Capítulo 10

Le voy contando mi plan a Tomoyo, lo que pretendo hacer, en varias ocasiones me pregunta en dónde ha quedado su amiga, y ni yo misma sé la respuesta a esa pregunta, lo que sí sé, es que estoy cansada de ser siempre invisible, también que mi abuelo se esté metiendo en mi vida.

–Quiere que me haga cargo de la compañía, lo haré y no le gustará para nada mi desempeño –sentencio–

–Creo que te meterás en problemas, pero… –se queda en silencio un momento– ¡Me encanta! Cuenta conmigo en todo.

No esperaba menos de mi amiga, nos fundimos en un abrazo, aún queda mucho por hacer, esto tan solo fue el inicio, lo que se viene no le gustará al abuelo y en cuanto a Shaoran, sé que lo podré tener cuando yo quiera, lo volveré loco, lo seduciré hasta que se de cuenta que nada de lo que le haya dicho mi abuelo es cierto, él jamás tendrá razón en nada.

–Tú ropa tendrá que cambiar mucho más –asevera mi amiga mientras me toma del brazo y comienza a jalarme–

Llegamos hasta su habitación en donde me tumba en la cama mientras saca un sinfín de ropa, veo volar cada prenda hacia a mí, ropa que no es para nada mi estilo, las voy revisando una a una pero no me agrada para nada, aunque claro, no me tiene que agradar es solo por mi plan de seducción.

–Todo esto será parte de tu nuevo look, así que te llevaré a tu departamento para que nos deshagamos de lo viejo –sentencia–

–No es para tanto, no te dejaré tirar mi ropa.

Tomoyo solo sonríe, conozco esa sonrisa que me dedica, sé que de alguna manera ella terminará saliéndose con la suya, ¿en qué me estoy metiendo?

–¿Cómo le harás con tu abuelo? A menos que estés dispuesta a ponerlo en la bancarrota, no veo de qué otra manera podrías librarte de él –comenta Tomoyo mientras va metiendo la ropa en la maleta–

–Aún no sé, solo quiero enseñarle que no puede estarse metiendo en mi vida –suspiro tras decir lo anterior– sabes, en otro momento tal vez lo hubiese pasado, pero ahora no, él está interfiriendo con mi vida.

–Lo que te tiene así fue lo que te dijo Shaoran, en verdad estás enamorada de él –me toma de las manos– hay algo más que necesitamos… –dice lentamente, como estudiando mi reacción–

–¿Qué? Creí que esto era todo.

–Un novio, ese es el motivo por el cual comenzaste a llamar la atención de Eriol, porque Shaoran comenzó a presentarse como tú novio, suena tonto, pero a los hombres les gusta lo prohibido lo que saben que no podrán tener.

A pesar de su explicación sé muy bien hacia donde va esto, no hace falta que diga más, Tomoyo ya ha pensado en todo y es que no sé si esté dispuesta a ese paso, sería jugar con alguien.

–No será Oliver –digo con toda determinación–

–Saku, es perfecto para esto, él no tiene que fingir amor por ti, ya lo siente –confirma– yo lo convenceré.

–No Tomoyo, él no, puede darse a malos entendidos y es lo último que quiero en estos momentos, si voy a seducir al maestro de la seducción será sin novios falsos, olvídate de Oliver.

–Bien, no meteré a Oliver en esto –dice bufando–

Tuve que hacer que me lo prometiera como diez o más veces, no puedo confiar en ella en eso, con tal de ver sufrir a Oliver es capaz de lo que sea, pero no es el caso, no quiero que nadie sufra, tan solo conseguir la atención de mi único objetivo, aunque tal vez me pase igual que con Eriol y termine desencantándome de él o tal vez no.

Lo único que juega a mi favor es que él me confesó que siente algo por mí, sea lo que sea lo iré averiguando, porque de lo que si estoy segura es que al final del año sabré si aprendí a seducir.

Tomoyo me acompaña a casa junto con una maleta llena de la ropa que ha elegido para mí, no es necesario que la pruebe, somos de la misma talla, al llegar, se asegura de dejarme una que otra prenda de las que tengo y el resto la cambia por la que ella ha elegido para mí.

–Cero ropa grande, ahora sí sabrás lo que es vestir sexy –afirma con una gran sonrisa–

–Tú serás más beneficiada con todo esto –comento tras dejar mi bolso a un lado– seré tu muñeca.

–Tú también ganarás, o me dejo de llamar Tomoyo Daidouji.

–Tú deberías de trabajar para Shaoran, serías una estupenda maestra –aseguro– Por cierto, no le digas a Yue nada, puede comentarle a Shaoran y me llevará ventaja.

