Les dedico este capítulo a... Stefania Caceres Cabeza, Kari Tentle, Antonella Temporetti, Kamy Villa, Lubia González, Stella Delgado, Nana Anahí, Cisterna Cid, Dulce Soto y Skarlatha de Maslow (Espero que el Maslow sea por James *-* jajaja)
Espero que les guste ;)
CAPÍTULO 16
Yo creí por un momento que con lo de las galletas iba a tener un poco de tregua, pero no es así, cada día que pasa me meto en algún problema con Shaoran o soy víctima de las graciosidades del pequeño Maquiavelo, mi nivel de estrés está elevada, ya no sé qué esperar de él.
He enviado mi currículum en varios lugares más no me llaman, cada día me siento más frustrada, no sé qué hacer, ni siquiera he encontrado las pruebas para echarle la culpa a Rika por todo lo que me está haciendo Qianj, porque si de algo estoy segura todo es su idea y el pobre niño lo ejecuta como su títere.
Con Shaoran tenemos nuestros momentos, aunque claro, de vez en cuando discutimos por el mocoso endemoniado, ya han pasado meses desde que me vine a vivir con ellos, pero no más no hay tregua, su actitud sigue siendo la misma, y sé que aunque intente defenderme, Shaoran siempre confiará en su hijo y en la nada, es algo que me parte el corazón.
El cumpleaños de Shaoran fue un desastre, Qianj acaparó toda la atención junto con Rika, me hicieron ver mal frente a los invitados haciendo que me caiga sobre el pastel, de solo recordarlo me entras las ganas de asesinar, más me contengo sé que de alguna u otra manera lograré acercarme a Qianj y alejaré a Rika de una vez por todas.
"¡Ánimo Sakura, tú puedes" me animo mentalmente, cada día cuando estoy en los brazos de Shaoran.
Hoy nos hemos quedado solos Qianj y yo, a la tal Rika le dieron el día y Shaoran tuvo que ir a ver unos pendientes en la empresa, esto me suena a lo que me pasó la última vez que me quedé con él, lo sigo como si fuese su sombra, no me agrada la idea de tener otro enfrentamiento con Shaoran.
–¡Deja de seguirme! –grita el pequeño, y es que no puedo evitarlo, no quiero quedarme en la calle de nuevo–
–No, estás bajo mi responsabilidad, Qianj quiero llevar la fiesta en paz contigo –digo con cansancio– dime qué puedo hacer para que nuestra convivencia sea buena, yo sé que no podré ser tu mamá, jamás ocuparé ese lugar, pero amo a tu papá con todo mi ser y a ti te quiero mucho, aún con tu carácter…
–¡Mientes! ¡Eres una mentirosa! ¡Quiero que te largues de la casa, sino te vas te echaré como a tu cochino gato! –dice colérico–
Spi, este niño del mal echó a mi pobre gatito de aquí, mis ojos comienzan a cristalizarse, lo he excusado todo este tiempo, he intentado llevarme con él, pero este niño no se deja, y no sé cuánto más pueda aguantar.
–No me iré solo porque tu quieras –sentencio mientras aguanto las lágrimas–
El pequeño azota los pies mientras camina, lo voy siguiendo, llega hasta su habitación y me cierra la puerta en la cara, al menos no tengo de qué preocuparme, está en un lugar seguro, solo espero que Shaoran no se demore, porque aquí alguno acabará muerto.
Me quedo sentada en el pasillo, aún no puedo creer que haya echado a mi pobre minino de la casa, junto mis piernas y cubro mi cara con ellas, no lloré enfrente de ese niño, pero me he aguantado, extraño a mi gatito, el pobre debe de estar pasando hambre.
–Sakura, ¿qué pasó? –escucho la voz de Shaoran, limpio mis lagrimas y me levanto–
–Nada, estaba aquí cuidado de Qianj –sonrío a medias–
–Amor, estás llorando, dime ¿qué pasó? –sigue cuestionando y es que en verdad no puedo más–
–Nada, no ha pasado nada –digo de mal humor, de todos modos, si le cuento no me creerá, de qué sirve explicarle–
Nada ha salido como creí en un principio, voy a la habitación para poder recostarme en la cama, sopeso todas mis opciones, creo que tendré que regresar a la cafetería, claro que depende si el señor Laurent tiene alguna vacante.
