«N/A¹» #QuédateEnCasa. La pandemia a nivel mundial ocasionada por el COVID-19 es real, por tu salud, por la de tus seres amados, por tus amigos y/o conocidos, hagamos caso de lo que dicen los Gobiernos Nacional de tu país. Nuestra mejor protección es la prevención.

Gracias a todos aquellos lectores que han sido generosos con sus reviews, leerlos a sido un gran aliciente para poder continuar con la historia, así mismo estoy agradecida que la agreguen a sus favoritos y/o la sigan. Intentaré actualizar más seguido, e incentivo a todos aquellos que gusta de escribir que se animen actualizar sus historias, si desean que los lean me avisan, prometo darme el tiempo de comentar a medida que voy leyendo. Disfruten de la lectura.


CP#5: Negación.

Rin era una niña inquieta, juguetona e inocente, pero si algo era innato en ella era ser muy observadora, prestar especial atención en los detalles era natural en ella cuando se interesaba en algo y su amo era siempre de su interés, su instinto le decía qué algo había pasado el día anterior, pero ella estaba en blanco.

—¿Por qué el señor Sesshōmaru está tan enojado? —Rin preguntaba por enésima vez, al mirar como su amo se había perdido en sus pensamientos de nuevo, sus expresiones claramente mostraban enojo y frustración. Eso era raro en el estoico demonio.

Jaken estaba en un dilema, por su seguridad se había puesto a resguardo de la pequeña niña, que había sido la culpable del mal humor de su amo, pero qué le podía decir, Rin no recordaba el incidente con «el íncubo», además él tampoco sabía cómo tratar a su amo, en los siglos que le había servido su amo nunca había mostrado emociones, de hecho ni siquiera sabía que los tenía.

El demonio era catalogado como un ser despiadado y desalmado. Jaken no sabía cómo manejar esa situación, en ese momento deseaba que aparecieran mil y un demonios, para que su amo los mate y descargue su mal humor.

—Rin —susurró— es mejor dejar al amo solo.

—¡¿Por qué?! —La niña replicó con molestia. Ella quería estar con su amo.

—Andando mocosa.

Rin no tuvo opción de protestar, Jaken la tomó de la mano y prácticamente se la llevó arrastras, poco le importo si se tropezaban en el camino, por su bien era mejor alejarse de su amo.

Sesshōmaru había visto a sus acompañantes alejarse del lugar, respiró lo más profundo que pudo para calmar el vorágine de emociones que lo invadía.

—Yo nunca cometeré el mismo error de mi padre.

Era la única frase que repetía una y otra vez, pero esta vez la comentó de forma abierta, necesitaba seguir aniquilando a demonios inferiores que tenían la mala suerte de cruzarse en su camino para calmarse, la razón de su furia radicaba en la segunda visita que le hizo el «maldito íncubo», como decidió llamarlo, ya que hace pocas horas él había tenido la osadía de acercarse a Rin cuando ella se estaba bañando y como si fuera poco lo había encontrado oliendo su ropa, pero fue su comentario lo que lo puso de peor humor, cada vez que recordaba sus palabras sentía una emoción amarga que le corroía por dentro, nunca antes había sentido tal furia, ni siquiera cuando se atrevió a desafiar a su padre o a pelear con su medio-hermano, cada palabra hacía que su sangre hirviera, no había otra frase para describir su estado y nuevamente aquellas palabras venían a su mente:

—Un aroma de flores silvestres —El íncubo sonrío de manera ladina, mientras olía sin pudor alguno y apretaba la ropa de Rin entre sus garras—, es tan embriagante.

—¡¿Qué mierda haces tú aquí?! —Sesshōmaru preguntó con fastidio.

Había regresado al campamento para alcanzar escuchar la apuesta que hicieron Jaken y Rin, entonces ella corrió al agua después de quitarse la ropa y le comentó a Jaken:

—Yo puedo hacerlo.

—Lo dudo —contestó el pequeño demonio con burla—. Regreso al rato, hay un pueblo cerca voy a comprar algunas cosas y cuando regrese tomaremos el tiempo.

—Será mi esclavo por un día —Rin sonrió divertida cuando gritó sin pensar — señor Jaken.

