Holaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa vooooooooooolllllllllviiiiiiiiiiiii pero no por mucho tiempo eh estado limpiando mi compu y encontré estos bocetos de algunas partes de Luna Nueva y es más o menos de como ira la historia si decido continuarla donde la deje así que decidi subirla porque son las mejore lectoras que una chica que ama escribir como yo pueda tener. No se entusiasmen no es mucho pero las entretendrá unos minutos, además esto es para esas chicas bellas y hermosa que no se imaginan a Jacob en versión femenina jajajajaja.

Las quiero.

Amantes Inocentes (Luna Nueva)

(Partes)

#1

Me termine de amarrar los girones de la camiseta de Maggie en la cabeza y me monte de un salto en la camioneta para dejar que manejara, pero su pequeña e irritante vocecita insistía en que me distrajo del hecho de que ella solo andaba con la parte de arriba de su traje de baño.

— debería haberte dado una camisa —

— No lo creo — sonrió divertida — eso nos habría delatado y tú no quieres eso — rodé los ojos porque todavía seguía burlándose de la idea de que Anthony no me dejara conducir una motocicleta — además no hace frio —

— Estás loca princesa — me queje acercándome a la calefacción, no me respondió por lo que me gire para regañarla por hacerse la dura y tuve que tragarme mis palabras.

Ella lucia cómoda y absolutamente relajada con un brazo en el marco de la ventana jugueteando con su cabello, mientras que yo casi que iba acurrucado en el asiento, sin quererlo me le quede mirando absorto por primera vez en la belleza femenina que era Maggie.

Me sentía raro.

Usualmente estábamos llenos de grasa, charlábamos de autos viejos y caros quizás de surf y luego nos sentábamos a comer como si el mundo se nos fuera acabar mañana, no era mi intención pero sentía que ella era neutro ni femenino ni masculino, solo era Maggie.

Pero ahora me doy cuenta con la clara luz del día que es… bellísima. Sus curvas exuberantes en un cuerpo largo y esbelto la hacía parecer mucho más de dieciséis años, sus labios rellenos, sus grandes ojos con pestañas de plumeros le daban a su rostro suavidad y delicadeza, lo que más llamaba la atención era que su piel color canela era suave, tersa y uniforme que junto al larguísimo cabello negro, la convertían en algo más que una simple chica.

Su belleza no me dolía como… como… pero no podía apartar mis ojos de ella.

Por supuesto ella se dio cuenta de mi escrutinio.

— ¿Qué? — pregunto soplándose un mechón de cabello de la cara.

— ¿Sabías que te consideraba sin cromosomas? — me brindo una mirada en blanco y justo cuando pensé que la había ofendido se rio entre dientes.

— supuse algo como eso —

— Pero ahora estamos de día…— me miro pacientemente —… y estas toda descubierta por mi culpa…— rodo los ojos — me fije que eres bellísima — de pronto su expresión se congelo.

— ¿Qué? — dijo incrédula y me arrepentí de haberlo dicho.

Mis palabras pueden sonar para ella de una forma que no me gustaría que sonaran.

— Maggie…—

— ¿Y todo eso lo pensaste solo porque me viste los pechos? — Bromeo aguantándose la risa — Oh por Dios — soltó una carcajada — te diste un buen golpe en la cabeza ¿Verdad? Dicen que cuando eso suceden las personas tienes a reaccionar extraño —

— lo digo enserio — murmure mirando por la ventana estaba un poco apenado — y no es por '' tus pechos '' que lo vi, hoy no estas llena de grasa, es extraño —

— entonces gracias, o lo que sea —

Sonreí un poco.

— pues de nada, o lo que sea —

#2

— ¡Increíble! — Grite saltando del camión y corriendo hacia Maggie — ¡No lo puedo creer! ¡Lo terminaste! — el auto era perfecto para ella y me sentía verdaderamente orgulloso por lo que cuando salto a mis brazos no pude resistirme.

Le di un par de vueltas y ella grito divertida.

— si siempre vas a reaccionar así tendré que hacer uno todos los días — dijo riéndose — lo termine hace rato por lo que este es su primer viaje inaugural —

— ¿el auto real en su primer viaje hasta mi casa? ¡Dios! Me siento alagado su alteza — sonrío radiante mientras me alborotaba el cabello — has hecho a este pobre plebeyo un manojo de orgullo —

— ¡Oh! ¡Cállate tonto! —

— ¡Enserio! — me reí pero recordé algo que me hizo fruncir el ceño disgustado.

— ¿Qué pasa? —

— me rindo… no puedo superar esto ¿Qué una chica construya un auto por si sola? Supera al género masculino, tu ganas, te concedo la mayoría de edad — se encogió de hombros sin sorprenderse por mi reconocimiento.

— por supuesto que lo soy — soplo un cabello de sus ojos y me reí entre dientes aunque no lo aceptara era una pequeña presumida.

