Hola a todos, sé que he estado ausente un tiempo y no les puedo prometer actualizaciones frecuentes porque estoy pasando por algunas dificultades en mi vida. En fin, con eso dicho, el hecho de que no pueda escribir mucho no significa que no pueda leer, este año en particular me he puesto al día con la serie de RWBY y he leído muchos fanfic`s sobre la misma. Sólo desearía tener a alguien con quien hablar de esto en persona.

Quiero aprovechar esta oportunidad para compartir con ustedes (o cualquier fanático de RWBY que le interese leer esto, si no pueden saltárselo) mi opinión sobre mi personaje favorito de la serie; Jaune Arc. Desde que lo vi en capítulo 1 del Volumen 1, pensé que sería alguien importante, y ese pensamiento sólo se reforzó cuando Glynda Goodwitch menciona sus transcripciones durante la prueba de iniciación, diciendo que la habilidad de combate de Jaune no coincidía con lo que estaba escrito en sus documentos. Por supuesto, con base en eso imaginé que Jaune era el típico personaje con un gran potencial que nos sorprendería de algún de modo, pero rápidamente quedé decepcionado al ver que sus transcripciones eran falsas y que en realidad su habilidad de combate era apenas amateur. Sí, ha tenido un buen desarrollo y crecimiento como personaje, pero supongo que esperaba algo así como una especie Zenitsu de Kimetsu no Yaiba.

En fin, habiendo dicho lo anterior, decidí unirme a la tendencia de los fanfic´s de reacción de RWBY sobre diferentes versiones de Jaune Arc en el multiverso ya que hay muy pocos en español. Son bien venidos a recomendar en los comentarios los "universos" que quieran que los personajes de RWBY personifiquen. Para finalizar, para los que sigan mi fanfic de Naruto, un ninja audaz les confirmo que no he abandonado la historia, simplemente no he podido actualizar debido a muchas razones que a ustedes obviamente no les interesan, continuaré el fanfic cuando pueda, así de simple (vamos, yo sigo fanfic´s que tardan años en actualizar y no ando boicoteando al autor por eso). Bueno, sin más preámbulos disfruten de la historia.

La serie de RWBY no me pertenece (al igual que cualquier otra serie, película, videojuego, cómic, etc., que se parodie en este fanfic), sólo está trama.


El fanático tetradimensional de Jaune Arc.

Capítulo 1.-El cine multiversal.

Jaune Arc era conocido como una existencia extraña en la Academia Beacon. Habiendo sido nombrado por la poderosa estudiante Yang Xiao Long como "El perdedor más fuerte", las personas simplemente no sabían qué pensar acerca de él. Jaune le atribuía todo eso a su semblanza, él no podía absorber electricidad como Nora, tampoco podía controlar metales como Pyrrha o enmascarar sus emociones como Ren, no. La semblanza de Jaune era algo que no le permitía enorgullecerse de sus logros.

"Piloto automático", así fue como la llamó.

Tan simple como suena, la semblanza de Jaune le permitía dejarle todo el trabajo duro a su subconsciente, explotando así todo el potencial de su cuerpo. Si tuviéramos que nombrar algunos inconvenientes de tan magnífica habilidad, sería que Jaune no puede recordar nada después de usarla, está en piloto automático después de todo, y sólo puede activarla cuando la situación realmente lo requiere, es por eso que no ha podido derrotar a nadie en la clase de combate de la profesora Goodwitch, porque no son peleas de verdad.

Ahora mismo, Jaune se estaba preparando para ir a celebrar junto con sus amigos por haber detenido una invasión Grimm en la ciudad de Vale. Él peleó bien, o al menos eso le dijeron, sólo recordaba haber derrotado a un Ursa justo antes de que su semblanza se activara. Sinceramente Jaune sentía que su habilidad de combate era tan falsa como sus transcripciones para ingresar a Beacon, él esperaba mejorar y no depender tanto de su "piloto automático".

—Jaune, ¿vienes? —La voz de Pyrrha sacó al rubio de sus pensamientos.

—Adelántense, los alcanzo enseguida—dijo Jaune. De tanto pensar en sus inseguridades aún no se había puesto los zapatos.

—Te esperamos en el pasillo—dijo Ren, abriendo la puerta y saliendo de la habitación.

