Advertencias
Los personajes, salvo excepciones, no me pertenecen
La historia contiene escenas explicitas de sexo, violencia y lenguaje soez.
NO soy escritora, esto es por diversión, estoy abierta a cualquier duda o crítica fundamentada y respetuosa.
No todos sale de mi imaginación, con lo que es posible hallar diálogos, escenas, etc inspiradas o tomadas de la serie u otros lugares. Igualmente, el hilo argumental de la historia coincide con algunas cosas de la serie, pero otras son modificadas o inventadas.
Capítulo 17
Sookie bajó a la cocina mientras se atusaba el pelo, ya vestida con su uniforme para trabajar, a pesar de que aún tenía tiempo hasta irse al Merlotte. Cuando la joven cruzó el umbral de la estancia, se paró en seco al ver a Lil sentada a la mesa delante de varias cartas, llorando en silencio y con cara de haber pasado una terrible noche, como mostraban sus ojos de bolsas oscuras e hinchadas.
-Lil, cariño, ¿qué pasa? ¿Estás bien? –Preguntó rápido mientras se sentaba en una silla que arrastró hasta su lado, para poder acariciar su espalda.
-No. Nada bien, de hecho. Todo es jodidamente absurdo. –Sollozó la mujer con un deje de enfado, limpiándose las lágrimas para mirar a la rubia. –Anoche mi ex se presentó en mi casa y destrozó todos los cristales porque no le dejé entrar. Ahora es un puto vampiro. También encontré el grimorio de mi abuela, que sí, resulta era bruja y no había dicho nada, ni siquiera sabiendo que yo heredaría toda esa mierda. Y para acabar de rematarlo todo, también encontré estas cartas de mi abuelo a ella, hablando de cosas rarísimas que me hacen sospechar que él era algo raro también.
-Dios mío, lo siento mucho, Lil. Pero vamos por partes, ¿vale?
-De acuerdo.
-Ya estás mucho más cerca de descubrir lo que eres, y no tengas miedo porque te ayudaré en lo que haga falta, y no estarás sola en esto. Yo he pasado por lo mismo, sé lo duro que es. Seguro que hay motivos para que tu abuela callara, los descubriremos y dejarás de sentirte de ese modo de mierda. También vamos a leer esas cartas juntas y descifraremos de qué hablan. Seguro que sacamos algo de donde tirar para seguir investigando.
-Vale, gracias. –Susurró la morena, asintiendo con la cabeza.
-Ahora en cuanto a tu ex, ¿ha llegado a hacerte daño? ¿Eric llegó a tiempo?
-Sí, él no pudo hacerme nada porque no le dejé pasar, pero me asustó un montón y verlo me jodió tanto... Ese cabrón ni siquiera ha pensado en lo que me hizo. No me ha querido nunca una mierda.
Sookie recordó la historia que le contó sobre la infidelidad de su ex pareja, y como la mujer abandonó el mismo día que lo descubrió su casa, llegando a Bon Temps sin absolutamente nada ideado. Apenas había pasado un mes de aquello, y la vida estaba acumulando sobre sus hombros todo a la vez. Entendía que su amiga estuviera de aquella guisa.
-Tranquila, Lil. No tendrás que verlo más. Es un idiota que ni sabe lo que ha perdido. Con un poco de suerte quizás acabe drenado en alguna cuneta.
-Eric me besó anoche. –Soltó a bocajarro tras una pausa, haciendo que la rubia se sorprendiera, aunque no intervino cuando la morena continuó. –No entiendo nada, ¿por qué hace eso, qué coño quiere? Un día es como un completo gilipollas y al día siguiente está salvándote la vida y siendo atento... Beber su sangre y dejar que bebiera la mía está jodiéndome, Sookie. Cuando siento lo que él respecto a mí, a veces es confuso y... Yo incluso a veces pienso que siento algo por él.
-Ya, sé lo que se siente... Eric es demasiado complejo, y el vínculo no ayuda en absoluto.
Lil se giró para poder mirar a la rubia, sorprendida de las cosas que estaba hallando en su mente y la dejaron impresionada, y algo confundida.
-¿Has tenido algo con él?
-Sí, hace ya bastante tiempo. En realidad no era él, estaba hechizado por una bruja y olvidó absolutamente todo. Era otro Eric. Con este sólo hubo algún beso. Nada más. Y estoy totalmente segura de que no quiero nada con él. Es lo mejor.
-¿Crees que de verdad existe en él algo más que la prepotencia y la indiferencia hacia el resto? –Preguntó Lil tras obligarse a apagar aquel pequeño deje de celos que la horrorizó y ocultó para la camarera.
-Sí, yo lo he visto, y tú también. Yo cuando murió su creador, y tú cuando lo hizo su hermana. Es capaz de amar, y cuando lo hace es de forma incondicional, pero le cuesta confiar en los demás, abrirse, y cree que preocuparse por alguien que no sea él o de su sangre es ser débil. De todas formas el vínculo de sangre cesará muy pronto, y verás como todo en tu interior se calma. Ahora vamos centrarnos en quién eres y en atrapar a Bill.
-Sí, gracias, Sook.
La rubia le devolvió la sonrisa a su compañera, para después abrazarla y susurrar que la vería en la noche y tratase de descansar para ese entonces. Lil asintió y volvió a agradecerle toda su dedicación, para después mirar las cartas de su abuelo, decidida a descifrar todo aquello.
Lil se levantó sobresaltada del sofá donde estaba pretendiendo dormir un poco al escuchar el sonido de la puerta. Sookie no podía haber vuelto aún, o sea que alguien se había colado.
