-Este fic es una adaptación del film Valkyrie (también llamado "Operación Valkiria") dirigido por Bryan Singer y protagonizada por Tom Cruise (Claus von Stauffenberg), retratando el intento de acabar con la vida de Adolf Hitler en el atentado del 20 de julio de 1944 y tomar el control del país, el fic consta no solo de lo visto en la película de 2008, sino también de datos encontrados en documentales e información histórica. Los personajes pertenecen por completo a Masashi Kishimoto, pero la redacción, cronología y utilización de los personajes es de mi entera responsabilidad.
-Perdimos contacto con el distrito 11— comunico Naruto tras informar debidamente al su superior.
-La línea debe estar saturada, inténtelo en 10 minutos— tranquilizo Sasuke, manteniéndose indiferente por ambos y permitiéndole seguir con sus responsabilidades.
De pronto toda la algarabía desapareció y la sensación de triunfo simplemente dejo de tener un propósito, repentinamente todo comenzó a desbaratarse delante de sus ojos hasta llegar a un constante retroceso; todos los distritos que habían tomado dejaron de ser relevantes, las llamadas de pronto no daban las respuestas que todos habían recibido hasta el momento y una sensación de paranoia no tardo en embargarlos a todos. Sasuke despidió a Naruto que inclino respetuosamente la cabeza antes de retirarse, regresando a su escritorio y tras comunicarse con la operadora solicito hablar con otro de los oficiales a cargo de los restantes distritos que aún no habían tomado, más al obtener respuesta no fue del general sino de un subordinado y que pareció desear entretenerlo con una conversación de relevancia nula antes de que la línea telefónica se cortara, frustrándolo mientras devolvía el auricular sobre el teléfono, ¿acaso todo había terminado?, ¿este sería otro intento fallido de asesinato que pasaría al olvido? Frustrado como estaba, Sasuke se negó a creerlo, no podía ser posible, simplemente no podía ser. Confundido por el ajetreo que tenía lugar en las oficinas de los mandos del ejército de reserva, el coronel Hiroshi ingreso en el pabellón destinado al coronel Uchiha y su personal, paralizado en el umbral del pasillo que conectaba con la oficina del general Zetsu y a quien había planeado visitar tan solo para encontrar su oficina vacía, y ahora necesitaba una explicación de que es lo que realmente estaba pasando.
-¿Dónde está el general Zetsu?— cuestiono en voz alta, llamando la atención de todos los presentes.
-El general Zetsu ya no tiene el mando, lo tengo yo— contesto Sai, levantándose de la mesa de reuniones.
-Asuma, ¿Qué hace usted aquí?— reconoció Hiroshi, ya que el Sarutobi nada tenía que ver en ese lugar, no sin permiso. —¿Qué es esto?— inquirió en espera de una explicación.
-El Führer murió, las SS se sublevaron— respondió Sasuke con indiferencia y sin moverse de su lugar. —Iniciamos la Operación Valkiria para aplastar el alzamiento y salvar la Alemania de Danzo— explico ya que de otro modo no saldrían de esa situación.
-Tiene que dar la orden a sus tropas— notifico el Yamanaka sin esperar encontrar oposición alguna, porque no había otro camino.
-No pienso hacer nada hasta que no hable con el general Zetsu— protesto Hiroshi, dudando del actuar de estos oficiales.
-Siga las ordenes o será arrestado— advirtió el Uchiha con un tono tenso, dispuesto a cumplir con su amenaza.
-Esto es traición, no participare en ella— declaro Hiroshi finalmente, retrocediendo del umbral hacia el pasillo. —El Führer no ha muerto, ¡El Führer no ha muerto!— pronuncio de viva voz al abandonar la oficina.
-Deténganlo— ordeno Shikamaru antes de seguirlo y ser imitado por el resto de oficiales.
-Todos ustedes le juraron lealtad al Führer, están cometiendo un enorme error, el Führer no ha muerto— continuo protestando Hiroshi, sabiendo que lo seguían.
Las secretarias y oficinistas a cargo de las llamadas telefónicas, todos los generales presentes y quien sea que estuviera cerca no dudo en levantarse y apresar al coronel Hiroshi, porque en ese momento solo existía una razón para pelear y una causa que defender, la libertad e igualdad para todos, no había otra opción, y no permitirían que nadie destruyera aquello por lo que luchaba, no tras haberlo arriesgarlo todo. Entre protestas Hiroshi fue conducido a lo largo del pasillo por Shikamaru y Naruto, pasando exactamente al lado del teniente Kabuto Yakushi, ayudante del general Zetsu y que hasta hace solo unos minutos atrás se había encontrado en la ciudad en una encomienda, pero con que se encontraba ahora al regresar…¿qué estaba sucediendo? Por temor a ser apresado como el coronel Hiroshi, Kabuto se mantuvo oculto entre los oficiales que recorrían el pasillo principal, siguiendo sin que nadie lo viera al coronel Hiroshi en espera de poder encontrar al general Zetsu para saber que hacer o al menos como proceder. Sasuke se mantuvo de pie en el umbral de su oficina, apretando disimuladamente la mano, por un lado por frustración y el otro por miedo, porque sentía la inquietud latiendo desesperadamente dentro de su pecho, necesitaba saber de Sakura y de sus hijos, el paso de las horas y la falta de respuestas exitosas lo estaba poniendo más y más nervioso. Como si leyera sus pensamientos, su secretaria Karin no dudo en aproximarse a la mesa de reuniones sobre la que deposito los últimos reportes sobre los distritos que habían sido tomados.
-Vuelva a llamar a mi esposa— solicito Sasuke, encontrando su mirada con la de ella a modo de súplica.
-Sí, señor— asintió Karin antes de darle la espalda y regresar a su escritorio para cumplir su petición.