—¡No tardes, Jaune-Jaune! ¡Recuerda que prometiste invitarme todos los panqueques que quiera! —dijo Nora, tan animada como siempre.

—No voy a tardar, sólo me estoy atando las agujetas... Espera, ¿qué dijiste? —Nora ya se había ido—. (Suspiró) Fue cuando...

—Cuando usabas tu semblanza, sí—dijo Pyrrha, riéndose un poco—. Te veo afuera.

Tan pronto como sus amigos salieron de la habitación, Jaune terminó de atarse los cordones y rápidamente fue con ellos. Sin embargo, al salir de la habitación no encontró a nadie en el pasillo.

—¿Pyrrha?, ¿Ren?, ¿Nora? —Jaune estaba intrigado, ellos no pudieron haberse ido tan rápido a la estación de los bullhead, ¿o sí? —. Tal vez Nora los arrastró. Como sea, será mejor que los alcance.


Como alguien que ha vivido desde la época en que la magia y los dioses existían en Remnant, Ozpin era un hombre que no se sorprendía con facilidad. Sin embargo, la situación en la que se encontraba era algo que simplemente nunca imaginó.

Durante una reunión para discutir los sucesos de "La Brecha", el director Ozpin junto con la vicedirectora Goodwitch, el profesor Port y el profesor/doctor Oobleck se vieron envueltos en lo que sólo podían llamar... Ok, ni siquiera sabían qué demonios había pasado. El punto es que ahora mismo Ozpin y sus docentes se encontraban en una especie de sala de cine, pero no eran los únicos allí.

Ozpin miró con nerviosismo a los estudiantes que se encontraban detrás de él. Los equipos RWBY y JNPR (sin Jaune) junto con Coco, Velvet, Sun, y Neptune se veían igual de confundidos. Ozpin estaba un poco feliz de que algunos de sus amigos y aliados de confianza habían llegado también a ese lugar, y eso se debía a quienes tenía en frente.

—Ozpin...—gruñó Salem, no sabía cómo o porqué llegó a ese sitio, pero no iba a desperdiciar la oportunidad de matar otra vez al hombre que la traicionó. Sus lacayos, quienes también estaban ahí, parecían estar de acuerdo con ella, en especial Hazel.

—Ozpin, ¿qué demonios es esto? —le preguntó Ironwood al director de Beacon. Mentiría si dijera que no le tenía miedo a la Reina de los Grimm, pero él no era ningún cobarde, la forma en la que estaba preparando su arma era prueba de ello.

—No lo sé, James—respondió Ozpin, preparando igualmente su bastón—. Amigos, protejan a los estudiantes.

Y con esas palabras, Glynda, Peter, Bartholomew, Qrow y Winter prepararon sus armas, no desperdiciaron tiempo en cuestionar su situación, era obvio que estaban en peligro.

—Tú también, Penny, necesitamos toda la ayuda posible—ordenó Ironwood.

—Sí, señor—respondió Penny, desplegando sus espadas. Era una lástima, ella quería hablar con su amiga Ruby, pero las órdenes del General eran primero.

—¿T-tío Qrow? —murmuró Ruby, notablemente preocupada y confundida.

—Ahora no, Ruby. Quédate atrás—dijo Qrow, estaba agradecido de haber retrasado su visita al bar ese día, le convenía estar sobrio.

—¿Winter? —murmuró Weiss, sintiéndose igual que su amiga.

—Prepara tu arma, Weiss, pero no actúes, sólo prepárate—ordenó Winter.

Ver a su hermana mayor separar su sable le hizo entender a Weiss que la situación era seria, Winter sólo hacia eso cuando iba a pelear con todo su poder. Weiss llevó su mano hacia su estoque, tal y como se le ordenó.

Blake miró a sus padres y ellos a ella, pero ni siquiera pensaron en acercarse a hablar, no podían hacerlo, la presencia de Salem les aterraba. Ghira no sabía qué estaba pasando, pero algo era seguro, su esposa e hija estaban en peligro y él las protegería.

—Ghira...—murmuró Kali preocupada, viendo como su esposo preparaba sus garras para pelear.

—Todo va a estar bien, querida—respondió Ghira, uniéndose a la línea de combatientes de Ozpin. Había escuchado al director hace un momento decir "protejan a los estudiantes", era obvio que eso incluía a su pequeña Blake. Con ellos debía estar.

