CAPÍTULO 8

–¿Ocurrió algo? Sakura, háblame.

Suena preocupado, ¿por qué se preocupa? Después de un instante decido apartarme de él, he caído en un momento de vulnerabilidad, le sonrío lo mejor que puedo.

–No pasa nada, solo… –me quedo en silencio– creo que ha llegado el momento de dejar la cafetería.

Su rostro refleja asombro, ni siquiera sé por qué le estoy contando, nunca nos hemos llevado bien.

–Ya veo, haces un gran trabajo como presentadora, es obvio que te quieran con ellos –responde para mi sorpresa–

–¿Ves el programa? –esto sí, no me lo esperaba–

–Solo porque estás tú –responde y es que mi boca debe de estar llegando al piso en este momento– anda, vamos que llegarás tarde.

Dejando a un lado su parte molesta, Oliver es un buen chico, tal vez y solo tal vez si él se hubiese comportado así conmigo desde un principio, tendríamos una linda amistad desde hace tiempo, pero no, su cambio también llegó a raíz de que Shaoran modificó mi vestimenta, lo cual quiere decir que Oliver es igual que todos, únicamente se fijan en el exterior.

Llegamos a la cafetería, todos nos miran como bicho raro, y es que es sumamente extraño vernos juntos, siempre lo he ignorado desde que tengo uso de memoria ya que no me agrada o no me agradaba más bien, James es uno de los primeros en acercarse a nosotros, imagino que es para saber qué es lo que está pasando.

–Hola petit chat, ¿qué tal tú día? –pregunta mientras nos mira alternadamente a Oliver y a mí–

–Como siempre, ¿el señor Laurent está aquí? –cambio hábilmente el rumbo de la conversación–

–Debe de llegar en una hora, ¿necesitas algo? –ahora se nota preocupado, frunzo un poco su entrecejo–

–Solo necesito hablar con él, luego te cuento –paso de ambos y me voy a la parte trasera para poder cambiarme la ropa–

No sé cómo le diré al señor Laurent que me iré de la cafetería, he estado aquí desde que inicié la carrera, me siento cómoda con este trabajo, por más que le doy vueltas al asunto, no me siento muy cómoda dejando esto por algo relacionado con la carrera ¿puede que me haya equivocado en lo que estoy estudiando?

Aunque, puedo irme por un año y tal vez volver más adelante, cuando haya encontrado algo en el periódico local o en alguna revista, sí, eso es lo que haré, tomar el trabajo de presentadora por un año, así me servirá para mi currículum, luego iré en busca de lo que verdad me apasiona.

Las horas pasan y el señor Laurent no se aparece, no quiero postergar más esto, quiero comentarle de una vez antes de poder arrepentirme de mi plan, y es que le he estado dando demasiadas vueltas al asunto, no sé si sea lo correcto ¡Por qué soy tan indecisa!

–Kinomoto, me dijo James que quieres hablar conmigo –su acento es una mezcla de los dos idiomas que habla, suena gracioso–

Me acerco hasta a él, es ahora o nunca, respiro hondo antes de poder explicarle.

–Esta será mi última semana en la cafetería… –comienzo a decir– no espero nada, solo quería avisarle y…

Para mi sorpresa, el señor Laurent me hace callar, sus facciones están relajadas, por primera vez lo veo en ese estado, normalmente es demasiado frio y distante con sus facciones endurecidas.

–Entiendo, supe desde el inicio que no estarías aquí para siempre, solo espero que tu decisión sea por algo bueno –comenta– de todas las meseras que tuve, tú eres una de las mejores, claro que tú y la cafetera jamás congeniaron y está el hecho de que mis hijos te estiman y eso es mucho decir –ambos sonreímos– al final de la semana tendré listo tu finiquito.

–Gracias…

Siento un nudo en el estómago y no es por falta de comida, simplemente creo que mi vida está dando demasiados cambios, y apenas estamos entrando en el tercer mes del año, han pasado dos meses desde que lo conocí y mi mundo se puso patas arriba, ¡Dos meses! Se supone que ayudaría a Shaoran en dos meses, puede que por esa razón haya estado insistiendo con los mensajes y llamadas.

