CP#6. Sin respuestas.

—¿Qué pasó? —Era la pregunta que quedaba suelta al despertar horas después y darse cuenta que estaba sola, desnuda y con sus ropas encima de ella. No quiso pensar más y con premura se vistió, tomó sus espadas dobles cuando cerró sus ojos para concentrar su energía.

La demonesa no estaba en los alrededores de eso no tenía duda alguna, sintió una energía más baja y sabía que sus compañeros estaban cerca de palacio, así que sin pensarlo aceleró el paso y empezó a correr porque tenía una gran distancia que cubrir para poder alcanzarlos.


—Ella es rápida. —Sesshōmaru comentó en voz baja, tuvo que reconocer que nuevamente había sido sorprendido por las habilidades de la hembra humana y más al notar que ella miró de frente hacia donde él estaba escondido, por un momento pensó que lo había descubierto porque él había ocultado por completo su presencia envuelto en un haz de luz.

Ni demonio ni humana nunca se había percatado de su presencia cuando él estaba de esa forma, Rin era todo un misterio para él.

La noche anterior ella había descubierto accidentalmente que él no era una hembra, él no sabía cómo explicar aquello cuando apenas y entendía lo que había hecho Kagura, por otro lado se sentía completamente patético haber marcado a una hembra humana que ni siquiera que le gustan los machos. Si su padre, su madre o su hermano se enteraban de lo que había hecho sabía que por siglos se iban a burlar de él.

Se guardó el gruñido producto del fastidio que sentía y al verse completamente sólo alzó el vuelo, sabía que ir detrás de Kagura sería una pérdida de tiempo por lo que optó seguir a Rin a una distancia prudencial.

Estaba intrigado por saber qué le daba esos poderes demoníacos porque sabía que los humanos eran débiles pero Rin no lo era, de alguna forma eso lo tenía más desconcertado que revertir el hechizo que tenía encima y tal vez fascinando, claro que primero muerto antes de reconocer que sentía interés por un ser tan inferior al él.


—Kagura —Inu no Taishō había desviado su camino al perder el rastro de su hijo—, le doy la oportunidad de que usted me diga cómo revertir aquella maldición que le puso a mi hijo. Prometo —titubeó— evitar que Sesshōmaru la mate.

La demonesa lo miró con temor porque no esperó aquel demonio llegué a su palacio tan pronto, Kagura iba escapar pero se vio interceptada por él.

—No sé cómo revertir esto —Al ver el desconcierto que mostraba el demonio en su rostro se apresuró a mostrar la hermosa piedra celestial que parecía una rosa de cristal pero de color negro—, cuando hice el hechizo mi intención no era convertirlo en una hembra… —Fue honesta al hacer el comentario— Sesshōmaru me encontró justo cuando me comunicaba con mi hermana a través del espejo que estaban en mis aposentos y alcanzó escuchar que yo iba hechizarlo para que me marque y se enamore de mí, sé que hice mal pero cuando iba hacer un hechizo provisional porque una vez efectuado la ceremonia él debía obedecer mis órdenes, yo no tenía intenciones de aparearme con su hijo menos en ese estado... iba esperar que pase el efecto que sería en la siguiente eclipse lunar —explicó con tensión— y le iba proponer un trato.

—¿Qué tipo de trato? —preguntó el youkai interesado.

—Él podía tomar a todas las demonesas o concubinas que guste si me daba mi libertad.

—Eso no tiene sentido.

—Para mí sí, porque al ser su pareja mi hermano Naraku dejaría de fastidiarme con eso de prometerme a demonios puros de clanes poderosos, cada vez me trae candidatos uno más viejos que otro, su hijo era la mejor opción que tenía.

—Kagura eres una tonta.

—Pero —Ella vaciló— esto no es sólo culpa mía, su madre sabía de mis planes… Irasue me dijo que tal vez hacer algo así le dé un escarmiento a su hijo por tratar a las hembras tan mal. Esperé... ¿Adónde va?

—A buscar a mi hijo. Te recomiendo... —sugirió en un tono suave pero firme— buscar cómo revertir esto, porque sin importar en lo que has convertido a mi hijo, este te va matar y no tendrá piedad alguna sino puedes convertirlo de nuevo en un macho.

Kagura tembló ante aquella sentencia.

Continuará…