Advertencias

Los personajes, salvo excepciones, no me pertenecen

La historia contiene escenas explicitas de sexo, violencia y lenguaje soez.

NO soy escritora, esto es por diversión, estoy abierta a cualquier duda o crítica fundamentada y respetuosa.

No todos sale de mi imaginación, con lo que es posible hallar diálogos, escenas, etc inspiradas o tomadas de la serie u otros lugares. Igualmente, el hilo argumental de la historia coincide con algunas cosas de la serie, pero otras son modificadas o inventadas.

Capítulo 20

Lil logró calmarse unos minutos después, pero ni ella ni Eric se separaron o suavizaron el abrazo que los unía, dejando que el silencio los envolviera.

El vampiro se sorprendió de aquella sensación de comodidad que sentía, así como de la necesidad de proteger a aquella mujer cuya mente gritaba que no se alejara. Aquello le hacía apretarla cuidadosamente contra su cuerpo, y acariciar su cabello con un cariño que hacía tiempo no demostraba, y había hecho pocas veces, no obstante sabía que tenían que moverse de allí, así que deshizo el abrazo despacio, sólo lo suficiente para poder mirar a Lil a los ojos.

Pronto pudo vislumbrar la brecha de la frente de la chica, que sangraba con la suficiente abundancia como para darle importancia, al igual que las marcas de la mordedura en su fino cuello. Al haber apartado a aquel vampiro tan bruscamente había rasgado la piel de forma sucia, creando más inconvenientes que ventajas. Eric sintió de nuevo la ira crecer al recordar la escena al ver aquellas marcas y el miedo aún en los ojos de la chica, que seguía abrazándolo en silencio.

El vikingo llevó su mano diestra a la herida del cuello de Lil, rozando levemente la zona, para después hacer lo mismo en la herida de la ceja derecha, para acabar limpiando una nueva lágrima silenciosa de la mujer, quién lo miró a los ojos como queriendo decir algo, pero no lo hizo, y tampoco era necesario en realidad. Le estaba dando las gracias.

Eric desplegó sus colmillos y mordió su muñeca, ofreciéndosela a la chica después con un movimiento lento, pero ella negó con la cabeza, siendo capaz de articular palabra al fin.

-Estoy bien. Gracias.

-Estás sangrando, y te has golpeado la cabeza con fuerza. Bebe, Lil. Por favor.

Volviendo a abrirse la herida, el rubio acercó otra vez la muñeca, consiguiendo que al final la bruja bebiera sin mucho afán, aunque de una forma que le sorprendió, como mostrando cariño o respeto. Cuando acabó, Eric guardó sus colmillos y volvieron a encontrarse sus miradas.

-Tu coche está destrozado, así que te llevaré a casa. Ese vampiro se me ha escapado. Lo siento. Tiene una velocidad y fuerza sorprendente para lo joven que es.

-No importa, Eric. Me has salvado igualmente. Te estás tomando muy en serio nuestro pacto.

-Te lo dije, Lil. Soy un hombre de palabra. Voy a ayudarte cuando lo necesites. Ahora agárrate a mi cuello y nos iremos.

Lil asintió sin saber qué iba a pasar, pero en cuanto se abrazó al cuello del alto hombre, este la tomó en brazos y salió volando rápidamente, aterrizando poco después ante la casa Stackhouse.

-Joder, ha sido increíble. –Comentó la camarera cuando Eric la devolvió al suelo, sonriendo por primera vez.

Eric le devolvió el gesto con su característica sonrisa torcida, sintiendo como Sookie corría en el interior hasta la puerta, abriéndola unos instantes después.

-¡Lil, por fin! ¿Dónde está tú coche? ¿Qué pasa?

La morena la miró plantada en el umbral de la puerta, y un instante después no pudo sino correr hasta ella y abrazarla, sintiendo que de nuevo iba a volver a llorar. Había sido una noche muy intensa.

