pedirle opinión sino compromiso.
Bueno, había algo positivo, Zetsu estaba del lado de ellos, pero por hora, lo que realmente estaba haciendo era danzar al ritmo del vencedor. Daba igual, lo necesitaban pero no por mucho tiempo, no si no estaba realmente con ellos.
Planear un intento de asesinato no era algo menor, especialmente si se trataba de Danzo Shimura que inexplicablemente siempre había logrado sobrevivir a cualquier atentado contra su vida, de hecho; hasta la fecha había escapado de treinta y nueve. Tiempo atrás, el último intento de asesinato efectuado contra Danzo había sido responsabilidad de Kakashi Hatake y había sido un plan muy ingenioso pero que igualmente había fallado, ¿Qué hacer ahora? Debía ser algo que no pudiera fallar, algo infalible y contundente pero que a su vez no exigiera que la persona responsable de realizarlo y detonar el explosivo tuviera que inmolarse en el proceso; necesitaban de un explosivo que fuera cual fuera el caso, tuviera un éxito rotundo y que no dejara a nadie indiferente. Afortunadamente la Resistencia Alemana no era integrada solo burócratas apolillados, por lo que Sasuke se sintió relativamente mejor y más a gusto al ver que estaría en su elemento, aunque la presencia de Sai y Asuma continuaba restringiéndolo a él y a Naruto, obviamente. Luego de su "visita" a la residencia personal del Fhürer, se había llegado a la conclusión de que necesitaban de la ayuda de un genio táctico y no se trataba de otro que Shikamaru Nara, un coronel del ejército, un militar como Sasuke y Naruto que en lo personal ya comenzaban a hartarse con el ritmo que llevaba la operación militar.
-Cualquier problema puede resolverse, con la cuidadosa aplicación de potentes explosivos, el secreto es no estar cerca cuando hacen explosión- se expresó Shikamaru de la forma más comprensible que le fue posible. -Dos paquetes de 975 de explosivo plástico V, son suficientes para inutilizar un Panzer, detonadores y temporizadores, tipo lápices británicos- seguidamente de su explicación hubo identificado cada parte ya nombrada, especialmente los detonadores y temporizadores. -Esta capsula de ácido es su gatillo, cuando estén listos para activar, acoplen el detonador al extremo del lápiz, así- demostró uniendo el detonador al temporizador con suma facilidad, como si le colocase la tapa a un lápiz. -Se inserta el mecanismo en cualquier extremo del explosivo, se aplasta la capsula de ácido, y eso es todo- simplifico, sosteniendo la pinza mediante la cual habría de aplastarse la capsula de ácido. -Cuando el ácido haya corroído el cable que sujeta el percutor, será mejor que se encuentren muy lejos- aconsejo ya que si bien el explosivo era contundente…todo dependería del espacio en que se detonara. -Para usted- tendió un par de pinzas al Uchiha que medito en silencio como su antaño idealismo ahora se volvía realidad…realmente iba a matar a Danzo.
-¿Cuánto tiempo tendremos?- inquirió Sasuke, no pretendiendo inmolarse ni nada parecido.
-En teoría unos treinta minutos- concluyo Shikamaru, sabiendo que sus declaraciones no representaban lo que podría pasar literalmente, -pero con el calor que hará en la guarida del lobo, yo diría que de diez a quince minutos, máximo- después de todo, aquello era lo esperable en un recinto tan cerrado.
-Eso…no es muy preciso- se atrevió a criticar Naruto, temiendo fallar tanto como el Uchiha.
-Esto es lo más avanzado, hay que elegir entre tamaño o precisión- recordó el Nara, sin inmutarse.
-¿No le parece demasiado pequeña?- crítico Sai igualmente, pensando de lleno en el éxito de la operación.
-No, el bunker de Danzo potenciara la explosión, está construido a base de hormigón armado, puerta de acero, sin ventanas- detallo, evidenciando vagamente lo que para él era obvio, -la presión que generada por una de estas bombas en un espacio así matara a todos al instante, la segunda será totalmente superflua- estableció sin darle demasiada importancia a las cifras.
-Si por milagro, Danzo sobrevive, ¿Qué ocurrirá?- cuestiono Sai, ya que deberían de hacerse aquella pregunta, fuera como fuera.
Quizás la pregunta sonara como lo más absurdo y entupido del mundo, pero ninguno de los presentes podía olvidar que Danzo Shimura inexplicablemente había salido indemne de decenas de intentos de asesinato sin importar que tan eficientes fueran ni que no hubiera margen para el error, relativamente hablando, tanto que el propio Danzo creía tener aprobación divina para hacer todo cuanto deseara, porque nada lo dañaba o afectaba lo suficiente como para llegar a sentir temor. Debían prever cualquier error, aunque fuera el más absurdo, aunque fuera tremendamente descabellado, todo…todo, podía pasar aunque ellos intentaran o pensaran poder controlarlo todo. No era una pregunta tonta, a la larga quizá Danzo saliera indemne de esto como de tanto otros intentos de asesinato, más aun así y habiendo llegado tan lejos, Sasuke no pensaba retractarse; aunque Danzo sobreviviera, deberían iniciar la operación Valkiria de tal modo que Danzo e encontrara superado por el golpe de estado y ellos pudiera devolver la paz, la justicia y la igualdad a Alemania, poniendo fin a la guerra contra los Aliados y erradicando los campos de concentración.
