¡Hola! Al fin llegue al capítulo decimo, y al punto medular de la situación. El arco del Rey casi está por llegar a su desenlace, las relaciones amorosas han sido fundamentadas. Y de seguro, quieren leer lo que hace tiempo estaba planeado.

El Rey, La Nube Escarlata, El Caballero Carmesí y La Araña.

Advertencia: La historia se desarrolla en un semi-universo-alterno, alejado de la línea temporal del manga de FT. Los personajes en su mayoría son OoC (Out of Character) además de incluir algunos OC (Original Character). Muertes de personajes en los próximos capítulos. Sexo explícito en este capítulo.

Disclaimer: Fairy Tail pertenece a Hiro Mashima. Escribo sin lucro alguno. El concepto de 'Rey de Espadas' es de mi invención.

Reviews: Al final del capítulo, los que no pude responder por mensaje privado.

Aclaraciones: El Consejo Gremial, es aquel conformado por los maestros de cada gremio legal de Fiore. Cada reunión que ellos sostienen, es vigilada por algún miembro del Consejo de Era. Así que, no son lo mismo. Este capítulo gira en torno a la invocación de Lullaby, busquen en la wikia para tener mayor información de cada personaje.

"Pensamientos"

—Diálogos

-aclaraciones-

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EL REY XI: Oberon's Forest I

Entre la típica multitud de la estación de trenes, un hombre con traje blanco, de baja estatura y gordito, con un prominente mentón y un singular bigote, se abría paso entre la aglomeración. Él, con su caminar que lo caracterizaba, un andar seguro, propio de la alta clase, avanzaba con los ojos cerrados y sin tropezar con los peatones. Rememorando que lo había llevado a este lugar, mientras acariciaba su singular bigote, por alguna extraña razón comenzó a revivir su desgracia y a la vez bendición…

Fue el primer hijo… y único; criado con valores de la alta clase; desde niño se acostumbró a que le cumplieran cualquier capricho: desde una bestia exótica como mascota, objetos mágicos singulares, hasta sirvientas que se adecuaban a la definición de belleza del joven amo. Educado con amor al lujo y las bajas pasiones, convirtieron al joven amo en un iluso que no podía ver más allá de sus pies. El joven amo, un inexperto de la vida, fue embaucado. Muy tarde se dio cuenta que los amigos que le rodeaban no eran más que aves de rapiña a la espera de su cadáver; a los diez años perdió a su amada madre, meses después le siguió el padre.

El despilfarro no se hizo esperar y en cuestión de meses la gran fortuna se escurrió como agua entre los dedos, los amigos fungieron como prestamistas y en un par de años se convirtieron en acreedores rapaces. Entre toda esa mierda, la fortuna le sonrió: aprendió magia, y eso fue el primer paso para sobrevivir. Con el pasar del tiempo se unió a un gremio, su vida fue en ascenso y poco a poco su duro corazón se ablando. Una hermosa mujer -músculos marcados, altura prominente y un cuasi bigote- se convirtió en su esposa, la fortuna le volvió a sonreír y su esposa concibió. Dejó la vida de aventurero y sentó cabeza. Aunque no todo fue miel sobre hojuelas, había alcanzado la felicidad. Una felicidad efímera…

—Hey Everlue. Espabila, que ya va siendo hora de salir.

Everlue tuvo que elevar la cabeza, su estatura era baja y su compañero era más alto; con tranquilidad respondió mientras aun acariciaba su bigote:

—Kageyama, te he dicho que no me llames así. Aunque las cosas hayan cambiado, aun somos amigos.

El susodicho resopló, comprendiendo la forma de pensar de su viejo amigo. Sintiendo pesar por arrástralo a esta situación. Se pasó la mano por su peinado de piña: —Perdón, Duk. Pero no quiero que termines más involucrado… esos malditos son los responsables —masculló lo último con rabia.

—No te culpes, fui yo el que recurrió al gremio después de tantos años. Estoy agradecido con Erigor por este trabajo, aunque los riesgos son altos la paga es buena.

Ambos hombres abordaron el tren con dirección a Malva, una ciudad pintoresca ubicada al oeste de Crocus. Ciudad con un aproximado de treinta mil habitantes, sobresaliente por lo campirano del lugar; además de ser ubicación de uno de los edificios del consejo mágico. La forma del edificio era singular: Una gran torre con una plataforma circular como punta, dicha plataforma era cercada por el emblema del consejo impreso en varios estandartes; y una especie de bellota invertida flotando sobre la plataforma.

Con su peculiar estruendo el tren se puso en marcha, a cada segundo aumentando las revoluciones y en poco tiempo alcanzó la velocidad propia del viaje. El pulcro color negro del transporte reflejaba destellos propios del sol, siete vagones eran arrastrados. Duk y Kageyama ingresaron en uno de los camarotes, reuniéndose con otra persona que para ellos era conocido.

—Erigor. Ha pasado tiempo.

—Duk. Vaya, la familia sí que te ha sentado. Para matar el tiempo, que te parece si recordamos viejos tiempos mientras jugamos póker.

Duk sonrió, dando una pequeña reverencia al viejo conocido. Kageyama alzó la mano como saludo, aunque había sido ignorado.

—¿Has traído el singular tesoro?

Kageyama asintió, mientras sacaba a Lullaby. Siendo nuevamente ignorado por Erigor, quien comenzaba a repartir las cartas.

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Mientras tanto, en otro camarote…

Erza observaba el correr de los arboles a través de la ventana. Usando el traje de lolita gótica que había reservado para competir en el concurso «Miss Fairy» del Festival, pero días después Natsu le informó que ella y Mirajane serían sus acompañantes para: «La presentación del Cuarto Maestro ante el Consejo de Maestros de Gremios Legales de EartLand». Y le ordenó que luciera hermosa, más de lo que ya era, y no le quedo de otra que vestir su carta de triunfo.

—Mm~ Ah~ Nn~

Trató de ignorar el aura rosa de sus compañeros distrayendo su mente con cualquier nimiedad, aunque casi podía ser golpeada por los pequeños corazones que emanaban de la feliz pareja. Con las mejillas ligeramente sonrojadas, empezó a respirar con dificultad. El pequeño hormigueo en su zona intima incrementó al ver como las manos de Natsu se escabullían entre la larga falda negra de Mirajane mientras el beso subía de tono, Mirajane sacó su lengua y Natsu comenzó a mordisquearla, lamerla y chuparla. La peliblanca quedó sin otra opción más que retorcerse entre el regazo y los brazos del pelirrosa.

—Shee sha shearizhar shu shonda.

Mirajane interrumpió el momento en que Erza se iba a unir a la diversión; la pelirroja hizo una mueca de no entender y Natsu hizo el papel de traductor.

—Que vayas a realizar tu ronda. Y coloca uno de los sellos cuando salgas

Sin otra opción, asintió ligeramente e hizo tal como se le había ordenado. Y en la puerta colocó un sello mágico para que el sonido no escapara del cubículo. Dicho sello había sido elaborado por Levy, un papel adherible y del tamaño de un puño, el motivo que llevó a la peli-celeste a crear tal artimaña fue el miedo de ser descubierta por los fuertes alaridos que daba cada vez que lo hacía con el pelirrosa. "Ah, qué pena. Ni modo…ya acepte cumplir cada orden sin protestar" acarició su cuello, el cual lucía un collar de cuero negro con una hebilla dorada. Sin rumbo fijo decidió ir a visitar el resto del tren mientras se hundía en los recuerdos.

FLASHBACK

Con la poca luz del lugar, y su respiración errática ambientando la recámara como música celestial, descansaba sobre el mullido colchón, dio un vistazo a su lado y se percató del triángulo perfecto: Cana como base y cuyos pechos se bamboleaban al ritmo de las estocadas viriles del pelirrosa; Natsu agarrando con firmeza la cintura de la morocha mientras besa a Mirajane; y la albina mayor disfrutando del servicio de la hábil lengua de la morocha.

—¡UGMFGH!

—¡JYAAAA!

Las dos mujeres dieron alaridos ahogados: Cana por la sensación del líquido caliente vertiéndose en su interior y al mismo tiempo que Erza pellizcaba sus pezones; y Mirajane por el mordisco que le dieron en su botón femenino. Ambas convulsionaron de placer y Mirajane cayó exhausta, Cana quedó sin aliento pero con una sonrisa de felicidad plena.

—Er-chan.

Natsu hizo un gesto y Erza se estiró como si fuese una gatita, se relamió los labios y gateando se acercó al hombre. Su mirada estaba con forma de corazón, llena de lujuria. En pocos días de entrenamiento sexual había liberado cada atadura moral de su mente y demostró que podía ser igual de golosa como las demás.