—Ni muerto. — Jaken contestó a lo lejos el demonio, mientras se llevaba al dragón de dos cabezas.

Fue cuando Sesshōmaru se mantuvo cerca pero no se mostró, hasta que notó una presencia cerca y regresó, sus ojos se tornaron peligrosamente de color rojo al ver al íncubo tomar la ropa de su protegida, esta vez sin pensar en nada se lanzó sobre él, era el momento de matarlo y no iba desaprovechar la oportunidad, pero no contó con el íncubo extendiera sus alas y pusiera su barrera.

—Después de meditarlo he decidido que no la voy a matar… —Hizo un alto a sus palabras para ver las expresiones del Sesshōmaru, Eros estaba disfrutando de hacerlo enojar.

—¡¿Qué?! —El aura oscura de Sesshōmaru se hizo presente al ver en el íncubo su expresión impregnada de lujuria pura, sabía que esta clase de demonio drenaban las energías sexuales de los humanos y también mostraba interés en otros demonios, aunque estos finalmente no les eran tan apetecibles como los humanos, el íncubo dejó al descubierto sus macabros planes para con Rin y le comentó con diversión:

—Cuídala porque cuando crezca la convertiré en mi esclava, ella será un delicioso y sensual «súcubo» —Más tardó el íncubo en hacer el comentario que Sesshōmaru lanzarse hacia él, pero sus garras no le hicieron daño debido a la barrera que tenía en su alrededor y este le comentó con diversión, tan solo para seguir torturando al Sesshōmaru a pesar que sus planes eran una realidad a futuro—: ¿Por qué te molesta? Espera... espera… —rió con maldad— ¿Será qu..

Las risas del íncubo fue el detonante para que Sesshōmaru sacara una de sus espadas: «Tokijin» pero antes que intentará cortar la barrera, el íncubo replicó con malicia al desaparecer del lugar:

—Incluso si la marcas como tu hembra la tomaré —sentenció con una mirada siniestra—. He pasado muchos siglos sólo y ella es un presa tan apetecible, que no la pienso dejar escapar.

—¡Idiota! Yo nunca marcaría a una humana. —Sesshōmaru replicó de forma abrupta.

El íncubo apareció detrás de él y comentó con rapidez, tan solo para hacerlo enfurecer más:

—Excelente, porque no hay nada que disfrute más que tomar una doncella virgen y hacerla sangrar, luego la voy a llevar al borde de la locura, lujuria y placer.

—¡Maldito! —Está vez el íncubo desapareció dejando a Sesshōmaru iracundo como indignado, no solo por haber tenido la osadía de burlarse de él abiertamente, sino por haberlo desafiado.

Ajeno al problema causado, la niña estaba conteniendo la respiración bajo del agua, Rin quería ganar resistencia para competir con Jaken, para que después juegue con ella, él le planteó sin pensar lo siguiente:

—Si logras mantener la respiración debajo del agua más tiempo que yo, seré tu esclavo un día completo, de lo contrario tú —señalo con molestia, esa fue la parte de la apuesta que Sesshōmaru escuchó y puso atención a las palabras de Jaken, cuando sentenció sin pensar— , mocosa si pierdes ante el gran Jaken, te quedaras en silencio todo un día, no juegos, no canciones desafinadas, no me pedirás nada, de nada. ¿Entendiste?

Rin sonrió divertida, Sesshōmaru a lo lejos observaba sus facciones y susurró:

—Jaken eres un idiota.

Sesshōmaru sabía que el peor error que podía cometer su fiel sirviente era subestimar a la pequeña niña humana que lo acompañaba, le parecía increíble que no se haya dado cuenta que a pesar de ser una infante, su resistencia era algo interesante, había observado a Rin y sabía que la niña era especial, porque adaptarse andar con dos demonios no era nada fácil para un humano, en las carreras Rin tenía mejor resistencia que Jaken, incluso había días que andaba por horas, mientras el pequeño sirviente termina exhausto encima del dragón de dos cabeza, Rin caminaba a su propio ritmo pero era ágil.

Además él había aprendido leer sus expresiones, cuando ella tramaba algo sus ojos tenían un brillo particular, por lo que no dudaba que ella iba más de una travesura a Jaken, no entendía por qué su fascinación de molestar al pequeño demonio pero mientras ella se entretenía no le causaba problemas, entonces fue cuando sintió un chapoteo en el agua, Rin salía del agua para exhalar el aliento retenido.

