ADVERTENCIA: LEMON (duro contra el muro y suavecito contra el piso ;p)

La lluvia de pensamientos que atormentaban mi cabeza no me estaba ayudando a tomar una decisión.

Recostado en mi cama con los brazos usados como apoyo, trataba de convencerme de que quedarme dormido seria mi mejor opción.

¿Por qué debería ir?

Ya me dejó bastante claro que cualquier intento de acercarme a ella serán truncados tiránicamente por su hosquedad.

Un día la acuse a ella de ser masoquista y me estaría convirtiendo en lo mismo de seguir torturándome con esta rutina.

Aferrarme a una mujer que nunca me verá más allá de su juguete sexual es alargar un final deducido desde el principio, pero que me rehusaba a aceptar sin presentar ofensiva alguna.

¿Que podría pasar si no voy? ¿me estará esperando?

No creo que se quede con las ganas, pues de no complacerla yo, correrá a refugiarse en los brazos de su amado para que él pueda brindarle tan alborozo deleite.

Tan al contrario de mí, que tendría que recurrir a la autocomplacencia o en su defecto, visitar tan famosos lenocinios nocturnos a los que tantas veces me negué a ir.

Si claro, como si una prostituta podría llenar el vacío que estoy sintiendo sin las caricias de Tenten.

Con un último grito exasperado, doy fin a mi encrucijada y enterrando mi sentido común me dirijo a encontrarme con mi verdugo.

El único motivo que me lleva a poner un pie frente al otro es mi mera calentura, como hombre estoy obligado a aplacar mi apetito carnal y si tengo a Tenten a mi disposición no tengo de que quejarme.

Dos podemos jugar este juego de solo buscar placer carnal el uno del otro.

Al llegar a la habitación, me doy cuenta de las diferencias que se pueden encontrar en las semejanzas.

Como un deja vu, se recrea la primera vez que la visite con el pacto ya acordado.

Tenten sentada en medio de la amplia cama con el mismo disfraz que le brindaba una apariencia felina, todo era igual, exceptuando claro, la expresión anhelante con la que me recibe.

No le doy importancia y de seguro no pasa desapercibida mi renuente semblante ante ella, mientras me acerco a la cama voy desvistiéndome omitiendo así la tarea que le era delegada a ella hacer.

—¿No preferirías que eso lo haga yo?

No me molesto en responder a su demanda, solo termino por acortar nuestra distancia, ella me espera con el rostro levantado dándome pase libre a sus labios, pero esa ya no es mi prioridad, directamente voy a atacar su pecho, sin intenciones de ser cuidadoso y aprovechándome da la finura del encaje de su lencería éste solo sede ante la fuerza de mis manos, rasgando hasta lograr fraccionar las piezas dejándolas inservibles en el suelo.

Distingo un murmullo de protesta por mi acción, sin importarme sus lamentos me apodero de sus pezones con mi boca como herramienta; me anticipe a sus movimientos y antes de que siquiera intente tocarme aprisioné sus manos juntándolas por las muñecas sujetándolas con fuerza con una de mis manos mientras uso mi mano libre para masturbarme con el afán de ambientar a mi cuerpo e incentivarlo a que empiece a reaccionar para acabar con esto lo antes posible.

Sabía que no lo estaba haciendo bien pues su enmudecida boca me lo hacía saber, generalmente ponía más vehemencia en buscar satisfacernos a ambos y ella también cooperaba en esa tarea, pero hoy lo estoy haciendo diferente, solo vine aquí con la firme decisión de mitigar mis ansias de poseerla.

Me frustraba tener que hacer las cosas así y descargué mi ira en el agarre de las muñecas de Tenten incrementando poco a poco la fuerza ejercida para inmovilizarla logrando obtener un sonido de su garganta, pero no era el sonido que yo quería, eran gorjeos de dolor.

—Me estas lastimando.

No le tomo importancia a su lamento. Mi miembro no esta tan erecto como de costumbre, ya que no tengo el recurso de sus clamorosos gemidos a mi disposición, pero es lo suficientemente duro para lograr penetrarla y después de producir un constante frotamiento acabaré esto para poder largarme de aquí. No me molesto en verificar si ella logró lubricarse con tan mísero manoseo; al tomarme el miembro con mi mano con la intención de introducirlo en su entrada, con un torpe movimiento ayudándose de sus piernas Tenten consigue voltearnos y hacerme caer de espaldas sobre la cama, ella a horcajadas sobre mi cintura ejerciendo fuerza sobre mis hombros con sus delgados brazos me aniquilaba con su mirada.

—¿Qué demonios te pasa?

—No sé a qué te refieres— De hecho, si lo sabía y esperaba causar molestia en ella por mi repugnante semblante.

—¿Ah no? Dime algo ¿Enserio quieres hacer esto?

