Advertencias
Los personajes, salvo excepciones, no me pertenecen
La historia contiene escenas explicitas de sexo, violencia y lenguaje soez.
NO soy escritora, esto es por diversión, estoy abierta a cualquier duda o crítica fundamentada y respetuosa.
No todos sale de mi imaginación, con lo que es posible hallar diálogos, escenas, etc inspiradas o tomadas de la serie u otros lugares. Igualmente, el hilo argumental de la historia coincide con algunas cosas de la serie, pero otras son modificadas o inventadas.
Capítulo 12
Eric anduvo unos pasos hasta la puerta trasera del complejo, y golpeó fuertemente el metal, para después desaparecer volando mientras las mujeres observaban a unos metros de distancia tras un árbol.
Segundos después, un hombre fuertemente armado apareció abriendo la puerta, observando a ambos lados lo que había provocado el estruendo, cuando en milésimas de segundo Eric apareció sobre él, clavándole una estaca en el corazón, haciendo que se deshiciera en el momento. Las chicas salieron entonces de su escondite siguiendo a Eric hacia el interior del complejo.
El vikingo se adelantó para deshacerse de los guardias que pudiera encontrar, pero se llevó una gran sorpresa cuando al llegar a la gran recepción encontró varios charcos de sangre y tejido vampírico.
-Dios Santo... ¿Se nos ha adelantado? –Preguntó en un susurró Lil mientras continuaba contemplando la tétrica escena, pero no hizo falta respuesta cuando se escuchó un fuerte rugido que inundo el lugar.
El trío se miró con miedo, y rápidamente corrieron hacia el lugar de donde provenía el rugido; El último piso subterráneo.
Los pasillos hasta llegar a la última planta mostraban el mismo desorden y tonalidad rojo sangre por todas partes, fruto de la andanza de Bill hasta el santuario de la sangre de la Diosa.
-Está dentro de la sala, puedo sentir su alegría... Tiene la sangre.
Eric se asomó con las mujeres tras él siguiéndole, y contemplaron como Bill cogía de su suporte la sangre de Lilith, totalmente fascinado. El vikingo sin dudarlo se abalanzó sobre él para arrebatársela, pero Compton fue más raudo y lo agarró del cuello fuertemente mientras le mostraba sus colmillos en actitud amenazante.
Sookie y Lil reaccionaron rápidamente dirigiéndose hacia los dos hombres. La rubia lanzó uno de sus rayos de luz haciendo que Bill reculara y el recipiente cayera al suelo sobre la moqueta, evitando que se fracturase. Lil avanzó rápidamente para cogerlo, pero Bill se incorporó agarrándola del pelo fuertemente, tirando del hacia atrás, para acto seguido morder el cuello de la joven y succionar ferozmente.
Eric emitió un gruñido lleno de ira y atacó velozmente al vampiro, haciendo que soltara a la joven, quien se levantó con ayuda de Sookie.
Bill esta vez lanzó a Eric contra las mujeres haciendo que todos cayeran al suelo, aprovechando su minuto de soledad para beber toda la sangre del recipiente, comenzando a convulsionar segundos después, vomitando sangre.
-¡Bill! –Gritó Sookie con los ojos llenos de lágrimas al contemplar como el vampiro sufría y finalmente se convertía en un gran charco de sangre.
El grupo quedó estupefacto ante tal circunstancia, continuando mirando los restos de Bill. Lil abrazó a Sookie fuertemente sin decir nada, ignorando su dolor físico después de la agresión del vampiro. Eric compartió con ella una mirada fugaz y seria al sentir la tristeza de la rubia, pero pronto volvieron a mirar hacia el charco, al comenzar a escuchar unos extraños ruidos. Sookie se separó de Lil para contemplar también con extrañeza.
-¡Corred! –Ordenó con un grito Eric al contemplar como Bill se regeneraba desnudo y lleno de sangre con un feroz rugido, y comenzaba a perseguirlos.
Todos comenzaron a correr por los pasillos dirección al ascensor, cuando unos guardias comenzaron a disparar por uno de los flancos, haciendo que el grupo se dispersara separándose para no recibir los tiros. Bill continuó persiguiendo a Sookie y Eric mientras Lil se levantaba del suelo y trataba de huir de los vampiros que la disparaban, y comenzaron a seguirla corriendo.
La morena, sumamente nerviosa notaba como ya no podía más, con lo que el vampiro ni siquiera se esforzó en usar su super velocidad. Lil comenzó a llorar ante el miedo que le provocaba saber que estaba sola, y aquel tipo la alcanzaría en cuestión de segundos.
El vampiro llego a ella pronto, jalándola del pelo y derribándola con rudeza, mientras le gritaba que le dijera por qué estaba allí y con quién venía, mientras la apuntaba con su arma en la cabeza, pegando el cañón a su frente.
La chica no podía ni articular palabra debido al miedo, simplemente se escuchaban sus sollozos mientras mantenía las manos levemente alzadas y a la vista del vampiro.
Eric apareció tras el guardia aniquilándolo con maestría, bañando inevitablemente a Lil con la sangre del enemigo. Al comprobar el estado de shock de la mujer, se limitó a cargarla en brazos sin perder un segundo, y correr hacia el punto donde había dejado a Sookie.
Lil se calmó poco tiempo después, sintiéndose terriblemente avergonzada por lo sucedido, aún sabiendo que no tenía por qué sentir aquello tras haber sido encañonada con un arma, no obstante no tuvo valentía de hablar para que el vikingo la soltara.
