Capítulo 10

La cena estaba cerca de finalizar cuando Draco sacó el tema del ingrediente desconocido. Mandaron a Scorpius y a Teddy a tomar un baño antes, para que así pudieran quedarse despiertos un rato más.

—Snape estuvo aquí ayer. Encontró tres posibles ingredientes para el veneno.

Harry se reclinó en su silla.

—¿Eh? Ha ido rápido. ¿Cuáles son las posibilidades?

Draco explicó todo lo que Snape le había dicho, mientras Harry escuchaba atentamente.

—Hm, así que todos ellos son muy raros, caros e ilegales. No me sorprende —murmuró Harry y suspiró.

—¿Vas a darle esta información a Shacklebolt? —le preguntó Draco.

—Probablemente es lo mejor que pueda hacer. El problema es, ¿qué digo si me pregunta como sé eso? Quiero decir, ¿cuántas personas saben que Snape aún está vivo? —preguntó Harry curioso. Se percató de que no lo había preguntado antes. ¿Cuántas personas estaban enteradas de que el profesor de pociones seguía vivo?

Draco se desplazó un poco en su silla. Harry arqueó sus cejas cuando observó ese movimiento.

—No muchos. Creo que tú, McGonagall y yo somos los únicos —respondió en voz baja.

—¿Pero entonces cómo vende sus pociones? —preguntó Harry confundido.

—Bajo una apariencia diferente.

—Claro.

—¡Papá! ¡Ya terminé de bañarme! —Scorpius entró con paso suave al comedor, vestido con pijama blanco que tenía estrellas azules.

—Yo también terminé, Prongslet —dijo Teddy bajito y caminó hacia Harry. Vestía un pijama azul claro con un lobo en su espalda.

—Que bien, Teddy. —Harry sonrió y alborotó suavemente el desordenado cabello negro que estaba llevando ahora su ahijado. Sus ojos eran de un azul oscuro. Harry miró el reloj; nueve y media—. Casi es hora de irse a dormir, Teddy.

—¿Vas a leerme? —susurró Teddy en su oreja, enrojeciendo. A pesar de tener nueve, le gustaba que le leyeran. Eso siempre le hacía dormirse más rápido.

—Por supuesto. Ve a buscar un libro. Estaré contigo en un segundo. —Harry le sonrió nuevamente.

Teddy asintió y corrió a su habitación para buscar un libro.

Harry se desperezó y se levantó.

—Después de que haya metido a Teddy en su cama iré a tomar un baño también.

Draco asintió.

—Iré después de ti. Scorpius, es hora de ir a dormir.

Scorpius se lanzó hacia Harry y alzó sus brazos.

—Quiero que Papá y Harry me lleven a la cama —exigió.

Draco puso los ojos en blanco y Harry rió por lo bajo mientras cargaba a Scorpius.

—Entonces, de acuerdo.

Justo como la noche de la cena, Harry y Draco caminaron a la habitación de Scorpius, con éste arrimado a Harry. Ambos le dieron un beso al niño en la frente y le desearon un descanso.

—Buenas noches, papi, papá —murmuró Scorpius medio dormido, antes de suspirar contento y acurrucarse en sus sábanas.

Harry y Draco se congelaron cuando oyeron los nombres. ¿"Papi y papá"? Se miraron uno al otro con los ojos muy abiertos antes de salir sigilosamente de la habitación y cerrar la puerta.

Harry fue el primero en decir algo.

—¿Por qué nos llamó papi y papá? —preguntó, bastante tranquilo.

Draco negó con su cabeza.

—No lo sé. Pero sabes que se ha empeñado en imaginarnos casados y a ti embarazado.

—¿Imaginarme qué? —preguntó Harry impactado. ¿Embarazado? ¿Él? ¿Por qué sería él quien se embarazaría si estuvieran juntos? ¡Lo cual no pasaría!... Era simplemente una pregunta teórica.

Draco lucía como si hubiera sido atrapado haciendo algo malo.

—Oh, entonces no te mostré aquellos dibujos —sonrió con vergüenza.

—¿Qué dibujos? —preguntó Harry, poniéndose un poco histérico.

Fueron interrumpidos por Teddy.

Prongslet, ¿vas a leer para mí? —preguntó tímidamente.

—Sí, claro —le sonrió al niño antes de voltearse—. Quiero ver esos dibujos, Malfoy —siseó.

Draco tragó saliva y asintió.