—Si— Respondí, bastante desganado para manifestar afirmación.

—Entonces díselo a tu cara, no puedo continuar si tienes esa expresión.

Bendito sea el Karma que hoy me da la justicia que merezco.

Le sonrío con sarcasmo y poniéndome una almohada en la cara busco imitar las acciones que nos llevaron a nuestra primera discusión.

No sé porque, pero me siento un poco más liviano después de esta revancha ante sus acciones.

Quitándome la almohada del rostro termina aventándola con toda la rabia que guardaba hacia una esquina de la habitación desquitándose con tan inocente objeto, de repente solo siento como termina de recostar todo su peso sobre mi pecho, rendida alcanza mi oreja con sus labios y solo escucho débiles susurros que me estremecen la piel por la tibieza de su aliento.

—Escúchame, quisiera hacer las paces contigo, pero no puedo hablar aquí, por favor coopera un poco.

—¡Por favor Tenten!, deja de pensar que me voy a tragar tu actuación, no te interesa nada que provenga de mí, ya me lo dejaste bastante claro.

Empezó a restregar su cadera sobre mi entrepierna, generando un roce de nuestros sexos magnifico, como si implorara por tener contacto con mi hombría, repartiendo húmedos besos sobre mi pecho, hablaba con dificultad entre gemidos que le causaba el simulacro de penetración que estaba logrando estimulando mi glande con sus labios vaginales.

—N..no podemos hablar a..aquí, el o..oso… nos observa p..por el oso

Era tanto su esfuerzo por hablar como el mío por escucharla, era tortuoso el movimiento oscilatorio que producía, como si quisiera pulir mi hombría con los jugos que desprendía por su estado de impaciencia por tenerme dentro.

Detuvo su hazaña solo para buscar mis labios y darnos el tan ansiado primer beso de la noche.

Antes de que si quiera pueda corroborar la veracidad de sus palabras en busca de aquel afelpado objeto, detuvo mis acciones inmovilizando mi rostro con su mano,

—No lo mires o se dará cuenta.

Yo solo podía mantenerme en mi sosegado silencio ante sus declaraciones.

—Prometo que hablaré contigo, pero ahora solo…

Juntó nuestras frentes dejando sin escape a mis ojos sin tener otra opción que pertenecer a su mirada y murmurando sobre mis labios dijo con tono de picardía en su voz:

—Llévame al cielo Neji.

Tomaré eso como una orden, la besé vehementemente y rodando sobre ella logré quedar arriba nuevamente, me separé para poder voltearla y dejarla boca abajo y con una sola estocada la llené por completo.

Pude volver a llenar mis oídos con el eco de sus gemidos resonantes por toda la habitación, comencé a mover mis caderas de manera pausada y sin prisa sintiendo su humedad y estrechez en cada movimiento.

Ella ladeo un poco su cabeza, con su mirada lasciva me indicaba que no le era suficiente el ritmo que llevaba, gruñí tomándola de la cintura y jalándola hacia mí con fuerza, obligándola a apoyarse en sus rodillas y codos. Un gemido ronco salió de su garganta cuando empecé a mover mis caderas con rapidez.

La embestí duro y rápido, dejándome llevar por la excitación provocada por su mirada. Apretaba sus redondas nalgas y el sonido de mi piel estrellarse contra a la suya una y otra vez se mezclaba con sus gemidos, sacándolo casi por completo e ingresando de nuevo hasta lo más profundo de sus entrañas, arrancando de ella un fuerte gemido que me nublo por completo el juicio.

Sentí las paredes de su vagina contraerse y sus piernas flaquear, enterré mis dedos en su pequeña cintura y la sostuve para que no se desplomase, me incline un poco para dejar un camino de besos a lo largo de su espina dorsal.

Aumenté un poco más el ritmo cuando sentí un familiar cosquilleo recorrerme entero para finalmente concentrarse en mi miembro, hacia un esfuerzo sobrehumano para no acabar aún, pero me era imposible contenerme con tan afrodisiaco panorama.

Con una última embestida me dejé ir en su interior, ambos quedamos envueltos en una descarga eléctrica de placer que nos dejó aturdidos y agotados.

Definitivamente los orgasmos de Tenten eran estéticos, todo ese conjunto de mirada apasionada, su gemido de culminación más prolongado que los demás, el tono carmesí que coloreaba sus mejillas, su curvilínea figura envuelta en aperlado sudor, la hacían parecer una autentica obra de arte y soberbiamente me declaro el autor de tan apolínea escultura.

Termine tumbando mi espalda sobre el colchón tratando de normalizar mi respiración calmando el constante subir y bajar de mi pecho, escucho un tenue hilillo de voz proveniente de una fatigada Tenten.

—Te buscaré mañana, lo prometo.

Una sutil sonrisa oculta entre sus castaños cabellos que se adherían a su rostro por el sudor me era otorgada ilícitamente.

