CAPÍTULO 14
Me siento un poco adolorida, me tomo mi tiempo para prepararme para ir a la universidad, encuentro uno de los vestidos que me eligió Shaoran, es de color amarillo pastel que se ajusta debajo de mis pechos y la falda se deja caer lo que hace que se vea detalladamente mi figura ¿cómo es eso posible? No tengo la menor idea, es lo que me dijo Shaoran cuando me lo probé, lo combino con unos zapatos bajos en color azul cielo, me ato el cabello en una coleta y me coloco mis anteojos.
Me miro en el espejo un instante, no me veo mal, después de todo si me sé arreglar, el problema es que no me gusta gastar en mi persona, siempre he preferido la ropa de siempre a tener que pasar tiempo en las tiendas de ropa, simplemente no ha sido mi estilo.
Me tomo un par de minutos más para darle a Spi de comer y un poco de agua, una vez mi minino está atendido, tomo mi mochila y me voy rumbo a la universidad, camino hasta el paradero del bus, hoy llevo un buen tiempo lo que es completamente extraño en mí, aunque claro, después de haberme despedido de Shaoran en lo último que pensé fue en dormir de nuevo, las imágenes de lo sucedido ayer se reproducían en mi cabeza, como si aún pudiese sentir sus labios y sus caricias sobre mi piel. Un rubor me cubre las mejillas, ¡no puede ser que esté pensando en eso cuando estoy en un lugar público!
–¿Te llevo?...
Esa voz la puedo reconocer, antes me encantaba escucharla o míralo, Eriol está parado frente a mí, desde lo ocurrido en el super mercado no lo había visto para nada, afortunadamente, ahora no estoy sola, en el paradero se encuentran como unas cinco personas más.
–No, gracias –lo observo un momento, se ve completamente desalineado, nada con el Eriol que recuerdo, ¿qué le habrá pasado? –
No insiste, con la misma se da la vuelta y se marcha lo cual agradezco enormemente tal vez pueda saber qué es lo que sucede si hablo con Reika y Hui, desde que me salí de la cafetería no he podido hablar con ellas, todo ha sido demasiado rápido y tempestuoso.
Un par de minutos de espera y el bus hace su aparición, el camino a la universidad es un poco tardado por lo que me permito divagar un momento, ¿en dónde estaría ahora si no hubiese llamado a Shaoran el día que estaba ebria? ¿lo hubiese conocido? No, tal vez jamás lo hubiese conocido, aunque mi abuelo tenga de socios a los papás de Shaoran, él me contó que se fue de su casa y no había mantenido comunicación con ellos, probablemente aún estuviese embelesada por Eriol.
El edificio de la universidad aparece en mi campo de visión y se lleva todas mis divagaciones, me bajo y camino sin prisa hasta el salón de clases, de todos modos, no sé si deba de acabar con la carrera, con el abuelo en mi vida se me complicará ejercer mi profesión ya lo ha demostrado al sacarme de la televisora.
–Sakura… Sakura…
De repente escucho mi nombre, me detengo para mirar a mi alrededor, Tomoyo viene acompañada con su ¿pareja? Aún no sé si ese sea el término para usar para ellos, ella solo me ha dicho que se hablan y salen esporádicamente, más no ha hablado de algo serio.
–Al fin te alcanzamos, te estoy llamando desde hace un rato –replica– ¿no me escuchaste?
–Perdón, andaba pensando –fijo la mirada en Yue– hola –saludo ya que él no parece querer hacerlo–
Y no responde a mi saludo, se mantiene distante y únicamente eleva la cabeza, es demasiado extraño, le resto importancia a su comportamiento, al fin y al cabo que no es de mi incumbencia su manera de ser.
–Te vengo a buscar más tarde –habla el sujeto de cabello plateado, no lo dice en tono de pregunta mucho menos como algo cariñoso, es una orden lo que yo escucho–
Tomoyo no dice nada, se despiden con un beso de lo más profundo que me hace sentir incómoda, ¿se darán cuanta que estoy frente a ellos? Miro para todos lados para apartar la incomodidad hasta que ambos se separan y él termina yéndose de la universidad para dejarnos a solas.
–Es intenso –dice Tomoyo una vez regresa al planeta tierra–
–¿Son novios o qué son? –mi curiosidad me puede más–
–Somos dos personas que comparten un buen sexo –responde tan tranquila mientras que yo me muero de la vergüenza– ¿Qué? Sakura sabes que eso del amor no es para mí, aún no encuentro al indicado.
