CP#5. Desconcierto.
La lluvia con un extraño color verde caía copiosamente fuera de la húmeda cueva, la falsa demonesa miraba con atención a la hermosa mujer que yacía desnuda a su lado mientras una pequeña fogata proporcionaba algo de calor y las ropas que ya estaban casi secas.
Se guardó el gruñido porque le parecía inverosímil que su bestia interior tomara control de él y sin ser consciente de lo que estaba haciendo marcará a una simple hembra humana, su malestar era tal que sus ojos rojos no habían cambiado de color.
Rin se despertaba completamente adolorida, sabía que estaba desnuda y habían parte de su cuerpo cubierto con una cómoda piel o algo similar, sus sentidos aún no identificaban qué había sucedido pero tenía la certeza de algo: había sido mordida. Intentó incorporarse topándose con la mirada intensa de la falsa demonesa, ella que también estaba desnuda y se mantenía a una distancia prudencial.
—Tú —comentó entre dientes— tuviste la osadía de morderme.
La falsa demonesa no comentó palabra alguna porque no sabía cómo explicar o justificar lo sucedido, se distrajo por un momento y Rin no necesito más tiempo para alcanzar sus dagas dobles, antes que Sesshōmaru reaccionara un haz de luz cortó una de sus mejillas.
—Está noche morirás. —Rin sentenció sin importarle el estado en el que estaba y el dolor que experimentaba.
Ella odiaba a los demonios por la sencilla razón que uno de ellos devoró a su madre cuando era apenas una niña de cuatro años delante de sus ojos, desde entonces había jurado matar a todo demonio que se le cruce en su camino, aunque había dado su palabra de llevar a la hermosa demonesa a las tierras del Oeste, que la mordiera la hizo experimentar tal enojo que no pensaba en otra cosa que eliminarla de la faz de la tierra.
Sesshōmaru tuvo que reconocer internamente que había subestimado a la hembra humana, Rin era tan rápida como un demonio y sus ataques eran precisos, estaban logrando hacerle daño así que sin pensarlo se transformó en un enorme perro y quedó casi justo dentro de la amplia cueva, en un movimiento inesperado sin importarle herirse puso una de las patas encima de Rin para inmovilizarla por completo.
Rin nunca antes había visto tal majestuosa criatura, se quedó completamente perpleja y las iras que experimentó al verse aplastada por aquella enorme pata, no lograba mover sus brazos.
—¡Maldito perro muévete! —Rin demandó en un tono imperativo cuando algo hizo clic en su cabeza y dejó de moverse al darse cuenta lo que había descubierto.
La falsa demonesa que estaba pasando un mal momento porque maldijo su estupidez de transformarse dentro de la cueva, observó con atención sus cambios de expresión porque fue cuestión de abrir y cerrar los ojos que ella pasó del enojo al desconcierto, ese cambio de expresión lo desconcertó un poco.
—¡¿Eres un macho?! —Rin cuestionó con indignación— ¡¿Por qué eres un macho y no una hembra?!
Sesshōmaru se quedó sin saber cómo responder aquella observación, porque él mismo se sorprendió al ver que su verdadera forma no había sido afectada por la maldición que le lanzó Kagura.
Continuará…
«N|A¹» Gin vuestra observación es válida ^^ pero no es categoría M porque no estoy mostrando nada explícito sino T. Aunque es posible que termine convirtiéndose en categoría M. Tks! Por el comentario.