—Aún no es suficiente… —Hizo un alto a sus pensamientos cuando notó que su amo, prácticamente sobre el lugar, si bien estaba en el cielo, su sombra se proyectó en el agua y comentó con asombro—: ¡Señor Sesshōmaru!

—Sigue con tu baño... —Fue la única respuesta que obtuvo de él, mientras iba a ubicar a Jaken para que consiga un nuevo kimono para su protegida.

De este encuentro ya habían pasado cerca de tres días y el humor de Sesshōmaru iba de mal a peor, sobre todo al recordar con exactitud no sólo las palabras del íncubo, sino sus insinuaciones sobre su protegida y ahí se filtraba la imagen de Rin «adulta», él ya no podía ver a la dulce e inocente niña con los mismos ojos, sobre todo al tener latente el recuerdo en lo qué ella se iba convertir a futuro y cómo si no tuviera suficientes problemas con el íncubo y la persecución del medio-demonio Naraku, ahora se sumaba un nuevo problema con los Nekomatas.

Finalmente decidió poner un alto a sus pensamientos, faltaba poco tiempo para que llegue la noche, se alejó de sus acompañantes para ver que el lugar no representaba ningún peligro para ellos, mientras tanto Jaken exhaló el aire retenido y en voz baja susurró:

—El amo bonito está de tan mal humor, me da hasta miedo hablarle.

—Señor Jaken... —El pequeño demonio miró con atención a Rin y antes que ella volviera a preguntar lo mismo, susurró en voz baja para desviar el tema:

—Hace cincuenta años, el señor Sesshōmaru tuvo un conflicto con unos Nekomatas, son una especie de demonios-gatos, se supone que ahora no hay conflicto con ellos luego que el señor Sesshōmaru les devolvió sus almas hace un poco más de un cuarto de siglo cuando nos volvieron a desafiar... —Jaken al darse cuenta que Rin lo miraba con atención, decidió profundizar la historia y comentó en un tono bajo—: Ahora han regresado pero con los «driders», eso es inusual.

—¿Qué son los driders?

—Eres una completa ignorante —Al notar la mirada de seriedad de la niña y sabía que iba protestar, decidió extender su explicación—. Son especies de engendro provenientes de un «drow» que ha sido repudiado por su diosa. Y antes qué preguntes, son demonios que veneran a una diosa araña, que se llama «Loth», cuando un drow llega a cierto grado de desarrollo, sean cómo guerreros, magos, profetas, en fin, son sometidos a una prueba especial y al no pasar, su diosa los desentierra de su comunidad y los maldice.

—Que diosa tan cruel. —Rin comentó con asombro.

Jaken se acomodo cerca del lomo del dragón de dos cabezas y susurró con cuidado:

—Lo es, sin contar con su letal veneno, en fin, un drow maldito se transforma y su parte inferior parece el de una araña gigante como de ocho patas. No entiendo cómo se han unido, ellos son enemigos por naturaleza, no aliados. ¿Qué estará pasando realmente?

—¿Es por eso qué el señor Sesshōmaru está de tan mal humor?

Jaken no dudaba de la fortaleza de su señor, pero tenía la certeza que ambas especies le iban hacer pasar un mal rato a su amo, aunque Jaken dudaba que ese fuera el motivo de su enojo, pero eso no le podía decir a Rin, así que por inercia movió su cabeza.

—Entonces no debemos estorbar al amo Sesshōmaru, así él pueda matar a esos demonios que tanto problemas pueden causar.

Jaken sonrío de forma burlona, cuando refutó sin pensar:

—Aquí la que estorb… —No pudo hacer el comentario cuando una enorme piedra lo aplastó en el acto y Rin superado al susto, porque el ruido de la piedra la sobresaltó, miró a su amo y le comentó con una cálida sonrisa:

—Señor Sesshōmaru, prometo que no vamos a estorbar en su batalla con los demonios gatos y las arañas. Usted puede señor... —gritó ella con ánimo y mucho orgullo.

El demonio la miró sin expresión alguna, le iba decir que se duerma pero de la nada un potente grito lo hizo abalanzarse sobre Rin.

