CAPÍTULO 9

El silencio se hace patente después de su confesión, a pesar de mi ropa enorme y de mi pésimo aspecto le llamé la atención a Shaoran, eso sigo sin creérmelo. A pesar de lo que me acaba de decir, no me siento capaz de expresar lo que él comenzó a remover en mí, una cosa es contarle a Tomoyo y otra muy diferente decirle a él.

–¿Y qué pretendes realmente al presentarme como tu esposa? –cambio el rumbo de la conversación, no quiero ilusionarme, claro que es demasiado tarde, ¡ya lo he hecho!–

–No lo sé Sakura, tal vez que vean que hay estabilidad en mi vida y que he podido lograr mucho sin ellos–dice mientras coloca uno de mis mechones detrás de mi oreja– dicen que los padres quieren ver a los hijos felices.

–¿Cuándo veremos a tus padres?

–Mañana, te hubiese dicho antes, pero no dabas señales de vida –se justifica–

No tengo mucho tiempo para acostumbrarme a la idea de ser su esposa y la mamá de su hijo, además, lo que me ha dicho necesito procesarlo, son casi las dos de la mañana y seguimos en el sillón, algo me dice que no tendré ganas de ir a la universidad, y todavía tengo que ir al trabajo.

Un bostezo se me escapa, ha sido un día de muchas noticias y de poco tiempo para procesar cada una de ellas.

–Por cierto, ya tengo el trabajo fijo de presentadora –le cuento, un nuevo bostezo aparece–

–Creo que ha llegado la hora de irme y tú necesitas descansar, tendremos tiempo de platicar en la velada.

Y sin previo aviso, los labios de Shaoran impactan con los míos, tengo los ojos completamente abiertos, a diferencia del beso de Oliver, este no me cuesta nada responderlo.

–Quise hacer esto desde el primer día que te dejé –comenta mientras se aparta de mí– descansa.

Me quedo como boba mirando la puerta, ya se ha marchado y yo sigo sin moverme, poco a poco salgo de mi asombro y comienzo a saltar de felicidad, si me ha besado es por algo ¿no? Tomo a Spi entre mis brazos y lo uno a mi felicidad, el sueño se me ha ido.

Mi alarma comienza a sonar, son las siete de la mañana, sé que debo levantarme, pero he dormido tan poco que no tengo muchos ánimos de hacerlo, me estiro un poco en la cama, tengo un día complicado. Debo de presentarme a la televisora para ver mis horarios ahora que quedaré fija.

El tiempo apremia por lo que me levanto y voy rápido a darme una ducha, termino de arreglarme y me voy a la universidad, tengo mucho que contarle a Tomoyo y no sé si tengamos el tiempo para hacerlo.

Apenas entro al salón, el sonido de un mensaje se hace escuchar, el profesor me mira molesto y con todo derecho, llego tarde a su clase y mi móvil está sonando, pido disculpas mientras voy a mi lugar, pongo en silencio mi móvil y trato de prestar atención a lo que están explicando.

La clase concluye, ni siquiera espero que el profesor salga, tomo a Tomoyo del brazo y la llevo hasta la cafetería con dos objetivos, el primero; tengo hambre y el segundo es contarle a mi amiga lo que me ha pasado.

–¡Tommy, te hiciste las mechas! –exclamo al mirarla detalladamente–

–Hay Sakura, llevo así días y tú te acabas de dar cuenta –comenta entre risas– necesitas trabajar en tu despiste.

–Lo siento, soy una pésima amiga –digo tras suspirar– ¿algo más que tenga que saber?

–Conocí a alguien, he llegado a la teoría de que todos los que trabajan en Xiwang son unos bombones –abro la boca de la impresión, ¿escuché bien? –

–¿Por qué lo dices?

–Llamé por curiosidad y me agendaron una cita con un hombre que ¡por los cielos! Sakura debes conocerlo, tiene un aire misterioso y te juro que me he quedado encantada, se llama Yue Tsukishiro.

–¿Por qué llamaste a Xiwang? Creo que tú me tienes que explicar demasiado –señalo a mi amiga con el sándwich que he comprado–

–Ya te dije que fue curiosidad, además ya le dije a Yue, así que nos mensajeamos de vez en cuando.

