CAPÍTULO 6

Shaoran comienza a explicarme algunas cuestiones de lo que les gusta a los hombres, muchas cosas son tan sencillas que no puedo creer que tenga que estármelo explicando, puede ser un poco difícil de creer, pero he logrado mantener contacto visual con él mucho más tiempo del que lo había logrado.

–Es demasiado sencillo, unas pequeñas sonrisas y que muestres indiferencia a la vez, con eso puedes conseguir lo que quieras –concluye Shaoran–

–No sé si lo consiga, me da mucha vergüenza –digo mientras tapo mi rostro con mis manos–

–Inconscientemente, tú haces todo lo que he dicho –las palabras de Shaoran me sorprenden– incluso tienes una manera un poco particular de coquetear.

Frunzo un poco el entrecejo, jamás he coqueteado, no que yo tenga en cuenta, él comienza a sonreír.

–Cuando estás nerviosa, juegas tu coleta –sus dedos pasan por mi cabello– ese gesto es, en algunas ocasiones, tomado como un coqueteo –explica– también el movimiento que haces cuando evades la mirada, pareciera que lo haces intencional y eso llama la atención, aunque no te des cuenta.

–Pero no lo hago para coquetear –me defiendo–

Una media sonrisa se dibuja en su rostro, ¿por qué sonríe? ¿Se ha dado cuenta que una sonrisa me desarma? Dejo de mirarlo, no puedo hacerlo, me siento apenada, más por el rumbo de mis pensamientos.

–¿Y esa maleta? –veo hacia la cama–

–Me tengo que ir de viaje, te avisaré cuando regrese –me encojo de hombros–

–¿Estás tratando de huir de mí? –pregunta enarcando una ceja–

–Para nada, es una situación un poco complicada –comienzo a recoger los platos de la mesa, supongo que por la hora las clases ya han finalizado–

–Espero que no sea nada grave, ¿te puedo ayudar en algo?

Lo miro un momento, él simplemente me sonríe.

–¿Sakura?

–No, gracias…

–Me avisas cuando regreses, para continuar con tus clases.

Únicamente asiento, lo veo levantarse y caminar por el departamento, es en este momento en donde me gustaría que todo estuviese separado, pero no es así, todo está a la vista, la cama, los muebles, la cocina, a excepción del baño.

Spi se pasea alrededor de Shaoran, es la primera vez que lo hace, por un momento divago un poco, ¿y si en lugar de enamorar a Eriol enamoro a mi maestro de seducción? ¿funcionará lo que él me explica para seducirlo? No, eso no puede suceder, yo no siento nada por Shaoran, ¡Apenas y lo conozco!

–Es curioso que tengas un gato negro, he leído que son un símbolo de mala suerte –corro hacia mi pequeño para abrazarlo y mimarlo–

–No digas eso, Spi no es de mala suerte –lo defiendo, aunque yo también he pensado eso–

–Dije que he leído eso, no que yo lo crea –me mira enarcando una ceja– descansa Sakura y ten un buen viaje.

Y como si fuésemos amigos de toda la vida, siento el contacto de sus labios con mi mejilla, por un momento siento una corriente recorrerme el cuerpo, ¿qué me está pasando? No reacciono, me quedo parada viendo que se marche, no sé cuánto tiempo pasa hasta que mis piernas cobran vida y me voy a mi cama, aún puedo sentir la calidez de sus labios en mi mejilla.

–Spi, no entiendo qué me pasa…

Dejo a un lado a mi minino y me recuesto, siento un sinfín de emociones y no sé a cuál hacerle caso, tal vez estoy así por el día que tuve, primero lo de Eriol, luego lo de Oliver y ahora lo de Shaoran, además tengo un viaje que realizar.

Tal y como dijo, Touya se asoma a primera hora, me acompaña a explicarle la situación al señor Laurent quien, sin esperarlo, acepta darme una semana, claro está que me descontará esos días ¡Qué injusto es este señor!

