Traducción autorizada por FanofBellaandEdward

Disclaimer:Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, Bloomsbury Publishing, Scholastic Inc. y AOL/Time Warner Inc. La historia pertenece a Melissa, yo traduzco por mero entretenimiento.

Resumen: Después de que Draco se divorciara de Daphne, Scorpius se encuentra en la búsqueda de un segundo papá, ya que Draco le contó que sólo le gustaban los hombres. Luego conoce a Harry y está empeñado en conseguirle como segundo papá. ¿Lo logrará?


Gracias por esos 146 comentarios. Sé que no llegaremos a los cuatro mil y pico de la autora original, pero espero que gracias a vosotros, la cifra de ahora aumente sin parar. ¡GRACIAS!


N/T: Quería pediros disculpas por haber actualizado el fin de semana. Eran las fiestas de mi ciudad y he ido un poco descolocado, pero este fin de semana, sin falta, habrá capítulo. Un beso.


Los comentarios están al final del cap. A partir de ahora, los responderé por privado, los que no tienen cuenta, estarán al final del cap.


Capítulo 15

Al día siguiente, Harry estaba muy nervioso, y no lo entendía. Sólo era una cita. Con Draco Malfoy. Un hombre. No había tenido una cita en cuatro años. ¿Había mencionado que tenía una cita con Draco? ¿Quién era el hombre?

Llevaba un par de jeans desteñidos y un suéter negro. Se miró en el espejo y se pregunto si se veía lo suficientemente bien para Draco. Unos segundos más tarde él hizo una mueca, estás actuando como una maldita chica. Iba a estar bien, nada de lo que preocuparse. Sólo un día y tal vez esa noche habría descubierto lo que sentía por Draco.

Harry distraídamente se tocó los labios, recordando el beso que Draco le había dado anoche. Había sido agradable y le había dejado una pequeña chispa en sus labios. Harry se preguntó cómo sería besar realmente a Draco. Tal vez él lo descubriera esa noche; un rubor subió por su cuerpo hasta sus mejillas.

Cuando Harry bajó las escaleras, Snape ya había llegado, y estaba con la mirada agria.

—¿Supongo que Draco le ha dicho que saldremos por una horas?—Harry dijo a la ligera.

—Oh sí, me lo ha dicho. Ese maldito mocoso aún está sonriendo—gruñó Snape.

—Estoy seguro de que los chicos se comportaran—Harry trató de asegurárselo al hombre.

—Draco le dijo a su hijo que vosotros dos se iban a una cita y empezó a aplaudir como un maldito Gryffindor idiota.—Snape se burló—Dudo que se comporte.

Harry se rió nerviosamente y decidió que era hora de ir al encuentro con Draco para comenzar el día—Euhm, voy a ver donde se encuentra Draco—dijo tímidamente y se dirigió hacia la puerta.

—Potter.

Harry se quedó helado. ¿Cómo Snape podía hacerle sentir como un niño de once años que había hecho una travesura y había sido pillado? Nunca lo sabría.

—Dale una oportunidad a Draco, ha querido tu compañía desde que le escuché hablar de ti por primera vez. Estoy seguro de que puede hacerte feliz y tú a él, por increíble que lo parezca—Snape dijo rígido.

—De acuerdo—Harry respondió suave, sonriendo brevemente. Él sabía que eso significaba que Snape los apoyaba, aunque él no lo había dicho literalmente.

Encontró a Draco en la sala de estar, tratando de calmar a un sonriente y saltarín Scorpius, mientras que Teddy estaba sentado en el sofá, leyendo un libro.

—¿Casi listo?— Harry no pudo resistirse a la situación.

Draco frunció el ceño—Intenta tú controlar a un niño que parece un estúpido Gryffindor que ha comido demasiado azúcar.

—¿Qué pasa con los Slytherins que insultan a los Gryffindors cuando tienen problemas? Realmente, todos necesitamos un nuevo objetivo que insultar.— Insistió Harry.

—Si en el futuro me insultan Hufflepuffs, ¿me ayudarás a tratar de calmar a este pequeño demonio?