La morena se levantó con sigilo y el corazón acelerado por el miedo, cruzando el umbral del salón para adentrarse en el vestíbulo cuando gritó sobresalta al encontrarse de frente con Eric, quien apareció vertiginosamente ante ella.
-¡Joder, Eric! casi me matas del susto. –Le riñó mientras se llevaba la mano al pecho, que subía y bajaba aceleradamente. El rubio sonrío y se acercó a ella peligrosamente, reteniéndola contra la pared.
-Lo siento, déjame que te lo compense.
Eric puso su mano en la nuca de la joven y la atrajo hacia su cuerpo para besarla con ganas, mientras dejaba su mano libre pasearse por el cuello de la chica, quien pronto se separó de él, haciendo un enorme esfuerzo para no sucumbir a su pasión.
-Vale, vale, ¡quieto! Esto es otro de eso estúpidos sueños. Joder, cuándo coño va a dejar de tener efecto esto del vínculo. Aguantarte en el mundo real ya es suficiente.
-Quizás lo que te molesta es que esto no suceda allí. –Agregó el hombre sensualmente, acercándose más a ella.
-Te lo he dicho, no quiero nada contigo. Todo es efecto de tu sangre.
-Deja de engañarte a ti misma, Lil. Te gusto demasiado como para siquiera permitirte pensarlo, pero lo único que tienes que hacer es dejar de pensar en ser una chica buena y contenida, y dejar que tu instinto y yo hagamos el resto.
El vampiro volvió a sonreír con un deje de malicia, haciendo que Lil sintiera una explosiva mezcla de deseo y miedo antes de que ambos buscaran los labios del contrario con pasión, hasta que poco después Eric desplegó sus colmillos y mordió el cuello de la chica.
Lil despertó súbitamente de aquel sueño, encontrándose en su cama, lo cual hizo que se sintiera mejor al instante, y pasara a incorporarse para mirar el reloj despertador, el cual marcaba casi las 9 de la noche.
La mujer se levantó desperezándose al instante, puesto que se le había pasado un poco la hora. Sookie estaría apunto de llegar, así que corrió al baño a ducharse mientras trataba de pensar en el contenido de las cartas de su abuelo, y en lo que les esperaba, en vez de en Eric Northman.
Concentrándose en frotar su piel con saña y velocidad, casi al terminar escuchó la voz de Sookie en la planta alta mientras caminaba hacia su cuarto, con lo que trató de acelerar el proceso y pasó a terminar con su pelo, pero entonces se paró en seco al sentir algo muy extraño en su interior, una especie de dolor y molestia que no era suya, sino de Eric.
La sensación empezó a magnificarse a cada segundo: Algo no iba nada bien, con lo que sin aclararse bien el cabello salió de la ducha envolviéndose en una toalla, corriendo por el pasillo de la casa.
-¡Sookie, tenemos que irnos! ¡Eric está en peligro! ¡Lo siento!
-¿Qué? ¿cómo es posible? –Habló mientras terminaba de vestirse, viendo a la morena secarse el cuerpo rápido para después correr a su cuarto a por su ropa.
-¡No sé, será por toda la sangre que he bebido de él, pero está sintiendo daño! ¡Creo que está en el bar!
Sookie apareció en el cuarto de la morena, observándola ya con unos vaqueros desgastado y una camiseta de tirantes negra, con lo cual ambas corrieron a la salida, hacia el coche de la rubia para ponerse rumbo al Fangtasía.
Lil peinó levemente su melena oscura y empapada con los dedos mientras Sookie conducía a toda prisa, y pronto sintió el miedo en la mente de Stackhouse. Miedo por el vikingo ante todo, lo que hizo hablar a la morena.
-¿Sientes algo por Eric aún, Sookie?
-¿Qué? No, ¿por qué lo preguntas? ¿por qué me preocupo por él? También lo hago por Bill.
-No es igual, lo siento. Puedes decirme la verdad.
-Te la estoy diciendo, Lil –comentó la rubia sin entender bien aquello-. Lo de Eric pasó hace dos años y todo ha cambiado muchísimo. ¿Estás celosa?
-¡No, claro que no! –agregó la chica veloz, y avergonzada hasta que confesó-. Bueno, no lo sé. En serio, ¿qué me está pasando? Esto no es normal por el vínculo, es demasiado intenso. Me afecta de forma diferente que al resto, y cuanto más bebo su sangre o él la mía, va a peor.
-¿Puedo preguntarte algo y que seas totalmente sincera? –Preguntó Sookie de forma seria, mirándola un segundo.
-Adelante. Igualmente no puedo engañarte, lo leerías en mi mente.
-Fuera del vínculo y rollos vampíricos, ¿te gusta Eric? Y no hablo de lo obvio, sino si sientes algo por él aunque sea mínimo y en algún sentido que te dé miedo hasta pensar.
Lil suspiró entrecortadamente y supo que aquellas palabras de su amiga eran dadas desde al experiencia, algo que la asustó enormemente al sentirlas como suyas.
-Creo que sí, Sook. Y me asusta muchísimo.
La rubia no pudo llegar a responder cuando antes de parar el coche bruscamente ante el Fangtasía, vieron como Pam destrozaba un trozo de muro al ser lanzada desde dentro, cayendo fuertemente contra la carretera y levantándose con dificultad por la rotura de algunos de su huesos.
-¡Pam! ¿¡Qué pasa?! –Gritó Sookie mientras salían de coche y corrían hacia ella, pero Lil respondió en cuanto sintió la presencia que peleaba contra Eric dentro del local.
-Bill está dentro. La diosa quiere matar a todos los que intentamos detener a Bill de beber su sangre aquel día.