-Su ex vampiro la ha atacado en el bosque. La hizo salirse de la carretera y él la mordió. Sentí su miedo y fui a buscarla. Ahora que ha descubierto lo deliciosa que es su sangre, intuyo que va a molestar más de la cuenta. Debéis tener cuidado, las dos.

Sookie asintió tragando saliva mientras miraba a Eric por encima del hombro de su amiga, abrazándola aún con fuerza.

-Lo siento mucho, Lil. Tranquila, ¿vale? Pensaremos en algo.

-Sookie –hablo la joven tras separarse de ella, mirándola fijamente-, Madeleine ha entendido las cartas. Quizás sea medio hada como tú.

-Dios mío... ¿Está segura? –Susurró la rubia, totalmente sorprendida mientras Eric sintió lo mismo, entendiendo entonces el sabor de su sangre. ¿Cómo no lo había pensado antes?

-Mi abuelo se fue a buscar a ese tal Earl, que era un hada, y sí, es el que tú conoces. Madeleine dijo que hablaban de la guerra de las hadas y los vampiros de hace unos 50 años. Me dijo que tu podrías tener contactos que supieran si mi abuelo era hada.

-Claro. Mañana por la mañana empezaré a moverlo todo. Vamos a saber la verdad.

-También vamos a contactar con mi abuela. Tengo que saber si pertenecía a las brujas que encerraron a ese hada por revelarse contra los suyos por no querer luchar contra los vampiros. Puede que ella fuera una de las brujas de aquel aquelarre.

-Madre mía, desde luego ha sido más que suficiente para una noche. Entra en casa y vamos a tratar de que te tranquilices. Eric, ¿quieres pasar? Se que odias y no bebes la True blood, pero tengo si quieres. –Ofreció la rubia cuando introdujo a la morena en la casa.

-Gracias, Sookie –respondió el hombre con una de sus sonrisas-. Tengo cosas que hacer, y aquí ya he acabado. Hablaremos para el jueves para el hechizo. Tratad de no meteros en líos hasta entonces.

-Lo intentaremos. Gracias por lo que has hecho.

Eric asintió y desapareció velozmente, dejando a Sookie en el umbral de la puerta, y tras suspirar con fuerza entró para ocuparse de Lil.


Sookie y Lil se hallaban sentadas en la cocina, en total silencio mientras la rubia se trataba de concentrar al máximo para contactar con su tatara-abuelo hada mentalmente, como alguna vez había podido hacer.

Lil la escudriñaba con total atención, viendo como la chica fruncía el ceño con esfuerzo, hasta que se sorprendió al oírla hablar, aún con los ojos cerrados.

-Abuelo Niall, por favor necesito que vengas. Es un tema importante sobre la guerra de las hadas. Si me estás oyendo, ven por favor. Quiero que conozcas a alguien.

Pasados unos segundos, el anciano se apareció en la cocina de la casa Stackhouse, posando la mirada en Sookie, pero pronto miró a Lil y se quedó callado, totalmente sorprendido al verla, ignorando que la muchacha lo observaba a él casi con la boca abierta.

-Lilian, ¿qué haces aquí?

-¿Lilian? ¿Os conocéis? –Intervino confusa la dueña de la casa, mirando a ambos.

-¿Cómo sabes mi nombre? Yo no lo he visto en mi vida, Sook.

-¿Tu verdadero nombre es Lilian? –Agregó la rubia, haciendo que la morena respondiera rápido para dirigirse a Niall.

-Sí, Lil es la abreviatura. Odio el nombre de Lilian, así que no lo uso. ¿Por qué me conoce usted? ¿Qué coño pasa aquí?

-Esta jovencita es prima segunda tuya, Sookie. Todos tenemos la misma sangre real de hadas. Su abuelo Kvothe era mi hijo, al igual que el tuyo, Sookie.

-¡¿Qué cojones!? ¿Soy medio hada y nadie me lo había dicho? ¡¿Por qué!?

-Para protegerte, Lilian, igual que a Sookie, aunque en tu caso hay un doble problema –agregó con la misma calma Niall, quien ni se inmutaba por la exasperación de la morena-. Tú eres medio bruja, heredaste el gen de tu abuela Denna, y el hermano de vuestros abuelos, Earl, tiene bastante en contra de las brujas como tú por lo que le hicieron.