—¡No soy un demonio! ¡Has dicho que era un ángel!—Scorpius protestó e hizo un puchero.

—Sí, eres un ángel, Scorpius—Harry sonrió y se acercó al niño y se arrodilló delante de él.—Ahora, el tema es que quiero ir a divertirme con tu papá, pero no podemos hacerlo si no te calmas. ¿Crees que vas a poder ser un buen chico y calmarte para que tu papá y yo podamos salir?—preguntó inocentemente.

Inmediatamente, los ojos de Scorpius se abrieron y asintió con fervor.—Seré un buen chico. Tú y papá pueden divertirse. Seré bueno.—prometió y abrazó a su papi

Harry sonrió y discretamente le sacó la lengua a Draco, quien le devolvió la mirada—Sé que vas a ser un buen chico. Te veré a ti y a Teddy más tarde, ¿de acuerdo?—le besó en la frente a Scorpius e hizo lo mismo con Teddy.

—Adiós, papá, adiós, papi—Scorpius saludó.

—Adiós, papá, Draco—Teddy dijo en voz baja.

—De acuerdo, ¿Cómo has conseguido que se calle y se calme, y yo que soy su padre, no?—Draco se quejó mientras se dirigía hacia la puerta.

—Puede que le guste más—Harry no pudo evitar bromear.

—Recuérdame de nuevo, ¿Por qué te llevo a salir?

—Oye, eres tú el que me invitó a salir porque tengo un gran cuerpo—Harry soltó un bufido.

—Cierto, cierto. No puedo esperar a ver cómo te ves completamente desnudo. No puedo esperar ese momento—Draco miró de reojo.

—Sigue así, y no tendrás la oportunidad de verme desnudo—Harry sonrió con dulzura.

—Prometo comportarme—Harry sonrió satisfecho—¿A dónde vamos?

—Es un secreto—Draco hizo un guiño—Lo verás cuando nos aparezcamos.

—¿Y cómo se supone que voy a aparecerme si no sé dónde vamos, genio?—Harry preguntó sarcástico.

—Agarrándote a mí, por supuesto—Draco dijo casi alegremente.

—Lo has hecho adrede—Harry dijo inexpresivamente.

—¿Por qué piensas esos?—preguntó inocente Draco.

—Porque eres un astuto Slytherin. El papel "soy inocente" no va contigo.—Harry respondió.

—Ha valido la pena el intento.—Draco suspiró y le ofreció su brazo—Agárrate a mí, voy aparecernos en el sitio.

Harry rodó los ojos, pero agarró el brazo de Draco, tratando de ignorar lo bien que se sentía el brazo de Draco contra el suyo musculoso. Cerró los ojos e ignoró la sensación como si estuviera siendo exprimido por algo muy pequeño. De verdad odiaba aparecerse.

Cuando abrió los ojos, su boca se abrió cuando se dio cuenta del entorno. Estaban en campo abierto. Los arboles rodeaban el campo abierto; la hierba parecía recién cortada y había algo en el centro del campo. Cuando Harry se acercó, se dio cuentas de que había dos escobas (dos Saetas de Fuego para ser exactos) y una caja que contenía una Snitch voladora.

Draco llegó a su lado, mirándolo nervioso.—Pensé que te gustaría divertirte con algunas partidas. Trabajando todo el tiempo, no has tenido demasiado tiempo para jugar al Quidditch, así que pensé que sería una buena idea para nuestra cita.

Harry sonrió—Me gustaría jugar algunas partidas. Ha pasado demasiado tiempo desde que tuve la oportunidad de ganarte.

—¡Hey! ¡No hay manera de que seas capaz de ganarme!—Draco replicó inmediatamente sonriendo.

—Vamos a verlo, ¿de acuerdo?—Harry sonrió y cogió la Saeta de Fuego, con la emoción burbujeando en su pecho. No podía esperar para volver a volar, ser capaz de sentir el viento en su contra.

Draco sonrió y agarró la otra escoba. Murmuró un hechizo y la caja se abrió de golpe, liberando la Snitch.