-Aun así iniciaremos Valkiria, para entonces ya no habrá marcha atrás, pero tendremos una ventaja- determinado Sasuke para extrañeza de Sai, Naruto y Shikamaru que no entendían del todo a que se refería. -Tenemos a un contacto en la guarida del lobo; después de la explosión cortara toda comunicación con el mundo exterior- Sai no pudo evitar sorprenderse ante esto…no era algo fácil de hacer y el Uchiha parecía muy seguro de que habría éxito. -Mientras los que rodean a Danzo se reagrupan, nosotros tendremos el tiempo necesario para tomar el control de Berlín- sentencio, confiando en que así sería.
-Se espera que Hidan acuda también a la reunión, no siga adelante a menos que pueda eliminar a los dos- especifico Sai, intentando creer tanto como él en el éxito.
-¿Qué?- el Uchiha frunció el ceño ante lo que oía, nunca le habían dicho que habría condiciones con motivo de su participación.
-No proceda a menos que este seguro de que puede eliminar a Hidan y a Danzo- volvió a especificar el Yamanaka.
Ciertamente Danzo era un peligroso demagogo y genocida que hacia mejor al mundo muerto que vivo…pero lo mismo podía decirse de Hidan que era el hombre tras el holocausto, tras los escuadrones de ejecución y prueba de todo ello eran las cuotas semanales y diarias de muerte que exigía recibir mediante informes de los campos de exterminio y concentración, por no hablar las "placenteras" visitas que efectuaba personalmente a los campos. Era el más sólido continuador de la obra Nazi y era mucho peor que Danzo, no era un loco, pero si un psicópata y eso estaba claro. El motivo tras los intentos de asesinato a Danzo era que el nacionalsocialismo como idea general tenía muchos adeptos; expandir territorio, un sistema de restructuración y un ejército sumamente preparado…pero el antisemitismo y el encarcelamiento de soldados que desertaban en campos de concentración, era algo vergonzoso y que hacía temer a todos del futuro. El nacionalsocialismo podía tolerarse, pero no el nazismo y esto era representado tanto por Danzo como Hidan y eso incluso Sasuke lo sabía, aunque no quisiera admitirlo. Sabía que Sai no había impuesto esta condición por sí solo, no estaba en él actuar así, pero si en el alma de tantos burócratas que integraban la operación y especialmente uno que llevaba tiempo cuestionando su actuar, momento a momento; Kankuro Sabaku.
-Es idea de Kankuro, ¿no?- afirmo Sasuke, receloso. -Lo aplazare, si la decisión es unánime, pero quiero a otro hombre que quiera voto, no un político- exigió, ya que si Kankuro podía tener condiciones, entonces él también.
-¿Quién?- inquirió Sai, sin aceptar o negara la exigencia del Uchiha.
-Él- el Uchiha designo a Shikamaru que si bien no lo evidencio, se sintió profundamente honrado.
-¿Él?- repitió el Yamanaka, aún más confundido por su decisión.
-Él- reitero Sasuke, plenamente seguro de lo que hacía.
-Está bien- accedió Asuma, consciente de que todo sería peor si se negaban, -pero no lo olvide; esta es una operación militar, nunca sale nada de acuerdo con el plan- aludió, dispuesto a enfrentar cualquier posible fracaso y sugiriéndole a Sasuke que hiciera igual.
Le había hecho una promesa al general Kakashi Hatake, que se haría cargo de la operación militar, al fin y al cabo había sido su plan, pero no creía que fuera tan sencillo. El peligro era mayor de lo que había imaginado…
Esa noche, al acompañar a sus hijos a la cama y permaneciendo junto a ellos hasta que se hubieron encontrado profunda mente dormidos, Sasuke no hubo reparado en el peso real que significaba ser padre, en su situación; siempre había sabido lo que arriesgaba al involucrarse en esta operación militar, sabía que de no tener éxito, sus padres Fugaku y Mikoto correrían peligro, su hermano Itachi, su cuñada Izumi, sus suegros Kizashi y Mebuki, pero peor aún; Sakura y sus hijos. Todos aquellos vinculados a él, ya fuera por sangre o matrimonio, acabarían pagando el precio, sus hijos serian dados en adopción y Sakura…Dios, ni siquiera quería pensar en lo que podría pasarle. El tiempo se hizo irrelevante mientras regresaba a su habitación, sentándose sobre la cama, agotado, apesadumbrado y no por algún motivo físico sino por los negativos pensamientos que rondaban su mente cuanto más asimilaba la idea del rol que cumpliría en el complot contra Danzo. Luego de haber revisado a los niños, Sakura regreso a su habitación, deteniéndose en el umbral, centrando toda su atención en Sasuke que, sentado sobre la cama, le daba la espalda. El Uchiha le había pedido que abandonara Berlín cuanto antes, no era seguro para ella ni para los niños que permanecieran allí por más tiempo y por mucho que no dejase abandonarlo, esta vez no pensaba discutir en lo absoluto.
-Llevare a los niños a Bamberg- dio a saber Sakura, apareciendo en el umbral de la habitación.