Harry sonrió y caminó hacia Teddy. Le abrazó y le llevó hasta su cama.

—Bien, déjame ver qué escogiste.

Tras leer y arropar bien a Teddy para que así no tuviera frío. Harry fue hasta el baño. Procedió a tomarse un baño caliente mientras reflexionaba sobre el hecho de que Scorpius les había llamado "papi y papá". Y que Scorpius le veía como quien saldría embarazado si Draco y él estuvieran juntos. Lo que nunca pasaría.

Como se sentía muy perezoso para calentar el agua de nuevo, se salió con pesar cuando ésta comenzó a ponerse demasiado fría como para permanecer allí. Harry envolvió una toalla alrededor de su cintura y se encaminó hasta su habitación y hurgó en su armario para buscar un pijama. O un mono y una camisa. No importaba.


Dado que la puerta del baño estaba abierta, Drago imaginó que Harry ya se había bañado, así que procedió a caminar con los dibujos de Scorpius a la habitación de Harry.

—Bien, Harry, estos son los dibujos... —La boca de Draco se abrió y dejó caer los dibujos cuando vio el estado en el que estaba Harry. Es decir, completamente desnudo. Harry había tirado la toalla al suelo para ponerse sus pijamas y estaba parado con su espalda hacia Draco, lo que le permitía al rubio admirar el trasero de Harry.

«Ese es un perfecto culo follable —pensó Draco, entonces negó con su cabeza cuando se percató de tal cosa. De verdad necesitaba echar un polvo pronto. Por lo que Draco podía ver, Harry tenía un cuerpo bastante estupendo. No le importaría follarlo... —. ¡No, mantente concentrado!»

Harry gritó y manoteó la toalla a su lugar original, alrededor de su cadera. Sólo entonces se dio la vuelta.

—Merlín, Draco, ¿no has oído la regla de llamar a la puerta antes de entrar a una habitación? —preguntó enojado.

—¿Cómo se supone que iba a saber que estarías desnudo? —preguntó Draco y recuperó los dibujos mientras escondía su sonrojo.

—¡Da lo mismo! ¡Igualmente podrías haber tocado antes de entrar! —dijo Harry irritado.

—Oh, vamos, Harry, ambos somos chicos; no tienes nada que yo no tenga —Draco sonrió con suficiencia y le miró directo a los ojos.

Las mejillas de Harry se colorearon de rojo.

—¿Tampoco has oído algo llamado privacidad?

Draco rió por lo bajo.

—Por supuesto.

Harry suspiró, poniendo los ojos en blanco.

—¿Puedes volverte ahora mientras me visto?

—¿Por qué? ¿Te da pena? —Draco sonrió abiertamente.

—Vuélvete antes de que te hechice los huevos —Harry sonrió dulcemente mientras apuntaba con su varita a las partes privadas de Draco.

Draco hizo un mohín.

—No eres gracioso —pero, dado que no quería perder sus partes más preciadas, se giró para esperar a que Harry se cambiara.

Escuchó el frufrú de la ropa y luego la voz de Harry:

—Bien, ya puedes mirar.

Draco lo hizo de nuevo para ver a Harry sentado en su cama con pijamas negros.

—Bueno, déjame ver esos dibujos.

Draco asintió y se sentó junto al moreno, sobre la cama, mientras le daba los dibujos. Harry arqueó sus cejas cuando vio lo que Scorpius había dibujado. Él y Draco besándose, él y Draco tomados de la mano y Harry con un estómago redondo. Scorpius había escrito junto a su estómago "mi hermanito".

Harry alzó una ceja hacia Draco y puso los dibujos en su regazo.

—¿Por qué Scorpius piensa que yo sería quien se quedaría embarazado?

—Entonces, ¿no te ofendes porque nos dibujó como pareja, sino porque serías quien llevara a su hermanito? —Draco sonrió con suficiencia y negó con su cabeza.

—¡Sí! Digo, ¿quién dijo que yo sería el de abajo? —preguntó Harry haciendo un mohín.

Draco se rió inclinando su cabeza hacia atrás.

—Porque los Malfoy nunca van abajo. Nunca. Me gusta estar arriba, muchas gracias.

—Suena como si tuvieras experiencia con ello —dijo Harry, receloso.

—Claro, ¿no te dije que era gay?

—No, ¡no me lo dijiste! ¿Cuándo planeabas hacerlo? —Entonces Harry lució pensativo—. Aunque eso explicaría por qué siempre pasas tanto tiempo en el baño. ¿Por qué no lo comprendí antes?

