La pareja de recién casados no salía de su asombro al entrar al cuarto, que los padres de él les habían reservado como regalo de bodas, la evidencia de la poca sutileza de ellos estaba mas que presente en la habitación, aumentando sus temores y avergonzándolos al máximo a ambos.
Es que la visión del ambiente místico, era un poema para el amor, estando tenuemente iluminado por un camino de velas y pétalos de rosas rojas, que terminaba a los pies de la hermosa cama adoselada, con unos preciosos cisnes blancos de toallas que tocando sus picos formaban con sus cuellos un corazón, el lecho nupcial de blanco fulgente contrastaba perfectamente con los delicados pétalos de rosas rojos espolvoreados en ella, a un costado había una mesa con un gran arreglo de rosas rojas, junto a una bandeja que tenía chocolates, fresas, mermelada, galletas, y un montón de cosas más, a su lado dos copas de champán con su respectiva botella enfriándose esperándolos de manera prometedora.
Pero lo que hacia aun más sublime ese entorno era el gran ventanal que resplandecía con luz de la luna llena acompañada de un mar de estrellas que incitaba a los jóvenes amantes a la intimidad de la noche, donde el único sonido eran el latir de sus corazones descontrolados, provenientes de sus deseos mutuos.
Aunque Ren debatía consigo mismo, todo estaba predispuesto para amarla, desde todo su ser, el lugar y la ocasión, pero tenia miedo de lastimarla, de no hacerla feliz, de que la experiencia la decepcionara, el tenia experiencia, pero sentía como si no supiera nada, se sentía nervioso, ansioso, deseaba con toda su alma hacerla feliz amándola de todas las formas posibles.
Kyoko sentía vibrar su piel con las emociones que la embargaban en ese lugar tan maravilloso que era como un sueño de amor que nunca espero estaba con el hombre que ella amaba, al cual quería pertenecer por completo, todos sus sufrimientos habían valido la pena solo por la felicidad por llegar a este momento que anhelaba con todo su ser, su cuerpo y su alma lo reclamaban solo para ella. Sus nervios hicieron que se abrazara a si misma conteniendo sus temblores.
-¿Amor estás bien?
Kyoko se volteo y lo miró escrutadora, podía dilucidar en la mirada de su amado sus sentimientos contradictorios, y eso lo hacía amarlo aun mas ver esa preocupación por sus sentimientos y ver como se contenía para no acercarse a ella. Decidida se acercó a él descolocándolo un poco.
-Como no podría estar bien, si es estoy contigo -dijo con ternura-
El sonríe levemente, intentaba refrenar por todos los medios sus deseos para no abrazarla en esos momentos, no queria hacerla sentir incomoda, por eso dijo tratando se sonar despreocupado.
-Amor, no tienes que sentirte presionada...mis padres no son nada sutiles con sus ideas, pero tranquila, se que debes estar cansada, ha sido un día agotador, mejor vamos a dormir. -dice apenado-
-¿Sabes que esto es como un sueño para mi?
-¿Esto?¿Un sueño? ¿soñabas un lugar como este? -dice sorprendido-
-jajaja no exactamente, mas bien es la situación siempre soñé con ser amada, pero nunca con la intensidad como me has amado tu hasta ahora, antes siempre pensaba que había nacido por error en este mundo, que en todos los lugares que estaba sobraba mi presencia, hasta que me amaste me di cuenta que todo lo que sufrí ha valido la pena, solo por poder sentirme amada por ti.
-¿Porque me dices todo esto?
-Amor se que siempre cuidas de mi, incluso de tus propios deseos, ahora puedo verlo con claridad, pero ya no tienes que hacerlo, no tienes que cuidarme de ti. -dice sincera-
-Claro que debo cuidarte, tú aún estás convaleciente, además nunca has hecho... bueno seria tu primera vez y yo no quiero que sea una mala experiencia por mi culpa.
-Si eres tu seguro no será una mala experiencia porque me amas ¿o no es asi?, ¿o acaso pretendes dejarme después de esto?
-Eso jamás! Yo quiero siempre estar junto a ti, solo no quiero que te sientas presionada por mis padres o por las circunstancias si te pedí que te casaras conmigo era para amarte y cuidarte, ni siquiera hemos tenido tiempo de pensar en estas cosas...
-y eso es todo lo que quiero que me ames...-dice determinada-
-amor yo...
-yo se que mi destino siempre fuiste tu, por eso no hay otro hombre en mi vida al que quiera y desee de esta manera, ¿o acaso tendré que buscarme un esposo que no tenga miedo a amarme? -dice ceñuda-
Ren la miro frunciendo el ceño y ella sonrió divertida al aligerar la tensión del momento, entendía sus razones, pero ella también quería que el entendiera las de ella.
-supondré que eso era una broma -dijo berrinchudo-
-Bueno si tu no quieres darme mi primera vez, tendré que salir a buscar a alguien que quiera hacerlo conmigo -dice ofuscada-
Determinada se vuelve hacia la puerta para abrirla, Ren abrió mucho los ojos y con velocidad cerro la puerta con rudeza y la volteo efusivo, mirándola escrutador.
-Nadie puede ser tu primer hombre mas que yo -dice intenso-
-entonces demuéstramelo, como en el auto -sonríe maliciosa señalando el chupón que el le hizo hace unos instantes-
Él sonríe complacido por sus palabras que lo llenan de una renovada confianza de amarla, acorta la distancia acorralándola contra la puerta, ella lo mira con intensidad y entrelaza sus manos a su cuello para darle un beso que va subiendo de temperatura a cada contacto, el corazón frenético de el se separa un poco de sus labios para decirle en un susurro sexy.
-¿De verdad no te asusta ni un poco hacer el amor conmigo? -dice expectante-
-Sinceramente estoy aterrada, se que no se nada al respecto, pero confió plenamente en mi esposo, porque se que me ama tanto como yo a él.
La mirada de Kuon, cambio ante mis palabras, reflejando en sus ojos el deseo de poseerme, se acercó a mis labios añorante por devorarlos, si el supiera que todo este tiempo han sido suyos a placer, tomo mi rostro para invadirme con su boca que se acoplaba en perfecta armonía a mis labios, como si hubieran estado destinados a encontrarse una y otra vez para expresar con cada cálido aliento lo que nuestras almas deseosas sabían hace mucho tiempo.
Múltiples besos pasionales nos abandonaban al compás de nuestras respiraciones que se entrecortaban ante el delicioso contacto de esos besos cada vez más ansiosos del otro, tanto que casi me estaba quedando sin oxígeno, sintiéndome desfallecer con esos sentimientos que me envolvían sin escapatoria. Entre bocanadas y repetidos besos castos que me demostraban su ansiedad de quedarse unido a mi, lo cual me hacía sentir su necesidad de tocarme. Nuestras miradas lujuriosas se encontraron, para terminar de dar rienda suelta al llamado incesante de nuestras pieles.
