Este fic participa en el minireto de enero para "La Copa de las Casas 2016-17" del foro La Noble y Ancestral Casa de los Black.
Me ha tocado el género parody, espero haberme acercado lo suficiente. El protagonista, obviamente, es Godric Gryfindor. ¡Disfrutad!
"El ingenioso hidalgo Don Gryffindor del valle"
Estaba rodeado.
Sus enemigos lo tenían acorralado por todas partes. Superado en número y sin varita, las posibilidades de sobrevivir eran una entre un millón. Sin embargo, él no se rendiría.
Algunos lo llamarían estupidez, pero para él era una cuestión de coraje.
Tomando una decisión repentina, Godric Gryffindor desenvainó su fiel espada y la levantó por encima de su cabeza, listo para luchar. Respiró profundamente y arremetió con todas sus fuerzas contra el primer atacante. Enseguida, tiró de la empuñadura para recuperar el control de su espada y sus labios se curvaron ligeramente para mostrar una sonrisa satisfecha al ver la sustancia que se derramaba del cuerpo de su atacante.
Dio un giro de ciento ochenta grados para encontrarse cara a cara con otro de sus enemigos, y acabó con él con la misma facilidad con la que había ensartado a su compañero. Tras él, uno a uno fueron cayendo todos los atacantes hasta que finalmente no quedó ninguno.
Mirando los cuerpos tendidos a su alrededor, la sonrisa de Godric se ensanchó todavía más y su pecho se infló de orgullo sabiendo que había hecho honor a su reputación.
— ¿Creísteis que podíais vencer a Godric Gryffindor? —dijo girando su espada distraídamente—. Mi fuerza no tiene límites, mi valía y mi coraje son imparables, jamás se ha visto tal determinación como la mía y mi voluntad...
Sin embargo, su vanidosa perorata se vio interrumpida por una dura carcajada proveniente del fondo del silo.
— Bien hecho, Godric —respondió su viejo amigo sin dejar de reír—. ¡Acabas de matar a todos los sacos de trigo!
Su espada cayó al suelo seguida por un ruido metálico, y los ojos de Godric Gryffindor recorrieron la habitación dándose cuenta del desastre que había provocado. Los sacos de tela estaban desgarrados y prácticamente hechos jirones, mientras el poco contenido que les quedaba, se derramaba al suelo, lleno de los pequeños granos de cereal que se habían esparcido por toda la habitación.
— ¡Estaba practicando para defenderme, Salazar! —tartamudeó algo avergonzado el joven Gryffindor.
— Sí, claro. Estoy seguro de que ese discurso va a ayudarte a luchar contra una kappa o una mantícora —respondió Slytherin con autosuficiencia soltando otra carcajada— . ¡Para que luego digan que yo soy el arrogante!
Y así, su cara se volvió tan roja como el emblema de su casa. Godric Gryffindor nunca había llevado con menos orgullo su color.
¡Y eso es todo! He intentado caricaturizar a Godric Gryffindor lo mejor posible, pero reconozco que esta no es la mejor de mis obras. ¡Espero que lo hayáis disfrutado!
¡Y suerte a todos con el reto de este mes!