Intentando mantenerse estoico y tranquilo en todo momento, Sasuke regreso a su oficina y se sentó delante del escritorio, analizando por un breve instante la lista de distritos de Berlín que aún faltaban por confirmar que se habían unido al golpe, pero ni por mucho que supiera que su concentración debería de estar en eso, el Uchiha alzo la mirada hasta donde se encontraba Karin y que en ese momento estaba intentando comunicarse con Bamberg, donde estaba Sakura…la respuesta a su solicitud llego solo segundos después cuando ella negó en silencio: no había comunicación, no solo la operación misma parecía estar desbaratándose sino que ya no tenían línea hacia el exterior, pero en el fondo Sasuke deseaba creer que en algún momento todo cambiaría, que esta operación llegaría a buen término y tanto su esposa como sus hijos estarían a salvo, debían estarlo. No estaría tranquilo hasta escuchar la voz de Sakura, hasta saber que estaba bien…incluso si la Operación Valkiria había fallado, necesitaba saber que Sakura estaba bien y que sus hijos también lo estaría, le daba su beneplácito para mentir y acusarlo de traición, para decir que ella era inocente, que nunca había sabido del complot, no la culparía por eso sino que todo lo contrario, pero necesitaba saber que Sakura estaba bien, solo entonces podría morir tranquilo. Sakura y sus hijos tenían que sobrevivir, incluso si él no lo hacía…obligando al coronel Hiroshi a caminar, Naruto le sostuvo las manos tras la espalda mientras Shikamaru lo abría, permitiéndole hacerlo entrar en la ceda, tanto si estaba de acuerdo como si no.
-Quíteme las manos de encima— se removió Hiroshi, logrando que Naruto lo soltara.
-General— se despidió el Uzumaki duramente, abandonando la celda junto a Shikamaru.
Incapacitado de abandonar la celda en cuya puerta se encontraban el Uzumaki y Nara, Hiroshi se sentó en el taburete bacante junto al general Zetsu que simplemente inclino la cabeza a modo de saludo antes de observar duramente a ambos hombres que se mantuvieron indiferentes, porque si las miradas mataran probablemente ya estarían muertos. Sin que Naruto o Shikamaru lo advirtieran, hasta ese momento Kabuto se mantuvo al margen, oculto en las sombras del pasillo y sin que nadie lo viera, contemplando el interior de la celda donde ahora había sido conducido el coronel Hiroshi y donde también se encontraba el general Zetsu que esbozando una distraída sonrisa al verlo, alzo brevemente la mano derecha en el típico saludo nazi solo segundos antes de que la puerta se cerrara: era una señal.
Podía proceder y hacer caer a los golpistas, y era precisamente lo que haría.
El oscuro presagio de Sasuke acabó por convertirse en realidad incluso antes de lo que él habría esperado, tan solo unas horas más tarde y sin comunicación con el exterior las llamadas telefónicas dejaron de tener sentido, ya no había una causa por lo que pelear y la esperanza no hizo más que desvanecerse en el horizonte junto con el astro solar para dar paso a la noche, y poco a poco todos los demás integrantes secundarios de la nombrada resistencia alemana no dudaron en abandonar paulatinamente sus lugares de trabajo, marchándose a sus hogares o a ocultarse tan pronto como les fue posible por terror a la muerte, dejando solo a los líderes principales, Sasuke, Sai, Asuma, Naruto y Shikamaru así como su secretaria Karin Uzumaki reunidos en la sala fuera de la oficina del Uchiha, sin pedir el permiso de nadie Sai se retiró en silencio a su oficina, no para huir sino necesitando algo de tiempo para sí mismo en tanto todos los demás escuchaban el categórico mensaje que la radioemisora principal de Alemania había comenzado a liberar: el Führer sufrió hoy un atentado, el Führer no sufrió lesiones exceptuando ligeras quemaduras y contusiones, e inmediatamente regreso a su trabajo…incluso se decía que Danzo había recibido a Hanzō y le había enseñado el lugar del fallido intento de asesinato, ¿cómo? Esa era la gran cuestión, nadie podría sobrevivir a una explosión de tal magnitud, no de no hacerlo debería tener cuando menos heridas graves y que a posteriori causaran su muerte, pero era imposible salir ileso.
-Transmita esta orden a todos los mandos del ejército de reserva; información incorrecta, el Führer ha muerto, la Operación Valkiria sigue adelante— hablo Sasuke finalmente, dándole tiempo a Karin de redactar sus palabras y proceder a escribir, cumpliendo sus órdenes al pie de la letra. —Yo vi la explosión— susurro sin poder dar una explicación a su fracaso.
Asuma esbozo una tenue sonrisa, asintiendo en silencio y liberando al Uchiha de su culpa, y ninguno de los presentes en la habitación fue tan siquiera capaz de pronunciar una sola silaba, ¿por qué habrían de hacerlo? Sasuke no tenía la culpa sin importar que por dentro sintiera que era así, él había hecho su parte, había corrido el mayor de los riesgos de todos y aun así no podían podido matar a Danzo, tal vez en el fondo hasta la misma providencia estaba de acuerdo con hacer que Alemania cayera y se diera cuenta de sus errores por sí misma, tal vez no merecía la pena intentar abrirle los ojos al iluso pueblo alemán que aun creía en Danzo y en los nazis, tal vez ese era el problema y ellos no habían podido verlo. Sentía que había fallado, eso era todo lo que Sasuke podía decir, si no había podido tan siquiera volver posible la causa por la que había luchado, ¿Qué sentido tenia haberlo arriesgado todo? Si tan solo todo el peso de la culpa solo recayera sobre sí mismo, si pudiera morir sabiendo que mantendría a salvo a otros todo sería diferente, pero no podía ser tan simple, moriría eventualmente y lo sabía pero no moriría solo; sus padres, sus hermanos, Sakura, cada persona que tan siquiera conociera su nombre o se hubiera hecho llamar su amigo también moriría con él. Volteando a ver a Karin que permanecía sentada delante del teléfono como había hecho durante horas, cumpliendo todas sus órdenes al pie de la letra, Sasuke titubeo ante la preguntaba que deseaba hacer, porque en el fondo conocía la respuesta.
-¿Mi familia?— pregunto el Uchiha con incertidumbre, sin poder evitar que se le quebrara la voz.
-Cortaron las líneas— contesto Karin casi al borde de las lágrimas, sintiendo que le había fallado. —Lo siento— se disculpó intentando ahogar un sollozo.
-Tranquila, váyase— disculpo Sasuke, dejándola en libertad.