Me abrazó con desenfreno, respirando profundo en mi cuello como si tratara de absorber el aroma de mi ser, mientras acariciaba mi espalda de manera seductoramente posesiva, entretanto sus labios me besaban con premura en mi cuello, que era una invitación a mis sentidos que respondían gustosos generando temblores en mi cuerpo por la emoción como corrientes eléctricas que se colaban en mi piel y en mi garganta sobre todo cuando su lengua deliciosa e invasora provocaron un sentimiento que excedían a mi cuerpo, tanto que comencé a exhalar ruidos extraños que solo podía desahogar los gritos de mi alma deseosa, podía sentir como sonreía complacido mientras continuaba su ardua tarea para provocarme con mayor intensidad eso desgarros desesperados de mi alma que él comenzó absorber poseyendo mi boca con afección.
Cada roce nos despojo de los temores infundados que teníamos, Kuon cada vez mas invasor acarició mi dorso hasta dar con el cierre del vestido, deslizó la cremallera para poder conquistar mi cuerpo, pero se llevó una sorpresa al sentir una suave tela que aun cubría mi piel, mis nervios y expectación por su juicio sobre el regalo de su madre me dominaron, se separó curioso para mirarme indagador, haciendo que mis nervios afloraran en modo de justificación.
-Es el regalo de tu madre -digo precavida-
Kuon ladea la cabeza como tratando de conectar la idea con la tela que acariciaba, hasta que una noción de lo que estaba ocurriendo lo hizo tragar grueso para decirme.
-¿Puedo ver? -dice en un sexy susurro-
-me lo coloqué para ti -sonreí tímida- aunque es algo vergonzoso ojalá no te molestes conmigo por usarlo.
Pude ver como mis palabras hicieron que abriera muchos los ojos ante la expectativa, de lo que encontraría debajo de ese hermoso y angelical vestido, yo asentí y él deslizó los hombros del vestido con suavidad, sin perderse ni un centímetro de mi cuerpo que descubría ante sus ojos, hasta que el vestido casi tan ansioso como el cayo con rudeza al suelo dejando al descubierto el regalo de su madre que lo dejó sorprendido y respirando con dificultad.
Kuon se alejó de mi, para observarme de pies a cabeza, el reflejo de sus ojos me indicaba que su sangre hervía incontrolablemente. No podía saber si la intensidad de su aura era de una furia contenida o como dijo July-san de la llama de un vivido y potenciado deseo al verme así, es que ambas opciones eran completamente validas, quizás era muy atrevido de mi parte colocarme esto, aunque fuera idea de su ahora suegra, ya que ese fino babydoll de color blanco que envolvía ligeramente parte de sus pechos con un encaje trasparente realzando sus pechos de manera tan exuberante, eran una completa provocación y no solo por la terminación del encaje de la tela transparente que caía con delicadeza en su vientre desnudo, sino porque la tela era tan transparente, que develaba su cuerpo, casi por completo, salvo por la tela que apenas cubría su parte intima, podía sentir en el aura de su esposo un deseo ferviente como si quisiera devorarla.
El silencio expectante de él aumentaba sus nervios, él parecía paralizado, abstraído completamente observándome de pies a cabeza, tan solo le esperaba su estallido intenso por su temeraria acción, sabia que no debía haberle hecho caso a July-san, en Japón una chica pura como ella no podía estar exponiendo su cuerpo de esa manera, más a su amado, quizás estaba ofendido, decidida a enfrentar sus tribulaciones.
-¿Estas molesto? -dijo avergonzada-
-¡que! ¡Claro que no! Jamás podría molestarme, con este maravilloso regalo, es mas creo que deberá agradecerle a mi madre en algún momento. -sonríe lujurioso-
-¿Te gusta?
-¡Me encanta es perfecto para ti, hace que te veas aun mas bella... aun mas deseable! ¿Puedo demostrarte cuanto me ha gustado la sorpresa? -dice cautivador-
Kyoko se sentía avergonzada por que su piel se erizaba por completo, ante esas palabras llenas de promesas, la sombra de su amado la sorprendió encontrándose con sus ojos en los cuales podía ver las llamas encendidas de su alma y que provocan que su zona íntima se sintiera extrañamente húmeda por las sensaciones que esas llamas devoradoras le transmitían, el acaricio su rostro y la besó de manera ardiente poseyendo no solo sus labios húmedos, sino que introduciendo su candorosa lengua en su cavidad bucal de manera invasora e intensa, logrando que de su garganta se escaparan sonidos involuntarios de placer, cada beso era acompañado con caricias lascivas que recorrían su cuerpo sin control.
Ella estaba poseída por las sensaciones que el le generaba, quería sentir también la calidez de su piel, ansiaba poder ver esos músculos perfectos y acariciar cada rincón de ellos para memorizar todo de ese maravilloso adonis, tomo valor y subió sus manos para acariciar su cuello con torpeza lo acariciaba exploradora intentando bajar por su pecho, el al sentir sus intentos sonrió encantado para decirle.
-¿Quieres que me la quite o prefieres hacerlo tú?
-ehhh yo... -dijo mordiéndose el labio inferior-
-ambas opciones son validas, y yo solo quiero complacerte!
-mmm quiero quitártela yo... deseo quitarte la camisa y verte sin ella, quisiera poder observarte por completo...-dijo tapándose la cara con sus manos completamente avergonzada-
-jajaja, -rio incrédulo de su suerte- entiendo completamente tus deseos, ya que son los míos contigo.
No lo pude mirar de lo apenada que me sentía, pero el con una sonrisa dulce levantó mi mentón para que lo mire y decirme con absoluta sinceridad.
-Entre nosotros ya no hay secretos, lo que implica que también debes transmitirme claramente lo que deseas, si quieres que lo nuestro funcione debes siempre decirme lo que te provoco, lo que deseas de mí, hasta tus deseos más íntimos para que siempre podamos ser felices juntos.
Ante eso solo pude asentir, y dejar salir mis deseos por él con mis manos temblorosas acaricie su torso sobre ese traje de príncipe, que solo quiero quitar de en medio para volver a ver y sentir el calor de su piel entre la mía, con determinación expando ambas manos para por los hombros sacar la chaqueta y luego deslizarla por sus mangas hacia atrás, con lentitud destrabada cada botón, liberando el deseo ya no tan secreto de mi alma, mientras el me miraba expectante con una sonrisa de satisfacción, en tanto yo me deleitaba acariciando su piel esta vez sin reservas...
Mi cuerpo temblaba en ese momento con tan solo rememorar esas sensaciones, de pronto sentí el contacto de mi real esposo quien preocupado al verme abstraída en mis pensamientos, esto me hizo sonrojar por estar recordando tan vívidamente las sensaciones de nuestro primer encuentro de amor.
-¿Te ocurre algo amor? -dijo curioso-
-ahhh, perdona no te oí, que ¿me decías?, creo que me distraje -dijo apenada-
-y ese sonrojo no será que estas pensando en cosas como las de anoche, conozco esa miradita deseosa -dice lujurioso-
Las mejillas de kyoko se encendieron por la vergüenza de haber sido descubierta, y golpeó el pecho de su esposo, que la observaba divertido.
