La sorpresa es el móvil de cada descubrimiento.

~Cesare Pavese.

Poeta y novelista italiano.(1908-1950).


CP#13. Una propuesta inesperada.

El silencio del sereno fue interrumpido por un golpe abrupto de un cuerpo cayendo en el centro de un estanque de agua fría que estaba cerca del palacio.

—Maldito bastardo casi me matas… —Inuyasha soltó una serie de improperios mientras ignoraba por completo el frío que experimentaba al ver su reflejo distorsionado sobre el agua— ¡Soy un hum… —Ni siquiera podía decir la frase— ¡¿Qué mierda me hiciste?!

La falsa demonesa no se extrañó de aquel comentario, después de todo cada vez que Inuyasha tenía esa transformación su madre usaba una dosis de sus letal veneno para sedarlo.

—Realmente eres una completa vergüenza para nuestra familia… —masculló con desdén— todo este tiempo para protegerte te han ocultado en lo que te transforma cuando hay luna nueva.

—¡Cállate imbécil! —Cada palabra la escupió con desdén porque no superaba su sorpresa al verse convertido en un humano y más le extrañó ver la espada de su padre 'encadenada' a una de sus garras.

El demonio entendió su dilema y sin que Inuyasha tuviera tiempo de reaccionar se apresuró aclarar mientras le tomaba del cabello para sacarlo del estanque:

—La espada de nuestro padre tiene la capacidad de sellar tu sangre demoníaca, así evita que te convierta en una bestia —Inuyasha se tensó ante esas palabras impregnadas de burlas porque más desconcertado le tenía la acción de su medio-hermano, ya que era la oportunidad perfecta para que él (Sesshōmaru) lo maté.

—Maldita sea me haces daño… —Finalmente reacciono al sentir las garras de la falsa demonesa enterrarse en su cabeza.

El demonio estaba haciendo acopio de toda su escasa paciencia para no destrozar su cabeza entre su garra. Si fuera otro tipo de momento no dudaría en matarlo.

—¿Adónde vam… —Inuyasha no pudo hacer la pregunta porque la falsa demonesa se puso a espaldas de él para taparle la boca mientras descendía con cautela en una frágil rama.

Expresó evitar asentar todo su peso para que esta no se rompiera y con un ligero gruñido le dio entender que mirara hacia adelante, el medio-demonio se quedó sin palabras al ver la amplia habitación a través de ese gran ventanal y no tuvo problemas en distinguir a las figuras que en ella se alojaban.


—¿Rin —El hombre afeminado titubeo un poco— estás segura de querer hacer esto?

Rin tenía todos sus sentidos en alerta pero se centró en ver a la princesa cambiarse de ropa, por su seguridad optó por quedarse en la misma habitación y mientras ella terminaba de colocarse una ligera yukata para dormir, contestó en un tono bajo, casi como un susurro:

—A primera hora revisaremos el tratado —calló al sentir un aura familiar pero no se movió de su lugar—, y después regresaremos a palacio.

—¿Qué va pasar con los demonios lobos?

—A mitad de camino nos separaremos mientras tanto no pueden bajar la guardia.

—Es una lástima… —Al tener la atención de Rin no dudó en comentar en un tono sugerente—: Las orejas de Inuyasha son muy lindas.

—Te puedes quedar con ellas —Ante la expresión de desconcierto del Jakotsu, Rin no dudó en aclarar—, porque si vuelve intentar algo contra la princesa lo mataré. —afirmó con seguridad.

Jakotsu sonrió con nerviosismo.

—¡Qué miedo das! A todo esto — comentó en un leve susurro mientras veía como la princesa Kagome terminaba de soltar su cabello— Kohaku ha sido asesinado. Con corte limpio decapitaron su cabeza.

Rin se quedó callada porque sabía que un corte limpio no era propio de las espadas que usaban los humanos.

—Kohaku siempre ha sido imprudente —comenzó a reflexionar—. ¿Tienes la cabeza o ya la sepultaron junto con su cuerpo?

—Lo enterramos. A todo esto… —Jakotsu aprovechó que la princesa se demoraba en acicalarse— la princesa Kikyō y su esposo deben estar llegando a palacio con la piedra celestial… Yo estaba pensando…

—Deja de balbucear. —demandó ella con fastidio.

—No me mates por favor... —comentó entre susurros mientras agitaba sus manos con nerviosismo—, ¿qué opinas de que tú y yo cambiemos cuerpos?

Rin le miró con atención mientras que Jakotsu empezaba a temblar del extraño frío que experimentaba y se quedó perplejo al ver su inusual sonrisa.


No lejos de ahí la falsa demonesa intentaba controlar su aura demoníaca, mientras su medio-hermano intentaba librarse de sus garras porque prácticamente lo estaba asfixiando.

Continuará…


«N|A²» OMG! Ja Ja Ja Ja Ja Ja Ja Ja al SexySessho… Le va dar un colapso XD Ja Ja Ja pobre Inuyasha… pero si piensan que esto queda así: nop! Tienen que saber el porqué de la sonrisa de Rin, ¿aceptara o no?... bueno no dejen de leer ;) saludos.