Con lágrimas en los ojos y una sensación de fracaso, Karin asintió en silencio, compartiendo una última mirada con el coronel Uchiha antes de proceder a levantarse de su escritorio y abandonar la habitación, dando todo de sí y luchando por no llorar, dejando a Sasuke solo con sus remordimientos y culpas, solo con la decepción de saber que había arriesgado todo por una causa que al final no había tenido éxito. ¿Qué es lo que había hecho? Sakura estaba embarazada, sus hijos eran solo unos niños, el resto de sus familiares se oponían al nazismo, pero no tenían por qué morir por tan solo estar relacionados a él, no tenían porque…no, no, ¡no! Incluso si todo fallaba, incluso si todo acababa mal, Sasuke creía o quería creer que Sakura estaría bien, ella podía mentir para salvarse se morir y esperaba que lo hiciera, preferiría mil veces que su nombre fuera vilipendiando y pisoteado por el resto de la historia, por todo el mundo si a cambio su esposa y sus hijos podían vivir a salvo, pero no podía garantizarlo que mentir tuviera éxito, sabía cómo funcionaba el nazismo, especialmente cuando se trataba de dar un mensaje a la población, y si esa norma se aplicaba a todos quienes habían estado tan siquiera asociados con él, Sakura también sería vista como una traidora, y moriría por ello. Incapaz de aferrarse al remordimiento, Sasuke se dirigió en silencio a su oficina, y del primer cajón de su escritorio tomo un arma y que como cualquier oficial siempre mantenía cargada en casos de emergencia, y este lo era. Puede que ya tuviera una sentencia de muerte sobre su cabeza, pero no iba a rendirse por eso.
-General, tenemos que sacarlo de aquí— hablo Sasuke finalmente, haciendo que Asuma levantara la mirada desde la sala.
Si, iban a morir, pero no iban a hacerlo sin luchar.
Alejado de la vista de todos, Sai termino de redactar una carta que dejo sobre su escritorio, junto a dos fotografías que le eran más preciadas que cualquier otra cosa, en una aparecía su hijo Inojin y en la otra Ino y él en el día de su boda…esperaba que al menos estas últimas palabras que había redactado con sinceridad y devoción pudieran llegar a ella, y que su esposa no lo juzgara con demasiada severidad, aunque no la culparía por hacerlo. Dejando a un lado su propio dolor, Sai abandono su oficina cerrando la puerta tras de sí, apresurándose en encontrarse en el pasillo con el resto de sus compañeros, prescindiendo de usar alma alguna como protección a diferencia de Sasuke y Naruto, todos acompañando a Asuma que si bien era parte de la resistencia como cualquiera de ellos, era el más burócrata y a quien sentían que debían proteger. Los pasillos del edificio estaban vacíos y carentes de actividad, todos los demás oficiales que integraban o habían integrado la resistencia se habían ido hace horas o hace minutos en última instancia, y el hueco sonido de sus botas al caminar no ayudaba a eliminar los nervios que todos sentían sino más bien a maximizarlos más a cada momento. Al frente de un numeroso pelotón de oficiales, Kabuto Yakushi hizo que sus hombres abrieran la celda en que hasta ahora e injustamente habían mantenido encerrados al general Zetsu y el coronel Hiroshi en tanto él recorría los vasillos pasillos en espera de atrapar a los traidores que como una gracia de la providencia llegar al umbral del mismo pasillo en que él se encontraba: los tenia justo donde los quería.
-Sáquenlo de aquí— susurro Sasuke a Shikamaru y Sai para que escoltaran a Asuma en tanto Naruto y él se quedaban.
-Alto— protesto Kabuto, esperando que aceptaran la derrota, mas prosiguieron con su camino, ignorándolo. —¡Alto he dicho!— insistió en una silente orden a sus hombres para que los detuvieran.
Las ordenes eran inútiles en ese momento, las palabras no hacían falta cuando los soldados que acompañaban al Yakushi no dudaron en abrir fuego y disparar contra el Uchiha y el Uzumaki que dispararon al mismo tiempo que se atrincheraban en uno de los pasillos aledaños, ambos bandos atacándose el uno al otro con un incesante fuego, Sasuke y Naruto intentando darle tiempo a Shikamaru, Asuma y Sai de huir, entreteniendo aunque fuera temporalmente al enemigo, más nada impidió que el Uzumaki se diera cuento del impacto de bala que el Uchiha tenía en el hombro derecho. Qué ironía, pensó Sasuke con una seca sonrisa ladina, si le hubieran dado en el otro brazo probablemente sentiría menos el dolor de la bala ya que le faltaba la mano, no iba a negar que le dolía pero no le daría el gusto a nadie de reconocerse como traidor ni mucho menos de admitir que estaba herido. Pero cualquier posible ventaja con la que hasta entonces el Uchiha y el Uzumaki hubieran contado se desvaneció en segundos cuando un pelotón completo del ejercito de reserva apareció en el pasillo, no armados con pistolas pequeñas o de bajo calibre sino con fusiles, y no solo en el pasillo frente a ellos sino también en el que estaba a sus espaldas, trayendo consigo a Shikamaru, Sai y Asuma a quienes mantuvieron apuntados con sus armas en todo momento y como precedieron a hacer también con ellos, probablemente habrían disparado de no ser por su comandante Genma Shiranui que ingreso en el pasillo calmadamente, negándose a abrir fuego.
-No disparen— detuvo Genma, alzando el brazo como escudo para detener a sus hombres. —Coronel Uchiha, por orden del Führer, queda arrestado— comunico seria y estoicamente, sosteniéndole la mirada.
Había oído bastante del hombre ante él, el coronel Uchiha, el héroe que había sacrificado su vida por Alemania y por aquello en lo que creía, que ahora Genma se sentía desconcertado, ¿el hombre a quien había llegado a admirar era un traidor? algo en su mente le decía que sí y que no al mismo tiempo, por lo que se negaba a dispararle o tomar su vida, se negaba a creerlo hasta no oírlo de su boca, pero por deber es que lo apunto con su arma para no encontrar resistencia a su arresto, aunque dudaba que se resistiera. Aceptando la derrotada, Sasuke intercambio una mirada con Naruto, bajando sus armas y rindiéndose, porque si iba a morir al menos lo haría con dignidad y mirando a sus ejecutores a los ojos.