—O-Oye, Qrow—habló Taiyang, acercándose a su cuñado y poniéndose en posición de combate junto a él, aunque estaba tan confundido como todos—, ¿qué mierda está pasando? —le preguntó.

—¿Por qué tienes una escoba? —señaló Qrow.

—Estaba limpiando la sala cuando de repente llegué aquí.

—Sí, bueno, probablemente nos maten, así que te sugiero que vayas con Ruby y Yang y te prepares para sacarlas de aquí de algún modo.

Taiyang volteó a ver a sus hijas, ellas recién lo habían notado, lástima que la situación no les permitía tener una conmovedora reunión familiar. Fue entonces que la vio a ella también... Raven.

—Oh mierda—murmuró Taiyang.

—¿Qué? —Qrow siguió la mirada de su ex cuñado, frunció el ceño al ver a su hermana—. Sólo ignórala, lo más probable es que se vaya en cuanto todo esto estalle.

Raven estaba relativamente lejos, evaluando la situación. La peor de sus pesadillas, Salem, se encontraba ahí, parecía no haberla visto o simplemente la estaba ignorando, lo cual era bueno. No había ninguna buena ruta de escape visible y de su lado sólo estaba Vernal, la situación era muy mala.

—Raven, ¿qué hacemos?

—Nada, Vernal. Veo un pasillo al fondo de esta habitación, nos dirigiremos allí en cuanto la oportunidad se presente.

—Así que esa es Salem, eh... Es aterradora.

—Sí, lo es.

Y con eso dicho, Raven llevó su mano hacia su espada, maldecía el hecho de que Yang y Qrow estuviesen ahí también... Así no podía usar su semblanza para escapar.

—Sienna, ¿qué hacemos? —le preguntó Adam a la líder del Colmillo Blanco, él e Ilia ya se habían preparado para pelear desde que vieron que había demasiados humanos en la sala. Él había querido acercarse a Blake en cuanto la vio, pero la presencia de Salem lo detuvo. Adam tenía miedo.

—Sinceramente no lo sé. Por ahora mantengámonos al margen, es obvio que hay alguna especie de conflicto aquí—Sienna miró a los grupos de Ozpin y Salem, sea cual sea el problema que había entre ellos, ella no quería involucrarse.

—Prepara tu arma, amigo—le dijo Sun a Neptune mientras sacaba y unía su bastón. Para él era obvio que la mujer aterradora y los que la acompañaban eran los malos.

—¿Por qué siempre que estoy contigo me meto en problemas? —preguntó Neptune, haciendo lo que le dijo su compañero.

—Oh vamos, no siempre.

—¿En serio? Podría nombrarlas.

—Al menos puedes estar de acuerdo conmigo en que no es el mejor momento para discutir.

—Bien, en eso tienes razón.

—Oye, Blake, el tipo de allá te ha estado mirando durante todo este tiempo, ¿lo conoces? —le preguntó Yang a su pareja.

—¿Qué? —Blake miró hacia donde señalaba su amiga, encontrándose con Adam Taurus. Palideció al verlo—. Oh no...

—Por la forma en que dijiste "Oh no" ¿debería preocuparme? Por cierto, ¿las personas de allí son tus papás? La mujer se parece un poco a ti, y no lo digo sólo por sus orejas de gato, eso sería racista.

—Yang, ¿cómo puedes estar tan calmada en esta situación? La... La... ¿Esa "mujer Grimm" no te asusta?

—Blake, estoy aterrada, sólo trato de hacer conversación contigo para calmarme.

—No creo que sea un buen momento para tener una conversación.

—Sí, sí, Ok. Tienes razón, disculpa.

Yang preparó sus guantes-escopeta y Blake su sable-pistola junto con su funda. Guardarían las preguntas personales para después.

—¿Dónde está Jaune? —preguntó Pyrrha, notablemente preocupada por la ausencia de su pareja. Aun así, eso no le impidió preparar sus armas para el aparente combate que se iba a librar.

—Tranquila, Pyrrha. Creo que es bueno que él no esté aquí—dijo Ren, observando con miedo a Salem al otro lado de la sala. Se preguntaba si era un nuevo tipo de Grimm o algo así.

Nora ya tenía preparado su martillo también, su actitud juguetona siendo reemplazada por una seriedad que rara vez solía mostrar.