—MIau~ Master~, su~ gatita~ quiere~ leche~.

Con esas palabras selló sus labios alrededor del glande, succionando cada resto que podía. Durante varios minutos se dedicó a la labor, dejándolo brillante y limpió.

—Fumu~.

El orgullo se notaba en el tono de la pelirroja, orgullosa de su buen trabajo.

—Suficiente —ordenó con un tono firme; y la pelirroja obedeció sin rechistar—. Erza Scarlet eres mi perra y de nadie más.

Natsu hizo una pausa, a lo que Erza contestó: —Si, si soy tu perra y de nadie más. Ésta perra le pertenece al maestro en cuerpo y alma.

— Bien. Esa es una buena respuesta —la sombra de Natsu engulló a Cana y Mirajane—. Así como estas, sígueme.

Completamente desnuda siguió al hombre, sin algún atisbo de duda. Aunque por arte de magia, Natsu estaba completamente vestido, internamente se preguntó por el momento en que eso había sucedido, pero no dijo nada. Bajaron las escaleras en silencio, siguieron por la sala-comedor y cocina, hasta llegar a la puerta. Fue breve el momento en que pasaron el hermoso jardín, por un breve instante algunos recuerdos con Siegran se acumularon en su mente pero rápidamente fueron desechados por las palabras de Natsu:

—Como MI perra, tú no necesitas nada más que obedecerme; menearás la cola cada vez que YO vuelva a casa y abrirás las piernas cada vez que YO lo decida.

—¡Sí! —a pesar del aire frio, la sensación de pertenecerle a él hacía que un calor recorriera su cuerpo. Natsu se dio la vuelta cuando por fin pasaron la cerca.

—Por ende, no necesitas de ningún otro hogar más que el que YO diga. Mira y despídete de tu pasado.

Erza pudo ver un destello de malicia en la mirada jade del hombre, se estremeció y regresó la mirada a donde él señalaba. «Pilar de fuego». Sin otra palabra, un círculo mágico rodeó por completo la casa y como si nada, ardió desde los cimientos. Durante varios minutos se escucharon crujidos y gemidos lastimeros del hogar, misteriosamente nadie salió a socorrer a tan inocente estructura. Las llamas no sólo consumieron la vivienda, también hicieron cenizas cada recuerdo que tenía con el peli-azul. "Natsu es distinto a ti, Sieg, él es posesivo, me ha reclamado y tú no hiciste nada por detenerlo… ahora exuda seguridad y no le importa la opinión de los demás… me ha enseñado el placer de ser mujer, me ha convertido en su vertedero de semen y… eso me gusta" su mano se dirigió a su vientre bajo. "Esculpió mi intimidad a su gusto… es más hombre que tú… no eres tú, soy yo". Las manos de Natsu deslizaron un objeto por su cuello, un ligero click siguió y con las palabras del hombre, ella se despidió.

—Este es el collar de mi perrita.

Con cariño tocó la mano que se posaba en su cuello y suspiró cándidamente. "Adiós Siegran". Erza sonrió, y se giró para besar al hombre. —Gracias~ Amo~ —enrolló sus brazos alrededor del cabello salmón, se estiró un poco y finalmente se besaron. Comprendiendo finalmente que el frio del ambiente era repelido por el calor mágico de Natsu. En medio del beso, suspiró con pasión ya que un dedo se había colado por su retaguardia. Instintivamente empezó a restregar sus grandes pechos contra Natsu.

—Yare, yare. Mi perra entró en brama otra vez, supongo que no se puede evitar, por ser una ocasión especial-

FIN DEL FLASHBACK

Las palabras que escuchó, la sacaron abruptamente de su recuerdo. Agudizó el oído, demostrando que a pesar de todo era una maga hábil y digna portadora del más alto rango -sólo por debajo del tercer y cuarto maestro- del gremio: Wizard Class Special. Después de algunos minutos de espionaje, Erza se mordió el labio y por breves segundos se debatió entre actuar por cuenta propia o informar al Maestro.

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Unos minutos antes…

—¡Genial, tomen esa perras!

Erigor no ocultó su expresión de felicidad por ganar la partida de póker; Kageyama bufó resignado; Duk sonrió recordando viejos tiempos.

—Erigor, a pesar de todo no has cambiado. Bueno, creo que no todos han cambiado. Podría apostar a que Byard aún mantiene ese mal hábito de lengua floja.

—Jajajaja. Eso es cierto, si estuviera aquí diría: Duk, prepárate, que veras mi asombrosidad en acción, yo seré el que mate más miembros del consejo. O algo como: Yo seré el que cause más destrucción en Malva, porque no hay nadie que pueda detenerme.

Kageyama rodó los ojos por la actitud del peli-gris. "Creo que has sido tú el lengua floja, aunque sin duda alguna eso diría Byard". —Erigor no crees que estas siendo demasiado confianzudo. ¿Qué pasaría si alguien del consejo está en el tren?

—Kageyama tiene razón, pero supongo que has sido meticuloso hasta el mínimo detalle.

—Por supuesto, durante cuatro años he investigado todo sobre los maestros de los gremios legales. La magia que emplean, los hechizos que conocen. Ya tengo contramedidas para las Magias Aberrantes de cada uno de ellos, esos estúpidos pagaran caro por expulsar a Eisenwald. Malva se convertirá en un cementerio.

Erigor había demostrado ser un erudito al respecto de cada gremio, pero se durmió en sus laureles. Aun desconocía del factor 'X', en este caso, el cambio de maestro en Fairy Tail. La soberbia se volvió su condena, confiado en que todo le saldría a la perfección se enorgulleció de su detallado plan, su orgullo fue tal que describió hasta el mínimo detalle. La suerte barajó las cartas, y después de la repartición, Erigor quedó con las peores, solo que aún no lo sabía.

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Erza se tomó su tiempo, esperando con paciencia a que los gemidos se detuvieran. Podía escuchar, gracias a que removió ligeramente el sello, cuando supuso que Mirajane había sucumbido, entró a la habitación pequeña. Y no se equivocó, Mirajane convulsionaba sobre el asiento, con las ropas desgarradas y una sonrisa torcida de placer. Natsu no se preocupaba de los pequeños detalles, ya que había hecho gala de «Arco del Tiempo» y siempre reparaba las ropas después de una candente sesión.

—Er-chan, ¿qué sucede? —Natsu habló al ver a la dubitativa pelirroja, de pie en la puerta; el vínculo que compartían era tal, que con una simple mirada podría decir que algo le preocupaba a Erza. La pelirroja se acercó, y relató todo lo sucedido…

—Buen trabajo—dijo, para después acariciar la mandíbula de la pelirroja; ella ronroneó de alegría, dejándose llevar, conectaron sus labios. Natsu mordió el labio inferior, e introdujo su lengua, enrollándose la una con la otra, sometiendo a Erza una y otra vez. La pelirroja no perdió el tiempo y sus delgados dedos se apoderaron del erecto miembro, acarició la cabeza y con sus uñas delineó cada vena del pedazo de carne. El beso terminó, recuperó el aliento e inclinó la cabeza hacia las piernas del hombre, con su boca libre comenzó a succionar; Natsu con la mano derecha acarició la melena roja y con la otra comenzó a sobar las húmedas pantaletas. Con una buena mamada, se sumió en sus pensamientos. "Vaya, si esto no es vida, entonces no sé qué será. Mirajane hace unos minutos y ahora Erza, además en casa están Levy, Cana y Lissana. Y dentro de unas horas me encontrare con Ultear y Meredy. Sólo por ellas decidí venir anticipadamente… JAJAJAJA. ¿Quién iba a pensar que una tragedia esta por ser orquestada? Bien, entonces tomare ventaja de esto. Les demostrare a todos esos vejetes mi poder, y recolectare la información que Eisenwald ha reunido… ¿Quiénes serán los más apropiados para dicha labor? Puedo hacerme cargo de resguardar Malva, pero no puedo atacar la base de Eisenwald, ni proteger Hargeon. ¡Ah! Se quiénes pueden hacerse cargo-".

Erza se puso de pie, dándole la espalda a Natsu, se inclinó ligeramente y con su mano hizo a un lado su braga negra y mostró su intimidad que goteaba con anhelo. —Master~ por~ favor~ —sus palabras fueron dichas con un tono suplicante, que harían que cualquier hombre fuese incapaz de resistirse, y Natsu no es la excepción.

—Has hecho un buen trabajo, sólo por hoy, dejare que hagas lo que se te plazca.