Los dos hombres se miraron retadores, a sus ojos, antes de salir volando en el aire, buscando la snitch mientras disfrutaban de la compañía y la adrenalina en sus venas.

Harry casi se había olvidado de lo bien que se sentía estar sentado en una escoba y el volar de nuevo. ¿Cuánto tiempo había pasado desde que se había divertido tanto con un partido de Quidditch? Probablemente desde su época escolar. Después de haber terminado el colegio, había ido directamente a la academia de Auror y apenas había tocado una escoba después de eso. Las únicas veces que había volado era cuando Teddy se lo pedía y apenas podía clasificarlo como un verdadero partido de Quidditch, en el que tenía que observar a su rival y buscar la snitch.


Jugaron durante horas, olvidaron el tiempo y en caso de Harry su trabajo y el asesino. A pesar de que se trataba de una cita, ambos estaban muy decididos a ganar las partidas y no se rendirían. Con el tiempo estaban cansados y aterrizaron en el suelo, jadeando. Harry había ganado el último partido, Draco había ganado veinticuatro partidas y Harry veinticinco.

—Ja, te dije que perderías—dijo Harry sin aliento, sonriendo.

—Oh, cállate, sólo tuviste suerte—Draco jadeó y volvió a levantarse—Vamos, vamos a cambiarnos de ropa, es hora de nuestra última parte de nuestra cita.

Harry se sonrojó un poco.—De acuerdo—con un rápido hechizo, ambos se cambiaron a ropas decentes. Draco llevaba una camisa blanca con pantalones negros. Harry había elegido una camisa verde con pantalones negros. La camisa verde realzaba sus ojos verde esmeralda y centelleaban detrás de sus gafas.

Draco se negó a decirle dónde iban ahora, Harry se vio obligado, una vez más, a agarrarse al brazo de Draco para aparecerse (no es que le importara eso).

Esta vez llegaron a un restaurante de lujo que era conocido, sobre todo, por su comida francesa.

—¿Cómo te las has arreglado para conseguir una reserva tan rápido?—preguntó Harry cuando fueron llevados a una mesa por una camarera—He escuchado que tienes que reservar con tres meses de antelación.

—La mayoría de la gente tiene que hacer eso, sí. Pero los Malfoy siempre tienen una mesa privada en la mayoría de los restaurantes—Draco respondió en voz baja.

Harry resopló y sacudió la cabeza—¿Por qué no me sorprende escuchar eso?

Draco se rió entre dientes.

Pidieron pato asado con zumo de limón y patatas al horno. Y pidieron un vino, del cual Harry, no entendió el nombre.

Al principio, simplemente disfrutaron de la comida, hasta que Draco reunió todo el valor que poseía y le preguntó aquello que había estado durante todo el día en la punta de su lengua.—Dime, ¿Qué piensas de la cita?—preguntó en voz baja.

Harry se alegró de que aún tenía que tomar un sorbo de vino, porque lo habría escupido al escuchar la pregunta de Draco—¿Qué? ¿No podrías ser un poco más sutil, al igual que el resto de Slytherin hacen normalmente cuando quieren respuestas?—preguntó Harry con una sonrisa. Para ser honesto, estaba tratando de ganar tiempo para pensar en una respuesta.

—Supuse que sería más inteligente y directo desde que eres un Gryffindor.—Draco sonrió, aunque por dentro aun estaba nervioso. Todo eso era algo nuevo para él. Nunca había estado ido tras alguien a quien desesperadamente quería. Especialmente nunca había ido tras un Gryffindor. Su matrimonio con Daphne Greengrass había sido práctico: tenía que darle un hijo con el que continuara la línea Malfoy y Daphne se había contentado con dárselo, ya que ella se beneficiaba – el día de su boda, ella recibió una gran suma de dinero, que era una costumbre cuando un Malfoy se casaba con alguien. Para demostrar que podían sostener a su pareja. Claro, Draco podría haber usado una poción para conseguirlo a través de otro hombre o embarazase él mismo, pero no lo hizo por dos razones: una, que siempre encabezó – no había excusas – y dos no se fiaba de otro hombre para gestionar a su hijo. Siempre había una posibilidad de que el hombre se fuera con su hijo que tratara de chantajearlo con él. Por Eso, cuando Daphne sugirió que se casaran y que le daría un hijo, aceptó la oferta. Cinco años más tarde se divorciaron y Daphne se fue con Blaise y Draco se quedó solo – no le había importado, tenía a su hijo después de todo.