Mentiría si dijera que no tenía miedo; claro, era humano temer y con razón, ella tampoco pensaba ser indiferente, pero si algo había aprendido de Sasuke era que demostrar miedo o dejarse llevar por el no conducía a nada, no cuando debían arriesgarlo todo, no por ellos, sino también por el futuro que se avecinaba para sus hijos y para el mundo que habían conocido y que intentaban salvar por muy utópico e ingenuo que pareciera. En el mundo se podía no hacer nada o hacer algo, y ellos ya habían hecho lo primero, no podían quedarse sin hacer nada, no ahora. Sabia del inmenso miedo que Sasuke sentía por ella y por los niños, pero aun cuando ella quisiera decirle que estaría bien si pasaba lo peor…no encontraba las palabras ni el modo de correcto de decírselo. Confiaba ciegamente en su esposa, sabía que Sakura—fiel su promesa de proteger a su familia, tanto como él mismo—incluso sería capaz de declararlo un traidor en presencia de testigos, todo para salvar a sus hijos tal y como habían acordado hacer; se fingiría la criatura más tonta del mundo de ser posible y eso era justamente lo que debía hacer, debía actuar de tal modo que nadie creyera que él hubiera hecho a su familia participe de semejante complot…aunque sinceramente Sasuke dudaba que eso sirviera de mucho, pero intentar era lo único que le quedaba por hacer ahora, y verían que pasaba después.
-Si fracaso…vendrán por ti, por todos- recordó Sasuke, sintiendo un peso incalculable sobre los hombros y en su corazón.
-Lo sé- contesto Sakura, dispuesta a afrontar cualquier consecuencia.
Apretándose las manos por sobre su vientre, Sakura acallo una solitaria lágrima que descendió por una de sus mejillas, con la mirada perdida en la nada. Había pensado que a él quizás le alegraría saber que tenía un retraso de dos semanas en su periodo y que eso solo podía significar una cosa…pero ahora no encontraba el valor para decírselo, no cuando él lidiaba con tanta presión. Era un mal momento para decirle que estaba embarazada ¿no?
15 de julio 1944
Sabía bien que para Sakura no era algo fácil o tolerable en lo absoluto irse y dejarlo solo, por su cuenta, a merced de sus propios demonios, pero esta vez era necesario, aunque ninguno tolerara la idea de separarse, era necesario para la seguridad de sus hijos. Fuera de su casa, en la puerta, Sasuke le dirigió una última mirada a su familia al interior el auto; Itachi personalmente le había escrito para decirle que se haría cargo de su seguridad en Bamberg, y que él no tendría por qué preocuparse, pero lo hacía. En el interior se encontraban Itachi—en el asiento del copiloto-, Daisuke, Kagami y Sarada junto a Sakura en la parte de atrás. Sintiendo el irrefrenable temor de creer que esta sería la última vez que lo vería, intento gravarse a fuego aquella imagen en su mente y su corazón, intentando creer que dentro de un par de días todo sería mejor y ellos volverían a Berlín, que esto era un simple hasta pronto y no un permanente adiós. En cuanto el vehículo hubo comenzado a moverse, Sakura inmediatamente sintió que estaba mal, no podía ni quería irse, pero la alternativa de quedarse y sus consecuencias era mil veces peor; no temía en lo absoluto por si mima, pero si por sus hijos y por Sasuke. Si él tenía miedo, ella igual; siempre había sabido que Sasuke corría peligro debido a la vida que había elegido vivir pero ahora más que nunca y desconociendo su papel en la Resistencia Alemana, sentía más miedo que nunca por él.
-Deténgase un momento, por favor- pidió Sakura a toda prisa.
Puede que fuera una locura, pero aun así Sakura agradeció que el auto se detuviera, descendiendo de él tan pronto como le fue posible y dirigiéndose directamente a los brazos de su esposo, uniendo sus labios con los de él, con una desesperación tal que les hubo quitado el liento a ambos. Era una suerte que fuera tan temprano como para que nadie circulara por las calles en ese momento, lo que menos quería era dar un espectáculo, aunque en ese momento no les importaba absolutamente nada más que ellos dos y el momento que estaban compartiendo. Ahí y sin poder resistirse a aquel beso que le hubo devuelto la vida con el más minúsculo roce de su dulzura, a Sasuke se le vino a la mente la primera vez que había sido designado al frente, hacía ya varios años, la primera vez que tras años de matrimonio había tenido que partir de casa por tiempo indefinido. Al igual que hoy, había ido sumamente temprano y Sakura se había negado dejarlo ir, reteniéndolo a su lado justo como ahora. No sabía si él era la única persona en el mundo que se sentía así, pero seguía igual de enamorado de su esposa que el primer día en que le había propuesto matrimonio…no, mucho más, y no quería tener que alejarse de ella y viceversa, pero era necesario que lo hiciera, que ambos lo hicieran y lo sabían muy bien, aunque aceptarlo era algo totalmente diferente.
-Te amo, no lo olvides- murmuro Sakura, deseando no tener que dejarlo solo, no ahora…pero él debería de cumplir con su deber y ella con el propio.
-No importa las preguntas que hagan, di que no sabes nada- contesto Sasuke, sabiendo que si dejaba que afloraran sus sentimientos, no le permitiría irse.
-Así lo haré- asintió Sakura, con una vaga sonrisa al finalmente formar parte de su vida como militar…aunque no como hubiera deseado que fuera. -No hagas ninguna locura, Sasuke, por favor- imploro, temiendo que esta fuera la última vez que lo viera.