–¿Qué te hiciste? Te ves diferente –escucho a Touya–

–Hace tiempo que no me ves, por eso lo dices –me justifico, claro que eso no tiene nada que ver–

–Ya no usas ropa extragrande y tu cabello está diferente, ¿Ya tienes novio?

Me siento incómoda con el interrogatorio, no entiendo a qué vienen todas esas preguntas, me rio nerviosa, no sé cómo explicarle, debí de haberme puesto la ropa de siempre.

–No Touya, no tengo novio –respondo– Tomoyo me está ayudando con mi imagen personal, ya que seré presentadora eventual en un programa de noticias –miento vilmente, aunque no todo es mentira, tan solo he omitido a Shaoran–

–Eso está por verse… –dice por lo bajo–

Me giro un poco para mirarlo, está concentrado en el camino, espero, espero y espero, pero no vuelve a decir nada más, ¿por qué habrá dicho eso? Opto por no prestarle atención, en todo el camino aprovecho para mimar a Spi, no he conseguido una caja de viaje para él, por lo que lo está haciendo en mis piernas, además, es un gatito muy bien portado.

Poco a poco el paisaje va cambiando, de grandes edificios a la mismísima naturaleza, árboles verdes y frondosos, a algunos aún no les crece las hojas, mientras que otros ya están muy coloridos, otros tienen un color rosado, son mis árboles favoritos, los de cerezo.

Son cuatro horas de viaje, en donde por una hora me la paso admirando el paisaje y el resto, me quedo profundamente dormida, me despierto al sentir que el auto se ha detenido y veo a mi alrededor, llevo tiempo sin venir a Tomoeda y no es porque no quiera, sino que la universidad y el trabajo me absorben demasiado y no me gusta pedir días de salida.

Bajo del auto con Spi en brazos, me estiro un poco para desperezarme, Tomoeda es todo lo opuesto a Tokio, es un lugar tranquilo, del cual me costó mucho alejarme, veo la casa color amarillo en donde crecí, el jardín está muy bien cuidado, Touya me espera en la puerta, por lo que me apresuro a llegar hasta él.

Al entrar, un delicioso aroma a comida me invade por completo, mi estómago protesta, ahora que recuerdo, por las prisas ni siquiera me tomé el tiempo de desayunar o tomarme un vaso de leche, estoy por ir rumbo a la cocina, cuando veo a alguien familiar, lo que no entiendo es qué hace aquí.

Bajo a Spi, mientras me acerco a todos en la sala de estar, hace mucho que no sabía de él y no porque no quiera verlo, sino porque hace mucho tiempo que él se apartó de nuestras vidas, para ser más exactos, fue cuando mis papás se casaron, él jamás estuvo de acuerdo en que eso sucediese, ya que mi papá no era de la misma posición social que mamá, lo conozco por las viejas fotografías que he encontrado en los álbumes que guarda mamá y en una que otra fotografía que aparece en los periódicos.

–Cerecito, ¡cómo has cambiado! –exclama mamá mientras me abraza–

–Hija, que alegría es verte de nuevo –comenta papá mientras se acerca a mí–

Miro a esa persona extraña, el abuelo también me observa, al fin mis papás me dejan libre, ambos se sientan en donde él se encuentra.

–¿Qué hace él aquí? –digo con todo el desdén que puedo–

–Sakura, es tú abuelo… –me reprende mamá–

Me cruzo de brazos, no me apetece tener contacto con él, no después de saber cómo se comportó con mis papás y después de ignorarnos por años a Touya y a mí, si pretende que ahora lo reciba con los brazos abiertos, está muy equivocado.

Al fin no puedo con el contacto visual, desvío la mirada, Touya se acerca a mí y me lleva hasta uno de los sillones, algo no anda bien, ¿por qué está ese señor aquí?

–Sakura… –comienza a hablar el abuelo– me da mucho gusto verte, has crecido bastante.