Y ahora estaba ahí con Harry – la única persona de la que había pensado que nunca se enamoraría. Sin embargo, sentía mariposas cada vez que miraba a Harry y sólo quería besarlo por todas partes. Harry era todo lo que quería de un hombre: era dulce, amable, valiente, guapo, inteligente, fuerte y era bueno con los niños. Honestamente Draco, podía verse junto a Harry. Por supuesto todo dependía de Harry para decidir donde se encontraban ahora.

—Dime, ¿Qué piensas de la cita? ¿Crees que puedes darme una oportunidad?—preguntó Draco en voz baja.

Harry se mordió el labio inferior, sintiéndose inseguro—Yo… como tú, Draco, yo estoy seguro.—empezó suave. Draco lo miró, sin atreverse a esperar—Sólo que estoy un poco confundido por el momento, ya que pensaba que era hetero y ahora de golpe me gustas. Pero creo que me gustaría intentarlo. Disfruté de la cita, creo que voy a disfrutar estar con vosotros—admitió avergonzado.

—Entonces, ¿eso significa que estás dispuesto a darme un oportunidad?—Draco sonrió y puso su mano sobre la de Harry en la mesa.

—Sí, quiero ver hacia dónde va—Harry sonrió tímidamente.

—Estoy contento de escuchar eso—Draco le devolvió la sonrisa—¿Qué piensas de volver a casa?

A casa, suena bien, pensó Harry.

Draco se rió en voz baja y llamó a la camarera que les habia llevado a su mesa para que pedir la cuenta. La camarera de pelo castaño sonrió y se sonrojó ligeramente cuando se dio cuenta de lo guapos que eran los dos hombres. No podía esperar para contarle a sus amigos sobre ellos.

Unos minutos más tarde, Draco y Harry llegaron a casa y caminaron tranquilamente hacia la puerta principal. Cuando llegaron a la puerta principal, Draco detuvo a Harry con una mano en el pecho.

Harry lo miró confundido.

—Como se trataba de una cita, creo que deberíamos acabarla correctamente, ¿no crees?—Draco susurró antes de girar un poco la cabeza para besar a Harry en los labios. Esta vez el beso duró más tiempo y Harry apretó sus brazos alrededor del cuello de Draco acercándolo más, profundizando el beso. Dos manos pálidas cayeron sobre las caderas de Harry para acercarlo aún más, hasta que quedaron presionados el uno con el otro, sin espacio entre ellos. Sus respiraciones se escapaban en forma de nubes blancas en el viento frío de finales de octubre. Sus bocas se separaron y se encontraron de nuevo. Continuaron besándose por tiempo, olvidándose del entorno.

Un muchacho rubio miraba desde la ventana y aplaudía entusiasmado con sus manos. Sabía que tendría la familia que quería. Otro muchacho con pelo rubio oscuro observaba al entusiasmado niño y se limitó a sacudir la cabeza con una pequeña sonrisa.

Sería bueno tener una familia de verdad, pensó.


Gracias por leer y comentar.


Respuesta a los comentarios.

-yilam: Dejarse llevar es bueno, pero no tanto, jaja. Pues lo que digo yo, el amor no tiene palabras, ¿Qué más da quien salgas? Mientras seas feliz. Por supuesto que Sev, sería mejor profesor, esa profesora se merece la muerte. Un abrazo.

-Lilith Lacie Kiryu: Ahí Harry se ha ganado mi corazón, con eso te lo digo todo. xD Sí, ambos tendrán la cita que tanto ansiamos, jajaja. Un abrazo.