—Y es por esto, Velvet, que siempre debes llevar tu arma contigo—dijo Coco, con su torreta ya desplegada. No importaba lo extraña que fuera la situación, había mucha gente que obviamente tenía malas intenciones y ella iba a proteger a su amiga con todo lo que tenía.

—C-Coco...—murmuró Velvet preocupada. Era cierto que no tenía su arma con ella, pero aún podía pelear si era necesario.

Cinder miró a Salem, quien sutilmente le hizo un gesto de mantenerse atrás. Ella les transmitió el mensaje a Emerald y Mercury en silencio, necesitaban mantener su tapadera hasta saber qué demonios estaba pasando.

Finalmente, con un grito de guerra, Tyrian se impulsó hacia el grupo de Ozpin.

Qrow fue a interceptarlo, desplegando su guadaña, no iba a contenerse.

Fue entonces cuando las armas de todos desaparecieron.

—¡¿Qué?!—Qrow se detuvo, sorprendido al verse desarmado. La falta de sus armas no pareció importarle a Tyrian quien en ningún momento dejó de correr. Cerró su distancia con Qrow rápidamente—. ¡Mierda!

El aguijón del fauno se dirigió hacia la cabeza del cazador.

—¡Qrow! —Taiyang se impulsó hacia su amigo, aunque sabía que no lograría alcanzarlo a tiempo.

El tiempo pareció detenerse, Ironwood maldecía no haber instalado un arma en su brazo robótico como le habían sugerido una vez. Winter y Glynda intentaron usar sus semblanzas, pero éstas no les respondieron. Ruby y Yang miraban con horror como su tío estaba a punto de morir frente a ellas, sin poder hacer nada para ayudarlo.

—Suficiente—resonó una voz en la sala.

El aguijón de Tyrian golpeó a Qrow, pero no le hizo ningún daño, sólo lo envió a volar de regreso hacia sus amigos, cayendo sobre Taiyang.

—¿Eh? —Tyrian inspeccionó su aguijón, preguntándose porqué su enemigo no estaba muerto.

—Apreciaría que no manchen de sangre mi cine—La misteriosa voz habló otra vez.

—¿Quién está ahí? —preguntó Salem, visiblemente molesta—. Muéstrate.

Segundos después, un destello iluminó la sala. Ante todos apareció, flotando en el aire, un joven sentado en una especie de silla tecnológica y futurista.

—¿Quién eres? —preguntó Ozpin cauteloso, aquel joven era obviamente el responsable de haber salvado a Qrow y de desaparecer sus armas. Sólo una explicación sobre su identidad apareció en la mente del director.

—Mi nombre es Rex, y mi silla se llama Mobius—dijo el joven—. Se la robé a un tipo en un golpe de suerte.

—¿Ah? —Salem se molestó más, la actitud del joven le irritaba.

—Ozma, controla a tu ex, por favor.

Ozpin y Salem se tensaron al escuchar eso. ¿Cómo era posible que ese joven conociera el nombre original del director de Beacon?

—¿Ozma? —murmuró Qrow, mirando a Ozpin—, ¿ese es tu nombre?

—Qrow, ahora no.

—Bueno, le preguntaré a los dos inmortales entre ustedes... ¿Qué mierda hacen en mi cine privado? —la voz de Rex no era amenazante en lo absoluto, pero muchos no pudieron evitar retroceder ante su tono.

—No puede ser... ¡Ren! ¡Somos inmortales! ¡¿Por qué no me lo dijiste?!—exclamó Nora, maravillada por su aparente descubrimiento.

—Nora, estoy seguro de que no se refería a nosotros—dijo Ren. ¿Cómo es que su amiga llegó a esa conclusión?... Ah, claro, era Nora.

Ozpin aclaró su garganta para responder, los que no sabían que él era inmortal se sorprendieron, pero dadas las circunstancias ya no lo podía ocultar.

—No puedo hablar por todos aquí, pero yo y algunos de mis docentes llegamos a este lugar después de ser engullidos por una luz.

—N-nosotras también—dijo Ruby tímidamente, levantando su mano.

Todos los demás coincidieron con eso, afirmando que habían llegado ahí del mismo modo.

—Bien... (suspiro) Justo cuando estaba a punto de disfrutar de un maratón del Arcverse—se lamentó Rex—. Ok, les tengo buenas y malas noticias.

—¡Dinos las malas! —gritó Nora. Muchos la miraron molestos por decidir por todos.