–No creo que esté aquí para alagarme –mamá me mira sorprendida al igual que papá, ¿qué esperaban? ¿Qué me lance a sus brazos y decirle que me da gusto verlo aquí? Pues tendrán que sentarse a esperarlo, porque no lo haré–

–Tienes razón, estoy aquí por otra cuestión, algo que te concierne, tus padres ya están enterados y no están de acuerdo, pero estoy seguro de que tú comprenderás la situación –lo veo juntar sus manos–

–Si mis padres no están de acuerdo, no veo la razón por la que yo lo deba de estar –miro a mis papás en busca de una explicación, más no dicen nada, no se meten–

–Sakura, eres una Amamiya desde tu nacimiento, tú tienes un deber para con tu familia –lo escucho atentamente, mientras lo veo levantarse y caminar por la estancia– Touya no puede cubrir ese cargo, debido a que eligió la carrera equivocada, pero tú… –se acerca a mí, me siento incómoda con su cercanía– tú aún estás a tiempo de rectificar, te necesito para que te hagas cargo de lo que te pertenece por derecho, en pocas palabras, quiero que te hagas cargo del negocio familiar.

Lo miro y miro en espera de que le crezca una cabeza extra o que desaparezca para que esto sea un sueño, de buenas a primeras este hombre quiere que yo me haga cargo de algo que ni siquiera tengo el conocimiento, además de que no me interesa, no es algo en lo que me quiera dedicar, mamá me comentó hace mucho que el negocio de la familia es demasiado trabajo, no le tengo miedo a eso, sino a fracasar, es un medio que no conozco.

–Yo estoy estudiando periodismo, no pienso rectificar nada –trato de sonar segura, aunque por dentro me estoy muriendo de miedo–

–No seas tonta, tarde o temprano tendrás que hacerte cargo de eso, es tu herencia, qué mejor manera que involucrarte de una vez en ello –comenta como si fuese lo más razonable, cuando en realidad no lo es–

–Estamos hablando de una compañía, no de un juguete, no quiero hacerme cargo de nada, para mí, usted no es nadie, nunca estuvo con nosotros en los momentos difíciles, ¡le dio la espalda a mamá! –estoy enojada, adiós miedo, y bienvenido sea el enojo–

–Será tu herencia cuando yo falte, tanto tú como Touya tienen ese derecho.

–No me interesa, si eso es todo, con permiso…

Me levanto y sin pensarlo dos veces, salgo de la casa, necesito aire fresco, ¿quién se ha creído ese señor? Llegar como si nada y creer que haré su santa voluntad ¡pues se equivocó!

Camino, camino y camino, hasta llegar a un pequeño parque, recuerdo que siempre venía aquí con Touya después de clases, ya que siempre se encontraba un carrito de paletas heladas, me acerco hasta un columpio y me balanceo un poco, ¿cómo me hacen viajar solo para escuchar las locuras de ese señor?

Hacerme cargo de los negocios de la familia cuando no puedo ni con mi vida, ese sí que ha sido un buen chiste, además, está el hecho de que para mí, él no es de la familia, solo espero que cuando regrese no esté, no quiero seguir tratándolo. Mi móvil emite un pequeño sonido que me indica que ha llegado un mensaje, reviso la pantalla.

Shaoran Li – 12:39 "¿Qué tal tu viaje? Dime que no te llevaste tu ropa extragrande"

Sin que él sepa, me ha sacado una sonrisa, pulso el botón de la cámara y me tomo una foto para enviársela, la reviso un poco, llevo puesto uno de los vestidos que él eligió, mi cabello suelto y uno de los flats, necesitaba comodidad al viajar, fueron cuatro tortuosas horas en el auto.

Yo – 12:44 "Checa…"

Es lo único que escribo tras adjuntar la foto que me acabo de tomar, le doy en el botón de enviar, enseguida se ve que ha leído el mensaje y que está escribiendo ¿no tendrá nada que hacer?

Shaoran Li – 12:45 "Lindo vestido, pero no combina con tu estado de ánimo, ¿en dónde está tu sonrisa?"

Observo la foto que le envié, me veo seria, pero es que cómo quiere que sonría cuando me acaban de arruinar el día. Me quedo mirando el mensaje, ¿qué le digo?