Erza asintió y se dejó caer sobre el duro mástil, un leve chillido de goce fue pronunciado. Y Natsu se preguntó si el sello de sigilo seguía funcionando. "Va, qué más da, si alguien viene a molestarme, le partiré su mandarina en gajos… Ufff, sip, esto es vida". Y tal como había dicho, dejó que Erza asumiera el mando; y se dedicó a planear su siguiente movimiento.

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—Hola Natsu. ¿Sucede algo? —A través de la esfera, que tenía el tamaño de un balón, Levy con una expresión preocupada respondió, sus dulces labios se contraían de la preocupación. La chica se encontraba rodeada por estanterías llenas de libros. Apenas si habían pasado unas cuantas horas desde que se despidieron y la llamada repentina la desconcertó, pero después de dar un rápido vistazo al entorno del hombre, procedió a reñirle pero en un tono más aliviado—. Vaya, tú sí que eres un gran pervertido, que dirán los demás si se entera que el maestro es un exhibicionista.

Natsu sonrió, acariciando la albina cabellera de Mirajane quien descansaba sobre su pierna derecha, y con su otra mano hacia lo mismo con Erza quien dormitaba a su lado izquierdo: —Levy-chan, te aseguro que si me hubieras acompañado, también estarías en las mismas condiciones. Hasta pedirías que te arrastrara al pasillo para que nos vieran.

—¡Eso no es cierto! —Levy con sus mejillas de un color carmín se apresuró a negar; causando que Natsu riera sonoramente.

—Está bien, no tienes que enojarte —el tono de Natsu abandonó lo cómico para ponerse serio—. Te llamé porque tengo una misión para ti. Quiero que lleves a algunos de los miembros del gremio a Hargeon y se preparen para pelear, pasado mañana, antes del mediodía, Eisenwold atacara la estación de trenes.

Levy asintió, sin mostrar sorpresa alguna, ya que Natsu podía hacer lo inesperado, y la suerte estaba a su favor, así que cualquier cosa que Natsu hiciera no le sorprendería.

—Avisa a los caballeros mágicos que se preparen para realizar los arrestos, y que no intervengan. Deja que los de Eisenwold hagan algo de destrucción, y cuando sea el momento adecuado, intervienes y declaras lo siguiente: Somos magos de Fairy Tail y por mandato del cuarto maestro, no dejaremos que sigan causando daño a los inocentes.

Levy no supo discernir si Natsu hablaba enserio sobre semejante frase vergonzosa o sólo era para fastidiarla, pero lo dejo pasar, ya que él no estaría ahí. —Natsu, ¿y si los caballeros mágicos no me creen?

—Levy, sobre mi escritorio esta un sello. Has lo que creas conveniente… si no mal recuerdo, Jii-chan está en la ciudad, dile lo que te he pedido. Asegúrate de que el nombre del gremio quede en alto.

—Está bien, entonces iré a realizar los preparativos —su mirada y sus palabras demostraban su seriedad y lo decidida que estaba.

—Ah~ mi Levy es tan hermosa cuando se pone seria. Esa mirada de guerrera hace que quiera comerte a besos. Ah~ que mal que estemos tan lejos.

Las palabras de Natsu hicieron que la mujer se ruborizara, pero aprovechó la oportunidad para ser egoísta. —Tú… entonces, quiero una recompensa —no espero la respuesta y añadió—: Tengamos una cita, solo nosotros dos. Quiero ir a la biblioteca mágica del reino.

Natsu aceptó sin duda alguna. —De acuerdo, iremos a Crocus.

—¡Yey! —Levy junto sus manos, justo sobre sus pechos, con una expresión de felicidad y afecto—. Te amo.

—Levy hacerte feliz es mi felicidad, aunque no fuera una recompensa, iría contigo sin duda alguna. Te amo mi pequeña.

Ella se sonrojó aún más, y bajó la cabeza para ocultar su rubor.

—Ten cuidado, y demuéstrale a todos quien es Levy McGarden Dragneel.

*PLIP* Con eso último cortó la comunicación. Natsu se puso de pie, cuidándose de no despertar a las chicas, y salió por la ventana. La fuerza del aire le pegó de lleno, y cuando llegó al techo del tren, se sentó.

—Bien, ahora el siguiente.

Nuevamente comenzó a operar el ingenioso aparato y pacientemente esperó a que la persona al otro lado de la comunicación respondiera.

*PLIP* *BISHI* *BISHI* *BISHI*

—¿Maestro? ¿Qué sucede? —después de la estática, la imagen se aclaró, mostrando a una señorita de cabello castaño, un par de lentes y con un aura de secretaria: Evergreen.

—Hola Ever, si no me equivoco están cerca de Blue Rose ¿verdad?

—No maestro, el objetivo no estaba en esa ciudad y ahora estamos cerca de Tepori. ¿Paso a Laxus?

—Sí, con él quiero hablar…

—Natsu ha pasado tiempo, ¿es algo tan importante que interrumpes mi misión? —Laxus estaba de mal humor, la misión le había salido mal y ser llamado repentinamente no fue de su agrado.

Natsu se mantuvo calmado, sin perturbarle el enfado de Laxus. —Por supuesto, es una misión de erradicación. Eisenwald es un gremio oscuro, quiero que lo elimines. Recolecta todos los documentos y captura a los que se pueda —Laxus le dio una mirada inquisidora— planean atacar el consejo gremial, yo me hare cargo de proteger Malva, pero no quiero que nadie escape. La base se encuentra en los bosques cercanos a Blue Rose.

Laxus meditó las palabras de Natsu, y entendió lo que Natsu planeaba. Su enfadó fue remplazado por una carcajada. —Jajajaja. Ya veo, ahora eres un zorro astuto. Planeas tomar ventaja de esto… bien, hare lo que has pedido.

Natsu sonrió forzadamente, sin extrañarle el cambio de actitud, simplemente perturbado por que su intención fue clara para Laxus. "Este desgraciado, por algo es nieto del anciano, de ahora en adelante seré más cuidadoso con él". —Estoy contando contigo.

*PLIP*

"Bien… dentro de poco llegaremos a Malva, es mejor informar a Mirajane, y que ella se haga cargo del seguimiento".

—Waaa que bien se siente el aire frio, pensar que me había perdido de todo esto por culpa de mi magia.

Sonrió triunfalmente, mientras el aire lo reconfortaba. "Ahora, que lo recuerdo. Mejor habló con Dos, quiero saber cómo le está yendo" se concentró, olvidando todo su entorno, dejando que el mundo exterior fuera reemplazado por su mundo interno.

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Nuevamente abrió los ojos, y ahora el paisaje era diferente. Un enorme volcán hacia erupción, y de entre la lava ardiente surgía un majestuoso dragón. Este ser se sacudió la lava y extendió las alas, en un par de aleteos cuya fuerza centrífuga puede destruir bosques enteros, acortó distancia.

—Io, Igneel. Siempre me preguntó cuál es la necesidad de hacer la misma escena cada vez que visitó este lugar.

Igneel rodó los ojos, para luego hacer una negación. —Natsu, lo principal es la entrada. Entiende de una buena vez, cuando tienes un poder sobrecogedor tienes que hacer una entrada triunfal, que cause una impresión que nunca se borre de la mente del espectador.

Natsu cruzó los brazos detrás de su cabeza, y giró sobre sus talones. —Maa, maa. No te lo tomes tan a pecho, ya entendí lo de la entrada triunfal. Mejor no hubiera preguntado —lo último lo dijo en voz baja, pero sus palabras no escaparon del oído del dragón—. Waaa, no lances repentinamente una bola de fuego.

Natsu había rodado para esquivar el resoplido del dragón. —Es para que aprendas a respetar a tus mayores.

—Eso es una vil mentira, ya supere el milenio. Así que, el pequeño es cierto lagarto escamoso que se la pasa viviendo sin pagar alquiler.

—¡JA! —Igneel enarcó la ceja, y se dio media vuelta, dándole impulso al coletazo que envió al pelirrosa volando por los cielos.

Segundos antes de que el golpe lo impactará, Natsu interpuso su brazo y minimizó el daño. Justo cuando volaba debido al impacto, extendió un par de alas que surgieron desde su espalda baja y equilibró su cuerpo en el aire. ¿Cómo es que había un cielo, y un volcán en la mente del joven? Era algo que Igneel o Natsu desconocían.

Natsu se impulsó hacia el dragón, y sus puños chocaron, creando una onda de poder explosivo que hizo estremecer la zona circundante. Durante varios minutos intercambiaron puñetazos, patadas y… ¡mordidas! Aunque Natsu esquivó por los pelos las mandíbulas del dragón, o desde un principio Igneel no tenía la intención de ir en serio.