-¡Ren! ¡por favor no hables así!, ¡sobre todo de esas cosas!
-Así que estabas pensando en eso, me encanta que siempre quieras más de mi, como yo de ti. -dice incitador-
Sonriendo encantador, la acerca a él por la cintura para darle un beso fogoso pero fugaz, para sorprenderla divertido.
-Un pequeño adelanto mi vida, no necesitas recordar cuando me tienes a mi para vivirlo día a día.
-Eres un pervertido ¿lo sabías? -dice divertida-
-Tu me transformaste en esto -dice orgulloso-, además es normal que un hombre como yo se vuelva un pervertido lujurioso con una esposa tan hermosa y deseable como tú.-dice en un susurro ronco-
-Puedes por favor no hablar así, cuando hay gente tan cerca y que pueden escucharte -dice avergonzada-
-Me encanta que seas así ¡mi amor!
La acaricia con ternura para besarla con pasión, mientras con sus manos lascivas la acariciaban con fervor, ambos dejándose llevar por esas sensaciones que siempre acudían a ellos cuando se tenían cerca, es que ninguno ya se frenaba, el solo contacto los transportaba irrefrenablemente a la necesidad de unirse nuevamente en un solo ser, la intensidad de los jadeos entre besos y caricias estaba subiendo la temperatura de todo el lugar... hasta que una conocida tos los interrumpió.
-Cof..cof... podrían por favor dejar eso para cuando no esté toda la prensa esperándolos afuera, además en las otras salas hay mucha gente que podría estar escuchándolos. -dijo molesto divertido-
-Yashiro-san, no sabia que habías vuelto, no exageres solo era un beso.
-Estoy acostumbrado a que me ignoren, aunque sepan que estoy aquí, pero agradezcan que vine yo a buscarlos, si eso era un beso no me quiero imaginar que hacen a solas, menos mal he sido yo y no alguien de la organización -dice colocando los ojos en blanco-
-No te ignoramos, solo no sabíamos que estabas aquí, además solo soy un hombre enamorado demostrando el amor por su esposa, no estaba haciendo nada malo. -dice inocente-
-Pero no es necesario que seas tan demostrativo en tus muestras de afecto, además te conozco bien y tu no te conformas, si no paran con estas demostraciones en público los pillaran y el próximo casting que los llamaran será para una película porno -dice fingiendo molestia-
-ahh eso nunca! ¡El cuerpo de mi esposa es solo mío! Jamás dejaría que algún otro pervertido lo disfrutara, aunque... no me molestaría ver esa película solo para mi, sobre todo cuando tenga que viajar solito -dice pensativo-
-ya basta Ren! ¡No bromees de esa forma! -dijo completamente avergonzada-
-¿Quién bromea? -dice serio-
-Ren!
-ok, hablaremos de eso después -dice guiñándole un ojo y robándole un beso -
-Arggghh! Ren por favor puedes terminar con eso ahora -dice divertido-
-Ren compórtate por favor!, Yashiro-san discúlpanos tendremos mas cuidado!
-Kyoko-chan tu no tienes nada porque disculparte! No te preocupes, se quien es el pervertido.
-Para la próxima toca la puerta antes de entrar! -dice ofuscado-
-Es una sala de espera! No tu casa, no crees que debes contenerte sobre todo con los periodistas al acecho.
-aghhh ¡ya esta bien! supongo que no viniste a vigilarnos -dice ceñudo-
-Bueno ¡no!, vine porque llego él.
-¿y eso que? -dice fastidiado-
-que me pidió hablar contigo Kyoko-chan... ¡a solas!
-¡eso no es parte del trato!, o acaso lo incumplirá justo ahora ese &$·&%$&.
-¡Ya Ren! ¿Qué fue lo que te dijo Yashiro-san?
-Dice que declarara lo pactado, pero que le urge hablar contigo, y que promete ser breve.
Kyoko se quedo pensativa, no había hablado con él desde ese día que lo dejo llorando por sus palabras todos los acuerdos habían sido a través de los manager y abogados de las respectivas agencias, quizás le debía al menos eso escucharlo, después de todo lo había herido bastante la última vez.
-esta bien iré!
-pero amor! -dice con una cara de cachorro abandonado-
-Ren es mejor hablar con él antes de la conferencia, para que no nos valla a salir con una sorpresa delante de la prensa.
-mmm tienes razón, ¡pero yo voy contigo!
-amor quiere hablar conmigo, no con nosotros
-pero yo...-doble cachorrito-
-nada mi vida, solo será un momento!, confía en mi.
Le acaricia el rostro y le da un beso casto para girarse y salir por la puerta
-Yashiro-san llévame con él para salir de esto.
-Si kyoko-chan vamos!
Ren se queda con la palabra en la boca al ver salir a su esposa con rapidez seguida de su manager que se encogió de hombros antes de salir.
Kyoko ingresa a la sala que Yashiro le indica, dónde están shouko con Shou, ambos los miran expectantes, Shou sumamente sereno mira a su manager y le dice.
-Shouko-san por favor déjame a solas con kyoko.
Shouko miro a Yashiro preocupada y él le asiente diciendo.
-Fuwa-san tienen 10 minutos la conferencia está por empezar.
-gracias Yashiro-san lo tengo claro -dice Cortez-
Ambos manager salen dejando el ambiente tenso entre los dos ex amigos, Shou le hace con un gesto que se siente frente a él. Kyoko lo hace y lo mira expectante.
-Te vez bastante recuperado. -dice amable-
-y tu te vez ¡hermosa! tu esposo tiene buena mano.
-¿Ehh?
-solo digo que estas mucho mas hermosa que antes.
Kyoko lo miro con desconfianza, pero decidió ignorar su comentario, solo debía asegurarse que no iba hacer nada impropio en la conferencia.
-¿supongo que no me pediste venir para decirme esto?
-no, en realidad quería... quiero pedirte que me perdones!
-Pero si yo ya te perdoné, te lo dije la última vez que hablamos
-Lo se Kyoko, pero se que en ese momento lo dijiste para hacerme sentir mejor, pero he estado reflexionado al respecto, se que te hice mucho daño, nunca te aprecié como hubiese debido, ni como amiga, ni como mujer, tarde me di cuenta que habías dejado de quererme, y en vez de entenderlo me enloquecí y casi hago que pierdas la vida por mi culpa, todo esto me ha hecho sentir muy mal.
-Shou yo...
-Por favor déjame terminar...
-He escuchado todo lo que ese hombre ha hecho por ti, y me di cuenta que yo nunca hice nada por merecer tu amor, fui egoísta, y solo pensé en mi, es muy justo que no me ames, y deseo que seas feliz con tu esposo, nadie más que tu merece ser feliz en esta vida.
-Me sorprendes Shoutaro!, nunca pensé oír algo así viniendo de ti.
