Tengo en mis manos el plan que me costó todo mi mañana y concentración que debería haber ocupado en mi clase matutina; ilustrado en una blanquecina hoja de papel, he ideado lo que denomine cómo: "La cita perfecta para ganarme el corazón de Tenten"

No quise malgastar mas neuronas de las que use elaborando mi meticuloso plan en pensar en el nombre del mismo, da igual, solo tengo que guardar la compostura para seguirlo al pie de la letra y no caer en las garras del fracaso.

De hecho, simula ser muy sencillo:

Paso 1: Secuestrarla.

Me hubiera gustado usar otra palabra, pero, a sabiendas de que no vendrá conmigo gustosamente y que muy probablemente tenga que recurrir a violentar un poco las cosas para conseguir su cooperación, ese es el término educado para referirme a mi primera labor.

Llegue a mi destino, la puerta principal de la excéntrica facultad de artes visuales en donde tengo la absoluta seguridad de que ella en cualquier momento pasara por estas puertas.

En estos últimos días, me he dado a la tarea de aprenderme de memoria las horas que ocupa visitando estas instalaciones, si mis cálculos no me fallan, que de hecho nunca lo hicieron, cada mañana, ella viene a cumplir sus actividades académicas hasta que el día llega a su medianía y el resto de su jornada, pues, sigue siendo un misterio para mí.

Y ahora que me pongo a indagar, en todo el tiempo que pase siguien… digo, investigándola, jamás me tope con el imbécil de su novio, ya que, según la información que tenía Kabuto, Gaara también estudiaba en estos ambientes, estando cursando el ultimo año de su carrera es muy improbable que la haya abandonado, me temo que tendré que empezar a dudar de cuan fidedigna era la información de Kabuto, eso o, Gaara solo es un producto de mi imaginación, que en mi obstinación a compartir mis horas con alguien como Tenten, me orilló a obtenerla de todos modos, trataré de conformarme con la segunda expectativa.

Al parecer mi presencia no es motivo para llamar la atención de Tenten, que pasa parsimoniosamente frente a mí, inmersa en sus pensamientos que deben ser mucho mas interesante que prestar atención en su entorno.

Su omisión no me impedirá llegar a ella, acelerando un poco el paso llego a igualar su posición, mataría por saber que es lo que perturba su mente; que es tan sustancial al grado de impedirle tomar conciencia de que un ente esta justo al lado suyo.

—Tenten —Quedara grabado en mi memoria el sobresalto que le causó el sonido de su propio nombre al aterrizar en su correspondiente planeta y recuperar la percepción de la realidad, pero su espanto pasó a decepción al reconocer al causante de interrumpir sus más profundas cavilaciones.

—Ahora no Neji.

Por el tono desanimado en que me lo dijo, pensé que se encontraría cansada por la consumación de sus labores, pero me desconcierta el movimiento incesante de su cabeza, de lado a lado, como si buscara algo, me da la impresión que examina las transitadas calles; con un sonoro suspiro, me doy cuenta que lo que quiere localizar es un escondite.

—Tenten, deja de pensar en eso cada vez que me ves— me irrita pensar que esta mujer sigue empecinada con la idea de que solo la busco con intenciones sexuales y la forma en como la miro debe demostrárselo.

—¿Qué es lo que quieres Neji?

Ignorare el tono despectivo y desganado de su interrogación siendo directo con mi petición.

—Quiero hacerte una invitación a almorzar— Esta mujer es mi karma, pues, así como yo dejo a las personas con la palabra en la boca, ella me dejo sin importarle si tenia otras opciones que darle.

—No tengo hambre, gracias.

Benditas sean las señales que nos manifiestan nuestros cuerpos, pues el borborigmo que producía el estrujamiento entre su estómago y el intestino, me confirmaba la ausencia de alimentación y la falsedad de sus palabras, ella voltea hacia a mí, consciente del alcance auditivo que tuvo su evidente apetito.

Levantando una ceja la acorralo exigiendo otra escusa más verídica de su parte, pero solo obtengo una mirada de vergüenza y rencor como si me culpara de su actual estado.

—¡Ay vamos Tenten! solo te estoy pidiendo que me acompañes a almorzar— acercándome peligrosamente a su odio, tengo la intención de que solo ella sea receptora de mis siguientes palabras —No te estoy pidiendo que te acuestes con otro hombre, así que cambia esa cara.

Rompe nuestra cercanía titubeando un par de pasos hacia atrás, con una resaltada expresión de querer asesinarme por mi comentario.