La Suburban apareció en la esquina dando resoplido y solo fue hasta ver la cara de Jessica fruncirse en un ceño profundo con su mirada llena de ira que no me di cuenta la forma en que Maggie y yo estábamos incrustados, sus largas piernas estaban enrolladas en mi cintura y sus brazos alrededor de mi cuello mientras que mis brazos la mantenían en el aire, como un balde de agua fría la puse en el suelo y me aleje hasta colocarme contra (en teoría) el nuevo auto de ella.

#3

Estaba a punto de irse pero no soportaba que se fuera con esa expresión tan terrible que indicaba que algo la atormentaba, me tendió la mano con gesto de súplica, la tome sin dudarlo y con una fuerza increíble me jalo para estampar su cuerpo contra el mío.

— Por si acaso —

— Maggie…— sin previo aviso estampo su boca con la mía sin delicadeza o sensibilidad, era brutal y absoluto deseo.

Me sostuve de su cintura cuando sus manos se metieron dentro de mi cabello, su lengua de deslizo dentro de mi boca provocando que suspirara y escuche cuando choque contra la ventana, antes de apartarse me mordió el labio suavemente y enterré mis manos en su piel, me había dejado sin aliento.

— duerme ¿sí? Tienes que mantener la mente despejada, sé que lo vas a lograr, necesito que lo comprendas — susurro en voz baja — no quiero perderte Edward, no por esto — rodeando mi cuello escondió su cara por última vez.

Espero haberlas entretenido un rato… sé que no es mucho pero de algo servirá para que se guíen por dónde va la cosa de Amantes Inocentes, no se ilusionen no pretendo subirlo todavía, sigo indecisa mi tiempo es absolutamente agotador (mi novio me amenaza todo el tiempo con dejarme jajaja) pero espero poder tomar este paso, en lo particular me fascina esta pareja, esa combinación de hormonas y locura adolecente junto a un corazón roto es algo atrapante.

ULTIMA NOTA: les voy a colocar un pedazo de una historia que me tiene rondando la cabeza desde hace mucho tiempo invertí un poco de mi tiempo en crear unos cuantos capítulos y me gustaría saber que piensan, es una historia original, así que no sean muy duras.

ADVERTENCIA: Tess de una primera impresión muy parecida a la que se supone que es la chica mala de la historia y eso es a propósito, ella es así y así será durante toda la historia si decido escribirla completa, se que no es la típica protagonista dulce, paciente y modesta, para mi Tess es esa perra odiosa y valiente que en nuestras mentes dice lo que piensa sin importarle nada, ella es esa vocecita que tenemos por dentro jajajaja ni siquiera la eh escrito mas allá de cinco cap pero ya la amo.

Espero gustarle y recibir sus muy motivadores y excelentes consejos.

NOMBRE DE CAP: Loser.

Con mis tacones en una mano corrí a través de los autos, escuche a mis perseguidores soltar gritos de miedo, sorpresa y rabia por supuesto ellos no creían que era capaz de cruzar una calle llena de autos en circulación ¡Pues ahí esta cabrones! ¡Ya la cruce! O bueno… en eso estaba.

Pensándolo bien no fue la más brillante de mis ideas.

Esquive por poco un auto amarillo y recibí unos comentarios nada agradables, les mostré mi hermoso dedo medio que estaba adornado con un bello diamante y rodee el auto aprovechando que el semáforo se había puesto en rojo. Mis perseguidores estaban muy cerca de mí por lo que agilice el paso a pesar de que lo que quería era dar media vuelta y entrar de nuevo al aeropuerto.

No era que no me gustara Cleveland, de hecho yo nací y crecí aquí ¡Por Dios, la mitad de mi vida estaba en esta ciudad! Pero mi madre es de Nueva York y hace cuatro años que nos mudamos haya por lo que termine amando la maldita ciudad, casi tanto como ella. Solo que últimamente mi padre me ve un tanto deprimida por lo que pensó que un cambio en mi vida sería fantástico.

Estaba a punto de subirme a un bus que me llevaría a la mí tan anhelada libertad cuando de la nada, enserio de la nada, un grito me hizo girar la cabeza solo para observar como una enorme masa de músculos chocaba contra mí y me tiraba al suelo con fuerza.

Mi cabeza dolió.

— ¡Auch! — Chille levantándome en mis codos y viendo borrosamente a un idiota que estaba encima de mí — ¡Fuera de mi cuerpo! ¡Imbécil! ¡Puto idiota! — el chico me miro preocupado.

— ¿Estás bien? Estas sangrando — murmuro intentando ponerme un dedo encima, chille alejándome del chico y llevando una mano a mi frente.

Entonces vi la sangre.

— ¡Te demandare! — Le grite tambaleándome mientras me colocaba de pie — ¡Iras a la cárcel por agresión a mí bella persona! — todos se detenían a ver el espectáculo que estábamos dando pero me importo una mierda ¡Tiene que pagar por mi herida!

— Relájate — dijo aún sentado en el piso y rascándose detrás de la oreja — no es para tanto, solo serán unos dos o tres puntos — sentía mi sangre hervir debajo de mi piel — además fue tu culpa ¿Cómo demonios corres por ahí, en la calle y descalza sabiendo puede alguien atropellarte? — Resoplo frunciendo el ceño — tienes suerte de que solo estuviera corriendo — eso fue la gota que derramo el vaso.