*CLAP*

El aplauso fue tan fuerte que los dos pararon de pelear.

*CLAP*

Natsu 'Dos' hizo su aparición, caminando calmadamente y aplaudiendo a un ritmo igual.

*CLAP*

—Es que acaso ustedes son niños —ese tono de indiferencia, contrastaba con la impresión que tenía Igneel de Natsu e hizo obvio su pensamiento, casi en un parpadeo, eliminó la distancia que los separaba; y Natsu había hecho lo mismo.

—Natsu, aunque es un clon creado con esa magia antigua, dista mucho del tú real… más bien, diría que son hermanos gemelos.

La mirada afilada del dragón enfocó a Dos, un aire de sabiduría empezó a emanar de Igneel. —Hola Igneel, aunque sea un clon creado mágicamente, ambos compartimos personalidad y voluntad. Así que somos el mismo ente.

Igneel dejó caer su cuerpo, levantando una estela de polvo.

Zero comenzó a explicar la información que había recolectado a base de prueba y error. —Ciertamente compartimos pensamientos, pero la distancia afecta la magia. Además, esa magia libera mis emociones y a base de eso, crea los clones. Él es mi apatía con algo de pericia, sólo he conocido a Sabiduría, Desconfianza, Avaricia y a Vanidad.

La escena era surrealista para Igneel, al principio la única diferencia entre ellos era el par de alas, pero a medida que la conversación avanzaba se dio cuenta que habían pequeños gestos que los diferenciaba: Rascarse el mentón al momento de pensar; Revolverse el cabello por frustración; y otros detalles más.

—Entonces Natsu —hizo referencia al que tenía alas— es Lujuria.

El otro, con los brazos cruzado, asintió estando de acuerdo.

Natsu, no pudo defenderse y aceptó los hechos: —Ahora que lo pienso, puede ser que así sea; desde que empecé a utilizar esa técnica mi apetito es mayor que antes.

—Zero, nos estamos desviando del asunto. Sabes, estamos cortos de tiempo y, aunque también soy culpable, no me gusta andarlo perdiendo en charlas bobas y sin sentido. Así que iré directo al grano, luche contra una rubia pecho plano y se las ingenió para escapar, recibí bastante daño y tengo el ligero presentimiento que la volveremos a ver. Además obtuve como discípula a Lucy Heartphilia —Dos vio el desconcierto en su semejante y explicó mejor— me refiero a la rubia oxigenada.

—¡Ah! —los ojos de Zero se llenaron de iluminación.

Dos rodó los ojos, cansado de la actitud infantil que estaba mostrando su contraparte. —Prosigo, hemos viajado durante estos últimos días, y ahora me encuentro por Blue Rose-

—¡Blue Rose! ¡Eso es genial! —la simple mención hizo que saltara de alegría—. Detén el viaje, y busca el gremio oscuro Eisenwald. Ellos planean atacar al Consejo de Gremios y han reunido información, durante varios años, sobre cada maestro de gremio legal. Obtener esa información puede ser beneficioso para el futuro… Puede que hasta encuentres información sobre Dokuro Kai. Pero ten cuidado, la Tribu del Rayo va en camino.

Dos asintió varias veces, felicitando a Zero por tan buen curso de acción. —Está bien —hizo una pausa—, seria genial contar con la magia que Igneel copió de Skyadrum.

—Queras decir que robó.

Igneel, quien se sentía desplazado y jugaba con su cola haciendo círculos en el suelo, reaccionó rápidamente por el insulto. —¡Hey! ¡No robe! ¡Simplemente copie sin que él se diera cuenta!

Zero no dejó pasar la oportunidad de fastidiar al viejo, y con una mirada burlona dijo: —¡Es robar si lo hiciste sin su consentimiento!

—¡JA! ¡Mira quién lo dice! Acaso no haces lo mismo con esas mujeres.

—No hay necesidad de avisarles, y si lo pidiera, ellas me entregarían cualquier cosa.

Dos negó, indiferente por la actitud de los otros dos.

—Skyadrum es mi amigo.

—Maa, maa —Dos intervino, mediando entre ellos y así evitando que comenzara una pelea—. No le hagas caso, es un desagradecido. Sabe que gracias a eso, ahora maneja también la magia de sombras y existe un espacio de almacenamiento que me ayudaría enormemente.

Natsu, suspiró fastidiado, porque internamente le agradaba fastidiar a su padre y fue privado de su diversión.. —Sería fácil para almacenar lo que considere de buen valor —prosiguió Natsu, siendo consciente del plan de su clon, y los otros dos lo miraron con ojos acusadores—. Oye, es el botín de guerra.

—Y eras tú el que decía que robar es malo —acusó Igneel, con un tono melodramático—: Yo no crie a un hijo ladrón.

A Natsu le saltó una vena, antes de lanzarse y empezar nuevamente a pelear pronunció: —Enviare a Cana, sólo se cuidadoso de que Laxus no se dé cuenta.

Dos volvió a bufar, con un «Yare, yare. ¿Acaso son críos?» se empezó a desvanecer como si fuera una ilusión. Lo último que vio fue a Zero e Igneel intercambiando golpes…

Sus puños chocaron, otra vez, cuando Igneel utilizó su cola como lanza, Natsu curvó el cuerpo y con una media vuelta pateó la cola, haciendo que Igneel retrocediera. —¡Tú, padre desobligado! ¡¿Abandonarme en un bosque con apenas siete años, te hace un buen padre?!

Igneel abrió sus fauces, reuniendo la chispa que antecede a la llamarada: —¡JA! ¡Feliz deberías estar porque te libere de esa prisión! ¡Mocoso desagradecido! —y lanzó el fogonazo.

Natsu chasqueó, y en cuestión de segundos, eliminó las alas y preparó el mismo ataque. La incompatibilidad de su magia dragonica con las demás magias, lo obligaba a anular cualquier magia que estuviera usando si quería emplear las artes de Dragón Slayer. El tiempo se acabó y una llamarada de menor tamaño surgió de su boca, a medida que avanzaba cortando el aire se expandió hasta igualar la intensidad de Igneel. Con un *ZzzBoommm* las dos técnicas chocaron, ambos dejaron fluir el poder; los pies de Natsu se hundieron en el suelo, mientras era empujado por la fuerza; Igneel se las ingenió para permanecer en el aire y demostró que se había recuperado del golpe de aquel pelinegro.

El choque seguía en igualdad, hasta que repentinamente, el poder de Natsu dejo de fluir. Y fue superado por Igneel. —Tsk. Que aburrido, se fue cuando la diversión apenas estaba comenzando.

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*BANG*

El ruido sordo fue producido por el impacto de la cabeza del pelirrosa contra el metal del techo. ¿Qué había sucedido? Segundos antes, Natsu comenzó a liberar su poder. A tal grado que los pasajeros sintieron como la temperatura del lugar descendía rápidamente y sus corazones eran envueltos por una opresión espantosa; inclusive Erigor y compañía comenzaron a temblar por el gran poder, incapaces de moverse esperaron que ellos no fueran el objetivo de alguien desconocido; Erza y Mirajane despertaron abruptamente y se dirigieron hacia Natsu, antes de que siquiera salieran por la ventana, la oscuridad devoró al vehículo y casi al mismo tiempo el aura oprimente desapareció. Un túnel, y el resto es historia, cuando la luz regresó, ambas mujeres notaron la abolladura en el techo.

—¡MIERDAAAA!

Mirajane y Erza se apresuraron, solamente para encontrar a Natsu maldiciendo y a punto de destruir el tren. Dos grandes chinchones adornaban la cabeza del pelirrosa; Mirajane sin mediar palabra alguna, empezó a tratar las heridas. Ahora eran tres sobre el techo, y en ese momento Mira no pudo evitar reír por ver nuevamente el lado idiota y despreocupado de Natsu, la risa contagió a Erza.

Después del golpe, el tratamiento y el sermón de Mirajane por actuar como idiota -cosa que ella extrañaba hacer- y la revelación sobre el plan de Eisenwald que surgió en el trayecto, Natsu explicó lo que planeaba, dándole a cada una de ellas una misión y… cuando se percataron, llegaron a la estación de Malva.

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Malva - Sede del Consejo Gremial - Estación de trenes.