Perdida en mi mundo y mi amiga conoce a alguien, definitivamente debo de trabajar en mi despiste, he pasado por alto mucho de mi amiga y me hace sentir fatal, más porque ella siempre está para animarme.

–Bueno, ahora cuéntame, ¿cuál es la urgencia?

–Resumido… tengo el trabajo de presentadora, ayer renuncié a la cafetería y Shaoran me dijo que siente algo por mí, pero no sabe si es amor

El grito de Tomoyo me deja sorda y llama la atención de todos en la cafetería, espero a que su emoción se pase para destapar mis oídos.

–Sakura, son cosas buenas, ¡felicidades! Siempre he tenido fe en ti, hay que ir a celebrar en el bar –dice mientras enarca una ceja–

–Tendrá que ser otro día, hay más…

Una vez recupero su atención le cuento todo ya sin resumen de lo que pasó ayer, lo del abuelo que me está sacando de quicio, y sobre mis papás que están de acuerdo con él, eso aún sigo sin creerlo.

–Intenta darle por su lado, te quiere recuperar pero no encuentra la manera de hacerlo.

–No es la manera, se puso a investigar a Shaoran esto no traerá nada bueno en mi vida –sentencio–

–Entonces deberías de hablar con tus papás, ellos deben de saber muy bien los motivos del actuar de tu abuelo –comenta– ¡Oh, mira! ¡Estás en la tv! –vuelve a gritar Tomoyo–

Muestran el comercial del noticiero en donde aparezco, ponen una foto mía como la nueva presentadora, lo que me recuerda que debo de presentarme a la televisora.

–Te ves fantástica, aunque no creo que a Shaoran le agrade verte con los lentes –inquiere mi amiga–

En mi defensa, ese día no encontraba los lentes de contacto y necesitaba mis lentes, además, no se me ven mal, me veo profesional al menos yo me siento profesional cuando los traigo puestos.

–Los lentes de contacto son molestos, será mejor que vayamos a la siguiente clase.

–¡Un par de meses y ya seremos libres! –vuelve a gritar, el día de hoy está demasiado eufórica, ¿será por el chico al que conoció?–

El profesor Terada suspende su clase para poder acompañarme a la televisora, me explican que seré una de las imágenes principales del noticiero algo que no creí tener, pero está sucediendo, el lunes iniciaré esa nueva etapa y tengo los nervios a flote.

–Perfecto, Sakura simplemente tendrás que leer lo que tendrás en la tableta, tal y como lo has hecho las veces que te has presentado –me explica el productor– lo más importante, recuerda tener un poco de soltura, ahora que estarás fija uno que otro chiste sería bueno, para que se vea el trabajo en equipo.

–Haré todo lo posible por desempeñarme bien –digo más para mí que para los que me están escuchando–

–La vestimenta se te proporcionará aquí, así como el arreglo de cabello y maquillaje, solo debes de presentarte dos horas antes, así que te necesitamos aquí a las seis, para que a las ocho te puedas presentar.

Asiento como los muñequitos que mueven la cabeza cuando los tocan, no sé qué más hacer, al fin termina la pequeña reunión y tengo el tiempo de revisar los mensajes, desde que entré a clases no los he leído, tengo mensajes de mamá, Touya, papá, un número desconocido y de Shaoran.

Les contesto a mi familia, el número desconocido resulta ser del abuelo y por último los mensajes de Shaoran, es más fácil una llamada a esperar que me responda, por lo que busco su número entre mis contactos y le llamo.

–Hola, ¿pasa algo? –pregunta apenas responde–

–No, leí tus mensajes… ¿en dónde nos veremos y qué debo de ponerme? –estoy nerviosa, no puedo creer que conoceré a sus padres cuando no somos nada–

–Apenas me desocupe te mando un mensaje, trata de relajarte.

Lo dice tan tranquilo, a lo lejos comienzo a ver mi edificio, presiono mi móvil con mi hombro para continuar con la llamada mientras busco en mi mochila las llaves, tengo todo hecho un caos.

–Lo intentaré, estaré esperando tu mensaje –respondo tras unos segundos–

–Bien, hasta entonces…

La llamada se finaliza, aparto mi móvil de mi oreja para poder tener una posición más cómoda para encontrar mis llaves, Seung me ve pasar y me saluda, siempre amable a cualquier hora del día.

