Cada día sabemos más y entendemos menos.

~Albert Einstein.

Científico alemán, nacionalizado estadounidense. (1879-1955).


CP#11. Incertidumbre.

—¡Inuyasha —Su padre intentó contenerlo mientras gruñía con fuerza— detente!

—Por favor mi señor —imploró su madre— no lo lastime.

Rin no podía creer lo que estaba pasando, ya bastante mal se sentía por no haber podido hablar con la avergonzada princesa como para enfrentar a un medio-demonio.

Lo que ella no sabía era que el aroma de la princesa había transformado a Inuyasha en una bestia, que no se iba a detener hasta marcarla, ya que inconscientemente sabía que aquella mortal estaba destinada a convertirse en su compañera.

—Retroceda princesa... —Rin sacó sus dagas para enfrentar a Inuyasha— Lleven a la princesa a un lugar seguro. —Finalmente ordenó en un tono imperativo a los Shichinintai, quienes no necesitaron escuchar la orden dos veces para intentar salir del lugar, con lo que no contaban fue que Inuyasha invocará sus garras de acero para detener sus intenciones.

—Lo siento —Irasue comentó al adelantarse a Rin, porque se había dado cuenta que ella lo iba asesinar—, duerme. —Irasue había enterrado sus garras envenenadas en el cuello de Inuyasha, intentando controlar una dosis lo suficientemente fuerte para adormecerlo y no matarlo.

El silencio fue abrumador en el lugar mientras se llevaban al medio-demonio, después de varios minutos ese silencio se rompió cuando Rin cuestionó con malestar:

—¿Qué mierda acaba de pasar?

—¡Lo lamento! —Inu no Taisho se disculpó e inmediatamente aclaró—: Creo que mi hijo encontró a su compañera y no se detendrá hasta marcarla.

Rin frunció el ceño. El gran general no dudó en comentar:

—Tal vez para ustedes los humanos… —Ahora él frunció el ceño al poner atención al extraño aroma que Rin despedía, sabía que era humana pero no entendía por qué ella olía a demonio-lobo y de forma casi imperceptible también tenía el aroma de su hijo, eso no tenía sentido.

—¿Por qué me mira de esa forma? —Rin preguntó con impaciencia.

—Me vuelvo a disculpar —titubeó desviando su primer comentario—, pero no sé cómo preguntar esto… ¿usted es humana? —Hasta se sentía estúpido al señalar lo obvio— Porque huele a demonio.

—Eso no es asunto suyo —La respuesta abrupta de la joven lo descolocó por completo porque lejos de cuestionar la forma en cómo le contestó en ningún momento dejó su pose amenazadora—, me va explicar o debo buscar las respuestas por mi cuenta, le recuerdo que no estamos aquí para perder el tiempo… —puntualizó con malestar— hay un tratado que se debe revisar.

Con esa respuesta o regaño, el demonio sintió un raro deja vu, de alguna forma la joven le recordaba al insoportable de su hijo Sesshōmaru.

—¿Por qué mejor no dejamos de lado lo sucedido y la acompañó a sus aposentos? —sugirió y antes que Rin replicara se apresuró aclarar—: Prometo contestar cada una de sus preguntas y le aseguro que mi hijo Inuyasha no va causarles problemas durante su estadía.

El silencio fue la única respuesta que obtuvo de parte de Rin, hasta que finalmente se animó a decir:

—Lo diré una sola vez... —amenazó sin vacilar— Si su hijo intenta hacerle algo a la princesa Kagome... ¡Lo mataré! —sentenció con una expresión siniestra— ¿Le quedó claro?

¡Maldición! Ella se parece tanto a Sesshōmaru. Era el pensamiento que lo asaltó en aquel momento, iba replicar pero sintió claramente la presencia de Sesshōmaru por lo optó mover la cabeza en un gesto positivo, de alguna forma hasta se sentía intimidado por la joven humana, casi suelta una sonrisa nerviosa porque era tan raro para él verse en ese tipo de situación, era él quien con su presencia infundía miedo no al contrario.

Rin también sintió la presencia de la falsa demonesa, de alguna forma su aroma estaba en todo el lugar, eso le hizo tener muchas preguntas pero en ese momento la prioridad era cuidar a la princesa y evitar que el medio-demonio se le acerque, además tenía que revisar ese tratado en el menor tiempo posible para ir a los territorios de los demonios-lobos por lo que optó en retirarse del lugar pero siempre estando en alerta.

Continuará…