Acompañado por un destacamento de soldados al interior de la oficina del general Zetsu, Genma Shiranui permaneció en silencio delante de os conspiradores que habían intentado asesinar al Führer, analizándolos con la mirada, esforzándose por leer sus intenciones y en el fondo podía hacerlo a excepción del coronel Uchiha, era como si un velo cubriera su mirada, simplemente no podía saber que sucedía en su mente y su corazón. Inmóvil en su lugar, de pie junto a Sai, Shikamaru, Asuma y Naruto, Sasuke se mantuvo imperturbable en todo momento, fijando su vista en un punto inexistente de la pared a metros de él como solía hacerse desde su infancia cuando sentía dolor, camuflando a la perfección el malestar que le provocaba la herida de bala sobre su hombro derecho, sintiendo la sangre deslizarse a lo largo de su brazo hasta llegar a su mano y gotear sobre el suelo, sabía que estaba herido pero no le importaba al fin y al cabo iba a morir, ¿por qué molestarse por pequeñeces? Como si leyera sus pensamientos, Zetsu ingreso a la habitación en compañía del teniente Kabuto Yakushi y el coronel Hiroshi además de dos soldados más, como si fuera ellos fueran las víctimas y él el verdugo y juez que les quitaría la vida, por lo que los antes líderes de la resistencia alemana sintieron feroces deseos de abalanzarse contra él y rebanarle el cuello, y probablemente lo habrían hecho si tuviera un sentido o propósito, pero como no cambiaría nada todos simplemente prefirieron guardar silencio y matarlo en silencio con sus miradas.
-Si quieren hacer llegar un mensaje a sus esposas e hijos, los escucho— menciono Zetsu en un aparente signo de clemencia, mas solo obtuvo silencio y miradas gélidas de los condenados. —Muy bien— acepto resignado, sin esperar a escuchar sus insultos. —Un consejo de guerra convocado por mí en ausencia del Führer sentencia: Asuma, queda arrestado, el coronel Shikamaru Nara, el general Sai Yamanaka, el teniente Naruto Uzumaki, y el coronel cuyo nombre no mencionare, están condenados a muerte— declaro haciendo uso de su autoridad y deseando deshacerse de todos ellos cuanto antes.
-Mi general, tengo orden de entregar a estos hombres con vida— protesto Genma, prefiriendo que quien decidiera el desenlace de los traidores fuera el propio Führer.
-Gracias, comandante— contesto él por cortesía, más desestimando su irrupción.
-Quisiera un arma, por favor— solicito Asuma para sorpresa de todos. —Por razones personales— añadió, prefiriendo morir por su propia mano que como un traidor.
-Acabemos con esto— consintió Zetsu, alargando la mano al teniente Yakushi que dejo su arma sobre la mesa en nombre del general.
-Con todo respeto, señor...— volvió a intervenir el Shiranui, negándose a tan burdo juicio.
-Basta, comandante— acallo él, cansado de irrupciones, porque no toleraría que se le involucrara en este complot.
-Matándonos no ocultara su implicación— advirtió Sai, aprovechando la presencia de todos los oficiales para inculpar a Zetsu, pues no era inocente como pretendía.
-¿Mi implicación?— repitió Zetsu, fingiéndose desconcertado por lo que oía. —No sé de qué está hablando— contesto para todos los presentes.
-Usted lo sabía y no hizo nada— obvio Shikamaru, cuantos más dieran testimonio con más certeza juzgarían a Zetsu a la larga.
-Es tan culpable como nosotros— respaldo Naruto, negándose a morir sin decir la verdad.
-Olvídese de mí, teniente— sugirió Zetsu ya que nada los salvaría de morir, él no lo permitiría.
-Nadie olvidara— aclaro Sasuke que hasta entonces no había pronunciado una sola palabra.
No era tan fácil liberarse de la culpa como Zetsu creía al hacerse el desentendido, quien mentía y traicionaba al menos una vez en la vida siempre caía y terminaba mal, ellos desgraciadamente no podrían vivir para ver llegar ese día pero sabían bien que al final Zetsu caería sin importar cuanto tratara de evitarlo, no importaba si el crimen que había cometido era pequeño o grande, al final la vida tarde o temprano saldaría la deuda y al menos Sasuke quería aferrarse a la idea para morir tranquilo consigo mismo, si todos ellos caían hoy Zetsu lo haría mañana, contaban con ello. Temiendo condenarse por contestar a la declaración del coronel Uchiha, Zetsu se reservó a solo observarlo en silencio como quien veía a una alimaña a punto de morir pero incapaz de sostener la intensidad de su miradas y que intentaba derrotarlo, no podrían condenarlo sin importar lo que dijeran, nada de lo que sucediera esta noche tendría validez salvo sus muertes, él se encargaría de que no lo arrastraran consigo. En silencio, Asuma se separó de la fila de los condenados, sentados ante la mesa donde el teniente Yakushi había dejado su arma, sosteniéndola entre sus manos…prefería suicidarse, ya sea que fuera al cielo o al infierno, prefería morir que vivir como un prisionero, porque había apoyado la causa de la resistencia alemana y lo diría mil veces sin ninguna duda, si alguien tan diligente y leal como Sasuke Uchiha aceptaba el yugo de la muerte sin protestar, ¿Quién sería él para desear salvarse? No había una razón por la que desear vivir, no después de esto.
-Estoy pensando en otros tiempos— confeso Asuma en medio de su silente ritual.
Sin hacer desaparecer la triste sonrisa de su rostro, Asuma paso su mirada por todos sus compañeros de lucha, el callado e intelectual Shikamaru Nara, el irritante y perfeccionista Sai Yamanaka, el entusiasta y amigable Naruto Uzumaki hasta el determinado y valiente Sasuke Uchiha, si iba a morir al menos agradecía haber estado junto a grandes hombres y haber compartido tanto con ellos, esa era una verdadera causa por la que morir. Desviando la mirada hacia Zetsu con el arma apuntando a sus sienes, Asuma apretó el gatillo, disparando el arma...
