«N/A¹» Gracias por cada uno de sus reviews, los estoy contestando vía PM. A los que me envían comentarios anónimos por favor si desean una respuesta saquen una cuenta en FF, sinceramente es fácil de hacerlos. ^^ También agradezco a quienes se han tomado el tiempo no solo de comentar la historia, sino de agregarla a sus favoritos.


CP#4. Amenaza.

Al salir del extraño bosque encantado que limitaba el territorio del seductor demonio, Rin empezó a toser, pero lejos de despertarse se acurro sobre el pecho desnudo de su protector mientras continuaba con su plácido sueño.

—Jaken... —demandó en un tono imperativo— ve al pueblo más cercano y compra ropa para Rin.

El fiel sirviente se alejó de ellos en busca del dragón de dos cabezas y salió del lugar.

Sesshōmaru llegó al lugar donde se supone que iban a descansar, al mirar a su protegida frunció su ceño, la imagen de su protegida pero una versión adulta se filtraba en su mente.

—Se supone que mi mayor deseo es matar a ese maldito de Naraku. —comentó con fastidio.

Las risas retorcidas del íncubo se hicieron presentes en el lugar, Sesshōmaru se puso en alerta buscando con su mirada en dónde estaba aquel demonio.

—¿Ese es tu mayor deseo? —Eros estaba en una de las ramas de un gran árbol— ¿Matar? No me hagas reír.

—¿Quieres morir maldito íncubo? —hizo tronar sus garras.

—Calma… calma… estaba un poco intrigado...— El íncubo se posó en otra rama, manteniendo las distancias con el Daiyokai— fuiste capaz de salir de la extraña bruma de la ilusión. Llevó siglos resguardando la fuentes de la vida y la muerte, nunca ningún demonio fue capáz de salir de aquel lugar. ¿Cómo lo hiciste? ¿Qué viste?

—Eso no es asunto vuestro —contestó Sesshōmaru de mala gana —. Mientes, sé de casos de humanos y demonios que han encontrado las fuentes.

—No porque hayan hecho mérito propio. Siglos de estar resguardando las fuentes es aburrido, así que un poco de diversión no me viene mal de vez en cuando, se me facilitan hacerlo cuando las fuentes se mueven.

Sesshōmaru no comentó palabra alguna, ahora entendía como aquellos humanos y demonios habían accedido a las fuentes, luego empezaban a buscarlas con frenesí hasta transformarse en seres que perdían la razón.

Eros lo miraba con atención, dudaba que pudiera seducir a tal demonio y tampoco le provocaba, prestó atención a la pequeña niña que dormía cerca de él y frunció el ceño. Ella tenía una extraña aura alrededor, se le hizo raro que el Daiyokai no lo hubiese notado.¹

—Está bien sino me quieres decir, te voy advertir algo… —Al notar que el gran el Daiyokai lo miraba con atención, comentó con malicia—: Cuando la niña llegue a esa edad y se convierta en la mujer que tuve en mis brazos, la tomaré par…

El íncubo no pudo decir palabra alguna, cuando el látigo impregnado de veneno casi lo alcanza.

—No lo podrás evitar —amenazó, y río con maldad—, me filtraré en sus sueños y la haré mi mujer.

—No si primero te mato. —Sesshōmaru no era de amenazar con vanas palabras. No lo persiguió porque tenía cerca a Rin, ella estaba dormida y él velaba sus sueños.

—Hace siglos que no me divertía cazando —Eros susurró mientras se alejaba, sabía que el demonio lo escuchaba perfectamente—. Voy a raptarla y no podrás evitarlo.

Eros desapareció dejando a Sesshōmaru con un gran malestar.

—Primero mataré al ser fraudulento que trató de usarme —Hablaba de Naraku—. Segundo a este maldito íncubo… imbécil, quién se cree que es para tomar algo que es mío.

Detuvo sus comentarios al escuchar a Jaken acercarse. Él había regresado con el dragón de dos cabezas.

—Amo bonito, estamos de regreso… —ratificó lo obvio— traje linda cosas para la mocosa.

El demonio no dudó de sus palabras, Jaken sabía el tipo de prendas que a él le gustaban, así que observó con atención el bello kimono de color naranja que había traído (similar al que la niña usaba), bordado con hermosas flores de cerezo, los accesorios para cabellos, incluso zapatos, sabía que Rin no los iba usar pero de igual se sintió complacido por lo que Jaken había traído.


Al día siguiente, la pequeña Rin ajena al problema que había causado, se despertó con gran energía.

—¡WOW! Tengo un hermoso kimono nuevo… —Rin estaba asombrada, este kimono era más lindo del que ella usada— ¿Cómo lo… —Ella no sabía cómo preguntar de dónde había salido la prenda, y más quién se la había puesto.

Rin se quedo sin palabras al notar frente a ella a su amo.

—Buenos días amo... —Le dio una cálida sonrisa— Gracias por el kimono. —Ella no necesitaba preguntar quién se lo había comprado, aunque estaba intrigado el saber la razón de el porqué le había obsequiado tan exquisita prenda.

—¿Te gusta? —preguntó en su tono frío que tanto le caracterizaba. Omitió el saludo, porque él siempre movía con suavidad su cabeza de arriba hacia abajo.

La alegría de la pequeña Rin se hizo presente.

—Me encanta, está muy bonito. Gracias amo.

—Amo bonito, traje el desayuno para… —Jaken los interrumpió— ¡Ah! Ya estás despierta, tremendo lío nos metiste ayer mocosa.

Rin se quedó en blanco. Jaken quedó en el piso, luego que una enorme piedra le cayera encima.

—¿Recuerdas lo qué pasó ayer? —Sesshōmaru preguntó con genuino interés.

—¡Mmmmmmm!… ¿Ayer?... —dudó, mientras se llevaba una de sus manos a su rostro— Pesqué, iba a comer... —abrió sus ojos en señal de desconcierto— No comí, con razón me muero de hambre. —comentó la niña con un infantil puchero al recordar con malestar que no había ingerido alimento y ahora tenía mucha hambre.

—¿No recuerdas algo más? —El Daiyoukai

—Amo debo haberme quedado dormida —respondió con sinceridad—, no recuerdo nada… ¿Pasó algo?

—Ve con Jaken para que desayunes —ordenó con suavidad, hasta cierto punto aliviado que la niña no recuerde lo sucedido el día anterior.

—Como usted ordene amo —sonrió la niña mientras se acercaba al pequeño demonio—. Vamos señor Jaken… atrápame si puede.

—¡Espérame mocosa! —Jaken se había despertado con un chichón en su cabeza, y gritó con enojo—: ¡No corras!

Sesshōmaru miro la usual escena, expresó ignoro todo los recuerdos, emociones y sensaciones que había experimentado la noche anterior, se centró en sus nuevos objetivos: matar al híbrido de Naraku, luego iría por Eros, ese demonio lo había desafiado abiertamente, merecía morir tan solo por eso y más cuando le amenazó en tomar a su protegida como su mujer.

Continuará...


¹ Rin murió presa de los lobos, la extraña aura que vio Eros es la energía del inframundo.


«N/A²» Aprovechó la nota para invitarlos a leer un viejo OS que me animé a subir a FF: ¡No te culpes!, espero que se animen a leer y comentar. Saludos desde Ecuador. ^^