Pronto llegaron junto a Sookie, quien se había encerrado en el ascensor blindado del complejo mientras Bill trataba de abrirlo con todas sus fuerzas. El vikingo sacó a la mujer del interior de la caja metaliza por el boquete del techo, emprendiendo de nuevo el camino hacia el exterior a toda prisa, esta vez sin Lil en los brazos.
Ante el Corvette negro había un guardia que Eric mató en milésimas de segundo, pero otro apareció tras el grupo dispuesto a disparar a quemarropa, cuando Lil se giró y ahogando un grito puso su mano frente a él instintivamente, haciendo que quedara paralizado.
Todos quedaron enormemente sorprendidos, incluida la mujer ante la repetición de aquella extraña repetición. Eric llamó a las chicas con urgencia para que se metieran en el coche y salir de allí rápidamente, visualizando a Bill salir del complejo, rugiendo.
-¿Qué le has hecho? –Preguntó rápidamente Eric mirando a Lil, cuando se alejaban y nadie les seguía.
-No... no lo sé. –Titubeó temerosa. –Sólo había ocurrido una vez anteriormente, con Salomé. Puse la mano delante de ella y pasó lo mismo.
-¿Qué eres?
-¡No lo sé! –Alzó la voz la morena atropellada por los acontecimientos mirando los ojos azules del vikingo, sintiendo que las lágrimas volvían a brotar de sus ojos. Pronto sintió la mano de Sookie sobre su hombro.
-Ya habrá tiempo para eso, Eric. –Dijo Sookie haciendo entender al hombre que Lil no se haya en condiciones de hablar sobre nada.
La morena escondió el rostro mirado por la ventanilla, dejando que sus lágrimas corrieran veloces y silenciosas durante gran parte del viaje.
Una vez en la casa, Lil marchó escaleras arriba, aún consternada sin entender qué sucedía con aquel extraño poder, y sin poder olvidar su terror cuando el vampiro estuvo a punto de matarla. Sookie sabía que necesitaba estar sola un tiempo, así que no la siguió quedándose con Eric en el salón de la casa.
-Debería dejar que la curara la mordedura, Bill se ha pasado y tardará en cerrarse sola.
-No creo que sea buena idea interrumpirla, necesita estar sola unos minutos. ¿Qué vamos a hacer ahora? –Preguntó temerosa Sookie, mirando al rubio.
-No lo sé. –Respondió totalmente perdido, manteniendo sus facciones rígidas en una mueca seria. –Voy a investigar la Biblia vampírica, tiene que haber algo sobre esto. Lo que está claro es que hay que detener a Billilith, o habrá una masacre.
Ambos se miraron de nuevo con aquellos semblantes consternados, para después volver la vista hacia las escaleras al sentir la voz de Lil en un susurro grave y taciturno. La morena apretaba una toalla contra su cuello.
-Necesito ayuda, no consigo detener la hemorragia. –Dijo mirando a Eric levemente, siendo respondida por el vikingo con un asentimiento de cabeza.
-Voy a preparar algo de comer, ¿vale? ¿Quieres algo especial? –Le preguntó Sookie mirándola atentamente, sintiendo que realmente se encontraba bastante mal anímica y físicamente.
-Lo que realmente necesito es un vodka.
-Por supuesto, te lo prepararé con unos huevos revueltos.
-Gracias. –Musitó la morena descendiendo las escaleras hasta llegar a uno de los sofás, y sentarse.
Eric la imitó y evaluó su herida sin tocarla mientras Lil continuaba mirando el suelo, ausente. El vikingo observó de soslayo su rostro triste, sorprendiéndose de verla tan vulnerable, algo que jamás hubiera pensado tras haberla visto en situaciones complicadas.
-¿Estás bien?
-No. –Respondió sin miramientos la joven sin mirarle a los ojos. –No entiendo nada sobre mí. ¿Cómo hago estas cosas tan raras y por qué? Y para colmo no puedo olvidarme de ese puto vampiro encañonándome. Gracias por salvarme.
-Te hice una promesa y soy un hombre de palabra, Lil. Nadie te tocara si tú no quieres. –Habló con solemnidad, mirándola a los ojos con tal intensidad que la mujer se estremeció, sintiendo un cosquilleo interior que no pudo clasificar bien. Justo en ese momento sintió algo hacia Eric, quien estaba pensando en algo parecido, aunque mucho más confuso.
El hombre fue a morderse la muñeca, aún mirando a la chica, cuando esta le detuvo sin pensar y lo besó con rapidez, sorprendiendo al vampiro, quien pronto la correspondió de buena gana agarrando su pelo con ansias, a la par que con cuidado.
Segundos después ambos se separaron lentamente. Lil se llevo las manos a la cara, sintiéndose idiota y enfadada consigo misma.
-No tenía que haber hecho eso. –Murmuró aún cubriéndose el rostro, sintiéndose confundida, con ganas de llorar de nuevo.
-Está bien dejarse llevar, no te mortifiques por hacer lo que tu subconsciente grita.
-No estoy de humor, por favor. Cúrame ya.
El rubio no dijo nada y volvió a morderse, para después ofrecer su muñeca a la joven, quien bebió mientras cerraba fuertemente los ojos e intentaba evadirse de aquel sabor que detestaba.
