—Andrew ¿Seguro que van a estar ellos aquí?— le preguntaba Ray a Andrew mientras entraba con un pastel dejándolo en la mesa de Darién. —si, estoy seguro, espero que le guste este pastel— decía Andrew mientras dejaba unos refrescos y más cosas.

—bueno, hay que empezar a arreglar, en media hora van a llegar todos.— decía Ray mientras arreglaba las cosas. —qué sorpresa se va a llevar Darién cuando vea todo.— decía Ray mientras Mina acomodaba la sala. Poniendo globos y muchas más.

—así, Darien... Más— se escuchaba un grito de serena. —oyeron eso— decía la voz de Andrew espantado. —Andrew, yo que fuera tu, ni me preocupo. An de estar jugando playstation, haciendo ejercicio o le a de estar acomodando su vestido— le decía mina mientras Ray solo asentía.

—pero se escuchó como— le decía el rubio sin salir de su asombro, —créeme, nosotras pensábamos lo mismo la primera vez que los escuchamos... Serena es muy inocente... Ella nunca aria esto— le decía Ray que metía un guisado al horno.

—ahh princesa, así no pares— se escuchaba la voz de Darién gritando. —yo creo que mejor es que nos vallamos... Se ve que están muy ocupados— decía Andrew rojo

—Andrew, no seas mal pensado, ya te dije que no están haciendo nada. Solo hay que seguir arreglando ya en unos momentos más llegan los demás.— "esos están haciendo otra cosa... No está bien que estemos aquí" pensaba el rubio mientras veía como Ray y mina seguían arreglando como si nada.

—Darién— escuchaban como gritaba serena. —seeee así princesa, enséñame quién es la princesa de la luna— decía Darién mientras escuchaban un gran golpe.

—han de estar entrenando...— decía Ray mientras sacaba el guisado que había metido. —espero que no le pegue muy recio y que Darién no la esté tratando muy duro— decía mina preocupada. —no te preocupes serena es fuerte... Yo le preocuparía más por Darién— le decía Ray sonriendo.

—sí que están locas... Como se pueden quedar como si nada mientras serena y Darién están haciendo cosas...— les decía Andrew sorprendido.

—Andrew, tú no entiendes, nosotras también pensábamos lo mismo, pero ya te dije que ellos no hacen eso. Una Darién respeta mucho a Serena y dos Serena es muy inocente ya te dijimos.

—Darién eres el mejor— se escuchaba a serena gritando. —ya te dije no es lo que párese las apariencias engañan— decía Mina mientras terminaba de acomodar las mesas.

*tocan la puerta*

—Esa a de ser haruka con las demás.— decía Mina abriendo la puerta.

—chicas hola como están— decía haruka entrando y saludando a ray y mina.

—hola Andrew como estas.— decía Haruka. Mientras lo saludaba dándole la Mano.

—bien, pero pienso que mejor no hubiéramos venido hoy— le decía Andrew rojo. —¿por qué algo está pasando?— preguntaba Haruka mientras. Solo Ray reía. —no, es que serena y Darién. Están en su habitación y se escucha que están entrenando, pero Andrew piensa otra cosa.— decía Ray mientras Haruka se sentaba en el sillón con los brazos en su cabeza.

—yo ni me preocuparía, ellos no hacen nada. Además que serena siempre es mal en explicar las cosas... La otra vez por poco te mato a ti y a Darién, pero fue una equivocación, no te preocupes no están haciendo nada— le decía mientras sonreía.

—Darién,— gritaba serena nuevamente.

Mientras tanto en el cuarto...

—princesa, creo que escucho voces,— le decía Darién a serena que ella solo empezaba a besar su cuerpo. —olvídalo.. No escucho nada.— decía el pelinegro perdido en la pasión.

—bueno, entonces ya saben no hagan mucho ruido... Y lo sorprendemos a Darién cantándole feliz cumpleaños.— decía Ray mientras le ponía las veletas al pastel.

—listos— decía susurrando Lita. Se acercaban abriendo la puerta. —FELIZ CUMPLE...! AHHHH QUE ESTÁN HACIENDO.— se escuchaba el grito de serena que estaba encima de Darién mientras el solo la ponía cubriéndola abajo de su cuerpo.

—que hacen ahí parados...— gritaba Darién mientras con una colcha cubría a serena. —que se salgan de aquí— gritaba mientras sacaba a todos.

—Dios mío... Qué vergüenza— decía Ray mientras solo Andrew estaba en shock —no puede ser... Jamás pensé ver a Darién desnudo— decía mientras empezaba casi a desmayarse.

—si, que las apariencias engañan— decía mina riéndose. Solo Haruka se quedaba roja —ahora sí que se cuide ese príncipe de pacotilla... Ahora sí lo castro.— gritaba mientras solo trataba de abrir la puerta mientras Darién y serena salían por la ventana.

Hola, cómo están. Tal vez piensen que escribí el otro rápido... Jajaj bueno si ustedes me mandaron los comentarios rápido. Yo respondo también... Me ponen en inspiración no se pero esto se me hizo muy gracioso, espero que disfruten leerlo tanto como yo disfruté en escribirlo se cuidan y bye besos