Al fin encuentro mis llaves, subo las escaleras hasta mi departamento, tal vez ahora pueda cambiarme a un edificio que si tenga elevador, o al menos tratar de redecorar el que tengo ahora.

–Al fin llegas, ¿Por qué no respondes mis mensajes?

Cuando creí que mi día mejoraría se tiene que aparecer él, resoplo lo suficiente como para desacomodar mi flequillo, no me tomo la molestia por responderle, camino hasta la puerta e inserto la llave, una vez dentro, hago como si no estuviese.

–Sakura, hablo en serio cuando te digo que quiero que estés involucrada en la compañía –y dale con lo mismo ¿acaso no se cansa? –

–Tengo otros intereses…

–Lo sé, te he visto en la televisión, renunciar a tener un cargo superior por presentar noticias, ¡no estás pensando con objetividad! –reclama–

–Estar en bienes raíces y construcción no es lo mío, tengo cosas que hacer, no puedo continuar con esta plática.

–Te vine a buscar para llevarte conmigo, no para platicar, quieras o no irás conmigo a la velada –sentencia–

Respiro hondo en más de una ocasión, hago acopio de toda la serenidad que me es permitida, pero no puedo, este señor me saca de mis casillas.

–No iré a ningún lado con usted, vaya con mis padres –me dirijo a la puerta y la señalo para que entienda el mensaje–

–Tu madre se mostró más comprensiva y es a ella a la que le hice más daño con mis actos –dice antes de salirse–

No le respondo, simplemente cierro la puerta, mi mamá lo habrá perdonado pero yo no y menos con la investigación que hizo sobre Shaoran para luego decirme que no me conviene, él no sabe lo que me conviene.

Me tomo un poco de tiempo para cambiarme la ropa por algo más cómodo un pequeño camisón que me sirve para dormir, ¡adiós al sostén! Es una prenda incómoda y más cuando se siente tanta tensión como ahora estoy sintiendo, una vez cómoda me recuesto un rato, sé que debería de bañarme antes de que llame Shaoran, pero quiero descansar, me lo merezco.

Mis ojos comienzan a pesar, el ronroneo de Spi solo me adormece cada vez más, entre sueños escucho que tocan la puerta, más no hago caso, está más cómoda mi cama, después de un buen rato, los golpes cesan, al menos podré descansar a gusto o eso es lo que creí, mi móvil comienza a sonar, ¡Esto debe de ser una broma!

De mala gana me levanto y agarro el objeto que no me está dejando dormir, en la pantalla aparece el nombre de Shaoran, ahora sé a quién matar.

–Estoy en la puerta de tu departamento…

Es lo único que escucho y finalizo la llamada, ¡Adiós a mi descanso! Le quito el seguro a la puerta y lo dejo pasar, estoy frente a él, más no dice nada, su mirada se pasea por todo mi cuerpo, ¿qué está mirando? Bajo un poco la mirada ¡Demonios! ¡Estoy en pijama! El pánico crece en mí, corro hacia la cama y me tapo con la sábana, ahora sí que he despertado.

–¡No me veas!

Y tan pronto hoy que se me ocurre quitarme el sostén, sigo pensando que alguien me quiere poner en vergüenza.

–No lo hago… –Shaoran se cubre los ojos con sus manos–

–Yo… me iré a dar un baño, no tardo –le informo antes de correr a esa dirección–

¡Que vergüenza! Me salvé de que conociera mi ropa interior y ahora resulta que me ha visto sin sostén y con un camisón que transparenta, no sé si pueda verlo a la cara después de esto.

Me tomo mi tiempo en el baño, para continuar el remate del mal día ¡Me ha bajado! En verdad ahora quisiera que se abriera la tierra y que me tragara completa y yo que creí que hoy sería un día bueno.

"Tranquila Sakura, actúa como si nada hubiese pasado" me voy mentalizando mientras seco mi cuerpo con la toalla, es muy sencillo mentalizarme, lo difícil es actuar como si nada hubiese ocurrido.

Salgo del baño con un short y una blusa sencilla de tiras, Shaoran se encuentra en el sillón jugando con Spi, me acerco vacilando hacia él.