-toxica666: Pues me alegra que te haya gustado todo el cap. Un abrazo.

-sailor mercuri o neptune: Me alegra que te encante la historia. Aquí Harry es el padre perfecto. Un abrazo.

-HeartSun: Querida HeartSun, ya sabes que te he respondido parte del comentario por privado, por la indignación que sentía xD, es broma, ya lo que el pobre Teddy se merecía una explicación. ¡Shht! Teddy es mío, al menos en este fic. Un abrazo.

-Z-Li: Severus como profesor de niños pequeños… pobres nenes, jaja. La cita, personalmente, a mí me ha gustado. Un abrazo.

-Lunatica77: Claro que esto se pone interesante, y ahora está en el modo romance, pero espera que llegue la acción. Tienes razón, la historia atrapa. Un abrazo.

-Amia Snape: Por supuesto que tengo razón. Muahahaha, es coña. Pues eso no lo sé, tendremos que seguir leyendo la historia para averiguarlo, ¿no crees? No es muy larga la cita, pero sí fructífera. Un abrazo.

-FanFiker-FanFinal: ¡Hola, my best friend! Tienes toda la razón; Harry es como una botella en el mar, se deja llevar por la corriente. Ya está todo corregido, desde el mismo momento que leí tu comentario, pero eso sí, la autora pone dos veces, "cositas de pociones", así que lo he dejado tal cual. No te preocupes que no dejo la traducción. Eso sí esta semana he tardado más, porque en Tarragona es Santa Tecla, y con lo de las fiestas he ido un poco descolocado, pero este finde sin falta, el cap 16. ¿Puedes creer que tenía en la punta de la lengua el "marco de la puerta", pero no me salía, así que busqué el significado de jamba, para saber que era, pero nada, no salía la palabra. ¿A ti no te pasa que cuando hay días que no te sale algo, no sale ni a la fuerza? Cuando te refieres "allí" ¿donde es? ¿Sur América? Soy español 100% aunque domine a la perfección el catalán (padres y abuelos españoles). Lo decía por la edad, a mi madre siempre le ponen menos edad de la que tiene y cuando nos ven juntos piensan que somos hermanos. ¿Pervertirme? ¡Qué va! Son 21 los que tengo y creo que de poco ya podría sorprenderme, jaja. No te preocupes que ahora en un PM, te mando mi nombre y mi código postal, etc. A ver si este finde tengo un hueco y si no lo busco y te comento. Un abrazo y un besazo.

-alexf1994: Claro, claro, seguro que es por la cita, jajaj. La cita será movidita, espero que te guste. Pues no me acuerdo desde cuando está en sequía, pero te lo busco. Aix, su sudor es suficiente. Jaja. Un abrazo.

-Ad Nerb: ¡Es un cap perfecto! Draco es un Malfoy después de todo, y esas cosas sólo en privado, jaja. Aix Severus, ahora te toca con lidiar con un Scorpius eufórico, ¡seguro que te arrepientes de todos estos años de maltrato estudiantil! Jaja. A ti por leer y comentar. Un abrazo.

-meyamoadriytu: El lado paternal de Harry le da un toque al fic. Un abrazo.

-Sami-Maraurder girl: Claro que son una monada. Y ahora la cita, haber que te parece.

-Alba marina: Mira, actualizo los fines de semana, lo que pasa que este finde me he columpiado porque son las fiestas de mi ciudad. Un abrazo.

-Estrella01: ¡Claro que podrías hacerlo como yo y seguro que mejor! Es ponerse. Si no fuese por gente como tú, no hubiese roto el record. Un abrazo.

-Monn22: ¿Por qué son tan cortos? Deberías preguntárselo a la autora. Tienes razón, cuando estás enganchado y concentrado ves que pone "Gracias por leer y comentar" ¿verdad? Harry sabe cómo tiene que tratar a lo niños, el ha vivido en primera persona el maltrato infantil y el no quiere eso para Teddy o incluso Scorpius. Aix, Snape, lo que te espera, jaja. Un abrazo muy fuerte.