Limonada para el calor
Drabble 033: Dejarse llevar.
Fue agradable dejarla tener el control de su cuerpo y alma de vez en cuando. A él siempre le tomaba bastante tiempo llegar a un acuerdo con el hecho de que cedería por completo el control de su cuerpo a ella. Fueron meses de paciencia y comprensión, pero al final de todo de aceptación. No fue para nada algo fácil de hacer y llegando a este punto no había vuelta atrás.
¡Pero por dios! No podía negar que le encantaba esto.
Raven besaba su cuello, sus delicadas pero fuertes manos sujetándole las muñecas contra la cama mientras hacían el amor con pasión y al mismo tiempo cariño. El movimiento de sus caderas era perfecto, de arriba hacia abajo dejándose caer con fuerza para poder sentirlo en lo más profundo de su ser. Su cuerpo parecía estar en llamas, tratando de contener las ganas de perder el control y hacerse cargo de la situación. Cerro fuertemente los ojos y tan solo se relajó concentrándose en las sensaciones que estaba recibiendo su cuerpo en estos momentos: sus suaves y dulces caricias, el sonido de sus gemidos que era música para sus oídos o el aroma de sus hormonas que lo estaba volviendo loco.
Fue demasiado.
Con un fuerte grito, sintió como sus cuerpos se estremecían y las paredes internas de la hechicera presionaban fuertemente su erección debido al climax. Raven se dejó caer contra su pecho mientras trataba de recuperar el aliento, él en cambio tan solo la tomo entre sus brazos en un tierno abrazo.
Si…a veces era agradable simplemente dejarse llevar.