Entre la multitud de la estación destaca una pareja, quienes sentadas en una de las tantas bancas esperaban ansiosamente el arribo del tren proveniente de Hargeon, destacaban a tal grado que los hombres por el simple hecho de verlas, se terminaban distrayendo y tropezando. La primera, de largo cabello negro con un moño blanco, falda roja de varios pliegues que le llegaba hasta tres centímetros sobre la rodilla, medias negras y zapatos de tacón con una blusa negra pegada al cuerpo y para rematar un suave maquillaje en su piel blanca como la porcelana. A su lado, una señorita -talvez unos cuantos años menor que la pelinegra- de cabello rosa, largo hasta los hombros, enfundada en jeans negros; una blusa holgada blanca y varias pulseras.

¿Por qué los hombres no se han acercado? Claro que lo intentaron, pero una mirada gélida de la pelinegra los detenía en seco. Pero siempre había algún valiente o tonto, y ese valiente terminaba congelado o surcando los cielos gracias a un golpe de la pelirrosa.

Repentinamente la pelirrosa se puso de pie sobre la banca, y agudizó la vista. —Oye Ul~, ya viene —la pelirrosa sonrió, sin mirar a la mencionada.

Los ojos de Ultear se llenaron de ansiedad, y estaba a punto de pararse pero se reprendió internamente. "Tonta, cálmate... Pero ¿Cómo resistir? Ha pasado mucho tiempo que no lo veo… boba, solo han sido unas semanas-"

—Ul, el tren llegó —Meredy interrumpió el tren descarriado que eran los pensamientos de la morocha, y se puso a observar con detalle a las personas que bajaban. Después de varios minutos su sonrisa titubeó, él no había llegado. Ella buscó la mirada de la pelinegra, y sin necesidad de palabras se movieron.

Lo buscaron, pero ni una pista de Natsu. La estación se vació lentamente, al mismo ritmo que la sonrisa de Meredy desaparecía. Al igual que el ánimo de Ultear se iba en picada.

—Meredy, es posible que venga en el siguiente. Algo pudo haberle pasado- —Ultear hizo el intento de levantar el ánimo -de ella misma también- pero fue interrumpida cuando alguien jaloneo suavemente de su falda. La pelinegra bajó su mirada, y lo primero que vio fue la cabellera pelirrosa, no se miraba el rostro ya que estaba cabizbajo, como si estuviera llorando. Ambas mujeres se pusieron en cuclillas, para tratar de calmarlo.

—Nene, no llores, te llevaremos con tu mami —con una voz, suave y dulce, impresa con un tono maternal, Ultear levantó el mentón del niño.

Meredy que estaba a su lado, quedó sorprendida, fue lo mismo para la pelinegra. "¡¿Natsu?!" pensaron, viendo como el niño de apenas cinco o seis años sonreía de oreja a oreja, una sonrisa que ellas conocían, la mirada jade y los mechones rebeldes, sin duda alguna era un Natsu con forma de niño. Sin pronunciar palabra, ambas mujeres se miraron, y negaron rotundamente. —Meredy, no puede ser ¿verdad? No hay modo alguno en que Natsu sea un niño ¿verdad?

—Sipi, sólo es una ilusión… nada más que una jugarreta de nuestras mentes.

"¿Así que no creen que sea yo?". La sonrisa del infante titubeó por un instante, hasta que dicha sonrisa adquirió un toque malicioso. "Ya sé, jugare con ellas". Con ojos de cachorro perdido, y un tono dulcemente infantil que haría que cualquier mujer despertara su instinto materno, pronunció: —Hermanita~ ¿quieres ser mi mami~?

«Kyun~»

Ambas mujeres fueron víctimas de un ataque despiadado, sus corazones se detuvieron por un instante, para después retumbar locamente. Antes de que siquiera, pronunciaran palabra alguna. El niño junto sus manos, como si fuera a realizar una plegaria, sus mejillas se colorearon y dulcemente soltó:

—Mami~ Ul~, te~ quielo~.

Fueron unos largos segundos, en los cuales el tiempo parecía detenerse, cuando dicho tiempo volvió a correr:

—¡Qué lindo~! —exclamó Ultear, al tiempo en que lo alzaba y lo estrechaba contra sus pechos. Los pocos que aún estaban, sintieron envidia por dicho renacuajo. Meredy puso su dedo sobre sus labios rojos, esperando con ansia el momento para cargarlo, algo que parecía no suceder, ya que Ultear comenzó a besar las suaves mejillas del aturdido niño.

Con las mejillas coloradas, Meredy arrebató al infante de una muerte dulce. Alzándolo en el aire, le imploró: —Porfis, a mí también.

Aun aturdido, Natsu asintió. Usando la misma mirada junto con el suave sonrojo, extendió los brazos:

—Mami~ Dy~ abrazo~.

Un rayo impactó el cuerpo de ambas mujeres, al igual que les sucedía a algunas transeúntes; Meredy no lo dudó, y lo presionó contra sus pechos, para luego besarlo en ambas mejillas. Ahora era el turno de Ultear de observar y anhelar; no era la única, varias mujeres esperaban su turno para poder abrazar al pedacito de cielo. Hubiesen seguido con los mimos, si no fuera por la interrupción de alguien:

—Jejeje. Yo seré tu papi.

Un hombre entre sus veinte, de buena apariencia, y con una seguridad asombrosa -Hibiki Ren-. A Natsu le surgió un tic, pero prefirió realizar otra cosa. Ahora jugó su máxima carta:

—Mamis —ahora sus ojos mostraban pequeñas lágrimas, y su voz parecía a punto de quebrarse, señaló al idiota incauto—: Hombre malo.

Hibiki Ren, quien era el escolta de Bob, por azar del destino, vio a las dos hermosas damiselas, y su ego lo llevó a tratar de coquetear con ellas. Había intentado de todo, pero siempre terminaba en fracaso… hasta que el pequeño pelirrosa hizo acto de presencia, ahí vio su oportunidad, las hermosuras valían la pena. Supuso que el instinto materno las haría más dóciles, e internamente agradeció al niño. Su sonrisa de confianza, se rompió al ver que el círculo de mujeres lo miraban con ojos asesinos… Tiempo después fue encontrado por Bob, reducido a nada más que una masa de carne semi-inerte y moribunda.

¿Qué sucedió con Natsu y compañía? En medio del barullo, Ultear con un fuerte sonrojo y una expresión pervertida en el rostro, lo secuestró. A una velocidad prodigiosa, y asegurándose de perder a Meredy en el camino, avanzó por los bajos suburbios con Natsu al hombro, como un simple saco. A pesar de que Malva era una sede del Consejo Mágico, que mejor lugar para ocultar el mal que entre los ojos de la justicia. Ultear corrió hasta que se encontró cierto lugar.

La posada de mal aspecto por fuera, y que por dentro funcionaba como bar, su tétrico ambiente fue interrumpido. La puerta se abrió, dando paso a Ultear, los pocos comensales la escudriñaron con la mirada, pero la pelinegra no se intimidó y devolvió la mirada con igual intensidad acompañada del aura del pelirrosa. A paso seguro, se acercó al barman.

—Dame la mejor habitación —depositó sobre la madera un par de monedas blanquecinas, y después de unos segundos recibió una llave—; no quiero interrupción alguna, si alguien me busca: Tú no me has visto. ¡Entendido!

El barman a pesar de la apariencia de criminal, fue fácilmente intimidado.

Ultear subió por unas escaleras, y buscó el número de habitación que concordara con su llave. Encontrada la puerta, se introdujo: una recamara pequeña, a su lado izquierdo una cama para dos personas, una cómoda al lado derecho de la cama y una ventana al frente de la puerta.

—Supongo que no puedo pedir algo mejor.

Natsu durante todo el trayecto permaneció en silencio. "Bien… lo he decidido, esta técnica es digna de ser mi carta maestra… creo que lo llamare: Magia Prohibida SS o talvez Magia del Fin o Magia Suprema… sip, cualquiera sería un buen nombre", pensando en el terrible poder que había desatado. Permaneció en silencio, dispuesto a cumplir el capricho de su mujer, aunque ahora parecieran madre e hijo, pero más parecían secuestradora y secuestrado. Natsu fue sentado sobre el borde de la cama, y lo primero que vio -aparte de la puerta cerrándose- fue a Ultear respirando de manera rara.

—Natsu —la pelinegra, se había agachado para estar a la altura del pelirrosa— hazlo.

Él, que no sabía que pasaba, hizo una expresión de desconcierto. —Ah, quieres que regrese a mi forma normal.

Ella negó. Haciendo que Natsu pensara, dando rápidamente con la respuesta. "Sip, es un poder aterrador" aseveró nuevamente. —Mami~ Ul~ abrazo~.