Platicamos un rato más sobre todo y nada, me pongo al día de sus planes, con todo lo que ha pasado en tan poco tiempo he descuidado mi amistad, eso no puede ser posible. Lo que me da vueltas en la cabeza es qué le pudo haber dicho el abuelo a Shaoran para que decidiera que no debe de involucrarme en sus cosas.

Una semana, ha pasado una semana demasiado pesada, no he sabido nada de Shaoran y no porque no esté llevando acabo mi plan, sino porque entre la universidad y el nuevo trabajo acabo tan muerta que no puedo llevar acabo lo que deseo, lo único que sí ha sido un cambio es mi ropa, ¿es sexy? Si, pero tampoco es que enseñe todo, sino que es más sofisticado, muy al estilo Tomoyo.

En la televisora les ha gustado mi cambio por lo que han decidido que use mi propia ropa y mis gafas no tengo porqué quitármelas, suelen decirme que parezco una bibliotecaria sexy lo cual me pone tan roja que me tienen que poner demasiada base de maquillaje para que no se me note.

–Sakura, estuviste perfecta como de costumbre, el profesor Terada tuvo razón al quererte aquí –comenta el productor–

–Gracias, nos vemos mañana.

Son las diez de la noche y aún tengo que irme al departamento, lo único bueno es que no tengo trabajos pendientes, así que puedo llegar y dormirme hasta el día siguiente. Definitivamente, ser presentadora de noticias no es lo mío, tengo que hacer demasiado esfuerzo para no tartamudear y, aunque sé que no tengo que ver más que a las cámaras que me indiquen, es incómodo.

Camino hasta la parada del bus, desde aquella conversación con el abuelo no he vuelto a saber nada de él, es como si supiera que le haré una mala jugada y por eso se esfumó, no lo sé, pero igual tampoco me importa, así puedo centrarme en mi único objetivo, en quien sueño cada noche.

–¿Te llevo? –escucho de repente, tengo la necesidad de correr, pero se me quita al ver al dueño de la voz–

–Oliver, ¿qué haces aquí? –siento mi corazón acelerado, y no por enamoramiento, sino por el susto–

–Trabajo por aquí –comenta mientras se lleva sus manos a sus bolsillos– vamos, es muy tarde para que estés aquí tu sola, tengo el auto aquí cerca.

Para ser sincera, no tenía idea que él trabajase, para mí siempre ha sido el chico que me molesta y nada más le importaba fastidiarme, pero claro, ha cambiado mucho últimamente, es más atento, cortés y se preocupa por mi bienestar lo cual me hace sentir en algunas ocasiones incómoda, porque Tomoyo me asegura que si lo acepto puedo llamar más la atención de cierto hombre que me trae soñando.

–Hay una vacante en la revista en donde trabajo, por si te interesa –comenta de repente– siempre haces escritos que llaman la atención.

–Gracias, ¿por qué lo haces? Siempre te la vivías molestándome –cuestiono, es ahora o nunca–

–No supe cómo llamar tu atención, sobre todo cuando entraste a trabajar en la cafetería de mi papá, te mostrabas cómoda hablando con James y a mí me ignorabas –dice sin dejar de mirar el camino– Se me hizo fácil ser un patán contigo, así al menos me dirigías la mirada o hablabas para quejarte.

–Pudiste tratar de ser amable –digo mientras miro por la ventana–

–Eso ya no importa, tienes novio y no me meteré en tu relación, me conformo con tu amistad.

El auto se detiene, se me hizo muy corto el camino, enfrente está el edificio en donde se encuentra mi departamento.

–¿Amigos? –pregunta mientras baja de su auto y me ayuda a bajar, algo que me recuerda a él, a Shaoran–

–Claro, amigos –confirmo mientras bajo con su ayuda– gracias por traerme.

–Para qué estamos los amigos –sonríe mientras me guiña un ojo– descansa petit chat.

–Oliver, ¿qué significa eso? –recuerdo que James me ha llamado de esa manera, pero no le pregunté–

–¿Petit chat? –asiento– significa gatita… nos vemos.

Lo veo marcharse en su auto, ¿cuál será el afán de compararme con un gato? No tengo nada en relación a ellos, al menos no que yo esté consciente, por más que veo a Spi no veo una relación y eso que me la paso observándolo todo el tiempo, Spi es más activo mientras que yo soy muy perezosa, aunque claro, desde que entré a la televisora no he podido darme mis dormidas maratónicas y tampoco he tenido tiempo de quedarme dormida, últimamente estoy más pendiente de la alarma, algo que es demasiado extraño en mí.

–Vaya, la alumna ha superado las expectativas del maestro –escucho detrás de mí– hola Sakura.

Mi corazón late a mil por hora, ¿lo podrá escuchar? Espero que no, giro sobre mis talones para toparme frente a frente con Shaoran, con sus mangas arremangadas y el chaleco abierto se ve condenadamente bien.