-Solo no quiero hacerte mas daño, y quiero que sepas que estoy arrepentido sinceramente por lo que te hice.
Kyoko miro el semblante de su amigo de la infancia, lo conocía muy bien sabia perfectamente que es no era una expresión habitual, parecía realmente se había arrepentido de lo ocurrido.
-Parece que eres sincero Shou!, pero no es necesario ya todo esta claro entre nosotros. -dice incomoda-
-Lo se pero ¿crees que algún día podrás perdonarme de corazón?
-Shou yo ya te lo dije...ya no te odio, mi vida ahora es más de lo que siempre espere, incluso ya no hay lugar para el rencor ni siquiera para ti, no te preocupes te repito yo ya te perdoné -sonríe con sinceridad-
-Es todo lo que necesitaba escuchar de ti Kyoko! ¡Muchas gracias! -sonríe sincero-
-Deseo que tu también puedas encontrar la felicidad Shou algún día!
Shou sintió un puñal helado atravesar su corazón, sabia que no podría arrancarse con facilidad los sentimientos que ella había despertado… pero no podía decirlo de esa manera.
-Por ahora eso es algo difícil, necesito tiempo para superar todo lo que siento por ti.
-Shou... yo...
-No me malentiendas Kyoko, tengo claro cuánto amas a ese hombre, se que no tengo ninguna posibilidad contigo, tampoco quiero tu compasión de hecho te agradezco tus buenos deseos. -sonríe apenado-
-Shou tu sigues siendo muy especial para mi, contigo viví muchas cosas y aunque no todo fue bueno, eso no implica que no recuerde con cariño nuestra niñez, por eso no te deseo ningún mal, espero que algún día encuentres a alguien a quien amar. -dice sincera-
Shou al escuchar esas palabras, sintió un renovado impulso de mantenerse cerca aunque fuera solo un poco y dijo abrupto.
-¿Tú crees que algún día podrías considerarme como un amigo?
Kyoko lo miro desconfiada, eso era repentino además nunca el ha sabido como ser un amigo en realidad.
-No lo se Shou, han pasado tantas cosas entre nosotros, ¡no se si podremos ser amigos!
-Lo entiendo, pero me darías una oportunidad, no ahora, pero en un futuro. -dice esperanzado-
-Mmm quizás con el tiempo, pero…siempre y cuando no trates de hacerme daño nuevamente, ni a Ren.
-Lo prometo! -dice sonriente-
-Siendo así te daré una oportunidad, aunque debo comentárselo a Ren primero para que no te agarre a golpes cada vez que te vea -sonríe divertida-
-jajaj si mejor es una bestia dispuesta a todo por ti, y no quiero morir en sus garras.
-Es una buena descripción de el cuando se enoja -dice divertida-
-Kyoko ¿te puedo pedir una última cosa?
- ¿Dime?
-¿Me dejarías darte un abrazo?
-¡Qué!
-¡Solo quiero un abrazo de despedida, ¡juro que es solo eso!
-Mmm… ¿no harás nada extraño? -dice desconfiada-
-No kyoko solo quiero despedirme de ti, de nuestro pasado y quiero por una vez me dejes estrecharme en mis brazos, se que es lo máximo que puedo aspirar, solo quiero un abrazo tuyo. -dice sincero-
Kyoko lo medito unos minutos y se dio cuenta que su pedido no era tan irracional, y que si algún día podían ser amigos debían cerrar ese capítulo oscuro en sus vidas con una muestra de buena voluntad.
-Si es todo lo que quieres está bien, pero si haces algo impropio, ¡te pateare! -dice ceñuda-
-jajaj no lo dudo, pero te lo juro solo será un abrazo de despedida -dice divertido-
Shou se levanta y le abre los brazos sonriéndole con ternura, ella le devuelve una sonrisa cálida de cariño, que aun siente por su ex amigo de la infancia, que a pesar de todo confía en la sinceridad de sus gestos, se conocen de toda su vida después de todo se criaron juntos, y compartieron mucho momentos, paso de amarlo con toda el alma a odiarlo con la misma intensidad, pero gracias a eso encontró su vocación, y pudo reencontrarse con su verdadero amor, ahora ya tenía claro lo que significaba el en su vida, siempre había sido como un hermano y como tal debía perdonarlo de corazón.
Kyoko se levantó y se dejó abrazar por Shou que cerró sus ojos al estrecharla entre sus brazos, oliendo su embriagante aroma, que le embobaron los sentidos, la apretó con mas fuerza para sentirla un poco más.
Shou se daba cuenta que no tenia oportunidad con ella, ahora amaba a ese hombre en cuerpo y alma. Aunque racionalmente lo sabía, su cuerpo al sentirla entre sus brazos la añoraba, con desesperación trato de memorizarla, con todos sus sentidos, la suavidad de su cabello, la calidez de su piel que solo podía imaginar al sentir la delgada tela, el olor tan característico de ella mezclado con un perfume que la hacía oler aún más deliciosa.
¿Cómo pude haber sido tan imbécil? para no darse cuenta que siempre tuvo la mejor mujer a su lado, como fui tan ciego para no haberse dado cuenta, buscando una quimera había perdido lo único real que había tenido en su vida y que ya nunca más le pertenecería, la certeza de su error se derramó furtivamente por sus ojos sin que él pudiera evitarlo, la apretó un poco más a su cuerpo y le susurro al oído tenuemente.
-Adiós Kyoko! ¡Que seas muy feliz! -dijo con una voz fúnebre casi sin aliento-
Kyoko algo sorprendida, lo miro con tristeza, ella sabia perfectamente lo que era añorar a alguien que no sentía nada por ella, trato de agradecerle sus palabras, pero sus palabras no salían de su boca, cuando casi lo logra de pronto se abrió la puerta, como un vendaval el cual también sacó a shou del hechizo de esa mujer que él bautizó como la chupa alma cambia formas, porque en el fondo el sabia que ella lo había atrapado, le había absorbido el alma... pero el se demoro tanto en comprenderlo, que esa bestia furiosa que venia por lo suyo ya le había ganado la partida y era él quien tenía que retirarse derrotado sin su alma, al escuchar a la bestia rugir territorial.
-Aléjate de mi esposa fuwa!
Kyoko con elegancia se soltó del abrazo y miro a su marido entre divertida y ceñuda, como si le alegrara que el sintiera celos y le dijo.
-¡Ren! ¿Porque gritas de esa forma?, solo me dio un abrazo.
-tu dejaste que ese te pusiera las garras encima! -dice furibundo-
-Mi vida, solo me pidió un abrazo de despedida, ¡solo fue eso!, además me pidió perdón por lo que sucedió.
-Eso no me interesa el no tiene porque tocarte después de todo lo que ha hecho.
-Amor por favor!
Kyoko miro a Ren frunciendo el ceño por la escena innecesaria pero cuando iba a reclamar, la voz de su ex amigo muy solemne los descoloco a todos.