-Sabes que no puedo prometerte eso- negó el Uchiha, imposibilitado a hacer tal promesa.
-Vale la pena el intento- sonrió la pelirosa, resignada a que su esposo se arriesgara como en tantas oportunidades. -Hasta pronto- se despidió con un último beso, intentando que durara lo más posible, para llevarlo en su memoria…hasta que se volvieran a ver.
Viéndolo a los ojos, Sakura deseo poder decírselo, decirle que la próxima vez que se vieran todo sería mejor, que tendrían otro hijo y que este tiempo de temor y oscuridad pasaría…pero lo cierto es que ni siquiera ella estaba segura de eso, si todo acababa mal y ella era acusada de traición, le quitarían a sus hijos, puede que el bebé que estaba esperando ni siquiera llegara a nacer en el peor de los casos. No quería irse, no quería dejarlo solo, no ahora, pero aun así Sakura se vio forzada a alejarse del Uchiha y volverse hacia el auto, sintiendo que en cada paso que daba, la vid le recordaba miles de imágenes, momentos felices que sintio que y no volverían, como si no tuvieran ocasión de despedirse de todo lo que habían significado el uno para el otro, pero no quería hacerlo. Siguiendo a su esposa con la mirada, Sasuke ni siquiera se dio cuenta de que estaba conteniendo la respiración con motivo de sus propios nervios. No podía ser egoísta ni tampoco confiado al elegir mantener a su familia consigo, no era justo; él al igual que todos sus compañeros pertenecientes a la Operación Valkiria arriesgaban a sus respectivas familias y círculos de amigos, todo por un causa mayor como lo era el bien común y el futuro del mundo que conocían, no por ellos sino por todos quienes desconocían lo que Danzo y sus colaboradores estaban haciendo de Alemania, para no vivir una futura humillación y ser tachados como una nación de criminales..
-No voltees, no voltees…-repitió Sasuke de forma casi inaudible, esperado que esta vez no volviera, no quería recordar una despedida triste, no quería recordarla llorando.
Quería voltear, quería verlo por última vez…pero sabiendo lo difícil que sería para Sasuke llevar en su memoria una despedida triste, Sakura elegía no voltear e ingresar en el auto sin titubeo alguno. Sasuke recobro el aliento en cuanto vio que Sakura entraba en el auto y que este no tardaba en alejarse, hasta perderse de su rango de visión. Su familia era lo que más le importaba en el mundo y no podía fallar, no debía hacerlo.
El ejército de reserva era actualmente la mejor fuerza beligerante con que contaba Alemania para defender la capital de Reich de toda posible amenaza, pero sin amenazas reales, al no participar en el frente, resultaba bastante "rutinaria" relajarse antes de llevar a cabo las diarias sesiones de instrucción. En un ala privada del gimnasio del regimiento, más concretamente en la piscina, el comandante Gema Shiranui se encontraba nadando plácidamente en la enorme piscina, cuya agua cristalina dejaba en evidencia la enorme esvástica—el emblema nazi—que coronaba el centro del recinto y cuyo reflejo oscilaba debido al agua. Puede que fuera el oficial de más alto rango del regimiento que tuviera a muchos hombres bajo su mando, pero no por tener más de treinta años es que Genma pensaba descuidar su condición física. Había sido condecorado con la Cruz de Caballero por sus servicios como comandante de batallón, eso lo había llevado a ser el comandante del ejército de reserva, nombrado por el propio Fhürer, ¿Podía haber mayor honor? De existirlo, Genma no lo conocía. Aunque ciertamente le habían asignado este honor luego de haber sido herido hacía meses atrás en el frente de batalla, pero era lo de menos. El silencio, solo roto hasta entonces por las brazadas del comandante en el agua, se hubo roto por completo ante la irrupción de Raido Namiashi, el hombre de confianza del coronel, que deteniéndose al pie de la piscina le hubo hecho entrega a su comandante de un documento.
-Señor- tendió Raido, su subordinado.
-Estado de alerta- leyó Genma en voz alta. -¿Por qué demonios?- cuestiono, molesto por semejante comunicado
-Solo dice eso- el Namiashi solo pudo encogerse de hombros, no teniendo más información.
-Reúna a las tropas- ordeno el Shiranui, forzado a seguir lo que decía ese maldito papel. -Más vale que no sea un ejercicio- mascullo para sí.
Sin más que decir Genma volvió a lanzarse al agua; iba a vestirse, prepararse y estaría en el patio del regimiento, junto a todos sus hombres, pero primero le daría la vuelta a la piscina para matar su frustración por semejante comunicado.