-Compatriotas, esta noche me dijo a ustedes por dos motivos, el primero para que escuchen mi voz y sepan que resulte ileso, el segundo para que conozcan los destalles de un crimen sin parangón en la historia de Alemania. Un pequeño grupo de oficiales ambiciosos y sin escrúpulos conspiraron para cavar con mi vida. A parte de unas cuantas quemaduras y contusiones, salí completamente indemne. Veo en ello la mano de la providencia, que me impulsa a terminar mi tarea
Así como anteriormente las radioemisoras alemanas informaban que el Führer se encontraba completamente indemne y a salvo, fue solo cuestión de minutos para que quien se dirigiera personalmente al pueblo alemán y traer el orden con un comunicado fuese el propio Führer Danzo Shimura, haciendo alarde de su habilidad para encantar a las masas y volver a los fallidos golpistas y a la resistencia alemana en los nuevos enemigos que señalar y a quienes dirigir todo su odio, aunque era algo fútil ya que por decisión de Zetsu todos los lideres iban a ser eliminados cuanto antes, sus nombres podrían tacharse d la historia al ser acusados como traidores pero no vivirían para vivir la humillación. Forzados a caminar por el contingente de soldados bajo el mando del teniente Kabuto Yakushi—el comandante Genma Shiranui y sus hombres estaban relegados a ser meros espectadores—, los restantes líderes de la resistencia alemana fueron guiados al patio delantero del edificio del ejército de reserva donde habían permanecido a lo largo de ese día. Entre los militares solo existía una forma digna de morir ya sea que se ele actuara de traición o fuera inocente; por un pelotón de fusilamiento, y así morirían ellos. Indiferente, negándose a claudicar y quebrarse sin importar que pasara, Sasuke desvió la mirada hacia Sai que se encontraba de pie a su lado y que a diferencia de él temblaba como una hoja a causa del evidente miedo que sentía, aterrado con la idea de morir como cualquiera de ellos pero con la diferencia de que él no era capaz de ocultarlo.
-Mírelos a los ojos, no lo olvidaran— sugirió Sasuke en un susurro, haciendo que Sai volteara a verlo y asintiera, esbozando una débil sonrisa como respuesta y despedida.
-Yamanaka— llamo Kabuto segundos antes de que sus hombres condujeran al frente a Sai, que siguiendo las palabras de Sasuke observo a los ojos a sus ejecutores, sin miedo. —Atención, carguen; fuego— dispuso segundo antes de que el cuerpo del Yamanaka cayo pesadamente sobre el suelo. —Nara— llamo haciendo que sus soldados dirigieran al frente a Shikamaru que al igual que había hecho Sai no dudo en mantener al vista fija en sus verdugos. —Atención, carguen; fuego— ordeno permitiendo que sus hombres dispararan, dejando tras de sí el sonido del cuerpo del Nara chocando contra el suelo. —Descansen— permitió brevemente, posando su vista en el siguiente objetivo. —Uchiha— a su orden sus hombres guiaron al Uchiha al centro del patio sin encontrar resistencia, regresando a sus lugares y preparándose para disparar cuanto antes. —Atención, carguen…— repitió a sus hombres, procediendo a dar la orden.
No tenía miedo a morir, ¿por qué habría de hacerlo? había cometido un error imperdonable para sí mismo, no había podido mantener a salvo a su familia, al final sus decisiones habían acabado por condenar sus vidas y no viviría para presenciar o que les sucedería a sus padres, a su hermano, a su cuñada ni mucho menos a Sakura, más una parte de él lo agradecía, sentía que había dejado de ser digno de tan siquiera mirar a Sakura a los ojos, por lo que en cierto modo era mejor que ella no tuviera idea de nada de lo que estaba pasando, le quitaba un peso de encima. Quieto en su lugar, a la espera de que lo llamaran para morir ante el pelotón de fusilamiento, Naruto se apartó de los soldados que habían estado custodiándolo, y agradeció que nadie lo detuviera al cruzar la distancia entre el Uchiha y él, Desde que se había convertido en su asistente, desde que se había unido a la causa de la resistencia alemana arriesgando conscientemente la vida de su prometida, Hinata, Naruto se sentía en paz consigo mismo, gracias a Sasuke sentía que tenía su conciencia tranquil y ahora sentía que moriría con honor por defender la causa en la que creía, le debía la liberta de su alma por abrirle los ojos y eso era impagable. Con una sonrisa en su rostro, Naruto intercambio una última mirada con Sasuke, si uno de los dos tenía que morir, él quería hacerlo, no podría ser de otro modo. Como si los soldados supieran cuales eran los pensamientos del Uzumaki, abrieron fuego inmediatamente, terminando con su vida y haciendo caer su cuerpo inerte al suelo.
-Descansen— permitió Kabuto, conmovido ante semejante muestra de amistad. —Carguen, apunten— instruyo a sus hombres, manteniéndose imperturbable.
-¡Viva nuestra sagrada Alemania!— declaro Sasuke, negándose a morir como un traidor, porque no lo era.
-¡Fuego!— ordeno el Yakushi en un intento por silenciarlo.
Con una serie de coordinados y secos disparos al unísono, el cuerpo del Uchiha se desplomo sobre el suelo ante la atenta mirada de todos los soldados presentes que en el fondo y que por muy profesionales que se jactaran de ser por un momento sintieron remordimiento de sus actos antes sus últimas palabras, ¿un traidor dedicaría sus últimas palabras a su patria? Ese mismo pensamiento tuvo Genma que a varios pasos de distancia alzo la mirada hacia el balcón del segundo piso del edificio y donde Zetsu permanecía como espectador, fumando calmadamente, como si la muerte de estos "traidores" significara nada para él, pero tal vez más pronto que tarde tendría que rendir sus propias cuentas.
Bamberg, Baviera
Sentada junto a la venta y con el codo apoyado en el respaldo del sofá, Sakura contemplo impasible por la ventana, una parte de ella deseaba estar tranquila ante el hermoso día que había en el exterior y mientras su hijos jugaban a solo unos metros de ella, riendo ante la chimenea, pero mientras acariciaba distraídamente su vientre bien sabía que no podía estar feliz, ¿cómo estarlo? Por fuera debía pretender que todo estaba bien pero ya se había enterado de las noticias, las radios de toda Alemania ya habían dicho que los fallidos golpistas habían sido ejecutados y entre ellos estaba Sasuke, ¿cómo estar tranquila si sentía su corazón sangrando dolorosamente? La Uchiha cerró los ojos, negando a llorar, no podía hacerlo o no se detendría nunca y entonces delataría que a pesar de todo seguía siendo leal a su esposo, porque lo era pero en secreto. Irrumpiendo en sus pensamientos, Sakura escucho que llamaban a la puerta que una de las sirvientas rápidamente procedió a abrir en su nombre, pero como si supiera que era lo que iba a pasar Sakura se aliso distraídamente la falda al levantarse del sofá solo unos momentos antes de que un oficial de la Gestapo ingresara en la sala con las manos tras la espalda, acompañado por otros dos oficiales que aguardaron en el umbral mientras el ingresaba, sus hijos detuvieron sus juegos y guardaron silencio ante la presencia del oficial más extrañamente Sakura no tenía miedo, si iba a morir no tenía ni tendría miedo de hacerlo, ¿si Sasuke no había tenido la muerte por qué debía tenerlo ella?