La mujer respiró con mayor rapidez, y sin contenerse lo abrazó. —Taaan lindo~ lindo~ lindo~ lindo~ —ella daba vueltas por la habitación, y Natsu terminó mareado. Notando lo que había hecho, se sentó y dejo que la cabeza del pelirrosa descansara sobre su regazo, mientras acariciaba la pequeña melena rosa—. Mi nene, relájate, que mami te mimara mucho.

Natsu relajó su cuerpo, cerrando los ojos para disfrutar de las caricias, caricias que descendieron hasta cierta parte. "Joder. No pensé que Ultear sería una pervertida incestuosa… creo que le seguiré el juego. Ahem. A ver, si no mal recuerdo sería algo así". Nuevamente realizó una mirada traviesa, esa mirada que estaba volviendo loca a Ultear. —Mami~ leche~.

Nuevamente, Ultear recibió un espasmo por todo su cuerpo, algo momentáneo, una sonrisa maternal apareció y desatando las tiras de su blusa, dejó que sus pechos salieran libremente del sostén de encaje negro. —Mi nene, toma —dijo, mientras ofrecía el pecho derecho. Natsu, sabiendo que nada saldría, de igual manera se prendió del manjar, que ella con sumo cariño le entregaba; mordió, succionó y lamió glotonamente, como si exigiera el líquido que hace mucho tiempo había probado.

—Ah~ Ah~ Ah~ Si~ Mm~.

Natsu se separó, dejando el pezón erecto y brilloso. —Mami, me siento raro —dijo, con un tono lleno de preocupación y pequeñas lagrimillas a punto de salir, ya que en todo momento su ser fue atendido por la mano habilidosa de la pelinegra.

Ultear paró de gemir, y detuvo el movimiento de su mano y colocando uno de sus mechones detrás de su oreja, se inclinó para besarlo en la frente. Susurrándole dulces palabras, con la sola intención de tranquilizarlo. —No te preocupes, mi cielo. Mami te enseñara muchas cosas sabrosas. Te va a encantar.

Natsu terminó sentado, con Ultear entre las piernas, esa melena negra, subiendo y bajando, haciéndolo gemir de gusto. Ella tenía el control, y Natsu no se lo negaba. Jugaban a la madre amorosa y al hijo inocente, ella no tenía nada de madre y él nada de inocente. —Mami, Mami algo raro va a salir. Ah~ ah~.

—Mi nene ¿Se siente rico?

—¡Si mami!

—Fufufu. Entonces, deja que mami se haga cargo.

Ultear dejó que el pequeño aparato se perdiera en su boca, incitándolo a seguir, enrollando su lengua en la pequeña cabeza. Porque si Natsu se había transformado en un niño, significaba también, que cada parte fue reducida a antaño. Pero Ultear no dejo que eso la desanimara. Si cualquiera, en ese momento, entrara en la habitación, la tacharía de pervertida. Asalta cunas, roba niños y un montón más.

—Fufufufu. Eso es, déjalo salir.

—Aaaahhhh.

Sin demora alguna, la mujer devoró todo lo que salía. Gimiendo cantarinamente por cada gota que sorbía, su mirada se transformó en una mirada salvaje llena de lujuria que hizo temblar al pelirrosa. "Mierda. Me va a violar". Y, de un golpe ligero al pecho, se encontraba tendido sobre la cama; aunque no era una lujosa, era lo suficientemente buena como para hacerlo, Ultear se subió encima, y él aunque no pudiera ver, gracias a la falda, apostaría a que ella hizo a un lado el pedazo de tela. —Mi bebé, deja que mami se haga cargo. Te hare sentí mucho mejor. Ah~.

Ultear finalmente bajó las caderas, con su cuerpo cubría por completo al niño. Su único pecho expuesto bamboleaba al ritmo, arriba y abajo. —Mm~ Ah~ Ah~ Nene~ te extrañabaa~ Ah~ taann~ ricooo~.

"Ugh. Maldición. En serio, esta será mi técnica más fuerte" a pesar de no tener el mismo tamaño, Ultear lo apretaba fieramente. Haciéndolo sentir cada pliegue, cada parte, pero sin poder llegar a ese lugar que siempre le gustaba conquistar. "Suficiente, es hora de tomar el mando". Liberó el Take Over de su virilidad, y obtuvo un alarido extasiado.

—¡Ah~!

La mujer gimió, por el cambio brusco, y aumento la velocidad. Sus facciones se comenzaron a deformar en una expresión lujuriosa. Natsu también sonrió, moviendo la cadera para más profundidad, finalmente sintió esa última barrera y sin contemplación alguna la traspaso. —¡Ah~! ¡Natsu~! ¡Más~! ¡Si~!

Ella siguió el coito, hasta que perdió las fuerzas, en ese momento Natsu asumió el mando y le dio la vuelta, dejando que las piernas se situaran sobre sus hombros y prendiéndose del pecho expuesto, bajó la cadera en un movimiento prodigioso. —Natsu detente~ Ah~ Noo~ Ah~.

Ultear estaba sonrojada y sudando copiosamente, incluso lloraba de placer. —Quie-ro a mi Nat-su —suplicó, y él liberó por completo el Take Over, dejando su marca en lo más profundo de ella. La alzó, y violentamente la embistió varias veces, hasta dejar la última gota de la primera carga. "Vaya, realmente soy Lujuria" pensó, dándole la razón a Igneel y a Dos.

—Ul, te extrañe mucho.

—Yo tam-bién.

Se besaron, hasta que Natsu se retiró y dejó que el líquido blancuzco surgiera. Rompió la blusa roja junto con el brasier negro de encaje y degustó del otro pecho, haciendo que ella rompiera en otro violento orgasmo, su cuerpo se curvó mientras exclamaba reiteradamente cuanto lo amaba. —Mi Reina, aún no he demostrado cuanto te extrañaba —susurró sensualmente, mientras le daba vuelta y separaba esos carnosos glúteos, y finalmente se perfiló al lugar deseado—. Toma todo mi amor.

—¡GUJYUU~! —Ultear pronunció algo indescifrable, al momento en que la espada ardiente traspasó su retaguardia—. ¡FUAH~!

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—¡MALDITA SEA! ¡ULTEAR! —Meredy rugió al mismo tiempo que dejaba fluctuar su poder, haciendo que los presentes temblaran, ella se encontraba en el bazar de Malva, y llevaba algunas horas buscándola pero no daba con el paradero de la pelinegra. Repentinamente percibió una leve señal mágica, y la sonrisa regresó a su rostro, con las ansias consumiendo su mente, emprendió el camino. "¡Espérame Natsu!".

Avanzó durante media hora, atravesando callejones estrechos y calles concurridas, hasta que finalmente llegó a una callejuela, y en ella una posada para maleantes. Sin vergüenza alguna se coló por la ventana del cuarto donde Ultear y compañía estaban, al entrar al lugar no se sorprendió por la escena: En el ambiente predominaba el olor a sexo, y cigarrillo; Natsu, siendo un niño, estaba desnudo, sentado en un sofá mientras leía el periódico y calaba el puro. Y Ultear sobre la cama, inconsciente, cuasi desnuda ya que aún mantenía las medias y la falda, en el rostro una sonrisa boba; completamente sudorosa y bañada en semen. Meredy admiró la faceta de la pelinegra, excitándose y con un caminar seductor acortó distancia.

—Ha pasado tiempo —dijo—, te extrañaba mucho.

—Compensare el tiempo perdido, así como lo hice con Utear.

—Quiero a Natsu, no a un niño. No soy tan pervertida como Ul.

Y dicho y hecho. Meredy se sentó en el regazo del hombre, apoyando su espalda contra el pecho; dejó que la virilidad quedara entre sus muslos. —Um~ Ah~ —gimió, ya que la mano derecha de Natsu se había colado debajo de su blusa y se apoderó de su pecho izquierdo, mientras la mano izquierda acariciaba su sexo, que poco a poco empezó a humedecer su jeans— Ah~ Natsu Ah~ Nn~ Ujya~.

Primeramente besó el cuello, dejando que sus labios saborearan la delicada piel, marcándola como siempre lo hacía; y segundo, palpó el monte, que no era tan grande, pero lo suficiente para caber en su mano, y lo acariciaba con delicadeza, haciéndola gemir; y de último, su dedo medio de la mano izquierda que segundo antes se había colado entre los jeans, acarició con sutileza el lugar donde residía la saciedad de sus ansias; todo ello, sin dejar de profesar cuanto la amaba y deseaba. —Mm Meredy que buena estas —su voz ronca, justo en el oído de la chica, hizo que ella se estremeciera, mientras movía la cadera y dejaba que su falo restregara la zona húmeda—. Meredy, amor.

Ella apretó los muslos, y dejó que sus intimidades hicieran contacto, piel contra tela. —Ahhh~ Natsuu~ Siii~ Umm~.