Me apresuro a cambiarme la ropa y a leer sus mensajes, tan solo me pregunta si estoy bien y por qué no le respondo las llamadas, no menciona nada de mi compromiso con él, aunque le haya dicho que ya no quería las clases de seducción, no quita que él hizo un trato conmigo y debo de cumplir mi parte, porque después de todo, él me ha ayudado en este tiempo.

Encuentro su número en mi lista de contactos y pulso el botón para hacer la llamada, uno, dos, tres, cuatro timbres y nada, no responde, después de sexto timbre me manda a buzón, lo intento de nuevo y tengo el mismo resultado, intento con un mensaje, puede que este si me lo responda.

Yo – 22:09 "Hola, ¿estás ocupado?"

No me salgo del chat, de repente aparece en línea, ha leído mi mensaje, espero pacientemente a que aparezca que está "escribiendo", pero no aparece, simplemente me ha dejado en visto.

Sé que me lo merezco por todo este tiempo que lo he estado evitando, pero es que no sé cómo actuar frente a él, no después de haber dicho en voz alta lo que creo estar sintiendo, una cosa es pensarlo y otra cosa es escucharlo fuera de mis pensamientos, ¿debería de ser sincera con él?

–¿Hoy no vendrá tú novio por ti? –giro sobre mis talones, Oliver está cerrando la cafetería, pensé que se había marchado–

–No necesito que vengan por mí –guardo mi móvil y comienzo a caminar, el lado molesto de Oliver está emergiendo de nuevo y no estoy para soportarlo–

–Te puedo llevar, es tarde para que te vayas solas…

Lo pienso un momento, la parada del bus está a unas cuadras, siempre hay personas y no es un peligro caminar ahí, que Oliver me lleve es abusar de él, por más que se haya ofrecido, siento que lo estoy usando y es algo que no deseo.

Mientras debato eso internamente, un auto negro con vidrios polarizados aparece frente a la cafetería ¡Desde cuando pasan estas cosas cerca de la cafetería! La puerta del chofer se abre y aparece un hombre robusto con aspecto de matón, quien sin decir nada camina hasta la puerta que está en la banqueta para abrirla y en su interior aparece a la última persona que quisiera ver en estos momentos.

–Cerezo, es tarde para que andes sola…

No me muevo, prefiero mil veces irme con Oliver que pasar tiempo con el abuelo ¡Qué demonios hace aquí! Pero lo más importante ¿Cómo dio conmigo? No le respondo, no me apetece cruzar palabra con él.

–¿Lo conoces? –pregunta Oliver poniéndose delante de mí, como si me estuviese ¿protegiendo? –

–Soy su abuelo, Masaki Amamiya –se presenta, siento que la palabra abuelo sale sobrando, no lo considero como tal y no creo hacerlo– y usted jovencito ¿Quién es?

–Oliver Laurent, estudio con su nieta –se presenta–

–Yo la llevaré a casa, gracias por cuidarla –no me da tiempo de protestar, me sujeta del brazo y me hace entrar al auto, esto podría catalogarse como un secuestro, lo peor del caso es que Oliver no hace nada, simplemente se queda parado–

El auto se pone en marcha, no dice nada y yo tampoco hago el intento por sacarle plática, creí haber sido clara en Tomoeda, para mi sorpresa, el auto se detiene enfrente de mi edificio, después de todo, ha usado sus recursos para encontrarme y no es bueno, no quiero estar bajo su radar.

–Mañana habrá una velada importante para la compañía Amamiya, me gustaría que asistas para presentarte –suelta de repente–

¿Es que acaso este señor no entiende las negativas? Creo conocer a otro que es igual que él, aunque claro, esa otra persona es más de mi agrado que mi propio abuelo.

–No iré a ningún lado, tengo demasiado que hacer como para ir a fiestas –respondo molesta, me enoja que no tome a consideración mi opinión–

–Tus padres y tu hermano estarán ahí, Sakura, sé que he actuado mal, y me arrepiento, pero no puedo cambiar el pasado, aunque sí puedo modificar el presente.

–Que fácil es para usted hacer eso –respondo sarcástica– no entiendo como es que mi mamá lo puede aceptar tan fácilmente después de todo lo que ha hecho, le cerró todas las puertas –comento de lo más tranquila–

–La hice fuerte, de haberla solapado su capricho, ella no tuviese la vida que tiene y tampoco estaría con quien quiere, no habría aprendido a valorar a la persona que está a su lado –responde–

¡Y es como para darle dos o hasta diez cachetadas! ¿cómo se atreve a pensar eso de mi mamá? Ella es fuerte y capaz de todo, no es como la está pintando, esto es caer bajo.

