Aun no puedo creer que mina y Ray pensaran que nosotros haríamos eso...- le decía Serena toda roja a Darién. Mientras entraba a su apartamento. -bah mira cada loco con su tema... A ti que ni te preocupe- decía Darién mientras se sentaba en el sillón y abrazaba a Serena de la cintura.

-pero... Darién, yo tengo una pregunta enserio- le decía ella mientras el solo se empezaba a reír -no me digas que tu puedes hacer preguntas serias, con esa cabeza de chorlito- le decía Darién mientras ponía cara de asombro y Serena solo lo golpeaba.

-ya deja de jugar así! Sabes que no me gusta que me digas eso- le decía ella enojada y roja de el coraje. -perdón princesa... Es que no sabes lo hermosa que te vez, cuando estas enojada- le decía el sonriendo mientras ella solo se sonrojaba.

-¿me vas a dejar terminar o no?- le preguntaba la rubia mirándolo seria. -esta bien princesa... ¿Que ocurre?- le preguntaba el peli negro mientras le daba una Sonrrisa.

-pues... Verás, yo se que tu eres muy guapo y...- decía serena roja mientras jugaba con sus manos mirando el suelo nerviosa. -ok... Eso de guapo ya se que soy... Pero ¿cual es tu pregunta?- le decía Darién volviéndola a interrumpir, si había una cosa que el adoraba era jugar con su princesa.

-Darién...- decía la rubia desesperada que la dejaran terminar. -bueno, esta bien lo siento... Es que estas hermosa cuando te enojas- le decía el mientras le daba un pequeño beso en los labios.

-entonces si me sigues interrumpiendo me voy a ver adorable- le decía Serena completamente enojada

-esta bien... Ya dime que ocurre- le decía el pelinegro mientras se sentaba de nuevo en el sofá sentándola a serena -alguna vez...-(habla muy bajito que no se le escucha)

-princesa...sabes que cuando hablas despacio no te escucho nada...- le decía Darién que sonreia ya que le encantaba que su princesa actuará como una niña.

-te pregunte... Si alguna vez tu as...- (habla muy bajito y rápido que no se le entiende)

-serena, vamos ya sabes que no te entendí... Solo dime- le decía Darién mientras solo suspiraba ya cansado, de que sentía que este sería un largo día.

-DARIÉN... QUE SI ALGUNA VEZ TU AS ECHO EL AMOR- le grito Serena, sin darse cuenta que lo había dicho tan recio hasta que noto que Darién estaba rojo y casi se desmayaba...

-Princesa.. ¿A qué viene esa pregunta o que?- le decía Darién rojo hasta mas no poder.

-hay pues, como te dije... Eres muy guapo... Además estas pues, ya viejito- decía ella mientras sonreía ya que sabia como hacerlo enojar. Ya que se acordaba de cuando Seiya regreso a visitarlos y no dejaba de llamar anciano a Darién y el como se enojaba hasta que lo canso y supo que con el príncipe de la tierra no se tenía que meter. En especial si trataba de robarle el amor de su princesa.

-bueno al grano no... Deja de decir que estoy viejo... Viejos los cerros y todavía reverdecen... A si que caminando y miando pa no hacer hoyo- le decía Darién ya un poco molesto

-a verdad... Tu si te molestas que yo te diga... Está bien, bueno es que yo pensé que tu ya habías tenido relaciones...- le decía ella mientras solo se ponía roja como tomate.

-pues no... Te equivocas... Ya que con la única persona que eh soñado hacerlo eres tu... Pero hay que haceptarlo... Aun eres una niña- le decía Darién que quería que ella siguiera discutiendo con el ya que no quería hacer nada con ella. Ya que pensaba que ella todavía era muy niña.

-sabes Darién...- le decía Serena mientras se sentaba en sus piernas...

-yo ya no soy una niña- le decía Serena mientras se empezaba a quitar su blusa y lo besaba lentamente... El creía que ella era la persona mas perfecta y hermosa que había visto, sus labios eran grandes y carnosos, su piel era suave como porcelana. Y sus ojos... Esos ojos que solo al mirarlos el quedaba hipnotizado.

-Serena... Vamos, no podemos... Yo te respeto... Tu no estas lista... Y- decía el pelinegro mientras ella solo sonreía y se quitaba el bracier

-Darién solo... Déjame concentirte vamos- le decía ella mientras el veía sus hermosos pechos grandes y redondos.

-Serena eres una diosa- le decía el pelinegro embelesado. -Chiba...- escuchaba como su apellido salía de los labios de serena -serena...- decía Darién abrazándola. -Chiba...- decía serena gritando su nombre mas fuerte.

-así princesa grita mi nombre otra vez... Di quien es tu macho- le decía Darién abrazándola mas fuerte. -Chiba- escuchaba como la voz de su princesa cambiaba por la de su jefe.

Solo ahí abrio los ojos, lo que veía no lo podía creer, ya que en vez de estar en su cómodo apartamento estaba en su trabajo en una junta y abrazaba a su jefe.

-mire, Chiba... Mas le vale que me deje de abrazarar- decía el hombre gordo y pelón que se ponía un tupé tapando su calvicie. -que se quite, yo no soy su serena mas le vale que ponga atención- decía el hombre mientras solo sus compañeros se soltaban a reír.

-Sabes Darién... Te paraste y empezaste a abrazar a coco liso y llamándolo serena princesa enséñame los pechos jajajaja si yo fuera tu me cuidaría la espalda. Creo que Kenji te escucho- decía Andrew mientras se moría de la risa

-cállate menso- decía Darién que solo agachaba su cabeza... (Todo por culpa de mina y Ray... Que me metieron esas ideas en la cabeza) pensaba el pelinegro que solo miraba su libreta mientras el jefe seguía con la reunión.

Ok como ven la seguí... Jajaja no se pero esta historia me divierte mucho y así que la continúe espero que les guste. :D