–Sakura, quiero saber qué sucede, no es normal que estés en el pasillo llorando –me siento de golpe en la cama y lo miro, si quiere saber lo que sucede espero que esté preparado para lo que le tengo que decir–
–¿Quieres saber? Bien, tú hijo me odia, no me pasa para nada, al punto que ha dejado ir a mi gatito que por si no te has dado cuenta no está en la casa, siempre busca meterme en problemas contigo y todo es gracias a tu empleada, ella lo envenena en mi contra y… –respiro hondo– ¡y me enoja que no te des cuenta de lo que pasa! –ya está, he sacado lo que llevo reteniendo por meses–
–Sakura no inventes, mi hijo no hubiese dejado ir a tu gato, de seguro habrás dejado abierta la puerta y se escapó –justifica– y por supuesto que no te odia yo he visto que….
Alzo la mano para silenciarlo, no puedo escuchar más, esto ha sido la gota que rebasó el vaso.
–Me voy de aquí Shaoran, no quiero continuar con esto, no es sano para mí y mucho menos para tu hijo y para ti –digo con un nudo formándose en mi estómago– mañana me marcho de aquí.
No dice nada, ambos nos miramos, me siento incómoda bajo su mirada, me recuerda a la Sakura de hace meses que intentaba mantener contacto visual.
–Si eso es lo que quieres, de acuerdo, no te detendré…
Mi corazón se parte en mil pedazos, no es lo que quiero, pero es lo que debo de hacer, no puedo competir con ese niño, no puedo seguir así, y eso que omití que él fue quién me dio las mentadas galletas el día que paré en el hospital.
En toda la noche no pude dormir, Shaoran marcó su distancia, dormimos en la misma cama pero pareciera que no fue así, después de meses de sentir su brazos rodearme hoy me quedé sin nada, los primeros rayos del sol se filtran por la ventana, es la señal de que debo de empezar a guardar mi ropa para marcharme.
Me levanto y hago las maletas, intento no hacer ruido para no despertar a Shaoran, lo que no funciona, de un momento a otro está sentado en la cama, observándome más no dice nada, una vez acabo de guardar mi ropa y de arreglarme, me salgo de esa habitación, paso por la cocina, Qianj está desayunando con Rika, al final se salió con la suya.
Me apresuro a marcharme, salgo de la casa y camino, siento que un pedazo se queda en ese lugar, pero no puedo dar marcha atrás, es obvio que mientras ese niño siga mal influenciado por esa bruja yo no tengo lugar en esa casa y mucho menos si Shaoran no se da cuenta de lo que esa arpía está haciendo.
Ha pasado una semana desde que me fui de casa de Shaoran, regresé a mi pequeño departamento y he conseguido trabajo en una pequeña revista, no escribo cosas importantes, pero al menos ya hago algo y lo mejor de todo es que trabajo desde casa, tan solo debo de ir a las oficinas cuando tengo listo el artículo y que le den revisión mis superiores.
Pienso en Shaoran cada segundo del día, al final, dejé que me venciera un niño de siete años y su nana, porque eso es lo que es Rika, es la nana malvada de el pequeño. Y seamos honestos, no tenía las de ganar en esta batalla, Shaoran no me creía.
Mis papás han venido a vivir conmigo, es un poco incómodo puesto que el espacio está muy reducido, pero no importa, lo que realmente tiene importancia en este momento es que no estoy sola, le conté a mis papás lo que pasó en estos meses, mi relación con Shaoran y su hijo, en fin, me la he pasado hablando con ellos, desahogando todo lo que llevo dentro, llorando hasta quedarme dormida.
–Has pensado qué hacer con la propuesta de tu abuelo –escucho a mamá–
El abuelo ha vuelto al ataque con su propuesta de entrar a trabajar con él, más sigo sin convencerme, eso no es lo mío y además, estoy contentan con lo que he conseguido hasta ahora.
–No sirvo para los bienes raíces y construcciones –comento mientras sigo tecleando en la computadora–
–Podrías aprender, eres muy inteligente –dice mamá, se ha sentado a mi lado, la miro de reojo en verdad le interesa que acepte la propuesta y yo no quiero–
–Mamá, no es lo mío –digo dejando de lado la computadora– lo mejor es que el abuelo se las arregle solo como lo ha hecho hasta ahora.