-Fraun Uchiha— saludo el oficial con aparente respeto, aunque su tono le dijo a ella que no era así.
-Sí, soy yo— asintió Sakura sin perder la calma, —¿en qué puedo ayudarlos?— consulto, ajena del motivo que los había traído a su hogar, o eso dio a entender.
-Como seguramente ya sabrá, han intentado asesinar al Führer— menciono él sin apartar sus ojos de ella, como si esperara que se quebrara.
-Pero sobrevivió, está a salvo, ¿no?— refuto la Uchiha sin importar que fuera ella misma quien quisiera matar a Danzo en memoria de su esposo.
-En efecto, el Führer está completamente ileso, los arrogantes conspiradores han sido arrestado y ejecutados— asevero el oficial pétreamente y con indiferencia, —y a usted la juzgaran como la criminal que es— comunico con un tono helado y venenoso.
-¿A mí?— pregunto ella con sorpresa perfectamente ensayada, —¿y esto que tiene que ver conmigo?— cuestiono ya que no sabía nada del complot, o eso creían todos.
-No finja, su esposo fue un traidor y automáticamente usted también lo es— protesto él, sabiendo bien con quien estaba tratando, —pero sus hijos no tienen por qué pagar el precio— aclaro desviando brevemente la mirada hacia los niños. —Sígannos en silencio y sin protestar o será peor para usted— sugirió no a modo de sugerencia sino de orden.
-Estoy embarazada— revelo Sakura igualmente calmada, —supongo que no representara un problema para que ustedes ejecuten sus órdenes— probablemente ellos ya lo sabían por sus llamadas telefónicas, pero no estaba de mas tener cuidado.
¿En serio creían que era tan tonta? Lo seria si no supiera que todo el sistema telefónico de Alemania estaba intervenido, incluso se decía que había pasadizos ocultos en cada lugar de los territorios alemanes para que los esbirros de Danzo supieran quien era traidor y quien no, por eso es que en su última llamada Sasuke y ella habían cuidado mucho las palabras que usaban, ciertamente a Sakura no le importaba perder la vida, pero si no iba a pensar en ella si pensaría en sus hijos, debía hacerlo por Sasuke. Al no obtener respuesta alguna del oficial que se mantuvo estoico frente a ella, Sakura se acercó a sus hijos que se levantaron del suelo, incómodos ante la presencia de la Gestapo pero tranquilos, Itachi al menos que era el mayor y en silencio hizo sentir a salvo a sus hermanos, todos contemplándola en silencio. No hacían falta las palabras, Sakura ya había hablado con sus hijos tras llegar a Bamberg, obviamente no les había dicho que es lo que Sasuke había hecho o porque pero sí que probablemente pronto vendrían por ellos si todo acababa mal, que es lo que había sucedido, aunque no todos lo entendían, pero a pesar de ello ahora resulto en cierto modo tranquilizante para Sakura arrodillarse frente a sus hijos y abrazarlos una última vez, no sabía si volvería a verlos alguna vez o no, por lo que disfruto enormemente del breve tiempo juntos, esforzando de sobre manera para no llorar mientras ellos la abrazaban a ella; les había prometido que volverían a verse, porque no quería que lloraran o tuvieran miedo, pero lo cierto es que no sabía si volverían a verse, no podía saberlo.
-Recuerden lo que les dije, no lo olviden— susurro a cada uno de sus hijos al besarles las mejillas.
El único de sus hijos en asentir antes sus palabras fue Itachi que estrecho unos segundos más sus manos entre las suyas, tal vez porque era el mayor o tal vez porque a diferencia de sus hermanos sabía bien que su padre no era un traidor, y en su ausencia era él quien debía velar por todos, incluso por su madre y por ella es que mantendría silencio sobre lo que sabía, le había prometido a su padre que cuando él no estuviera ocuparía su lugar, y lo haría. Con un intenso dolor en el pecho y una triste sonrisa, más manteniéndose calmada por sus hijos que necesitaban verla fuerte, Sakura se irguió antes de voltear a ver al oficial, pasando en silencio junto a él y abandonando la sala mientras sus hijos la seguían...
8 de Agosto de 1944
Después de que ser informado en que la Operación Valkiria estaba en marcha y creyendo como muchos que Danzo Shimura estaba muerto, nombrado como comandante en jefe de la Wehrmacht en el nuevo gobierno que había tomado el control gracias a Sasuke Uchiha, Inoichi no había conseguido escapar de la muerte cuando el golpe de estado se había declarado fallido y los nazis habían arrestado a todos los implicados en la resistencia alemana, y ciertamente Inoichi no había deseado huir, no lo habría hecho aunque le hubieran dado la oportunidad, no tenía nada de lo que arrepentirse, por lo que se entregó libremente a sus captores el 21 de julio cuando llegaron para apresarlo en el cuartel general del Oberkommando des Heeres. Ahora, muchos días desde que eso había sucedido, vestido en su uniforme y lamentando no haber muerto al mismo tiempo que sus fallecidos compañeros, Inoichi se mantuvo serio e imperturbable ante el estado del Volksgerichtsof, el tribunal del pueblo y que lo estaba juzgando por sus "crímenes", especialmente el juez Kizame Hoshigaki que no perdía oportunidad de humillarlo e insultarlo con sus palabras. El juicio era solo una pantomima e Inoichi lo sabía, sabía que todos los militares presentes a su espalda y el lenguaje era una burda farsa para darle al mundo la sensación de que se estaba haciendo "justicia" sin importar que se estuviera condenando a una persona inocente, Inoichi sabía que no era inocente de muchas cosas pero sí lo era de traición, como sus fallecidos compañeros.
-Este es un ultraje que nunca se había perpetrado aquí— proclamo Kizame Hoshigaki, despreciando al hombre delante de él. —Un mariscal de campo y un general declaran que ellos pueden hacer las cosas mejor que aquel que es el Führer de todos nosotros, ¿confiesa haber dicho eso?— pregunto para que el hombre se condenara por sus propias palabras.