–Pues yo no quiero ser fuerte, me gusta mi vida, consígase otra nieta…

Nada más termino de decir eso, abro la puerta para poder bajar, creo que es mi límite para soportar a este anciano, ¡quién demonios se ha creído!

–La velada es mañana las nueve de la noche en el hotel Mengxiang el que está en el centro de Tokio…

–No me interesa –respondo tajante, quiero acabar con esto de una vez por todas–

–Ese jovencito con el que te estás involucrando te está cambiando demasiado, ¿no te da curiosidad de conocerlo más?

–Conozco a Oliver lo necesario y él no me ha cambiado para nada –digo mientras me cruzo de brazos–

–No hablo de él, ¿Te suena el nombre de "Shaoran Li"?

Esto definitivamente es el colmo de los colmos, ¿cómo demonios sabe de él si ni mis padres están enterados?

–Deberías tener cuidado con quien te involucras, él no te conviene –dice mientras me entrega una carpeta– aquí puedes saber todo sobre él.

Miro la carpeta de color crema que me extiende, si quiero saber de Shaoran pero no de esta manera, además, no puedo confiar en lo que este señor me esté diciendo.

–¡Deje de investigar de mi vida! ¡No tiene ningún derecho de investigar a nadie!

Estoy enojada por su manera de actuar, primero averigua mi ubicación y ahora me entrega una carpeta cuyo contenido es información de Shaoran.

–Te aseguro que él no se ofendió cuando recibió una carpeta con toda tú información, además, estoy cuidando de ti, deberías de saber con qué clase de persona te estás involucrando –comenta tranquilo–

Un auto hace que la conversación se vea interrumpida, para mi sorpresa son mis papás quienes aparecen, lo último que me faltaba, sigo sin comprender por qué lo aceptan, aunque digan que respetan mi decisión, están actuando a favor de ese señor.

–Sakura…

Me doy la vuelta, ha sido demasiado el espectáculo que ha presenciado el portero del edificio, camino hasta las escaleras y escucho los pasos de más personas que me siguen hasta a mi departamento.

Apenas entro ellos hacen lo mismo, algo me dice que esta será una larga noche, y eso no es lo que me perturba, lo que más me perturba es que las palabras del señor que dice ser mi abuelo están retumbando en mi cabeza, ¿qué pudo haber investigado de Shaoran que le hace pensar eso de él?

–Hija, tu abuelo solo quiere que tú te involucres en el medio, conocer gente es parte de eso –explica mamá– si yo pude perdonarlo, tú también puedes hacerlo, él no te hizo nada a ti.

–¡No! Él se está metiendo en donde no lo llaman, si tanto les importa el mundo de las construcciones y bienes raíces, papá y tú podrían hacerse cargo, yo no quiero nada con eso –sentencio–

Silencio, tan solo tres pares de ojos me observan, la cabeza me comienza a doler, de buenas noticias paso a malas en un solo día, hago acopio del poco carácter que poseo.

–Quiero que se vayan ahora mismo de mi departamento –no grito, tan solo me acerco hasta la puerta y se las abro–

Uno a uno van saliendo, no me siento bien de estar echando a mis papás, pero llegaron como apoyo para el abuelo y no para mí, este último, antes de salir me deja la carpeta que dice tener información de Shaoran, una vez los tres salen, cierro de un portazo y me voy a la cama.

La alerta de un mensaje me hace levantarme, voy hasta mi bolso y comienzo a buscarlo.

Shaoran Li – 23:00 "Disculpa, no me dio tiempo de responderte"

Shaoran Li – 23:01 "Se que es tarde, ¿podemos vernos?"

¿Podemos vernos? Me acerco a la carpeta que dejó el abuelo ¿debería leer el contenido? No, es mejor hablar con Shaoran, que él me cuente.

