Capítulo 9
—Harry, que alegría verte —Kingsley sonrió. Hizo un gesto dirigido hacia la silla de enfrente de su escritorio, en el cual estaba firmando algunos papeles—. Siéntate, por favor.
Harry se sentó y cruzó las piernas.
—Dime, ¿qué puedo hacer por ti? ¿Tienes una idea de quién ha envenenado a esa gente? — le preguntó Kingsley con tono impaciente.
Harry sacudió la cabeza con tristeza.
—No, lo siento, todavía no sé quién es en realidad, pero estoy aquí para decirte que quiero renunciar al caso.
Kinglsey se inclinó hacia atrás con una mirada pensativa en su rostro.
—¿Qué quieres decir con salir del caso? ¡Eres el mejor Auror que tenemos! ¿Es porque quieres vacaciones? Si es por eso, te doy una semana de vacaciones como mucho, pero no más.
—No se trata de las vacaciones, señor. Este caso se está volviendo demasiado personal para mi gusto y quiero salir de él lo más pronto posible, antes que sea demasiado tarde —Harry negó con la cabeza.
Kingsley frunció el ceño.
—¿Personal? ¿Cómo va a ser personal? A menos que seas familiar de una de las víctimas, pero no creo que así sea.
—No, no soy parte de la familia de alguno de los fallecidos, pero ayer recibí una carta del asesino que decía que dejaba el caso o haría daño a mi ahijado o a otro muchacho. Los niños encontrados ayer eran una clara advertencia hacia mi persona—Harry respondió cansado—. No me malinterpretes. Quiero coger a esa persona, pero no a causa de la vida de mi ahijado, simplemente no puedo correr el riesgo, señor. Él ya sabe quiénes son los niños y no quiero que sufran daño alguno.
—¿Quién es el otro chico? No tienes un hijo, ¿verdad?
—No, es el hijo de… —Harry vaciló. No sabía cómo iba a reaccionar Shacklebolt al escuchar la noticia—. Es el hijo de Draco Malfoy, señor.
—¿Desde cuándo te juntas con Malfoy? ¿Debo preocuparme, Harry? —le preguntó Kingsley, disimulando la preocupación.
Harry negó con la cabeza.
—No, señor. Draco y yo hemos enterrado nuestros rencores y hemos forjado una amistad. Lo visito a menudo, y, aparentemente, el asesino sabe eso.
—¿Estás seguro de que se puede confiar en Malfoy?
—Sí, estoy seguro. Draco puede parecerse a su padre, pero no es como él. Yo nunca lo hubiese defendido en el juicio de creer lo contrario.
Kingley suspiró.
—No es asunto mío con quién hagas amistad, mientras no interfiera en tu trabajo. No estoy contento con que dejes el caso, pero si tu ahijado está en peligro, cero que lo más seguro es que te ponga en otro caso.
—Gracias, señor —Harry dijo aliviado.
—No hay por qué darlas. Voy a mirar los casos, para ver cuál puedo asignarte.
Harry asintió y se levantó.
—Gracias por su tiempo, señor.
Shacklebolt sonrió y asintió con la cabeza.
Cuando Harry cerró la puerta de la oficina detrás de él, dejo escapar un suspiro de alivio. Todavía no estaba contento con el abandono del caso, pero no quería arriesgar la vida de Teddy o Scorpius: eran más importantes que su trabajo como Auror.
Draco se sorprendió cuando la chimenea se encendió y de ella, salió Snape.
—Oh, ¿me has echado de menos?—sonrió y alzó la vista que estaba puesta en sus papeles.
Snape lo miró.
—Aún no eres demasiado mayor para que te ponga sobre mi regazo y así poder disciplinarte, Draco.
Draco levantó las manos en señal de rendición.
—¿Qué pasa? ¿No estabas analizando la poción?
—Estaba —Snape estuvo de acuerdo y limpió sus ropas antes de sentarse en una silla—. Y creo que he encontrado el ingrediente que falta, aunque no estoy seguro de si es el correcto.
Draco frunció el ceño.
—¿Por qué no vas a estar seguro? Eres el mejor maestro de pociones que hay.
Snape resopló ante el cumplido.