-Si— contesto Inoichi calmadamente y sin titubeo, con la frente en alto en todo momento.
-¿Hay algo que quiera decir antes de ser condenado?— cuestiono el Hoshigaki duramente, forzado a decirlo como parte de aquella farsa.
-Sí, quiero— asintió él, sosteniéndole la mirada al juez. —Pueden entregarnos al verdugo, pero dentro de tres meses el pueblo asqueado y destruido, les pedirá cuentas y los arrastrara entre la inmundicia por las calles— declaro convencido de que todo se desbarataría pronto, y todos vivirían las consecuencias de sus acciones.
-Llévenselo— ordeno Kizame llanamente y con un gesto despectivo.
Resignado en manos de sus captores, Inoichi permitió que lo sacaran de la sala, sosteniéndole la mirada al remedo de juez ante él, sin temor, porque si iba a morir no lo haría con miedo, enfrentaría el cadalso con dignidad porque no era un traidor, un día todos lo sabrían, un día todos sabrían que ninguno de ellos había sido un traidor.
Homura Mitokado firmo la rendición alemana luego del suicidio de Danzo en 1945. Más tarde y tras ser declarado culpable en los juicios de Núremberg, fue colgado por crímenes de guerra.
Sasori se suicidó luego de la muerte de Danzo, junto a su esposa que enveneno a sus seis hijos. Su cadáver y el de su esposa fueron incinerados por tropas de las SS.
Al igual que Homura, Pein fue declarado culpable de crímenes de guerra en los juicios de Núremberg y se le condeno a morir en la horca, pero se suicidó con una capsula de cianuro.
Hidan paso a ser considerado un traidor por Danzo en los últimos días de la Alemania Nazi y huyo a Baviera, fue capturado por los aliados en Luneburgo y se suicidó con una capsula de cianuro.
Nagato fue condenado a 20 años de cárcel en los juicios de Núremberg, por crímenes contra la humanidad.
Acusados por formar parte del intento de asesinato contra Danzo, Kiba Inuzuka fue ejecutado el 15 de Agosto de 1944, Orochimaru fue ejecutado el 4 de Septiembre de 1944 y Kankuro Sabaku fue ejecutado el 2 de Febrero de 1945.
Por orden de Danzo, Zetsu fue ejecutado el 12 de Marzo de 1945 por traición.
Al enterarse del fallido golpe de estado, Kakashi Hatake se suicidó el 21 de julio de 1945, en Krolowy Most, Polonia.
Sasuke Uchiha, declarado como traidor y ejecutado por la Alemania Nazi tras el fallido atentado del 20 de julio al igual que todos los demás miembros de la resistencia alemana, fue reivindicado como héroe nacional tras su muerte y tras la caída de la Alemania Nazi. Su hija Hanan Uchiha, que nació tras su muerte, redacto sus memorias y contó su historia.
Baden-Württemberg/hogar de la familia Uchiha, 1945
Un auto hof Wagen Volkswagen recorría las ruinas de la gran explanada que una vez, hace no mucho tiempo, había sido Alemania y que ahora no era más que polvo y escombros que se deslizaban uno sobre otro, llevados por el viento y la brisa, incesantes bombardeos aéreos de los aliados habían destruido al país en cuestión de días y el avance de los soviéticos destruyéndolo todo con sus armas y violencia no era precisamente alentador. La Alemania Nazi había desaparecido, Danzo se había suicidado en su bunker bajo la cancillería del Reich para evitar la captura y todos sus lacayos o lo habían seguido casi inmediatamente o estaban en manos de los aliados, acusados de crímenes contra la humanidad, y el pueblo alemán ahora era presa de la mayor vergüenza que podía existir, forzados a lidiar con las consecuencias del holocausto y el dolor que habían causado a otros. El auto se alejó de Berlín y la civilización de las carreteras hacia las profundidades del bosque hacia una portentosa residencia que a pesar del malogrado estado del país permanecía gloriosamente indemne a pesar de todo, y ante la cual se estaciono. Itachi finalmente apago el motor y bajo del auto calmadamente, abriendo la puerta trasera y tendiéndole la mano a Sakura que le agradeció en silencio, cargando en brazos a su bebé y alzando desganadamente la mirada a este, el lugar que antes había llamado hogar en innumerables ocasiones mientas su esposo había vivido…recordar a Sasuke cargo su alma de melancolía al instante, lo que no pasó desapercibido para Itachi a su lado.
-Entremos, tengo una sorpresa que creo te alegrara— alentó el Uchiha con una amable sonrisa.
Sin mucho ánimo, Sakura asintió en silencio, prefiriendo no pronunciar palabra alguna, dejando que Itachi la guiara al interior de la residencia sin importar que ella no tuviera animo alguno de hacer nada salvo cuidar de su pequeña hija Hanan de solo meses de edad y a quien cargaba en sus brazos como el ser más preciado del mundo, que era lo que era para ella. Pasar de campo a campo de concentración había sido un infierno en la tierra, nunca habría podido imaginar que acabaría siendo una prisionera, acusada como una criminal cuando no lo era, pero en cierto modo eso le había dado motivos para mantener su mente ocupada, había pasado su embarazo conociendo historias de otras prisioneras injustamente condenadas como ella, pensando enteramente en su hija por nacer y no en llorar a Sasuke aún importar que aun hoy lo añorara desesperadamente, la vida era un páramo oscuro de dolor y sufrimiento, su pequeña hija en sus brazos era su único consuelo, solo vivía por ella y en espera de reencontrarse con sus hijos. Indiferente, callada y tranquila, Sakura recorrió los pasillos con Itachi a su lado, o al menos así fue hasta llegar a la sala principal, deteniéndose en el umbral para desconcierto de Sakura que hizo igual, siguiendo sus pasos y volteando a verlo, más Itachi solo señalo el interior de la sala mientras cuidadosamente tomaba a Hanan de sus brazos, como si por alguna razón precisara tener los brazos libres, mas confiando en su cuñado que había velado por ella desde su liberación y sabía que es lo que era mejor, Sakura prefirió no protestar e ingresar en la sala cuanto antes.
-¡Mamá!
