Si, deje muy abandonada esta serie de drabbles, como que necesitaba un descanso de tanto lemon con estos dos…lo digo porque los siguientes 6 capítulos serán SFW Y NSFW…

No me vean así, la pervertida es Xaphrin no yo.


Limonada para el calor

Drabble 035: Borrachera

Ninguno de los dos podía recordar con precisión lo que había sucedido la noche anterior.

Los únicos fragmentos de aquellos recuerdos grabados en sus mentes eran la pasión, aquellas manos deslizándose sobre sus respectivos cuerpos, los fuertes jadeos en la oscuridad y la lucha por tener el control. Raven podía recordar claramente la sensación de sus afilados y puntiagudos dientes muriendo su cuello y en los hombros. La sangre seguía derramándose lentamente sobre las curvas de su cuerpo, lentamente dirigió sus dedos al cuello donde sintió un par de huecos y recordó como él saboreaba el líquido carmesí como si se tratara de una golosina.

Él actuó de manera bastante brusca sin sentir ni una pisca de remordimiento por la forma en la que se comportó, en un momento la estaba insultando y en el otro le hablaba con cariño. A Raven no le importaba como la llamara o que le dijera, siempre y cuando siguiera haciendo lo que demonios fuera eso con sus dedos, jugando con ella antes de deslizar sus manos alrededor de sus caderas y jugar con su trasero.

Era demasiado y a la vez era suficiente. Sus garras se clavaron en ella y él se deleitó con sus reacciones, lamiendo las finas líneas de sudor mientras la embestía con fuerza a lo cual ella solo pudo maldecir en voz baja y aferrarse a las sabanas como si su cordura dependiera de eso. Con cada uno de sus empujes, podía sentir como caía en la oscuridad hasta que finalmente él y ella ya no eran seres individúalos.

Se volvieron uno.

No solo en cuerpo, pero también sus estaban unidas.

Raven estaba tan concentrada en sus pensamientos que ignoro a su compañero quien ya se había levantado y tomándola por sorpresa le mordió el cuello nuevamente, la hechicera no pudo hacer otra cosa más que gemir al sentir sus dientes sobre la marca que ya le había hecho.

—Tú eres mía, Rae.

Raven no respondió y tan solo disfruto de aquella sensación.

¿Quién era ella para negarse a tan atractiva orden?