Candy Candy y sus personajes le pertenecen a sus autoras correspondientes. Historia de mi autoria y sin ningun fin mas que entretener a las fans y no lucrar. Espero les guste. Aporte para la guerra florida 2019 para el grupo AMAZONAS DE TERRY.


Gritar

Como todo colegio católico que se respeta el Real colegio San Pablo comenzaba sus actividades con una misa, absolutamente todo el alumnado asistía correctamente uniformados y puntuales conforme a las reglas...
Todos excepto el rebelde e incorregible Terry Grandchester; el gran dolor del duque ¡Y de las monjas; en especial de la hermana Grey! El hermoso huésped del colegio hacia su ingreso al recinto religioso mirando de pies a cabeza a sus compañeros causando sorpresa y hasta miedo en ellos por lo fuerte que esta podía llegar a ser; el sermón del párroco se vio interrumpido por su llegada

-Terry Grandchester; llegas tarde como de costumbre; vete a sentar ahora mismo. -Fue la orden de la hermana Gray quien era la única capaz de ponerlo en vereda sin temor alguno aun con dardos verbales y todo sin embargo el chico hizo caso omiso a la orden y solo se reía de la la superiora en su cara pelada.
-De que te ríes Terry? - Quiso saber la monja; evidentemente no le hacia ninguna gracia esta falta tan grande de respeto a la casa del Señor .
- Hermana Gray; miro a los chicos rezando fingiendo seriedad y modestia -Respondió el muchacho haciendo gala de su lenguaje sin pelos en la lengua con un pie sobre el asiento de la iglesia mientras un compañero lo veía asustado.- Y me pregunto en que estarán pensando realmente si son sinceros en lo que hacen. -Continuó diciendo; para nadie era un secreto su nula inclinación a la religión no por que no creyera en Dios sino por la hipocresía de algunos fieles y los propios religiosos.

-Terry vete; vete! -La hermana Gray echaba chispas ante este comentario del muchacho y le ordenó salir del templo ipso facto

-Fuera de aquí no? Despreocúpese me voy enseguida. -Terry no tenia la menor intención de permanecer en ese sitio; además ya se esperaba esa reacción. -Yo no he venido aquí a rezar hermana. -Dijo sin tapujos antes de abandonar el lugar; para el no tenia sentido rezarle a alguien que según el no estuvo en los peores momentos de su vida./p

-Y a que viniste? - Preguntó casi a gritos y es que el castaño era un aficionado a sacarle de sus casillas

-A dormir una siesta. -Sostuvo como si fuera lo mas normal en el universo; la pobre hermana Gray ya estaba llegando a su limite.

-Dios ! -Fue lo único que salió de los labios de la hermana Margaret; ella pensaba que había algo más detrás de este comportamiento tan rebelde pero no lograba descifrar que era

-Perdónalo señor. -El párroco creía que Terry era una oveja descarriada pero tenia muchas posibilidades de volver al rebaño si se lo proponía

-Es un lugar tranquilo y yo pensé que no habia nadie. -Continuaba diciendo para luego agarrar por las solapas al pobre chico que estaba a su lado. -Y tu; avisame cuando se vayan de aqui. - Fue el encargo o más bien la orden que le dio e inmediatamente lo soltó casi casi como si fuera una carga pesada. -Feliz plegaria a todos los inocentes. -Despues de aquel ultimo comentario acido en el cual hizo con sus manos una seña de amor y paz; el bello joven se dirigio a la salida sin embargo...-Un momento!-La hermana Gray lo interrumpio muy seguramente para decirle que debia esperarlo en su oficina

-No me lo diga hermana quiere que vaya a su despacho verdad? - conocia perfectamente el proceso de castigo en su caso asi que no era necesario repetirlo. - Entonces el dia esta salvado. ¡Adios! -Tras aquello ultimo el bello marques se fue por donde vino.

-Pobre chico. -Comentó la hermana Gray al verlo salir; muy en el fondo le daba pena el comportamiento indisciplinado del joven heredero quien se detuvo expresamente para dedicarle una mirada ladeada y extremadamente sexy a cierta rubia pecosa que le quitó el sueño desde que la conoció en el barco; Candy adquirió un ligero rubor al sentir aquella mirada en ella; Terry siguió su camino victorioso tras conseguir el efecto deseado. La misa se reanudó y a su terminó Eliza y sus amigas cuchicheaban acerca de nuestro bombón inglés mientras tanto Candy se encontraba recostada en el césped recordando aquella noche de año nuevo en altamar y se preguntaba como era Terry realmente; la pecas creía que no tenía compañía en ninguna parte pero...