El efusivo abrazo que la sobrevino fue algo para lo que Sakura no estaba preparada en lo absoluto, sintiendo brazos pequeños envolverse alrededor de su cintura y sus piernas así como cándidas risas llenando la sala, haciéndola perder el equilibrio por inercia y caer de rodillas al suelo; no era su imaginación, ¿verdad? No, no lo era, los brazos que anteriormente habían estado alrededor de su cintura pronto la abrazaron con mayor afecto de ser posible a la par que unos labios le besaban las mejillas, asiéndose a ella como si fuesen anclas que pronto la trajeron de regreso a la realidad. Abrumada por el torrente de afecto con que había sido recibida, Sakura rompió el abrazo, acunando entre sus manos los rostros de sus hijos y a quienes no había visto en meses, casi un año: Itachi, Daisuke, Kagami y Sarada, solo habían pasado meses pero habían crecido mucho al mismo tiempo que parecían haber permanecido iguales que la última vez en que los había visto, era una contradicción simplemente maravillosa. Con lágrimas en los ojos y el corazón latiéndole desbocadamente dentro del pecho, aun bastante aturdida y obnubilada, Sakura beso amorosamente los rostros de cada uno de sus hijos una y mil veces, escuchándolos reír de alegría mientras no dejaban de abrazarla con todas sus fuerzas. Fue en ese momento que Itachi ingreso en la sala con una sonrisa en el rostro y cargando a Hanan en brazos, contemplando enormemente conmovido el cuadro delante de los ojos…deseando desde el fondo de su corazón que su hermano hubiera podido vivir para verlo.
-Tengo amigos y esos amigos a otros amigos que me hicieron un par de favores, los adoptaron en mi nombre y el de Sasuke— rebelo él ante las evidentes preguntas que Sakura quería realizar.
-Gracias— contesto ella con la voz quebrada, alzando el rostro hacia él, sin dejar de abrazar a sus hijos.
Sintiendo como las lagrimas se deslizaban por sus mejillas y sin dejar de abrazar a sus hijos, Sakura hizo lo que no había hecho en meses desde la muerte de Sasuke, sonreír, entre sollozos sonrió genuinamente al volver a tener esperanzas y un motivo por el que vivir, no por si misma, seria egoísta si lo hiciera, pero si viviría por Sasuke, viviría cada día por lo que él había luchado, no por la resistencia ni la liberación de Alemania sino por el futuro, y por sus hijos.
Itachi Uchiha y su esposa Izumi escaparon de la muerte, ella por sus servicios como piloto de la Luffwaffe y él por una sentencia de muerte inconclusa como prisionero en el campo de concentración de Dachau.
Sakura fue transferida a muchos campos de concentración, entre ellos el campo de mujeres de Ravensbrück y luego al hospital-prisión Francfort del Oder donde nació su hija Hanan. Fue liberada por las fuerzas estadounidenses y regreso a Alemania tras el suicidio de Danzo. Se reunió con todos sus hijos en 1945 y fue acogida por los restantes familiares de su esposo en el castillo de Kirchlauter en Lautlingen, Baden-Württemberg.
Después de la guerra, Sakura dio testimonio de su admiración y sacrificio de su esposo en su lucha contra del nazismo, y ayudo a limpiar su imagen como un supuesto traidor al régimen nazi, así como a mejorar las relaciones de las fuerzas de ocupación con la población sobreviviente alemana.
PD: Saludos, queridos míos :3 Me disculpo de todo corazón por haber tardado tanto en actualizar pero no he tenido mucho animo últimamente, pero intento animarme por ustedes, esperando que este ultimo capitulo sea de su agrado como lo fue para mi escribirlo :3 Como siempre este nuevo capitulo esta dedicado a mi queridisima amiga y lectora a mi querida amiga y lectora DULCECITO311 (dedicándole todas y cada una de mis historias como siempre), Arella96, Croqueta24, Muyr, carlos29, lone knight21 y a todos quienes hayan leído o seguido esta historia desde sus inicios, se los agradezco mucho :3 Como siempre, besitos, abrazos y hasta la próxima.
Hechos reales y diferencias históricas: el momento en que Naruto elige morir antes que Sasuke ante el pelotón de fusilamiento es un hecho real, el teniente Werner von Haeften forjo tal amistad con su superior el coronel Claus von Stauffenberg que cuando iba a ser ejecutado por el pelotón se libero de sus captores y les dio la espalda para compartir una ultima mirada con su amigo, muriendo solo unos segundos antes que él. El juicio de Inoichi es una interpretación del juicio de Erwin von Witzleben que fue ahorcado el 8 de Agosto de 1944 y que al momento de ser condenado declaro: "Pueden entregarnos al verdugo, pero dentro de tres meses el pueblo asqueado y destruido, les pedirá cuentas y los arrastrara entre la inmundicia por las calles". Al año siguiente, el 2 de Mayo de 1945, Alemania se rendiría y el pueblo alemán por fin conocería el horror de los nazis y su barbarie en los campos de concentración. En la película no se muestra que sucedió al final con Nina von Stauffenberg, por lo que las escenas de Sakura fueron idea mía, porque quise representar la templanza y fortaleza de Nina cuando fue arrestada por la Gestapo, acusada de traición como la esposa de Claus y a quien defendió tras su liberación del cambio de concentración de Ravensbruck en 1945. Hasta la actualidad sus hijos aun viven y se han encargado de mantener vivo el legado de este héroe alemán que como muchos vivió en el régimen nazi pero no fue nazi sino que un apasionado patriota que amaba a su pueblo y a su familia.
Dracula de Bram Stoker: recientemente y gracias a mi madre me hice con este clásico del terror que llevaba casi una década deseando leer, e inspirándome en gran parte de las películas de vampiros que he visto, principalmente en Van Helsing de 2004-maravillada por la actuación de Elena Anaya, Silvia Colloca y Josie Maran como Aleera, Verona y Marishka-, estoy pensando en hacer una historia de vampiros, obviamente protagonizada por Sasuke y Sakura, así como por Tenten e Ino, y titulada hasta ahora como "Reina de los Vampiros", como siempre veo necesario comentar la posible creación de toda nueva historia, esperando contar con su aprobación y sugerencias si las tienen.
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul") :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" ya tengo el reparto de personajes para iniciar la historia "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de esta historia. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