—Ya Tenten no seas tan arisca, te prometo que la comida sabe mejor cuando es gratis— Tomándola de la mano, pongo en marcha la ejecución del primer paso de mi plan, midiendo la fuerza que ejerce mi agarre previniendo la posibilidad de lastimarla, voy halándola en mí misma dirección, siento la resistencia que está poniendo al tratar de frenar su caminar e intentar zafarse de mi agarre como si le quemara mi tacto, era obvio que estaba luchando por obtener su libertad de regreso.

—Está bien iré contigo, pero suéltame.

Creo que entendí el mensaje; no le importa a donde la lleve siempre y cuando no tengamos ningún contacto que indique una relación intima entre nosotros, tal vez queriendo evitar malentendidos que le serán complicados explicar a su novio en un futuro, olvidé ese insignificante detalle, acatando su pedido suelto su mano, se nota la diferencia de reacciones, ella inmediatamente cubre su mano con la otra buscando protección de un posible reintento, pero a mi me agobia la repentina frescura que me dejó la ausencia de su tacto; en fin, me ataré a la idea de que el fin justifica los medios, accedió a acompañarme, es el logro que desbloquea la siguiente misión de mi plan:

Paso 2: Almorzar juntos

Nunca me ha gustado entablar conversaciones con mis acompañantes, aunque generalmente son ellos los que inician el dialogo usualmente con una pregunta o con algún comentario innecesario sobre el estado del clima como si no fuera capaz de percibirlo por mi cuenta ya que resulta incómodo el conservar un completo silencio con el eco de los alrededores como único resonante amenizador de nuestro transitar, pero curiosamente, con Tenten es distinto, tal vez por el hecho de que no tendríamos una platica amena, sino mas bien, seria ella lanzándome amenazas sin contemplación alguna mientras yo sonrío sin importarme el significado de sus palabras.

Ella no hace amago de querer indagar en algo sobre mí y yo solo quiero inmortalizar este momento de paz junto a ella.

Al llegar al lugar previsto, tenía en frente las puertas abiertas de mi restaurante favorito, me detengo informándole la llegada a nuestro destino, extiendo mi brazo en dirección a la entrada del local cediéndole el paso cual caballero con el arraigado lema de "las damas primero", mansamente obedece mis mudas órdenes y con una vista curiosa recorre todo el local hasta que divisó una mesa vacía, me adelanto unos pasos a los suyos con la intención de retirarle la silla y posteriormente acercarla a la mesa yo tomo mi respectivo lugar justo frente a ella.

—Este lugar tiene la mejor carne asada que haya probado, pero eres libre de pedir lo que tu estómago desee— aun con mi intento de animarla un poco, no pierde esa expresión de fastidio que gobierna su rostro.

El empleado del local se acerca a tomar nuestras ordenes, anotando nuestros pedidos se retira con una corta reverencia solicitando nuestra paciencia para elaborar nuestros platillos; transcurridos unos pocos minutos sumidos en el mismo silencio que nos acompañó durante nuestro recorrido, tenemos en frente nuestros humeantes alimentos, Tenten se dispone a empezar a degustar, ni siquiera intenta ocultar su desespero para que la tortura de tenerme cerca acabe.

—Vamos Tenten cambia esa cara, parece que te hubiera obligado a venir aquí— Me esperaba esa mirada asesina como respuesta.

—Eso fue exactamente lo que hiciste.

—Bien no quiero discutir contigo, mejor respóndeme algo, tienes algo que hacer en la tarde— me mantuve quieto e impasible a esperas de su contestación.

—Sabes Neji…

—Solo respóndeme— con una resonante exhalación anunciante de su rendición empieza a indagar en su agenda mental dirigiendo sus pupilas hacia arriba, como si quisiera encontrar algo escrito en su frente, cuando termino su escrutinio mental me respondió con un tono demasiado dubitativo para aparentar seguridad.

—Pues… no.

—¡Bien! No se diga más— Dejo en el centro de la mesa la sumatoria total de nuestro consumo y la respectiva propina para nuestro amable mesero, me levanto presurosamente de mi lugar y olvidando mi faceta de caballero, me adueño nuevamente de la mano de Tenten obligándola a un violento levantar y un presuroso andar, se que si me detengo a escuchar sus quejas, no solo volveré a sentir ese frio de abandonar su mano, sino que, el resto de mi plan se irá a la basura, pues ella seguramente se alejará de mi maldiciendo mi existencia, no llegue tan lejos para detenerme a medio camino.

Sumando unas cuantas maromas a nuestro trayecto logro acarrear a mi forzada acompañante a subir a un tren segundos antes de que las puertas se cierren.