Me levante sin darle respuesta alguna, vistiéndome nuevamente evitando en lo posible voltear para no encontrarme con la exquisita visión de Tenten desnuda boca abajo aun débil por nuestra ferviente aventura.

Antes de salir por la puerta, diviso de reojo el estante situado frente a la cama al fondo de la habitación para confirmar las palabras de Tenten, un simpático oso de felpa que pasó desapercibido todo este tiempo ente mis ojos.

Todo tiene sentido ahora, si lo que dijo Tenten es cierto, ese peluche no es solo un simple adorno, debía traer oculta una cámara por donde Gaara tiene libre albedrio para observar todo lo que hace su novia, o más bien, lo que le hacen a su novia.

Eres un enfermo Gaara Sabaku no.

Al día siguiente, terminadas mis labores académicas, una gran tensión alojada en mi nuca me hace sentir que tengo la cabeza hecha de plomo teniendo una recalcitrante incomodidad en mis vértebras cervicales, lo único que necesito ahora es un largo descanso.

Pero mi cansino estado no contaba con cierta castaña parada en la puerta principal por donde tendría que encaminar mis pasos para dirigirme a mi tan ansiado reposo.

Mierda, con lo ajetreado de mi día había olvidado mi acordado encuentro con Tenten, pero nunca le confirme que quería reunirme con ella, podría fácilmente evitarla tomando la ruta larga hacia mi departamento saliendo por la puerta trasera de la institución.

Es muy tarde para huir; cuando me adentro en su plano visual, rápidamente me reconoce y sonríe hasta con los ojos por haber encontrado al sujeto que rastreaba.

Qué más da, no estoy de humor para lidiar con las conjeturas de Tenten y como si fuera una completa extraña sigo mi camino derecho sin ni siquiera concederle una mirada de consuelo.

—¡Neji!

Escucho el berrinche que está haciendo ante mi antipática reacción.

—¿Podrías escucharme por favor?

Un tono suplicante pero irritado; si piensa convencerme así es un muy mal intento.

—Pierdes tu tiempo, no me interesa nada de lo que tengas que decir.

Al ver que sus esfuerzos por detenerme eran nulos, se puso delante de mí, obstruyéndome el paso con su fina silueta como muralla.

—Por qué eres tan terco, ni siquiera te estoy pidiendo que hables conmigo, solo quiero que me escuches.

—¿Sabes cuantas veces he querido que hables conmigo? Y nunca quisiste hacerlo ¿Por qué debería importarme lo que tengas que decirme ahora?

Quedó enmudecida ante mi aseveración sin ningún argumento en su defensa.

La diferencia de altura no era muy remarcada, sabía que podía quitarla del medio con la facilidad con la que quitaría la rama de un árbol de enfrente, pero se me ocurre una mejor idea para deshacerme de ella de una vez.

—Vete a casa Tenten, sabes que iré a verte por la noche, pero si estás tan urgida, podemos hacerlo en el almacén de la vez anterior y me ahorras el viaje hasta tu departamento.

No voy a negarlo, me merecía esa cachetada, con esa pequeña mano logró dejar mi rostro de lado con un ardor latente en mi mejilla, estaba siendo un completo patán con ella y no me di cuenta hasta que vi su cabizbajo y sombrío semblante.

—Basta, por favor, es muy importe para mí que escuches lo que tengo que decirte.

Con esa irascible petición logró obtener mi atención.

—Créeme que es muy difícil para mí estar parada frente a ti después de todo lo que pasó, no voy a decir que lo siento porque estaría mintiéndote, no me arrepiento de nada de lo que te dije.

Parecía querer tomar valor en cada suspiro que soltaba.

—Vine aquí con la firme decisión de pedirte que… que acabemos con todo esto.

Sentí como si escupiera las palabras que le quemaba mantener en su garganta, pero aun así me dejo pasmado con lo que acababa de decir, abrí la boca queriendo dirigirme hacia ella, pero lo impidió colocando su índice sobre mis labios acallándolos fácilmente.

—No he terminado; Neji, ya no quiero que te sientas obligado a ir cada noche a encontrarte conmigo, quiero tener la fortaleza para decirte que ya no tienes que acostarte conmigo nunca más, que eres libre y… y no debes preocuparte por Gaara, yo..yo hablaré con él y le diré que te aburriste de mí o algo así.

Sentía que se debilitaba con cada palabra que me decía, finalmente agacho la cabeza, yo seguía sin entender y sin saber cómo actuar ante una situación así.

—Pero no puedo… no puedo Neji.

Ella buscó refugio posando su cabeza sobre mi pecho, ocultando su abatido rostro de mi compasiva mirada.