-Tsugura-san, kyoko es mi amiga de la infancia, y aunque nunca me porte bien con ella, solo quería que ella supiera que estoy arrepentido, discúlpeme usted también, por haberla puesto en peligro, le prometo que nunca más interferiré en su felicidad -dijo formal-
Ren abrió los ojos sorprendido, mientras Yashiro y Shouko detrás de él botaban arena por la boca de la sorpresa de lo que estaban escuchando... que continuó.
-Solo quiero pedirle algo, por favor cuide mucho a kyoko y hágala feliz ella más que nadie en este mundo merece ser feliz -dice solemne-
Ren atolondrado por esas palabras y esa actitud de Fuwa, no era capaz de emitir palabras, observo que su esposa quien le sonreía con ternura, y se dio cuenta que solo podía hacer una cosa, respiro profundo para calmar sus emociones y dijo sereno.
-Claro Fuwa-san que la cuidare con mi vida, gracias por sus palabras.
Shou hizo una leve reverencia respetuosa hacia Ren, quien le devolvió el gesto por cortesía, y kyoko salió a su encuentro agradeciéndole con una sonrisa.
-¿Yashiro-san ya es hora?
-¡que! ¡Ahhh siii! a eso veníamos a buscarlos, la conferencia va a empezar -dijo aun atolondrado-
La pareja se miraba complice con un amor mutuo que se veía a simple vista, Kyoko tomo la mano de Ren quien le apretó con ternura mientras ella lo guiaba hacia afuera, de la puerta se giró hacia Shou y le dijo.
-¡vamos Shoutaro nos esperan! -dijo alegre-
Verla irse tan hermosa, y llevándose de la mano a ese hombre, lo hacían comprender que el corazón de ella solo le pertenecía a él, era tan claro tan obvio al ver con la facilidad que ella se había desprendido de sus brazos para ir a su encuentro, con esa sonrisa única que reflejaba que su corazón solo le pertenecía a ese hombre, pero era una sonrisa muy distinta a la que ella le daba a él, cuando aun lo quería, no sabia como podía explicarlo pero notaba que su mirada no era perdida en el amor de él, sino al contrario irradiaba que sabia perfectamente el camino a seguir junto a él.
Sabia que le seria difícil sacarla de su corazón, porque ese amor que había nacido en su pecho existía hace mucho pero el nunca lo comprendió, como shouko se lo dijo hace meses para San Valentín que aun estaba a tiempo de pedir perdón... si tan solo mi orgullo y mi soberbia no me hubieran gobernado quizás su historia seria otra, pero no solo podía conformarse con que ella no lo odiara y algún día ser un buen amigo como siempre debió ser, aunque por dentro su alma estuviera desgarrándose, al retener sus sentimientos con todas sus fuerzas, pero tenia que hacer esta vez lo correcto y aprender de sus errores.
-ehhh si los sigo! -dijo resignado-
Sacudió su cabeza para apartar sus sentimientos de perdida y siguió la estela de su nunca apreciada Kyoko y de ese hombre que se la llevaba y que reconocía a su pesar, que se la merecía mucho más que él.
La conferencia de prensa era un hervidero de emociones, desde que se anunció que ambas partes del accidente estarían presentes y les contarían la versión de los hechos de manera oficial, nunca había habido tanta expectación previa a una conferencia, ya que habían pasado muchos días, y las especulaciones habían crecido después de tantos días de silencio, y que ahora se develaría dicha verdad.
Yashiro salió al pódium principal, y los presentes hicieron un silencio casi sepulcral para escucharlo.
-Buenos días miembro de la prensa, les agradecemos la presencia y sobre todo el respeto que han tenido estos días mientras Kyoko-chan se recuperaba de su accidente, ambas agencias han acordado que nuestras estrellas les comenten lo que sucedido el día del accidente, para que quede claro por todos los involucrados y no hayan mas especulaciones, les pido por favor el mayor de los respetos para ellos.
Luego de esas palabras Yashiro le hizo una seña a Shouko, quien se sonrojo nerviosamente y se giro para abrir la puerta, por la cual salieron Kyoko de la mano de Ren, seguidos por Fuwa Shou, quien volvía a tener su rostro arrogante de estrella.
Ren acomodo a Kyoko en la silla central como un caballero y luego se sentó a su lado derecho, y Fuwa se sentó al lado izquierdo, ante un sin fin de flashes que se desplegaban ansiosos.
-Por favor sin flashes las fotografías.
Shou se aclaro la garganta y miro a la prensa coqueto.
-Gracias por haber venido, y por haber respetado los días de reposo que Ren-kun solicito para mi gran amiga Kyoko.
Al decir eso se generaron murmullos curiosos que Shou acalló cuando volvió hablar.
-Se que les sorprende que yo hable de mi gran amiga Kyoko, con ella por circunstancias de la vida nos criamos juntos como hermanos, y hemos estado apoyándonos siempre en el desarrollo de nuestros sueños en Tokio, ya que nuestros padres, por razones que no les voy a comentar no querían que entráramos en el mundo del espectáculo.
Ren apretaba la mano de kyoko, y esta hacia una mueca comprensiva al ver que Ren fruncía el ceño, por la forma tan sincera de mentir de Shou.
-Pues les comento esto, para que sepan que el día del accidente venían nuestros padres a vernos por primera vez a Tokio, que son los padres de ella de crianza, por eso fuimos juntos al aeropuerto, lamentablemente el auto sufrió una falla mecánica, y el nerviosismo del chofer con su mala maniobra hizo que nos volcáramos y quedar al borde de la muerte.
Shou suspiro dramáticamente como si estuviera recordando un hecho doloroso, y continuo.
-Por suerte Kyoko quedó consciente, y llamo a Ren-kun quien acudió a nuestro rescate de inmediato, salvando la vida a todos. -lo miro agradecido-
Los murmullos se hicieron más notorios, muchos de la prensa comenzaron a levantar la mano y Yashiro comenzó a ceder la palabra.
-Fuwa-san ¿usted y Tsugura-san son amigos?
-En realidad no, pero nos hemos aprendido a conocer porque sale con mi hermana, perdón digo con mi amiga de la infancia -dice sereno-
-o sea usted conoció a Tsugura-san a través de la relación con Kyoko-san
-Si desde que note las intenciones de él, me acerque porque quería estar seguro que la quería de verdad y que no jugaría con sus sentimientos, siempre he sido receloso con los hombres que se acercan a ella, no quiero que la lastimen.
-¿y es cierto que salieron despedidos del auto?
-si es cierto!
-¿y es cierto que usted protegió a kyoko-san de su caída?
-si, como buen hermano que soy siempre la protegeré incluso de mi cuñado, así que el sabe que debe portarse bien -dice amenazador-
-lo tengo claro Shou-kun, -dice Ren sonriente- ya te he demostrado que puedes confiar en mi.