Paso 3: viajar en tren

Nos encontramos en iguales condiciones, faltos de oxigeno tratando de recuperarlo tomando grandes bocanadas de aire victimas de nuestro apresurado peregrinaje.

Ante los ojos curiosos de los demás pasajeros somos protagonistas natos de una escena romántica que narraba la perseverancia de una joven pareja por resistirse a ser abandonados por el migrante transporte.

—Vez cariño, te dije que lo lograríamos— Dos amenazas de muerte con la mirada en un día Neji, creo que empezaré a coleccionarlas debido a la frecuencia con la que me las regala —anda vamos, allá hay unos asientos libres— nunca rompimos la unión de nuestras manos como si se tratara de un grillete que nos condena a estar juntos, suavizando un poco mi agarre la dirijo en dirección al sitio escogido para nuestro descanso, dejo que ella se deslice primero para poder protegerla de cualquier malintencionado que pueda pasear por los pasillos.

No se si tomar esto como un logro, pues si antes sentía esa vibra asesina emanar de su cuerpo, ahora no siento nada, ni siquiera me mira o intenta demandar repuesta ante mis actos, no puedo evitar sentir un poco de remordimiento, esta vez creo que me excedí, ¿ofrecer disculpas será suficiente para aplacar un poco mis acciones?

—Tenten…

—Cállate, solo haz lo que tengas que hacer y déjame en paz.

Puedo captar el grácil sentimiento de derrota que surgió en mi al oír su voz. No había enojo ni rabia ni furia, sólo cansancio.

Tal vez estoy siendo egoísta, tal vez sea yo el que este equivocado y ella es feliz viviendo así cumpliendo las psicóticas fantasías de su novio, bien dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver.

Ahora solo me pregunto, ¿cuál de los dos estará más ciego?

Siento un repentino peso adicional sobre mi hombro que me saca de mis trascendentales cavilaciones y como si me encantara en un hermoso hechizo, desisto de todas mis ideas de rendición.

Ver el sereno rostro somnoliento de Tenten reposar sobre mi hombro, me dan mil y una razones para no desistir de mi misión.

Seguramente soy el culpable de su cansino estado, la noche anterior no fue diferente a las demás, pues manteníamos activa la llama de nuestra pasión avivándola peligrosamente con la concupiscencia que desataba nuestros cuerpos por el ígneo episodio que protagonizamos.

Valientemente confieso ser el ladrón de sus noches y estoy dispuesto a recibir cualquier tortuosa penitencia con tal de seguir hurtando un poco del tiempo que le sede a Morfeo en sus brazos.

Soy consciente de que no volveré a tener una oportunidad como esta, Tenten se ve hermosa cuando no intenta matarme con la mirada, me encargaré de tomar una fotografía de sus facciones adormiladas y guardarla en lo más recóndito de mi corazón.

Cuidadosamente deslizo mi brazo tras su espalda de manera que la atraía hacia mi pecho, encerrándola en un protector abrazo.

Esto es lo que siempre he deseado desde la primera vez que empecé a visitarla por las noches, pero ella nunca me daba la oportunidad, desterrándome de su cama bien acabada nuestras sesiones eróticas recurrentes, nunca tuve la oportunidad de tenerla así, tan frágil e indefensa entre mis brazos.

Con el delicado roce de mi índice removiendo su flequillo me doy el lujo de depositar un casto beso sobre su frente, disfrutando del milagro que se me es concedido a tan humilde mortal.

Deseo que este viaje sea eterno, que los cielos escuchen mis plegarias y las vías de este tren se hagan infinitas, pero el altavoz confirma mi desgracia, el tren esta por llegar a su última estación en donde debe ser desalojado en su totalidad, incluyéndonos, no tendrán misericordia de dos jóvenes enemigos del tiempo en donde la vida se divierte jugando con nuestra resistencia hasta orillarnos a terminar como Romeo y Julieta victimas del desespero por consumar nuestro amor aun que sea en el infierno.

Con todo el dolor de mi corazón debo despertar a Tenten, ella mantiene ese sosiego y un acompasado respirar, con unos delicados movimientos sobre su hombro busco ponerle fin a tan encantadora escena, pues este pequeño portento me dio el estimulo necesario para seguir batallando por ella.

—Tenten, despierta pronto llegaremos a la estación.

Es como ver aun ángel aletargado luchando por volver a la consciencia con un constante parpadear, finalmente se reincorpora ignorante del obsequio que me dio sin siquiera pedirlo.

—¿Dónde estamos?

Hablaba con vestigios de lo que fue su pequeña siesta manteniendo un tono adormilado en sus palabras.

