El infierno está lleno de buenas intenciones y el cielo de buenas obras.
~Anónimo.
CP#14. Buenas intenciones.
Sin saber la respuesta, esa enigmática sonrisa que tenía Rin en su rostro hizo temblar al hombre afeminado.
—¡Mmmmm! ¿Por qué no se me había ocurrido esto? —Rin susurró más para sí mismo—Veamos… —intentó acercarse a Jakotsu, él no dudó en retroceder.
—Es una acción egoísta pero no es mala idea.
—¿Verdad que no? —cuestionó el hombre afeminado con algo de recelo.
—Sin embargo… —Ahí estaba el pero que no quería escuchar— Jakotsu estás dispuesto aceptar todo lo que implica ser una mujer. —enfatizó con una expresión que él no sabía descifrar.
El hombre afeminado quedó en silencio más desconcertado por la posibilidad que Rin esté contemplando en cambiar de cuerpos, ajenos a ellos Inuyasha ya se estaba poniendo azul por el agarre de Sesshōmaru e intentaba librarse del mismo, apenas logró mover uno de sus dedos para inhalar algo de aire.
—Rin —La princesa Kagome terminó de acicalarse— iré por otra yukata, hace frío.
Rin se limitó a mover la cabeza en un gesto afirmativo mientras perdía de vista a la figura de la princesa, ella ingresó un cuarto de baño que estaba a lado de aquella habitación y en ella habían varias prendas de vestir además de velas aromáticas, esencias, etc.
—¿Te has puesto a pensar —instigó Rin en voz baja— si tus amantes aceptaran tu nuevo cuerpo? —sonrió con malicia— ¿Tal vez ellos les guste que seas hombre y no mujer?
Jakotsu hizo una mueca de reproche.
—También está el tema de mi futuro compromiso con tu hermano Suikotsu —Rin se deleitó al ver su expresión de desconcierto—. El rey lo está contemplando. ¿Te lo imaginas?
—¡Asco! ¡Asco! ¡Asco! —El hombre afeminado sudó frío y más cuando Rin cambió su expresión a una seria y se animó a preguntar—: ¿Qué estás pensando?
—Mis enemigos incluído demonios serían tus enemigos, ¿estás dispuesto hacer todo lo que yo hago? —Esta vez no dudó en acortar las distancias entre ellos y poner su frente contra la de él, comentó en un tono neutral—: Debo empezar desde el principio al tener tu cuerpo, mientras tú debes continuar con mis experimentos... —Ella hablaba de tomar la sangre de los demonios y manipular armas con esencias demoníacas— ¿Estás dispuesto a correr el riesgo?
Jakotsu volvió hacer una mueca de reproche y Rin cerró el tema con broche de oro al decir:
—Sin contar con lo que debes lidiar cada mes —Tuvo que hacer acopio de toda su serenidad para no reír en su cara—, pero el dolor que experimento cada mes no es nada si lo comparas con el dolor que vas experimentar el día que tu hermano pida que conciba un hijo o varios.
—Olvida el tema… —Jakotsu salió refunfuñando del lugar.
—Cobarde. —Rin sin prisa alguna tomó con calma un sorbo de un té de jazmín que habían dejado en la habitación.
El aura demoníaca de la falsa demonesa parecía descender mientras soltaba su agarre, Inuyasha finalmente pudo aspirar aire y al exhalar el mismo, comentó con enojo en voz baja:
—¿Qué te pasa imbécil? —Sin pensarlo apretó los dientes.
—Mira… —demandó en un tono imperativo mientras tomaba con fuerza su cabeza y le obliga a mirar hacia las jóvenes que se estaban besando.
—¿Qué está pasando? ¡Ahhhhhhhh… —El exagerado grito quedó atajado por la mano que le puso Sesshōmaru en su boca.
Kagome sentía adormecer sus sentidos con el sugestivo beso que recibió de parte de Rin.
—¿Por qué me bes… —Antes que se desvaneciera en sus brazos, Rin se apresuró aclarar mientras le robaba un segundo beso, una acción que tomó completamente desprevenida a la princesa pero le sirvió para hacerle tomar aquella sustancia que había escondido debajo de su lengua y que le iba producir un profundo sueño.
—Debo aclarar algo importante con usted —susurró— princesa Kagome, y lo haré cuando regresemos a palacio.
Kagome no escuchó la última parte porque seguía perturbada por el beso y el estupor finalmente la vencía.
Rin acostó a la princesa con suma delicadeza a en el amplio futón, se limitó acariciar con suavidad su cabello mientras se acercaba a su oído y susurró en un tono extrañamente dulce:
—Es una completa lástima que seas mi hermana —besó sus cabellos tomándose su tiempo— princesa Kagome.
Los hermanos Taishō miraban la escena estupefactos, pero antes que reaccionara una afilada daga cortaba varias hebras de cabellos de Inuyasha y al mismo tiempo que rasgaba la cara de la falsa demonesa.
Sin moverse de su lugar Rin levantó la mirada sorprendiendo ambos hermanos en el acto.
—¡Maldición! —Inuyasha comentó perplejo— Ella se dio cuenta.
La falsa demonesa se puso en alerta al ver que Rin venir hacia ellos, sabía que era un error enfrentarla de esa forma y más porque su medio-hermano era un humano, Sesshōmaru no iba dejar que Rin lo mate porque así arruinaría por completo sus planes por lo que optó intentar desaparecer con él.
—¿Qué sucede Inu? —La pregunta de Irasue quedó en el aire al ver a su compañero salir abruptamente por la ventana. ¿Qué había pasado? El aura demoníaca de su hijo le puso en alerta y más al sentir la presencia de su hijo Inuyasha y no lejos de ellos una extraña aura que se les hacía familiar.
Continuará…
«N|A²» OMG! ¿Qué pasará con los hermanos Taishō? Ja Ja Ja Tienen que seguir leyendo ^^ saludos.
