Juro solemnemente que trato de prestar atención a mi clase, pero me es imposible, aunque haga mi mayor esfuerzo tratando de mantener mi mente ocupada su recuerdo llega y se adueña de mis pensamientos proclamándose dueña absoluta de mi ser.

Pasé toda la mañana mirándome la palma de la mano, cualquiera que me viera pensaría que estoy recontando los pliegues de mi palma, pero mi verdadera labor es recordar, de alguna manera todavía puedo sentir el calor que desprendía su piel con cada roce que me permitía el alcance de mis manos.

El transcurso de mi día me sirvió para decidir dos cosas; la primera, la inasistencia a mi trabajo debido a mis cavilaciones mentales que estuvieron presentes en toda mi mañana que seguramente me ocasionará una llamada de atención y mi posible despido que a estas alturas me da igual, no creo poder volver a ver un gato de la misma forma y le rogaré al cielo no haberme vuelto zoofílico. Y la segunda buscar a ese infeliz para que me responda algunas preguntas por supuesto si tiene la posibilidad de articular palabras después de la golpiza que planeo darle.

Me parecía absurda la creencia de que la tierra podría abrirse y albergar un ser en sus profundidades, pero se me esta haciendo costumbre desmentirme yo solo pues pareciera que ya tenia alojada a una persona. Era increíble que nadie en toda la universidad supiera de él, al parecer ella tenía razón y fui engañado de la manera más vil quien sabe si siquiera su nombre era real.

De tanto creerme mi papel de detective me alcanzó la fría noche y no tuve más opción que desistir de mi misión, cuando estoy a punto de llegar a mi departamento oportunamente el cazador resulto ser cazado y mi fugitivo hace presencia ante mi tan sereno y calmado como si tuviera la potestad de arrojar piedras a los pecadores, me irrita verlo así y sin más preámbulos me dirijo fúrico hacia él.

—Crees que eso fue gracioso imbécil— Aunque lo tengo tomado por el cuello de su camisa evidentemente en posición de desafiarlo él ni se inmuta. Si su objetivo era morir ese día yo apresuraría su pretensión —Debiste quedarte en la madriguera en la que estabas, no sabes con quien te estas metiendo.

Y antes de que mi brazo tomara el suficiente impulso para lograr romperle la nariz logró detenerme con su hablar.

—Vengo a proponerte algo.

No sé si me desconcertó mas el hecho de que no tenía intención de defenderse o el que ignorara por completo mis intenciones de asesinarlo.

—Que me podría ofrecer alguien como tu o es que quieres remediar lo que hiciste, no pierdas el tiempo nada de lo que ofrezcas evitara que te parta la cara.

—¿Por qué estas tan molesto? ¿acaso no te divertiste?

Y de nuevo esa maldita sonrisa, si quiere retrasar su suplicio lo esta logrando, me desconcierta saber por qué este tipo esta tan sereno a sabiendas de que esta frente al que se acostó con la mujer que guarda en su casa y por lo que entendí fue por orden suya. Solo me queda igualar su sonrisa, definitivamente tiene razón, me divertí.

—Déjame entender esto, secuestraste una mujer y me envías con engaños para obligarla a que se acueste conmigo— sigue observándome como si no hubiera descubierto su delito —dame una razón para no llamar a la policía.

—El que te dé o no una razón depende de ti.

—¿A qué te refieres? — Es más mi curiosidad para ver hasta dónde llega su demencia que mi sed de justicia.

—Es bastante sencillo, si aceptas lo que vengo a ofrecerte tú mismo obtendrás una explicación.

—Habla— Mierda, otra vez estoy cayendo en su juego, antes por el soborno de la gata, ahora, la necesidad de respuestas sobre esa mujer, después me encargaré de desfigurar esa sonrisa de victoria que tiene en su rostro.

—Solo quiero hacerla feliz Neji, y resulta que encontré su felicidad en ti, quiero ofrecerte el cuerpo de Tenten, lo que quiero decir es que, podrás acostarte con ella las veces que quieras.

Mi semblante iba mutando al ritmo en que lo escuchaba, hasta que termine en una sonora carcajada nada típica de mí, pero, esta situación absurda lo amerita

—No me creas tan idiota, si piensas que quiero enredarme en tu pasatiempo con trata de mujeres estas equivocado, ve a buscar otro compañero de celda yo no estoy interesado.

Tal y como lo hice la primera vez lo dejé, sin importarme si quería seguir insistiendo y así también él no dijo nada.

Al llegar a mi departamento solo puedo imitar lo que hice en todo mi día, pensar en ella, lo único que sabía era su nombre, la dirección en donde posiblemente estaba y la forma exacta de su cuerpo tanto que puedo hacer un retrato para que la policía pueda investigar más a fondo, pero, como puedo denunciar a ese psicópata sin enredarme, rápidamente me tacharían como su cómplice cuando sepan que estuve con ella, aunque si brindo información reducirían mi condena lo que me permitiría salir antes para poder buscarla y… Neji Neji Neji ¡por Dios ya! Fue solo una noche, no tengo porque arruinarme la vida por una mujer a la que seguramente no vuelva a ver nunca. "Podrás acostarte con ella las veces que quieras" las palabras de ese idiota siguen rondando por mi cabeza como si existiera la mínima posibilidad de que vuelva a caer en sus engaños. "Si no hago esto él se molestará tanto conmigo como contigo" estoy seguro de que la tiene amenazada, pero, ¿por qué no me pidió ayuda? ¿Por qué esta con él? ¿Por qué alguien como él tuvo que cruzarse primero en su camino? ¿Por qué no soy yo el que pueda tener… demonios, me estoy volviendo igual de loco, tengo que hacer algo para olvidarme de todo esto, por el momento solo fingiré que fue uno de mis tantos sueños eróticos que me mantienen ocupado en las mañanas en favor a mi cordura.

No sé cuánto tiempo perdí pensando en una solución, pero el vibrador de mi celular irrumpe en mi intento por descansar, después de todo esto creo que memoricé ese número como un código maldito, y para el colmo de mi intriga es un video, al parecer quiero seguir probando dichos populares y cerciorarme sobre si la curiosidad logra matar al gato y si, si lo mata.

No recuerdo la última vez que algo proveniente de mi teléfono me sorprendiera tanto, este video es un buen candidato para publicarlo en una página porno, para simplificar las cosas se podía ver a Tenten siendo penetrada por dos hombres al mismo tiempo.

El teléfono cayo de mis manos en efecto de mi abrumador estado, solo seguía escuchando los gemidos de los hombres que tenían a Tenten apresada entre ellos en conjunto con los gemidos de ella que para nada me recordaban a la noche que pase con ella, eran mas como alaridos de dolor.