—¡Señorita Valkyrie! —la regañó Glynda.

—¿Qué?, ¿no es mejor escuchar las malas primero?

—Mmm... Ella tiene razón—dijo Peter, viendo el razonamiento de su alumna—. Estoy de acuerdo, que nos diga primero las malas.

—... Dinos las malas—dijo Ozpin resignado, esperaba que la personalidad de su estudiante no los metiera en problemas en el futuro.

—Las malas noticias es que alguien o algo los trajo aquí y no tengo forma enviarlos a su hogar, no en este momento al menos.

—¿Significa que estamos atrapados aquí? —preguntó Ghira.

—Sí, exactamente.

Este hecho preocupó mucho a todos.

—¿A qué te refieres con "alguien o algo"? —preguntó Salem con intriga.

—Pues pudo ser un dios, un demonio, un protagonista isekai Over Power, etc. Hay muchos seres poderosos y de otros planos existenciales que hacen esto por capricho.

A Salem no le gustó esa respuesta. Ella conocía dioses, sabía lo injustos y desconsideramos que podían ser y los odiaba por ello. No le sorprendería que los dioses de la luz y la oscuridad fueran los responsables de toda esta situación.

—Dijiste que esto es una sala de cine, ¿no? —habló Arthur, visiblemente más calmado que el resto de los presentes—. Supongo que no es la clase de cine que conozco.

—No, tienes razón, esto es mucho más real.

—¿A qué te refieres?

—Gracias a mi silla, soy capaz de comprender todo el pasado y presente del multiverso en que me encuentre, y con las modificaciones que le hice soy prácticamente un dios. La utilizo para conectar distintas realidades a la pantalla y así poder ver de forma atemporal otros universos como si fueran películas.

—Oh~...—Arthur miró maravillado la silla de Rex, tratando de idear un plan para robársela, y no era el único—. ¿Así que la teoría del multiverso es real?

—Sí. Hay un universo en específico en el que tú eres el rey de todo un planeta, lo he visto.

—¡¿En serio?!—preguntó Arthur emocionado.

"¡¿En serio?!"—pensó Cinder enojada. A ella nunca le agradó Arthur Watts, pensar en él como un rey era irritante.

—Sí. De hecho, he visto muchas versiones de ustedes—las palabras de Rex despertaron intriga y emoción en todos—. En el mismo universo en el que eres un rey, ellas tres—señaló a Cinder, Emerald y Nora—son diosas.

—¡¿Soy una diosa?!—gritó Nora, más feliz de lo que alguna vez había estado—. Significa que puedo aparecer panqueques de la nada...

—Nora, él se refiere a otra versión de ti. Tú eres humana—dijo Ren, extinguiendo las esperanzas y sueños de su amiga.

Cinder quería saltar de emoción y restregarle a Watts en la cara que incluso en otra realidad ella era más poderosa que él. Después de todo, ¿qué es un rey ante una diosa?

Emerald, sin embargo, no sabía qué pensar. Por un lado, estaba feliz de saber que ella era una diosa en otra dimensión, pero también se sintió un poco desanimada por eso, como si hubiese sacado la pajilla más corta en un juego de azar.

—Oye, ¿qué hay de mí? —preguntó Mercury, levantando su mano—. ¿Soy un dios en algún mundo también?

—Mmm... Sí, lo eres.

Mercury sonrió de satisfacción, causando que Emerald rodara los ojos ante eso.

—Entonces, desde que estamos atrapados aquí, supongo que podemos acompañarte en ese "maratón del Arcverse" que mencionaste antes. Asumo que se trata de observar un universo en específico, ¿no? —dijo Arthur, él claramente no quería dejar pasar la oportunidad de ver otra dimensión, cualquier cosa que pudiera aprender de ella sería invaluable. Ironwood, Sienna y Ozpin estuvieron secretamente de acuerdo también.

—En realidad, el Arcverse es un multiverso cuyo centro de su existencia gira en torno a un sólo individuo. Ustedes son parte del Arcverse también.

—¿Puedo preguntar quién es este individuo? —A Arthur le fue imposible no sonreír, esa información era demasiado valiosa.

Rex le dio una mirada a los estudiantes y profesores de Beacon, después habló.

—En la mayoría de las realidades su nombre es Jaune Arc.