—La razón por la cual no estoy seguro, es que este ingrediente restante no es algo común en el mundo de las pociones. Yo jamás lo he visto antes.
—Dime, ¿qué crees que es? —le preguntó Draco, curioso.
—He reducido los resultados de búsqueda, basados en los síntomas descritos por Potter. No hay muchas plantas o piedras que causen ese efecto.
—¿Qué has encontrado?
—Hay tres posibilidades; la primera es el veneno de Akeyra.
Al ver la cara de desconcierto de Draco, Snape explicó:
—La Akeyra es un tipo de serpiente muy rara y por lo que he oído sólo hay cuarenta de ellas vivas. Viven en lo profundo de la selva amazónica, y sólo unos pocos la han visto. Se dice que su veneno es muy peligroso y hace que el corazón se acelere causando dolor de estómago. No estoy seguro de si puede llevar a alguien al estado de coma, a menos que haga una reacción en cadena con los demás ingredientes, pero lo dudo. Debido a ello, es ilegal tener ese veneno.
—¿Y las otras dos posibilidades?
—El segundo ingrediente posible, es el anillo de pulpo azul. Su neurotoxina es el veneno más fuerte del mundo. Hace que los músculos se relajen y cuando llega al corazón, puede hacer que éste se acelere. Junto con los otros ingredientes, puede causar a las víctimas el estado de coma.
Draco tragó saliva.
—¿Y la última posibilidad?
—Le Roche de la Morte.
—¿Perdón? Suena a francés.
—Así es. Literalmente significa la Piedra de la Muerte.
—¡Qué nombre tan bonito tiene!
Snape resopló.
—En efecto. Este es el mejor candidato, ya que encajan todos los síntomas. Hay que aplastarla y luego hacer un extracto de ella, aunque este proceso necesita una preparación de un mes. La única diferencia que tiene con el pulpo de anillos azules, es que, la Piedra de la Muerte no desaparece de la circulación sanguínea en una hora y el pulpo, sí.
—Con que, tenemos tres posibilidades. ¿Cómo vamos a eliminar dos? —Draco preguntó pensativo.
—A menos que tenga en mis manos más pociones, no creo que podamos descartar dos venenos —Snape negó, triste.
—El problema es el siguiente: ¿cómo vamos a obtener más veneno? No como si el asesino viniera a entregárnoslo, ¿no te parece? —murmuró Draco.
—No sé, Dragón, pero mientras no tenga ese veneno, no podré determinar de qué ingrediente se trata —Snape se puso de pie—. ¿Puedo confiar en que harás llegar esta información a Potter?
—¿Por qué no se lo explicas tú? Después de todo, tú has sido el que ha descubierto las posibilidades —Draco levantó una ceja.
—Es posible que ayer por la noche mantuviésemos una conversación civilizada, pero eso no significa que seamos amigos. Creo que lo mejor es que no hablemos en un tiempo —Snape explicó poniendo los ojos en blanco.
—Si estás seguro de ello, adelante —dijo Draco suspirando.
—Sí estoy seguro. Te veré más tarde, Dragón —Snape asintió con la cabeza hacia él y se marchó.
—A veces, puede ser un imbécil testarudo —murmuró Draco divertido.
Esta vez, le tocaba a Draco recoger a los niños de la escuela. Scorpius sonrió y corrió hacia él, mientras que Teddy caminaba tranquilamente.
—¿Dónde está Harry, papá? —le preguntó Scorpius y saltó hacia él, mientras que Teddy seguía a Draco desde el otro lado.
—Está trabajando—dijo Teddy secamente.
—¿Cuándo regresará a casa? —dijo Scorpius poniendo mala cara.
—Cuando tenga que hacerlo —respondió Teddy molesto.
Para evitar una pelea, Draco se apresuró a preguntar.
—Scorpius, ¿qué has hecho hoy en la escuela?
Inmediatamente, Scorpius comenzó a hablar con entusiasmo de su día de escuela.
Al llegar a casa, Scorpius se dirigió inmediatamente hacia sus juguetes para jugar con ellos, mientras que Teddy se sentó en la mesa, para hacer los deberes.
—Si necesitas ayuda, sólo tienes que preguntarme, ¿de acuerdo? —Draco sonrió y puso un vaso de zumo de manzana delante de Teddy
Teddy asintió con la cabeza distraída, mojó su pluma y escribió una respuesta.