No dice nada, ella igual sabe que esa es la mejor opción, de todos modos ni Touya ni yo sabemos nada de ese medio, hubiese sido todo muy diferente si el abuelo nos hubiese involucrado en eso desde pequeños, o que hubiese estado con nosotros cuando se le necesitaba, no como lo ha estado haciendo ahora.
–Hace frío, deberías ponerte algo encima –cambia abruptamente del tema–
El inverno ha llegado, a pesar de la calefacción, el frío logra colarse de alguna manera, junto con mis papás hemos checado algunos departamentos en Tokio para poder estar más cómodos, incluso he sopesado la idea de volver a Tomoeda, algo podría hacer en ese pequeño lugar, es más tranquilo que Tokio y me podría ayudar a marcar distancia con mis recuerdos.
Hemos quedado en pasar en Tomoeda las fiestas decembrinas, he invitado hasta a Tomoyo para que no pase ese día sola y le ha fascinado la idea, claro que ha sido por mi hermano, con todo lo que me estuvo pasando, dejé de hablar con ella y cuando nos pusimos al día, me contó que se alejó de Yue porque había conocido a alguien especial y ¿qué creen? Esa persona es nada más y nada menos que mi hermano.
Al parecer, Tomoyo lo encontró en Facebook y se hicieron amigos, conversaban por chat y videollamadas, claro que cuando el horario de mi hermano se lo permitía y poco a poco se fue dando su relación, en mis meses de problemas ella encontró un acompañante, no puedo más que estar feliz por ambos.
Todo lo que me ha pasado durante este año me ha servido demasiado, pude ganar confianza en mí misma, conocí al amor de mi vida, trabajé por un tiempo como presentadora, supe que el señor Laurent me valoraba como su empleada, me enteré que Oliver estuvo enamorado de mí, como cada año que pasa, he tenido altas y bajas y eso está bien, yo sé que poco a poco me iré olvidando de Shaoran, él será mi pasado, uno muy bonito, pero al fin y al cabo será eso, solo un recuerdo.
El veinticuatro de diciembre llega, junto con Tomoyo estamos poniendo el arbolito de navidad, ella con su estilo ha decidido que las esferas que utilizaremos serán las doradas y rojas porque simbolizan el amor y el dinero, cada cosa que agregamos me da su significado, hay momentos en que la dejo porque tengo que responder mails que me mandan del trabajo para modificar lo que he escrito o para agregar más.
Cantamos algunas canciones navideñas, que por cierto a mi se me da fatal lo de cantar, pero al fin y al cabo es solo para pasar el rato, el teléfono de la casa suena y es mamá quien va a responder, dejándonos a Tommy y a mí cantando y decorando el árbol.
El sonido de algo rompiéndose nos alerta, dejamos de decorar el árbol y vamos hacia dónde escuchamos el sonido, mi mamá está pálida, papá está con ella, ha tomado la llamada, se le nota preocupado, junto con Tomoyo llevamos a mamá a la sala y la sentamos, no reacciona, me está preocupando.
–Chicas, nos tendremos que ir a Tokio –es lo único que nos dice papá–
Espero una explicación más no dice nada, toma a mamá de las manos y se la lleva con él, miro a Tomoyo, ella solo se encoge de hombros, esto no es lo que se tenía planeado. Sigo sin entender qué es tan urgente como para regresar a Tokio.
Papá y mamá bajan, él nos hace una señal para seguirlos, algo que hacemos Tomoyo y yo sin rechistar, espero que al subir al auto nos digan algo, más bien a mí me expliquen.
–El abuelo falleció…
Mi mamá está llorando, ahora entiendo por qué quedó pálida, le mando mensaje a Touya aunque claro que Tomoyo ya se me había adelantado, son las cuatro horas más cansadas de mi vida, entre los sollozos de mamá y la incomodidad porque no sé si deba de llorar o cómo deba de sentirme, siempre creí que la enfermedad era una mentira.
Cuando por fin llegamos a Tokio, papá se dirige directamente a la funeraria, quiero creer que cuando lleguemos todo sea un error y que él no esté muerto, a pesar de todo es mi abuelo, no puedo llorar su pérdida porque nunca estuvo conmigo, pero tampoco puedo sentir felicidad por su muerte.
