Los Jóvenes Titanes no es de mi propiedad, tampoco lo es la historia. Yo solo me encargo de su distribución al español.
Limonada para el calor
Drabble 025: Corte de Papel
El labio inferior de Chico Bestia estaba temblando mientras acunaba su mano derecha cerca de su pecho. Lagrimas falsas se deslizaban por sus mejillas y unas minúsculas gotas de sangre salían de un pequeño corte en su dedo índice.
—Mira, Rae. Te dije que esa cosa era peligrosa— sollozo él de nuevo— ¡Mira está herida! ¡Me voy a morir!
Raven tan solo frunció el ceño mientras se dirigía hacia el botiquín de primeros auxilios.
—Deja de actuar como una reina del drama. Es solo un corte de papel, no una herida de arma blanca— reprocho ella haciendo una pequeña pausa— Y te dije que dejaras de llamarme, Rae. Sabes que lo odio.
Chico Bestia tan solo se encogió de hombros, olvidándose momentáneamente de su herida mortal mientras Raven se acercaba a él y buscaba los vendajes en el pequeño kit.
—Siempre pensé que te gusto ese apodo— explico Chico Bestia— Siempre te sonrojas cuanto te llamo así.
—No, no lo hago— respondió Raven algo molesta.
— ¿Sabes qué? Creo que estas mintiendo— Sonrió él burlonamente sacando una pequeña tirita adhesiva y con su mano sana acaricio su mejilla— En secreto te gusta ¿No es así?
Raven rápidamente se alejó y le dedico una de sus típicas miradas de muerte que siempre le daba cuando tentaba su suerte. Rápidamente comenzó a desenvolver la pequeña tirita adhesiva de color marrón.
—No y detente de una vez, Chico Bestia. Sabes que no me gusta esa clase de atención.
—Mentiras, Rae. Sé que te gustan— se rió el changeling mientras le tendía la mano para que se la vendara.
Ella tan solo suspiro y envolvió la pequeña tirita alrededor de su dedo, para finalmente cerrar el kit de primeros auxilios fuertemente. ¿Por qué tenía que actuar como un idiota todo el tiempo? La joven hechicera dejo escara una bocanada de aire y se alejó de él.
—La próxima vez ten más cuidado cuando trabajes con papel— le advirtió Raven—De todos modos ¿Qué estabas haciendo?
—Leyendo uno de tus libros que habías dejado olvidado en la cocina.
Raven se congelo en ese momento y empezó a sudar.
—Yo… ¿deje olvidado un libro?
—Si— Ella pudo escuchar cierta burla en su tono de voz, no le sorprendería que estuviera sonriendo— No sabía que te gustaran esa clase de historias tan picantes, Rae-Rae.
— ¡Oh no!— fue el único pensamiento que cruzo por la mente de la chica mitad demonio mientras su cara se ponía completamente roja.
Fin