—¡Viento cortante! —Inuyasha había atacado, sin darse cuenta de la presencia de su medio hermano y de sus acompañantes.

No hubo tiempo para devolver el ataque que no era dirigido hacia él, sino a uno de los demonios-gatos, por inercia Sesshōmaru puso su único brazo sobre la cintura de Rin para lanzarse al piso porque si volaban la técnica de «Tessaiga o colmillo de acero», la espada de su medio-hermano los iba alcanzar, entonces el daño iba ser peor para ambos.

Sin embargo, aquella acción de igual trajo consecuencias porque aparte del remezón que sacudió a Rin, ya que a pesar de estar protegida por el cuerpo de su amo, no se golpeo la cabeza pero su cuerpo fue prácticamente aplastado por el peso de él y una de las puntas de acero de la armadura se enterró de forma abrupta en uno de sus hombros, ella gritó por el dolor que sentía, el escandaloso aroma de la sangre de su hombro izquierdo se hizo presente.

Sesshōmaru se quedó sin palabras, sin querer él la había lastimado, atrás del nekomata venía Inuyasha y sus acompañantes, quienes también se mostraban asombrados por el accidente ocasionado, pero frente de ellos «Kora», una nekomata con una mirada perdida y un driders se hizo presente en el lugar se notaba que la controlaban, ese fue el detonante para que Sesshōmaru llamará a Jaken para que cuide de Rin, antes que él se transformara en su real forma y de un solo mordisco arrancó sin piedad alguna la cabeza del drider, todos estaban impresionados por el proceder del Sesshōmaru, quién no dio opción a nada, Kagome se apresuró atender a la niña que no dejaba de llorar, mientras que Sesshōmaru miraba a Kora, que al salir del trance exclamó sin pensar:

—¡Maldito drider!... —La nekomata estaba sin palabras al ver a Sesshōmaru regresar a su forma humanoide pero aún tenía los ojos rojos, Kora nunca había visto tal mirada iracunda en él, ni siquiera cuando lo habían desafiado por segunda vez antes que él matara a su amo para devolverles sus almas, ella temió por su vida y aclaró con rapidez—: Ese drider me controló por medio de un extraño artilugio, no he tenido la intención de atacarlos, menos de lastimar a la niña humana.

Sesshōmaru no contestó, pero Inuyasha cometió el desatino de decir:

—Maldito gato. ¿Cómo dejaron que esas cosas los contro… —La pregunta no la terminó, porque Sesshōmaru recordó su presencia al sentir sus sentidos invadidos por el olor de la sangre de su protegida, que del dolor se había desmayado, mientras Kagome aplicaba presión sobre su hombro herido para evitar que se desangre y tanto Sango como el monje Miroku trataban de ayudar, en ese momento un potente puño fue lo único que sintió Inuyasha antes de perder el conocimiento.

Kagome se alertó, había visto a Sesshōmaru enojado pero nunca a ese extremo y lo entendía, por culpa de ellos Rin salió lastimada, entonces comentó con temor:

—Creo que no es grave —señaló la herida que no dejaba de sangrar—, si las puntas de su armadura no tienen veneno puedo curar la herida pero necesitamos ir a la aldea, allá deje las vendas y medicinas que necesito para curarla.

El Sesshōmaru la miró con sus ojos rojos, Jaken preguntó con rapidez:

—¿Qué tan lejos estamos?

—A menos de un días de camino. —Kagome contestó sin vacilar, mientras veía con tensión como Sesshōmaru se acercó a ellos. Su acción los puso en alerta.

—Volaremos, ve con Jaken en Ah-Un.

—¡¿Qué?! —Kagome no tuvo oportunidad de reaccionar, Sesshōmaru tomó a la niña en un brazo y en un haz de luz desapareció del lugar.

—¡Ehhhhhh!…amo bonito espérennos —Jaken gritó, al no tener respuesta miró a Kagome y le ordenó sin tino alguno—: ¡Sube!