-¡Terry! La hermana Grey esta furiosa.- Un alumno fue corriendo buscando a Terry para comunicarle que estaba en muy grandes problemas por lo ocurrido en la misa; fue ahí que el aludido salió de su escondite; estuvo en aquel árbol todo el tiempo; probablemente recostado en una rama de la copa así que tal vez tuvo el privilegio de admirarla acostada.

-Vieja idiota. -Despotricó contra la religiosa acudiendo al llamado; maldecía el hecho de que no pudo quedarse con Candy; queria hablar con ella; conocerla más.

Aquella no era la única fechoría de nuestro amado futuro actor estrella; una noche rompió una ventana del área de niñas con una piedra todo para ayudar a la dulce abuelita Martha; la viejecita estaba en el colegio para visitar a su nieta Patty y de paso vivir la experiencia de estar en un colegio internado; todas las niñas incluida la pecosa salieron atemorizadas de sus recamaras ante el ruido del vidrio; ninguna entendía lo que estaba sucediendo, para cuando se reunieron en la "escena del crimen" la hermana Margaret estaba lidiando con Terry.

-Este es el dormitorio de niñas. - Puede que sea muy comprensiva pero cuando trataba disciplinar a los alumnos era severa.

-Lo sé. -Dijo Terry descaradamente, como no iba a saber en que instalación del colegio estaba si habia estado ahí durante casi toda su vida; conocía la escuela como la palma de su mano.

- Y si lo sabes porque trataste de entrar? - Cuestionó con tono autoritario; estaba empezando a perder la paciencia algo que al bombón le convenía y disfrutaba.

-Entonces trató de colarse. -Comentó una alumna amiga de Eliza

-Es un sinvergüenza. -Dijo la cizañosa rizos tiesos secundando a su compinche con fingida indignación , en el fondo de su envidioso corazón estaba más que gustosa de tener semejante ejemplar masculino frente a ella.

-Has estado bebiendo verdad? - Como todas las monjas Margaret conocía perfecto el mal habito de beber en el muchacho, su aliento a alcohol denotaba que esa noche estuvo en una cantina de la ciudad.

-Quiere que le invite un trago hermana? -Insinuó el jovencito con ganas de sacarla de sus casillas como hacia con todas las monjas, aquel era su pasatiempo favorito desde que llegó.

-Fue lo único que dijo ante la insolencia del castaño quien pasó de exasperar a las madres a provocar a sus compañeras.

-Buenas noches señoritas; se las ve realmente muy cómicas a todas. - Soltó a modo de provocación, le parecía de lo más divertido ver a todas las chicas reunidas a su alrededor sin entender el motivo de su visita, algunas chicas reaccionaron ante aquel comentario mordaz y no era para menos ¡En pocas palabras les habia llamado chismosas! -Es mas divertido que ir al zoológico. -Otro dardo verbal, el nivel de chismoseria de sus compañeras era igual al de la gente que iba a un refugio animal a ver una exhibición

-Vete enseguida a tu cuarto y mañana... - fue entonces que la madre Margaret se puso firme o al menos eso intentó porque...

-Ya se; informará a la hermana Grey verdad? -Al bombón le tuvo sin cuidado aquella orden además ya se sabia de memoria ese discurso.

-Terry! -Lo reprendió sin dejar su tono severo.
-Adiós hermana. -Hizo una reverencia exagerada antes de retirarse del recinto. -No se preocupe por nada hermana; mi papá mañana pagará el vidrio que rompí. -Terry sabia que su papá sería informado sobre sus hazañas rebeldes en la escuela, también sabia que pagaría los platos rotos; estaba acostumbrado a eso y consideraba que era la única manera de tener su atención; porque su "vergonzosa conducta" resultaba ser su modo de decirle a su padre ¡Mírame, existo, soy tu hijo!. Con una mano sujeta a la columna del cuarto de niñas le dedicó una sonrisa a Candy y luego se fue. Porque con solo pensar o ver a Candy aunque sea por corto tiempo sentía que podía arrancarle un rayo al cielo e intentar ser feliz aunque pudiera fallar en el proceso; si alzaba su voz de protesta ante algo que consideraba injusto era porque sabia que las espinas no se debían tragar. Sus palabras tenían filo y nadie le habia prohibido...Gritar.

Fin.


Gracias por leer. Quedate en casa.