De golpe, un papel llamó la atención de Draco.
—¿Puedo leer eso?—haciendo un gesto hacia el papel.
Teddy levantó la mirada y asintió con la cabeza
Draco lo cogió y lo revisó rápidamente. Era un papel informativo sobre la noche de los padres, de la clase de Teddy. Se iba a llevar a cabo ese viernes y en la parte inferior de papel, la maestra de Teddy había escrito un mensaje para Harry.
Señor Potter:
Necesito hablar con usted, acerca de Teddy en la noche de los padres. Se trata de su constante cambio de apariencia. ¿Podría asegurarse de estar presente esta noche?
Saludos,
Isabel Hearp
—Teddy, ¿sabes que lo que ha escrito tu profesora en la parte inferior del papel que va dirigido a Harry? —Draco preguntó y puso el papel en la mesa.
El labio de Teddy tembló un poco y se negó a mirar a Draco.
—Sí.
—¿Sabes lo que hay escrito en él?
—Lo puedo suponer —Teddy respondió en voz baja
—¿Sucede a menudo que tu profesora quiera hablar con Harry acerca de tus habilidades de metamorfomago? —Draco le preguntó curioso.
Teddy vaciló.
—Cada año.
—¿Qué dice Harry al respecto?
—No lo sé. Ese día siempre estoy con la abuela. Él no dice nada al respecto —respondió Teddy con un hilo de voz—. ¿Crees que estoy en problemas? ¿Harry se enfadará conmigo?
—No lo sé, Teddy, no lo creo. Él no era precisamente un seguidor de las reglas —Draco respondió secamente. Teddy sonrió débilmente—. Ahora, ¿por qué no continuas con tus deberes? Sospecho que Harry no estará en casa durante un par de horas.
—¿Otra vez? —suspiró Harry, cuando llegó a casa tres horas más tarde. Se encogió de hombros, luego se quitó la ropa de Auror y se derrumbó en el sofá. Teddy le había dado tímidamente el papel y luego esperó delante de él con la cabeza gacha, esperando una reprimenda.
Draco fue a sentarse a su lado.
—¿Estás familiarizado con el mensaje?—le preguntó con sequedad.
Harry, sombrío, asintió con la cabeza.
—Desde que Teddy empezó el colegio, recibió el mensaje cada año, siempre el mismo. «Necesito hablar con usted, acerca del cambio constante de apariencia»—él imitaba el tono de voz de la profesora de Teddy. Miró a Teddy—. ¿Tienes alguna idea de por qué se quejan?
—A los demás niños les gusta que pueda cambiar el color de mi pelo y mis ojos. ¡Sólo lo hago en la hora del patio, lo juro! Cuando estamos en clase, mantengo mi pelo castaño y mis ojos azules. Pero ella me vio haciéndolo en la hora del patio y me dijo que tenía prohibido hacer eso —murmuró Teddy—. ¿Estás enfadado conmigo?
Harry lo miró sorprendido.
—¿Por qué iba a estar enfadado contigo? Siempre y cuando no utilices tu habilidad en clase, no hay problema. Hice cosas peores cuando estaba en Hogwarts. Sigo sorprendido de no haber sido expulsado de ella —dijo secamente.
—Oh, yo apuesto que hay mucha gente que está sorprendida de que no fueran expulsados por las cosas que hiciste —Draco sonrió.
—Sabes que algunas cosas fueron por tu culpa —dijo Harry echándole humor.
—¿Cómo iba a ser mi culpa?—pregunto Draco ofendido.
—¿Te suena de algo un bebé dragón?
—Oh, cállate.
Harry sonrió cuando Draco resopló y luego volvió su atención a Teddy.
—No te preocupes por eso, Teddy. Hablaré con ella este viernes.
—Gracias —Teddy sonrió tímido.
Harry le revolvió el pelo.
—No me lo agradezcas. Puedes leer un libro. La cena tardará un rato en estar lista.
Teddy asintió con la cabeza y se fue a su habitación a buscar un libro adecuado.
—Entonces, ¿cómo te fue con Shacklebolt? —preguntó Draco cuando se había ido.
Harry se volvió hacia él.