No hubieron tardado ni veinte minutos para que, luego de haber hecho sonar la alarma del regimiento, todos los jóvenes soldados entre veinte y treinta años que habían estado desayunando amenamente en el comedor se dirigieran a la sala de armas donde hubieron recogido sus fusiles y cascos. A la par que los soldados se ubicaban debidamente en el patio del regimiento, camiones y artillería hubieron sido colocados para flanquear y delimitar el espacio que representaba su entorno militar ante de guardar en espera de cualquier instrucción que pudiera recibir. Vestido en su galante uniforme, Genma espero en silencio hasta que el ajetreo provocado por los pasos y el ruido de los neumáticos hubiera cesado a la par que Raido Namiashi, su segundo al mando, se posicionaba a su lado, estoico y pétreo. Como tantos otro miembros de su generación, Genma se había unido al ejército de la República de Weimar en cuanto había cumplido la mayoría de edad y se había unido al partido nacional socialista, y como simpatizante de Danzo que era, se mantenía leal a sus ideales. Por lo mismo es que no creía en quienes intentaban desacreditar al Reich al hablar del "problema judío", por favor, era mentira, ¿Quién podía creerlo?, ¿Por qué desperdiciar tiempo y recursos asesinando judíos? Era solo un cuento, propaganda judía que intentaba perjudicar al Reich, estupideces salidas de los ejércitos y líderes aliados, solo eso.
-Las tropas en formación, en espera de órdenes- informo Raido, de pie junto a su comandante.
-¿A qué crees que se debe todo esto?- inquirió Genma con mofa.
Veía a todos los hombres bajo su mando, formados y quietos, estoicos, ¿Y para qué? , ¿Había una verdadera emergencia o era un absurdo simulacro?
La guarida del lobo, punto de control exterior/12:45 PM
La Guarida del Lobo era el nombre clave de uno de los mayores cuarteles militares de Danzo Shimura y el más seguro, militarmente hablando. El complejo se encontraba en la aldea de Gierłoz, en Prusia Oriental, más específicamente en Polonia. El complejo o guarida había sido construido en 1941 para la ofensiva alemana sobre Rusia. En concreto poseía unos 80 edificios camuflados, 50 de los cuales eran búnkeres rodeados de campos minados y alambres de púas e inmerso en un tupido bosque custodiado por un elevado contingente militar y eso hubo quedado en evidencia en cuanto el vehículo que transportaba a Sasuke y a Naruto—junto a un chofer—hubo atravesado el bosque y las defensas que lo componían. El Uchiha y el Uzumaki habían abordado un avión a las 9:00 de esa mañana para abandonar Berlín y dirigirse a Polonia, horas de viaje—puesto que y era más de medio día—que había hecho que Sasuke perdiera el poco temor que había sentido anteriormente; si iba a llevar a cabo una misión, iba a hacerlo estando plenamente concentrado. La última barrera para ingresar al cuartel se hubo presentado al mismo tiempo que los oficiales que custodiaban el lugar y que hubieron solicitado su documentación correspondiente. Sasuke se mantuvo pétreo e indiferente mientras el chofer y Naruto presentaban sus respectivos documentos; estaba completamente atrapado por sus pensamientos.
Tan pronto como el vehículo se hubo estacionado, Naruto bajo del vehículo sin soltar en ningún momento el falso portafolio en que llevaba el explosivo preparado para activarse en cualquier momento. El chofer, siguiendo el estructurado protocolo, abrió la puerta para el coronel que de igual modo que el Uzumaki, bajo del vehículo llevando consigo un portfolio casi idéntico, con una segunda carga que tal y como Shikamaru había explicado, seria superflua, pero en ese momento toda medid de precaución era poca. Además de los colosales búnkeres y una guarida extra que servía como salón de conferencia, se encontraba la enorme e independiente central eléctrica y de comunicaciones que además recibía suministros de una base aérea cercana. Como una silente respuesta, Orochimaru se mantuvo de pie en el umbral de las enormes puertas de hierro que comunicaba el exterior con la central eléctrica, siguiendo con la mirada al Uchiha que lo observo atentamente, esperando alguna respuesta que le indicara de qué lado estaba, pero su sola presencia ya era una repuesta. Junto al coronel Uchiha, ambos dirigiéndose hacia la entrada del bunker en que se llevaría a cabo la reunión, Naruto percibió de inmediato como la atención de Sasuke estaba en otro lado y lo corroboro al seguir la mirada que este dirigía hacia la central eléctrica y de comunicaciones. ¿Cómo olvidar que tenían un liado en aquel lugar?, ¿Era ese hombre?
-¿Es su hombre?- supuso Naruto.
-Ahora lo es- corroboro Sasuke, más tranquilo.
En otro momento, tal vez, eligiera dudar de Orochimaru, pero no ahora que efectivamente frecuentaban los mismos círculos. La última prueba de seguridad hubo sido volver a presentar su documentación ante el alambre de púas previo al bunker, donde se encontraban vigilantes dos jóvenes soldados que lo sumo debían tener veintiocho años. Puede que supiera lo que debía hacer ya que casi no había podido dormir al intentar no olvidar ningún detalle, pero en cuanto hubo ingresado al interior del bunker con Naruto tras de sí. En otro momento no le importaría seguir llevando el parche en el ojo, como hacia siempre, pero quizás algunos de los presentes lo considerarían una falta de respeto, por lo que Sasuke no tuvo otro remedio que colocarse el ojo de vidrio que siempre traía consigo en su lugar correspondiente, a vista y paciencia de quien estuviera cerca. Debía reconocerlo, era tan realista que a él mismo lo hacía sentir incomodo, tanto que a Naruto le sorprendió verlo así…como si nunca hubiera perdido uno de sus ojos. Como si no sucediera absolutamente nada y acostumbrado a aquella reacción, Sasuke se dirigió a la sala de reuniones sin soltar el portafolio en ninguno momento, seguido muy de cerca por Naruto; ahora debían corroborar si podían activar los explosivos o no, dependiendo quien se encontrase ausente.