Yo – 12:49 "Creo que nada combinaría con mi estado de ánimo en estos momentos, ¿no tienes nada qué hacer?"

Ni siquiera sé por qué le puse eso, tal y como paso hace un instante, aparece que está escribiendo.

Shaoran Li – 12:51 "¿Me quieres contar? Tal vez te ayude…"

Shaoran Li – 12:52 "Tengo hora libre, no trates de cambiar el tema"

Apenas y lo conozco como para contarle de mi vida, además, él solo está para enseñarme a seducir a Eriol o a quien yo quiera, no para que me desahogue, guardo mi móvil, no sé qué responderle. Prácticamente lo he dejado en visto.

La semana en Tomoeda fue todo menos agradable, ese señor que dice ser mi abuelo se aparecía a todas horas, según él para hacerme recapacitar sobre mi decisión, pero en verdad está loco si cree que haré su voluntad, a pesar de todo, mamá y papá siempre trataban que mi estancia fuese agradable.

Shaoran estuvo insistiendo en saber lo que pasaba, sin embargo, no creí prudente contarle, no debo de involucrarme más de la cuenta con él, a pesar de que he tenido sueños con él, incluso con Oliver, lo que más me sorprende es que Eriol ya no es el único en mis sueños ¡Qué me está pasando! Siento que mi vida está patas arriba.

El profesor Terada me avisó que ya me necesitará en su trabajo, y que de hacer un buen trabajo, puede que me quede como la presentadora fija, aunque no me lo pudo asegurar.

Apenas llego a Tokio, me siento demasiado agotada, incluso Spi comparte mi estado de ánimo, tan solo pisamos el departamento y ambos corremos a nuestra área de descanso, fue una semana demasiado complicada y eso que no tuve que asistir a clases o al trabajo.

Muchas cosas por hacer y no sé por donde comenzar, me quedo recostada en mi cama, tal vez sea el momento adecuado para ver mi maratón de películas románticas con helado, con ese pensamiento en mente, me levanto de mi cama y voy a la nevera en busca de algún helado, más me llevo una terrible decepción, ¡No tengo helado! Me urge ir al supermercado por despensa.

Lo cruel, es que no tengo ánimos de ir ahí, pero si quiero helado, tengo que hacerlo, es la decisión más complicada en este momento, sin muchos ánimos, tomo mi bolso y me dirijo a la puerta rumbo al super, sin embargo, alguien me impide continuar por mi camino, de todos, ¿tenía que ser él?

Alguien allá arriba no tiene compasión de mí, de repente siento la garganta seca, no creo tener la capacidad de articular palabra alguna.

–Hola Sakura, al fin te dejas ver –por primera vez, le puedo mantener un poco la mirada, lo más extraño, ya no me parece tan atractivo, incluso siento como mi garganta recupera un poco de humedad, siento que la atracción que tenía por Eriol, de repente se ha marchitado pero, ¿por qué?–

–Eriol, ¿se te ofrece algo? –mantengo un poco la distancia entre ambos–

–Quería saber de ti, como hace días que no te veo, he ido a la cafetería y tampoco te he visto ¿ya no trabajarás allí?

Me sorprende demasiado su interrogatorio y sobre todo que esté interesado en mí, sobre todo cuando sabe que tengo novio, uno de mentiras, pero es un detalle que él no sabe.

–Tuve cosas que hacer –respondo tajante– si me disculpas, llevo prisa…

–¿Te puedo acompañar? Así podemos platicar.

¿Desde cuándo le interesa platicar conmigo? ¿y por qué ahora no quiero saber nada de él? Tal vez es por el viaje, estoy cansada y es por eso, sí, definitivamente es por eso que estoy actuando así.

–De acuerdo, pero yo iré al supermercado…

–Estupendo, sirve que compro algunas cosas que necesito también –responde–

El supermercado no está muy lejos de mi edificio, por lo que nos vamos caminando, él intenta sacarme plática, lo más extraño es que solo le respondo con monosílabos o de manera cortante, no siento la necesidad de hablar con él.