—En Yokohama*

—¿Yokohama?

—Si, específicamente en Minato Mirai

Mantenía la vista fija en el paisaje en movimiento que le brindaba la ventana, hasta que volteó a prestarme atención por mi pregunta.

—No dormiste bien ¿cierto?

—Lo necesario

Con una tenue sonrisa me aventuro a tomar su barbilla anexando nuestras miradas y hablándole con una tersa y sensual modulación.

—No te preocupes, no iré a verte esta noche preciosa, así que procura descansar lo suficiente, ¿de acuerdo? — No dijo nada, preservaba sus facciones inexpresivas a pesar de mi indecente comentario, que sólo ella y yo comprendíamos, su mirada descendió y pude atisbar un imperceptible deje de aflicción, volvió a localizar mis ojos cuando hablé nuevamente —Peero… mañana será diferente ¿trato hecho?

Una vez finalizada mi acotación, se rehusó a seguir deleitándome con el chocolate de sus ojos, volviendo a su labor de contemplar lo que pasaba por las ventanas.

—Haz lo que quieras.

Un huraño precepto como respuesta, creo que empiezo a respirar normalmente otra vez, no es definitivamente lo que quisiera, pero por lo menos ya siento un aborrecimiento hacia mí, que en nuestra insólita relación es costumbre.

Luego de desalojar el tren nos dirigimos al lugar catalogado como el último paso de mi plan:

Paso 4: disfrutar del atardecer en el mar

Caminaba al lado de Tenten y mientras nos acercábamos a la costa, sentía el húmedo viento colisionando con mi rostro, mi cabello estaba sometido ante la dirección en la que lo guiaba el helado viento, rápidamente mi cuerpo demando volver al cálido ambiente que nos ofrecía el tren.

Voltee a ver a Tenten y no se encontraba diferente de mi situación, el viento se divertía bailando con su cabello y se abrazaba a si misma para resguardar el poco calor que conservaba, cubriendo parte de su rostro con la bufanda que acertó en combinar con su indumentaria para evitar el frio que nos brindaba la actual estación invernal.

Me detuve a pocos metros de que nuestros pies pudieran entrar en contacto con las salinas aguas, tuve que ser el causante de romper tan impávido silencio.

—¡Ah! Que frio— lamenté generando una fricción en cada brazo con el contrario.

—Tu fuiste el que quiso venir aquí.

—Si, pero no imaginé que iba a descender tanto la temperatura, además, en estas circunstancias seria mas factible generar un poco de calor con un abrazo ¿no crees?

—Si esa era tu principal intención, olvídalo, prefiero congelarme.

—No me esperaba menos de ti Tenten, pero te equivocas, solo quise traerte a que disfrutaras de la vista del mar, eso es todo.

Sin responder, Tenten seguía con la mirada sujeta al suave movimiento de las olas del mar, remede la dirección de su mirar; si, tal vez las bajas temperaturas no jugaban a mi favor, pero el hecho de estar cerca de ella en un lugar que no sea la habitación de su departamento ya era una ganancia que sumar, esta vez ella fue la encargada de interrumpir el sonido marítimo que nos rodeaba con el dulce tono de su voz.

—Sabes, es la primera vez que vengo al mar.

Como si hubiera sido atravesado por una bala en el pecho, abrí mis ojos en un sobresalto de impacto que había causado sus palabras, sin perder mi asombrado semblante vire mi cabeza para asegurarme del correcto sentido de su comentario.

El sentirse observada de ese modo la incomodó, se defendía con una mueca de desagrado en mi contra, como si hubiera lanzado un fútil comentario del estado del clima y era exagerada mi reacción ante esto.

—Anda, búrlate de mí si quieres, es lo único que te falta.

De repente todo mi aturdimiento se desvaneció, suplantándolo con una feliz risotada apacible, y le cedi mi papel de embobamiento ajena a la razón de mi regocijo, pedía a gritos una explicación ante mi cambiante comportamiento.

—No pienso hacerlo, al contrario, estoy feliz.

—¿Por qué estas feliz?

—Porque a pesar de todo; pude regalarte una primera vez Tenten

Este día no podía ponerse mejor, ante mi infantil comentario, ella no pudo resistirse más.

—Idiota.

El tiempo se detuvo a mi alrededor, yo solo podía mantenerme idiotizado ante el encanto de la sonrisa de Tenten, una delicada risa acompañaba su alegría.

Estoy seguro que, si las olas del mar me alcanzaran, gustosamente me enterraría en su abrazadora infinidad, ya no temo morir, pues lo haría feliz de haber contemplado tan radiante panorama.