–Hola –digo tímida–

–Al fin sales, vamos, quiero presentarte a alguien…

Yo preocupándome y él tan tranquilo, claro que a la que vio en pijama es a mí ¿cómo dormirá Shaoran? ¿Por qué quiero saberlo? Dicen que la curiosidad mató al gato, pero vamos, el gato murió sabiendo lo que quería saber ¿no?

–Debería de arreglarme para la ocasión, no creo estar presentable como estoy –lo miro ceñuda, él solo me dedica una media sonrisa–

–No son a mis padres, ven, nos está esperando…

Tomo mis llaves y me dejo guiar por él, llegamos hasta su auto, no hay nadie dentro ¿me estará jugando una broma?

–Sube, no está aquí –comenta como leyendo mis pensamientos–

Hago lo que dice, el camino lo hacemos en silencio, pronto llegamos a la privada en donde vive Tomoyo, recuerdo que él me dijo que vive aquí también, el vigilante nos deja pasar, observo atentamente el camino, ya hemos pasado la casa de Tomoyo y él continua avanzando.

Al fin se detiene en una casa apartada del resto, el terreno es enorme pero la casa no lo es tanto, es demasiado diferente a las demás. Shaoran se detiene y me ayuda a bajar del auto.

–¿Sorprendida? Cuando pude compré la casa que estuvo junto a la mía y la derrumbé, algún día quiero ocupar ese espacio, por ahora el jardín es más apropiado –me explica–

–Pudiste haber comprado algún terreno en las afueras de Tokio, ¿por qué en una privada? –cuestiono–

–Seguridad, nadie puede entrar aquí sin autorización –toma de mi mano y me jala hacia él– ven, por aquí está.

No me suelta en ningún momento, entramos juntos a su casa, un espacio amplio con poca decoración, los muebles son todos en un tono oscuro, una televisión que ocupa una pared entera, podría haber mucha luz natural si tan solo apartara las cortinas.

Llegamos hasta un pasillo, la casa es de una sola planta y es bastante amplia algo que no aparenta a simple vista, tiene la misma disposición que la casa de Tomoyo, al final del pasillo, hay dos puertas una frente a otra, Shaoran abre una y frente a mí tengo una habitación que se podría decir que es infantil, aunque no lo aparenta, las paredes son blancas, tiene una cama individual que es lo único que le da color a este espacio con las sábanas en diferentes tonalidades de verde, hay un escritorio frente a una de las ventanas, estantes con libros y juguetes, todo muy bien ordenado.

Me adentro un poco en ese espacio, parece la habitación de un adolescente ¿me habré equivocado con la edad del hijo? Me acerco al escritorio, hay un libro de matemáticas abierto, hojeo un poco, no me da ninguna pista.

–¡Papá! –se escucha de repente, enseguida me sobresalto–

–Qianj, ven aquí, quiero presentarte a alguien –me doy la vuelta muy lentamente para ver a un niño de estatura media, cabello castaño e igual de alborotado que su papá, sus ojos son grises, supongo que son cortesía de la mamá–

–¿Quién es esta y qué hace en mi habitación? –vaya con el carácter de este pequeño, me voy acercando hasta Shaoran–

–No seas grosero –lo reprende Shaoran– él es mi hijo, Qianj Li –me lo presenta–

–Mucho gusto Qianj, me llamo Sakura Kinomoto –trato de acortar la distancia entre ambos para saludarlo, más él se hace hacia atrás, no parece nada contento con mi presencia–

No sé si soy yo o en esta habitación se comienza a sentir la tensión, el pequeño no me pasa y me lo hace entender con la mirada, si es así a esta edad no me lo quiero imaginar cuando entre a la adolescencia.

El niño y Shaoran comienzan a hablar en otro idioma el cual no entiendo para nada, más que hablar parecen estar manteniendo una discusión de la cual no soy partícipe porque no sé nada de lo que dicen, pero por las expresiones del pequeño creo que todo gira entorno a mi presencia.

Al final, Qianj se sale de su propia habitación azotando sus pies en señal de su mal genio, Shaoran por su parte, se pasa varias veces los dedos por su cabello desordenado, creo que no ha sido una muy buena idea haber venido a su casa.