Las palabras de Rex generaron diversas opiniones en las mentes de todos.

Ozpin estaba orgulloso de haber tenido razón sobre Jaune, quizás él era la clave para derrotar a Salem.

Ironwood no pensaba muy diferente al director de Beacon, recordaría el nombre del muchacho y lo investigaría después.

Cinder fue un poco reacia a creer que el tonto rubio líder y compañero de Pyrrha Nikos era tan importante, pero un "dios" acababa de decirlo. Tendría que recordar agregar su nombre a la lista vigilarlo de cerca.

Raven estaba intrigada, si el chico era tan importante como decían, entonces debía tenerlo en su tribu.

—¿Jaune?, ¿el centro del universo? Por favor, debes estar bromeando—dijo Weiss, incapaz de creer que Jaune Arc, de entre todas las personas, sea una existencia tan sublime.

—Vamos, Weiss. Jaune es no es tan malo—dijo Ruby, tratando de convencer a su amiga de no ser tan ruda con su opinión respecto al rubio.

—Ciertamente, las clases no demuestran el verdadero potencial de Jaune—dijo Pyrrha, orgullosa de su pareja.

—¡Nuestro intrépido líder es genial! ¡Cuando pelea, sus ojos se ponen como los de un tiburón y su voz se vuelve robótica! ¡Es asombroso! —expresó Nora emocionada. Ella no conocía la semblanza de Jaune. De hecho, nadie a excepción de Pyrrha la conocía.

—Es casi como una transformación—dijo Ren, estando de acuerdo con su amiga de la infancia. Su líder era alguien especial.

—Pues el chico vomito tiene algunos buenos movimientos. ¿No recuerdas la iniciación? Tampoco lo hizo nada mal durante la invasión Grimm en Vale—dijo Yang, recordando las dos únicas ocasiones en las que ha visto pelear a Jaune en serio.

—Yo realmente no sé mucho sobre Jaune, así que...—Blake no tenía nada que decir, su relación con el joven Arc era prácticamente inexistente. Ni siquiera le ponía atención en la clase de combate de la profesora Goodwitch.

—¿Y cuáles son las buenas noticias? —preguntó Sienna, atrayendo la atención de todos.

Muchos se sintieron estúpidos por haber olvidado ese detalle.

—Pues... Las buenas noticias eran que podían acompañarme a ver el Arcverse, tal como dijo Arthur. Así al menos no estarán aburridos en lo que encuentro cómo regresarlos a su dimensión.

—¿Tenemos alternativa? —preguntó Winter.

—No. Ahora todos tomen asiento, por favor.

—Espera, ¿cómo sabes mi nombre? No recuerdo habértelo mencionado—preguntó Arthur.

—Mi silla Mobius, ¿recuerdas? Soy un dios mientras esté sentado aquí. Lo sé todo—respondió Rex.

—¡Pruébalo! ¿Cuál es mi comida favorita? —preguntó Nora.

—Panqueques.

—... Woah. Realmente es un dios.

—Sí, sí. Ahora, si fueran tan amables...

Los jóvenes y adultos se resignaron a obedecer al joven de la silla. Sin embargo, fue el grupo de Sienna quien se encontró con un par de sorpresas ocultas en una fila de asientos.

—¿Torchwick? —dijo Adam sorprendido.

—Oh demonios—murmuró Román mientras se levantaba de su escondite, acompañado de Neo.

Habiendo aparecido en esa sala de cine con tantos cazadores y cazadoras a punto de pelear, el criminal y su compañera habían pensado en pasar desapercibidos y buscar una salida cuando todos comenzaran a matarse entre sí, pero luego Rex borró las armas y anuló las semblanzas de todos, haciendo inútil la invisibilidad de Neo y obligándola a ella y a Román a esconderse en el único lugar disponible.

—¿Quién es él, Adam? —preguntó Sienna, claramente molesta.

—Él...—Adam iba responderle, pero fue interrumpido.

—¿En serio no me conoces? —preguntó Román, ligeramente ofendido.

—¿Debería?

—Soy Román Torchwick, el mejor y más famoso criminal de...

—Criminal, sí, me perdiste con eso. Te pediré que te sientes en otro lugar, lejos de nosotros—interrumpió Sienna, no dispuesta a compartir espacio con un vil criminal humano.