-Coronel- solicito el teniente Juzo Biwa.
Tan concentrado y nervioso como estaba, Sasuke hubo sido incapaz de emitir protesta alguna cuando uno de los oficiales y asistentes presentes le hubo quitado el portafolio en un gesto de obvia aunque innecesaria cordialidad, ubicándolo bajo la mesa como el resto de aquello que pertenecían a la considerable cantidad de presentes, más de todas formas Sasuke logro localizar e identificarlo con la mirada, cuanto antes, así como Naruto que le dirigió una rápida mirada. Ya había localizado a Zetsu, estaba varios pasos de él, del otro lado de la colosal mesa ante la que estaban reunidos un sinnúmero de militares y oficiales, en espera de la llegada del Fhürer. Por lo visto habría de un problema con que lidiar, y eso que la jornada no hacía más que empezar, pero de todas formas eso en nada empañaba la misión y el objetivo en concreto, habría mayor dificultad; si, pero eso no tenía por qué ser una excusa ni mucho menos alguna tipo de justificación si fracasaba...
-¡Atención!
El abrupto llamado de atención hubo sacado al Uchiha de sus turbulento pensamientos, devolviéndolo a la realidad en cuanto el Fhürer hubo hecho acto de aparición, acompañado por Homura Mitokado uno de sus mayores colaboradores, pero no hubo tenido que transcurrir ni siquiera un minuto para que Sasuke supiera que Hidan no iba a aparecer, no cuando—según el sabia, en base a rumores—siempre aparecía junto al propio Danzo. El silencio se apropió por completo de la repleta habitación que hasta hacia tan solo uno minuto había sido un completo caos de ideas lanzadas al aire sin más, todo por la presencia de Danzo que le hubo tendido su gorra a su asistente, ocupando su debido lugar de honor en la mesa, rodeado de todos sus generales y coroneles que respectivamente debían de informarle las condiciones del frente y de la guerra en sí luego de la invasión de los aliados en Normandía y que había desembocado en un avance sin precedentes, motivo por el que el Reichsmarschall Pein no estaba presente, por haber defraudado al Fhürer y no haber satisfecho sus expectativas de triunfo y gloria; ese era el fin de todos aquellos que no eran considerados dignos en el Reich, perder el favor y la amistad del Fhürer y todos los privilegios que eso significaba, militarmente hablando ya que Pein seguía siendo inmensamente rico.
-Caballeros- hablo Homura, llamando la atención de todos los presentes, -el primer punto en el orden del día, el general Zetsu presentara su plan de redistribución de las tropas del ejército de reserva en el frente del este- dio a saber, antes de darle la palabra a Zetsu.
-Como saben, anoche los rusos lanzaron una nueva ofensiva contra el grupo de ejércitos norte Ucrania, en el sur Polonia- informo Zetsu en cuanto Homura le hubo cedido la palabra. -El general Ebisu fue enviado para sustituir a Mizuki y acabar rápidamente con el enfrentamiento.
-Hidan no ha llegado- corroboro Naruto en un susurro, de pie a su lado, ante lo que Sasuke solo pudo asentir.
-Esta mañana aprobamos el envió de tres divisiones para reforzar las tropas del general Ebisu…
Siguiendo con el plan; se suponía que él debería de retirarse por alguna razón—recibir una llamada de emergencia, ir al baño por un momento porque se sentía mal o algo parecido—para poder activar los explosivos—acompañado por Naruto, pero primero debía informar a Sai de la presencia de ambos hombres—Danzo y Hidan—o la ausencia de uno de ellos para saber si realmente podía iniciarse la operación Valkiria o no. Nadie vería como extraño que abandonara el salón de reuniones en algún momento, era normal, todos lo hacían ya fuera porque dejasen algún documento junto a sus pertenencias en una de las repisas del pasillo fuera del salón o porque necesitaran un respiro del sofocante aire que se gestaba ante el gran número de presentes, por lo que Sasuke se retiró sigilosamente haciéndole saber a Naruto el motivo con un sola mirada. Fuera del salón de reuniones donde Naruto—en representación suya—hubo permanecido junto al resto de los generales y coroneles, concretamente en el pasillo que daba a su vez con la salida del bunker, donde nadie lo molestaría ni podría oírlo, se encontraba un teléfono sencillo en que velozmente marco una numerología cualquiera sabiendo que alguien en la central eléctrica y de comunicaciones—fuera del bunker—le contestaría y a redirigiría la llamada a que él solicitara que se hiciera.
-Operador- contesto el individuo al atender su llamada.
-Póngame con la oficina del general Sai Yamanaka- solicito el Uchiha.