-Abuelo, cuéntanos la historia, por favor. Tenemos derecho a saber la verdad. –Suplicó Sookie, retirando una silla de la mesa para que se sentara.

-Está bien, chicas. Como ya sabéis, bueno quizás no –comentó en cuanto vio a Lil alzar una ceja en un gesto irónico-, en nuestro mundo hubo varias guerras, pero la última fue la más horrible de todas porque dividió a las hadas en dos bandos, y acabó siendo una guerra civil. Yo tuve varios hijos, Kvothe, Fintan, Jonas y Earl. Los vampiros descubrieron que aún existíamos, y se organizaron para atacarnos, querían someternos y tener sangre de hada para salir al sol y alimentarse para siempre, por eso de que les encantamos. Algunos de nosotros pensamos que luchar era absurdo, puesto que nos superaban en número y ferocidad, así que queríamos seguir escondidos como hasta entonces; Pero otra facción quería la guerra, ciegos por el odio de vivir de esta forma constantemente. Earl encabezó esa facción y acabó volviéndose contra mí por no poder convencerme, pero yo sabía que lo mejor para mi reino era esperar y ser inteligente. Yo quería plantar cara a los vampiros, pero para eso necesitaba ayuda, así que empecé a negociar con las brujas, y lo hice gracias a Kvothe, que por ese entonces aún no estaba casado con tu abuela, una bruja poderosísima de uno de los más antiguos aquelarres del mundo.

-¿Pero por qué Earl no esperó si en el fondo queríais lo mismo? –Intervino Sookie, viendo que Lil aún estaba procesando todo aquello.

-Las hadas no hemos sido especialmente sociables con otros seres sobre naturales. Pocos vieron bien hacer tratos con las brujas. Earl estaba en contra totalmente, siempre fue un poco estrecho de miras. En fin, pedí ayuda a las brujas igual, y tracé un plan por si todo se iba al garete para que nuestra familia perdurara, y menos mal que fue así, porque Earl y su grupo dejaron entrar a los vampiros en nuestro hogar. Mataron a Jonas, pero Fintan y Kvothe escaparon tal y como planeamos y fueron al mundo mortal, dejando de usar nuestro apellido real y se integrándose con la humanidad para pasar desapercibidos. Las brujas después nos ayudaron a encerrar a Earl en una prisión mágica, donde sigue hasta hoy pagando su imperdonable crimen, y a derrotar a los vampiros y sacarlos de nuestro plano. Mucha gente murió. Por miedo a darles pistas a los vampiros sobre que no nos extinguimos realmente, es por lo que ningún descendiente con genes feéricos sabe qué es. Lo siento.

El silencio se hizo un minuto en el cual Sookie bajó la mirada con pesar y Lil inspiró hondo, presa de la emoción y el miedo de tantas cosas juntas, pasando a hablar con dificultad unos instantes después.

-¿Sabes algo del aquelarre de mi abuela, Niall? ¿O algo sobre ella en general que pueda ayudarme a entender mi otra mitad?

-No, querida. Sólo sé que se llamaba Denna, que participó con su familia y aquelarre en el hechizo de Earl, y por eso él os odia a muerte. No recuerdo el nombre de su clan, lo siento mucho. Eran muy crípticas.

-¿Lil tiene mis mismos poderes de hada entonces? Porque lee mentes pero a lo contrario que yo, está todo invertido.

-No, Sookie. Su gen de bruja es más fuerte, así que no tiene el don de la luz, sólo la telepatía. Su magia es de bruja. Y ahí no podemos ayudarla nosotros.

-Me habéis ayudado mucho con todo esto. Gracias, gracias a los dos. Tengo que ver a Madeleine. –Comentó la morena apresuradamente, levantándose y corriendo escaleras arriba para coger sus cosas necesarias para el trabajo, e ir a ver a la bruja antes de nada.