—Todo fue bastante bien. Como esperaba, no está contento, pero ha accedido a darme otros casos en los que puedo trabajar.
—¿Te han dado un caso? —le preguntó curioso Draco.
—Sí, nada emocionante: un mago ha tenido una pelea con un vecino y ha tratado de maldecirle con el fin de que sus piernas y brazos fuesen cambiados, con el resultado de que el hombre tendría que caminar con sus brazos para siempre —Harry negó con la cabeza—. Llevé a ese hombre con otros Aurores con el fin de que se ocupasen de él y al vecino maldecido a San Mungo.
Draco rió entre dientes.
—Me pregunto qué hechizo utilizó el hombre.
—No lo sé y aunque lo supiese, no te lo diría —sonrió Harry
—¿Cómo? ¿No confías en mí? —preguntó Draco ofendido.
—No me obligues a responder, por favor —Harry soltó un bufido.
—¡Te obligaré! —gruñó Draco y se lanzó hacia Harry.
Harry gritó asustado y saltó, saliendo de donde estaba.
—¡Aléjate de mí, loco!—le gritó riendo y salió corriendo de la sala de estar.
—¿Qué pasa, Harry? ¿Miedo?—Draco se burló y salió corriendo tras él, escaleras arriba.
—¡Sólo de locos como tú!—Harry gritó y dio un giro.
La pareja corrió a través de distintos pasillos, Draco intentando atrapar a Harry, pero no lo conseguía. Finalmente llegaron a las escaleras de nuevo y Harry volvió de nuevo a la sala de estar.
Pensó que se había quitado a Draco de encima, después de seis vueltas y por eso se había quedado quieto, intentado recobrar el aliento. Había pasado mucho tiempo desde que se había divertido de esa manera.
Debido a que Harry estaba de espaldas a la puerta, no vio a Draco escondido, llevándose un dedo a la boca cuando Scorpius abrió la boca. Scorpius sonrió y asintió con la cabeza. De un salto, Draco, aterrizó sobre la espalda de Harry, haciendo que el moreno cayese al suelo. Harry rió y trató de escapar de Draco. Se las arregló para girarse sobre su espalda, pero el peso de Draco lo mantuvo abajo.
—Esto no es justo, saltar encima de mí a escondidas —Harry se rió entre dientes, sin aliento, renunciando a la lucha.
Draco sonrió con aire de satisfacción.
—Soy un ex-Slytherin, Harry, no peleamos limpiamente —se sentó en los muslos de Harry, manteniéndolo abajo.
Harry puso los ojos en blanco.
—Ahora que hemos visto que todavía eres un niño, ¿puedes quitarte de encima?
Draco le sacó la lengua.
—No, sólo por ese comentario, voy a estar aquí por mucho tiempo.
Harry entrecerró los ojos.
—En algún momento tendrás que hacerlo.
Draco, simplemente, rió entre dientes.
Harry se sobresaltó cuando Scorpius se sentó sobre su estómago.
—Yo también quiero pelear —gritó y dio una palmada.
Draco y Harry sonrieron maliciosamente y empezaron a hacerle cosquillas al pobre muchacho que estaba en medio de ambos.
Scorpius gritó y trató de mantener las manos de ellos alejadas.
—¡No! ¡No! ¡'sto no es justo!—se echó a reír incontrolablemente.
Sólo pararon su ataque cuando un elfo doméstico los llamó para la cena. Si bien se puso de pie y se enderezó la ropa para estar presentable de nuevo, nunca vio a Teddy en la puerta, mordiéndose el labio, sintiéndose muy celoso. ¿Por qué estaba su Prongslet tan feliz? Nunca había reído tanto cuando estaba a solas con Teddy. ¿Qué tenían Draco y el niño que él no tuviera? Harry le había hecho cosquillas, claro, pero de eso habían pasado cinco años. Y él nunca había podido hacer reír a Harry tan fuerte. ¿Era porque se trataba del hijo de uno de los amigos de Harry? Harry le había dicho hace mucho tiempo que había sido amigo de su padre y por eso le había nombrado padrino. Dado que Teddy era el recuerdo de su antiguo amigo, ¿era eso lo que le entristecía? ¿Qué tenía que hacer para que Harry lo tratase igual que a Scorpius?
