Entraba una rubia a un café a con unos papeles en la mano. —hola serena, en que te puedo ayudar— le decía el joven de cabello rubio. —hola Andrew. ¿Cómo estás? Es que pues... No sé cómo decirte esto... Es muy difícil para mí decirlo.— le decía la rubia roja a más no poder —que ocurre Serena... ¿Te encuentras bien?— le preguntaba el rubio preocupado mientras la llevaba a su oficina para que pudieran hablar mejor.

—cuéntame qué es lo que pasa— le decía el rubio mientras cerraba la puerta. Andrew... Es que necesito que me ayudes... Realmente te necesito.— le decía la rubia con una súplica en los ojos.

Mientras tanto.

—que le pasa a Andrew, que damos que él me iba acompañar hoy al hospital.— decía un pelinegro mientras entraba a la cafetería que estaba vacía. Valla sí que este lugar está desolado... Pensaba el pelinegro mientras iba a la oficina de Andrew. —Lista— se escuchaba la voz de Andrew agitada. Jeje ese Andrew pillo... Yo que ni puedo llegar a segunda base con serena por qué si no me castran. —ahora sí... Tú lo prometiste... No le dirás ni una sola palabra— esa voz... —pero serena él es mi mejor amigo... —Andrew, tú me lo prometiste... Le decía la joven agitada —ya te di lo que querías no... Ahora no le digas nada...— le decía la rubia mientras los dos seguían agitados. Como me puede hacer esto... Si tanto quería hacerlo por qué no fue conmigo... Tengo aguantándome todo este tiempo para que venga "mi mejor amigo" y me la quite... Esto no lo soporto. Decía el pelinegro mientras unas lagrima escapaban de sus ojos.

Mientras se subía a su carro solo pensaba en las veces que los dos habían estado juntos.

Diablos. Ahora que lo pienso siempre que ella me quería besar yo la apartaba... Siempre la trataba mal. Tal vez ella pensó que yo no la deseaba... —Claro, como dicen el que tiene tienda que la atienda si no tu estupido mejor amigo te la va a quitar— decía el pelinegro mientras su llanto no cesaba. No, ella no la puedo perder... Yo la amo, sé que es mi culpa que la buscará a otro pero no la perderé yo la amo— decía el joven *ring* —bueno— decía el joven limpiándose los mocos. —Darién, te encuentras bien— Le preguntaba Serena preocupada. —si, solo que siento que me quiere dar la gripa.— le decía el joven —bueno, es que quiero saber si nos podemos ver... Tengo algo importante que decirte... De una decisión que he tomado.— le decía la joven. —está bien... Si quieres puedes venir a mi apartamento.— le decía el joven. "De seguro me va a decir que está enamorada de Andrew y se va a casar con el... Claro... Que yo recuerde serena estaba enamorada de él antes." Pensaba el pelinegro mientras estacionaba su carro.

—ahora sí.. Serena no se escapa.— decía el joven mientras entraba a su casa. Solo escucho como tocaban la puerta. Cuando la abrió noto como la chica entraba. Por alguna razón se veía muy nerviosa. —Hola como estas.— le decía la chica entrando mientras se sentaba en el asiento. —ocurre algo— le preguntaba el joven mientras ella solo se limpiaba el sudor que salía de su frente. —Darién, no sé cómo decirte esto... Pero he estado pensando en nosotros... Y pues.— le decía la chica mientras el solo la miraba preocupado. —serena, tú no me puedes hacer esto— le decía el joven que ya no podía aguantar las palabras que solo salían de su boca, mientras las lágrimas escapaban sus ojos. —Darién—le decía la chica —que te pasa... Hacerte que?— le decía ella sin entender, —serena, lo sé todo... Te escuche, cuando estabas en la oficina de Andrew. Le decía el joven que solo lloraba más.

—entonces ya sabes...— le decía ella poniéndose pálida. —Darién tienes que entender... Esto es algo que yo quiero... Que siempre he querido.— le decía ella mientras sus lágrimas caían. —pero... Yo te eh amado de más tiempo. Yo te eh amado antes de que tú nacieras en esta Encarnación. Diablos serena. Cuál es el problema que no te haya echo el amor antes... Por eso el imbécil de Andrew se me adelanto.— le decía Darién sin poder esconder lo que sentía —Darién, creo que tú estás mal...— no pudo hablar ya que Darién le había puesto su mano para silenciar sus labios.

—no te preocupes princesa siempre puedo mostrarte que realmente te amo... Por qué es lo que planeo hacer...— le decía el joven mientras la abrazaba de la cintura. Y miraba sus ojos mientras con la otra mano acariciaba su barbilla.. —no esperabas que me quedara tranquilo sin tratar de luchar por ti verdad.— le decía el joven. Mientras ella solo se ponía roja, —Darién tú no entiendes... Es que Andrew— le decía la chica mientras el solo la miraba enojado. —cuando termine te borrare ese nombre de la mente... Are que en tu cabeza solo este el mío.— le decía el joven mientras besaba sus labios apasionadamente,

—Darién, tú no entiendes— le decía la rubia que no se podía desencantar de los besos de el hombre. —no Serenity... Tú eres la que no entiendes... Que solo tú me perteneces a mi— le decía el joven mientras seguía besando sus labios —oh serena te amo, y no dejaré que Andrew te robe de mi lado.— le decía el joven mientras le arrancaba su ropa. —Darién, gritaba la mujer espantada. De ver que estaba desnuda. Le quería empezar a reclamar hasta que vio a Darién que también estaba desnudo.

—valla princesa ¿algo que te guste?— le decía el joven que solo se lamia los labios, porque créeme que estoy viendo algo que a mí si Me interesa.— le decía el joven mientras acostaba a serena en su cama... Ni ella se había dado cuenta cómo llegaron aquí...

Solo sentía como el príncipe bajaba y le hacía cosas que la jamás sintió antes —Darién, espera basta— le decía la joven no muy segura de sus palabras. —mi amor, sabes exquisito— le decía el joven que solo la probaba entera, —apuesto a que ahora no me quieres dejar verdad— le decía el joven besando sus labios. —pero estas equivocado yo no...— no podía continuar ya que el príncipe solo se metía de una sola. —ahh gritaba serena de dolor, y placer. —espera, si tú eres... Bueno. Eras virgen... No entiendo.— le decía el joven entre asombrado y aliviado a la vez. —es lo que te eh querido decir... Lo que te quería decir...— le decía la rubia estando sumamente agitada. —es que me estoy metiendo a la universidad... Y Andrew me estaba ayudando— le decía ella mientras el solo la miraba sin entender. —pero yo te escuché que le dijiste que no me dijera, y estabas agitada... Y— le decía el joven que solo balbuceaba en este momento. —Darién, estaba agitada por qué el menso aquel me hizo ayudarle a mover el montón de mesas por qué estaba re decorando el lugar, y le dije que no te dijera por qué yo te quería decir, esa fue la razón... Pero sabes, ya que estamos así no tienes que parar— le decía la picara rubia. —o serena no sabes cuánto eh llorado pensando en que me engañabas con Andrew y me querías dejar.— le decía el joven mientras la rubia se impacientaba —Darién, menos charla más movimiento.— Le decía la muchacha mientras el solo se movía más. —princesa no sabía que te gustará esto tanto— le decía el hombre volviendo a besar sus labios.

Bueno, espero que les guste este pequeño capítulo. Les mando muchos besos y saludos y espero que estén bien. Hasta luego. :)