Cuando llegamos al super, intento apartarme de él, tener un tiempo a solas y pensar mientras elijo el sabor de helado que quiero, sin embargo, me es imposible, él no me deja ni un solo minuto, y aquí estoy parada, debatiendo en mi cabeza el sabor que se me antoja, siento a Eriol demasiado pegado a mí, ¿seré yo la extraña o acaso él está actuando extraño?

–Hueles muy bien –los vellos en el brazo y la nuca se me erizan por completo, ¿qué debo de hacer en estos momentos? – apuesto a que sabrías muy bien con cualquier helado encima

Wow, wow, wow, este se está pasando de lanza conmigo, definitivamente no es mi cansancio, simplemente es Eriol que ha roto completamente el encanto, una de sus manos se posa en mi cintura, mientras su aliento lo siento cada vez más cerca, ¿Acaso no se da cuenta que estamos en un lugar público? Me quedo parada, no me muevo, tal vez debería de gritar.

–¿Qué haces con mi novia?

Escucho la voz de alguien conocido, no sé si estoy helada por el tiempo que he estado frente a la nevera de los helados o por la situación incómoda en la que estuve metida, de cualquier manera, me siento desfallecer.

–Tranquilo, la estaba ayudando a elegir un helado –responde el cínico de Eriol–

–Creo que ella puede elegir por sí sola –miro al dueño de la voz, aunque no hace falta, Shaoran ha llegado como un salvavidas a rescatarme– ¿no es así amor?

Asiento con la cabeza, no puedo hablar, sigo procesando lo ocurrido, jamás me había pasado algo así, tengo muchas ganas de llorar.

–Ya te puedes ir, yo me haré cargo de mi novia…

Me permito mirar a ambos por un instante, parece una guerra de miradas, mis piernas cobran vida y voy junto a Shaoran, lo más insólito es que no solo me acerco a él, sino que parece que mis brazos también cobran vida tanto que lo termino abrazando, siento la misma calidez que la del beso que me dio en la mejilla.

Permanezco como una sanguijuela pegada a él, hasta que siento sus manos en mis mejillas, me hace levantar la cabeza para mirarme, mis ojos están llenos de lágrimas, ¿qué hubiese pasado si él no llegaba?

–Ya se fue, todo está bien.

Pestañeo varias veces, lo último que quiero es llorar frente a él, por más que intento apartarme, él no me lo permite.

–Tenías razón, es un completo imbécil –comento una vez recuperado mi voz–

–Olvídalo, ya pasó, ¿qué helado vas a comprar?

Al fin me deja marcar un poco de distancia entre ambos, tomo un litro de helado de fresa y uno de chocolate, la combinación de ambos siempre me ha gustado, y sin decir más, camino a la caja a pagar, sigo procesando lo sucedido, Siento a Shaoran detrás de mí, está a una distancia prudente, lo chistoso, es que con él no me siento incómoda.

¿Qué estoy siento por Shaoran?

Aloooo cerecitos, ¿qué les ha parecido el capítulo de hoy? Ahora si podremos decir ¿Bye Eriol? puede ser, puede que no, puede que haya algo por ahí más adelante, puede que así se quede jajaja no les diré ¿se esperaban lo de Masaki? poco a poco se están dando los giros de la historia, lo que me ha estado dando un tremendo dolor de cabeza porque han surgido demasiadas modificaciones que voy haciendo, ¡no lo puedo evitar! Por días pierdo la inspiración y me da por leer lo que ya tengo y ¡Pum! que lo cambio (/-\)

Quiero agradecerle a una amiga que siempre anda dándome empujoncitos cuando en verdad quiero tirar la toalla y dejar de escribir, aunque no me cree jajaja mi querida Cherry´sFeather´s, aunque lo dudes me ayudas mucho, y también quiero agradecerles a las personitas que se toman su tiempo en comentar cada capítulo, es por ustedes que también continuo hasta ver a donde llegaré con todo esto.

Espero sus comentarios, un beso y nos vemos hasta la siguiente actualización.