-Lo se, solo no esta demás recordártelo delante de la prensa -dice solemne-
-Pero Fuwa-san usted nunca tuvo una relación con kyoko-san, digo de tipo romántica hay gente que dice haberlos visto en los sets de Dark Moon, solo para estar con ella -dice maliciosa la periodista-
-¡claro que no! -dice ofendido- que clase de pervertido andaría con su hermana, solo empecé a ir porque notaba las intenciones de mi actual cuñado, aunque él no quisiera reconocer sus intensiones por ella cuando lo enfrentaba, reconozco que estaba preocupado por su fama de Playboy, y que solo quisiera jugar con los sentimientos de mi hermana.
-Bueno es que en esa época ni yo sabia que me había enamorado de ella -dice encantador- gracias a tus constantes visitas y cuestionamientos comencé a descubrir mis sentimientos reales, en esa época que éramos amigos y colegas. -dice Ren nostálgico-
-¿y usted Tsugura-san siempre supo de la amistad de Kyoko-san y Fuwa-san?
-claro, cuando nos volvimos amigos me habló de él, y al tiempo me lo presentó, debo reconocer que no simpatizamos -dijo sincero-
-kyoko-san ¿usted nunca tuvo sentimientos por Fuwa-san?
-claro siempre he tenido sentimientos por él, el es parte importante de mi familia, hemos cuidado del otro siempre, crecimos juntos, claro que tengo sentimientos por amigo de la infancia, que es como un hermano para mi.
-¿y porque nunca se supo de su amistad antes? -dijo aguda otra periodista-
-por la misma razón de siempre, para que ustedes no especularan cosas molestas -dijo Shou- además Kyoko nunca quiso que la relacionaran conmigo para que no creyeran que por mi fama la estaban considerando, por eso muchas veces rechazo a mi cuñado, aunque lo amaba ya hace mucho.
-Kyoko-san ¿usted rechazo a Tsuruga-san varias veces?
-rechazar ... rechazar no, solo hacia caso omiso a sus palabras, yo no podía creer que una estrella como él, estuviera realmente interesado en mi, mas siendo una novata.
-no es precisamente por ser una actriz que me enamore de ti -dice dándole un beso en la frente-
-lo se -le acaricia el rostro- solo me costo convencerme mas cuando al principio nos llevábamos tan mal -sonríe divertida-
-valla que si me costo convencerte, por eso ya no podía dejarte huir de mi -dijo sonriendo encantador dándole un beso tierno-
La prensa enloqueció fotografiándolos, mientras Shou colocaba su mejor cara de póker, y Yashiro exasperado tosió para interrumpirlos, Ren le sonrió divertido y Yashiro los insto a continuar.
Los murmullos y anotaciones de la prensa hacían notar que la historia era verosímil, más cuando un periodista cambio el tema de la conversación.
-Tsuruga-san ¿cual es la otra primicia que nos tiene?
-ahh ¿no tienen mas preguntas respecto al accidente? -dijo sorprendido-
Nadie dijo nada, aunque de pronto una periodista dijo.
-del accidente no, pero tengo curiosidad ¿porque se casaron tan rápido?, ¿es que acaso la actriz Kyoko-san esta embarazada?
La expectación se hizo notar en el ambiente, cuando se lanzo la pregunta que muchos querían saber, Ren sonrió divertido al ver a kyoko enrojecer y a Fuwa descolocado, estaba tentado de decirles que si, solo para hacer sufrir a Fuwa, pero no podía mentir tan descaradamente y menos jugar con eso ahora.
-En realidad la premura de casarnos fue por mi terquedad, ya que el matrimonio que cuidaban de mi esposa, que la quieren como a una hija, querían que cuando saliera del hospital llevarla a su casa con ellos, y verán yo quería llevarla conmigo a mi departamento para cuidarla, como lo estaba haciendo en el hospital. Pues como se me dijo que por ser su novio era mal visto que ella se fuera conmigo, pensé que si era solo por ser novios el problema, la solución era casarnos de una vez.
-¿Así sin mas? ¿No llevaban un par de días de novios en ese entonces?
-Exactamente!, pero saben cuando uno encuentra lo que yo tengo con Kyoko, no importa la cantidad de días, ni nada, cuando uno sabe que está frente al verdadero amor nadie es capaz de dejarlo ir, yo jamás podría amar a alguien como la amo a ella y yo no iba permitir ser una visita en la vida de mi esposa después que casi la perdí en ese accidente.
-¿Entonces no hay embarazo?
-Claro que no, cuando nos casamos no había ninguna posibilidad de embarazo, ya que como bien dijo llevábamos pocos días de novios.
-¡Ren! -susurro kyoko-
-¡perdón amor, pero es verdad! -dijo divertido encogiéndose de hombros-
Varios sonrieron al darse cuenta de lo que Ren quiso decir con sus palabras...
-bueno en fin nos casamos porque la amo y no iba permitir que por un ridículo papel la separan de mi lado, eso es todo. -dijo tajante-
Los murmullos generales de aceptación les indicaban lo contentos que estaban los de la prensa con la información y que no parecían dudar de la verosimilitud de los hechos, shouko y yashiro parecían pensar lo mismo, y cuando se cruzaron sus miradas ambos avergonzados las desviaron algo sonrojados.
-Tsuruga-san y ¿Cuál es la otra primicia que nos prometió entonces?
-ahh eso, claro no lo olvido de hecho como respetaron tan bien el acuerdo les tengo dos primicias.
-¡Que!
Se escuchó en general un murmullo de excitación recorría el lugar, Ren miró a Yashiro-san y este asintió, se bajo del pódium para ir a la sala de espera y volvió segundos después asintiendo Ren desde la puerta.
-Bueno escuchen con atención, no se si lo saben, pero el nombre de Tsugura Ren es mi nombre artístico, el cual use porque quería demostrar mi talento como actor sin apoyarme en mi nombre real.
-¿Qué quiere decir?
-Bueno mi padre es un famoso y querido actor en el medio, por lo cual su nombre cuando empecé mi carrera hacía que muchos creyeran que conseguía trabajo gracias a él, por eso decidí volver a empezar como Tsugura Ren lejos de todo para que pudieran juzgarme por mi trabajo y no por el renombre de mi padre.
-¿y quien es su padre Tsugura-san?
-Bueno como es mejor que lo conozcan de una vez le pedí a mi padre que viniera aquí, por favor Yashiro-san.
Yashiro abrió la puerta y un gran ohhh general seguido de un murmullo excitado llenaba la habitación al reconocer al hombre que ingresó a la sala de conferencia saludando con una deslumbrante sonrisa.
-¿Su padre es el gran Hizuri Kuu? -dijeron varios sorprendidos-
-así es mi nombre real es Hizuri Kuon -dijo orgulloso-
Los murmullos y las fotos no se hicieron esperar ante la amplia y emocionada sonrisa de kuu que abrazó a su hijo fraternal y luego a su nuera para mirar a la prensa emocionado.