No le digo nada, ese tema es un poco sensible para ella, por lo que ha pasado con sus papás, suele huir de las relaciones que comienzan a tornarse más serias, me contó hace mucho tiempo que sus papás se divorciaron cuando pequeña y eso le rompió por completo el corazón, su madre se ha dedicado a trabajar por lo que no la ve para nada y su padre se desentendió de ella, rehízo su vida solo que en esta, Tomoyo no figura para nada, es por eso su manera de actuar de evadir las relaciones serias, teme acabar como su madre.
–Lo vas a encontrar –la animo– creo que tendré que estudiar algo con administración o mercadeo –cambio de tema–
–Te lo dije, no es lo mismo lo que hemos estudiado y a lo que te vas a dedicar –señala– ¿cómo le harás?
–Aún no sé, tengo que hablar con mis papás, quiero saber qué es lo que opinan –me encojo de hombros–
–Te irá muy bien –dice al tiempo que me abraza– ya sabes que cuentas conmigo para lo que sea.
–Lo sé y más ahora que seremos vecinas –comento como si nada, enseguida me suelta y se pone frente a mí–
–¿Vecinas? Explícate ahora, Kinomoto –exige con los brazos cruzados–
–Me iré a vivir con Shaoran…
Tomoyo pega un grito que puedo jurar se habrá escuchado en todo Japón, le cuento sobre la propuesta de Shaoran y mis temores de ir a vivir con él, todo mientras nos encaminamos al salón, llegamos justo al mismo tiempo que el profesor, hoy pinta ser un día muy bueno.
Las horas en la universidad se me hacen cortas, no quisiera tener que irme y aguantar al abuelo, aún no sé como decirle que necesito del trabajo que me hizo perder para poder pagar las cuentas, no me gusta tener que depender de nadie.
Voy caminando con Tomoyo hasta la entrada de la universidad, debo esperar al matón que avisó el abuelo que mandaría por mí, no me agrada la idea, pero sirve que acompaño a Tomoyo a esperar a Yue, quien hasta el momento no se ha aparecido.
–Sakura… –escucho–
–Wow, Sakura debes de presentarme a ese chico –dice Tomoyo tras señalar a quién me llamó–
–Con gusto –le digo sonriendo, la tomo del brazo para ir hacia el dueño de la voz– hermano, ¿qué haces aquí?
–Vine por ti, ¿acaso no puedo venir por mi hermanita? –lo observo un segundo, como si de esta manera fuera a revelar sus verdaderas intenciones–
–Hermano, te presento a mi mejor amiga, ella es Tomoyo –digo mientras tiro de su brazo para acercarla un poco más, se ve ¿tímida? Esto es nuevo en ella– Tommy, él es mi hermano, Touya
¡Estoy notando un rubor en las mejillas de Tomoyo! Esto es increíble, mi hermano estira la mano a modo de saludo, sin embargo, ella no parece reaccionar, está como para reírme, pero no lo hago, soy una buena amiga.
–Tomoyo…
Ella da un respingo al escuchar su nombre, Yue aparece con su aire misterioso y de pocos amigos, como si un interruptor se le hubiese encendido, ella camina hacia Yue, dejándome con mi hermano, ni siquiera se despide.
–Tu amiga es muy tímida –habla Touya–
–No, creo que tú la impresionaste –lo miro enarcando una ceja–
A decir verdad, mi hermano lleva sin novia una eternidad, no estaría nada mal que mi mejor amiga y él anduviesen, dejo este pensamiento en el aire, primero tengo que hablar con Tomoyo y saber qué le ha parecido mi hermano, aunque no pudo disimular mucho.
–Vamos, nos espera el abuelo –comenta– no creas que me hace gracia tener que dejar el hospital a cada rato –dice resoplando–
–¿Por qué lo haces? –cuestiono–
–Porque no te quiero dejar sola en esto, no me agrada que él esté cerca de nosotros, se ha ganado a mamá y a papá muy rápido con su enfermedad, algo no pinta bien Sakura –asevera– y lo voy a averiguar.
Sus palabras me han dejado helada, igual he sospechado que algo se trama el abuelo, pero no he podido averiguar nada, desde que apareció en nuestras vidas no me ha agradado para nada y que mi hermano diga tal cosa es como para confirmar mis sospechas.