-Un momento, por favor…
Para Sai, sentado ante su escritorio en su oficina, prácticamente a solas ante el silencio que él y Shikamaru mantenían producto de los nervios que se habían apropiado de ambos, era como si el ambiente—tan tenso debido a la preocupación—pudiera cortarse con una espada o pudiera ser roto por el ruido de una bala impactando contra alguna de las paredes de aquella oficina. Sai en lo personal no conseguía entender como alguien como Sasuke Uchiha; que tenía una familia, una esposa…podía arriesgar su vida al ser quien personalmente detonara el explosivo que acabaría con la vida de Danzo—y Hidan—, él en lo personal no se sentía capaz de hacer algo así, no podría arriesgar todavía más a Ino y a su hijo Inojin, todos ellos y sus respectivas familias ya corrían un peligro inconmensurable por participar de aquella operación, pero perpetrarla…eso era todavía más condenable, sin embargo el Uchiha parecía no tener miedo. Shikamaru, sentado frente a él, del otro lado del escritorio, igualmente tenía un hijo llamado Shikadai junto a su esposa Temari. Todos arriesgaban mucho y sentían miedo, pero Sasuke Uchiha no, él no parecía dejarse controlar por el miedo ni por un segundo. Rompiendo finalmente con el tenso silencio, el teléfono obre el escritorio hubo comenzado a sonar por tan solo un segundo antes de que Shikamaru contestara:
-Oficina del general Sai Yamanaka- contesto Shikamaru de inmediato, en nombre del Yamanaka.
-Hidan no está en la reunión- dio a saber Sasuke, conteniendo su propia impaciencia, -estoy listo para activar, permiso para proceder- solicito, ciñéndose obligatoriamente al protocolo.
-Un segundo-pidió el Nara, alzando la mirada hacia el Yamanaka. -Uchiha dice que Hidan no llego a la reunión. ¿Quiere proceder?- cuestiono esperando como respuesta un inmediato; sí.
Puede que Hidan no estuviera presente, pero Shikamaru pensaba que ya matar a Danzo era un gran paso y el tiempo que sucedería a su muerte les daría el tiempo suficiente para activar la operación Valkiria y tomar el control antes de que el propio Hidan fuera declarado como sucesor oficial de Danzo y asumiera apropiadamente como tal, ¿Por qué esperar entonces? El caos que sucedería a la muerte de Danzo les daría la oportunidad y Sasuke estaba más que dispuesto a correr todo riesgo posible, toda negativa era absurda. Ante esta información Sai no supo que hacer Hidan era peor que Danzo, realmente no importaba si Pein estaba presente o no, nadie más que Hidan importaba, él era el legítimo continuador del holocausto y de la guerra, era un monstruo un mayor que Danzo, el Shimura estaba loco, pero Hidan era un monstruo sin estar loco. Él en lo personal no consideraba nada prudente proceder con la Operación Valkiria en ausencia de Hidan, pero él no era el líder en concreto de la Resistencia Alemana, era solo un oficial y militar que intentaba lograr el mejor futuro posible para su patria, su familia y todo cuanto conocía. Kankuro, Inoichi y Asuma eran autoridades todavía más importante y ellos eran quienes debían aceptar o denegar que la operación comenzase aun en ausencia de Hidan, no podían olvidar que lo que estaba en juego era el futuro de Alemania.
-Llame a Sarutobi- designo Sai, sin saber que más hacer.
Los nervios y la duda le impedían pensar, eso y que necesitaba la opinión de sus camaradas y superiores.
Reunidos en casa de Asuma Sarutobi se encontraban este, Inoichi y Kankuro; militar retirado como era, Asuma era un civil cualquiera, un hombre de leyes y política, poco conocido de no ser por el cargo militar que mantenía, pero cumpliendo con responsabilidades administrativas, en resumen la tapadera perfecta para reunirse y a su vez no levantar sospecha. Sasuke notificaría prontamente si Danzo y Hidan estaban presentes y de estarlo se activarían los explosivos y luego de la explosión el contacto del Uchiha en la Guarida del Lobo contaría las comunicaciones. Si Zetsu no se uniera a la Resistencia; Sai asumiría el control del ejército de reserva y pondría en marcha Valkiria con la excusa de que las SS pretendían tomar el poder, en consecuencia el ejército de reserva arrestaría a los mandos de las SS, de la Gestapo y a los jefes nazis. Cuando Sasuke hubiera regresado a Berlín, asumiría el mando del ejército de reserva. Inoichi el propio Asuma asumiremos los cargos de jefe de las fuerzas armadas y de jefe de estado respectivamente, y finalmente; cuando se hubiera controlado Berlín, Kankuro se dirigiría a la nación como nuevo canciller. Entonces y con la voluntad de Dios negociarían una tregua con los aliados y salvarían a Europa de la destrucción total. Los pensamientos del Sarutobi fueron rotos por el repentino eco del teléfono sonando y al cual atendió tan pronto como le fue posible, sin vacilar.
-Asuma Sarutobi- contesto Asuma en cuanto el teléfono hubo sonado.
-Hidan no está en la reunión- dio a saber Shikamaru velozmente.
-Hidan no está en la reunión- comunico el Sarutobi en voz alta tanto para Kankuro como para Inoichi que se observaron entre sí por un par de segundos antes de negar. -No- contesto finalmente, con cierta renuencia.
Puede que el momento fuera propicio, pero faltaba algo para concretar el plan, Danzo no era el único enemigo, también Pein, pero más que nada Hidan.
-Dicen que no- contesto Shikamaru con obvia decepción tras haber obtenido una respuesta.
-¿Qué dice usted?- inquirió Sasuke, sabiendo lo peligroso que sería tomar el liderazgo de la operación, más considerándolo necesario y oportuno.
-Digo que adelante- contesto el Nara completamente de acuerdo con él.
-¡Atención!