La pequeña mujer se estremeció entre sus brazos, bañando su entrepierna con jugos de amor. Después de recuperarse, ella se puso de pie, y con calma se quitó el pantalón, quedando en una braga casi diminuta de un color rojo; Meredy lucia tremendamente erótica en ese vestuario, la playera le llegaba hasta medio muslo, y por lo sudorosa que estaba se podía vislumbrar el sostén de encaje rojo. —Yare, yare. ¿Meredy como lo quieres? —pregunto vehemente y con la erección en su mano derecha, listo para reanudar la labor de hombre.

Ella sonrió, una sonrisa llena de deseo, lentamente se pasó la lengua sobre sus labios resecos y se sentó sobre el regazo masculino, de tal modo que sus pechos quedaron a la distancia perfecta de la boca de Natsu. Sus labios externos se abrieron, permitiendo la entrada: —Duro y rico Ah~ Mm~ Sii~ Justo ahí~ —Meredy no evitó dejar que fluyera su voz cantarina, ese tono dulce que sólo el harén de Natsu podía sacar de ella, sus caderas empezaron a bajar y subir, justo al ritmo que ella prefería.

Las manos de Natsu no se quedaron quietas, y habilidosamente eliminó el sostén, los pezones de un rosa suave se podían ver a través de la playera, y nuevamente actuó como un niño, chupando y succionando en busca de ese néctar que ella aun no podía darle. —Jejeje. Tontitoo~, aun no saldrá ah~ nada, pero si ah~ me preñas ah~ sin duda ah~ te daré mm~ leche~.

La voz sedosa, las mejillas ligeramente rosadas, junto con la candente mirada, encendieron su interruptor. —Dy~, si lo dices así, no hay modo alguno en que no te conceda ese deseo —se puso de pie, y ella se aferró con brazos y piernas, tomó el firme trasero y al compás de su voz, lo bajo y subió consecutivamente—: ¡Orya! ¡Orya! ¡Orya!

Ella apoyó su cabeza sobre el hombro de Natsu, dejando que su saliva saliera de su boca entre abierta, sus ojos comenzaron a voltearse debido al éxtasis que recorría su cuerpo. Dejó que él la manejara a su antojo, aunque ella no fuera dueña de su propio cuerpo, ni de su propia mente. Bendiciendo el día en que conoció al joven Dragón… lo hicieron hasta deshoras de la noche, durante ese tiempo, Ultear despertó y se unió a la fiesta: Ultear sobre Meredy, mientras ambas eran penetradas al mismo tiempo; Meredy rogando que le rompieran el culo, mientras Ultear se amamantaba de esos pechos pequeños; Natsu siendo atendido por dos bocas voraces, la pelinegra haciéndose cargo del glande mientras la pelirrosa se ocupaba de sus bolas.

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2:00 A.M.

A su lado izquierdo estaba Ultear, completamente desnuda y con una expresión feliz en el rostro; y a su lado derecho, descansaba Meredy, en las mismas condiciones, una sonrisa de plena satisfacción y con nada cubriendo su desnudez. A pesar de la hora, ellas no sentían frio, ya que Natsu se hacía cargo de irradiar el calor suficiente para mantenerlas cómodas.

Meredy acariciaba el abdomen del hombre, mientras expresaba su asombro por lo que Natsu les había dicho: —Vaya, realmente planean una emboscada. Es una pena, pero Eisenwald está bajo la protección de Oración Seis, y aunque formemos una alianza, no somos aliados. "Así terminaríamos rápido con Baram, y podría darte muchos hijos", lo último fue su deseo, sin la Alianza Baram, ella y obviamente Ultear, serian libres de hacer lo que se les plazca, y ese placer tenia nombre.

Natsu no lo entendió, entonces Ultear aclaró el problema:

—La Alianza Baram sólo es un convenio para no interferir en los asuntos de los otros, y Oración Seis es el miembro más débil. Apenas si conocemos los nombres de los Seis Generales Oscuros, más no sus habilidades.

—Awwn. Entiendo, si destruyo Eisenwald tendré que prepararme para la guerra contra Oración, pero ni Grimorie o Tártaros intervendrán. Saa, será interesante pelear contra alguien de Baram —Natsu bostezó, mientras planeaba a futuro la destrucción de Baram. Meredy se acurrucó sobre el pecho de Natsu, mientras con voz somnolienta decía:

—Nee~ sabes, no eres nada parecido a lo que decían de ti. Yawn, eres mucho más interesante…

Natsu quedó desconcertado, ya que la mujercita se entregó al descanso que su cuerpo anhelaba, completamente exhausta. Quiso preguntarle a la otra mujer, pero ella también soltaba suaves ronquidos, no tuvo otra opción más que hacerles compañía. "Creo que olvide algo… bueno, ya lo recordare".

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Mientras Natsu se divertía…

Bajo el manto de la noche, una lechuza, de un blanco hermoso, tan exquisita que cualquier noble pagaría una fortuna con tal de añadirla a su colección, estaba posada sobre la rama de un árbol, sus hermosos ojos celestes observaban atentamente el ajetreo que se podía apreciar a través de la ventana. Inclinó su cabeza ligeramente, recordando lo que había acontecido durante el día. La orden de Natsu, cuando aún viajaban en el tren…

—Mirajane, hazte cargo de la vigilancia —dijo, para después besarla en los labios—. Sé que será aburrido, pero sólo confió en ti para esto.

Ella asintió, complacida por la confianza depositada. —Entiendo. No hay nadie mejor que yo, aunque quería jugar con Ultear y Meredy.

Natsu sonrió, mientras la acercaba a su cuerpo, y le tocaba el trasero. —Cuando terminemos todo esto, dejare que te diviertas con ellas. Que retocen, sin que nadie las interrumpa.

—Estaré esperando ansiosamente, entonces, adiós.

Y despidiéndose con un último beso, su cuerpo fue rodeado por un brillo dorado y adquirió la forma de una gata de pelaje albino y ojos celestes, dio una última mirada, y contoneó la cadera. Sin ningún problema, siguió al trio de hombres, cada vez que cruzaban por una esquina, ella cambiaba de forma. Siempre pasando desapercibida para ellos. Durante el resto del día, los vio ir y venir, afinando los últimos preparativos para la batalla; con su súper oído, fue capaz de escuchar cada cosa que decían.

"El único desafío será Lullaby. ¿Debería impedir que sea invocado? ¡Ah! Supongo que Natsu querrá pelear con esa cosa, a pesar de todo, en eso no ha cambiado" ese pensamiento la hizo feliz, después de todo, como mujer y futura primera esposa, quería que todo el mundo fuera testigo del poder avasallador de su marido.

La luz de la mañana se hizo presente, y nuevamente cambió su forma, a la de gata albina. "Ara, ara. Así que también tenía algo así, realmente se han preparado para destruir la ciudad, pero no tomaron en cuenta a Natsu. Fufufufu~ será una gran pelea… bien, es hora de regresar con Natsu" se dijo y emprendió el camino de regreso. Llevaba información valiosa.

Durante casi una hora, avanzó entre callejones y callejuelas. Recibiendo varios halagos por gatos callejeros, y no les daba importancia, siempre los ignoraba. Pero el acoso fue tal, que mejor adoptó otra forma y les dio un susto de muerte a los gatos acosadores. Finalmente arribó al lugar deseado, sin problema alguno se coló por la ventana del segundo piso.

—Ah~ Ah~ Ah~ Ah~.

Mirajane en su forma gatuna reconoció el aroma que predominaba en la habitación, lo primero que vio fue a Natsu, de pie, haciendo lo que él podía hacer perfectamente, agarrando las caderas de una mujer encorvada, sólo por el color negro pudo determinar que era Ultear haciendo lo posible por permanecer de pie. No interrumpió el tiempo favorito de su hermana, ya que ella comprendía perfectamente lo que era pasar un largo tiempo sin estar cerca de su amado.

—Buenos días, Mira. ¿Cómo te fue?

Meredy, que también prefirió observar, la saludó cariñosamente. Esa sesión que Natsu había impartido aquella vez dio sus frutos, y a pesar de que habían sido amenazadas, no le tenía rencor, ya que ella también hubiese hecho lo mismo si supiera que alguien le hizo daño a Natsu.

—Hola Dy. Sólo diré este verso: ¡Oh tú! ¡Idiota! ¡Has dejado que el orgullo cegué tu visión! ¡Que la soberbia nuble tu juicio! ¡Has olvidado que hay un Dios que todo lo ve! ¡Olvidaste que hay un Ser Supremo! ¡Idiota! ¡Dios te castigara, enviando a la muerte a tu puerta!