Draco resopló.

—Para tu información, quiero lucir bien y eso requiere una cierta cantidad de tiempo, que tengo que pasar en el baño según exija mi buen aspecto.

—Así que estás diciendo que no luces bien en la mañana cuando te despiertas —dijo Harry divertido.

—¡¿Qué?! ¡Yo siempre luzco bien a cualquier hora del día! —dijo Draco ofendido.

Harry bufó y regresó su atención a los dibujos en su regazo.

—¿Por qué está tan empeñado en dibujarnos juntos? Y todavía no veo por qué sería yo el embarazado —se quejó al final.

—¿Quién sabe? Quizás piensa que haríamos la pareja perfecta. Sabes, en realidad tiene razón. Haríamos una buena pareja —caviló Draco. Harry le miró boquiabierto—. Y tienes que admitir que te verías más lindo embarazado que yo. Eres más del tipo materno.

—¡No soy lindo y no soy del tipo materno! —protestó Harry.

—Pero estás de acuerdo conmigo sobre el hecho de que haríamos una buena pareja —Draco sonrió satisfecho.

—¡No dije eso!

—Sí, lo hiciste.

— ¡No, no lo hice! —La cara de Harry se coloreó ligeramente.

—Eres tan lindo cuando te pones nervioso —le provocó Draco.

—¡Cállate! —gritó Harry, avergonzado.

Draco rió.

—Estoy sorprendido de que nadie te haya atrapado todavía. Digo, con ese cuerpo tuyo tan sexy, creería que mujeres y hombres hacen fila por ti.

—De acuerdo, es hora de que Malfoy se vaya a dormir —dijo Harry con la cara roja y se acercó a Draco antes de empujarlo fuera de la habitación—. Y por última vez, ¡no soy lindo y no sería el embarazado!

—¿Pero te gustaría tener sexo conmigo? —Draco sonrió abiertamente.

—¿De dónde demonios sacaste eso? —preguntó Harry impactado e inmediatamente soltó al rubio que estaba frente a él.

—No tienes que ponerte tímido, Harry —ronroneó Draco—. Sé unas cuantas cosas que te dejarán gritando mi nombre durante horas.

—¿Estás bebido? Vete a dormir, ¡lunático! —dijo Harry enojado y empujó con más fuerza la espalda de Draco.

Draco sonrió endemoniadamente y se volteó. Harry entrecerró sus ojos cuando vio esa sonrisa en la cara de Draco y abrió su boca para decir algo, cuando Draco se inclinó y presionó su boca contra la suya. Un fuerte beso dejó a Harry con los labios magullados y una mirada atontada en los ojos.

—Buenas noches, Harry —susurró Draco contra sus labios, sonriendo, y le dejó en a puerta, mientras caminaba a su habitación.

Draco Malfoy había tomado una decisión. Conseguiría a Harry y lo haría suyo. Se puso el pijama y fue hasta la cama. Tendría que agradecerle a su hijo por abrirle los ojos con esos dibujos. Hm, quizás le regalaría a Scorpius una escoba. Se la merecía después de todo, por hacer que Draco se diera cuenta del increíble hombre que era Harry. ¿O le gustaría más un hermanito? Draco sonrió con suficiencia cuando pensó en lo que tendría que hacer con Harry para hacer un hermanito para Scorpius.

Por supuesto, quizá sería difícil hacer a Harry entender que le pertenecía, pero por suerte le gustaban las buenas cacerías. Y cuando esta acabara, su recompensa sería tan dulce: Harry desnudo en su cama.

Sí, Draco Malfoy no descansaría hasta que Harry Potter fuera suyo. Que se entendiera que un Malfoy era bastante testarudo cuando tenía un objetivo. Un Malfoy siempre obtenía lo que quería. No importaba cuánto tiempo tomara conseguirlo.

Harry permaneció allí por un momento, completamente aturdido, antes de negar con su cabeza, cerrar la puerta y deslizarse dentro de su cama. ¿Qué acababa de suceder? ¿Acababa de ser besado por Draco Malfoy? ¿Y no le había alejado? ¿Qué le pasaba? Probablemente era porque no había tenido una amante en cuatro años. Sí, probablemente era eso. No se sentía atraído por Draco, sólo necesitaba salir con alguien otra vez. No era gay y no le gustaba Draco.

Se repitió esa última frase hasta que se quedó dormido, pero sonaba más como si quisiera convencerse a sí mismo.