Si tengo suerte subiré alrededor de otros tres capítulos.


Limonada para el calor

Drabble 037: Entrégate a mi

—Raven, no podemos…

—¿No podemos que, Little Beastie?— pregunto la hechicera aferrándose fuertemente a la colcha, sus dedos se enredaron en algunos cuantos hilos sueltos mientras se arrastraba sobre la cama de rodillas, Chico Bestia en cambio se acurruco debajo de las sabanas mientras no sabía muy bien que hacer a continuación.

Habían algunos flequillos cubriendo parcialmente el rostro de Raven, ocultando su mirada…sin embargo, incluso sin verla a los ojos sabía que aquella mujer frente a él no era completamente Raven.

Chico Bestia no pudo evitar reír nerviosamente y retroceder lentamente hasta que su espalda choco contra la cabecera de la cama detrás de él. El changeling trato de no gritar de terror mientras Raven se acercaba aún más hacia él, la hechicera acomodo su peso sobre las piernas del titán verde y juguetonamente acaricio sus fuertes brazos.

Garfield se mordió el labio inferior tratando de no soltar un ligero gemido y trato de retroceder en un vano intento por liberarse de ella. Él sabía exactamente lo que ella estaba tratando de hacer con sus suaves y provocadoras caricias.

De algún modo se las arregló para hablar nuevamente y tratar de librarse de toda esta situación.

—N-no puedes pensar…esto…tú…yo…

Ella tan solo se rió, se apoyó sobre su pecho y comenzó a lamer su cuello, tomándose su tiempo para deslizar su lengua sobre su piel expuesta, mientras prácticamente tarareaba de placer. Garfield se retorcía debajo de ella y no pudo hacer otra cosa más que gemir de placer, sus manos fuertemente se aferraban en las almohadas.

—R-Raven…yo…

Ella se inclinó un poco colocando sus labios cerca de la oreja y hablo:

— ¿Es que no estas dispuesto a entregar por completo a mí?— la hechicera se sentó sobre sus caderas y acerco su rostro cerca del de él, regalándole una siniestra sonrisa que prácticamente lo puso más nervioso. Sus caderas comenzaron a moverse lenta y sensualmente, masajeando su erección oculta bajo las sabanas, haciéndolo gritar y gimotear mientras se aferraba desesperadamente a las almohadas esparcidas en su cama.

— ¿Es que en serio no estás dispuesto a entregarte por completo a mí?— volvió a preguntar ella en voz baja— Deja libre toda esa pasión reprimida conmigo… ¿Es que no me quieres?

Ella se inclinó un poco hacia adelante, sus labios estaban a punto de tocarse.

—Yo te quiero, Little Beastie…

—R-Raven…yo…

Ella tan solo sonrió y finalmente lo beso.

—Solo déjate llevar, Gar.

Fin.