–¿Cómo piensas averiguarlo? Ni siquiera podemos entrar a la oficina si él no se encuentra –Touya comienza a caminar, algo me dice que esta conversación será algo larga–
–No será sencillo –dice una vez se cerciora de que estoy a su lado– pero de una u otra manera lo averiguaré necesito que te lleves a papá y a mamá a tu departamento, es mejor que estén lejos de ese señor.
–Touya, me asustas ¿qué es lo que sospechas? –indago un poco–
–Que todo lo que posee es ilegal, los Li me ayudarán a demostrarlo –explica–
–¿Lo Li? ¿qué tienen que ver ellos en esto? –cada vez entiendo menos, jamás hubiese imaginado que el abuelo estuviese en algo ilegal–
–Nada, ellos se acercaron por una propuesta que les hizo el abuelo en relación con los bienes raíces, sin embargo, la sociedad que armó el abuelo con ellos es una farsa, ellos no tienen ningún porcentaje en acciones, una de las empleadas del edificio me dio acceso al archivo y le he sacado copias, Kaho anda en ello –asegura–
–Si es así, debemos prevenir a mamá y a papá, que no firmen nada, podría meterlos en problemas –digo asustada– ¿sabes si la enfermedad es verdadera?
Silencio, Touya comienza a caminar en completo silencio, espero que sea completamente sincero conmigo, ambos estamos en esto.
–No lo sé, no me puedo meter en su historial médico, yo no trabajo en el hospital al que asiste–lo veo apretar los puños– tú y yo tenemos que alejar a mamá y a papá de él a como de lugar…
Llegamos a un pequeño parque, necesito descansar los pies, hemos caminado demasiado, me enfrasqué en la conversación que en ningún momento se me ocurrió preguntar si llevaba auto o en qué nos iríamos.
–¿Cómo te va en la universidad? Estas a nada de acabar…
Le agradezco internamente el cambio de tema, le cuento cómo me va en las materias y acerca de los trabajos finales que en sí, ya los he entregado todos, ahora solo vamos por retroalimentación y en espera de nuestras calificaciones, no puedo creer lo rápido que va pasando el tiempo.
Llegamos al edificio Amamiya, parece haber algún problema cuando ambos aparecemos se hace el silencio absoluto, nos miran como bicho raro ¿qué habremos hecho?
–¡Te dije que te irían a buscar! –son los gritos del abuelo que acaba el silencio– ¡nos tenías preocupados!
Mi hermano se coloca frente a mí ante la furia de este señor que no sé para qué me está reprochando eso en estos momentos frente a tantas personas.
–Estaba conmigo, no creo que eso sea un problema –responde Touya con tranquilidad–
–Debieron avisar, he llamado a la policía –miro a mi alrededor, no parece haber nadie de la policía a los alrededores, solo puros tipos con vestimenta oscura como su matón– A la oficina, ahora…
Miro a Touya, él solo se encoje de hombros y vamos juntos hasta el ascensor, el abuelo espera paciente a que entremos a su ascensor privado, sin embargo, Touya presiona el botón del ascensor de empleados y me toma de la mano, yo me dejo hacer, si en alguien confío en estos momentos es en mi hermano.
–¿Viste algún policía? –cuestiono una vez estamos solos–
–No, y tampoco creo que estuviese preocupado, algo le habrá salido mal –responde, me le quedo mirando en busca de una explicación–
–¿Qué cosa? Touya por qué no me cuentas.
–Mientras menos sepas, mejor… por ahora, no te vayas sola a ningún lado, siempre ve acompañada.
Me muerdo la lengua para no seguirlo cuestionando, quiero saber, pero si él dice que así estoy mejor confiaré en él, de todos modos, el fin de semana me mudo con Shaoran y sola no estaré.
–Le diré a mamá y papá que se vayan a mi departamento porque yo lo dejaré –comento como si nada–
–¿A dónde te irás? –tengo ahora toda la atención de Touya–
–Con mi novio, comenzaré a vivir con él –es un poco incómodo tratar estos temas con mi hermano, pero es mejor que lo sepa por mí y no por otras personas–
–Bien, siempre y cuando no estés sola –me sorprende su manera de reaccionar, esperaba un sermón–
La puerta del ascensor se abre y ambos salimos, el abuelo está solo caminando de un lado a otro, parece un león enjaulado.