Llegamos al lugar y no hay demasiadas personas, algunos trabajadores de la compañía y el matón que siempre anduvo con él, siento un nudo en el estómago, no me quiero ni acercar, lo hago solo para no dejar sola a mamá, quien se ha visto demasiado afectada con la pérdida, en el ataúd yace su cuerpo sin color, por pura curiosidad acerco mi mano hasta su cuello y le intento tomar el puso, creyendo que se trata de una farsa, más no es así, ¡está helado! Mi mamá se abraza de mí, y sigue con su llanto, a pesar de lo que le hizo sí lo perdonó.
–Sakura…
Touya ha llegado y se acerca a nosotras para estrecharnos en sus brazos y sigo sin poder creerlo, logramos apartar a mamá y jalo a Touya, él dijo que estaba averiguando cosas sobre el abuelo, ahora necesito respuestas.
–Sakura, no creo que ahora sea el momento –creo que ha descifrado mi ansiedad–
–Necesito saber, ¿qué pasó con lo que dijiste? Han pasado meses –habla bajo, a pesar de que no hay muchas personas, no quiero que escuchen–
–Hay una que otra venta ilegal, de todo lo demás no hay nada, por eso ya no te comenté, Kaho rebuscó por todos lados, el abuelo fue una persona respetable, incluso su sociedad con los Li es real, el abuelo ambicionaba expandirse mucho más y lo logró –termina de explicarme–
Me quedo procesando lo que me ha contado, nos quedamos toda la noche en aquel lugar, los empleados se van yendo, nadie más se acerca, realmente somos su única familia, al amanecer, Touya se ofrece a llevar a Tomoyo a su casa, aunque claro, ella lo rechaza, le interesa quedarse con nosotros en estos momentos o más bien con él.
Ni siquiera pasa un día del entierro y el abogado se comunica con nosotros para concertar una cita y así poder leer la voluntad del abuelo, al final terminan quedando en que se hará este mismo día por la tarde, por todo lo que ha pasado ni he podido acabar el trabajo, me siento aturdida, quisiera apoyarme en papá, pero él ya tiene bastante con mamá, Tomoyo pues está al pendiente de mi hermano y yo ya no tengo ni a mi gato.
Para la hora señalada ya estamos en el despacho del abogado, quien nos lleva a un espacio en donde se encuentra una mesa con demasiados asientos, como si estuviese esperando a más personas y al final, termina diciendo eso, que tenemos que esperarnos porque hacen falta dos mencionados.
Cuando la puerta se abre aparecen los señores Li, una vez toman asiento el abogado comienza a leer el testamento…
"Yo, Masaki Amamiya, por este medio hago público y declaro que este documento es mi última voluntad y que estoy en plenas facultades… edad legal y que no actúo bajo presión o influencia indebida y que comprendo la naturaleza y alcance de mis bienes y de esta disposición de los mismos…"
Siento un escalofrío al escuchar lo que narra el abogado, es como si el abuelo estuviese frente a nosotros hablando.
"Designo a mi nieta, Sakura Kinomoto Amamiya, como la albacea de todos mis bienes materiales, así como también única dueña de mi cincuenta porciento en la compañía Amamiya…"
"… El resto de las acciones serán cedidas a los Li como pago de mi deuda… "
"…A mi nieto Touya Kinomoto Amamiya, le cedo un pequeño fideicomiso que podrá disponer en el momento que así lo desee, al igual que a mi hija Nadeshiko Kinomoto, este fideicomiso es intransferible y únicamente ellos podrán hacerse cargo de él… "
El abogado termina de leer y saca un folder, del cual saca una hoja que me entrega en las manos.
–El señor Amamiya tiene estos bienes materiales –me informa– cabe mencionar que lo único que le ha cedido a los Li son acciones no el edificio Amamiya –sentencia este–
Miro con asombro la hoja, me deja su casa o mejor dicho mansión, el edificio Amamiya con todo y las ganancias que esta traiga, autos, y una residencia en Tomoeda.
–Hay más… –dice el abogado, aunque esta vez solo se dirige a mí– usted podrá poseer el cincuenta porciento de las acciones siempre y cuando se vaya a estudiar a California un diplomado con duración de seis meses, de lo contrario las acciones pasarán a manos de los Li.