—Al menos dime… por favor —replicó de mala gana Kagome y Jaken protestó inmediatamente al decirle, mientras se subía al dragón de dos cabezas:

—No pierdas tiempo. Esto pasó por su culpa y si te demoras, no dudo que el señor Sesshōmaru destruya su aldea, después de todo por culpa del idiota de Inuyasha, el amo lastimó a Rin sin querer, nunca antes lo había visto tan enojado. ¡¿Te apuras o no?!

Ese comentario Kagome se apresuró a subir al dragón de dos cabeza, quién gruño con fuerza, Jaken trató de controlarlo diciéndole que se calme, la sacerdotisa no era de su agrado como casi ningún ser humanos, solo aceptaba a la pequeña niña humana que los acompañaba, mientras Kagome subía con temor, gritó a lo lejos al sentir empezaba elevarse:

—Sango, Miroku encárguense de Inuyasha, por favor.

En ese momento, Shippo que se había mantenido escondido detrás de Kirara, comentó en voz alta:

—Sesshōmaru realmente da miedo cuando se enoja de verdad. ¿No es cierto?

—Sesshōmaru siempre anda de mal humor —Sango comentó en voz alta—, pero esta vez mostró una expresión asesina que daba miedo.

—¿Cómo te sientes? —Miroku preguntó mientras se acerca a Inuyasha y veía como se tocaba su cara, que por el potente golpe que había recibido, empezaba a hincharse.

—Maldito Sesshōmaru, casi me rompe la cara —buscó a Kagome con la mirada, al no verla cerca de él preguntó con asombro—: ¿Dónde está Kagome?

—Sesshōmaru se la llevó a la aldea para que cure a Rin... —contestó con rapidez Sango, mientras Shippo, Kirara y el monje se acercarán a él.

Inuyasha se paró abruptamente y comentó con enojo:

—¡Maldito seas Sessho…

Antes que siguiera con sus protestas, el monje le interrumpió y le aclaró con seriedad:

—Por tratar de matar a esos demonios, el viento cortante impactó contra Sesshōmaru y él accidentalmente lastimo a Rin. Su hombro, terminó siendo perforado por una de las puntas de su armadura.

—¡¿Qué?! —Miroku no perdió tiempo en contarle cómo Sesshōmaru se había abalanzado hacia ella, le dio todos los detalles del incidente. Inuyasha se sintió mal por la pequeña entonces susurró en voz baja—: Con razón se enojó tanto. ¡Diablos! Todo por culpa de Kora y esa… cierto Sesshōmaru lo mató, nunca antes lo había visto pelear con tanta…

—No dio opción a nada… —Sango hizo un alto a sus palabras, cuando miró a Inuyasha y le señalo lo obvio—: Siempre he creído que él nunca ha podido contigo, porque eres más fuerte que él.

—¿Qué quieres decir con eso Sango? —Shippo preguntó con interés, mientras Inuyasha y Miroku tenían la misma pregunta, Sango les miró y les comentó con temor:

—Sesshōmaru parece que no ha tenido intención realmente de matarte. Él no ha demostrado su verdadero poder cuando pelea contigo Inuyasha, pero hoy fue implacable, no dio opción a nada.

Inuyasha soltó un bufido de exasperación, y comentó con el orgullo herido:

—Siempre he vencido a Sesshōmaru.

—¡No lo sé! —Miroku exclamó al mirarlo con atención y expresó sus dudas en voz alta, causando que Inuyasha perdiera los estribos cuando le comentó en voz baja—: Si no tuvieras a colmillo de acero, realmente él podría matarse con sus propias garras. No le costó nada matar al drider.

—No digan estupideces —Inuyasha refunfuñó—. Siempre lo he vencido y siempre la haré, ahora vamos por Kagome.

—Subestimar al señor Sesshōmaru puede ser un error.

Miroku hizo el comentario con preocupación el monje, Sango suspiró con pesar pero no comentó palabra alguna, era mejor no contradecirlo, Inuyasha los miró pero no hizo más comentarios, empezó a correr para ir a la aldea, después de todo él tenía la necesidad de disculparse con la niña; Aunque tenía sus dudas, porque no sabía si Sesshōmaru le iba permitir acercarse a ella.


Ajenos al inusual grupo de viajeros, un par de demonio los miraba con interés, en diferentes lugares:

Eros sonreía con diversión, después de siglos de haber estado solo, había encontrado un demonio que era de su interés porque Sesshōmaru, sin duda alguna, sería un demonio interesante de vencer y disfrutar de su tan ansiado premio lo tenía fascinado como excitado.