-Amigos de la prensa con orgullo les presento a mis hijos Hizuri Kuon y Hizuri Kyoko, que son mi mayor orgullo. -dijo con una sonrisa esplendorosa-
Besa a cada uno en la mejilla y sonríe feliz, mientras los abraza por detrás. La prensa estalló de emoción al oír eso y preguntaba mil cosas, pero casi nadie podía entender nada por tanto barullo, así que Yashiro san puso orden nuevamente.
-¡Orden por favor, deben realizar las preguntas de a uno!
La prensa estaba tan emocionada con tanta información que ya no podía mas de tantas noticias, después muchas preguntas, la prensa comenzó a calmarse.
-Bueno siendo así podemos dar por terminada la conferencia.
-un momento yashiro-san, hay una última novedad que quiero compartir con la prensa.
Todos se quedaron observando en silencio después de esas palabras expectantes de qué más podían saber. Ren se giró hacia su esposa que lo miro confundida por esa repentina mirada que ella conocía muy bien, el solo la miraba así cuando estaba pensando decir o hacer una travesura, eso la asustó.
-Amor cuando nos casamos hace unos días mi mama me hizo prometerle algo, que ese es el motivo real porque no ha venido hoy a esta conferencia, pero yo honrando mi juramento quiero decírtelo delante de toda la prensa -sonríe encantador-
Kyoko abrió mucho los ojos con esa sonrisa de emperador de la noche que ya conocía muy bien lo que significaba, la prensa fotografiaba cada instante en que ellos se miraban mutuamente.
-Le prometí que cuando supiera todo el mundo quien soy, haría lo mismo con nosotros, entonces ahora que todos saben quien soy…
Entrelazo sus manos a las de kyoko y continuo…
-Esta vez con todos como testigos, Kyoko quiero que sepas que cuando te conocí, volteaste mi mundo de cabeza literalmente, jamás había conocido una mujer como tu, y sin darme cuenta caí rendido loco de amor por ti, ninguna mujer antes había logrado despertar en mí lo que tu me das cada día, desde el día que te conocí, cambiaste mi vida para mejor y me hiciste un mejor hombre al amarme, siempre le agradeceré a la vida y al destino por haberte puesto en mi camino, y porque no puedo imaginarme vivir un solo día sin tenerte junto a mi, por eso quiero volver a preguntarte…
Se arrodilla ante ella y saca una caja de su bolsillo con un anillo que ella ya conocía, con razón no lo encontró en la mañana…
-¿quisieras pasar el resto de tu vida conmigo?¿Te casas conmigo?
Kuon sonríe radiante, ante los ojos emocionados y anegados de lágrimas de su esposa, que no entiende con claridad la intención de su esposo.
-¡Mi vida me emocionan tus palabras, pero no te entiendo si ya estamos casados! -dice extrañada-
-¡Si, pero aun no nos hemos casado por iglesia! ¿Te volverías a casar conmigo?
-Mi amor tu sabes que mi corazón te ha elegido una y mil veces, claro que me casaría de nuevo contigo. -dice emocionada-
Le acaricia con el rostro y sonríe radiante, toma el anillo y se lo coloca en su dedo y le da un beso en el como si fuera el máximo tesoro de su vida, para luego levantarse efusivo, y alzarla en brazos a su altura para besarla con una sonrisa en los labios y luego abrazarse sumamente cómplices ante los flashes de las cámaras que capturan el genuino momento, cuando se separan se miran con amor que traspasan las barreras de las cámaras. Ren mira a la prensa absolutamente feliz, baja su esposa y a la aferra a su manos para decir.
-Bueno después que mi esposa me ha aceptado nuevamente, nos vemos en 2 meses en el Castillo Himeji, donde mi princesa y yo uniremos nuestras vidas teniéndolos a todos de testigo esta vez, los esperamos, eso es todo ¡adiós!-dice radiante-
Dejando la algarabía en la prensa, que enloquecía sacaba fotos mientras Ren sonreía divertido llevándose a su esposa para salir a la sala de espera seguidos por todos los demás, dejando una gran conmoción en la sala.
Después de un día intenso de emociones al fin la joven pareja Hizuri iba en el auto dirigiéndose a su hogar, casi no habían conversado, entre las felicitaciones y conversaciones, ya que según el sondeo que hicieron los manager la historia del accidente fue completamente aceptada por la prensa, además con los noticiones que dio el antes conocido Tsugura Ren, habían colapsado las redes sociales y noticias con ellos, sobre todo lo que mas se repetía era la hermosa declaración de amor que Hizuri Kuon le dio a su esposa en los medios, que hizo desmayar a mas de una.
Ya en el ascensor kuon abrazo a kyoko por la espalda y le dio un beso tierno en la mejilla.
-¿estas bien amor?
-si claro, ¿porque no habría de estarlo?
-ha sido un día duro para todos, mas cuando te llamo mi madre!
-creo que July-san es la mas feliz con la organización de nuestra boda!
-cuando le dije hace unos días que haría y como seria fue la primera en desmayarse -sonríe divertido-
-¿pero crees que sea bueno hacer un espectáculo de nuestra boda?
-si te soy sincero, yo prefería algo mas privado como cuando nos casamos hace unos días, para mi con esa boda es mas que suficiente, pero como bien dijo mi madre (en realidad me amenazo), uno se casa una sola vez en la vida, y yo quiero que para ti sea un sueño, bueno y también porque mi madre no me perdonaría sino lo hago. -dijo colocando los ojos en blanco-
-pero mi amor para mi todo ha sido perfecto, no necesito que armes tal revuelo, yo fui feliz con la boda especial que tuvimos, y he sido inmensamente feliz todos estos días a tu lado, no necesito nada mas.
-Pues yo si necesito mas quiero que todo el mundo sea testigo de la hermosura de mi maravillosa esposa, y que todos sepan que eres solo mía, no quiero que a nadie le quede duda alguna de lo felices que somos y cuanto nos amamos.
-¿y no es suficiente con que ambos lo sepamos?
-Si, pero reprimí tanto mis sentimientos por ti, y antes nunca había tenido algo que contar a todo el mundo, que ahora lo único que quiero es que todos sepan lo inmensamente afortunado que soy por tenerte y lo feliz que me haces!
-Te has vuelto muy romántico, yo diría que hasta cursi -sonríe burlona-
-hay otra cosa que también me he vuelto por ti, tu me haces ser adicto.
-¿adicto?
-claro soy adicto a ti, porque no hay un segundo en el día que no desee, tener tus besos, tus caricias, tu piel, tu cuerpo, sentir tu olor y poder estrecharte entre mis brazos, pero sobre todo soy adicto a hacerte el amor, es mi mayor adicción. -dice roncamente sexy-
-¿como puedes decir esas cosas con tanta facilidad?
-porque son verdad, yo no concibo mi vida sin ti, ¿recuerdas cuando hicimos el amor por primera vez?
-claro como no recordarlo, se quedo grabado a fuego en mi corazón y en mi piel.
-¿te confieso algo?
-¿que?