Me muero por abrazarla, y repetirle mil veces que todo va estar bien, pero tiene razón, yo también quiero acabar con esto, solo dejo que mantenga su cercanía hasta que se reponga y pueda continuar.

Repentinamente se alejó y cambio su expresión y tono de voz a uno más colérico.

—¡Tu maldita pregunta ha estado dando vueltas en mi cabeza todo este tiempo y quiero poder responderte!

—¿Y por qué no lo haces? No es tan difícil de responder— mi primera participación en este dilema y al parecer no es de su agrado mi comentario, con una tenue sonrisa vuelvo a cuestionarla— ¿y bien Tenten, que me dices? ¿Eres amada o sólo estas amando? ¿Eh?

—¡No lo sé!

Al parecer busca estallar su ira contra mí, como si yo fuera el culpable de su incertidumbre.

—Te juro que quisiera responderte con toda la seguridad y callar de una vez esa insolente boca tuya, pero no puedo.

Y nuevamente se da por vencida recayendo en mi pecho, como si buscara compasión ante su tormentoso sufrimiento. Con un abatido tono de voz y un constante golpeteo desganado en mi pecho con su puño, me hablaba acusadoramente.

—Todo esto es tu culpa, ahora solo quiero encontrar esa respuesta Neji, pero ni siquiera sé que preguntas debo hacer para encontrarla. Se que es egoísta de mi parte pedirte esto, pero… Quédate conmigo.

Levantó su cabeza para mirarme a los ojos desperada por darme las razones de su petición.

—Tengo el presentimiento de que, si estás conmigo, seré capaz de enfrentarme a la verdad, no te pido mucho, solo que te mantengas a mi lado hasta que sea capaz de saber las preguntas que debo hacerme para encontrar mi respuesta.

Su mirada suplicante estaba a escasos centímetros de mí, y yo sin inmutarme ante su implorante propuesta, le respondí secamente.

—Y qué pasaría si me niego.

Al parecer soltó el aliento que estaba conteniendo cerrando los ojos en resignación ante su fracaso, me hablo con un derrotado tono de voz.

—No puedo culparte, a decir verdad, yo en tu lugar haría lo mismo, sé que mi actitud contigo no fue la mejor, no te pido que me entiendas, pero, no sabía cómo reaccionar, es la primera vez que alguien quiere acercarse a mí a parte de Gaara y… olvídalo Neji, solo me queda agradecerte por el tiempo que invertiste en mí, adiós.

Sonrió con tristeza y volteó para dirigirse en dirección contraria a la mía. ¿Enserio piensa que con un agradecimiento y un simple adiós finiquita nuestra odisea?

—No te dije que no lo haría— Se detuvo al escuchar mi voz, volteando de perfil hacia mí.

—Lo sé, pero ya no quiero causarte molestias.

Continuo su lúgubre caminar y nuevamente se detuvo con la elevación de mi voz.

—Lo haré— Caminé hacia ella para retomar nuestra proximidad. Se sorprendió alzando la mirada incrédula por mi inverosímil respuesta y continué —Pero solo porque me intriga saber el desenlace de tu retorcida historia.

Esa sonrisa triste volvía a instalarse en su rostro por la emoción de lograr su cometido

—Gracias.

Con su gratitud expresada, doy por terminada nuestro encuentro. Cuando estaba a punto de abandonarla, volvió a dirigirse hacia mí con una tímida petición.

—¿Puedo pedirte algo más?

—Que

—Quiero que me enseñes a tratar contigo, siento que estoy despertando emociones que nunca había sentido y no sé cómo reaccionar, si te molesta algo de mí dímelo y prometo que intentaré cambiar.

Ahora el sorprendido era yo, tengo dudas de si estoy parado al frente de la misma Tenten que conocí desnuda y amordazada en ese armario, tengo que darle créditos a su esfuerzo por retribuir a su hosco temperamento con el que me trataba. Me alegra saber que sea ella la que quiera cambiar las cosas entre nosotros, no me queda más que contribuir a su cometido y empezar a labrar una tregua entre ambos.

—¿Qué te parece si olvidamos todo lo pasado y empezamos por darnos un nuevo comienzo?

Ladeó la cabeza en señal de incomprensión ante mi comentario. Extendiendo mi mano espero darle a entender lo que quiero.

—Neji Hyuga

Comprendió perfectamente mi deseo, su sonrisa ahora era diferente, radiante y alegre, correspondió a mi saludo estrechando mi mano con la suya.

—Tenten Amma, mucho gusto Neji.


Hola (°v°)

¿Hace calor aquí o solo es mi coshina mente imaginando a Neji desnudo? *¬*

Espero que hayan disfrutado de este Lemon porque será el último (Awww ioi)

Ahora se viene el drama señores, digno de telenovela venezolana ;D

Espero que sigan enganchados con mi rara historia que pronto estaré trayendo más capítulos, cuídense shikitos hermosos :*