–Lo siento, Qianj no suele ser así –se le ve incómodo– he cancelado la reunión con mis padres… –estoy segura que mi cara muestra confusión– además, no te debo de involucrar en mis problemas y…

–Espera, creí que teníamos un trato y yo decidí ayudarte ¿por qué ahora estás cambiando de parecer? –me cruzo de brazos–

–Porque tu abuelo tiene razón, no debo de meterte en mis problemas, jamás debí de acercarme a ti, todo fue un error…

Lo escucho y no lo creo, el que dijo que me enseñaría a seducir está aquí diciéndome que se arrepiente ¡y todo por mi abuelo! Acorto la distancia que hay entre nosotros.

–Mi abuelo no tiene razón en nada y tú estás muy equivocado al darle ese privilegio, como tú me dijiste en una ocasión, si esa es tú decisión, de acuerdo yo la acepto, si cambias de opinión ya tienes mi número solo que no esperes a que yo responda.

No espero a que diga nada, camino hacia la salida, siento que el aire me está faltando me duele lo que está pasando ¿por qué me duele? Porque lo que siento por Shaoran si es amor, no lo estoy confundiendo, a pesar de que han sido un par de meses de haberlo conocido, me enamoré de él sin planearlo y cuando mi objetivo era otro.

Nuevo plan, salir adelante y enseñarle al maestro lo buena alumna que soy, a partir de hoy, lo seduciré sin que se de cuenta, ¿cómo? Aún no lo sé, puesto que no terminé con las clases de seducción, pero creo tener quien me ayude y es ahí donde me dirigiré ahora.

Camino unas cuantas cuadras para poder llegar a mi destino, la casa de Tomoyo no está tan lejos que la de Shaoran y eso es lo que me ayudará a cumplir mi objetivo sin tener que llamarlo solo serán encuentro casuales en donde no tendremos interacción, una vez me dijo que hay que enseñar indiferencia, bueno, pues comenzaré por eso.

Apenas toco el timbre la sirvienta me lleva hasta donde se encuentra mi amiga, quien no está sola, un chico con cabello largo y plateado con un aire de chico malo se encuentra a su lado, intuyo que debe ser Yue.

–Sakura, no te esperaba –comenta mi amiga– él es Yue –dice tomándolo del brazo para jalarlo y acercarlo a mí– ella es mi mejor amiga.

–Mucho gusto, Tommy… necesito hablar contigo a solas.

–Bien, Yue nos vemos más tarde –el sujeto sin previo aviso la toma de la cintura y posee su boca como si de eso dependiera su vida, ahora entiendo por qué trabaja con Shaoran–

–Nos vemos muñeca…

Es lo último que dice antes de marcharse, miro a Tomoyo mientras niego con la cabeza, si yo conozco a Shaoran cerca de dos meses y lo más que hemos tenido es un solo beso, que por cierto fue hasta hace poco y ella con poco tiempo de conocer a Yue ya se lo devora, definitivamente, ella será una gran aleada en lo que pienso hacer…

Alooo cerecitos! Pues aquí les traigo la actualización ¿qué les ha parecido? Está muy disfuncional esta historia, ya verán por qué se los digo en los siguientes capítulos jajajaja. En fin... ¿Se esperaban que el hijo de Shaoran ya hablara o esperaban un bebé? xD La verdad es que ha sido un reto con esta, la cuarentena en vez de ayudar a que fluyan las ideas me bloquea más (/-\) pero aquí sigo y por lo menos intentaré acabar con esto que he comenzado :D

A propósito muchas felicidades a Nenu Flores quien cumplirá (no sé cuántos años) el día jueves 16 de abril, adelanto felicitación por si se me olvida en la página (/-\)

No olviden dejar sus bellísimos comentarios para saber si les gusta, disgusta o me dejo de dedicar a esto jajajaja

EN EL SIGUIENTE CAPÍTULO...

–... hay algo más que necesitamos… –dice lentamente, como estudiando mi reacción–

–¿Qué? Creí que esto era todo.

–Un novio...

–Cero ropa grande, ahora sí sabrás lo que es vestir sexy –afirma con una gran sonrisa–

–Tú serás más beneficiada con todo esto –comento tras dejar mi bolso a un lado– seré tu muñeca.

–Tú también ganarás, o me dejo de llamar Tomoyo Daidouji.

Pom pom pooooommmmm un pequeño avance para no revelar todo el capítulo, si llegaron hasta aquí ¡Felicidades! Puede que la siguiente actualización sea el viernes, aún trabajo en ello,será sorpresa...

Un beso!