–¿Se te perdió algo? –pregunto tras recuperarme de la impresión, indiferencia, me dijo que debo de mostrar indiferencia de vez en cuando–

–No me diste tiempo de aclarar las cosas, tan solo te marchaste.

–Le diste la razón a una persona que hasta ahora viene a tratar de ejercer su papel en mi vida, por como lo veo, no hay nada que aclarar, buenas noches –paso de él, camino rumbo a las escaleras–

No puedo continuar avanzando, su mano sujeta mi brazo impidiendo mi marcha, me enfrento a su mirada ambarina, sí señores, le puedo mantener la mirada y no sé cómo es que lo estoy logrando, simplemente lo miro.

–Le di la razón, en esa cuestión, eso no implica que me quiera alejar de ti, te dije que no sé exactamente lo que estoy sintiendo por ti, pero quiero averiguarlo, dijiste que seríamos amigos –su otra mano para en mi mentón, ¿los amigos se pueden besar? Miro sus labios, me tienta hacerlo, quiero volver a sentir sus labios contra los míos–

–¿Qué fue lo que te dijo mi abuelo? –él da un paso atrás, creo que no debí de preguntar–

–Eso no importa, no me apartaré de ti, y por cierto, mis padres ya conocieron a Qiang, parecen adorarlo –comenta encogiéndose de hombros–

–Me alegra por ti… nos vemos Shaoran –lo corto antes de que siga con su cambio de tema, ahora sé que de él no conseguiré la información que necesito–

Subo las escaleras, esta vez no me detiene ¿por qué no me detiene? Llego hasta la puerta de mi departamento, vacilo un poco mientras encuentro las llaves, sin embargo, él no aparece ¿Se fue? Con un muy sonoro suspiro abro la puerta para refugiarme en esas cuatro paredes, no puedo aparentar debilidad frente a él, se supone que lo debo de seducir.

Saludo a Spi, mi minino últimamente se ha estado quedando solito y no me agrada esa idea, he considerado llevármelos a la universidad, pero no puedo, podría perderse o pasarle algo está mucho mejor aquí.

Unos toques a la puerta interrumpen mi ritual de relajamiento, mi corazón late a mil por hora ¿Será Shaoran? Después de todo, ¿quién más podría ser? Inspiro y expiro un par de veces para bajar un poco mi emoción, me acerco a la puerta y mi decepción es tan notoria, en lugar de ojos ambarinos frente a mí están un par de ojos marrones, un color común como la persona que está frente a mí.

–Qué bueno que te encuentro, tenemos mucho de qué hablar…

Sé de antemano que este día tenía que llegar, pero ¿tenía que ocurrir precisamente ahora que estoy completamente cansada? Le doy paso a mi pequeño departamento, la mirada de mi abuelo pasea por todo el lugar, no me importa lo que opine, es mi espacio y me gusta, aunque si he estado revisando otros lugares.

–¿De qué se supone que debemos hablar? Creo que he sido bastante clara y concisa en qué no quiero nada de la compañía familiar –soy la primera en ir al grano, después de darle muchas vueltas al asunto, me he dado cuenta de que no viene ni al caso centrarme en el abuelo cuando mi único real objetivo es seducir y enamorar completamente a Shaoran Li–

–Quiero reparar mi error, me he equivocado dame la oportunidad de enmendarlo… –termina de hablar con un suspiro– tú y Touya son mis únicos nietos, quiero pasar el tiempo que me queda de vida con ustedes, y lastimosamente ese tiempo no es tanto como me gustaría.

Silencio, entre nosotros se hace el silencio, por mi parte porque estoy procesando lo que acaba de decirme, el abuelo no es tan anciano, en realidad no sé su edad exacta, pero no debería de estar hablando de esa manera.

–No me quedan mucho tiempo Sakura, me detectaron cáncer en los pulmones, y aunque he ido con los mejores especialistas, mi problema está demasiado avanzado, ya no se puede hacer nada –lo escucho con atención, ¿Me estará diciendo la verdad? Juro que quiero creerle, pero ha hecho demasiado lo cual hace que tenga mis reservas–

–Con todo y que sabes que te morirás sigues haciendo daño, ¿Que le dijiste a Shaoran? –desvía su mirada de la mía, esto no me agrada–

–La verdad… él no es el indicado para ti, mereces a alguien sin compromisos y que pueda darte la vida que mereces –lo escucho y me dan unas enormes ganas de lanzarle lo primero que encuentre, ¡Cómo se atreve a decir eso!–

–Creo que eso yo lo puedo decidir, no tiene por qué meterse en mis relaciones –digo con total seriedad–

No dice nada, se limita a mirarme, ¿habré ganado la batalla? Su silencio me puede dar la victoria, sin embargo, sé que está planeando algo más, no creo que me deje ganar tan fácilmente.