Román, por más que quería discutir e insultar, decidió que era mejor retirarse y arrastró a Neo junto con él a una fila de asientos diferente.

Adam se sentó, haciendo una nota mental de informarle a Sienna sobre su asociación con Torchwick más tarde. Su mirada se dirigió hacia Blake, le molestaba verla juntándose con esa rubia y esa Schnee de forma tan casual, quería ir allí... Pero no podía, por alguna razón.

—¿Estás bien, Adam? —le preguntó Ilia, quien había tenido pensamientos similares sobre la gata fauno.

—Sí... Estoy bien—respondió el pelirrojo.

—¿Estas bien, Hazel? —preguntó Arthur, sentado al lado de su compañero junto con la facción de Salem y esperando ansiosamente ver los universos paralelos y alternativos.

—¿Por qué preguntas? —cuestionó Hazel, él y el científico no eran exactamente amigos que se preocuparan por el bienestar del otro.

—Por el tiempo que te conozco, me sorprende que no hayas intentando atacar ciegamente a Ozpin para consumar tu venganza.

—No puedo.

—¿Qué?

—Dije que no puedo hacerlo, no puedo atacarlo.

—¿A qué te refieres?

—Es difícil de decir. Quiero arrancarle la cabeza, pero simplemente no puedo. Como una comezón que no te puedes rascar.

Arthur miró con intriga a Rex quien se había posicionado en lo alto de la sala, estaba casi seguro de que él era el responsable de la condición de Hazel. Era extraño, el joven no parecía poseer aura o algún tipo de habilidad, todo en él era completamente humano... Oh claro, él ya había dado una explicación al respecto.

"Esa silla..."—pensó Watts, imaginando las posibilidades de tener tal maravilloso objeto en su posesión—. "¿Cómo puedo quitársela?"

—Soy Taiyang Xiao-Long, gusto en conocerlas—dijo Taiyang, presentándose con el equipo de sus hijas—. Espero que estas dos no les estén causando muchos problemas.

—Me gustaría decirle que no es así, señor Xiao-Long, pero le estaría mintiendo—dijo Weiss cortésmente.

—¡Oye! —Ruby y Yang se quejaron.

—Soy Kali Belladona y él es mi esposo, Ghira—se presentó Kali sonriendo.

—Somos los padres de Blake—dijo Ghira, mirando junto con su esposa a su querida hija.

Blake se frotó un brazo, desviando la mirada. Sinceramente no estaba lista para confrontar a sus padres.

—Mamá, papá, yo...—Blake intentó hablar, pero fue interrumpida.

—Está bien, gatita, no tienes que decir nada—dijo Kali, abrazando a su hija.

—Estamos muy felices de verte—dijo Ghira, uniéndose al abrazo.

Weiss y Ruby se conmovieron por la escena, al punto en el que casi soltaron algunas lágrimas, pero un par de voces hacharon a perder el momento.

—¿Escuchaste? La llamó "gatita".

—Lo sé.

Taiyang y Yang encontraron gracioso el apodo de Blake y les fue imposible no reírse.

—¿Algún problema? —preguntó Ghira molesto.

—N-no, claro que no—dijo Taiyang nervioso, retrocediendo un par de pasos—. Pero tienes que admitir que es gracioso ya que tu hija es una gata fauno y...

—¡¿Qué?!

—¡N-Nada!

—Ghira, cálmate, yo también creo que es un poco gracioso—dijo Kali, tratando de calmar a su marido—. Oigan, ¿qué tal si los padres nos sentamos juntos?

—Creo que somos los únicos padres aquí—dijo Taiyang, mirando sutilmente a Raven quien ya se había sentado junto con esa chica desconocida que la acompañaba, probablemente alguien de su tribu, pensaba el rubio. Yang aún no la había visto y Taiyang estaba inseguro sobre si decirle o no a su hija que su madre biológica estaba ahí, no sabía cómo ella iba a reaccionar.

—Tienes amigas muy interesantes, Weiss—dijo Winter, acercándose a su hermana menor.

—Por supuesto que las tiene, no encontraras a nadie más interesante que mis sobrinas—dijo Qrow, acercándose también.

—¡Tío Qrow! —Ruby se abalanzó sobre el hombre de ojos rojos, aferrándose a él como un koala a un árbol—. ¡¿Estás bien?! ¡¿Tu cabeza está bien?!—le preguntó preocupada.