Yo – 23:05 "Mañana, tengo una hora antes de entrar a clases"

Shaoran Li – 23:06 "No, ahora"

Shaoran Li – 23:07 "Solo estoy esperando a que me abras la puerta"

Guardo la carpeta entre mis libros, me siento mal por tener algo así en casa, ¿cómo puedo indagar en su vida? Me apresuro a abrir la puerta, llevo días sin verlo, siento una emoción al tenerlo frente a mí.

Le doy paso para que entre, de pronto me da un poco de ansiedad, si está llegando puede que se haya topado al abuelo y a mis papás en el camino.

–Debí tirarte esa ropa –comenta–

Lo miro un momento, no parece molesto, tal vez no hubo tiempo de topárselos, ¿qué será lo malo que ha investigado mi abuelo de él? ¿será cierto que Shaoran me investigó? El dolor de cabeza se intensifica a cada momento, camino a la cocina y busco entre los cajones una pastilla que me pueda ayudar con el malestar.

–¿Te sientes bien?

–Sí, dime ¿para qué necesitas verme? –voy directo al grano, para qué darle vueltas al asunto–

–Tenemos una conversación pendiente… me preguntabas por qué te necesito como acompañante –no puedo creer que todavía recuerde eso, ahora ni siquiera quiero saber, bueno sí, pero no sobre eso–

–En este momento tengo muchas más preguntas que son más importante que esa –comento mientras me trago la pastilla para el dolor de cabeza y tomo asiento en uno de los sillones–

–Pregunta, prometo responderte todo…

Bueno, es ahora o nunca, mi corazón late desbocado, espero a que él se siente a mi lado, no sé como iniciar con este interrogatorio.

–¿Por qué decidiste ayudarme? No me conocías…

Se hace el silencio, me giro para mirarlo un momento, ¿acaso estará buscando la manera de mentirme? Todavía tengo el informe que me dejó el abuelo, sí Shaoran no habla, tendré que leerlo.

–Porque ese es mi trabajo, me dedico a ayudar a las personas, más que enseñarlas a seducir, me centro en ayudarles a ganar confianza consigo mismos –explica– además, Xiwang es mi compañía, la cree hace cinco años al llegar a Japón.

Él es el dueño, eso explica…. ¡Eso no me explica nada! Con mayor razón debería de encontrar la manera de ganar y no de perder, conmigo simplemente ha perdido el tiempo.

–¿Tú compañía? ¿Por eso nunca quieres hablar sobre el trabajo? –inquiero–

–Quería que me vieras normal, como un amigo –dice encogiéndose de hombros– además, tú tampoco has sido sincera conmigo –lo miro sin entender, y es que realmente no entiendo de qué habla– Parte de mi trabajo es investigar a las personas que hablan para pedir ayuda, tú no fuiste la excepción.

El abuelo acaba de ganar un punto, tuvo razón al decirme que Shaoran me ha investigado.

–¿Y qué averiguaste de mí? ¿Qué soy una Amamiya? –pregunto aún a sabiendas de la respuesta– ¿Eso importa?

–Sí, eso supe… y no, no importa, porque te aprendí a conocer, tú no tienes nada que ver con esa familia, eres diferente –no esperaba su respuesta, se ve relajado– tu abuelo ha ido a verme para que me aleje de ti, incluso me amenazó con mover todo a su alcance para que cierren mi negocio.

–¿Por qué me debería de alejar de ti? No creo que pueda cerrar tu negocio, si dices que lo tienes desde hace cinco años –comento–

–Porque no soy nadie desde que me vine a Japón, y lo que tengo ahora, ha sido con mucho esfuerzo y sacrificios, renuncié a una vida de lujos y comodidades para estar aquí… –explica– a tú edad, yo ya cargaba con demasiadas responsabilidades, una de ellas era casarme con la hija de uno de los amigos de mis padres, esa unión haría que la dinastía Li y la de ella creciera, pero me escapé, yo no quería eso, además estaba enamorado…

Eso último me hace sentir una opresión en el pecho, ¿por qué de los que llego a sentir atracción no pueden responderme como quisiera?

–¿Y qué más?

–Le propuse huir y lo hicimos, llegamos a Japón sin nada ni nadie que nos pudiese ayudar, conseguí pequeños trabajos para solventarnos y más cuando supimos que esperábamos un bebé –eso me ha caído como un balde de agua helada– ella falleció mientras estaba en la labor de parto, me tuve que hacer cargo de un bebé sin ayuda, el comienzo fue difícil, me arriesgué en crear Xiwang, un amigo me ayudó consiguiendo a quienes necesitaban aprender a tenerse confianza, le llamé clases de seducción porque suena atractivo para muchos y creen estar buscando eso, poco a poco empecé a tener éxito.

