hola, soy nuevo en esta app y hace años que no escribo, así que sean gentiles conmigo:( me vi forzado a escribir esta oneshot ya que necesitaba más material sobre este shipp, lo sientOoo ya me leí todo. Les animo a que escriban sobre éste shipp tmbn, el fandom está muertisimo, eso espero que sea de su agrado y disculpen las molestias.

¡escenas subidas de tono!


A las 9 de la noche, un grito desagradablemente exagerado se escuchó por todo el pequeño departamento, Illumi frunció el ceño levemente, provenía del baño. Ignorando el hecho, suspiró y siguió deslizando sus pálidos y gráciles dedos sobre las teclas, estaba preparándose para el exámen final de su carrera universitaria y no se dejaría distraer por cosas banales como éstas. Unos minutos después se asomó una figura musculosa y delgada por la puerta del baño, sólo traía puesto una toalla que tapaban sus genitales o algo, pues poco le importaba.

—Illumi, el agua me salió helada.

Éste era Hisoka, un tipo extravagante, mentiroso, bromista, anti-sistema, aunque esto último lo hacía solamente para joder a los demás. Tenía 26 años, egresado de la escuela de teatro, se encontraba en un momento de su vida donde el trabajo era escaso y exigente, pero eso no era problema para él, no pensaba en eso, pensar y abrumarse por esas cosas eran una pérdida de tiempo.

Gruñó al ser ignorado por el menor y secando las últimas gotas de agua que quedaban en su cuerpo, se dirigió al armario a sacar ropa interior. Amaba llamar la atención, sobre todo la de Illumi, pero era muy difícil captar su atención ya que el menor estaba más centrado en su carrera esos últimos meses, aún así no se rendía, quería ser mimado y notado por éste. Era como un campo de batalla, le divertía también, no lo iba a negar. Ya con su ropa interior puesta se dirigió a la cama donde se encontraba el pelinegro con su portátil y se lanzó boca abajo a su lado.

—Vas a mojar la cama—anunció Illumi sin despegar los ojos de su estudio con la voz neutra que acostumbraba tener.

Efectivamente estaba mojando un poco, porque su pelo que aún seguía húmedo. Hisoka soltó una pequeña risa contra las sábanas blancas, el pelinegro estaba pendiente de él pero no quería demostrarlo. Apoyó el codo en el colchón mientras su rostro descansaba en la palma de su mano.

—I-llu-mi~—canturreó el nombre de su pareja para llamar su atención nuevamente. Al no ver reacción, frunció levemente el ceño y se sentó tapándose con las sábanas. Apoyó su mentón en el hombro de Illumi mientras sus brazos iban a rodear su cintura, haciendo leves caricias con los dedos en el vientre del menor.

Illumi se estremeció ante el helado tacto de Hisoka, a la vez reprimía su deseo de darse la vuelta y comerselo a besos.

—Hisoka, aprovecha de dormir. Estoy ocup—sus palabras fueron interrumpidas al sentir el contacto de los húmedos labios del mayor en su cuello. El ataque de Hisoka había comenzado. Suspiró, siempre había sido sensible ahí y el pelirojo lo sabía.

—Duerme conmigo, has estado estudiando todo el día, te toca descansar—habló contra su cuello, se escuchó casi como un ronroneo e Illumi ya estaba totalmente distraído de sus estudios. —Precisamente dormir no es lo que quieres—el pelinegro suspiró tratando de quitarse esa idea tan tentadora de la cabeza, tenía que centrarse y estudiar.

Hisoka rió y apretó más su agarre en la cintura de Illumi. Con tranquilidad, el mayor comenzó a repartir pequeños besos en el cuello subiendo hacia la mandíbula, sacándole más suspiros al menor, sonrió ante sus reacciones.—Dime que pare y pararé—soltó de repente en el oído del menor, mientras olfateaba su cabello, a Hisoka siempre le pareció exquisito el olor de Illumi. Siguió repartiendo besos pero ahora en su mejilla, el destino eran los labios contrarios, pero estaba esperando el consentimiento del menor para pasar a la siguiente fase. Illumi apretaba sus manos por encima de la sábana, se estaba conteniendo, pero no se la dejaría tan fácil. No iba a ser el que perdiera el control primero.

—Si buscas tentarme, no lo lograrás.—gran mentira, Hisoka se lo tomó como un reto y a él le encantaban los retos.

Volvió al ataque. Acarició el vientre y con lentitud comenzó a subir su mano por de bajo de la camiseta de su amante, tocó su abdomen hasta llegar a su pecho, tocó fugazmente uno de sus pezones. Hisoka tenía las manos levemente heladas y aquel contacto le hizo estremecerse notoriamente. El mayor aprovechando la situación, volvió a besarle pero esta vez en su hombro pasando por su clavícula.

—No escucho tus negaciones~—mordió la piel de su clavícula levemente.

Illumi ya no podía aguantar más, cada parte de su cuerpo que había sido tocada por sus manos o labios estaba ardiendo. Por primera vez despegó la vista de la pantalla negra del laptop, éste se había apagado debido a la inactividad, y miró a los ojos dorados de su pareja, estos le miraban intensamente, invitándole a entregarse inmediatamente. Ahí simplemente declaró su derrota.

—Al diablo–susurró Illumi y soltó sus riendas. Sus manos se posicionaron en el cuello del mayor y unieron sus labios con necesidad, no tardaron en introducir su lenguas. Hisoka sonreía para sus adentros, con una mano tomó el laptop que estaba en las piernas de Illumi y como pudo lo puso en el velador.

—Dame atención a mí, idiota—gruñó Illumi contra sus labios, mientras se sentaba sobre los muslos de Hisoka frente a frente. Éste último no tardó en ponerle las manos encima nuevamente.

—Mira quién quiere atención ahora, ¿mh?—miró sus ojos negros, sumergidos en la pasión del momento.

—Cállate—Hisoka rió y volvieron a besarse con deseo, acercando más sus cuerpos. Illumi enredaba sus dedos en el ya húmedo cabello de Hisoka, mientras que éste acercaba las caderas del menor a las suyas, creando un roce en sus entre piernas que le arrancó un bajo gemido a ambos. Illumi meneó sus caderas para crear más de esta fricción, excitando a su pareja de sobremanera, realmente le ponía que Illumi tomara la iniciativa. La otra mano del menor acariciaba los pectorales desnudos de Hisoka, suspiró, cómo deseaba fundirse con él en este momento. El boxer de Hisoka ya estaba mojandose e hizo una pausa para sacarle la camiseta al menor junto con su pantalón de pijama y ropa interior. Adoró el cuerpo de Illumi como todas las veces que tenían relaciones, le encantaba. El menor atacó el cuello de su pareja con besos y mordidas que sacaban de sus cabales a su pareja, así que éste inmediatamente buscó algo en el cajón del velador, ya en sus manos comenzó a exprimir el lubricante en sus dedos.

—Prepárate Illumi porque voy a cobrarte esos dos meses de abstinencia.


fin, no sirvo para el lemon.

espero pronto escribir otra cosa sobre este par.