Meredy, aplaudió tan hermosas frases, para ellas, dios no era nadie más que Natsu; porque sólo ese título expresaba cuan maravilloso era el pelirrosa. Y la muerte serian ellas, ya que estaban dispuestas a cumplir los designios de su dios.

—¡Ahhh!

Ese gritó ahogado había sido la señal de que Ultear fue saciada. Y no se equivocaron, ya que la pelinegra se quedó sin fuerzas y solamente porque Natsu la tenía agarrada de los brazos, no cayó al suelo. Natsu, que estaba detrás de ella, vació su carga en el interior, bombeando una gran cantidad, cada vez que lo hacía con cualquiera de ellas, siempre tenía la intención de dejar descendencia.

—Aw~ cuanto amo ver la cara deformada de placer de Ul~.

Meredy con las mejillas sonrojadas, se quedó viendo a la pelinegra. Sabiendo que era hora del siguiente asalto, miró a Mirajane, con una mirada que le imploraba ser la siguiente.

—Ah. Está bien… es sólo porque estoy siendo considerada.

—¡Yupi! ¡Gracias!

Meredy abrazó a Mirajane, y después de que Natsu dejara a Ultear sobre la cama, comenzaron a fornicar.

Una hora después…

—¿Y? —cuestionó, mientras Mirajane yacía entre sus piernas, bajando y subiendo a un ritmo constante. "Es cosa mía, o Mira está más excitada de lo usual… maldición, ella no va a responderme hasta que este satisfecha", se dijo.

Otra hora después…

—¿Y?

Natsu sentado al borde de la cama, empezó el interrogatorio, frente a él, las tres mujeres estaban sobre sus rodillas y atadas, asegurándose de que las cosas no volvieran a terminar en la cama. Ya que había algo importante por suceder, y debía prepararse.

—Hmph.

Mirajane hizo un puchero, negándose a responder, aunque no tenía mordaza, aun así se negó a soltar palabra alguna.

—Mira —masculló, pero después soltó un suspiro de resignación al ver que ella aún se negaba a cooperar—. ¡Mirajane Strauss Dragneel!

—Hmph.

—¡Tú! ¡Joder, mujer! ¡Espero que te vuelvas más cooperativa!

Sin otra opción, más que complacerla, la levantó del suelo y bruscamente la tiró a la cama; la dejó como estaba, atada y sin poder moverse, y la penetró.

Otra hora después…

—¿Y?

Volvió a preguntar, ya para ese momento eran las diez de la mañana, y Natsu se había asegurado que Mirajane fuera más cooperativa.

Ahora, con las piernas abiertas, mientras respiraba erráticamente, Mirajane con una sonrisa de plenitud comenzó a relatar cada detalle de lo sucedido:

—El ataque es de dos fases: Primero sellaran la ciudad, para que nadie pueda escapar. Después dejaran que el ejército de diez mil bestias mágicas, provenientes de Blue Rose, ataquen Malva. En medio del caos, intentaran matar a los maestros. Y si los maestros sobreviven, liberaran a Lullaby.

—Fiuu "No me sorprende ese número, han planeado esto por mucho tiempo…" —Natsu permanecía calmado, con esta valiosa información podría replantearse los pasos a seguir—. ¡Genial, esto será divertido!

Las mujeres sonrieron de ver a Natsu feliz, él parecía un niño que había obtenido el juguete que caprichosamente deseaba. "¡Ah! Ya recordé, Erza esta en mi sombra, supongo que ha de tener hambre".

TO BE CONTINUED…

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Saludos, a ti, mí querido lector. Después de las salutaciones, te pido tu opinión en los siguientes aspectos.

¿Sorprendido?

Sí, yo también. No pensé que subiera un capítulo en menos de un mes, pero al final lo logre. Tenía algo de tiempo libre, y logre escribir algo bueno.

¿Qué te pareció el capítulo?

Lo tenía planeado, quiero abarcar los arcos de Fairy Tail y siempre tuve la intención de cambiar muchas cosas. Un ejemplo de ello es, el Conde Everluke, quien en el canon no era nadie especial, ahora le di una nueva vida y un nuevo papel. ¿Qué le deparara el futuro, ahora que tiene a Natsu como enemigo?

Ah, la casa destruida de Erza, también disfrute escribir esa parte. Y si se preguntan por la marca de Erza, pues si, ella tiene una, solo que algo es distinta a las demás, y en un lugar que ella no puede ver. Y ahora que recuerdo, tampoco describe el sello de Levy, bueno, ya habrá tiempo para eso, en los capítulos venideros.

¿Qué tal el plan de Natsu?

Como había dicho, quiero hacer de Natsu alguien impresionante, la fusión con Rey de Espadas lo harán alguien extremadamente fuerte, y regresaran sus memorias nobiliarias. Por ello, ahora actúa con un objetivo en mente, obtener fama y poder. El primer peldaño será dejar en claro cuál gremio es el más fuerte, y quien es el maestro más poderoso.

¿Qué te pareció el momento shotacon de Ultear?

Jajaja. Fue algo que surgió de la nada, y bam, quedo algo picante y pervertido. Natsu deberá arreglárselas para cambiar ese lado de Ul, ya que no puede dejar a alguien así cerca de su descendencia.

¿Quién debería ser la siguiente en quedar embarazada?

Aclaro algo, Mirajane aún no se ha percatado, y por ende, Natsu no sabe nada. Y me pregunto, quien debería ser la siguiente, Ul, Meredy, Levy, Lissana, Cana o Erza. Ah, se me olvidaba. El primogénito, debería ser niño o niña.

¿Qué sucedió con Erza?

Jajaja. Se me había olvidado, pero ella está en la sombra que Igneel le enseñó a usar a Natsu; y en el siguiente capítulo veremos como es la sombra, ese mundo que Mashima no ha explicado.

¿Cómo será la batalla de Levy?

¿Cómo les ira a Dos y Lucy en Blue Rose?

¿El siguiente capítulo tendrá sorpresas?

Claro que sí, hay cosas que nadie, más que yo, puede predecir. Alguien se unirá al sexy harén, y se llevara muy bien con Erza. Jajajaja. Pero, primero serán las gloriosas peleas, después dejaremos los bienes de guerra. Esos exquisitos bienes.

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¡Wow! ¡Estoy en éxtasis! ¡144 reviews!

¡Jajajajaja!

¡Enserio, wow!

Propongo algo, si este capítulo llega a 21 reviews en menos de una semana, les daré una sorpresa que de seguro muchos amaran. Es un especial, algo que relata, hechos presentes y futuros, sobre alguien que se involucra con Natsu. Y sino, pues, deberán esperar el tiempo que sea necesario para el siguiente capítulo.

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Agradezco a los siguientes usuarios por los reviews:

[kajodar25]; [lcsalamandra]; [Rey96]; [joellovara80]; [amaury hernandez 587]; [DjGuilox-018]; [Veizser]; [alquimelzer]; [GDS DragonGodSlayer]; [walkerxd]; [darksquall03]; [selkova]; [joakiiin-14]; [miguelpuentedejesus]; [riohey sawada dragneel]; Ya respondí por MP esos hermosos reviews.

Y a los anónimos:

Fakedrakus: Viejo, gracias por el review. Como ya habrás leído, esta vez no me tarde demasiado. Y si, lo vuelo a reiterar, amo escribir sobre Erza y Natsu, pero mi amor es algo retorcido y siniestro… pero bueno. Espero que este capítulo haya sido de tu agrado.

E N D: Compa, gracias por el review. Si, al final actualice, perdón por la demora. Gracias por apreciar mi trabajo. Si, también me agrada el DarkNatsu y su más que sensual harén. ¿Se unirán los 4 Reyes? Quien sabe, ya ves, Hisui -Reina de Corazones- planea atacar a Natsu -Rey de Espadas-; supongo que habrá más de algún conflicto entre seres singulares.

Además agradezco a los 94 followers…

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Y a los 97 que agregaron mi historia a favoritos…

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IMPORTANTE

A favor de la Campaña 'Con voz y voto'. Un favorito no expresa en ningún modo lo mucho que te puede gustar una historia.

Creo que para el autor siempre es satisfactorio leer las apreciaciones de la gente que lee uno de sus escritos. No los estoy exigiendo, para nada, pero no cuesta más de un minuto (creo), dejar un comentario sobre que te pareció. Esto no sólo nos motiva, sino que nos ayuda a mejorar cuando nos hacen ver en que fallamos para no volver a cometer el mismo error; siempre con el respeto y la buena onda que esto implica.