—Y tú, acabas de regalarme tu primera sonrisa, valió la pena todo lo que hice.

—Lo que hiciste se llama secuestro Neji.

—Tu novio sufre de triolismo* y no escucho que te quejes.

—Eso es diferente.

—¿Por qué es diferente? — Empiezo a perder los estribos por la mera mención de ese imbécil; el ambiente se volvió tenso repentinamente.

—Porque a él lo amo.

Estocada directa y certera al corazón, siento como soy arrastrado devuelta a la realidad, todo lo que había pasado sólo era un espejismo inventado en mi cabeza, que duro me resulto sentirme en el cielo para luego estamparme en el concreto de la verdad, estaba olvidando las condiciones de nuestro pacto; yo tengo el cuerpo de Tenten, pero Gaara es el dueño de su corazón.

Me queda claro que cumplir con cada paso de mi plan no me asegura la victoria al final.

Todo lo que había logrado hasta ahora se escurría como agua entre mis manos, sin poder evitar perder todo y quedar completamente vacío, tal como en un principio.

Volteo con la intención de huir de su mirada, no quiero que note la humedad que se esta formando en mis ojos, tengo la intención de salir corriendo y olvidarme de todo esto para siempre, pero no puedo permitirme que regrese sola a casa desde esta lejanía.

No puedo quedarme con estas palabras atoradas en mi cabeza, tragando el nudo de lágrimas que se formaba en mi garganta usé el suficiente valor para dirigirme hacia ella.

—Te diré algo Tenten y no es necesario que me respondas.

Volteo en su dirección para asegurarme de que mis palabras no sean acarreadas por el viento.

—¿Eres amada o sólo estas amando?

No puedo seguir viéndola y no me permití admirar su reacción, dándole la espalda empiezo a dirigirme al lado contrario del panorama marítimo que fue testigo del violento trato que sufrió mi corazón.

—Vamos, te llevaré a tu casa.

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Sentada en medio de su cama, mantenía la mente perdida, sin tomar atención a lo que pasaba en su entorno, ni siquiera le parecía interesante los movimientos de Gaara trasladándose por todo el cuarto preparándose para salir.

—Bien gatita, ya debo irme o Neji estará de mal humor si me encuentra aquí

—Neji no vendrá

Lo descoloco su comentario y mas el tono sombrío con el que le habló.

—Que extraño.

A tenten no le importo que Gaara acortara la distancia entre ellos, sentándose en la cama para hablarle muy cerca de su rostro.

—¿Quieres que te consiga otro juguete para esta noche gatita?

Ella solo negó con la cabeza, Gaara se levantó de la cama no queriendo insistir en el tema.

—Volveré más tarde.

Ese comentario si logro captar la atención de Tenten y levantando un poco la voz quería asegurarse que el la escuchara antes de que desapareciese por la puerta.

—Neji no vendrá, no es necesario que te vayas, ¿por qué no te quedas conmigo?

Ante el tono esperanzado de Tente, se detuvo, pero no fue motivo para cerrar la puerta y quedarse en la habitación.

—Tal vez a ti te plantaron, pero yo tengo otros planes gatita.

El retumbar de la puerta cerrándose fue lo único que le dejó, resignada terminó por acostarse en la cama, abrazando sus rodillas en busca de simular una compañía en su soledad, mientras las palabras de Neji paseaban una y otra vez por su cabeza: "Eres amada o sólo estas amando".

Cerrando los ojos queriendo negarse a la idea de darle la razón a Neji, prefirió caer en un estado dormitado para no encontrar coherencia en esas palabras.

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Hola '-'/

Vaya que me costó terminar este capítulo -_-°

Este es el capítulo más largo hasta ahora, no lo dividí para que el plan de Neji quede en un solo capítulo c=

F por Neji xD se que lo estoy haciendo sufrir, pero ya habrá otras historias en donde no le será tan difícil conseguir el amor de Tenten \°w°/

Para despejar algunas dudas que se les pudiera haber surgido en medio de la lectura pues:

Yokohama: Es una ciudad japonesa famosa por sus atractivos turísticos, aquí se puede encontrar el distrito financiero Minato Mirai siendo una de las pocas zonas costeras de Tokio-Yokohama donde se puede acceder directamente al mar.

Triolismo: Según la fuente de sukulencia Kama Sutra-sama; es el interés erótico de presenciar a su pareja en un acto sexual con una tercera persona.

Bien, cualquier duda consulta o sugerencia, siéntase libres de hacerla en un review o mensaje privado (:

Nos leemos pronto bebes *3*