Del otro lado, una niña de cabellos blanco escondida entre las ramas de uno de los árboles más altos, mostraba a través de su espejo lo sucedido a un medio-demonio.

—Interesante —Nakaru comentó con una sonrisa siniestra—. ¿Quién lo diría? —Su sonrisa se hizo extrañamente más amplia, y en medio de una carcajada tétrica señalo lo obvio—: Una pequeña niña humana es el punto débil del gran señor Sesshōmaru. Dulces ironía. Me preguntó cómo reaccionaría si algo le llegase a pasar a la niña que le acompaña.


Al llegar a la aldea pocas horas después, las personas se quedaron sin palabras al ver al imponente demonio aterrizar cerca de la casa de la sacerdotisa Kaete, ella al ver al demonio y a la niña herida se apresuró a dejar sus hierbas aún lado, sabía que el demonio estaba furioso, por lo que comentó con suavidad:

—Puedo adelantar y curar su herida… ¿Tiene algún veneno las puntas de la armadura? —Ante la negativa del demonio, la anciana trató de tomar a Rin, en ese momento se despertó y pego un aterrador grito, Sesshōmaru inconscientemente la apretó con suavidad hacia él y la sacerdotisa le comentó con suavidad—: Sé que duele, pero si no me dejas ver no podré curarte.

Más que adolorida, Rin estaba asustada de estar en una aldea humana, Sesshōmaru pareció entender su dilema y le susurro algo al oído que la calmó por un momento, mientras ingresaban a la pequeña aldea, no tenía intención de ingresar al lugar pero entendió perfectamente que Rin no lo iba a soltar, además él no la iba dejar sola después de los sucedido, la anciana con mucho cuidado descubrió su hombro herido, lo primero que hizo fue lavar la sangre, en el momento que iba a limpiar la herida, Kagome y Jaken llegaron al lugar, entonces Sesshōmaru le susurro algo a Rin, quien estaba conteniendo las lágrimas y ella asintió con la cabeza.

Salió para darle privacidad a las mujeres que la curen mientras le daba una orden puntual a Jaken, tenía que ir por un nuevo kimono y por el material que iba necesitar en los días posteriores para las curaciones de Rin, una vez hecha la primera curación saldrían del lugar, porque si algo detestaba el demonio era estar en una aldea humana.

Los minutos se convirtieron en un par de hora, Sesshōmaru espero con impaciencia cerca de un gran árbol, cuando sintió el olor de su medio-hermanos y sin levantar la mirada que estaba centrada en aquella pequeña casa donde estaba su protegida, comentó en un tono mortal:

—¡¿Qué quieres?!

Inuyasha no dijo palabra algunas por varios minutos, él había llegado antes que sus acompañantes y contestó en voz baja:

—Quiero disculparme con la niña, después de todo fue mi culpa que saliera lastimada.

Sesshōmaru no contestó pero no se movió de su lugar, Inuyasha dudo por unos minutos hasta que dio un paso adelante, tuvo la necesidad de retroceder sobre sus propios pasos cuando el látigo impregnado de veneno le cortó el paso.

—¡Mierda!... ¡¿Por qué hiciste eso estúpido… —Inuyasha no pudo seguir con sus reclamos, cuando otro potente látigo vino hacia él, esta vez Sesshōmaru lo miró con odio y le comentó en un tono mortal:

—¡Vete!

—Tú no me das ordenes.

—Entonces muere…

Antes que Sesshōmaru se lanzara contra él, Inuyasha sacó su espada cuando comentó en voz alta:

—Solo quiero disculparme con Rin.

Esta vez Sesshōmaru lanzó dos espirales de veneno, se lanzó de frente contra Inuyasha, quién alcanzó a gritarle:

—No quiero pelear, solo quiero disculparme con ella, no sé por qué estás furioso. Se supone que odias a los humanos.

Sesshōmaru no contestó, lanzó nuevamente otro latigazo que logró corta su manga izquierda, e Inuyasha gritó con enojo:

—¡Maldita sea!… ¡¿Por qué me atacas?¡… No sé como una niña inocente, puede estar con un maldito como tú.