–Aquí nos tiene –habla Touya–
–No se están comportando como se debería, ¡qué va a decir el personal! –parece alarmado– sus padres están rumbo a China en estos momentos, ahora ustedes son mi responsabilidad –sentencia–
–Se equivoca, Sakura y yo somos mayores de edad y nos valemos por nuestra cuenta –responde tajante mi hermano– y le pido que deje de llamarme a cada rato, tengo un horario que cumplir en el trabajo.
–Y yo quiero que me deje ejercer lo que he estudiado, no sirvo para esta compañía, no me apetece seguir aprendiendo –hablo tras pensarlo bien, si el abuelo es un peligro, es momento de alejarme de él a como dé lugar–
Nos enfrascamos en una conversación que parece no tener fin, Touya me apoya en todo lo que digo y el abuelo trata de persuadirnos a ambos, cosa que no logra para nada, al final, mi hermano y yo terminamos saliendo de ese edificio ganando esta primera ronda.
–Shaoran… ¿a qué dedican tus padres? –ambos estamos recostados en la cama de mi departamento–
–Tienen diferentes inversiones, por toda China, pero a lo que más se dedican es a la hotelería –responde a mi pregunta mientras juega con mi cabello– ¿A qué ha venido esa pregunta?
–Curiosidad, quiero saber más de ti, de tu familia –le resto importancia– bueno, creo que ya puedo continuar guardando mis cosas –digo tras ponerme de pie–
Entre risas, caricias, pequeños roces y besos acabamos de empacar las cosas que me llevaré a su casa, siento nervios no por él sino por el hijo, hoy ha de estarme odiando porque desde hace horas que Shaoran está conmigo.
–Shaoran, cuéntame más de Qianj ¿Qué le gusta? ¿A qué es alérgico? Quiero saber todo de él –una pequeña sonrisa se asoma por la comisura de sus labios–
–Creo que tú y él se están sincronizando muy bien… también me preguntó lo mismo hace unos días, bueno casi, quería saber más de ti –lo miro con asombro, no puedo creer que el pequeño demonio quiera saber de mí, eso quiere decir que tal vez haya calma cuando vivamos juntos– A mi hijo le gustan los deportes, las artes marciales, y los videojuegos, no es alérgico a nada, al igual que yo ama el chocolate, tiene buenas notas en el colegio… –se queda un momento pensando– …toma clases de piano, en realidad, Qiang es un buen niño, Rika me ha ayudado mucho a educarlo.
El monstruo de los celos hace su aparición, no he tratado con la famosa Rika, pero no me agrada, ¿será ella una víctima de Qianj? Dentro de mi lista por hacer es llevarme con ella para saber cómo agradarle al pequeño Maquiavelo y para dejarle en claro de manera muy sutil que Shaoran es mío.
–Yo si tengo alergias… pero la que me podría llegar hasta matar es mi alergia a las nueces y canela, una pequeña dosis y acabo en el hospital –comento–
–Lo sé, está dentro lo que investigué de ti –responde el descarado– no te preocupes, Qianj también está enterado de eso, así ambos te cuidaremos.
Siento tanto amor por Shaoran que tengo la necesidad de demostrárselo a cada momento, razón por la que me lanzo a sus brazos, su colonia inunda mis fosas nasales, un olor a chocolate ¿hasta dónde estará obsesionado con ese sabor?
Me doy a la tarea de pasear mis manos por su pecho mientras le doy más acceso a mi boca, sus manos se pasean hábilmente por mis piernas, él si que sabe en donde tocarme para activar todas las sensaciones en mí.
Poco a poco la ropa sale volando por todo el departamento, los besos suben de intensidad y al final terminamos siendo uno solo, dejándonos llevar por la pasión del momento, por ahora, nada más importa; solamente él y yo.
El fin de semana llega sin problemas, Shaoran está a primera hora en el departamento ayudándome con la bajada de mis cosas, a pesar de que me estoy mudando, le he dicho a Seung que seguiré pagando el alquiler, ya buscaré algo que tenga que ver con mi carrera en algún periódico local o revista.
Cuando acabamos, miro por última vez mi departamento, los muebles los he cubierto con sábanas los electrodomésticos desconectados, me llevo lo esencial a mi nuevo hogar, cargo a Spi para salir con él en brazos, cierro la puerta con llave y voy junto a Shaoran quien me espera en la puerta del edificio.
–Andando…
Dice al tiempo que me ayuda a subir a su auto, miro el edificio un instante más, me siento melancólica, he vivido cosas lindas en este edificio, me siento igual como cuando me mudé a Tokio y tuve que dejar Tomoeda para perseguir mi sueño.