Danzo, ya habiendo escuchado el informe pertinente de parte de general Zetsu, consideraba que su presencia ya no era requerid y que por ende la reunión podía finalizar; el resto de los pormenores pertinentes de la reunión podrían verse más tarde, en otra reunión que quizás pudiera efectuarse dentro de una semana. En cuanto Sasuke intento volver al salón tan pronto como le fue posible, se encontró con una multitud de oficiales y soldados abandonando el salón de reuniones, todos recuperando el resto de sus pertenencias—abrigos y gorras—de las repisas que había fuera del salón en el pasillo principal, y no importo cuanto él intentase entrar en el salón para recuperar su portafolio, la multitud era tal que no se lo permitía. En el interior, el propio Naruto estaba teniendo serias dificultades para recuperar el portafolio, bajo el escritorio, mientras todos hacían lo mismo, adelantándosele y forzándolo a esperar y frustrándolo a medida que más y más oficiales pasaban por su lado…pero cuando finalmente hubo un vacante, Naruto abrió lo ojos con terror en cuanto se dio cuenta que el portafolio ya no estaba bajo la mesa, ¿Quién podía tenerlo? De inmediato pensó en seguir al grupo de oficiales y ver si alguno de ellos, por error, tenía el portafolio, encontrándose con el coronel Uchiha que de inmediato reparo en las manos vacías y en la mirada de disculpa de parte de Naruto, llegando a una sol conclusión; iban a fallar…
-Esa salida coronel- menciono Zetsu, como si estuviera reprendiendo un niño desde su lugar, ante el escritorio, -espero que haya sido importante- añadió suspicazmente para sí.
Había visto al ayudante del Uchiha intentar dar afanosamente con el portfolio que había estado bajo el escritorio y Zetsu no necesita ser el mayor genio del mundo para comprender la razón tras esto; hoy precisamente habían pensado aplicar el plan y acabar con Danzo, y lógicamente la ausencia de Hidan los había detenido. La verdad, a Sasuke no le extrañaba e nada que Zetsu diera tan voluntariamente su opinión y de ese modo específicamente, no cundo no establecía claramente el eje de su lealtades, pero era un completo cínico y un cerdo arribista—tal y como Sai había dicho que era—, afortunadamente en otro momento podrían prescindir de él, pero no ahora, que se dudaba que el plan pudiera llevarse a cabo si alguien se daba cuenta del contenido de su portafolio al haberlo tomado por equivocación. Girándose hacia la salida, deseando dejar este mal molesto atrás, Sasuke se encontró con el oficial Juzo Biwa que por camaradería, al estar de pie a su lado durante el inicio de la reciente reunión, había retirado su portafolio del escritorio antes de que alguno de los otros oficiales, coroneles o tenientes lo tomaran por equivocación, tendiéndoselo al coronel Uchiha que evidentemente estaba sorprendido, así como su ayudante.
-Coronel, su portafolio- tendió el soldado Juzo Biwa.
Manteniéndose tan indiferente como le hubo sido posible, Sasuke inclino la cabeza modo de agradecimiento antes de proceder a retirarse junto a Naruto, intercambiando una mirada con el Uzumaki que emitió un vago suspiro, igual de frustrado que él. Malditos burócratas, fue todo cuanto Sasuke pudo mascullar en su mente; había estado tan cerca…con seguridad quizás hubiera podido terminar con todo en un momento, pero las órdenes contradictorias de los burócratas que dirigían la Resistencia Alemana lo habían llevado a perder el tiempo. La próxima vez no podría haber errores, él se encargaría de eso…
PD: ¡Si! Prometi que actualizaría este fin de semana y lo culpo :3 gracias por tenerme paciencia, en serio, muchas gracias mis queridos lectores y lectoras :3 durante las próximas semanas actualizare mis historias "El Siglo Magnifico: Mito Mei & Mikoto" y "La Bella & La Bestia", solo tenganme un poco de paciencia si me demoro más de lo previsto, por favor, porque les aseguro que no abandonare ninguna de mis historias, lo prometo :3 como siempre la actualización está dedicada a DULCECITO311(a quien dedico y dedicare todas y cada una de mis historias :3) a Marishka16 (prometiendole dedicarle esta historia de principio a fin, disculpándome por tardar tanto en actualizar)y a todos aquellos que sigan cualquier otro de mis fics :3
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia") "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer) "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul"), como algunas ya habrán notado por mis historias "El Sentir de un Uchiha" y "El Clan Uchiha", tengo la intención de explicar el porque de determinado acontecimiento, explicando sus motivaciones y auténticos sentimientos, como yo creo o siento que sucedieron, por lo mismo tengo la idea—si ustedes lo aprueban—de además iniciar un fic llamado "El Origen del Clan Uchiha" centrado en el padre de todos los Uchiha; Indra Otsutsuki, porque considero que también merece su propia historia , si ustedes están de acuerdo, claro :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "El Conjuro 2 Naruto Style-Enfield" (que iniciare dentro de poco), así como "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de una de estas dos historias, lo cual espero que los tranquilice y anime a su vez. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
Personajes:
1-Erich Fellgiebel-Orochimaru
2-Otto Ernst Remer-Genma Shiranui
3-Josephe Goebbels-Sasori
4-Heinrich Himmler-Hidan
5-Albert Speer-Nagato
6-Hermann Goering-Pein
7-Ernst John von Freyend-Juzo Biwa