Sesshōmaru seguía sin contestar, cuando rasgó ahora sus vestiduras de la pierna derecha, Inuyasha sentía el veneno corroer su pierna, él realmente quería matarlo, pero de una manera lenta y dolorosa.

—¡Idiota! ¡¿Por qué actúas de esa manera?! —Los ataques de los látigos eran más certero, cuando uno de ellos cortó el rostro de Inuyasha, él explotó y gritó a todo pulmón—: ¡Ya entendí!… Amas a la pequeña niña humana y por eso estás tan furioso porque…

Inuyasha no comento más porque Sesshōmaru se paró abruptamente, y entre dientes replicó sin pensar:

—¡Yo no amo a Rin!

El silencio fue abrumador, porque Inuyasha abrió sus ojos en señal de sorpresa y sin pensarlo soltó su espada, Sesshōmaru miró con atención hacia dónde él estaba mirando y para su sorpresa, justamente en ese momento venía Rin con el hombro vendado mientras tomaba parte de su kimono, cerca de ella Kagome, en ese momento se había parado abruptamente, Jaken también estaba desconcertado al igual que el resto de los viajeros que llegaban en ese preciso momento.

El tiempo parecía detenerse cuando la pequeña niña se quedó mirando con una extraña expresión ambos demonios, Kagome fue la primera en reaccionar, fulminó con la mirada a Inuyasha y le gritó a todo pulmón:

—¡Inuyasha abajo… Abajo, abajo, abajo, abajo! —Luego de tantos abajo que le dio Kagome a Inuyasha, ella finalmente comentó con enojo—: ¡Eres un completo idiota! ¡¿Cuándo aprenderás a mantener tu boca cerrada?! —Trató de calmar sus emociones.

Sesshōmaru no le comentó palabra alguna, se tomó su tiempo en mirar a Rin, no sabía cómo ella iba tomar esa confesión y no era la única pendiente de su reacción, pero al mirarla se quedó sin palabras al verla sonreír, con cuidado se inclinó hacia ella y antes que le diga algo, Rin susurro:

—El señor Inuyasha, tiene todo una eternidad para aprender a mantener tu boca cerrada.

—¡¿Qué?! —Inuyasha replicó con molestia.

Era la pregunta que todos se hacía en ese momento, Rin miró a su amo y comentó con una suave sonrisa, por alguna razón a él no le gusto:

—Después de todo el señor Inuyasha y el señor Sesshōmaru van a pasar la eternidad juntos, con el tiempo aprenderán juntos muchas cosas.

Ninguno comentó palabra alguna, cuando ella se viró y siguió hacia el dragón de dos cabeza, cruzó mirada con Jaken y ella sonrío cuando con los labios pronunció sin decir palabra alguna «venganza» , el pequeño demonio la miró con asombro.

—Gracias por su ayuda señorita Kagome.

—Rin si deseas, puedes quedarte… — Kagome no comentó más palabras cuando la pequeña se subió al dragón de dos cabezas que expresó se había bajado al ras de suelo para que ella se puede subir, Jaken se apresuró ayudarla y ella contestó con suavidad sin dejar de mirar a su amo:

—Deseo irme. Gracias por todo.

Para asombro de todos, Rin dio la orden al dragón de salir del lugar, incluso todos regresaron su mirada a Sesshōmaru, quién solo desapareció del lugar en un haz de luz para alcanzarlos.

Ninguno comentó palabra alguna, hasta que Inuyasha con una sonrisa burlona comentó:

—La pequeña niña humana dejó botado al gran Sesshōmaru, esto es…

—¡INUYASHA ABAJO! ¡ABAJO! ¡ABAJO!… —Esta vez los abajos se hicieron interminable por el resto de la tarde. Kagome no entendía como Inuyasha podía ser tan imprudente.


Jaken iba detrás de Rin en completo silencio, sabía que ella estaba adolorida, pero no entendió su forma de reaccionar, esperaba ver a una niña molesta, incluso que llorara y reclamará, pero la serenidad de Rin se aterró y peor se puso al sentir a su amo cerca de ellos, Rin no se detuvo, no sabían a donde iba, el dragón iba volando hacia algún lugar que ambos ignoraban, pero Rin parecía no tener de qué preocuparse, era como si ella y el dragón sabía a dónde iban, viajaban aparentemente sin rumbo fijo hasta entrada horas de las noche, hasta que el dragón descendió, Jaken ayudó a bajar a Rin con cuidado, después de preguntarle si necesitaba algo, ella comentó que iba al claro más cercano para tomar agua y cambiar su vendaje.