–¿Estás bien? Estás muy callada –escucho la voz de Shaoran sobre mis pensamientos–
–Todo bien, solo estoy nerviosa…
El resto del camino lo hacemos en silencio, cuando llegamos, Shaoran me lleva a dentro de su casa, en donde sorprendentemente Qianj espera por mí con un cartel que dice "Bienvenida" mi tristeza se va, al menos él ha cambiado su actitud conmigo.
–Qianj quiso darte esta sorpresa, se puso a hacer el cartel –informa Shaoran–
–Gracias Qianj, es un lindo detalle –lo digo de corazón, aunque hay algo en su mirada que no me agrada, lo dejo pasar, debe de ser mi imaginación–
–A partir de ahora seremos una familia…
Las palabras de Shaoran me emocionan tanto que no puedo evitar abrazarlo, y me detengo en ese acto, no lo beso por respeto a su hijo que está mirándonos o más bien mirándome, tal vez me lleve tiempo ganarme a este niño, pero de que me haré su amiga lo lograré.
Shaoran me lleva hasta la habitación que estaré ocupando con él, dejo a Spi en el piso para que inspeccione el lugar, debo encontrar también el lugar apropiado para ponerle su arenero.
–Aquí he hecho espacio para que puedas poner tus cosas –señala unos cajones– en el vestidor hay más espacio al igual que en el baño.
–Gracias, ¿igual a la cama le hiciste un espacio para mí? –comento burlona–
–Se me olvidó, pero ya encontraremos la manera de dormir cómodos todas las noches –lo observo un instante, eso suena prometedor y luego de conocer el paraíso en sus brazos ¡Por supuesto que le tomo la palabra!–
–No creo que contemos con mucha privacidad –comento como si nada–
–Encontraremos la manera, lo prometo –dice al tiempo que guiña un ojo–
Pasamos toda el día acomodando mis cosas, Shaoran de vez en cuando atiende llamadas o sale porque Qianj lo llama, una vez que termino, dejo a Spi en la habitación, al menos por el momento, y me voy a buscar a ambos, al llegar a la sala de estar los veo a padre e hijo jugando en su consola de playstation, la joven que antes había visto con Qianj está a un lado del pequeño, al parecer no es una víctima más.
Me acerco poco a poco, hasta llegar al lado de Shaoran, quien; al percatarse de mi presencia, me hace un espacio y me explica lo que están jugando, algo que no parece agradarle al niño.
Las horas se pasan y la tal Rika se despide del niño, creí que lo arroparía y lo metería a la cama, pero tal parece que esa no es una de sus funciones, aunque algo dentro de mí me da gusto que se tenga que marchar, no me da muy buena espina.
Shaoran y yo nos ponemos a preparar la cena mientras que Qianj le cuenta a su padre que será examinado en su clase de artes marciales, algo que al parecer lo tiene nervioso.
–¿Vendrás? –pregunta inseguro, yo me hago como que no estoy escuchando, no me quiero entrometer–
–Trataré de que no me comprometan a nada ese día –comenta Shaoran– amor, ¿tú que dices? ¿Podrías ir?
–¡No! –grita el pequeño antes de que yo pueda responder–
Shaoran lo mira y parece ser que el pequeño se da cuenta que ha metido la pata por su grito.
–Digo, no se puede… –ahora si le presto toda la atención– Rika irá y solo queda el pase para ti papá –este niño es demasiado astuto–
Algo dice Shaoran en otro idioma y él niño le responde, tengo que ponerme en clases de idiomas para que no me saquen de la conversación, al final, Shaoran da un suspiro.
–Ve a lavarte las manos Qianj… –le digo al pequeño mientras compruebo lo que está en la estufa, todo huele delicioso
–Qianj no te contempló, no estaba en los planes que tú estuvieses con nosotros –explica–
–No pasa nada, yo lo entiendo –lo tomo de las mejillas y le doy un beso– pero, por favor, la próxima hablen en mi idioma, no me gusta solo escucharlos –me quejo–
–Pues tendrás que hablar cantonés para que nos lleves el ritmo, a veces lo hacemos sin querer –se excusa–
–¿De qué hablaban? –cuestiono–
–Nada que deba preocuparte…
No estoy muy convencida, sin embargo, le doy por su lado tal vez más adelante me cuente eso que hablaban, sino igual y lo podré averiguar por mis medios.
Pues aquí les traigo la actualización, qué opinan? No olviden dejar sus bellos comentarios :D un beso.
