Este fic participa en el minireto de octubre para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.

Mi WI? es ¿Qué pasaría si Harry no le hubiera dicho a Cedric que la primera prueba eran dragones?

Disfrutad


La cena parecía transcurrir de forma habitual en Hogwarts. El griterío en la mesa de Gryffindor podía escucharse desde casi cualquier lugar del Gran Salón, los Slytherin trataban de entablar conversación con los alumnos de Durmstrang -algunos más desesperadamente que otros- y en la mesa de Ravenclaw, solo un par de personas habían dejado de lado su estudio para asistir a la cena.

A simple vista se podría decir que todo iba como de costumbre. Sin embargo, cualquiera que prestara cierta atención habría sido capaz de notar que algo no marchaba del todo bien.

—¡Cedric! ¡Ey Ced!—Susurró Anthony tratando de llamar su atención.—¡Mira a Potter! Debe estar revolcándose en la desesperación.

Cedric se giró y echó un vistazo a la mesa de Gryffindor. Efectivamente, en una de las esquinas, apartado del resto de alumnos de su casa se encontraba Harry Potter, agarrándose la cabeza fuertemente con sus manos, como si estuviera devanándose los sesos de tanto pensar.

—¡Estoy seguro de que no tiene ni la más mínima idea de cómo resolver el acertijo del huevo!—Se jactó, esta vez, sin siquiera molestarse en susurrar.—¡Ja! No como tú, que apenas tardaste en dar con la solución.

Cedric se quedó mirando a Potter con preocupación. Las sombras azules debajo de sus ojos eran tan grandes que parecía que le hubieran dado un puñetazo en cada lado y las uñas empezaban a clavársele en el cuero cabelludo, aunque él parecía no darse cuenta.

Catorce años—pensó Cedric.—tan solo un niño.

Él casi no podía recordar en qué pensaba a los catorce a parte de en chicas y en que no le pillaran haciendo cosas con esas chicas en armarios de escobas. Un chico tan joven no debería tener que preocuparse por la posibilidad de morir dentro de unas horas.

Entonces, Cedric tomó una decisión.

—Voy decirle a Potter qué hacer con el huevo—dijo en voz baja.

Anthony, que parecía haber sido el único en oír la reflexión de su amigo, a penas podía creerse lo que acababa de escuchar.

—¿¡Estás loco!? ¿Después de lo que te hizo?—Gritó exaltado.—¡Vamos! Todos los participantes menos tú sabían que la primera prueba iban a ser dragones y Potter no se molestó en decírtelo ¡Podrías haber muerto! ¡Deberías hacerle pasar por lo mismo!

Debido al levantamiento de voz, casi todos los Hufflepuff de la mesa dirigieron la vista hacia su conversación intentando captar algún jugoso rumor, así que Cedric bajó la voz y decidió cortar la discusión.

—¡Basta! Nosotros no somos así—dijo tajante. Parecía que Anthony quería replicarle pero Cedric no le dejó decir una sola palabra más. —En cuanto termine la cena le sugeriré sutilmente que vaya al baño de prefectos y no hay más que hablar.

Anthony cerró el pico y la cena continuó como siempre.