Me imagine mi hermoso rostro con tres asquerosos puntos y fue todo lo que necesite para saltarle encima al idiota y tratar de dejarlo inconsciente con mis puños. Porque si, que sea una señorita no quiere decir que no sepa como pelear, además era un requerimiento básico que practicara un deporte en mi instituto.

— ¡Joder! — Exclamo esquivando mis manos — ¿Estás loca mujer? — trataba de quitarme de encima pero yo estaba malditamente bien posicionada, mis piernas parecían tenazas en su cintura y mis puños volaban por todo su cuerpo.

— ¿Con quién crees tú que estas tratando? ¡Imbécil! — grite lanzándole un gancho que se estampo contra su ojo derecho.

— ¡Auch! — Chillo tapándose la cara con sus grandes manos — ¡Duele, joder, duele! —

— ¡Esa es la idea, loser! — grite.

— ¡Eres una bruta! — me grito de vuelta.

— ¡Y tu un idiota! — estaba a punto de agarrarle su mata azabache de cabello cuando sentí unos brazos rodear mi cintura — ¡Suéltenme! — Chille pataleando en el aire — ¡Le enseñare a ese idiota a nunca más querer dañar mi hermoso rostro! — cuando gire mi cabeza para ver quien sea que osó colocar sus manos en mi figura todos mi movimientos se detuvieron.

¡Diablos, estaba metida en un rollo muy grande!

— Tess — susurro mi padre con el ceño fruncido y el rostro coloreado de la rabia — ¿Qué espectáculo tan bochornoso es este? — abrí la boca para defenderme cuando fui groseramente interrumpida.

— ¿Usted es el padre de esta salvaje? — pregunto el idiota levantándose hecho una fiera — ¡Porque mire como me dejo! — le grito apuntándose todo el metro ochenta y cinco que era él.

Sonreí con suficiencia.

— ¿No tienes otra cosa mejor que hacer que acusarme con mi padre, loser? — Sus ardientes y furiosos ojos negros se posaron en los míos con odio puro — eres un imbécil — le saque la lengua y me cruce de brazos sonriendo a más no poder.

La carta de acusarme con mi progenitor nunca funciono conmigo. El chico obviamente esperando la reprimenda de mi padre por su cardenal en su ojo y unos cuantos repartidos por ahí nunca llego, ya que, él estaba más entretenido mirando atentamente al chico de pies a cabeza.

— ¿Mi adorada hija te hizo eso? — Pregunto con su voz ronca llena de orgullo paternal — ¡Oh Dios! — Soltó una carcajada y me giro tomándome por los hombros, sus ojos grises eran enloquecedoramente brillantes — ¡Esa es mi chica! ¡Te amo! —

— ¡Aww te extrañe daddy! — me coloque de puntitas y me lance a su cuello, puede que este cabreada con él por traerme aquí sin mi consentimiento pero, mierda, era mi padre.

— ¡Usted! — Chillo el idiota indignado — ¡Su hija es una salvaje y solo la felicita! — gire mi rostro para darle una mirada asesina cuando note que todos los guardaespaldas, tanto míos como de mi padre, nos rodeaban con sus cabezas mirando para todos lados.

— ¿Qué puedo hacer? Soy un padre orgulloso — se encogió de hombros y solté una risita — vámonos princesa es hora de que te vean esa herida — asentí de acuerdo haciendo un puchero y nos giramos para caminar hacia la camioneta de mi padre.

Todos los hombres de negro rápidamente se guardaron en sus respectivas camionetas, yo me monte primero y luego mi padre extrañamente sentía que me faltaba algo, estaba a punto de ponerme a pensar sobre ello cuando el zumbido del vidrio anti-balas del lado de mi papá me hizo girar mi rostro.

— ¡Oye, tú, chiquillo! — llamo al idiota que miro por sobre su hombro, estaba locamente furioso lo podía ver en sus ojos oscuros y no sé porque pero me gusto esa expresión — una única advertencia, no te desaparezco porque mi hija te ha dado una paliza de muerte y considero eso suficiente castigo — mi padre y yo sonreímos al mismo tiempo — pero la próxima vez que, tú, con tu estupidez le causes algún daño considera lo último que harás en esta vida — se colocó sus lentes negros y mirando hacia adelante subió el vidrio ignorando por completo que el idiota se había girado dispuesto a gritarle.

El auto arranco y no me aguante en bajar el vidrio yo también y enseñarle mi hermoso dedo medio, mire por sobre mi hombro para ver como el idiota pataleaba de frustración lo que causo que mi estómago se contrajera de excitación y adrenalina.

Hasta nunca… loser.

Las quiero muchísimo, muchas gracias por estar conmigo.

Chaaaaaaaaaaaaaaaooooooooooooooooooooooooooooooooooooo.

Les deseo lo mejor como que Edward-gatito-Mesen te cargue en sus brazos y te de vueltas riéndose contigo.