Esto último no me lo esperaba, tener que irme hasta el otro lado del mundo solo a estudiar ¿en qué estaba pensando el abuelo? La señora Li se acerca a mí, siempre tan elegante y con movimientos gráciles.
–Cuentas con nosotros sea cual sea la decisión que tomes –la miro un instante, suena sincera–
–Lamentamos mucho su pérdida –es ahora el señor Li el que habla–
–¿Qué les debía mi abuelo? –cuestiono… y es que desde que escuché esa parte no he dejado de preguntarme una y otra vez qué deuda pudo haber tenido con esos señores–
–Es mejor que no sepas… –dice la señora Li mientras posa su mano en mi mejilla– nos vemos…
Y con la noticia de todo lo que poseo es como termina el día, además de con la incertidumbre de saber qué es lo que debía el abuelo, debe haber alguna manera de poder recuperar su compañía, y no es que me quiera meter en un pleito legal, pero estoy segura de que estaría contento en recuperar lo que en algún momento fue solo de él.
Sigo sin creer lo que está pasando, espero que solo sea un sueño y pronto despertar y seguir siendo la misma Sakura invisible de siempre, ahora tengo algo que jamás he pedido y no sé qué hacer.
Al llegar a la casa, la incertidumbre de lo que debe el abuelo no me deja en paz, Touya dijo que todo marchaba bien, entonces ¿qué es lo que les debe a los Li?
–Sakura… –escucho la voz de mi papá– hija, tranquila.
–¿Ustedes saben qué le debía el abuelo a esos señores? –cuestiono–
Enseguida mamá y papá se miran, algo ocultan y quiero saberlo, hasta Touya se remueve incómodo, al final parece que la única que está sin saber lo que sucede soy yo.
–El hizo tratos con ellos, al final no cumplió el más importante –dice mamá con cuidado, como intentando descifrar mi reacción, yo sigo sin comprender–
–Entonces cuando dijo que necesitaba socios y presentó a los Li fue una mentira –reflexiono en voz alta, miro a las tres personas que son mi familia–
–Tú abuelo no actuó bien, al final se arrepintió e intentó enmendar su error –lo justifica mamá–
–¿Qué error? –cuestiono una vez más–
Silencio, se hace el silencio, ellos tres se miran, siento que lo que me ocultan no me gustará para nada, en realidad, nada de lo que haya hecho el abuelo me gusta.
–Te he estado mintiendo Sakura… –comienza a decir mamá– yo jamás me distancié de mi padre por haberme casado con tu papá –el mencionado toma a mamá de las manos como tratando de darle fuerzas–
–¿Entonces? –me impaciento–
–Sakura, me alejé de él porque cuando tú naciste, él ya te había comprometido con el hijo de los Li.
Las palabras de mamá resuenan en mi cabeza una y otra vez, debe de ser una broma, él siempre estuvo en desacuerdo cuando se enteró que andaba con Shaoran, incluso me enseñó una carpeta con su información.
–El hijo de los Li y yo fuimos pareja y el abuelo no estuvo de acuerdo en ningún momento –comento–
–Se arrepintió, no quería que supieras esto –mamá hace el intento de acercarse, más se lo impido, doy unos pasos atrás para alejarme de ella–
–Quiero estar sola…
Salgo a caminar, aire fresco es lo que me hace falta, entonces eso quiere decir que los papás de Li lo querían casar conmigo, pero él huyó con su novia, yo estaba ajena a todo lo que pasaba porque mamá y papá me lo ocultaron y nos apartaron del abuelo, después de todo, si era mi destino encontrarme con Shaoran, más no era el quedarme a su lado…
Aloooo cerecitos! Bueno, pues aquí les traigo la actualización ¿qué les ha parecido? ¿Se esperaban lo del abuelo? He leido sus comentarios y me encantan, se hacen unos Spoilers increibles jajaja. Si encuentran alguna pista para la siguiente actualización pueden decirlo en los comentarios, tal vez se acerquen ;)
Les aviso de una vez, solo faltan dos capítulos y esta historia llega a su fin... tal vez la podría explotar más, pero no quiero, siento que si hago más capítulos perderá su esencia. y como se vienen los últimos capítulos, no les dejaré avance.
No olviden dejar sus comentarios, quiero saber qué les ha parecido, cómo voy, sus spoilers para el siguiente capítulo, alguna predicción que hayan encontrado por allá...
Les mando un beso.