-yo había soñado muchas veces con hacerte mía, sobre todo desde ese día en aquel otro ascensor cuando me dijiste que me amabas, pero nada de lo que pude fantasear, me podía preparar para lo que sentí ese día -dice con un suspiro-
-vez que yo no te transforme en un pervertido, tu lo eras desde antes -dice divertida-
-ahhh no! no Sra Hizuri no evada sus responsabilidades, aquí la única responsable de este hombre que soy yo es usted, usted que rompió capa por capa los envoltorios de mi corazón, y me volvió un ser racional respecto a como me veía a mi mismo, dejando de lado mi odio y frustración solo por el privilegio de amarte, volviéndome loco de amor por usted cayendo preso por sus brazos que son mi refugio y mi único hogar desde el día que correspondió a mi amor... así que no venga a huir ahora de lo que me ha hecho, porque usted me ha hechizado por completo en cuerpo y en alma encadenándome por siempre a su vida.
-De donde sacas esa manera de hablar tan convincente, eres un perfecto orador, un estafador de primera, por eso todas las mujeres de Japón se desmayan con solo verte y se enamoran con solo una mirada. -sonríe picara-
-La única mujer que quiero enamorada de mi eres tu, y me asegurare de mantenerte así el resto de nuestras vidas.
-yo también, quiero que tu te mantengas enamorado de mi de por vida.
-eso es fácil solo tienes que amarme, ya que no hay forma de que yo me enamore de alguien más.
-¿habiendo mujeres mucho mas hermosas y mas talentosas que yo en el medio del espectáculo?
-Es que yo no me enamore de tu belleza y talento.
-Entonces ¿De qué?
-Me enamore de tu tenacidad para enfrentar la vida, que me enseño a enfrentar mis propias limitaciones y temores, Me enamore de tu capacidad de ver el mundo mas allá de la realidad con tu infinita inocencia, Me enamore de tu ternura y tu preocupación por mi bienestar, incluso sin preguntar solo aguardando por mi, me enamore de tu capacidad de amar y de tu bella alma, además ahora estoy completamente enamorado de tus labios, de tu piel, de tu cuerpo, para mi no hay otro mas deseable y bello que el tuyo. -dice sincero-
-¡eres muy dulce amor!, pero también un pervertido -dice divertida -, aunque no se si tengo una bella alma, recuerda que he odiado mucho, incluso a ti.
-ahhh pero como no vas a ser bella de alma, si convertiste el mal que te hizo ese idiota, en tu fuerza para convertiste en actriz para salir adelante sola, y liberar a este hombre que tienes enfrente de su odio y de su pasado.
-Bueno eso fue reciproco amor, tu también me liberaste del odio, me hiciste ver que debía hacer las cosas por mi misma, ¡además me impulsaste a encontrar mis pasiones la actuación y tu! -dice con amor-
Kuon sonríe travieso y acorrala a su esposa contra el panel del ascensor y presiona el botón de detención, antes que kyoko pueda decir algo el posesivo toma su nuca y le da un beso lujurioso mientras con la otra mano envuelve su cintura. Kyoko sucumbe a los labios que adora y que lleva deseando por horas por probar y responde con intensidad a los deseos de su amado, al separarse el sonríe divertido.
-vez que no soy el único pervertido aquí! -sonríe juguetón-
-pues debe hacerse responsable de eso Sr. Hizuri, usted es que ha convertido a esta inocente chica en una mujer deseosa por el hombre que la pervierte cada noche.
-jejej y en los días también no olvides los días, mira que es la mejor forma de empezar el día -sonríe malicioso-
Kyoko le golpea el pecho y lo sorprende lanzándose a su cuello y dándole un beso muy efusivo que el responde entre risas que lo dejan sin aliento, haciendo que su otro yo quiera salir a jugar. El entusiasta restriega su parte intima con la de su esposa para que pueda sentirlo e incitarla a más. Ella como siempre responde gustosa al llamado de su amado y comienzan a acariciarse con lujuria.
El recorre sus piernas con sus manos ansiosas mientras ella no deja de exhalar los alivios de sus deseos que se escapan por su garganta ante las imponentes caricias de su marido, este comienza a deslizarse por su cuello para lamer con desenfreno la piel de su ansiada esposa… cuando sienten el intercomunicador del ascensor que los descoloca al recordar que no estaban solos.
-cof cof…Sr Tsuruga-san, por favor le pido que no detenga el ascensor nuevamente, hay otros que lo necesitan -dice una voz fastidiada-
La pareja se mira enrojecida y a la vez divertida de ser nuevamente regañados por el conserje.
-¡Lo siento, fue un accidente!
-Esta bien!, pero es el tercero esta semana ¡por favor tenga mas cuidado!
-Gracias lo tendré en cuenta! -dice conteniendo la risa-
Ambos se miran cómplices y estallan en carcajadas, divertidos por siempre tentarse a dar rienda suelta a su amor cuando el ascensor se cerraba, es que para ellos es donde toda su felicidad había comenzado, no podían evitar sentir aflorar sus deseos por demostrarse cuanto se amaban cuando se encerraban en esos pequeños compartimientos que eran su mejor refugio.
Y Aunque los días posteriores al salir de ese ascensor serian una completa locura, entre el boom de su carrera y su relación pública, entre multiples supuestos suegros, padres, familiares, amigos y uno que otro periodista o actor indeseado, los cuales los volverían locos (sobre todo a Kuon) y por supuesto la boda que los convertiría en el centro de la palestra nacional e internacional, ya que no imaginaban las sorpresas que July les tenia preparada ese día que serian inolvidables de manera tan vergonzosa como feliz.
Además sin saberlo su amor había contagiado a otros haciendo que se formaran nuevas parejas a su alrededor, pero la que más les sorprendería en el transcurso de los meses, seria la de su querido manager, el cual merecía ser amado por su paciencia infinita con ellos, pero eso ya pertenece a otra historia, porque el ascensor volvía a moverse hacia su hogar, lugar en donde se pertenecían mutuamente porque para ellos era el único lugar donde podían develar sus secretos y deseos mas íntimos, lugar donde podían ser ellos mismos sin tapujos y sin las miradas de curiosos, podían hablar, jugar, reír y amarse en completa libertad por cada día, y por supuesto por cada noche, aunque claro siempre habría un ascensor disponible para recordar viejos tiempos ¿o no?
-FIN-
Cuando se termina una historia da una sensación de que siempre se puede contar mas, porque siempre se puede estirar mas o nacen nuevas historias, pero creo que uno cuando parte una historia , piensa en final y yo siempre pensé en este final donde ellos llegaran amarse y comenzaran una nueva vida juntos superando los obstáculos, muchas gracias por seguir esta historia y por su hermosos comentarios, y por la paciencia de esperar las actualizaciones ahora que he estado mas ocupada, las quiero miles y muchas gracias por leer el secreto del ascensor! Me he divertido mucho con esta historia! y espero hayan disfrutado el final cariños miles!
Siempre es triste el fin... pero puede ser el comienzo de una nueva historia un abrazo virtual para todas :D