—Tú sabes lo rudo que soy, Ruby. Se necesita mucho más que un aguijón en mi cabeza para matarme—le respondió Qrow sonriendo, quitándosela de encima.

Sinceramente cuando su arma desapareció él había pensado que su semblanza al fin iba a hacerlo estirar la pata, estaba seguro de haber visto pasar su vida frente a sus ojos... Rayos, él había hecho muchas locuras en estado de ebriedad, tal vez debería calmarse un poco con al alcohol.

—¿Realmente estás bien? —le preguntó Winter—. El golpe que recibiste hace un momento fue...

—¿Preocupada por mí, Reina de Hielo? —Qrow le guiñó un ojo a la Schnee mayor.

—Apenas—gruñó Winter con desagrado.

—Psss, Weiss—susurró Ruby

—¿Qué pasa? —preguntó Weiss.

—¿No crees que haya algo entre tu hermana y mi tío?

—¡Retira esas palabras! / ¡No digas tonterías, Ruby! —gritaron Winter y Qrow al mismo tiempo, causando que Ruby gritara un "¡Eeep!" y se escondiera detrás de Weiss.

—¡Amiga Ruby!

Ruby no tuvo tiempo de reaccionar cuando repentinamente fue derribada por un abrazo de Penny. Desafortunadamente ni siquiera tuvieron tiempo de iniciar una conversación.

—¿Quieren callarse? Siéntense, la función ya va a empezar—dijo Rex.

Las luces se apagaron. Al final todos se habían sentado conformando los siguientes grupos: estudiantes, padres, facción de Ozpin, facción de Salem, facción del Colmillo Blanco, y la tribu Branwen. No necesariamente estaban en la misma fila de asientos.

—¿No es genial, Velvet? Veremos a tu novio en la pantalla grande—le susurró Coco a su amiga.

—¡C-Coco! —Velvet se sonrojó—. Te dije que él no me gusta, simplemente lo aprecio por haberme defendido de Cardin.

—Y caíste enamorada de él por eso.

—¡Que no!

—¡Jajajajaja! Eres tan fácil de molestar.

—Coco, en serio...

Desconocido para ellas, alguien más había escuchado su pequeña conversación. Se trataba de Pyrrha.

"¡¿A Velvet le gusta Jaune?!"—Pyrrha no podía creerlo, su peor temor finalmente se había vuelto realidad; una chica linda, además de ella, se había dado cuenta de lo increíble que era Jaune. Tenía que hacer algo al respecto, y pronto.

—¡Una cosa más! —gritó Rex, atrayendo la atención de todos—. Para evitar futuros conflictos, creo que es mejor que todos sepan ahora quienes están en la sala—Con eso dicho, Rex procedió a mostrar en la pantalla los nombres de todos los presentes, y cuando vio que un alboroto estaba a punto de surgir debido a ciertas personas (Yang, Ruby y James), volvió a hablar—. Les daré tiempo para hablar con quien quieran después de cada función, pero no quiero peleas ni nada por el estilo, ¿Ok? Quien intente desobedecerme será arrojado al macrocosmos justo en frente a Maturin.

—¿Qué es Maturin? —preguntó Arthur intrigado.

—Una tortuga gigante y cósmica. Te lo pondré de este modo; Remnant no es más que un "átomo" en comparación con Maturin, así de grande es.

Muchos palidecieron al imaginar tal cosa existir, excepto quienes no sabían lo que era un átomo.


Mientras tanto en Vale, en el interior de un restaurante familiar, podíamos ver a Jaune, Yatsuhashi y Fox sentados en una mesa, esperando al resto de sus amigos.

—Oye, Yatsuhashi—le susurró Jaune al gigante del equipo CFVY—, ¿hice algo para molestar a Fox? Me ha estado mirando feo desde que llegué.

—Oh, no es lo que piensas—Yatsuhashi explicó, viendo que su compañero y el rubio estaban sentados uno frente al otro—. Fox es ciego.

—¡Oh! Lo siento, yo no...

—Está bien—habló Fox con tranquilidad, sorprendiendo a Jaune—. Tengo los sentidos muy bien desarrollados, por lo que realmente no es ningún problema. De hecho, una vez conseguí una cita con una linda chica porque pensó que me le estaba insinuando mientras comía un helado en frente de ella.

—¡¿En serio?!—Jaune no lo podía creer.