Sesshōmaru la observó a la distancia, considero que había pasado un tiempo prudencial, cuando comentó en voz baja:

—Rin.

La pequeña niña no contestó, lejos de estar molesta se tomó su tiempo en contestar, pero no lo miró, solo susurró con suavidad:

—Rin se disculpa por todo los problemas causados.

Empezó a tomar un poco de agua y se arregló el cabello, para acercarse a la orilla y meter sus pequeños pie, Sesshōmaru la observó con cuidado y comentó con incomodidad:

—Rin no tiene que disculparse, es este Sesshōmaru que debe disculparse.

—¿Por qué? —Rin preguntó, mientras dejaba de jugar con el agua y miró hacia la hermosa media luna que había durante esa noche.

—Mentí.

—Lo sé... —Está vez lo miró y aunque él mostraba su estoico rostro sin emoción alguna, ella podía ver el desconcierto en sus ojos y luego de una incómoda sonrisa aclaró sin prisa—: Sus acciones contradicen sus palabras… pero… —Su voz se salió temblorosa y sus ojos se tornaron cristalinos.

—¿Pero? —preguntó el demonio con interés.

—Sus palabras dolieron. —Rin experimentaba un gran tristeza, ella pensaba que a pesar de todo en algo era importante para su amo, talvez no la amaba, ya que esos eran cosas de humanos, pero si su amo al menos sentía algún tipo de apego, afecto hacia ella, eso la haría muy feliz.

Ambos se quedaron en completo silencio, el demonio se acercó al niña y la abrazó con cuidado para no lastimar su hombro, las palabras sencillamente no salía de la boca del orgulloso demonio, entonces hizo algo que ni él mismo pudo contenerse cuando le susurro algo al oído solo para que solo ella escuchara, en ese momento su expresión cambio.

—Lo sabía. —Rin recobró su energía y su alegría.

Sesshōmaru no comentó palabra alguna y miró su hombro para preguntar:

—¿Sigue doliendo? —Su preocupación por su herida lo tenía tenso.

—Un poco, pero… va pasar, todo pasa… —regresó su mirada al lago y comentó con diversión—: ¿Podemos quedarnos aquí por unos días?

Sesshōmaru la miró con interés.

—Tengo que ganarle al señor Jaken —Rin comentó en un tono divertido—, para que sea mi esclavo toda la semana.

—¿Una semana? —preguntó Sesshōmaru con interés— ¿No era una día?

—Conozco al señor Jaken, me va pedir cuando pierda que lo hagamos de nuevo, entonces iré agregando un par de días —Sus ojos brillaban con gran emoción—. ¿Amo puede tomarnos el tiempo cuando compitamos?

Sesshōmaru relajo sus expresiones, la niña realmente tenía unas ideas interesante, puso atención cuando Rin le comentó con emoción todo lo que había planificado hacer con Jaken.

—La mocosa parece más animada… pero… —Jaken se alertó cuando notó que ella estaba haciendo sonriendo con la mirada, eso no era bueno para él, entonces susurro sin pensar—: Esta mocosa está planeando algo… Por Kami-sama, el amo está sonriendo. ¡Maldita mocosa! ¿Qué está tramando?

Por ahora tanto la búsqueda del íncubo cómo de Naraku quedó postergada, la prioridad de Sesshōmaru era que su pequeña acompañante terminará de sanar y por qué no decirlo, él estaba intrigado por las futuras travesuras que la niña le iba hacer a Jaken, porque de algo tenía la certeza, el pequeño demonio no iba tener oportunidades contra ella.

Continuará...


«N/A²» Hi! He vuelto de nuevo, la cronología de esta historia se da antes que atraparan a mi sexy Nakaru, aprovechando la nota les invito a leer la actualización del CP#17 de Demonesa de este fandom. Contestó todos los reviews por PM. Saludos desde Ecuador. ^^