–Estas cegada por lo que sientes, cuando pase tu enamoramiento me darás la razón –lo veo acomodarse en el sillón, ¡¿acaso no piensa largarse?!– ese jovencito es un desheredado, además, tiene un hijo…

Siento como el enojo bulle en mi interior mientras lo escucho, ni aun sabiendo que se está muriendo es capaz de dejar de pensar en la posición.

"Tranquila Sakura, inspira paz… expira estrés" me repito como un mantra. Quiero responderle unas cuantas cosas, pero hacerlo es bajarme a su nivel.

–¿A eso vino? ¿A decirme que no me meta con un hombre que fue desheredado y ha salido adelante? –replico enojada– no tiene la calidad moral para venir aquí y hablarme mal de Shaoran sin que esté él para defenderse.

–Te estoy diciendo la verdad, ese jovencito no es para ti –vuelve a asegurar y es que es como para patearlo o darle dos bofetadas, no puedo creer que esté diciendo esas cosas de Shaoran–

–Eso es asunto mío, si es todo lo que tenía que decirme puede marcharse –me acerco con paso decidido a la puerta y la abro completamente–

Un suspiro sale de sus labios, se ve cansado debería de sentirme mal por su salud, pero no puedo, menos por como se está expresando de Shaoran y de la manera en la que se está metiendo en mi vida.

–Tienes razón, lo lamento… –dice una vez está cerca de mí– no me meteré, pero al menos dame la oportunidad de tratarte, vernos más seguido.

Dudo un instante ¿qué es lo que debo de hacer ahora? ¿Será esta una forma para manejar mi vida? Tal vez deba dejar de hacerme tantas preguntas cuando no tengo las respuestas, estas solo vendrán con el tiempo y solo espero que al llegar sean siempre a mi favor.

–De acuerdo, con una condición –digo tras pensarlo–

–Lo que quieras, haré lo que tú pidas –enarco una ceja, tal vez no debió de haber dicho eso, se arrepentirá, yo lo sé–

–No se meta más con Shaoran y mucho menos si llegase a haber algo entre nosotros, yo sabré como manejar esto –digo con total seriedad–

De un momento a otro sus facciones se endurecen, no le ha gustado mi condición lo bueno para mí y malo para él es que debe de aceptar mi condición o de lo contrario no accederé a su petición, al final, yo saldré ganando.

–No es para ti –replica–

–Eso yo lo decidiré…

Guerra de miradas es la que tenemos, no voy a cambiar mi condición, si cree que con una mirada endurecida podrá conmigo está demasiado equivocado.

–¿Te involucrarás en la compañía? –pregunta tras unos segundos que parecieron horas–

–No sé nada de construcción o bienes raíces –respondo encogiéndome de hombros–

–Te puedo enseñar.

Juego un momento con mi coleta, tal vez si deba de involucrarme en eso después de todo es de la familia y en un futuro alguien deberá hacerse cargo.

–Hecho, usted deja de molestar a Shaoran y yo me involucro en la compañía –comento mientras extiendo mi mano hacia él–

Como si de dos desconocidos se tratase él estrecha mi mano y es así como cerramos este trato, mismo del que me encargaré que cumpla, de lo contrario se me saldrá de las manos mi objetivo.

–Adiós cerezo, te llamo para empezar con tus clases sobre la compañía…

El tono en que me lo dice no me agrada, incluso me dedica una sonrisa que me da un escalofrío y eso que es mi abuelo, no entiendo el porqué de mi reacción, tal vez es un presagio de lo que se viene o tal vez me estoy volviendo loca.

Alooo cerezos, bueno pues lo prometido es deuda, aquí tienen la siguiente actualización, ¿qué tal va quedando la historia desde su perspectiva? Yo lo único que les puedo decir es que ya le estoy dando cierre, si lo consigo, tal vez los capítulos sean cada día, pero no les aseguro nada, porque siento que aún me falta por trabajar algunos temitas, incluso ahora estoy escribiendo y se me acordó actualizar.

En fin, no las mareo más con tanto rollo jajaja espero sus comentarios, que me digan como voy, si les gusta, si no les gusta, en fin lo que sea es bueno :D

Un beso y hasta la siguiente actualización.

En el siguiente capítulo...

Esto último lo dice cerca de mí, no me di cuenta en qué momento él acortó la distancia entre nosotros, de un momento a otro lo tengo tan cerca que escucho fuerte y claro nuestras respiraciones, pestañeo varias veces, él inclina un poco la cabeza hasta que nuestros labios hacen contacto

Pom pom poooooom, ¿con quién se besa? hagan sus apuestas... nos vemos...