–¿Y tú hijo? ¿Cómo has podido con él? –cuestiono, hubieron días que se la pasaba conmigo, comienzo a sentirme mal, pobre bebé–

–Como te dije, al principio fue difícil, empecé en un pequeño local en el centro de Tokio, cargaba pañalera y portabebé a todos lados, mi amigo me ayudó mucho cuando tenía que entrar en acción –dice con una sonrisa–

–¿Cómo le haces ahora? ¿En dónde lo dejas? –las dudas se siguen arremolinando en mi cabeza–

–Por las mañanas va a la escuela, en las tardes lo cuida una joven que me recomendaron, he buscado como salir adelante.

Proceso lo que me ha dicho, si hago cuentas, ¡su hijo ha de tener siete u ocho años! Ha sido muy valiente al salir adelante con él a pesar de sus circunstancias.

–¿Me dejarás conocer a tu hijo? Debes tener alguna foto en tu móvil –comento, no quiero indagar más en su pasado, al menos ya sé que no tiene esposa–

–Esperaba que te alejaras de mí, no que quisieras conocer a mi hijo –lo miro frunciendo el ceño–

–Te has ganado la vida honestamente, poco a poco fuiste teniendo lo que ahora tienes, ¿por qué querría alejarme de ti?

Y es que hacer ese análisis en voz alta me hizo entender lo que me dijo el abuelo, sin decirle nada, voy hacia mis libros y rescato la carpeta oculta, solo tiene dos hojas de información y tal y como supuse, el abuelo lo considera como poca cosa para mí, así como consideraba a papá, ahora sí que se ha pasado de la línea.

–¿A dónde necesitas que te acompañe y por qué? –dejo la carpeta en su sitio, me mira confundido, yo igual lo estaría por mi manera de actuar–

–Te dije que ella falleció y tengo un hijo en mis manos, mi familia estará en Japón, a pesar de todo, quiero demostrarles que mi vida ha sido mucho mejor desde que me alejé de ellos, tal vez la idea de presentarte como mi… ummm ¿esposa?

Me he quedado sin palabras, ha visto como soy, no podré llevar esa mentira a la realidad, mucho menos frente a sus padres.

–¿Por qué yo? Shaoran, no creo poder con eso.

–Porque eres especial, cuando hablaste sonabas en estado inconveniente –siento mis mejillas enrojecer, sí se dio cuenta– con mayor razón tuve que investigarte y más cuando hiciste el depósito, disculpa que lo diga, pero fue todo muy extraño, trato de proteger a todos los que trabajan para mí –explica, a estas alturas me gustaría ser un avestruz y poder enterrar mi cara en la tierra–

–¿E hiciste un trato con una borracha? –trato de ironizar con eso para apartar mi vergüenza–

–Te digo que te investigué, y parecías normal, no había dado con que eras una Amamiya hasta que se presentó tu abuelo a "encararme" –hace comillas con los dedos– además el día que te conocí sentí algo, siento algo por ti Sakura, pero no sé si sea amor.

¡Siente algo por mí! comienzo a sentir un regocijo en mi interior, amor o no, desperté un sentimiento en alguien, sin saberlo, seduje a mi maestro de seducción…

Alooo cerecitos! Pues aquí tienen el capítulo, siento que he hecho toda una maraña de situaciones que no encuentro como solucionar (/-\) ¿se esperaban las confesiones de Shaoran? ¡tiene un hijo! ¿qué creen que suceda en el siguiente capítulo?

Me ha estado dando un fuerte dolor de cabeza continuar con la maraña de situaciones que he creado que les juro que estoy a nada de tirar la toalla, si continuo es por ustedes y por mi amiga que anda detrás de mí y me da balonazos cada que le digo que lo dejaré jajajaja bueno ya no los da, pero está ahí para apoyarme cada que le digo que no puedo más.

Espero les haya gustado este capítulo, no olviden dejar su comentario :)

un beso cerezos y mil gracias por continuar leyendo la historia :D